Libro de notas

Edición LdN
El mundo gira sobre un eje podrido por Alber Vázquez

Alber Vázquez es escritor. “El mundo gira sobre un eje podrido” es una columna de opinión que se publica todos los lunes y que alberga como firme propósito convertir a este planeta en un lugar más habitable donde los hombres y las mujeres del mañana puedan compartir su existencia en condiciones igualdad y justicia. Estamos seguros de poder lograrlo. El mundo gira sobre un eje podrido dejó de actualizarse en abril de 2008.

Dejad que los niños se acerquen a mí

No voy a ocultar que lo mío con los curas es pauloviano: en cuanto me los nombran, se me hincha la vena del cuello. Y tengo razones para ello. Razones de peso.

Yo pasé la mayor parte de mi infancia entre curas. Entre curas siniestros, quiero decir. Curas miserables que se dedicaban en cuerpo y en alma (pero, sobre todo, en cuerpo) a jodernos la vida a los pobres chavales que estábamos en sus manos. Los había (y creo que como taxonomía me ajusto bastante a la realidad) de dos tipos: por un lado, el cura hijoputa que pretende controlar lo que haces, lo que piensas, lo que dices y cada una de tus acciones; y por otro, el cura hijoputa que pretende controlar lo que haces, lo que piensas, lo que dices y cada una de tus acciones y, además, es un pervertido sexual. Los he conocido de todas las calañas.

Y es que un cura que se precie de serlo, un cura hecho y derecho, tiene que tener entre sus máximas pretensiones la de salvarte. Sí, a ti, que estás ahí tan ricamente. Él ha de salvarte porque es su deber: quieras o no quieras, eso es lo de menos. Estás a puntito de irte derecho al infierno pero aquí estamos nosotros y haremos todo lo que esté en nuestras manos para que así no suceda. A lo mejor te duele un poco, pero es por tu bien, pecador.


Foto (cc) Galarce. Título: “Soy un sacerdote servidor de Satanás”.

Bien, continúo, que, como digo, se me hincha la vena del cuello. El cura es, ha sido y será un cabronazo dispuesto a amargarte la vida pues esa y no otra es la manera que él concibe para controlarte. Vete tú a saber por qué carajo quiere ese poder sobre ti, pero el caso es que lo quiere. Personalmente, preferiría dejarte en paz, que bastante tienes con lo tuyo, pero el cura, como no te enfile, no se queda tranquilo. Y te salva o te mata. Generalmente, lo segundo. A la historia me remito.

Total, que de un tiempo a esta parte los curas se han crecido. Ahora que este es un país normal en el que cada cual puede hacer lo que prefiera con su moralidad (incluso no prestarle demasiada atención, como en el caso de un servidor), viene la iglesia y dice que ni hablar de eso: aquí hay que seguir unas normas muy determinadas y las normas las va a dictar ella. Vaya que si las va a dictar… Hasta que nos salga la decencia a todos por las orejas.

Y en el centro de todo este magma libertino, ¿quién? Pues Zapatero, quién si no. Zapatero, El Maligno. ¿Que no? Pues mirad, mirad lo que ahora quiere sacarse este tipo de la manga.

Resulta que de un tiempo a esta parte, a Zapatero se le había metido en la cabeza que no estaría mal del todo impartir en las escuelas ciertas nociones de urbanidad. Que la chavalería, las cosas como son, se nos está aborregando, con tanto teléfono móvil, tanta Internet y tanto videojuego podrido. ¡Se acabó! A tomar por culo: urbanidad para todos. Algo en plan elemental, tres nociones básicas y a correr: la de que el sexo está bien, la de que el diferente también tiene derecho a la vida y la de que tú eres libre porque el de al lado también. Ya está: el que lo pille, aprobado. El nombre de la asignatura será, al parecer, Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos. Pues mira tú qué bien. Hasta para un liberal como yo, absolutamente partidario de que el gobierno no se meta en los asuntos privados de los ciudadanos, la cosa pinta bien. Vamos, que son tres nociones elementales con las que sólo un psicópata asocial estaría en desacuerdo.

Un psicópata asocial y los obispos. Porque los obispos españoles, mira por dónde, han puesto el grito en el cielo al enterarse de las intenciones de El Maligno. ¿Pero qué va a ser eso de que alguien ajeno a su gente imparta directrices morales? Lo mismo le dicen a los niños que follar es bueno y que ser homosexual no te condena irremisiblemente al infierno… No, no y mil veces no. Aquí no imparten moral más que los curas. Como toda la vida se ha hecho. Sólo en ellos ha sido depositada la templanza de carácter necesaria para señalar qué está bien y qué está mal, qué se puede hacer y qué no se puede hacer. Y, sobre todo, qué deberías ir haciendo si no quieres quemarte en el fuego eterno.

Y la han liado, vaya que si la han liado. ¡Pues buenos son los obispos! A ellos no se les sube a la parra ni Dios. Al contribuyente se le necesita para sufragar el chiringo, aunque luego el chiringo sea una casa de putas fascista e indecente. ¿Que en un libro pone que cada cual tiene derecho a pensar como le dé la gana siempre y cuando no se meta en casa del vecino? Pues no, mal. No se puede. ¿Que en un libro pone que la sexualidad es algo tan natural en las personas como respirar y que, por supuesto, no hay que avergonzarse de ello? Ni hablar. El sexo es una cosa horripilante y te quedas ciego si te la meneas. ¿Que en un libro un nota va y asegura que los inmigrantes también son seres vivos? Vale, pues a lo mejor sí, pero sólo si van a misa los domingos y tienen el pico cerrado.

Acabo. Lo cierto es que me jode defender una asignatura como la de Educación para la Ciudadanía. En condiciones normales, la consideraría una pérdida de tiempo: lo que ahí te puedan enseñar, que te lo expliquen en tu casa. En el cole, lo que habría que enseñar es filosofía por un tubo y, si hace falta, ética. Pero mira, cuando el obispado cruje, es porque agua lleva. Así que apoyo la asignatura. Seamos ciudadanos, ea. Que a los psicópatas asociales los carga San Pedro.

Alber Vázquez | 09 de julio de 2007

Comentarios

  1. Ana Lorenzo
    2007-07-09 17:46

    Yo considero esa asignatura una intromisión en la forma en que quiero educar a mis hijas. ¿Que los curas se entrometieron en la tuya, y de mala manera? Mal hecho, por su parte, y por parte de tus padres, por no haberse enterado a tiempo y haberte cambiado de colegio.
    Ahora, que por ley le digan a mis hijas que la homosexualidad es una opción, pues no me cuadra, oye. Es una forma que existe y que, desde luego, no hace de nadie, ni mejor, ni peor persona, si acaso le hace la vida más complicada. Pero yo creo que uno no se hace homosexual, como bien decías en tu artículo de la crucifixión del teletubbie morado; simplemente, se siente homosexual. Lo digo porque, no sé en esta nueva asignatura, pero en un cursillo de esos estupendos sobre el sexo en la adolescencia (a los 11 años) les explicaron que no tenían por qué no probar otras posibilidades, como si aquello fuera cosa de probar más comidas que las que les gustan. La verdad, primero que se aclaren el coco un poquito.
    Yo he tenido la suerte de tener dos amigos curas que no pretenden salvarme de nada, ni siquiera del infierno ni de mí misma. Uno de ellos estuvo muchos años de misionero en Cuba y venía de allí, flaco cual raspa de pescado (porque tienen también su cartilla de racionamiento) pero contento; la gente de allí tiene problemas acojonantes, decía, y me enseñan cada día a valorar lo mucho que es un poquito. Luego aquí luchaba a brazo partido para llevarse medicinas y cosas. Se lamentaba de que la jerarquía eclesiástica impidiera que llegara a lo más alto el día a día de unos hombres que estaban dejados de la mano de la Iglesia en lo que respecta a la teoría: no sé, no se enteran, lógico que la teología de la liberación haya venido a suplir esta falta de comunicación de abajo a arriba.
    A los psicópatas asociales los carga el que desde arriba no se entera de lo que se cuece a pie de calle. ¿Se entera Zapatero de si los chavales que presumen de tener partes y que en las pellas planean una pelea en tal o cual instituto van a sacar de esa asignatura algo en claro? ¿Va a cambiar algo? ¿O va a ser un lavado de cara para decir, no, que yo he puesto los medios?
    Poco me parece: más libertad al profesorado, mejores sueldos y más motivación, conciliación (de la de verdad) de la vida laboral y la familiar, etc. ¿Queremos ciudadanos cívicos? Educación en su familia, educación en el colegio, nueva ley que arregle este espanto, que vuelva la filosofía, la historia… y adiós, educación para la ciudadanía, parche inútil.

    Un beso

  2. Marcos
    2007-07-09 18:05

    No me gusta la asignatura, básicamente porque , como dices, creo que hay cosas que se deben en señar en casa; alternativamente, que se imparta ética. La Iglesia se sulfura simple y llanamente porque la introducción de la asignatura es el primer paso (o al menos ellos lo ven así) hacia la erradicación de la asignatura de religión, y si eso sucede perderían mucho dinero y mucha influencia.

    Saludos

  3. Alber
    2007-07-09 18:56

    Ana,

    Yo creo que el plan de esta asignatura en torno a la homosexualidad no es animar a los chavales a que se acuesten con los de su mismo sexo, sino dejar bien claro que cuando un chaval se siente atraído por otro chaval, no debe sentirse como un desviado, sino como alguien tan normal y corriente como el del pupitre de al lado.

    Por cierto, un artículo de Ian Gibson en esta línea de razonamiento.

  4. Daniel
    2007-07-09 19:39

    Pues a mí no me parece mal la asignatura, tal vez hace quince años no fuese necesaria, pero ahora veo que los padres se desentienden mucho de la enseñanza de pautas básicas de convivencia y respeto (en un sentido amplio, no de respeto a la autoridad).
    Pero sobre todo me parece que es un buen paso que cierta enseñanza de la conducta social se haga desde el laicismo democrático, sin carga moral, y dejando espacio a la libertad individual. La enseñanza religiosa debe impartirse en escuelas privadas, quien quiera curas o monjas que se los pague: la enseñanza pública y gratuita (o casi) en una democracia laica debe ser laica, y punto. Y la Iglesia, a sus borregos, que los demás ya estamos hartos de tanta intromisión de los obispos en nuestras vidas, ¿quiénes se han creído que son esos cuervos? Salud

  5. fernando arce
    2007-07-09 21:40

    Sr. Vazquéz, como siempre dá en el clavo y ya va siendo hora de que la jerarquía cátolica española aprenda un poco de democracia y de sentido común ya que, con excepciones, los de la generación de los 50 hemos sufrido, no constantemente eso si, la intromisión de algún sacerdote en nuestras vidas . asi pues deberian de tomar nota de que por ejemplo en Alemania a las iglesias se les sufraga a prtir del IRPF siempre y cuando el contribuyente profese oficialmente la religión que HAYA ELEGIDO, no como en la España de Franco que todo titirimundi debia de ser católico o no era, osease que la iglesia catolica española deberia de facilitar a la gente que quiera apostatar la forma de hacerlo sencilla y rapidamente, y luego que hagan un recuento del n´´umero de feligreses que de verdad tienen
    Un saludo cordial D. Albert

  6. Cayetano
    2007-07-10 00:26

    Ya. Si ustedes lo desean tienen derecho a apostatar , como siempre ser libre no es gratis. Salir de un listado de una secta peligrosa no es fácil. Una cosa es hacer literatura fantástica y otra muy diferente pasar a la acción.

    En un estado democrático se supone que los ciudadanos pueden ejercer ciertos derechos. Apostatar de una secta peligrosa es uno de ellos, asi que, ustedes mismos …

  7. María José
    2007-07-10 01:28

    ¿Dejarían que se inyectara a todos los alumnos una nueva vacuna que el gobierno cree que va a prevenir la meningitis pero cuyo efecto no ha sido demostrado? Se negaría todo el mundo, se montaría un cirio general y ese día impediríamos todos que nuestros hijos fuesen al colegio.

    Sin embargo, debemos asumir como lo más normal del mundo que alguien se invente una asignatura que va a producir importantes beneficios psicológicos y sociales, solo porque alguien ha decidido que dar en el colegio una materia va a producir esos efectos. El poder mágico de la palabra (¿o van a tener también práciticas?) sobre los jóvenes y niños del que somos testigos todos los años cuando observamos impresionados cómo cambia el comportamiento de nuestros niños después de la semana de la solidaridad, de la paz, del agua, de la lectura,…

    Pues yo quiero que si van a instaurar algo de forma general se demuestren dos cosas:

    1. Que los niños que son sometidos a dicha asignatura adquieren y aplican en su vida dichos valores de forma significativamente distinta a los que no han sido sometidos a dicha asignatura.

    2. Que todas y cada una de las afirmaciones que allí se hacen tiene un valor de verdad más allá de una mera ideología, por mucho que la mayoría la comparta.

    Alber, algo así como lo que tú pides para la homeopatía.

    Es más, visto el éxito que ha tenido la clase de religión en una inmensa mayoría, lo que deberíamos es impedir que se instaure dicha asignatura, por si acaso cosecha los mismos resultados.

    Al final, el efecto de la Iglesia va a ser doble: unas generaciones soportando la asignatura de religión y otras la de educación para la ciudadanía. A mí esto de actuar por reacción me parece muy poco inteligente.

  8. Camilo
    2007-07-10 07:44

    María José, temo que lo que propones sea aplicable a cualquier asignatura. Que me demuestren a mí que estudiar Geología hace que aplique mis conocimientos sobre las piedras de forma significativamente superior a los que no la estudian.

    Hasta donde yo llego, la nueva asignatura toca temas bastante supraideológicos. Porque la asunción de la homosexualidad, por poner uno de los ejemplos más “polémicos”, no es una cuestión política, sino de sentido común.

    (Por último, si comparas la Educación para la Ciudadanía con una vacuna, puedes estar tranquila, ya que ésta se lleva administrando desde hace años a los niños de casi toda Europa. Y crecen listos, altos, guapos y franceses, libres de cualquier meningitis ideológica. A no ser que a lo de Sarkozy le queramos llamar meningitis.)

  9. María José
    2007-07-10 09:34

    Camilo, nada que ver. Podríamos hablar de todo lo que no se consigue con el sistema educativo y de lo que se debería cambiar. Pero los objetivos de la asignatura de matemáticas y de la educación para la ciudadanía o religión (para que nadie piense que tiene que ver con el contenido) son completamente distintos. Se puede demostrar fácilmente que alguien que cursa las asignaturas de matemáticas y las aprueba sabe utilizar las matemáticas de forma significativamente mejor que los que no las cursan. Se trata de enseñar procedimientos y contenidos. Pero en el otro tipo de asignaturas se trata de conseguir un objetivo que va más allá de procedimientos y contenidos. Y lo hagan en Francia, en toda Europa o en todo el mundo no significa que nadie haya comprobado que tenga ningún efecto. Yo además estoy segura de que no lo tiene, como tampoco lo tienen las campañas de tráfico.

    Y para hablar de cosas de sentido común, pues casi que en vez de con una asignatura se puede hacer de otra forma. Además es muy habitual que cada uno identifiquemos el sentido común con nuestra ideología (no lo digo por lo del sexo, que parece que es lo que más interesa, yo no había pensado en eso al hacer mi comentario).

    No es sólo un problema de educación para la ciudadanía, en el libro blanco de la Psicología, entre las competencias transversales que deben adquirir los psicólogos están: “mostrar sensibilidad hacia los problemas de la humanidad” o “ relativizar las posibles frustraciones”. No sé si consigo enseñar o no algo de mi asignatura, lo que desde luego no tengo ninguna duda es de mi incapacidad para enseñarles las otras habilidades.

    Yo lo que creo es que dar formato de asignatura a estos temas es absurdo. Es como si la educación física se diera en unas clases con un texto, algo así como: “para hacer el pino primero coloque las manos en el suelo y luego con un impulso levante las piernas”. Luego les preguntamos sobre eso en el examen y los que aprueben pues ya saben hacer el pino. Igual que todos los que aprobaban religión eran unos auténticos creyentes.

    Más que nada, es por no hacerles perder el tiempo a las nuevas generaciones.

  10. Camilo
    2007-07-10 18:16

    MJ, dime desde qué ideología conocida se pueden atacar con cierta coherencia argumental los cuatro valores que trata de transmitir la asignatura ésta.

    En cuanto a qué metodología didáctica es la más apropiada para este temario concreto, guardaré un prudente silencio: veo los toros desde la barrera y por lo tanto mi opinión está menos autorizada que la tuya. Que a la hora de entrar en faena mola más la transversalidad, pues transversalidad. Si a mí me da igual.

  11. Ana Lorenzo
    2007-07-10 18:40

    Bien, Alber, veo que en el artículo que enlazas se quiere hacer de los chicos adolescentes respetuosos consigo mismos y con los demás: ni más ni menos lo que pedimos padres y profesores. El problema es que, como dice María José yo no creo que una asignatura resuelva esto. Es como cuando hablábamos de lo de la torta o no: si hay familias que no han educado a sus hijos y ahora tiran de tortazo, o pretenden, por la fuerza o por mis santos c…, decir qué sí o qué no se puede hacer en la sociedad, en el colegio, en casa, lo llevan crudo. No sé, está muy bien enseñar a los chicos que hay deberes aparte de derechos, pero eso es algo que se aprende en la vida cotidiana. Yendo más allá de lo que va María José: si tú le explicas que hay que lavarse las manos, ducharse, lavarse los dientes, e incluso le haces gráficos y luego le examinas, la teoría es perfecta, pero si el niño no se ha estado bañando y duchando en casa, lavándose las manos y los dientes en casa y el colegio, tienes un chico que sabe cómo se hace y no lo hace. Lo mismo con esta asignatura. ¿Creéis de verdad que no saben que hay que respetar al otro? Se saben mejor lo de la no discriminación por raza, sexo, tendencia sexual y religión que nunca. Pero no se respetan ni a sí mismos. ¿Alguien les ha explicado que los profesores son seres humanos? Pues seguro que sí, y de leyes van sobrados: eh, tú, a mí no me puedes poner la mano encima, que soy menor.

    Lo siento, no soy muy optimista con que esta iniciativa, ni aunque fuera un plan transversal (como el ecologismo), vaya a resolver absolutamente nada. ¿Por qué no se va hacia proyectos que parece que funcionan, como por ejemplo el de resolver el acoso escolar entre estudiantes, con ayuda de un profesor? En Rivas, hay un proyecto de un tutor con ayuda de chicos homosexuales voluntarios que han pasado malos tragos (no por sus compañeros, sino por las comeduras de coco) que están atentos y dispuestos a ayudar a gente en este asunto.

    Un beso.

  12. Alber
    2007-07-10 19:13

    A lo mejor, en todo este debate, a mí se me están escapando datos y por eso meo fuera del tiesto. Pero, de momento, estoy con la tesis de Camilo: me parece tan de cajón lo que se pretende enseñar a los chavales, que ni aunque quiera, le puedo sacar pegas al planteamiento.

    Un ejemplo: ayer estuve hojeando el cuaderno de verano que a mi hija le han dado en el cole (acaba de terminar cuarto de primaria, es decir, tiene diez años). Bien, pues dentro de estas nociones elementales de socialización, se explicaba la diferencia entre las relaciones sexuales consentidas y la violación. Con letra clarita, para que nadie se llame a engaños.

    Lo digo porque hace un año o cosa así, la Universidad Autónoma de Madrid hizo un estudio (creo que circunscrito a Madrid) en el que salían cosas tan curiosas como que uno de cada tres chicos pensaba que obligar un poco a una chica a mantener relaciones sexuales no estaba mal del todo.

    La culpa de cómo están las cosas hoy en día la puede tener el sursum corda. A mí me da igual. Pero se detecta un problema y se pone en marcha un plan para solucionarlo. Un plan que simplemente parchea el asunto, vale. Pero es que a mí, visto lo visto, el parche me parece hasta necesario. Y que a mi niña le pongan en un libro de texto que las violaciones están mal y que el sexo consentido está bien, pues me parece una idea fantástica. Y ni borracho se me ocurre pensar en que el gobierno se está inmiscuyendo en mi derecho a educar a mi hija como me dé la gana. Temblores me da pensar en aquellos a los que, por lo que sea, esta directriz les parece torcida. Temblores.

  13. María José
    2007-07-11 00:00

    Yo creo que no me acabo de explicar muy bien. Espero en algún momento poder formalizar mejor mis ideas. El problema es que cuando “se detecta un problema y se pone en marcha un plan para solucionarlo” hay que justificar que el plan que se pone en marcha tiene ciertas garantías de solucionarlo, porque, si no, uno de los grandes peligros es que no se busque el plan que de verdad puede llegar a solucionarlo. Soy muy pesada con las metáforas relacionadas con la medicina, pero creo que se entienden. Es como si para prevenir el SIDA se aplicara una campaña que consistiera en lavarse las manos tres veces al día, que por otro lado no está mal.

    He leído el borrador al que haces referencia en el artículo. Sólo voy a hablar de lo que sé algo, así puede que Camilo entienda bien por qué digo que quiero que se demuestre de lo que se habla.

    En cuarto proponen:
    “El bloque 2, Identidad y alteridad. Educación afectivo-emocional, se centra en los valores de la identidad personal, la libertad y las responsabilidad, con particular atención a la relación entre inteligencia, sentimientos y emociones.”

    Qué más quisiera yo que se pudiera estar en condiciones de garantizar una educación afectivo-emocional. En particular, que existiera un conocimiento sólido (no digo definitivo, todos sabemos las limitaciones de cualquier ciencia) sobre las relaciones entre inteligencia, sentimientos y emociones, pero no lo hay. Por lo tanto, es un timo. Y no os podéis imaginar lo duro que para mí significa asumir esto. Pero es la realidad, la psicología, la psiquiatría, la sociología,… están donde están.

    Que hay padres, profesores, entornos,… que dan una buena educación afectivo-emocional, no tengo ninguna duda, que eso pueda implementarse en una asignatura, todas las dudas del mundo.

    Hay otro tipo de aspectos que son de otra entidad:

    “El bloque 3, Teorías éticas, los derechos humanos, se incluye el análisis de las grandes líneas de reflexión ética y, particularmente, el referente ético universal que representan las diferentes formulaciones de los derechos humanos.” Esto puede enseñarse, de hecho se hacía y supongo que se hace en asignaturas de ética y filosofía, pero que de la reflexión y crítica se vaya a llegar “aceptar la opinión de la persona contraria”, que es uno de los objetivos de la asignatura, pues va un trecho.

    Pero además es que me parece que todo esto va contra la experiencia cotidiana, ¿cuántos de vosotros habéis cambiado vuestra conducta (porque quizá no entiendo bien el objetivo pero creo que una asignatura orientada a modificar la conducta) tras un análisis crítico y razonado de lo perjudicial que pueda ser? Yo nunca.

    Y Alber, los gobiernos cambian, los contenidos de las asignaturas también, por lo tanto unas veces tiemblan unos y otras otros. A mí ese juego no me interesa, prefiero analizarlo fuera de ese contexto.

  14. Camilo
    2007-07-11 00:59

    MJ, tu razonamiento médico es falaz. La principal diferencia entre un método profiláctico no probado para el SIDA y un método docente igualmente no probado es que si el primero falla, la persona muere y contagia a unos cuantos antes de hacerlo. Si el segundo falla, la persona se queda como está. La comparación, por lo tanto, a pesar de ser esforzada e imaginativa, no se puede tomar como válida. Ni de coña.

    Puede que por el hecho de contarle a un niño que tiene que pararse a pensar cuáles pueden ser las consecuencias de su conducta y modificarla si éstas son dañinas para los demás, el niño no vaya a convertirse en un ciudadano ejemplar y en una joya social, pero desde luego no está mal que le demos la información. Que por nosotros no quede.

    También es posible que alguna de las propuestas de la ley suene utópica y un poco chorra, como la que citas en primer lugar (identidad, alteridad, etc). Pero ya se encargarán el editor del libro de texto y el profesor encargado de impartir la asignatura de rebajar esa carga utópica y ceñir así el temario a lo asumible por el alumno. Ni más ni menos que como se hace en todas las demás asignaturas.

    Sigo esperando tu respuesta: ¿con qué ideología entran en conflicto los valores que se pretende “imponer” (las comillas y el término son míos) con esta ley? Si me contestas de forma medio convincente a esto prometo pasarme a tu bando dialéctico de inmediato. En serio.

  15. María José
    2007-07-11 01:55

    Nada falaz, Camilo, llevo muchos años pensando sobre esto e intentando trasmitir esta idea (aunque con poco éxito, entre mis alumnos). Reconozco que es muy difícil desarrollarla aquí. Voy a intentar explicarlo de otra manera.

    Diferencia entre tu planteamiento y el mío:

    Yo sí creo que el que los seres humanos se comporten con relación a los demás de una u otra forma tiene consecuencias importantes, tan graves como el contagio de una enfermedad. Si no, no ha lugar el intentar “buscar soluciones a un problema”. Por lo tanto, que se trate de abordar con una u otra estrategia para mí es equivalente a utilizar el lavarse las manos u otro medio para resolver el problema.

    Lo que ocurre es que no os creéis que la psicología y ciencias afines sirvan para nada (puede que llevéis razón). Y entonces pensáis eso de que lo que a mí se me ocurra pues eso es lo que vale, lo probamos y no perdemos nada. Pero sí se pierde, aunque sólo sea el tiempo.

    Un ejemplo donde sí puedes ver más claro esto. La mayoría piensa que si uno va a un psicólogo y no le soluciona el problema pues no pasa nada, de hecho nadie denuncia a su psicólogo (un síntoma de lo poco que se espera del mismo, estoy deseando ver denuncias que prosperen en los juzgados, porque demostrará la buena marcha de la ciencia a la que me dedico). Pero no es cierto, hay algunos trastornos mentales (pocos, por desgracia) que sí se solucionan dando con un buen psicólogo (especie escasa). Es más, un mal psicólogo puede incluso ser contraproducente. Pero para la mayoría esto es inexistente, es más, cada uno tiene su propia teoría de cómo funciona la mente que aplica sistemáticamente a los demás. Esto me lleva a temer que el bloque 2 sea el que ocupe la mayor parte del tiempo.

    Respecto a qué ideología entra en conflicto con los valores que se pretenden “imponer”, creo no haber dicho nada de esto, de hecho no he hablado de imponer valores. Mi argumento es más bien que los valores no se pueden imponer. Pero es muy fácil encontrar ideologías que entren en conflicto con cualquiera de los puntos de la “declaración de los derechos humanos”, aquí mismo en el ldn tienes un ejemplo. Es algo así como el teorema de Göedel aplicado los sistemas de creencias. Si de verdad te interesa que haga ese ejercicio, hará como diez años me dediqué a ello para discutir de esto mismo con mis compañeros de trabajo y no me costaría mucho volver ha hacerlo. Pero creo que mis comentarios son excesivamente largos.

    En cualquier caso, no me interesa que te pases a mi bando dialéctico, porque significaría que te he convencido solo mediante la palabra y eso va en contra de mi argumentación. ; )

  16. Camilo de Ory
    2007-07-11 02:29

    Creo que sí has hecho alguna alusión, más o menos directa, al tema de la imposición de valores. Verbi gratia:

    “2. Que todas y cada una de las afirmaciones que allí se hacen tiene un valor de verdad más allá de una mera ideología, por mucho que la mayoría la comparta.”

    Pero admito que tal vez haya sido yo el que ha interpretado mal el sentido de tus palabras. En cualquier caso, convengo en que el tema es secundario y que haríamos mal en centrar el debate en él.

    Vamos con el ejemplo de la vacuna. Sigo pensando que no es comparable con el del SIDA. O sea, el dictarle a la chavalería las normas de convivencia puede que no sea suficiente para que ésta las asuma como propias y las ponga en alegre práctica, pero hacerlo me parece mejor que quedarnos cruzados de brazos. Es decir, si le digo a un menda que si se lava las manos no se contagia de SIDA me lo cargo. Mato. Si le digo que insultar a los compañeros es malo a lo mejor él no lo asume y les sigue insultando, pero mi acto docente (uf) al menos no será contraproducente. Al contrario, algo habremos avanzado.

    Es decir: la manera más obvia de transmitir unos valores es enunciar y ejemplificar esos valores. A ti te parece que con eso no basta, y probablemente tengas razón. Pero entonces ¿qué propones? ¿Terapia conductual individualizada? ¿Condicionamiento operante? Tengo mucha curiosidad por conocer la alternativa, supongo que probadísima desde el punto de vista científico, que sugieres que se aplique.

    Y te equivocas: no creo que la psicología no sirva para nada. Ni que una mala intervención psicológica sea inocua: precisamente por eso, a pesar de ser un orgulloso licenciado desde hace como doce años, nunca me he atrevido a ejercer. Responsabilidad cívica, lo llaman.

  17. Camilo
    2007-07-11 08:32

    Fe de erratas:

    Obviamente (creo), donde dije “sigo pensando que no es comparable con el del SIDA”, quise decir “sigo pensando que el caso de la nueva ley no es comparable con el del tratamiento para el SIDA”.

    Gracias, perdón, etc.

  18. María José
    2007-07-11 09:25

    Lo que quería decir en el punto dos es que lo que se diga tenga algo de fundamento. Pero entiendo que se puede hacer la interpretación que tú has hecho. Quizá porque yo sigo aquí a vueltas con la psicología (y los futuros psicólogos) y no me siento nada orgullosa de cómo está la licenciatura, mi forma de ver las cosas es diferente. No puedo con la psicología del sentido común o de la trivialidad. Y porque conozco bien las limitaciones intento que se aplique la responsabilidad cívica que tú aplicas no ejerciendo (yo tampoco ejerzo) a otros ámbitos. Yo creo que no sabemos educar para la ciudadanía a través de una asignatura. Y hay que ser responsables que es lo que pretenden enseñar en esa asignatura.

    La alusión a la falta de fe en la psicología no era personal, era genérica. Pero es real y quizá merecida en gran parte por no asumir nuestras limitaciones, y en ese río revuelto no se ven los logros importantes, que son muchos.

    Y no creo que sea inocua la asignatura de educación para la ciudadanía, porque estar durante años ocupando el tiempo de los niños con esas cosas me parece contraproducente (probablemente estoy equivocada). Además sí puede tener resultados negativos (aunque sólo sea por omisión), porque el hecho de enfocar mal el problema y creer que se está poniendo solución es una forma de frenar otras opciones. Si se evaluaran de verdad los resultados de la mayoría de los programas de educación para “lo que queráis” probablemente habría que eliminarlos. Y sabiendo lo que funciona y lo que no se pueden buscar alternativas.

    Camilo, si yo supiera cuál es la solución pues en vez de escribir en el ldn quizá estaría escribiendo en otro sitio. Pero no sabes qué alegría me da cuando alguien va a un psicólogo y este le dice que no puede ayudarle en ese problema en lugar de ponerse a hablar con él y hacerle perder el tiempo.

    Por si he dado una imagen un poco equivocada, te diré que en mi despacho tengo una foto de Skinner, otra de Freud y un espacio en blanco para quién sea capaz de dar un nuevo giro a la psicología.

    Pero bueno, ya veremos el resultado de la asignatura.

  19. María José
    2007-07-11 21:52

    Camilo, como sigo dándole vueltas a todo esto, acabo de encontrar dos ejemplos, a partir de los que propone Alber, para ver si consigo trasmitir bien por qué creo que puede ser como lo del SIDA. Por supuesto, todo lo que voy a poner es inventado, pero como hipótesis (con ciertos visos de verosimilitud) pueden servir:

    1. Supongamos que trasmitir a un niño/a de diez años la información “las violaciones están mal y que el sexo consentido está bien” es inocuo. Pero podría tener un efecto negativo, por ejemplo, reflexionar sobre esto puede activar esta conducta en un niño con determinadas características. Algo así como cuando te dicen “no pienses en un oso blanco”.

    Por otra parte, a nosotros nunca me dijeron esto de forma expresa y siempre lo supimos. La mayoría de las cosas que aprendemos no lo hacemos porque nos lo enseñen de forma verbal explícita, pero esto también daría para mucho.

    2. El otro ejemplo es el la masturbación y la ceguera. No tengo datos, pero no creo que muchos dejaran de hacerlo por los sermones que les daban. Lo que sí creo es que muchos se sentían culpables. Y ese es un efecto que se producirá de forma muy probable cuando el modelo de ser humano que propongan no encaje con el real. Y no lo digo por decirlo, hace poco me comentaba una psicóloga, de las que saben lo que hacen, que tiene pacientes que lo primero que le dicen es que no se quieren a sí mismos. Y para empezar a trabajar, tienen que lidiar primero con esto.

    Y ahora releyendo el texto de Alber, cada vez me da más miedo la nueva asignatura porque no tengo ninguna duda de que las generaciones sometidas a ellas dirán cosas del tipo (cámbiese la palabra cura por la que mejor convenga):

    ”Y es que un cura que se precie de serlo, un cura hecho y derecho, tiene que tener entre sus máximas pretensiones la de salvarte. Sí, a ti, que estás ahí tan ricamente. Él ha de salvarte porque es su deber: quieras o no quieras, eso es lo de menos.”

    Y ya me retiro.

  20. Camilo
    2007-07-12 19:26

    Yo también me retiro, María José. Pero antes:

    ¿Cómo crees que influirá en un crío con “determinadas características” el que le expliquen el proceso de la fisión nuclear? A lo mejor creamos un psicópata fabricante de bombas atómicas…

    Si nos ponemos en el plan que tú propones (no hablar siquiera de determinados temas por si el alumno se toma las cosas por donde no son), nos será imposible completar un temario más allá del abecedario. O ni eso, porque a saber qué puede llegar a hacer un niño con las palabras que aprenda. Igual se lía a mandar anónimos o cartas de extorsión.

    A lo práctico: el currículo de la nueva asignatura me parece de lo más blanco y de lo más neutro. Nada que ver con el batiburrillo de infiernos y restricciones vitales que proponían los curas de Álber. Difícil va a ser que un crío se sienta presionado y le guarde en el futuro rencor a sus profesores porque le digan que violar es malo y votar bueno y aconsejable.

    En fin. Ya iremos viendo con el tiempo.

    Un placer charlar contigo.

  21. Marcos
    2007-07-12 20:17

    Yo no quiero añadir nada más que esto. Se trata de, para mí, la confirmación de los peligros de la asignatura: apropiación de cada quién para aplicar “su” ideología. Ahí lo anuncian los curas: utilizarán la asignatura para dorarla de “antropología cristiana”, sea eso lo que sea.

    Saludos

  22. María José
    2007-07-13 00:25

    Camilo, no me puedo resistir, porque veo que no se ha entendido nada mi ejemplo. Y porque además doy la impresión de algo que va radicalmente en contra de mi forma de pensar: yo no dejaría de hacer nunca algo que creo que es positivo por miedo a un posible uso negativo. Prefiero correr el riesgo, pero el riesgo no significa tirarme a la piscina sin agua.

    La diferencia es que la fisión nuclear hay que enseñarla y el objetivo es conseguir que entiendan la fisión nuclear.

    El objetivo de “violar es malo” no es enseñar conceptualmente el contenido de esa frase, sino conseguir que no se viole. Y en eso es en lo que creo que hay que ser serios. He dicho que el ejemplo era ficticio, no creo que ocurra tal cosa, pero el efecto de incidir de forma racional sobre algo no siempre es adecuado. He puesto el ejemplo que siempre se pone:

    “No pienses en un oso blanco” y automáticamente aparece un osos blanco en la imaginación.

    Hace 60 años de lo que se hablaba en la clase de religión a la mayoría de la gente les parecía “blando y neutro” y cierto. Y no eran peores ni mejores que nosotros, por mucho que os empeñéis en verlo de otra forma. Y si no somos capaces de ver eso y qué puede no haber de “blando”, “neutro” o de no cierto en nuestro sistema de valores y creencias estamos perdidos. De hecho, creo que estamos un poco perdidos.

  23. Rosie
    2007-07-13 01:57

    A ver, a mi no me molesta la asignatura en si ni me deja de molestar. Lo que me molesta es su falta de oportunidad. Y no, no me estoy refiriendo a la “división social” si cosas asi. Sino a:

    a) ¿Va a servir de algo? me apostaría lo que sea a que mas bien no. Si tales asignaturas sirviesen de algo, todos en este país seriamos catolicos a marchamarchillo y tendriamos un espiritu nacional de lo mas solido. En general los “valores” se aprenden con el ejemplo, y no con una asignatura los miercoles de 11 a 12. Sería mejor para los críos si se restableciesen/instaurasen en la escuela valores como el respecto mutuo, el esfuerzo individual, el trabajo de equipo, la autoridad de los profesores, etc. Si en clase el matón se impone, hay acoso a los “empollones” y el profe no tiene medios para controlar la clase, ya puedes tu enseñar valores en una asignatura suelta.

    b) ¿Es este el peor problema de la educación en España? no, no y mil veces no, maldita sea. El problema es que tenemos una educación penosa, y que los partidos políticos se concentran idiotamente en el religión si/no o ciudadanía si/no. Estoy algo harta la verdad. ¿Como se lo montan en Finlandia? Y pongo Finlandia porque segun el informe PISA tiene el mejor sistema de Europa. Pues si los padres quieren valores luteranos, los críos hacen religión. Si no, les mandan a etica. Y sanseacabó. O sea, el sistema que tuve yo (educación entre los 70/80), sin que me causara ningun problema no ser educada en “ciudadanía”.

  24. Camilo
    2007-07-13 05:37

    @ María José:

    Creo que llegamos al meollo y que he descubierto por qué no nos entendemos. La cosa está en que no creo que el objetivo de la asignatura sea “conseguir que no se viole” o que no se mate o no se robe, sino simplemente dar al crío un marco de referencia digamos ético y civil, muy general por otra parte. Me parece que te tomas la llamada “educación para la ciudadanía” como una intervención psicosocial colectiva en toda regla, y opino que no van por ahí los tiros. Pero lo mismo me equivoco. De hecho, casi seguro que me equivoco. Lo hago casi siempre.

    @ Marcos:

    Tienes razón, pero es que toda materia docente es “ideologizable”. Pensemos si no en las Ciencias Naturales y en la Historia. No creo que un maestro de colegio de curas y otro progre afronten los temas en los que se habla de la Teoría de las Especies o la dictadura de Primo de Rivera de la misma forma. ¿Qué hacemos para arreglarlo? ¿Educamos al niño en casa? Yo no tengo tiempo. ¿Lo mandamos a un colegio privado que se rija por una filosofía acorde con nuestro enfoque existencial? Yo no tengo pasta. Sólo nos queda velar para que la enseñanza pública no se nos vaya de las manos. Y no creo que con la cosa ésta de la ciudadanía eso esté ocurriendo, ni mucho menos.

    En fin, ya iremos viendo, o no.

    Sigue siendo un placer, eh.

  25. María José
    2007-07-13 07:06

    Camilo, no me puedo resistir. Yo me he limitado a leer lo que ponen en el borrador, que reproduzco aquí:

    “La educación para la ciudadanía tiene como objetivo favorecer el desarrollo de personas libres e íntegras a través de la consolidación de la autoestima, la dignidad personal, la libertad y la responsabilidad y la formación de futuros ciudadanos con criterio propio, respetuosos, participativos y solidarios, que conozcan sus derechos, asuman sus deberes y desarrollen hábitos cívicos para que puedan ejercer la ciudadanía de forma eficaz y responsable. Esta nueva materia se propone que la juventud aprenda a convivir en una sociedad plural y globalizada en la que la ciudadanía, además de los aspectos civiles, políticos y sociales que ha ido incorporando en etapas históricas anteriores, incluya como referente la universalidad de los derechos humanos que, reconociendo las diferencias, procuran la cohesión social.
    Para lograr estos objetivos se profundiza en los principios de ética personal y social y se incluyen, entre otros contenidos, los relativos a las relaciones humanas y a la educación afectivo-emocional, los derechos, deberes y libertades que garantizan los regímenes democráticos, las teorías éticas y los derechos humanos como referencia universal para la conducta humana, los relativos a la superación de conflictos, la igualdad entre hombres y mujeres, las características de las sociedades actuales, la tolerancia y la aceptación de las minorías y de las culturas diversas”

    Es decir, ciencia ficción.

    Por supuesto, también es un placer para mí, ya ves que aunque lo intento no consigo dejarlo.

  26. Camilo
    2007-07-13 08:09

    Pues no sé qué decirte. Desde luego que los “objetivos”, así enunciados, suenan a utópicos, pero por otra parte, los puntos que se tocan no dejan de ser principios éticos universalmente aceptados. La ley puede estar redactada de un modo afectado y rimbombante, pero creo que en la práctica todo quedará en un repaso a las cuatro normas de urbanidad, a los derechos humanos y civiles, los principios de la democracia y poco más.

    Por curiosidad, ¿alguien le ha echado un ojo a alguno de los libros de texto de la asignatura? Me parece que ya están en la calle. Eso nos podría orientar más acerca de por dónde van a ir los tiros. Y así discutimos sobre hechos concretos y no sobre conjeturas e interpretaciones de una ley necesariamente ambigua.

  27. Pablo
    2007-07-14 18:24

    En primer lugar felicitar a Alber una vez más por un artículo directo, sincero y que dice las cosas claras. Respecto a la asignatura que propone el gobierno, creo que el comentario #23 expresa más o menos lo mismo que yo pienso. En efecto: ni solucionará nada, ni es el problema más importante de la educación en España, ni es cuestión tampoco de que nadie se vea obligado a algo. Si los padres quieren que el niño estudie alguna religión (no hace falta que sea la católica, en España por ejemplo hay muchos musulmanes) pues que lo puedan llevar a cursos pertinentes, y si no a ética. ¿Tan difícil es? No: es la obsesión de cada uno por implantar su modelo y arrinconar el de los demás.
    Aún así, me ocurre lo mismo que a Alber: no me parece una asignatura interesante, pero no está del todo mal para curar a este país de tantos siglos de oscurantismo crisitano.

  28. Alfonso Díaz Martín
    2007-07-14 18:54

    LA ASIGNATURA PUEDE ESTAR MUY BIEN, PERO COMO ESTÁ ESTA MUY MAL: LA FORMACIÓN INTEGRAL DE LA PERSONA REQUIERE LA FORMACIÓN EN VALORES Y LA INFORMACIÓN EN EL HECHO RELIGIOSO. (CE 10, 16, 27) Por eso propongo una asignatura Bifronete a elegir en total libertad por padres-alumnos una de las dos vertientes de la asigantura: -LAICIDAD Y VALORES (CIUDADANÍA) o -RELIGIÓN Y VALORES. Una asigntara con toda su categoría en derechos y deberes, programa, pro¡fesorado, horario… Está claro que actualmente esta asignatura nació para eliminar la religión del horario escoalar y casi lo está logrando a pesar la realidad social y de las leyes. No se puede proponer cívicamente la ignorancia para un hecho tan importante social, cultural y personal como el hecho religioso que es un hecho universlamente social. Tampoco se puede dejar al gobierno que manipule los valores de la sociedad. Alos que quieran laicismo, relativismo que se puedan informar en él. Los que quieran religión y su ética que se puedan forar en ella. Respetando ambos una Ética Mínima común. Alfonso

  29. Marian
    2007-07-14 19:59

    Me parece que hay gente que se está liando.
    ¿Quién habla de imponer nada?
    Los valores se aprenden. Está claro que esas cosas deberían aprenderse en casa, pero no hace falta ser muy avispado para darse cuenta de que las cosas fallan y en muchas casas no se enseñan valores.
    La sociedad se educa hoy mediante los medios de comunicación, el consumo, las empresas que sólo buscan vender y vender, el egoísmo, etc. Todos estos que están en contra de EpC no están tan en contra de la publicidad, por ejemplo, que tan perjudicial resulta para los niños y niñas.
    ¿Pero habeís visto cómo hablan los niños, cómo tratan a sus compañeros?

    Venga ya! Además es que no se trata de imponer unos valores, se trata de darlos a conocer, de hacer de los niños y niñas seres que sepan vivir en convivencia, que sean críticos, que sepan respetar a los demás. No se trata de que el gobierno impone unos valores suyos, si no que da a conocer los valores de nuestra sociedad, los valores necesarios para vivir en sociedad.

    De verdad, qué rabia me dan los que se oponen.
    ¿Por qué nos ocupais de cosas que realmente hagan daño a la sociedad y no de estas cosas?

  30. Camilo
    2007-07-15 01:38

    @ Alfonso Díaz Martín:

    Pero Alfonso, precisamente para quienes quieran formarse en el hecho religioso está la asignatura de Religión, de obligada oferta en todos los centros públicos. La verdad, no sé dónde ves el problema.

  31. Cayetano
    2007-07-15 02:33

    Guenas y calurosas tardes:

    En el comentario #6 hablaba yo de apostatar y presuponía un debate posterior similar al que está ocurriendo. En mi opinión son asuntos tangenciales. La pregunta es: ¿Porqué la Iglesia Católica tiene tanto poder en España? ¿Por qué una secta religiosa de estructura antidemocrática acapara tanta atención? ¿Porqué tenemos rey y coronas danzando al compás ritual de Rouco Varela? Etc.

    Ahora me explico, cuando digo que la abstención es un derecho democrático y que siempre lo he ejercido se me suele recriminar mi actitud, sobre todo cuando señalo que eso que llaman elecciones democráticas no es más que una farsa, que el verdadero poder no está en ese circo, sino en otra parte.

    ¿Cuántos de los que dicen estar en desacuerdo con la secta se han molestado en borrarse de sus listas? ¿Cuántos han apostatado de una decisión que tomaron sus padres cuando aún no tenían uso de razón?

    Todavía están por verse las demandas contra curas de medio pelo, obispos, cardenales y otros chupacirios en los juzgados (supongamos que funcionan) por practicas discriminatorias o contrarias a derecho que practica la secta en las instituciones que gestionan.

    En mi opinión la Iglesia Católica no es una organización civil a la que haya que prestar atención, en el caso (como el que nos ocupa) de conspirar contra los derechos y libertades de los ciudadanos hay tribunales e instituciones democráticas (supongamos) ante los cuales es posible interponer denuncia. ¿O no?. Pues va a ser que no, de hecho es significativo el escaso porcentaje de ciudadanos españoles que se han tomado la molestia de apostatar. De ahí se infiere que la sociedad española o es muy vaga (por no hacer los trámites para apostatar) o realmente vivimos en una sociedad mayoritariamente católica … va a ser eso ;) Que el cura es un cabrón pero tengo que aguantarlo por aquellos de bodas, bautizos, comuniones, entierros … o la coronación de sus majestades (corona – iglesia). Etc.

    Y claro, visto lo visto, aun queda muy lejos que los ciudadanos se atrevan a unirse y presentar demandas contra la actividad desplegada por asociaciones de corte mistico fascista financiadas por el Estado (español en el caso que nos ocupa).

  32. joseluis
    2007-07-17 05:09

    Vengo de leer en otro lugar que la diócesis católica de Los Angeles acaba de aceptar un acuerdo extrajudicial y así evitar un largo y oneroso pleito contra un grupo de curas pederastas. Coste del acuerdo : una indemnización de seiscientos millones de dólares. Creo que eso es lo que nos diferencia. Que la sociedad española está por los suelos, la ciudadanía escéptica en todo, la clase política corrompida, y pongan todos los detalles adicionales que quieran; sin olvidar el trato privilegiadísimo que tiene la riquísima Iglesia católica en España. Por todo eso y en consecuencia, ¿para qué apostatar? No se hace por desconfianza en el país (en su sistemita judicial, en su inmensa burocracia, en su corrupta clase política, etc.). “porque no servirá de nada”. Eso pasa porque vivimos en un régimen de libertades, sí, pero no en una democracia europea. Secuelas del franquismo, también.

  33. Cayetano
    2007-07-17 07:49

    Según podemos leer aquí , una carta firmada por el cardenal Joseph Ratzinger (que fue prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la ex Santa Inquisición) , demuestra que el papa actual en el año 2001 encubría sistemáticamente el abuso y trataba de silenciar a las víctimas de abusos sexuales por parte del clero. Posiblemente este y otros documentos aconsejen el llegar a acuerdos extrajudiciales con las víctimas. Pero todo es muy oscuro y ya no se muy bien qué pensar.



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