Vicio es todo en exceso y desmesura hasta que lo abandonamos por un nuevo vicio, o nos convertimos en coleccionistas de ellos. Nunca es tarde para desechar uno y encontrar otro nuevo. De los vicios y pasiones que exponen nuestra humanidad hablaremos aquí, en este espacio comandado por Elia Martínez-Rodarte, mexicana, viciosa y escritora, autora de ivaginaria, los días 6 y 21 de cada mes.
En el aeropuerto de Dallas mientras leía un artículo sobre Nueva York me di cuenta. Hacia donde iba era un lugar exactamente igual de caótico que Monterrey, al norte de México, en donde vivo. Pasaba del estrés asfixiante a otro igual de enloquecido: de un paraíso del consumo a otro. Pero por muchas razones entrañables era preciso hacer el viaje.
Quería aferrarme más bien a la imagen del NY de hace miles de años que conocí más a pie que nunca otra ciudad. Entonces más tonta y más crédula, ergo, más divertido quizás todo. A lo mejor pensaba que el mundo entero tenía buenas intenciones la mayoría de las veces. En las ciudades grandes se aprende a conocer pronto la mala voluntad.
Ahora cuando decidimos transitar por Manhattan sólo me sorprendió cómo lo hacíamos: caminando, una de las actividades más temerarias del mundo en sitios como éste, así como lo es transitar a pie en Monterrey.
Nada me es (aún estoy en el limbo de acero) desconocido, pero noto las pequeñas diferencias: los taxistas son igual de salvajes en Monterrey y Manhattan, salvo que en NY hablan más idiomas que los mexicanos: hay taxistas armenios, rusos y tú nombra y se te dará. Los conductores de ambos sitios avientan el carro al peatón, pero los de Manhattan frenan a tiempo porque saben que no sólo se tratará de esa mala pata de matar a alguien, sino que temen a las demandas. En Monterrey he sabido de todas las atrocidades que pueden ser posibles entre conductores y peatones: desde balaceras hasta choferes de transporte público arrastrando ancianas y niños casi de brazos. De una forma inverosímil y siniestra, los conductores de ambas ciudades manejan velozmente estupidizados en una carrera hacia ningún lado con un rush de importancia de las cosas en calidad de “se acaba el mundo”.
En Manhattan la gente se empuja sin piedad, se avienta y se insulta a la menor provocación; pelean lo mismo por un asiento en el metro que por una oferta en el basement de Filene´s o de Macy´s; el varo es lo que vale y es preciso comprar y comprar más mierda inútil que vimos justo en la mañana anunciada en la televisión. Mierda y más. Inútil provocación de los estímulos comerciales porque de cualquier forma, al llegar a Time Square, a la 42, a la quinta, a la catorce o a cualquier sitio comercial la gente fluirá hacia las tiendas pensando con una sonrisa: los hice tontos, qué ofertón. (Descuento del 20 sobre precio más taxa del 15 por ciento…ajá) Hay comida que no se me antoja por doquier, ofertas de cosas por miles y por season sale que en verdad no se encuentran ya en tu talla o que debes de luchar cuerpo a cuerpo con una ingenua como una que cree que se llevará la gran ganga. Manhattan se encuentra entre las ciudades más caras del planeta y yo vivo en Monterrey que es la más cara al menos de mi país. Me he sentido como en casa.
Las instrucciones para una vida transitando a pie en Manhattan, que quizás servirían para caminar la piel de cualquier ciudad del mundo serían:
1.- Si encuentras a alguien en la calle llorando, desangrándose no a niveles mortales, gritando, hablando con Dios o con un parquímetro, sigue tu paso. Habrá problemas si te detienes a pensar aunque sea dos segundos, en una piadosa intervención.
2.- Evade hasta donde te sea posible a la policía. Si se dirigen a ti piensa en que no son tus amigos, ni están para protegerte, ni quieren ser buenos con los turistas o con quien lo necesite.
3.- Eres sujeto a inspección en cualquier momento en cualquier edificio público, transporte, establecimiento o lugar que así lo indique en su manual de usuario. Está de sobra decirte que no lleves contigo a todos lados tus estimulantes ilegales tan a la ligera.
4.- Si vas derecho, no te quites. Si te empujan, resiste y empuja. Si vas subiendo o bajando por el lado correcto de las escaleras y alguien invade tu carril, de ahí no te muevas. Que sea by the book.
5.- Por ningún motivo ayudes a los indigentes. Por ningún motivo patrocines la carrera artística de todos los perfomanceros de la calle o el metro. Es la bancarrota segura.
6.- ¿Por qué gritan? Es la nueva forma de pensar en las grandes ciudades: a gritos.
7.- El que puede sobrevivir con dignidad en esta ubre de acero, casa de King Kong, arca de la estatua de la libertad y cuyo santo patrono es Spider Man, puede hacerlo en cualquier sitio. Ea pues.
2008-01-06 10:15
Querida Elia:
Ya vuelve, Monterrey, sus agentes de tránsito, sus indigentes de toda laya y yo, reclamamos tu presencia. Ese cumpleaños va a estar muy recalentado.
2008-01-06 19:37
Pues a mi me gusta Nueva York.
Se vive mas tranquilo que en la Ciudad de Mexico y tiene las obras de Broadway; tiene a Greenwich que es la zona bohemia y de pintores y escultores que comienzan o que ya estan acabados; Park Avenue donde tienen que hacer cita para ir a comprar a sus tiendas; la Pequena Italia, el Lincoln Center por el que indefectiblemente tienen que pasar los mas famosos musicos sinfonicos y cantantes de opera del mundo; en la calle 57 (o es la 55?) donde te sirven el mejor T-Bone Steak, que ni en Argentina; las gangas que obtienes, a veces, de vendedores furtivos, tales como cardigans de cashmere por 10 dolares; y sobre todo, la gente. Personas bruscas en principio y calidas a continuacion.
Diviertete linda Elia, tu sabes encontrar lo mejor y lo peor … y todo esto se encuentra en N. Y.
Divertimento !!!
2008-03-17 11:05
Buenos dias, señorita Elia,
mi nombre es Blanca Esteban y soy estudiante de primer año de técnico de sonido en la escuela CEV, en madrid. Me ha gustado mucho su articulo y me gustaria poder usarlo para hacer un trabajo de clase, en el que tengo que ilustrar sonoramente un relato breve. Me preguntaba si usted me daría su permiso para poder utilizar su relato, si no tiene inconveniencia…
Si lo desea puede escribirme a alanya_grint@hotmail.com
Muchas gracias por su atencion,
Blanca