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De lo animal, lo humano y lo divino por José Fco Zamorano Abramson

Psicólogo y músico. Doctorando en comportamiento animal (Etología). Su trabajo se enfoca principalmente en el comportamiento social de los Cetáceos (ballenas y delfines) y otros mamíferos marinos. Tratará aquí, cada día 2, de cuáles son las “pautas que conectan” el comportamiento del ser humano con los demás animales, sustentando la idea de la “interrelación” entre todo lo vivo, a partir de una integración de diversas disciplinas tales como la Etología, la Psicología y la Ecología.

La cooperación por la supervivencia

Todos hemos escuchado el dicho aquel de que en la naturaleza prima “la supervivencia del más fuerte” o del más apto. Una malentendida teoría de Darwin ha dejado la imagen de una naturaleza como un gran campo de batalla por la supervivencia y la reproducción individual a costa, muchas veces, del éxito de los demás. Pero si usted ve documentales de naturaleza o se detiene a observar cualquier día a las hormigas o las aves del parque o a su perro, si es que lo tiene, verá que, además de la disputas territoriales, existen muchos otros comportamientos, que si bien son menos llamativos, lo más probable es que sean mayores en frecuencia y más representativos de lo que realmente está ocurriendo. Es fácil ver cómo las palomas se acicalan unas a otras, las hormigas transportan entre varias a insectos de mayor tamaño a su nido, las abejas construyen y defienden en grupos sus colmenas, los perros ayudan al pastor a conducir el ganado, etc.

Ejemplo paradigmático es el del evidente sacrificio de las madres en el reino animal por sacar adelante a sus crías, muchas veces a costa de sus propias vidas. En los pulpos, por ejemplo, las hembras sufren una muerte segura tras poner sus huevos. Existen pues, numerosos casos de cooperación en la naturaleza, siendo esta una de las fuerzas más extendidas en el reino animal junto a la competición. Esto es así hasta tal punto que los primatólogos están cuestionando la teoría actualmente dominante de que la competición es la fuerza motriz del comportamiento social de los primates, tanto humanos como no humanos, y están proponiendo un nuevo modelo en respuesta al clásico “modelo de agresión-competición-reconciliación” de la socialización de los primates, el cual reconoce la cooperación y la afiliación como los comportamientos sociales primarios.

¿Cómo explicar todos estos casos de cooperación y ayuda mutua que se dan en el reino animal bajo el modelo de la competición individual, de la “lucha individual por la supervivencia? La mayoría de los evolucionistas han resuelto el dilema considerando a la cooperación como una estrategia más de competición, a la que podríamos bautizar como “la unión hace la fuerza”. Para algunos, esto podría significar que la selección no solamente actuaría a nivel del individuo sino también a nivel de grupo, por lo que los miembros de un grupo cooperarían entre sí para competir con otros grupos. Pero la mayoría de los evolucionistas actuales no creen que exista tal selección de grupo, sino que en el fondo del asunto el juego se reduce siempre a la selección que opera a nivel de individuo, e hilando más fino, a nivel de sus genes. ¿Cómo, entonces, se explican, por ejemplo, los casos de altruismo, es decir, de acciones que significan un coste para el individuo a cambio de un beneficio para otro? Básicamente, si ayudo a un pariente ayudo a la supervivencia y reproducción de un gran porcentaje de mis mismos genes. Esto se ha denominado altruismo por parentesco. Si además, ayudo a un individuo no emparentado éste debe ser alguien con el que mantengo suficientes interacciones como para poder realizar un intercambio de favores a corto plazo, lo que reibe el nombre de mutualismo, o a largo plazo, el altruismo recíproco. Este último es una forma de ayuda mucho más compleja que el mutualismo, ya que se precisa la suficiente memoria para poder recordar tanto al que te ha hecho un favor como al que se lo has hecho, dando como resultado un complejo juego de interacciones y relaciones entre los miembros de un grupo.

Podemos encontrar esto incluso en el mundo vegetal. Así, algunas leguminosas como la soja parecen promover la cooperación exigiendo un pago a cambio de servicios a una especie de bacterias llamadas rhizobium. Estas bacterias habitan en el suelo e infectan sus raíces y proporcionan nitrógeno a la planta. A su vez, en una relación simbiótica, la planta proporciona oxígeno a la bacteria. Lo interesante es que en el caso de la soja parece que la planta aplica sanciones contra la bacteria que no proporciona el nitrógeno, disminuyendo la fuente de oxígeno al rhizobium. De esta manera, la planta anfitriona controla el ambiente de las bacterias simbióticas favoreciendo la evolución de la cooperación al asegurarse de que las bacterias que no retornen el favor con la misma moneda se reproduzcan menos.

Esta “aversión a la desigualdad”, relacionada con el principio de reciprocidad, es una tendencia muy importante en la evolución de la cooperación. En un conocido experimento se puso a un mono capuchino al lado de otro y se les dio una piedra a cada uno. La tarea consistía simplemente en que ellos debían poner la piedra sobre la mano extendida del experimentador tras lo que recibirían una recompensa. Si la recompensa que se les daba era unos trozos de pepino, los monos hacían lo que se les pedía 25 veces seguidas sin problema. Pero, si a uno se le daba uvas (recompensa mucho mas valorada entre los monos) y al otro pepino, mientras que el que recibía las uvas seguía respondiendo con la misma motivación, el que recibía el pepino, por el contrario, se alteraba y comenzaba a tirar las piedras y el pepino fuera de la jaula y se negaba a hacer lo que se le pedía. En este sentido se podría argumentar que los monos sí tienen cierto sentido de la justicia, aunque este esté muy centrado en lo que cada uno obtiene en comparación con los demás.

Esta tendencia de los individuos a comparar su propio rendimiento y servicios otorgados con el de los demás, se manifiesta hasta tal punto en los seres humanos que nosotros con frecuencia rechazamos las diferencias en rentabilidad que se perciben como injustas, ¡aunque estas sean muy ventajosas! Si bien existen variaciones culturales, el sentido de la equidad con el fin de promover la cooperación es una respuesta “universal”, extendida a través de todos los grupos humanos.

Las primeras ideas de Darwin dieron lugar, producto de una mala interpretación, al nacimiento de una teoría sin base científica como es el darwinismo social, el cual influyó en la doctrina de la supervivencia del más fuerte y finalmente en la creencia de razas superiores a otras y la justificación incluso de la eugenesia social. Hoy en día parece existir evidencia que indica que esta no es la única fuerza que rige nuestro comportamiento y que el rol de la cooperación, y más aún de hacerlo en forma recíproca y equitativa, es igual o tanto más importante que la competición, tanto para nosotros como para el del resto de los animales sociales.

José Fco Zamorano Abramson | 02 de septiembre de 2008

Comentarios

  1. Retog
    2008-09-02 17:14

    Hipermegainteresante. Sigo su sección y me encantan estas divagaciones en torno al comportamiento animal y humano. Gracias.

  2. abrancejo
    2008-09-03 06:31

    Muchas gracias por la ilustración.

  3. luis felipe ,cesar
    2008-09-05 23:05

    as nombre los alumnos de el cbtis 211 de la espesialidad de limentos el tema leido nos pone a comprender y analisar la forma de vida y de supervivencia entre los seres humanos y no humanosa parte nos paresio mas interesante como relacionan con animales u oros objetos que estan en la vida cotidino y la forma de cooperacion de todos en cambi de no cooperar nos puede llebar a un grado de violencia y es importante saber respeta, comprender y tolera ideas y formas de vida de las demas personas para.

  4. Alex Pérez Cano
    2008-09-06 09:25

    En México nuestros gobernantes debían leer un poco la vida de las especies y compenetrarse en estas teorías porque sus políticas económicas y de todo tipo fomentan el individualismo más atroz, que hoy en día tiene a México sumido en un verdadero campo de batalla entre policias, ejército y narcotráficantes.

    Por lo pronto no nos queda otra que en lugar de mutualismo y altruismo, gracias al Calderonismo, si las cosas siguen así la teoría de la supervivencia será comprobada.

    Debían mirar nuestros diarios como se han convertido en divulgadores de la nota roja que informan ya de 12 cercenados de la cabeza, como de niños baleados, o de comandos de narcos atacando agrupamientos de policias.

  5. maria jose (coteca)
    2008-09-08 01:51

    Notable!!!!!!!!

  6. Irupé
    2008-09-08 14:49

    ¡Gracias x todo lo que contás!Es un alivio que la ciencia proponga un nuevo modelo, y así revertir las consecuencias de estos pensamientos dualistas. Aunque quizás el conocimiento científico de la unidad de toda la vida en el universo aún no sea suficiente para prevenir al hombre de la destrucción de la naturaleza y de sí mismo. Tal vez esta unidad deba ser experimentada, entonces, alcanzaremos una evolución de la conciencia que perciba la no-desunión en forma consciente.

  7. Aarón
    2008-09-10 04:29

    Coincido en lo interesante que resulta el texto y esto me lleva a reflexionar…

    Las relaciones inter e intraespecíficas consideran la cooperación como el único mecanismo que genera un beneficio mutuo y a su vez explica el nacimiento de un tercer elemento, que es el resultado de esta cooperacion. Es lo que es sistémica se conoce como “sinergia” , es decir el todo es la suma de sus partes y cada parte es un todo es si mismo.

    Ante esto plateo la siguiente interrogante. ¿Será que estamos frente a una representación de la conjunción de lo humano y lo divino?.

    Lo cierto es que en economía, sociología, psicología y antropología, la cooperación es una piedra angular, que por sí sola, es sinónimo de armonía, aunque en ella también este presente la innevitable lucha por la supervivencia, pero esta vez, de forma positiva.

    Jose, mi enhorabuena por tan interesante reflexión.

  8. José FZA
    2008-09-17 00:47

    Irupé, la experimentación de la unidad de la que hablas, “la conciencia que perciba la no-desunión en forma consciente”, es piedra angular de una nueva rama de la psicología que hoy se denomina Eco-psicología. Esta rama si bien se nutre del pensamiento oriental, budista, zen, yoga o taoísta, también se nutre de los avances en psicología, sobre todo la sistémica y la humanista. Si bien aún no puede estudiarse experimentalmente dicha experiencia, hay avances importantes en neurobiología, sobre todo impulsados por los pioneros estudios de la conciencia realizados por Francisco Varela. Ahora, no hay que olvidar que en los origenes de la psicología como ciencia, desde Wundt, William James y los que les seguieron, incluyendo el psicoanálisis, justamente encontramos una aproximación empírica basada en la experiencia. De hecho, Jung con sus estudios de los arquetipos universales incluyo los símbolos de la naturaleza como pilares de la experiencia del “sí mismo” . Bateson, con su “ecología de la mente”, dijo que el pensamiento en sí mismo representaba la dinámica sistémica en que opera el mundo natural, y la aproximación de Maslow, con sus estudios de las experiencias cumbres y el hombre autorealizado, es hoy día referente importante a la hora de facilitar de alguna manera la experiencia y el estudio de la experiencia a la cual tú te refieres. En todo caso, esa experiencia de unidad en última instancia creo se puede experimentar con cualquier cosa, circunstancia y situación, mucahs veces en forma involuntaria y no necesariamente en la cumbre del Himalaya…



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