Libro de notas

Edición LdN
Román Paladino por Miguel A. Román

Miguel A. Román pretende aquí, el vigésimo octavo día de cada mes, levantar capas de piel al idioma castellano para mostrarlo como semblante revelador de las grandezas y miserias de la sociedad a la que sirve. Pueden seguirse sus artículos en Román Paladino.

RAE S.L.

Hace años que estoy suscrito al servicio “La palabra del día” proporcionado por www.elcastellano.org, recibiendo en mi correo electrónico una reseña etimológica siempre curiosa, a la que vienen añadiéndose secciones como la traducción de un latinajo, alguna propina gramatical, etc. Con periodicidad casi diaria, Ricardo Soca remite desde su vivienda en Montevideo, Uruguay, esta postal del lenguaje a más de 200.000 direcciones, un servicio completamente gratuito para el suscriptor.

A más de ello, la página de Soca incluye muchas otras secciones, como un docto consultorio gramatical y una exhaustiva colección de referencias a noticias relacionadas con el mundo lingüístico en los países de habla hispana. Revelaré que, en más de una ocasión, han sido menciones halladas en la web del uruguayo las que me han puesto en la pista de alguna curiosidad del idioma que me permita justificar el folio largo que se vierte mensualmente en esta humilde columna que están ahora leyendo.

Ricardo Soca, periodista, es el propietario, artífice y colaborador único de esa página que lleva la friolera de 15 años (recuerde: usábamos módem a 19Kbps) difundiendo las glorias y sombras de su lengua nativa, en la que esto escribo, movido –hasta donde yo sé- únicamente por el amor a la misma, pues dudo de que la publicidad que aloja dé para mucho más que el coste de servidores y servicios.

Pero eso me da igual: si Soca se está enriqueciendo con la afluencia de visitantes a “La página del idioma español” y las ventas de sus libros y cursos que en ella publicita, mejor para él. Yo, y el común de los internautas, obtenemos de él un servicio y una fuente de información gratuita y fidedigna (que no es poco, y menos esto último). Sépase, en fin, que sus contenidos están considerados entre los más interesantes en este mundillo de quijotescos defensores virtuales del idioma y su labor mencionada, entre otros, por el Instituto Cervantes o la Fundeu.

El caso es que, el Sr. Soca recibió el otro día una comunicación algo petulante, donde un abogado al servicio del grupo editorial Planeta®, que afirma actuar “en nombre y representación de la REAL ACADEMIA ESPAÑOLA®”, le insta a retirar una pieza de su página en la que, con sus propios medios, iba recopilando una comparativa entre las entradas del vigente Diccionario de la Real Academia Española© y las actualizaciones que esta misma institución viene adelantando orientadas a la próxima edición del infolio académico. O eso o que se atuviera a las consecuencias jurídicas derivadas de haber presuntamente contravenido la LSSI, el artículo 270 del Código Penal e incurrir en “Competencia Desleal” (sic) según la Ley 3/1991 (no aclara el jurista en base a qué apartado, ¿revelación de secretos?).

Estoy seguro de que, en caso de culminarse la amenaza, Soca podría esgrimir ante el tribunal el derecho a cita reconocido en el artículo 32.1 de la LSSI:

Es lícita la inclusión en una obra propia de fragmentos de otras ajenas de naturaleza escrita, sonora o audiovisual,[…] siempre que se trate de obras ya divulgadas y su inclusión se realice a título de cita o para su análisis, comentario o juicio crítico. Tal utilización sólo podrá realizarse con fines docentes o de investigación, en la medida justificada por el fin de esa incorporación e indicando la fuente y el nombre del autor de la obra utilizada.

No estoy seguro, claro, de que el juez reconociera este derecho en la labor del uruguayo, y ciertamente éste se “olvidó” de incluir mención explícita a la fuente, tal vez suponiendo que quedaba meridianamente claro que se trataba de extractos del diccionario publicado “en abierto” en las páginas de www.rae.es©. En cualquier caso, nunca lo sabremos pues la sección correspondiente ha sido amputada de elcastellano.org ante el requerimiento antedicho y para no meterse en follones, que pleitos tengas…

(Recuerdo que hace meses, el propio Sr. Soca tuvo un cierto meneo de derechos intelectuales con el blog Supercastellanía que reprodujo parte de su trabajo sin su permiso explícito).

Tampoco voy a pensar, pues carezco de pruebas, que este interés en desvincular las referencias a www.rae.es© desde la página de Soca tenga algo que ver con la posición crítica que el periodista uruguayo mantiene con algunas de las políticas de la Real Academia. Me pregunto si han obrado o piensan obrar de igual forma con wordreference.com, dirae.es, rinconcastellano.com, drae2.es y otros que, a diferencia de las páginas suprimidas que era una compilación “manual” y finita, no realizan más labor que una consulta directa a la web original de la RAE®.

Pero al margen de implicaciones leguleyas, doctores tiene esa iglesia, lo que me deja estupefacto es la afirmación fehaciente, por parte del representante de Planeta®, de que obra de esta guisa bajo poder legal concedido por la Real Academia Española® para la gestión de los derechos de propiedad intelectual de los contenidos web (no de las ediciones en papel, que tendría sentido aunque su ética sea discutible). Cesión de derechos que, intuyo con maldad, lleva aparejada una cifra en moneda de curso legal, que no conozco yo gabinete jurídico que mueva un dedo si no hay un movimiento paralelo en las cuentas corrientes.

Creo que la institución académica debería plantearse su modelo económico e institucional. No se puede servir a dos señores a la vez. O se es una institución pública, sostenida con cargo a los presupuestos estatales (y consecuente auditoría) y cuya labor se desarrolla al servicio de los hablantes y a mayor gloria de la disciplina lingüística y el idioma, o se autorreconoce como una institución privada, con legítimo ánimo de lucro y derecho a contratar con quien le venga en real gana pero, claro, desposeída de su privilegio como autoridad inapelable del idioma.

Porque hay que recordar que la Real Academia Española® goza de capacidad normativa. Esto es, que si ella decide que covarde se ha de escribir con v, que el pronombre de CD ha de anteceder al CI (“lo te dije”) o que “purrismo” es un sustantivo sinónimo de “gofleta”, pues nos lo hemos de comer con patatas, porque lo ha dicho la RAE® y punto.

Y digo yo que el ejercicio de esta autoridad debe hacerse desde una total independencia y transparencia, no ya por el dinero que sustraiga de mis impuestos sino porque de ella depende la calidad de un idioma patrimonio común de 400 millones de hablantes y plasmada en una incalculable riqueza literaria e histórica que es, a su vez, patrimonio de la humanidad, presente y futura.

Y me temo que esto es meridianamente incompatible con la sumisión a los intereses comerciales de capital privado. Que la mujer del césar, además de ser casta tiene que aparentarlo, y a esta señora se le ve demasiado en compañía de amistades “poco recomendables”.

La versión del Sr. Soca
(Lo lamento, pero no tengo la versión de Planeta-RAE)
En Libros y Bitios
Entrevista a R.Soca en Noviembre de 2004
Entrevista del pasado 10/09/11 en El Observador
Reseña en Fundeu
Versión caché de una de las páginas suprimidas

Miguel A. Román | 28 de septiembre de 2011

Comentarios

  1. Silvia Senz
    2011-09-28 18:59

    Muy oportuno el uso de los símbolos de marca registrada y copyright (en este caso, como dicen algunos copywrong).

  2. Silvia Senz
    2011-09-28 19:05

    Añado que, por de pronto, al día siguiente de que Ricardo Soca tuviera que eliminar ese contenido que precisas y todo enlace profundo a la RAE (= enlace que no pasara por el portal de la institución), también desapareció una versión de usabilidad mejorada del “Diccionario panhispánico de dudas”, hecha por un profesor de EE.UU., que muchos usábamos y cuya dirección era: http://hhh.gavilan.edu/fmayrhofer/spanish/RAEdpd/dpdI/index.htm

  3. Silvia Senz
    2011-09-28 19:10

    Aclaro también que DiRAE.es no permite, sin más, una consulta directa al DRAE, sino que mejora las posibilidades de búsqueda en el DRAE sobre la base de su versión en CD-Rom, y enlaza al DPD en las entradas que ambos diccionarios comparten, gracias al lemario que había elaborado Franz Mayrhofer en su versión desaparecida del DPD, antes mencionada.

  4. Miguel A. Román
    2011-09-28 19:59

    Ya había observado la desaparición de la página del DPD de Mayrhofer pero no tengo pruebas de cuándo ni porqué, aunque yo tampoco creo en las casualidades.

    Y es una lástima, porque el buscador del DPD oficial es un absurdo, ya que solo te permite buscar la grafía correcta, por ejemplo, si buscas metereólogo, solo te dice que no existe en el DPD, y no te remite a la forma correcta meteorólogo. Pero claro, si ya sabes la forma correcta ¿para qué coño quieres el DPD?

  5. Silvia Senz
    2011-09-28 23:48

    Todos los datos (numéricos e históricos) sobre la relación financiera entre la RAE y sus benefactores (incluido Planeta), que dan la medida precisa del grado de privatización de esta entidad semipública:

    http://addendaetcorrigenda.blogia.com/2011/092801-historia-de-las-finanzas-de-la-rae-y-de-su-venta-a-los-intereses-del-ibex35.php

  6. Rojata enmascarado
    2011-09-30 01:45

    Señora doña Academia
    tomo la pluma y te escribo
    para hablarte de un asunto
    que me tiene compungido

    Resulta que antes tu casa,
    sus estancias y pasillos
    abiertos estaban siempre
    a ignorantes y pardillos
    que iban buscando respuesta
    a sus dudas en tus libros.
    Estudiaban los acentos,
    corregían su leísmo,
    miraban si era correcto
    escribir tal gerundivo,
    así que en tu compañía
    dejaban de ser borricos.
    Algunos de los ceporros
    a tu ciencia agradecidos
    te miraban con arrobo
    susurrándote al oído
    palabras de amor, adverbios
    e imposibles adjetivos,
    y tú siempre generosa
    entre suspiro y suspiro
    dejabas que un muchachote
    desabrochara el corpiño
    que mantenía encerrados
    tus hermosos duraznillos.

    Ahora leo por la prensa
    que cual puta tu has cedido
    a un gerente de postín
    tus adverbios y adjetivos
    y también, por si era poco,
    tus caricias y gemidos.
    Cuentan que el dicho gerente
    es hombre gordo y lascivo
    que fuma puros habanos
    y escupe por un colmillo.
    Tiene firmado un contrato
    y será dueño exclusivo
    de tus ojos, de tu boca,
    de tu pan y de tu vino,
    de la puerta de tu casa,
    de tu cuerpo y tu libido.
    El fulano es muy tacaño
    y defiende su cocido:
    si quiero besar tus senos
    o acariciarte el chumino
    antes tendré que pagar
    a tu dueño un dinerillo.
    Quiero decirte, Academia,
    que lloro su triste sino.
    ¡Que señora tan galana
    se arrejunte con bandidos!

  7. Aloe
    2011-09-30 08:19

    Porque hay que recordar que la Real Academia Española® goza de capacidad normativa. Esto es, que si ella decide que covarde se ha de escribir con v, que el pronombre de CD ha de anteceder al CI (“lo te dije”) o que “purrismo” es un sustantivo sinónimo de “gofleta”, pues nos lo hemos de comer con patatas, porque lo ha dicho la RAE® y punto.

    Yo no estoy de acuerdo con esto.
    Para empezar, una cosa es la ortografía y otra la lengua.
    La ortografía no es más que una convención para la representación gráfica de la lengua escrita. Aunque mañana el español se escribiera en cirílico (o en una grafía que yo me inventé de pequeña para que mi hermana no leyera mi diario) el español no cambiaría por ello en nada. La ortografia no es la lengua.

    Hay por ahí montones de comisiones de normalización, normas ISO a porrillo, estándares de hecho y de derecho… en multitud de campos, desde la informática a la fabricación de tuercas, y nadie hace tantos melindres ni aspavientos como la RAE con su estándar ortográfico.
    Los organismos de normalización tienden a ser más o menos públicos, y los estándares tienen un grado de obligatoriedad variable, pero al final todos existen por lo mismo: porque muchas cosas da igual hacerlas así o asá, pero es utilísimo que las hagamos todos igual, sea de una u otra manera. La ortografía no es distinta en eso.
    A mi me fastidia la RAE solo con existir, pero estoy dispuesta a admitir que tenga cierta competencia normativa en la ortografía, igual que estoy dispuesta a emplear papel DIN A4, para no encontrarme vendida ante las impresoras (que ya son bastante caprichosas de por sí) o recortando folios a mano para que me quepan en una carpeta.
    Y nada más. Veneración por el DIN A4, cero.
    Las ínfulas, los chaqués, las pretensiones y la tontería me sobran, y creo que una “Comisión ISO para la Ortografía”, compuesta por filólogos de prestigio y un par de ingenieros para compensar, sería igual de útil, y muchísmo más barata. Pero en fin, tenemos lo que hay.

    Lo que no admito de ninguna de las maneras es que la RAE tenga competencia normativa ni en sintaxis ni en lexicografía, ni en nada de nada, con la excepción dicha.

    Normativa es lo que sale en el BOE, y siempre que sea sobre los asuntos que pueden ser legislados.
    La sintaxis del español NO es uno de ellos. Se siente.
    El léxico del español, con excepciones juridicas razonables, tampoco es uno de ellos. Se siente.

    Si la RAE recopila y documenta un uso (que es lo único que tiene cierta posibilidad de hacer) y me parece razonable lo que dice, lo tendré en cuenta, como tendré en cuenta lo que diga el María Moliner, o cualquier eventual recopilación o documentacion que me merezca confianza de personas que sepan lo que dicen, poe ejemplo Miguel A. Román (o, por ejemplo, el uso practicado por un escritor que yo crea que escribe bien).
    Pero órdenes, ninguna.

    Y propiedad sobre el idioma español, ninguna.
    Lo único que va faltando es que el abogado de Planeta nos haga requerimientos por hablar en español sin su permiso. Vamos, hombre.

    Y la culpa la tenemos nosotros, por hacerles tanto caso.

  8. Otis B. Driftwood
    2011-09-30 08:31

    “Lo que no admito de ninguna de las maneras es que la RAE tenga competencia normativa ni en sintaxis ni en lexicografía, ni en nada de nada, con la excepción dicha.”

    “Si la RAE recopila y documenta un uso (que es lo único que tiene cierta posibilidad de hacer) y me parece razonable lo que dice, lo tendré en cuenta, como tendré en cuenta lo que diga el María Moliner, o cualquier eventual recopilación o documentacion que me merezca confianza de personas que sepan lo que dicen, poe ejemplo Miguel A. Román (o, por ejemplo, el uso practicado por un escritor que yo crea que escribe bien).
    Pero órdenes, ninguna.”

    Aloe, si todos pensaran como tú, maestros incluidos, hace siglos que no habría manera de que un español peninsular se entendiera, no ya con alguien de latinoamérica, sino simplemente con alguien de Andalucía o Canarias, por poner dos ejemplos. Precisamente la existencia de una normativa (ortográfica y gramatical) y el que haya un organismo que se ocupe de cuidarla y arreglarla es lo que ha conseguido que el español haya perdurado como idioma durante tanto tiempo con muy pocas variaciones, a pesar de las propias evoluciones que la lengua experimenta.

    El propio texto que escribes está impecablemente redactado, según las normas gramaticales y ortográficas, así como de uso común, y no creo que te hayas esforzado mucho en ello, simplemente sigues la normativa aprendida (y practicada, ojo) durante años. Incluso el María Moliner o lo que pueda decir Román están fundamentados, parcial y en algunos casos totalmente, en esa normativa académica. Así que tan horrible no debe de ser. Digo yo.

  9. Silvia Senz
    2011-09-30 19:22

    Reproduce Otis un tópico/mito habitual: “Precisamente la existencia de una normativa (ortográfica y gramatical) y el que haya un organismo que se ocupe de cuidarla y arreglarla es lo que ha conseguido que el español haya perdurado como idioma durante tanto tiempo con muy pocas variaciones, a pesar de las propias evoluciones que la lengua experimenta”.

    El español no existe, como no existe ninguna lengua. El término “lengua” es una convención que sirve a los dialectólogos y especialistas en tipologías lingüísticas para el estudio agrupado de un conjunto de variantes que presentan, a lo largo del tiempo y del espacio, conexiones más o menos estrechas. En lo que se llama castellano o español, todas esas variantes han evolucionado y sus respectivos hablantes a menudo no se entienden en los primeros contactos, hasta que aprenden la modalidad del otro. Lo único algo uniforme es la expresión culta escrita e incluso la oral formal, pero son registros sociales y funcionales que maneja un porcentaje ínfimo de la población que habla eso que se da en llamar “español” o “castellano”. Lo que sí es cierto es que el registro culto escrito permite no ya entenderse (podemos entendemos en cualquier modalidad que queramos aprender, dado nuestro potencial plurilectal innato) sino desarrollar negocios relacionados con la lengua. Esto, que lo decía hasta Lodares, no suele visualizarse por el simple hecho de que los hablantes de las muy diversas modalidades de español no suelen aparecer en la vida pública y porque la mayor parte de la variedad de la lengua, que radica en América Latina, es una completa desconocida para los lingüistas.

  10. Aloe
    2011-10-01 05:21

    El español nació, crecio y se hizo mayorcito sin academia alguna. En pueblines de Castilla y aledaños, en las manos de campesinos analfabetos. Como todas las demás lenguas, latín incluido.
    Prácticamente nadie ha hecho caso a la RAE hasta años muy recientes, y no ha pasado nada malo por ello.
    El inglés no tiene Academia y le va muy bien. La mayoría de los idiomas no tienen Academias y les va bien, mal o regular, pero por otros motivos que no tienen nada que ver con tener o no academias.

    El español se mantiene unido en estos tiempos por razones de mucho pesoi que no tienen que ver con la RAE: estas razones son que los ámbitos lingüísticos del español van estando cada vez más conectados.
    Por tanto, a pesar de que pienso que Silvia Saenz tiene bastante razón, creo que precisamente en estos tiempos es cuando el español va acercańdose a ser una lengua común (y no cuando se va a separar en lenguas ininteligibles mutuamente o algo así).

    Eso es debido a la escolarización universal, a la television y los demás medios de masas, y ahora también a Internet. Esas tres cosas son varios órdenes de magnitud más importantes que la influencia que pudiera tener la RAE y el resto de las AE, influencia que en cualquier caso a mi me parece negativa y no positiva, por lo que cuanto más insignificante, mejor.

    Finalmente: la propia RAE y los propios académicos, o al menos los que sí son científicos profesionales de la lingúística, niegan también que la RAE tenga esas funciones normativas. Seco, por ejemplo, con bastante rotundidad.
    Las pretensiones de la RAE (y ya son muchas) se limitan a “dar fe” de que tales o cuales usos son los más extendidos, o son arcaicos, o son emergentes, o se dicen en tal o cual zona, o son de uso solo coloquial, etc. Es decir, se supone que documenta lo que los hablantes hacen, no se supone que les dé doctrina.

    La suposición de que vamos a hablar mal o emplear mal nuestra lengua si no nos limitamos a seguir órdenes es bastante estupefaciente. En mi caso, es desde luego falsa, y pienso que los demás no son más tontos que yo.
    Un hablante nativo de inteligencia normal es por definición un hablante competente. Si luego además ha recibido una educación formal de nivel alto, habrá adquirido adicionalmente un dominio progresivamente mayor de los registros cultos y formales. Si además se preocupa de aprender o de esforzarse en usar bien su lengua, pues todavía tendrá más recursos.
    Estos recursos se aprenden fundamentalmente leyendo, escribiendo, oyendo y fijándose: es decir, como se aprende casi todo. Pero la base de partida de un hablante nativo normal ya es de alta competencia.
    Es absurdo decir que para manejarse en su lengua este necesita muletas, y que esas muletas se las van a dar unos señores académicos.
    De los cuales unos son científicos que saben mucho de lingüística (la cual no hace falta para hablar bien) y otros son meramente periodistas, figurones y similares (que darán buen o mal ejemplo escribiendo o hablando, pero como cualquier otro español de profesión similar).

    La lengua que hablamos no les pertenece, ni tienen maś autoridad sobre ella que la que se gane cualquiera demostrando su habilidad, recursos o competencia hablando y escribiendo.

  11. Silvia Senz
    2011-10-01 21:38

    Aloe: hay una amenazada de secesión (con precedentes históricos) que aparece en el horizonte de las políticas del castellano en América Latina, unas políticas que afectan a la escuela y los medios, agentes uniformadores o segregadores según su orientación. Quien ande por Buenos Aires, que se acerque al nuevo Museo del Libro y de la Lengua, que en la prensa argentina no se presenta como “española”, sino como “idioma de los argentinos”, nada raro en un país donde abundan los episodios de insurrección normativa.
    España conoce muy poco a América.
    Por otra parte, la ininteligibilidad ya se da entre variedades que aún se etiquetan como español/castellano; concretamente en los niveles populares e informales de la lengua de cada país.
    Y es SENZ, por favor. Me lo cambian tanto, que lo he de hacer notar. :-)

  12. Otis B. Driftwood
    2011-10-04 18:46

    Me convencen ustedes a medias: al fin y al cabo, no se enseña el español en las escuelas, con el fin (se supone) de que los niños aprendan a hablar el idioma correctamente? (dentro, por supuesto, de las distintas variaciones zonales). Y para ese fin, no son necesarias una ortografía y una gramática, llamémosle “canónicas” si quieren? Y esas ortografía y gramática, no vienen definidas/sancionadas/reguladas precisamente por las distintas Academias de la lengua española que hay, tanto en España como en Hispanoamérica?

    Aquí ya no se habla de uniformidad (una tontería, por otra parte, pues ni siquiera en zonas distintas de España se habla el español de igual manera), sino de un tronco común que permite que, por ejemplo, un peruano que llega a Sevilla no tenga problemas para entenderse con cualquier persona del lugar. Silvia dice: “En lo que se llama castellano o español, todas esas variantes han evolucionado y sus respectivos hablantes a menudo no se entienden en los primeros contactos, hasta que aprenden la modalidad del otro.” Pues bien, al contrario sólo puedo hablar por referencias, porque yo en Hispanoamérica no he estado, pero sí tengo experiencia directa en Europa con mexicanos, peruanos, bolivianos, argentinos, panameños, cubanos… todos inmigrados a Europa y que nunca han tenido dificultades de comunicación, ni siquiera al principio (puedo hablar por mí mismo, pero tampoco me parecería un buen ejemplo). Solamente con puertorriqueños residentes en Nueva Jersey me ha costado entenderme en castellano. Pero digo yo que alguna razón habrá, Academias incluidas, quinientos años después, para que así sea. Silvia habla de un mito, pero a mí tan exagerado me parece eso como lo contrario: en el siglo XX y en el XXI podemos hablar de la influencia de los medios de comunicación de masas para que el idioma esté más extendido y, gracias a internet, la comunicación entre ambos lados del Atlántico adquiera una fuerza que antes nadie habría soñado… pero antes de eso han pasado cuatro siglos, tiempo suficiente como para haber perdido mucho de eso. Y el hecho es que no ha sido así.

    Por otra parte me parece un tanto contradictorio decir que las Academias no tienen un papel importante en la preservación del idioma para luego hablar de “secesionismo” en las políticas latinoamericanas respecto del idioma. Secesionismo de qué, entonces, como no sea de una normativa? Una vez más, esa normativa de dónde parte, si no?

    Gracias por las réplicas. Saludos.

  13. Miguel A. Román
    2011-10-06 20:02

    Última hora: la Real Academia® se da por aludida: Nota hecha pública por la junta de gobierno de la Real Academia Española®

  14. Antiquo
    2011-10-08 06:31

    Buenas

    Por si a alguien le pudiera servir o interesar, señalo mi propia concepción del asunto:

    Dado que la Constitución Española preceptúa que el castellano es un derecho y un deber de cada ciudadano, entiendo que el diccionario y la gramática de la lengua castellana son patrimonio de TODOS los españoles, su exigencia preceptúa su conocimiento, y por tanto, ex constitutione, ambos documentos son per se de interés general y no pueden estar sujetos a la normativa de propiedad intelectual, dado que realmente no existe una actividad intelectual en los mismos.

    Creo que este punto se puede desarrollar jurídicamente y anular cualquier sanción o amenaza por el uso del diccionario o la gramática castellana.

    Saludos,

    Antiquo.

  15. Aloe
    2011-10-11 07:15

    Silvia Senz, por favor acepta mis disculpas por el error en el apellido.
    Te doy la razon en todo lo que dices. Yo recuerdo por ejemplo haber estado en las Alpujarras (montaña de por donde Granada) y en pueblitos de Gran Canaria, dos sitios donde no entendía ni jota a los campesinos del lugar, o al menos no el primer día (luego se va haciendo el oído y vas pillando los giros). Pero de eso hace bastantes años y eran gente mayor, que probablemente tenía pocos años de escuela y pocos de televisión.
    Lo que yo decía es que esa fragmentación parcial en las hablas populares se va perdiendo precisamente los últimos tiempos (para bien y para mal) y que el español tiende más bien a estar más unificado y no menos que hace un siglo o dos.
    Estoy segura de que de América sé muy poco, pero tengo parientes argentinos y siempre nos hemos entendido bastante bien, con algunas diferencias que a ambos lados nos parecen muy cómicas respecto del otro (pero con alegría, eh, de buen rollo). Por mucho nacionalismo que le pongan los políticos y los puristas al asunto, pienso que internet, la escuela y la tele son fuerzas mucho más potentes en la otra dirección.
    En cualquier caso, no sé por qué los puertorriqueños o los ecuatorianos habrían de hacer algún caso a la RAE ni a ninguna academia. Y mejor que no se la hagan…

    Otis: ciertamente en la escuela nos enseñan a leer y escribir y, poco a poco, los registros formales de la lengua. Claro que eso significa que los maestros los conocen más o menos bien. Pero sigo sin saber qué pinta la RAE en todo ello. La RAE no regula/sanciona/ordena lo gramaticalmente correcto. Lo describe, en todo caso, y esa descripción tampoco puede ser nunca exhaustiva.
    Quiero decir, que si una forma está descrita como correcta por la RAE (o por quien sea que tenga solvencia, para el caso) y uno realmente tenía la duda, pues eso puede sacarte de ella. Pero en realidad, para los casos verdaderamente dudosos (y para el caso inverso, de algo que no recoge) nunca he visto que la RAE te saque de ninguna duda, porque lógicamente va a remolque de la realidad y además su descripción no es completa (como un mapa no lo es).
    Creo que un hablante nativo se puede fiar igual o mejor de su oído, de los ejemplos que puede buscar en escritores buenos… y practicando.
    (La ortografía es otra cosa, eso admito que es una convencion artificial para la que nos vale la RAE o cualquier autoridad de normalizacion, pero no es algo muy importante)

    Tu posición viene a ser equivalente a quienes suponen que si el Estado no es confesional y no nos machacan el catecismo en la escuela, nos volveremos asesinos y ladrones porque a ver de dónde vamos a sacar una moral… pues oiga, del resto de la comunidad de semejantes y de nuestras propias capacidades humanas. En ambos casos.
    No necesitamos una autoridad como si fuéramos niños pequeños o subditos despojados.
    Y no, no creo que las academias hayan influido nada en que los hablantes de español nos entendamos (a veces con algún equívoco o dificultad de acento, pero en general bastante bien). Las academias no han pintado nada hasta que recientemente nos ha dado por darles importancia, justamente cuando el nivel formal de la lengua se va universalizando y las diversas hablas se van uniformizando.

    Creo que su influencia (afortunadamente pequeña) es negativa porque nos imbuyen esa actitud errónea de que existe un estado “puro” de la lengua que hay que preservar, y de que la autoridad sobre lo que es correcto la tienen ellas. Ninguna de las dos cosas es cierta.

    El español, si tiene algún problema (pequeño en todo caso) es la poca soltura y confianza con las que los hablantes nos enfrentamos a la innovación, al neologismo, que es algo muy necesario en estos tiempos. Nos quejamos de los anglicismos, pero habría menos anglicismos crudos si tuvieramos una actitud menos pusilánime para inventar los usos nuevos que necesitamos. Y la pusilanimidad viene de ese encogimiento de estar mirando de reojo a los puristas, a la RAE y a la multitud de petardos preservacionistas que no entienden que la lengua es nuestra y que todas las lenguas cambian (menos las lenguas muertas) a la medida de las necesidades, las modas y los gustos de sus hablantes.

  16. Aloe
    2011-10-11 07:34

    Por cierto, me he leído el texto enlazado de la RAE y me parece prepotente, abusivo e impresentable. Y condescendiente, que es casi lo peor.
    En el fondo casi me alegro. Mira que si se vuelven razonables, inteligentes y respetuosos y empiezan a merecer algún respeto… menudo dilema tendría.



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