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Adieu, Kindle

Por Peter Köllner
Publicado originalmente en la revista Heise Online
Traducción de Manuel Haj-Saleh
De acuerdo con la licencia Creative Commons CC-BY 3.0 estipulada por el autor.




De los peligros que acechan cuando uno quiere despedirse de los productos impresos y cambiarse a los eBooks.

El último año estuve viajando mucho por motivos de trabajo, y dado que en el equipaje de mano dejan muy poco espacio para la literatura de viaje, me hice después de indagar un poco a principios del verano con un Kindle 3 (teclado y WLAN). El aparato funcionaba inmejorablemente y con Calibre también se podían convertir EPUB y otros formatos en el interno “Mobi”, de modo que decidí que eso bastaría.

Por aquel entonces mi dirección de envío estaba asociada a Amazon USA, de manera que pedí allí el dispositivo, que llegó con relativa rapidez. Tiempo después ya no necesitaba tanto espacio en las estanterías; algo que a mi esposa también le agradó.

En verano descubrí que para el Kindle también podías suscribirte a “2600 – The Hacker Quarterly” y, tras una plaga de insectos que me obligó a deshacerme de gran parte de los libros en papel que tenía en cajas de mudanza, decidí pasarme completamente a los eBooks.

Con el tiempo me surgió la primera duda de si Kindle era la plataforma adecuada para mis propósitos, cuando resultó que muchos de los libros y revistas que podía encontrar en la tienda de Amazon alemana no se podían comprar en la tienda de EEUU, a la que tenía asociado mi Kindle.

A finales de noviembre pedí pues, a modo de prueba, una suscripción electrónica de Analog SF puesto que, tras tirar a la basura las cajas con los diez últimos años, incluyendo un cargamento de huevos y larvas de insectos, ya no me entusiasmaba tanto el hecho de acumular físicamente papeles.

Al poco abrió Amazon su tienda en España, en la que pude encontrar relativamente rápido un par de obras en español que me interesaban y que no estaban a la venta en Amazon.US. Cuando se quiere comprar con un Kindle registrado en EEUU en una de las otras tiendas nacionales de Amazon, lo primero con que se topa uno es con un cuadro de diálogo que le explica que para comprar cualquier eBook allí hay que cambiar el registro del Kindle a esa tienda. Cuando aceptas eso, se ve un segundo cuadro explicativo que te informa de que, al hacerlo, todas las suscripciones que tenías finalizan… y con ello también el derecho de acceder a los números anteriores. Esto lo entendí como una intromisión espeluznante en mi derecho a la libertad de información… y, por supuesto, lo rechacé.

Investigación con ejemplos

Acto seguido escribí al servicio al cliente de Amazon USA para saber qué es lo que realmente habían pensado, al cortarme el acceso a una gran parte de los libros disponibles con su concepto de tienda — independientemente de la tienda en la que registre mi aparato. La respuesta fue educada, pero por desgracia de ninguna ayuda. A continuación expliqué en mi contrarréplica, de nuevo y con insistencia, que ese recorte de mi acceso a fuentes mundiales de información era para mí absolutamente inaceptable. Al final se pone uno en el peor caso de esta práctica comercial y será imposible comprar cualquier libro que salga al mercado fuera de las propias fronteras territoriales — la pesadilla de un mundo intelectualmente parcelado en el que igualmente sería un delito grave el contrabando de libros. Ya existen enfoques en esa dirección y se irán expandiendo continuamente.

Una vez comprobé que no llevaba a nada retrasar la decisión, hice una investigación con ejemplos y en la tienda de Amazon España compré la versión Kindle de un eBook sobre la creación de cooperativas… lo que sólo era posible si registraba mi Kindle en España. A continuación Amazon retiró (a mí y a los editores) mis suscripciones de la revista 2600 y la reciente de Analog SF. En España no existe ninguna de las dos, con lo que para mí no hay posibilidad de solicitarlas de nuevo. Igualmente se bloqueó el cambio continuo de país:

Cuando migre de Amazon.com a Amazon.es se cancelarán sus suscripciones en Amazon.com puesto que las suscripciones están enlazadas con el dispositivo que registre en nuestra tienda. Puesto que las suscripciones no podrán enviarse a su dispositivo, se cancelan automáticamente.
Quisiera hacerle saber que una vez migre de Amazon.com a Amazon.es y si usted vuelve a migrar a Amazon.com, no podrá migrar de nuevo a Amazon.es
De la última respuesta del servicio al cliente de Amazon

Desde entonces mi satisfacción como cliente de Amazon no está precisamente en un camino de rosas. Anteayer pasó además algo que fue “la gota que colmó el vaso”: Amazon me envió publicidad de libros para Kindle en la tienda de EEUU, ¡en la que ya no puedo comprar!

¿Qué ocurre al cerrar una cuenta de Amazon?

Después de aquello di de baja el Kindle de mi cuenta y volví a escribir al servicio al cliente de Amazon, para decirles que a partir de ahí quería cerrar mi cuenta de usuario de Amazon, con más de diez años, en todo el mundo. Hoy llegó la respuesta: que lo harían, pero que debería considerar que entonces perdería el acceso a todos los servicios adicionales:

Algunas cosas a tener en cuenta:

— Si usa sus datos de acceso de Amazon.com en otros sitios (p.e. Endless.com, Audible.com, etc.), también perderá el acceso a esas cuentas.

— Cualquier pedido en curso se cancelará.

— Si le queda saldo en una tarjeta regalo de Amazon, no podrá acceder al uso de esos fondos.

— No se pueden procesar devoluciones ni reembolsos en los pedidos de cuentas cerradas.

— No podrá descargar de nuevo el contenido de Kindle que compró con esta cuenta.

— Su cuenta de Amazon Payments se cerrará y no podrá ser abierta de nuevo.

— No tendrá ya acceso a sus cuentas de Associates, Amazon Web Services, Corporate, Seller, Author Central y/o Mechanical Turk.

— Si tiene una cuenta de Amazon Web Services, por favor contacte con el servicio al cliente de AWS para que le ayuden a cerrar su cuenta de AWS […]

Bueno, algunas de esas cosas son perfectamente comprensibles, pero en conjunto quedan bastante claros los peligros a los que se dirige uno cuando se entrega a este tipo de modelo de negocio. Solamente he perdido algo más de 20 libros, que hube de comprar de nuevo si quería leerlos en un lector de e-Books libre. Por lo demás no he usado nada del entramado de Amazon.

Si quisiera cubrir todas mis áreas de interés en un mundo en el que los libros se obtuvieran a través de Amazon, tendría que registrar media docena de Kindles bajo direcciones “conspiradoras” en todas las tiendas correspondientes y en lugar de libros tendría que cargar con mi colección internacional de Kindles en los viajes.

Y ya no imaginemos, si tras veinte años de uso intensivo del Kindle tuviese alguna razón para cerrar mi cuenta de Amazon… Por el contrario, casi que preferiría con gusto comprarme otra pequeña plaga de insectos. Por el momento vuelvo a estar a la búsqueda de un lector de EPUBs técnicamente adecuado y que no me encadene a una cadena de librerías del tipo que sea.

LdN | 02 de febrero de 2012

Comentarios

  1. Juanlu001
    2012-02-02 20:01

    Tu historia es bastante esclarecedora, pero no he podido encontrar información sobre todo eso en la web de Amazon, en los términos de uso, etc.

    ¿Podrías decir dónde encontrar esa información para alguien que no tiene cuenta en Amazon? Dónde se especifica que se cancelan las suscripciones al cambiar de país y todo eso.

    Porque, por otro lado, si no está especificado sería un poco turbio…

  2. Manuel Haj-saleh
    2012-02-02 20:32

    Hola Juanlu,

    por puntualizar: la historia no es mía, sólo me he limitado a traducirla.
    Dado que el autor especifica que se entera de esos términos al contactar con el soporte a cliente de Amazon, asumí que no se encuentran en las condiciones generales. Es posible que en la página de Kindle USA estén por algún lado, pero yo tampoco he conseguido encontrarlas. Navegar por los TOS de Amazon, de todos modos, no es tarea sencilla.

    Un saludo.

  3. Missplaced
    2012-02-03 00:14

    Hola Juanlu001,

    Hay contenido (sobre todo revistas y periódicos, y algunas ediciones de libros) que especifica que no están disponibles para tu región, donde debería ir el botón de 1-Click.

    Lo de perder contenido, con los libros no pasa, sólo con suscripciones (o eso te aseguran cuando miras las condiciones).

    Por lo demás, es una limitación importante, pero más que “culpa” de Amazon, es de las editoriales y las leyes de © de cada país. Que vistos algunos planteamientos estos días, parece que sea Amazon quien limita los contenidos, y nadie habla de B&N y su restricción exclusiva a USA con el maravilloso Nook…

    BTW, gracias al señor del bigote por la traducción, que después de usar el Google Translator me dolían los ojos :)

  4. Pau Pascual
    2012-02-03 01:21

    Muy agradecido, Peter, por la información.
    Pues yo adquirí un Kindle recientemente y me registré en la tienda de amazon.es.
    (Por cierto, el aparatito funciona de maravilla).

    Lo que he constatado es que hay muchos libros que todavía no están disponibles en la tienda amazon española. Pensaba que en algún momento quizás podría encontrarlos en la tienda americana y adquirirlos en amazon.com.
    Por lo que entiendo, esto no será posible? …

  5. manuti
    2012-02-03 02:49

    Si todo ese contenido fuese pirata no hubieses tenido esos problemas.

  6. Odo
    2012-02-03 03:15

    La solución más sencilla a este problema es la siguiente:

    + Tener dos cuentas distintas (asociadas a dos correos electrónicos distintos), una en amazon.com y otra en la filial local, digamos amazon.es.

    + Comprar indistintamente en una y en otra. Por ejemplo, libros en amazon.es y revistas en amazon.com.

    + Registrar y registrar el Kindle en una cuenta o en otra para acceder al contenido de una o de otra según interese. Esto se puede hacer en la web de amazon o desde el propio Kindle. Es sencillo y, por lo que yo sé, no hay una limitación al número de veces que se puede cambiar un Kindle de cuenta.

    El único problema con este enfoque es que al eliminar el Kindle de la cuenta donde se tienen las revistas, se pierde el acceso para volver a descargar a los números antiguos (aunque quedan almacenados en el dispositivo). La solución es tener más de un dispositivo (un iPhone o iPad con la app de Kindle puede valer, por ejemplo) y registrar uno en cada cuenta, de forma que se mantienen las subscripciones y se pueden descargar los números de las revistas para el dispositivo que se desee.

    De todas formas, estoy de acuerdo en que este tipo de limitaciones son totalmente ridículas. Yo mismo he protestado una y otra vez por twitter y por email ante editoriales y autores por las limitaciones geográficas en la venta de ebooks. Es absolutamente estúpido que me pueda comprar un libro en papel en Amazon y que me lo envíen a mi casa en España sin ningún problema y, sin embargo, no lo pueda comprar en ebook. Esto pasa con algunos títulos que me interesan (por ejemplo los de la editorial Pyr).

    Total y absolutamente ridículo.

  7. Marcos
    2012-02-03 05:35

    Tremendo lo que relata el artículo, pero creo que el subtítulo es engañoso: lo relatado nada tiene que ver con los peligros de cambiarse del papel al ebook, sino de lo peligroso que supone atarse a una única empresa, o más específicamente a Amazon, y digo bien: a Amazon, no al Kindle: conozco gente que tiene uno y que jamás ha comprado nada en Amazon, y es muy feliz con su lector. Es decir, que el Kindle es un muy buen lector de libros electrónicos, pero Amazon ejerce una política monopolística y en último término ridícula.

    La solución que propones, Odo, no es tal, sino una epopeya :)

    Saludos

  8. Jordi B.
    2012-02-03 06:02

    Digo lo mismo en este caso que cuando alguien menciona los abusos laborales de los trabajadores chinos que montan iCacharros: lo hace todo el mundo, no es exclusiva de la empresa criticada.
    Estos problemas y molestias no son cosa de Amazon, sino de las georestricciones por gestión de derechos de autor. Un editor solo tiene permiso para vender un ebook en una parte del mundo y no en otra. Este derecho se lo otorga el autor en forma de contrato, que prefiere parcelar el mundo en varias zonas de distribución para sacar más tajada. Por razones absurdas que no vale la pena explicar aquí, los libros en papel no tienen esta limitación.

    Hay formas de saltarse estas limitaciones sin despeinarse. Una forma, como cuenta Odo, es tener el Kindle físico asociado a tu cuenta primaria y estar en la tienda de la región que más te interese. Para otras tiendas, se crea otra cuenta y se asocia a ella un Kindle virtual, como un Kindle for PC/Mac. Se quita el DRM de los ebooks de la tienda secundaria (hay hasta un plugin para Calibre que lo hace solo) y se copian al Kindle físico. Fin de la historia.

  9. Isupu
    2012-02-03 07:35

    #5

    +1

  10. Manuel Haj-Saleh
    2012-02-03 18:03

    Hola, buenas. Llego un poco tarde pero a ver si puedo contestar a algunas de las cosas. Me centro en la respuesta de Jordi B., que resume bastante bien lo que tanto aquí como en tuiter se ha estado discutiendo sobre el tema.

    Digo lo mismo en este caso que cuando alguien menciona los abusos laborales de los trabajadores chinos que montan iCacharros: lo hace todo el mundo, no es exclusiva de la empresa criticada.

    Bueno, eso no es cierto; no lo hace todo el mundo, ni siquiera casi todo el mundo: muchas editoriales no tienen DRM en sus productos. Otras lo tienen o no lo tienen por decisión del autor del libro (Lorenzo Silva es un ejemplo reciente de libros sin DRM porque él así lo ha querido). Y, hasta donde yo sé, sólo Amazon (y quizás Apple) introducen tantas restricciones sobre el concepto “posesión de lo que uno ha comprado”. Es decir, si compras un libro en, por ejemplo, Casa del Libro, puedes guardarlo en el dispositivo que quieras, no has de tener una cuenta de Casa del Libro para poder sincronizarlo con otro dispositivo (simplemente te lo llevas adonde quieras) y, en consecuencia, no pierdes ningún derecho sobre el objeto de su compra al no disponer de tal cuenta.

    Estos problemas y molestias no son cosa de Amazon, sino de las georestricciones por gestión de derechos de autor. Un editor solo tiene permiso para vender un ebook en una parte del mundo y no en otra. Este derecho se lo otorga el autor en forma de contrato, que prefiere parcelar el mundo en varias zonas de distribución para sacar más tajada. Por razones absurdas que no vale la pena explicar aquí, los libros en papel no tienen esta limitación.

    Correcto, y ya indiqué antes un ejemplo de lo contrario. Pero no tiene por qué gustarnos :-)

    Hay formas de saltarse estas limitaciones sin despeinarse. Una forma, como cuenta Odo, es tener el Kindle físico asociado a tu cuenta primaria y estar en la tienda de la región que más te interese. Para otras tiendas, se crea otra cuenta y se asocia a ella un Kindle virtual, como un Kindle for PC/Mac. Se quita el DRM de los ebooks de la tienda secundaria (hay hasta un plugin para Calibre que lo hace solo) y se copian al Kindle físico. Fin de la historia.

    Se lo comentaba a alguien por tuiter el otro día: efectivamente hay formas de quitar esas protecciones y saltarse las restricciones. Mi pregunta, sin embargo, es: ¿por qué habría que hacerlo? Es mi producto, lo he comprado, debería poder llevármelo adonde quiera sin tener que dar todos esos rodeos (que, por otra parte, un usuario medio no tiene por qué conocer, siempre se nos olvida este detalle) y, además, teniendo en cuenta que uno el kindle lo quiere para llevárselo por ahí, además de para tenerlo en casa, tener parte de esos libros en el PC no sería una solución precisamente cómoda. Y, sobre todo, debería poder estar tranquilo respecto al hecho de que si en algún momento dejo de estar asociado a la tienda en cuestión, puedo disponer del material antiguo que ya compré y pagué. Es el caso de las suscripciones, lo que el autor del libro con más detalle cuenta y, al cabo, lo que le lleva a cerrar su cuenta con Amazon para siempre. Para mí esa es la clave, el hecho de no poder disponer del material que te ha costado el dinero por el simple hecho de que ya no tienes cuenta en esa casa.

    Como dice Odo, son políticas ridículas. Yo he estado suscrito a ediciones en papel de revistas extranjeras que he recibido en mi casa de España y en la de Alemania indistintamente. He comprado libros en tiendas virtuales de todo el mundo. Es decir, para todo —o casi todo— lo que tenga un soporte físico nunca hay problemas. Cuando lo quiero digitalizar ya me dicen que no puedo hacer A, B, C o D. Si uno mira los términos de uso de Amazon Kindle comprueba que lo que te venden no es un libro sino la cesión del derecho de lectura de ese libro… en fin, a la larga muchas más dificultades para preservar tu biblioteca que cuando la tienes en papel.

    La pregunta es, entonces, qué pasará cuando (o si) acabemos en un régimen cuasimonopolístico en el que Apple, Amazon y, quizá, Planeta en España arramblen con la mayor parte del mercado de lectura.

    Un saludo, y gracias por los comentarios.

  11. Jordi B.
    2012-02-06 02:35

    He visto en ocasiones definir el DRM de Amazon como “transparente”. Al menos es así si tienes un Kindle (y una cuenta en Amazon): no hay que asociar ni ordenadores ni lectores a una cuenta de Adobe (que es otro intermediario en el caso de Casa del libro) que debes crear adrede.
    Obviamente, el problema llega si quieres salirte del redil de Amazon (y no sabes asegurarte tus derechos morales desprotegiendo tus ebooks). Como indica Charles Stross, que los editores insistan en poner DRM solo favorece a Amazon, no a ellos ni a sus lectores: http://www.antipope.org/charlie/blog-static/2011/11/cutting-their-own-throats.html

    En en lado opuesto del DRM transparente de Amazon está Google eBooks (con DRM de Adobe), donde es una verdadera pesadilla conseguir leer un libro con DRM: http://booksprung.com/unbridled-has-25-books-for-25-cents-each-the-catch-its-through-google-ebooks

    De todas formas, estoy dispuesto a que me mareen un poco si con ello puedo compensar a autores (y editoriales) que hacen las cosas bien. Me han recomendado que descargue gratis toda la saga Vorkosigan de un CD 100 % legal de Baen, pero prefiero pagar por esos mismos ebooks porque me parece una editorial ejemplar.

  12. Sex shop
    2012-02-08 11:41

    Entiendo perfectamente tu decisión y es algo que haria exactamente igual si estuviera en tu situación.
    He tenido experiencias similares anteriormente y he deducido que cuando las “buenas empresas” se hacen monopolios, tal vez ofrezcan el mejor producto (kindle) pero el servicio deja mucho que desear en algunos casos (Como en este de tener libertad de asociarlo a donde quieras) y con algunos de los grandres como el gran buscador Go.. esta pasando exactamente lo mismo (privacidad..)
    Espero que las “buenas empresas” sigan su recto camino…

  13. Rogelio
    2012-09-06 01:25

    Amigos.
    Esto significa que con un e reader no podré comprar libros donde quiera y cuando quiera?
    Gracias



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