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Retales por Agustín Ijalba

Agustín Ijalba es escritor. Durante dos años mantuvo la columna de análisis de la realidad Por arte de birlibirloque En este espacio publicará Retales todos los lunes. Retales dejó de actualizarse en febrero de 2007.

Caótico y audaz

En su Crítica del Juicio, Kant desarrolla la metáfora de la isla y el océano como un modo de definir el contorno de lo cognoscible. Más allá de los límites de la isla, advierte, nos aguarda el magma informe de lo inescrutable, perdidos en un océano de confusión y oscuridad. La isla le sirve a Kant para desarrollar una vieja querencia del hombre, reflejada ya en la ardua tarea que se propuso Noé: salvar las cosas en el arca es una manera de tenerlas clasificadas, es una manera de salvarse a sí mismo con las cosas. Pero el arca que construye Kant no navega. Se queda varada en la isla. Se asienta sobre tierra firme, no zozobra. Kant como Noé evitan el diluvio aplicando la razón en el diseño de una isla-arca que actuaría a modo de cueva donde refugiarse en las frías e inhóspitas noches del invierno, en esas noches tenebrosas en las que vagan sueltos, sin orden ni concierto, los acontecimientos y las cosas.

Kant y Noé invitan a la resignación. Frente a ellos se levanta la voz del navegante, que se cuestiona los límites de la isla igual que se plantea el porqué de las cosas, la razón de tanta sinrazón. ¿Por qué aceptarlos sin más? ¿Por qué conformarse con la explicación científico-causal de los acontecimientos y de las cosas? ¿Por qué negarse la satisfacción del deseo de salir a navegar? ¿No son esos límites una reescritura de la autoconservación de Odiseo atado al mástil, preso de su temor a las sirenas?

Cada día, la realidad se desdobla en sus aristas para descubrirse nueva y distinta a la vez, construyendo astrolabios que nos ayuden a navegar por los escarbados arrecifes de la vida, de esa compleja red que nos circunda y nos atraviesa de norte a sur y de este a oeste. Caótico y audaz, foucaltiano en sus propuestas, Cayetano Lupeña insiste en dar la razón a Demócrito: son la necesidad y el azar los que mueven el mundo, son las cosas, y nosotros a la altura de las cosas, las que construyen ese lugar que son todos los lugares y ninguno, algo así como una pesadilla mordiéndose la cola.

Hoy aquí, mañana quizás allá…gracias, navegante, por tus cadencias.

Agustín Ijalba | 10 de enero de 2005

Comentarios

  1. Cayetano
    2005-01-12 20:56 Prometo guardar el texto como oro en paño.
  2. Cayetano
    2008-08-28 18:00

    Un anuncio: Acabo de poner a disposición del mundo en general una edición experimental en formato PDF: Éxtasis. Se incluye, además de este texto de Agustín Ijalba otro de Marcos. Que les aproveche (que nadie se atragante ;) ). Saludos y gracias por la atención


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