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El mundo gira sobre un eje podrido por Alber Vázquez

Alber Vázquez es escritor. “El mundo gira sobre un eje podrido” es una columna de opinión que se publica todos los lunes y que alberga como firme propósito convertir a este planeta en un lugar más habitable donde los hombres y las mujeres del mañana puedan compartir su existencia en condiciones igualdad y justicia. Estamos seguros de poder lograrlo. El mundo gira sobre un eje podrido dejó de actualizarse en abril de 2008.

España es un país gobernado por indeseables

Quiero decirlo en el sentido de la democracia pura. En el del poder para el pueblo y todo eso. A mí Rajoy y Zapatero me dan igual. En lo que respecta a mi sesuda reflexión de hoy, están fueran del debate. Yo hablo, amigos, de La Democracia.

Ahí va mi tesis, a bocajarro: España es un país gobernado por indeseables. ¿Que no? Sí, hombre, sí, que os lo digo yo. Veréis. Echemos las cuentas. A ello. Salen rápido.

España es de mucho votar. Cada vez que hay elecciones generales, tres de cada cuatro españoles con derecho al voto, se abalanzan sobre la urna como si les fuera la vida en ello. Ahí, con el carné en la mano, cumpliendo con un deber que parece que llevamos siglos ejercitando. Fulano de Tal, vota. Y tú, ahí, dándole el sobrecillo al presidente de la mesa con una dignidad que ni te cabe en el cuerpo. Es lo que tiene el español: que si se le dice que vaya, va.

La amplísima mayoría de los votantes vota a dos partidos. El 80% de los que van a votar votan al PSOE o al PP. Y luego, el resto, a un pelotón de los torpes que encabeza Izquierda Unida y que cierra a saber quién. Algún partido comunista trotskista o maoísta, que los hay a cientos. Qué tendrá la izquierda radical, que para cuatro pelagatos que son, andan siempre con diferencias irreconciliables… “Cuando alcancemos el poder, el Comité Central del Partido tendrá un poder omnímodo”. “Ah, pues no, porque así la cuota de influencia de los compañeros delegados regionales se vería seriamente menguada”. “¡Ni hablar!”. “Pues nos escindimos”. Y se escinden. Se escinden hasta no decir basta. Un horror de gente.

A lo que iba, que me lío. En España, la gente vota, por lo general, a los suyos. Esto de las campañas electorales es una cosa rara que no sirve para convencer a alguien que ya sabe a quién va a votar de que debe votar a quien ya sabe que va a votar. La gente vota a los suyos. De manera habitual y de forma mayoritaria y abrumadora. Es difícil que la gente se cambie de chaqueta de un día para otro. Como que da pereza. Como que a uno mismo le produce congoja. Por lo de reconocer que te has tirado ni se sabe cuántos años dándoles la razón a unos de los que ahora reniegas.

Pero luego está el grupito de los irreductibles. El de los que cambian de opinión. El de los que lo mismo van a votar o lo mismo no. El de esos que si te sale un domingo de buen tiempo, se van a dar una vuelta por el campo y no se acercan al colegio electoral ni encañonados. El de esos que si llueve se quedan tan ricamente en casa porque total, para qué. El de esos que el día de reflexión están, atención a esto, amigos, ¡reflexionando! Sí, reflexionando porque todavía no tienen ni la más puñetera idea de a quién van a darle su voto.


Foto (cc): www.viajar24h.com. Ciudadano reflexionando como la ocasión lo merece.

Bien, los que más saben de estas cosas, cuantifican a este grupo de irreductibles en un millón de personas. Millón y medio a lo sumo. La chusma pura. Los que son tan capullos que les da lo mismo arre que so a veinticuatro horas de la hora H. Los anormales que son capaces, y tan ricamente, de olvidarse de que ese día había elecciones. Esos que si llueve se quedan en casa o si hace sol se van a la playa.

Pues este millón de personas gobierna España. Ni más ni menos. Este millón de personas hace que gane el PSOE o que gane el PP.

Que mengano saque un escaño más por los pelos en Soria. Que zutano se agarre un cabreo de mil pares de cojones porque según el sistema D’Hondt el último escaño de su circunscripción se lo ha llevado otro porque doscientos tíos que tenían que haber ido a votarle se quedaron a ver una reposición de Dirty dancing que ponían por la tele.

Y no hay más, amigos. Así de chungo es todo. Que gobierne Zapatero o que gobierne Rajoy lo decidirá el domingo que viene un cretino como yo mismo. Un soplapollas que, a estas alturas de la película, aún no se ha decidido. O no se ha puesto a pensar en ello. ¿Por qué? Porque le da igual, porque no cree en el sistema, porque para preocupaciones las suyas, porque lo más probable es que el sábado por la noche se agarre una caraja tan brutal que cualquiera lo levanta del sofá al día siguiente.

A todos nosotros, a toda esta chusma informe, absurda e inconsciente, se dirigen los políticos cuando hacen campaña electoral. A mí me habla Zapatero. A mí me habla Rajoy. Y Llamazares, y Duran y Lleida, y todos los demás. Me hablan a mí porque yo puedo darles mi voto o puedo no hacerlo. Muy a diferencia de su gente de toda la vida: con esa y con su voto ya cuentan seguro.

Un millón de indeseables que gobierna España. De gente sin principios claros, sin intenciones concretas, sin gallardía suficiente para reconocerse en una ideología y mantenerse firme en ella, que es lo menos que puede esperarse de alguien con un mínimo de decencia y de respeto por sí mismo.

A España la gobierna un tonto, que, en un arrebato, se levanta del sofá y se deja caer por el colegio electoral. Por joder, mayormente.

Alber Vázquez | 03 de marzo de 2008

Comentarios

  1. Ana Lorenzo
    2008-03-03 18:15

    Alber, sin entrar a debatir nada; me encantan los lunes cuando leo tus artículos: me alegras el día.
    Un beso.

  2. Álex
    2008-03-03 18:35

    Me hubiera gustado acabar el artículo cambiando la última frase por:
    A España la gobierna un d’honto, que, en un arrebato…

  3. María José
    2008-03-03 22:54

    Ese es uno de los grandes problemas que yo veo en la democracia española (desconozco si en otros países pasa lo mismo). Y no tanto que al final decidan los que no están tan implicados, sino que la gente que se supone más implicada sea de un partido político como si fuera de un equipo de fútbol. Y está bien que uno apoye a su equipo haga lo que haga, esa es la gracia del fútbol, pero no a un partido político. Si dejaran de tener tantos apoyos incondicionales igual se preocupaban por hacer las cosas de otra forma.

  4. pessoa6
    2008-03-03 23:46

    Qué agradecida es tu postura Alber! Y qué fácil es abrasar la memez política! No tiene mérito. “Porque no cree en el sistema…” ¿Tienes alguna alternativa? Todo son una gentuza menos tú. Todos tienen una cultura ramplona y su elección de si este candidato y sus promesas son mejores que las del otro están manipuladas por los media o por vaya Ud. a saber quién. No es un forofo de un equipo de futbol el que valora si se da prioridad a la ecuela privada o a la pública, a la sanidad privada o a la pública, al apoyo al ascenso de la mujer en los puestos de responsabilidad o no, a la integración de los inmigrantes o a su rechazo, etc. No, no es lo mismo. No me siento obligado a apoyar a aquellos que pretenden que todos lleguemos a un nivel de cultura como el tuyo para poder responderte desde la misma altura, pero es fácil que lo haga. Toros desde la barrera nihilista. Acracia y gauche divine rancias. Es un discurso viejo. En la aldea global hay que plantearse otras estrategias. Salud

  5. printen
    2008-03-03 23:59

    Desde luego tienes razón en que los indecisos suelen decidir las elecciones. No voy a negar que hay un gran grupo de gente que irán a votar o no dependiendo de cómo se levanten el domingo. Pero no te concederé nada más allá.
    Y es que la política no debe ser como el fútbol, que uno es de un partido por siempre jamás, como el que es del Betis. ¿O es que voy a dejar que hablen en mi nombre independientemente de lo que digan o de quiénes lo digan sólo por que pertenezcan a un partido? Rotundamente no. Hay que dejar un amplio margen a la crítica del partido al que votamos. Si no es así nos estamos engañando. ¿O es que piensas que por cambiar mi voto de unas elecciones a otras soy un chaquetero? ¿Si critico al partido al que he votado soy un traidor? Por favor, no me jodas. A mí me da la risa pensando en la gente que dice a todo que sí como borregos sólo porque lo dice el líder del partido al que ha votado siempre. Y me entra descomposición cuando te venden que ser intelectual es exclusivo de un partido o de otro. Yo prefiero pensar a quién votar dependiendo de mi criterio. Y sé que no soy ningún indeseable por ello.

  6. María José
    2008-03-04 01:16

    Pessoa6, dices: “No es un forofo de un equipo de futbol el que valora si se da prioridad a la ecuela privada o a la pública, a la sanidad privada o a la pública, al apoyo al ascenso de la mujer en los puestos de responsabilidad o no, a la integración de los inmigrantes o a su rechazo, etc.” Esto estaría muy bien si de verdad hubiera una relación entre el programa electoral y el resultado, si tuviera consecuencias el no cumplir aquello a lo que uno se compromete. Pero no lo es y lo de “se da prioridad a …” es puro nominalismo. En el caso de la escuela privada o la pública, yo lo tengo claro: a la escuela pública no le da prioridad nadie, por eso esté en el poder el que esté los colegios públicos no tienen gente que quiera entrar y los otros listas de espera. Si de verdad hubiera una relación entre cómo quieres que sea la sociedad y ciertas garantías de qué partido puede llevarlo a cabo, estaría bien lo que dices. Pero somos muchos los que no tenemos esa sensación, así que prefiero que cualquier partido se encuentre con gente en frente que lo ponga en sus sitio, en lugar de seguidores que siguen confiando en ellos hagan lo que hagan. Y yo creo que nos iría mejor a todos.

  7. pessoa6
    2008-03-04 01:26

    Es posible que tengas razón María José. Algo exagerada, pero posible. Está claro que nadie lo considera prioritario aunque con matices según e han comportado en el pasado. Sucede que en este asunto hay una opción que quiere meter con calzador la educación “religiosa” y otras que piensan que la educación debe ser laica. Siempre se puede valorar la elección.

  8. dm
    2008-03-04 04:20

    pessoa6, “en la aldea global hay que plantearse otras estrategias.” Eso es exactamente lo que está haciendo Alber. Su estrategia es escribir un artículo. Me enfurece la idea de que el único acto político que tenemos es votar. Pues no, el artículo de Alber tiene más valor que su voto.

  9. Rosie
    2008-03-05 05:02

    Mira Pessoa, a mi lo que me pone los nervios de punta es que, por ejemplo, sobre la educación lo único que se discuta es si religión o EpC. Sobre el tema concreto la verdad es que cuando yo estudiaba tus papas escogían entre religión y etica y que quieres que te diga, me parece un sistema de lo mas razonable. Por otro lado en Finlandia aún lo tienen (date un garbeo por la web y lo compruebas) y no parece que les vaya mal (informe PISA dixit).

    Lo que me cabrea profundamente es que el principal problema de la educación española es la calidad, seguido del fracaso escolar, la disciplina, el respeto al maestro, la adecuación a las nuevas tecnologías, los idiomas extranjeros, las matematicas, etc, etc… quedando en un recondito ultimo o penultimo lugar el contenido concreto de una “maría” que todos los niños (que no son tontos) saben que tiene una importancia más que relativa. Pero no, al parecer eso es lo mas importante para casi todos nuestros políticos, seguidos con aborregamiento por sus intelectuales afines. Manda huevos, con perdon.

    Dicho esto diré que solo he faltado al colegio electoral una vez des de que llegué a la mayoría de edad. Y la vez que me abstuve fue por un gripazo de aúpa. El domingo que viene no va a ser una excepción. El problema es que cuando mis amigos dicen que “pasan” del tema, pues con los políticos que tenemos tengo que estrujarme las meninges para intentar convencerlos de que voten.

    Y por cierto, soy de las raras: recuerdo que en tres elecciones consecutivas y bastante seguidas voté a tres partidos diferentes. No me parece incoherente, cada uno me parecía la mejor opción para cada elección concreta. Lo que me parece incoherente es lo contrario: votar siempre “a los tuyos” lo hayan hecho bien o mal, tengan o no un programa coherente, o sean o no la mejor opción a nivel local, autonómico, nacional o europeo…

  10. pessoa6
    2008-03-05 20:47

    Rosie, cuando yo estudiaba se daba FEN ( Formación del Espiritu Nacional) – manda los huevos que quieras – y religión y ejercicios espirituales, por elotas, y… Y a lo mejor todo eso influye para que me dé miedo cualquier barrunto que huela a repetición de la jugada. Por lo demás me parece acertado todo lo que indicas

  11. Un petardo
    2008-03-05 21:48

    Macho, parece que has descubierto la rueda desde tu altísima columna. Cuidado con darte algún día un trompazo…

  12. Helena
    2008-03-06 04:42

    No me gusta que te tomes la política a cachondeo ni que ridiculices a propuestas que no son tan mayoritarias. Con gente como tú así nos va en este país.
    Te recuerdo que el derecho a voto en España es casi una obligación, al menos moral, pues mucha gente se ha quedado en el camino por intentar que ese derecho, y eso que llamamos democracia llegase a existir.
    Saludos.

  13. Rosie
    2008-03-06 05:49

    Pessoa, la verdad es que no veo la repetición de la jugada. No es ningun secreto que EpC es la manera de sacar a la religión definitivamente de la escuela. Eso te puede parecer bien o mal, pero religión hace muchos años que ya era optativa, asi que no veo donde hay repetición. Ademas ligar religión en la escuela con dictadura es algo idiota. Finlandia es un buen ejemplo. Ahi los ninos estudian moral luterana o etica. Y tan panchos y a otra cosa, como acaparar los primerlos lugares del PISA.

    Sin embargo tu y unos cuantos millones mas son el ejemplo viviente de lo que influyen realmente asignaturas “morales” o “civicas” en la escuela… mas bien poco. Lo único útil que los niños sacaran de EpC es, espero, alguna idea sobre como funciona la democracia. Idea que, dicho sea de paso, podrian inculcarles en otras asignaturas como sociales.

    Lo que me quejo es precisamente la alta “ideología” de este país. Hay cosas que se apoyan o no por filias o fobias, no porque la gente se haya planteado si funcionan o no, o si son realmente una prioridad. Mi novio es ingles y hace poco me preguntó mi opinión sobre el gobierno, pero en estos terminos: ¿que ha hecho para mejorar la economia, te ha bajado los impuestos, ha mejorado la educación o los servicios sociales, o la seguridad, lo haría mejor la oposición? Creo que son los siglos de democracia que nos llevan… pero tienen una idea de la política mucho mas utilitaria, lo cual puede gustar o no, pero para mi es mejor que demasiada ideología. Dicho sea de paso bajo este prisma el gobierno de Zapatero no ha sido especialmente brillante: mucha traca (leyes resultonas de cara a la galería ideológica) y poca chicha (quizás la ley de dependencia y no entorpecer la economía). Pero es que la oposición es mucho peor. De hecho, la mejor prueba de que Zapatero es muy mediocre es que no haya podido despegarse de una oposición que es de una nulidad abismal.

  14. juelas
    2008-03-09 08:26

    Puede que toda esa gente q no va a votar, lo haga por joder a la gente tan lista como tu. Esa gente desde fuera igual ve las cosas mas claras, q los millones de borregos q vamos a votar a nuestros “lideres”

  15. Ana Lorenzo
    2008-03-09 18:14

    Cuando los analistas políticos, los políticos mismos y los medios de comunicación hablan de los indecisos, de ese millón o millón y medio que «decidirá el gobierno de España» lo presentan así: los que no saben aún, porque la política ni les va ni les viene; los que a lo mejor votan o igual no, según llueva o haga sol; los tontorrones que acompañan a alguien a votar y, si cogen el papelito y les hace gracia y de casualidad han oído un partido gracioso o una idea estupenda o han visto una foto chula de uno de los líderes, introducirán su voto en la urna…
    Que Alber me desmienta si no es así, pero su artículo me ha parecido una crítica irónica muy divertida a esta clasificación. Creo que Alber, como yo, como muchos, defiende precisamente, que estos indecisos simplones no son tales: somos bastantes los que, como apunta Rosie, no votamos siempre al mismo partido, no tenemos las ideas claras desde que las elecciones se convocan (ni aun antes), ni siquiera casi el día de reflexión. Entre esos indecisos que los políticos y los analistas califican de poco interesados en la política, hay montones, montones de gente muy interesada que se lee los programas electorales de unos y otros, que analiza qué han hecho, qué se ha cumplido y qué no, qué tremendas diferencias hay (total, son todos iguales: no, créanme, no lo son).
    Como lectora, tengo derecho a interpretar el texto una vez publicado. Y, la verdad, me ha extrañado no ver más interpretaciones como la mía (¿seré yo rara?, ¿será raro Alber?, ¿habrá cambiado el estilo?). Este artículo defiende, frente a la simplonería más ramplona, la cantidad de variantes que engloban en ese millón y medio los tontos más tontos.
    Pero claro, esa es mi interpretación.
    Un beso.

  16. Holmes Yesid
    2008-03-20 05:11

    Me imagino que usted odia a los comuistas, socialistas y todo lo que tenga que ver con la izquierda y a los pobres que hay en españa según usted no tienen derecho al aire que respira y no tienen cerebro ni para pensar en quien les conviene para gobernante. hermano deje el odio, deje que gobiernen bien y vera como las cosas salen bien.

  17. AliXia
    2008-04-13 10:28

    Para mi la política es un reflejo de la sociedad que vivimos: discutir y más discutir sin llegar a nada en concreto. Es una manera más de ganarse la vida… Con un márketing bueno llegarás al poder, sobre todo con mucha labia y sabiéndo qué votos te pueden hacer ganar.
    Pero qué hay de los problemas que nos afectan a todos en general, quién soluciona realmente ésto…..... es difícil, lo comprendo, hay tantas opiniones para tantas cosas. Si todo fuera tan fácil como subir los sueldos, bajar la inflación, que acabe el machismo de una vez para poder conciliar la vida laboral con la familiar, tener las cosas básicas que dice nuestra querida constitución como derecho a poder acceder a una vivienda digna, un puesto de trabajo, sin olvidarnos de los niños que también tienen sus derechos aunque no puedan votar, como el de poder alimentarse del pecho de su madre, pues seguro que si el niño tiene cuatro meses y quiere seguir mamando es muy difícil para unos buenos políticos decirle al niño que no puede hacer eso, que le teta a esa edad es muy mala….hay!... y un sin fin de cosas, que a este paso vamos a tener que elejir entre trabajar o poder pasar un ratito con la familia para que por lo menos se acuerden de que tienen padres. Los políticos….difícil trabajo ese…......

  18. goyus
    2010-01-10 00:32

    Hola buenas Alber Vázquez me gustado mucho su articulo sobre España es un país gobernado por indeseables.

    bueno todo lo que dices es correcto pero yo tengo más dudas sobre el tema.

    Esto pasa por el gobierno de España tiene un monopolio con que derechos de la constitución ellos hacen y deshacen a sus anchas, hasta meten mano en el poder el ministerio de lo judicial de hay tanto político corrupto, para mi lo son todos sin excepciones.

    Por roban a todo el pueblo español y luego están en liberta disfrutando lo que han robadoal españoles como presidente del pp de islas baleares por el actual es un subnormal sin principios psoe.

    Otra en referencia a voto esto normal por que da igual quien vote la gente o gobierne sera la misma mierda de siempre como los cochinos se revolotean sobre su misma mierda.

    Si por que cree que en cuestión de años hay tanto emigrante por hasta podrían el gobierno plantear legalizar dicha emigración con derecho al voto como un español para joder al propio español y sus intereses.

    Pero cuando hay que aprobar una ley constitucionalmente se le pide voto al español no por que esto no interesa al político ni su legislatura por el gobierno.

    Dado que las leyes las impone el gobierno sin al menos pedir opinión al pueblo español o su voto.

    Aparte Alber soy partidario de que España esta gobernada indeseables.
  19. bormann
    2013-10-06 00:35

    Está gobernado por indeseables ergo España es un país de indeseables que pasan de todo menos del futbol y de corromperse diariamente.

  20. Jose Eburi Palé
    2013-10-07 05:31

    MINTIENDO FUERTE
    Si mi pareja me mintiera, supongo que estaría en un estado latente de desazón diario.
    Lo mismo me ocurriría si el compañero más apreciado en mi trabajo, mintiera de ordinario, dejaría de ser importante para mí y tal vez tendría que soportarlo por razones exclusivamente laborales.
    A medida que el tamaño de la escala social se magnifica, la importancia de saber que tal o cual persona miente, me afecta en función inversa a la proporción de esa escala.
    Que mienta un señor de Delaware, desconocido, pongo por caso, no me afecta en absoluto.
    Que un determinado periodista mienta, lo soluciono sabiendo que lo sé y no volviendo a concederle credibilidad personal.
    Que mienta la publicidad, va en el paquete de penurias de este siglo. Que mienta el obispo, también.
    Pero hete aquí que hay cosas que, por muy fuerte que sea la armadura que uno se calce por la mañana, son importantes. Y lo son independientemente de la valoración que yo quiera concederles.
    Y es importante la imagen y la consideración de mi país en el mundo. Me guste a mí o no, me importe a mi o no.
    Mis fuerzas y mis recursos como ser humano no me permiten aislarme hasta el punto de poder permitirme pasar de puntillas ante el expolio de la imagen exterior de mi país, por la simple razón de que es el mío y que, antes o después me afectará personalmente, tanto si me lo propongo como si no.
    Y es ahí en donde está la línea roja que no se puede permitir que nadie cruce.
    El señor de Delaware puede hacerlo y no pasa nada, salvo a sus allegados.
    El Obispo también y solo afectará a sus feligreses y a quien corresponda.
    Pero si la línea la cruza el Presidente de mi país, yo estaré involucrado quiera o no.
    Yo seré de ese país que tiene por Presidente a un mentiroso.
    Yo seré, para muchos fuera de nuestras fronteras, un mentiroso, porque si tolero que mi presidente lo sea, con toda la permisividad del mundo, es que yo también lo soy y todos los españoles por extensión.
    Y tendrán razón.
    Pero no se trata de una mentira, es una capacidad viciada, compulsiva es enarbolar la bandera de la mentira como quien acopia un paquetito de clínex por las mañanas antes de salir.
    Es, instalarse en la mentira como estrategia.
    Dentro del país, fuera, en el partido, ante la prensa y de vacaciones.
    Mi presidente, a quién no voté, lo es a mi pesar pero lo es. Y me representa a mí allá donde él vaya.
    Y los japoneses me ven a mí en él. Y Merckel también, y Obama, y el New York Times, y la Reina de Inglaterra, y los gibraltareños, y el Dalai Lama, y Paul Mac Cartney y el Doctor Livingstone supongo.
    Aunque yo no me lo haya propuesto.
    Aunque yo no le haya votado.
    Aunque él no quiera.
    Señor Presidente:
    En España NO hay 50 millones de españoles con alto poder adquisitivo.
    La Central de Fukushima SI ESTÁ contaminando el Océano Pacífico
    NO estamos saliendo de la crisis
    Eso y muchas otras cosas más lo saben en todo el mundo y saben los japoneses y Merckel también, y Obama, y el New York Times, y la Reina de Inglaterra, y los gibraltareños, y el Dalai Lama, y Paul Mac Cartney y el Doctor Livingstone supongo.
    Y usted también.
    Y nadie en el planeta le va a tomar a usted jamás en serio.
    Y a España tampoco.
    Y a mí, tampoco.
    En definitiva, además de exponer ante todo el planeta que mi Presidente es un MENTIROSO y por ende que su pueblo previsiblemente también, ha dejado en RIDICULO a España en todo el Orbe.
    Pero no se alarmen oigan, lo de votar a la próxima es un misterio insondable y ya sabemos cómo las gastamos aquí.
    ¿Gobernados por indeseables?
    Si
    Entre otras cosas de un pack bochornoso.



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