Libro de notas

Edición LdN

En Opinión & Divulgación se publican artículos de colaboradores esporádicos y de temática variada.

Letanía atea para subir al monte Chillida

Elogio del horizonte (con Paco Álvarez Velasco)

Letanía atea para subir al monte Chillida         Letanía atea para subir al monte Chillida



Envuelto en una luz recién lavada,
arañado uno de los costados por la ferretería de la lluvia,
es un palacio para que la niebla se amotine,
una cuna para desnudar a la mañana,
una muralla para atacar al viento,
un hórreo estéril para guardar el grano,
un faro ciego para guiar al alba,
un espejo oxidado donde se mira el cieno,
una zafra de azufre para cazar a Lucifer,
un cristo ateo con corona papal,
un bunker de cristal para un fusil mojado,
un sepulcro vacío rebosante de muerte.
Un caballo de Troya que al acecho
está engañando siempre al horizonte.

Letanía atea para subir al monte Chillida         Letanía atea para subir al monte Chillida        Letanía atea para subir al monte Chillida        

hb | 23 de septiembre de 2006

Comentarios

  1. Cayetano
    2006-09-24 00:25

    Cada obra de otro hombre sug(j)iere a otro espectador otras posibles obras. En este caso un poema. ¿Qué ocurre cuando un espejo oxidado no refleja ninguna emoción? Ni tan siquiera parece un Caballo de Troya y es, solo, hierro oxidado.

    ¿Porqué ascender a un monte donde ya estuvieron otros? Y lo llenaron de mierda de artista. Sin embargo aún cremos que somos capaces de engañar al horizonte. (en la cumbre, cerca del infierno, en postura inversa, en el nivel más bajo de la escala moral, o como anfitrión de un palacio donde se cocina el engaño)

    Chillida Sube al Carmelo y tambien al Status ilustrando, ademas el espacio de Heideger. Donde el filósofo no pudo adoctrinar, tampoco Zaratrusta bajando de la montaña, a los hijos de la miseria.

  2. Cayetano
    2006-09-24 01:06

    Nota adicional.

    Cuando una obra modifica el espacio público (sea esta de la naturaleza que sea) es una acción política, determina el escenario estético de los ciudadanos. ¿Demoler el monumento en el Valle de los Caidos? ¿Horadar el Timanfaya?

    Así, llegado a cierto punto, no todo está permitido (aunque el escultor se tutee con Dios). Para llegar a la cumbre del Carmelo (donde la verdad será revelada) bastaba con un simple papel, pincel y tinta negra. ¿Para qué Hormigón? ¿Para qué Bronce o Hierro o Mármol?. Horadar para matar montañas que aquí llaman decorar, humanizar, intervenir, ,,, Monumentos al Dios-Franco, al Dios-Chillida, al Dios-Oteiza, etc.

    Basta el poema (sin necesidad de forjarlo en hormigón), basta una rata (diminuta y horrible) trotando contra el viento en la cumbre de una montaña. Una escena que sucede en un instante. El hormigón, el chillida-dios nos promete durar más de un siglo (para que en un futuro no sea demolido será conveniente formar líderes y nuevos adeptos).

    Etc.

  3. Cayetano
    2006-09-24 05:51

    Nuevos combates

    Después de que Buda hubiese muerto, todavía se enseñaba su sombra durante siglos en una caverna, – una sombra enorme y espantosa. Dios ha muerto: pero tal como es la especie humana, quizá durante milenios todavía habrá cavernas en las que se enseñe su sombra. – Y nosotros – ¡también nosotros todavía tenemos que vencer su sombra! #

  4. hb
    2006-09-25 11:34

    Cayetano, gracias por tus belicosas ideas. Es un gozo que el poema, o lo que sea, te haya motivado para escribir tres textos breves pero llenos de sugerencias, preguntas, lecturas, miradas… Y mala leche.

    En julio dejé de publicar “De cuerpo entero” y la vida ha seguido su curso, nadie lo ha echado de menos y eso que no estaba hecho ni de marmol ni de bronce ni de hierro ni de hormigon… Estás seguro que solamente hace falta un papel, un pincel y tinta negra?
    De nuevo, gracias por los tres combativos comentarios. Y un abrazo cordial.
  5. Cayetano
    2006-09-27 23:00

    Hola,

    Corto mi verborrea, citas, enlaces y obsesiones habituales :)

    Desconocía que De cuerpo entero había llegado a su fin. Ya no utilizo tanto como antes la Internet pública, ando un poco descolocado.

    Por otro lado, estoy seguro que solo hace falta un papel, un pincel y tinta negra. Aunque podemos ampliar las necesidades en función de los objetivos (materiales o espirituales). De cuerpo entero , y casi cualquier obra humana, requiere para que alguien lo heche de menos (entre otras muchas cosas) en convertirse en monumento o en estorbo inevitable en un paseo público (o en la cima de un monte).

    Esto me lleva a pensar, que no basta el talento. Aún añadiendo el talento (tus trabajos se aliñan con talento) a un papel, un pincel y tinta negra hay que añadir altavoces (o premios, o reconocimientos en ciertos ámbitos, o …) Poco sitio, poco espacio, voy terminando.

    Cuando comparo este grabado de Chillida (para mí más profundo e intimo) con el monumento (agrandar, invadir, altavocear) no estoy negando el valor de la obra de Chillida, me preocupa el Monumento (grande en tamaño hasta la obscenidad). Etc.

    Sin embargo, las obras hechas con papel, un pincel y tinta negra satisfacen, primero, al autor. Lo que luego ocurra, expuesto a la curiosidad pública, es otro asunto (que pertenece al ámbito de la política, el status, etc).

    Termino. A nada que estabilice mi actividad profesional prometo prestar más atención a esas obras con las que uno no tropieza según sube al monte Carmelo.

    Cuando pueda continuaré :)

  6. Cayetano
    2006-09-27 23:38

    Olvidé un ejemplo importante e ilustrativo sobre el tropezar. No tengo referencias a mano, pero un grupo de poetas americanos empezaron a publicar sus trabajos en las etiquetas de cartones de leche (buena) o sopa (no recuerdo), no tuvo mucho éxito (aunque la idea no es mala). Sin embargo el producto cultural dirigido al segmento más grande del mercado tiene unas especificaciones determinadas. Ese producto cultural no me interesa especialmente (salvo alguna excepción) pero hay un pequeño segmento que se siente ciudadano de Cultuburgo (Le monde, los enterados) que tambien consume y paga muy caro la calidad del producto.

    Soy consciente que, según que se pretenda, no basta solo con papel, un pincel y tinta negra.

    Presuponiendo la calidad del resultado, aquí tambien se requieren acciones de marketing, y esto complica la pregunta ¿De qué comen los artistas?

    Tengo más notas, citas ideas y sugerencias. Aunque en el fondo no me lo tomo demasiado en serio. ...

  7. Cayetano
    2006-09-27 23:48

    Técnica

    Por si nadie se había dado cuenta: Al realizar estos comentarios (¿a raiz de un poema?) empleo la técnica del tropezar (mis comentarios, y posibles respuestas, representan los diferentes niveles de un hipotético altavoz). Sea dicho con el mayor de los respetos al sentido e intención del verdadero sentido del poema.

    En cierto sentido utilizo el sistema de comentarios como si fuera un cartón de leche o sopa (no me acuerdo)

  8. Marcos
    2006-09-28 01:50

    Sí, que en realidad es, creo yo, lo mismo que hace hb al crear el poema: tropezar con la escultura.

    Saludos, y sigan tropezando, pero sin hacerse daño.

  9. hb
    2006-09-30 12:50

    Tropezar y no caer es adelantar terreno.

  10. J.G.F.
    2006-10-02 18:22

    Interesante; no conozco el Monte, pero la interacción entre las fotos y el poema incita a visitarlo. Gracias.

  11. Cayetano
    2006-10-03 08:19

    Ana María Rabe traduce un manuscrito de Heidegger para charleta cultural entre sus paisanos que sirvió de base a la conferencia sobre el origen de la obra de arte. Así como San Juan de la Cruz nos explica su gozosa unión con Dios entre paisajes pastoriles (presupongo prados y bosques) e imitaciones del orgasmo verdadero (que odian los adeptos al dolor), Heidegger en su retiro de chabola pastoril en la Selva Negra va y suelta:

    Así como la obra se eleva en su mundo, de la misma manera se retrae en lo macizo y la pesantez de la piedra, en la dureza y el brillo del mineral, en la firmeza y elasticidad de la madera, en la luminosidad y oscuridad del color, en la repercusión del sonido, y en la fuerza expresiva de la palabra. ¿Es esto todo sólo y primero un material, que se recoge de algún sitio, se usa, y se consume en la producción, y que después desaparece por la formación como mero material? ¿No sale todo aquello a la luz sino en la obra; son pesantez, brillo, luminosidad, repercusión materiales que hay que ‘domar’? ¿O no es el cargo [Lasten] de la roca y el brillo de los metales, el erigirse y la elasticidad del árbol, la luz del día y la oscuridad de la noche, el murmullo de la marea y el susurro en las ramas? ¿Cómo lo podemos llamar? Seguro que no material para la producción de algo. La unisonancia de esta plenitud insuperable la llamamos tierra, y no nos referimos con ello a una cantidad depositada de material, ni tampoco al planeta, sino a la unisonancia de la montaña y del mar, de los vientos y del aire, del día y de la noche, los árboles y la hierba, el águila y el corcel. Esta tierra ¿qué es? Aquello que revela constantemente plenitud, pero que retrae y retiene, sin embargo, siempre lo revelado en sí mismo. La piedra pesa, muestra su pesantez y así se retira justamente en sí misma; el color centellea y, sin embargo, queda encerrado; el sonido repercute, pero no sale a lo abierto. Lo que sale a lo abierto es justamente ese encerrarse, y en esto consiste el Ser de la tierra. Todas sus cosas se dispersan en mutua unisonancia, y, sin embargo; cada una de las cosas que se encierran contiene la misma falta de autoconocimiento. Ana María Rabe: El arte y la tierra en Martin Heidegger y Eduardo Chillida

    Pero Ijalva nos recuerda: Santa quietud la de la piedra que nada dice y todo lo absorbe, hasta la metralla. En el silencio agrio del mediodía, incluso el viento calla #

    Pero yo no me callo, no me da la Real Gana (¡Aupa la Real!):

    ¿A qué ese empeño en joder la metáfora verdadera? (es decir montaña bosque, prado y polvo sesuá) levantando escultura, catedral, ópera, pedestal, o foro cultural.

  12. Cayetano
    2006-10-03 08:43

    falta de autoconocimiento

    autoconocimiento saber que se puede finjir ser otro amasando cemento (aquí estoy, como un escarabajo pelotero, creando esferas amasadas con excrementos de artista)

    ¿Decorar o ser la montaña?

  13. Cayetano
    2006-10-05 20:09

    El dia 13 de diciembre del año 2004 anunciaba mi bajada de La columna y pasaba a utilizar el sistema de comentarios. En ello estamos, igual que una zafra de azufre para cazar a Lucifer #

    Con regularidad intestinal :)

  14. Cayetano
    2006-10-05 21:17

    es decir la transformación de los alimentos para que puedan ser absorbidos y utilizados por el onanismo #

  15. Cayetano
    2006-10-07 19:52

    Y ahora, un Manual de infractores



LdN en Twiter

Publicidad

Publicidad

Libro de Notas no se responsabiliza de las opiniones vertidas por sus colaboradores.
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons
Desarrollado con TextPattern | Suscripción XML: RSS - Atom | ISSN: 1699-8766
Diseño: Óscar Villán || Programación: Juanjo Navarro
Otros proyectos de LdN: Pequeño LdN || Artes poéticas || Retórica || Librería
Aviso legal