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Una aguja en un pajar por María José Hernández Lloreda

Se pretende ir construyendo, los días 10 y 20 de cada mes, una antología personal de poemas (que no de poetas) de autores más o menos contemporáneos, más o menos conocidos. Los poemas tienen en común el ser lo suficientemente cerrados para producir una sensación/idea compacta y lo bastante abiertos como para que además emerjan nuevas significaciones con cada nueva lectura. La autora es profesora del Departamento de Metodología de las Ciencias del Comportamiento de la Facultad de Psicología de la UCM.

Suelo quedar dormido. Félix Francisco Casanova

Suelo quedar dormido
mirando la luz de una vela,
en mis sueños la llama incendia la noche
que cae como el telón al final de una tragedia,
el fuego sigue creciendo como un niño interminable,
en el sótano perecen los fantasmas olvidados
y en las calles sin salida
mis amigos se agolpan temblorosos.
Esa música crujiente
que avanza como un ejército de muertos,
el viento inflamable que destroza las estaciones
como la coz de un caballo en libertad,
así de fuerte es mi venganza,
así me ahorco con la soga del campanario
para que os persiga la música de metal
que mata.
Y nunca más haréis el amor
ni oleréis ese manjar que es el agua.
Pero cuando el tren del sueño
se detiene, es imposible describir
la tristeza que retorna a mis ojos,
testigos ridículos de ese trozo
de cera que se está consumiendo.

Félix Francisco Casanova
de La memoria olvidada. (Hiperión, 1990)

María José Hernández Lloreda | 20 de diciembre de 2007

Comentarios

  1. Francisco Javier Irazoki
    2007-12-20 18:14

    Desde que le leí unas líneas en las páginas musicales de Disco Exprés, el canario Félix Francisco Casanova me interesó. Él era un adolescente melenudo, hijo del postista Félix Casanova de Ayala, con quien escribió los poemas del libro «Cuello de botella». Todos sus versos están recogidos en «La memoria olvidada», volumen publicado por Hiperión. Murió a los diecinueve años, y el paso del tiempo sigue hinchando el fantasma del suicidio. Es también autor de una magnífica novela descatalogada, «El don de Vorace».

  2. Ana Lorenzo
    2007-12-20 18:55

    Es preciosa y cruel y triste. Gracias por la poesía y el poeta; no los conocía. Gracias también a Francisco Javier por los datos que aporta.
    Un beso.

  3. Dimas
    2009-01-21 02:03

    Simplemente genial, profundo y triste. Como su autor. Como la vida misma.
    Estremece pensar que durante su breve vida haya transmitido tanta riqueza y tanta poesia, que nutre el alma y nos fortifica, sin dejar de recordarnos que somos humanos y de separar claramente la vida de las quimeras sin dejar de unirlas. Una obra unica sin duda fruto de la pluma de un genio ( aunque desgraciadamente maldito)

  4. gregorio
    2010-01-25 04:34

    Soy un pibe de la epoca de Felix Francisco y tambien perdí a un amigo asesinado en la Plaza del Principe en ese tiempo, cuando nuestros ideales eran salir de la doble jaula que hemos tenido por ser isleños y vivir en la opresion del regimen.
    No obstante tambien las ideas expresadas con el arte de la palabra o la plastica y la musica anglosajona nos salvaron nuestras mentes.
    Gracias a Felix Francisco po ser libre.
    Un beso.

  5. chano
    2010-02-25 23:10

    Hace poco que conozco a este autor, pero cada vez que leo algo de él se me llena la cabeza de imágenes. Y esas imágenes se mueven a medida que sigo leyendo y son imágenes del cada día pero vistas desde otra perspectiva. Termino de leer y creo que todo es mejor por que me hace conocer lo oscuro. Un canario….



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