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Textos del cuervo por Marcos Taracido

TdC es un diario de lecturas, un viaje semanal por la cultura. Marcos Taracido es editor de Libro de notas. Escribió también las columnas El entomólogo, Jácaras y mogigangas y Leve historia del mundo [Libro en papel y pdf]. Ha publicado también el cómic Tratado del miedo. La cita es los jueves.

Carta abierta a una editorial que vende sus libros con DRM

Estimada editorial que vende sus ebooks con DRM:

Yo no compro sus libros, por más que algunos me interesen mucho; esto le importará poco, porque yo no soy nadie ni mi dinero les hará ricos. Además, yo lo hago por principios estúpidos y quijotescos en el peor sentido de la palabra. Y sé que no utiliza el DRM porque sea muy mala o pertenezca a una conspiración global para dominar la cultura y el mundo, sino por razones mucho más prosáicas y caseras: cree que es lo mejor que puede hacer para sus intereses y los de sus escritores, incluso puede que lo haga con un espíritu de guardián y protector de la literatura.

Pero el caso es que quizás deba plantearse cuál es el mejor modo de velar por su negocio y por sus escritores, cuya clave, supongo que estaremos de acuerdo, es una: el cliente, el que paga y consume sus productos. He tenido la oportunidad de intercambiar puntos de vista con algunos de ustedes y el suyo siempre es el mismo: el miedo a la piratería. Y creen que el DRM es un modo de afrontarlo; algunos son conscientes de que es muy poco efectivo, pero argumentan que no utilizarlo sería como no utilizar medidas de seguridad en los bancos: y la analogía es efectista, pero falaz: lo correcto sería hacerlo en sentido contrario: usar DRM en los libros es como si IKEA vendiese sus sofás con la obligación de utilizarlos en un único sitio de la casa y por una única persona: sólo los compraría o quien no supiese sus limitaciones o quien las supiese y aceptase porque allí se va a sentar el abuelo.

Sinteticemos mucho las limitaciones de un libro con DRM:

1. Hay que tener instalado un software lector específico.
2. Sólo puede leerse ese libro en el dispositivo en el que se ha comprado. Nada de compartir la lectura, por ejemplo, entre el tablet y el móvil o el ordenador, o entre tablets distintos.
3. No puede compartirse: si yo compro Cien años de soledad no podré, cuando acabe de leerlo, dejárselo a mi hija, mi mujer o mi padre para que lo lea en su dispositivo lector.

Y es que si yo fuese un cliente de su editorial y comprase uno de sus libros con DRM lo primero que haría tras descargarlo sería abrirlo con Calibre, un software gratuito y abierto que realiza múltiples funciones relacionadas con la gestión de los ebook, entre ellas esa, liberar del DRM a cualquier libro con sólo abrirlo. Y si yo fuese cliente suyo utilizaría Calibre para poder disponer del libro como a mí se me antojo, intercambiarlo entre mis distintos dispositivos, seleccionar texto para citarlo o pasárselo a mi hija cuanto termine de leerlo, por ejemplo. Pero si yo fuese un malvado pirata informático que quisiese enriquecerme a su costa y a la del escritor que usted publica, también me bastarían dos clics para eliminar el DRM y ver crecer mis mansiones y coches deportivos. Así que es sencillo: al lector que simplemente quiera disfrutar de su libro se le carga de inconvenientes, y al que quiera utilizarlo para piratearlo no le costará absolutamente nada hacerlo.

Porque, ¿ha echado un vistazo a los grandes repositorios de libros compartidos sin el permiso de las editoriales y escritores? El criterio para que un libro entre ahí no tiene nada en absoluto que ver con su nivel de protección: están los que quieren ser leídos, que mayoritariamente forman parte del catálogo de las editoriales más poderosas que suelen ser las que tienen más miedo a la piratería e implementan mayores medidas de seguridad: ¿se da cuenta del absurdo? Y sí, seguro que se mejorarán las medidas de seguridad de las protecciones anticopia, y se tardará horas en mejorar el software que las rompa, como la experiencia nos viene demostrando una y otra vez.

Mime al cliente, cuídelo, no lo criminalice, ofrézcale un libro para que lo disfrute y lo use como buenamente quiera, y ganará lectores que pagarán por sus libros; uno, al menos, el que esto escribe, ya lo tendrá asegurado.

Saludos

Marcos Taracido | 29 de agosto de 2013

Comentarios

  1. eduardo jauralde
    2013-08-29 19:45

    Pues ya somos dos que no compramos DRM por las mismas razones. Yo podría comprar 6 libros al mes, ellos se lo pierden

  2. Cayetano
    2013-08-29 22:12

    Bien, claro y contundente.

    Pero muchos editores vive en una realidad paralela, solo reaccionarán ante la catástrofe. Solo hay que esperar a que ésta suceda.

    Relájate y «siéntate y verás pasar el cadáver de tu enemigo» o algo parecido :)

    Saludos

  3. lluis
    2013-08-30 02:01

    donde esté el papel….

  4. Iki
    2013-08-31 01:26

    Compre libros en Apple store y al comprar un Nuevo IPad y regale el viejo, perdi todos mis libros que compre con el DMR me doy por robada por Apple.

  5. Miguel A. Román
    2013-08-31 04:38

    Me parece asombroso que Alber no se haya pasado por aquí todavía ;)

    La ironía del caso es que Adobe, propietaria del sistema DRM de implantación absolutamente mayoritaria, cobra al editor 0.20€ por licencia descargada (una por libro y dispositivo), más la implantación de Adobe Content Server (unos 6.000 €, hardware aparte) cuya licencia es anual y renovable por otros 1.500€ anuales.

    Evidentemente estos costes se repercuten en el precio del libro, es decir: que los paga el lector. El resultado es que el libro digital no es significativamente más barato que en papel, lo que, unido a la falta de costumbre y carestía de los dispositivos lectores, frena la demanda de libros digitales, lo cual a su vez disminuye la rentabilidad de la inversión… lo que encarece el libro.

    Además, esos parámetros, junto con las dificultades técnicas que implican, desanima a las pequeñas editoriales a su implantación, y, contagiadas por el miedo a la piratería, renuncian a editar en digital.

    Si a este panorama sumamos los inconvenientes para el lector-cliente, el resultado es que podría afirmarse que DRM es el principal responsable de la pobre expansión del libro digital al mismo tiempo que el mayor incentivo para optar por la “piratería”.

    Y total, como dices, para nada. El mismo día que el ínclito Dan Brown presentaba en España su última obra, “Inferno”, me lo descargué piratamente. No pienso leerlo, lo hice solo por divertimento.

    En mi caso personal (tres dispositivos lectores en casa, unos 40 libros anuales) he optado por una estrategia simple: compro y pago libros sin DRM (en FNAC), seleccionando las editoriales que funcionan sin ese requisito (B de Books, Roca Editorial —no todos-).

    Si me interesa especialmente un libro concreto y no se vende sin DRM, y dada la escasísima diferencia entre el precio papel y el digital, me lo compro en papel y lo descargo “alegalmente”, sin cargo de conciencia porque HE COMPRADO EL PUTO LIBRO CON MI DINERO Y LO VOY A LEER CÓMO Y DONDE ME SALGA DE LOS HUEVOS. El último de este caso “Victus”, de Sánchez Piñol; por cierto, estoy acabándolo, me ha gustado bastante.

  6. Marcos
    2013-08-31 05:20

    Sí, Iki, ese es el otro gran problema del DRM, que no se hereda de un dispositivo a otro.

    Miguel:

    (No creo que Alber tenga nada en contra de mis argumentos, más bien a favor)

    No sabía lo de Adobe, pero eso simplemente convierte en un chiste kafkiano la obra de Kafka.

    Y en general son precisamente las pequeñas o medianas editoriales las que hacen ebooks sin DRM, como el caso de Nórdica.

    De Piñol leí La piel fría, que me gustó mucho… empecé a leer después Pandora en el Congo y se me atragantó, tras 80 páginas me di cuenta de que no me estaba interesando lo más mínimo y lo dejé.

    Saludos

  7. Cayetano
    2013-08-31 09:12

    Vaya, interesante debate :)

    En mi opinión (innecesaria hoy) lo importante es la libertad del usuario para decidir no utilizar productos que limiten su libertad (Richard Stallman).

    Cuando adquieres o admites algo que limita esa libertad es responsabilidad tuya. En esto cada vez soy más radical.

    Si por leer a un autor o utilizar determinado programa tengo que pagar ese precio quizá me lo piense dos veces.

    Por otro lado. La industria editorial (o cultural) es libre de hacer todo lo que estime oportuno para proteger sus productos: presionar al legislador, utilizar sistemas de protección anticopia, etc. Tambien los autores son libres de proteger sus creaciones de la manera que estimen oportuna o… darlos al dominio público

    Si me molesta, (mucho) que documentos, estudios, obras de arte, etc. que han sido financiados con dinero público se ofrezcan en formatos digitales propietarios o simplemente sea imposible acceder a ellos porque han sido protegidos por derechos de autor ¿con nuestro dinero?

    En fin, si compras un dispositivo que limita tu libertad es culpa tuya y de nadie más. Pero es predicar en el desierto y puedo aseguraros que los sistemas anticopia serán cada vez más sofisticados y la legislación más restrictiva. Ese es el futuro. Es sencillo, la mayoría de los consumidores tienen mentalidad de esclavos.

    Me apuesto una cena :)

  8. Álber Vázquez
    2013-09-01 03:57

    ¡Presente!

    Nah, yo ya no intervengo porque entiendo que las posturas son irreconciliables. ¿Teorías? Sí, a cientos. La mayoría, buenistas. ¿Cómo se opone uno a algo que va en contra del progreso, de bien, la Humanidad? Difícilmente ;-)

    Sin embargo, no existe reto que me arredre y ahí voy.

    Por si sirve de algo, cuento brevemente mi experiencia: todos y cada uno de mis libros de aventuras (vamos, los que tienen tirón) publicados sin DRM han sido pirateados. TODOS. Libros que se venden al precio de 0,99 euros. Pues pirateados.

    Dicho lo cual, mi punto de vista es el siguiente: el DRM es una mierda, pero la gente es una mierda aún mayor. Hay que ser miserable para piratear libros que están a la venta por un euro. Libros sin cuya lectura puedes vivir perfectamente. Libros que, ¡oiga!, he escrito yo, son míos y no pertenecen al dominio público y, si de mí dependiera, no pertenecerían jamás. Más que nada, por desencanto, por hartazgo, por total pérdida de confianza en el género humano. El mundo gira sobre un eje podrido, amigos. Ya os lo dije.

    El DRM no mola. Los lectores que no cumplen el trato, menos. Si yo fuera ministro de Cultura, Sinde sería Blancanieves a mi lado :-)

  9. Alberto
    2013-09-03 03:20

    ¡Alber! ¡Acabas de hacer el equivalente a decir “¿Y LOS ERES QUÉ?” con el mundo de los libros digitales!

  10. Xaxv
    2013-09-04 01:53

    No es cierto que comprando libros a Apple se pierdan al cambiar de dispositivo, eso es una grandisima mentira. Puede ser que a Iki le pasara, pero por puro desconocimiento de como se hace, no por culpa de Apple. Y tampoco es cierto que se pierdan al cambiar de eBook.

    Los libros comprados a Apple en su Store estan unidos de por vida a la cuenta de usuario de Apple con la que se compraron. Y esa cuenta de usuario pertenece a su dueño independientemente de que cambie de iPad o iPhone mil veces. Al comprar un nuevo iPad o iPhone lo unico que hay que hacer es volver a introduccir en ese nuevo aparato nuestra cuenta de usuario con la cual compramos los libros y podremos volver a descargarlos de forma gratuita. Y lo mismo con la musica, peliculas y aplicaciones. Por tanto si Iki regalo su antiguo iPad y perdio los libros es por desconocimiento: o regalo el iPad sin borrar su cuenta del tablet, por lo cual el nuevo propietario esta disfrutando de todo lo comprado anteriormente, y en el nuevo se registro desde cero con una nueva cuenta, o bien en el nuevo sigue usando la misma cuenta de usuario pero ha pensado que tenia que volver a pagar por todo y no ha intentado descargar sus libros cuando puede hacerlo de forma gratuita.

    Y esto pasa exactamente igual con Amazon y sus Kindle y con cualquier otra distribuidora que anexe las cuentas de usuario a dispositivos.

    Personalmente estoy en contra del DRM en todas sus facetas, pero las cosas son como son y la verdad es la verdad.

  11. Marcos
    2013-09-04 04:47

    Sí, creo que lo que dices, Xaxv, es correcto, con una puntualización: los ebooks de Apple o Amazon no se heredan: cuenta borrada, te quedas sin libros; muere el dueño de la cuenta, se pierden los libros.

    Saludos



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