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Porque me quité del vicio por Elia Martínez-Rodarte

Vicio es todo en exceso y desmesura hasta que lo abandonamos por un nuevo vicio, o nos convertimos en coleccionistas de ellos. Nunca es tarde para desechar uno y encontrar otro nuevo. De los vicios y pasiones que exponen nuestra humanidad hablaremos aquí, en este espacio comandado por Elia Martínez-Rodarte, mexicana, viciosa y escritora, autora de ivaginaria, el día 6 de cada mes.

El cuento de siempre

Terminar una relación siempre será como matar a alguien. Un poco de cada persona muere cuando un amor intenso se termina. No hay nada peor que cuando el sentimiento se agota. Nunca estamos tan desnudos e indefensos. Al contrario de lo que ella pensaba, él se lo tomó demasiado bien. Era lo mejor para ella en ese momento en el cual no se debía distraer con nada.

Se dieron la mano al final y no lloraron. Ya lo habían hecho demasiado juntos y quizás una última lágima resultara algo falsa. Ella sepultó su última relación buena tras de sí como quien acude a hacer un trámite a primera hora de la mañana. Nunca se imaginó que enterraría esos cinco años en menos de 40 minutos. Salió de casa de Ernesto despidiéndose para siempre de todo. Ya estaba cierta.

Llegó a su casa, plena de cosas a medio desempacar, demasiado temprano. El gato la recibió en la sala. Ella dejó la puerta, la ventana y el acceso al techo abiertos. Esperaba que dartañan entendiera el mensaje porque sólo contaba con ese día para alejarse. Lo más seguro es que se quedara con los vecinos: siempre lo quisieron mucho.

En el cuarto había una caja de papeles que ella misma había organizado: para papá y mamá, para mi pequeño hijo Santiago (“no se me olvide que debo llamarlo al campamento de verano. Pobrito mi niño”), para mi tía magdalena, para mis hermanos los dos juntos y sus mujeres, para mis sobrinos, para mis amigas: dánae, francesca, clara, roble…

Elia Martínez-Rodarte | 06 de septiembre de 2008

Comentarios

  1. Francisco
    2008-09-07 01:47

    Asi pagan nuestros desvelos.

    Para luego echar hasta al gato.

    Asi son de maleficas; pero que chulas son las condenadas!

  2. AlegriaDeLaHuerta
    2008-09-07 02:05

    Realmente se muere una parte y otra se la lleva la otra persona y nos diluimos y nos cuesta encontrarnos de nuevo. Tantas cosas que pasan, tantas cosas pasaron y aunque ahora no lo crea, tantas cosas pasarán.

  3. sopero
    2008-09-07 15:15

    muy buen sitio. un gran espacio para la cultura.
    los felicito.

    los invito a leer algunos cuentos en http://letrasdeunasopa.blogspot.com/

    saludos

  4. gaby
    2008-09-08 16:13

    y cada quien con su historia de amor.
    A Nadie le importa el sentimiento ajeno… Pero uno se va consumiendo con cada persona que decirte dejarlo atrás…
    Qué lastima.
    Besos Elia, eres genial.

  5. roberto andres gonzalez
    2008-09-09 05:58

    No se si hay ruido, o, no escucho por tanto ruido, será que me quede sin ojos, y te fuiste con ellos…..
    No se si puedo pensar, con tanto corazón…….(no por que sea grande sino por que son muchos pedasos)



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