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No es por bajar pelis gratis

Junto con la anterior entrevista a Ignasi Guardans, es interesante echar un vistazo a este texto de Antonio Delgado donde expone su punto de vista sobre la situación que se ha generado en las industrias culturales con la popularización de la red. No es por bajar pelis gratis.

«Internet ha roto los tradicionales esquemas de comunicación basados en un único emisor y millones de pasivos receptores. Esta circustancia es mirada con recelo por los gobiernos y la clase política que ven como no son capaces de controlar los mensajes que hasta ahora enviaban a la población a través de los medios.

Por su parte, las industrias culturales, se han convertido en la actualidad en un grupo muy concentrado de poderosas empresas que controlan la mayor parte de las creaciones y catálogos de obras producidas en los últimos 120 años. Estas empresas se dedican a explotar comercialmente estas obras y en crear un modelo basado en la escasez para mantener de forma artificial el acceso a un número limitado de obras. Sólo las mas comerciales están disponible todo el tiempo. La gran mayoría de la producción cultural en el mundo se encuentra descatalogada por no poder obtener con ellas el precio artificial que le han marcado.»

Alberto Haj-Saleh | 23/06/2009 | Artículos | Propiedad Intelectual

Comentarios

  1. Alber
    2009-06-23 18:57

    es por bajar pelis gratis. Sobre todo porno y la última de Vin Diesel. No hay más que ir a un portal de torrents y ver qué tiene muchas seeds y qué no. Lo demás es demagogia que ya no cuela: que si los gobiernos quieren controlar los mensajes, que si internet ha cambiado el paradigma, que si el modelo de la abundancia y la escasez, que si tal que si cual. Llevo escuchando la misma murga desde el 97. Y al principio tenía su gracia, pero cuando quienes la repiten una y otra vez son esos de los que precisamente no me fío un pelo (porque sus intenciones son otras), yo ya no me río.

    Que no lo llamen cultura porque no hablan de cultura. La cultura es otra cosa. De lo que hablamos es de entretenimiento y yo no veo por qué la gente no ha de pagar por ser entretenida. Pero aunque se tratara de cultura, tampoco veo por qué he de entregar yo mi trabajo gratuitamente al primero que pase por delante. Y que no se me diga que existen otras formas de ganar dinero porque no: primero, no estoy tan seguro de que existan; y, segundo, yo comercializo mi tiempo y mi trabajo como me sale de las narices, no como me diga nadie que tiene que ser.

    Me descojono abiertamente de todos los apóstoles pacotilleros del copyleft. A ver cuántos de ellos tienen un linux instalado en su sistema en lugar de una copia Windows pirata. Ni uno. Yo sí, así que no me callo y no me cruzo de brazos ante la demagogia y la perversión del lenguaje.

    El acceso libre a la cultura me parece genial. Pero por el porno vais a pagar. Y por el entretenimiento también. Y yo, que llevo veinte años trabajando en la industria de la cultura, ya decidiré yo solito lo que es bueno para mí y lo que no lo es. No te jode.

  2. Alberto
    2009-06-24 01:02

    ¿Y todo lo demás, Alber? ¿Y todo lo demás que dice el artículo? ¿Por qué siempre te centras en una sola cosa de todo lo largo del artículo? ¿Y los gobiernos haciendo caso a ciegas a las discográficas y a las grandes empresas, pero a ciegas del todo? ¿Y el canon indiscriminado?

    El artículo dice mogollón de cosas pero tú te limitas a decir que Antonio es un apostol pacotillero del copyleft y que te descojonas de él. Eso es lo mismo que no decir nada.

  3. Alber
    2009-06-24 01:35

    Me centro en eso porque es donde está la miga. Tú mismo has extractado eso sobre todo lo demás.

    Yo digo una cosa muy sencilla: las industrias culturales son negocios y muchos que trabajamos en la producción cultural opinamos que es bueno que sea así. Con todos los matices que tú quieras (yo, por ejemplo, estoy en contra del canon).

    Pero aquí la gente lo único que quiere es bajarse pelis por la jeta. Y se han creído tanto que eso es un derecho que ya prácticamente no se admite disidencia al respecto: si matizas ese punto de vista prácticamente estás en contra de la cultura. Y no. De lo que yo estoy en contra es de que unos iluminados salidos de ni se sabe dónde, nos tengan que decir ahora cómo hemos de comercializar nuestros productos. Y no sólo eso: nos dicen que debemos entregarlos gratuitamente porque la gente tiene derecho a disfrutarlos. Pero por el morro.

    Aquí la peña quiere ver gratis Terminator 4, no Viridiana. Así que menos traficar con la palabra cultura que a todo Dios se le ve el plumero. Además de caraduras, tontos.

  4. DavidM
    2009-06-24 03:02

    Yo pienso sinceramente que, desde que las pelis se pueden ver por la patilla, la proporción de gente que prefiere Viridiana frente a Terminator 4 no ha hecho más que subir.
    Y del mismo modo, la cantidad de gente capaz de producir algo parecido a Viridiana, frente a la que sólo es capaz de producir algo parecido a Terminator 4, también.
    ¿Y que, para que esa creciente pero bajísima proporción, pueda hacer lo que quiera con toda libertad, cargarse TODA la industria cultural actual es un daño colateral que merece la pena?
    Pues sí. Sin duda.
    (Escrito desde Linux, por cierto. Y no me acuerdo de la última vez que me bajé una película.)

  5. Alber
    2009-06-24 06:13

    Sinceramente, yo creo que cuando la gente habla de la industria cultural no tiene ni puta idea de a lo que se refiere. La industria cultural está constituida por miles de personas que trabajan en ella y que se llevan un sueldillo a casa. Luego hay unos cuantos tipos que se forran y que tienen piños de oro y zapatos de piel de serpiente. Pero como en cualquier otra industria. De hecho, en la cultural menos que en cualquier otra, la verdad.

    Pero incluso eso me da igual. A mí lo que me toca los huevos de verdad es todos estos ayatolas de la cultura libre, todos estos iluminados que han puesto de moda una filosofía a medio camino entre el ultraliberalismo y el niñomimadismo: como lo deseo con todas mis fuerzas, tengo derecho a tenerlo.

    Pues no. Hay que ir diciendo que el simple hecho de desear algo no te da derecho a tenerlo. Lamento mucho que nadie os lo haya dicho cuando tocaba, pero así son las cosas. Por mucho que luego te montes una paja mental fantabúlica acerca de lo estupendo que es la libertad.

  6. DavidM
    2009-06-24 06:53

    Pero, aunque la actitud del emulero medio sea “porque yo lo valgo”, lo que otros defienden no tiene nada que ver con eso.
    En mi caso, defiendo la cultura libre por analogía con el software libre. El software libre no es una paja mental de ninguna clase: funciona. La industria del software propietario está constituida por miles de personas que trabajan en ella y que se llevan un sueldillo a casa.
    Y, cualquiera que fuera la consecuencia de que el software libre borrara del mapa al propietario, incluso si de paso borrara del mapa toda la industria del software, para mí sería un mal menor. Sin la más mínima duda.
    No defiendo el derecho de los emuleros a bajarse películas. Sí temo que, con la excusa de evitar que los emuleros bajen películas, se tomen medidas que bloqueen cosas muchísimo más importantes.

  7. Antonio Delgado
    2009-06-28 05:01

    Alber, creo sinceramente que no has entendido nada de lo que he escrito. Intentaré explicarlo de forma más simple mediante algunos conceptos que pienso que aún no tienes claro:

    - El copyleft y las diferentes licencias como las creative commons se
    basan en el copyright. Estas licencias, utilizan la legislación actual de propiedad
    intelectual de los diferentes países donde operan para darle soporte legal a unas licencias que permiten a
    los creadores asignar unos derechos de antemano a sus usuarios. Estas licencias pueden ser tan libres o restrictivas como el autor quiera y siempre pueden cambiarlas.

    - Cultura no es igual a industria cultural, y en Internet, la Cultura, en mayúsculas, es mayoritaria, frente a los contenidos comerciales producidos y distribuidos por las industrias culturales.

    - Que la cultura o el software sea libre, no significa que sea gratis. Esta es una de
    las mayores equivocaciones. Que una aplicación o contenido se distribuya bajo una licencia copyleft no significa que deba hacerlo de forma gratuita.
    De igual forma que un contenido o aplicación que tenga una licencia copyright
    restrictiva deba ser de pago. ¿Te suenan los programas de radio y televisión? ¿Las aplicaciones gratis del iPhone?

    - Nadie discute que los creadores deban cobrar por su trabajo. Este nunca ha sido el objeto de debate.

    El problema, Alber, es cuando se pretende legislar, pasando por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, para mantener de forma artificial modelos de negocio caducos. Que a ti te vaya mal, no es culpa de los usuarios (que han decidido lo que quieren, independiente del número de “iluminados copyleft” que hayan en el mundo) sino de las empresas culturales con las que trabajas que no han sabido/querido adaptarse a la nueva realidad.

    Por cierto, si quieres seguir debatiendo conmigo, te rogaría que bajaras el tono.

  8. Alber
    2009-06-28 05:32

    Antonio,

    El rollo del copyleft me lo sé de sobra. Tengo las obras completas de Stallman sobre la mesilla y te escribo desde un ordenata 100% linux.

    Dicho lo cual, la verdad es que no estoy demasiado seguro de que sepas qué es cultura y qué no. Te copypastearía algo, pero estoy haciendo la cena y no tengo tiempo. Busca en Google por “cultura no es bajarse pelis por la patilla”.

  9. Paco
    2009-06-28 20:21

    Creo que en este hilo se están mezclando al menos dos conceptos, y también se está mezclando software con creación artística, que son cosas legalmente diferentes, de hecho el punto 1 no es válido para el software.

    1) La descarga de contenidos “culturales”. Pongo culturales entre comillas porque la misma industria y los gobiernos han insistido durante décadas en identificar cultura con cualquier bicho viviente. Sobre esto resulta que en España y en la mayor parte de Europa la legislación vigente permite el derecho de copia privada que viene a decir que, siempre que no haya ánimo de lucro, es lícito copiar este tipo de contenidos. Nos guste o no. Punto.

    2) Los nuevos tipos de propiedad intelectual: copyleft y creative commons (puede entenderse que el copyleft es un tipo de licencia creative commons [reconocimiento – compartir igual]). Estos nuevos tipos de licencia son cada vez más utilizados por los autores para difundir sus obras. El verdadero cambio y el pánico de los poderes viene por aquí. ¿Qué pasará en un previsible futuro en el que los autores seamos todos y compartamos cualquier producción artística o pseudo-artística sin que NADIE regule qué puede publicarse y qué no Sólo les queda la herramienta de las subvenciones. Creo que el punto 1 es anecdótico en comparación con este punto 2, pero claro, los gobiernos y las distribuidores no pueden ir contra este punto 2; no es políticamente correcto, así que luchan contra el 1 con publicidad, con difamación y con subvenciones públicas, aunque la ley diga otra cosa.

    En todo caso la discusión creo que es estéril. Perdieron la batalla hace mucho, justo cuando a Berners-Lee se le ocurrió construir un hipermedia en red:. Es como una nueva revolución industrial: la sociedad cambiará, quizá convulsivamente, quizá no, pero nadie va a borrar del mapa a la máquina de vapor.

  10. Sergio
    2009-07-01 17:37

    Yo estoy con Alber. La industria cultural no es tal, debería llamarse industria del entretenimiento. Por eso mismo, se trata de un sector sin ningún valor trascendental, que por tanto no merece ser protegido de los efectos devastadores del progreso tecnológico.

    Tristemente, sus honrados empleados tendrán que buscarse otra ocupación, como antes hicieron las telefonistas y los acomodadores de cine… porno.

  11. Alber
    2009-07-01 19:29

    En las argumentaciones como la tuya, Sergio, existe algo que no se dice. La mayor parte de las personas omitís esa información por simple desconocimiento: no conocéis a fondo el tema del que habláis y, en consecuencia, llegáis a conclusiones parciales. Una minoría, sin embargo, omite la información porque le da la gana. No son gilipollas, pero les va bien o pretenden que les vaya bien, pareciéndolo de momento.

    La falacia principal consiste en afirmar que los oficios que se realizan en las industrias culturales han prescrito porque ha prescrito el modelo de comercialización. Las telefonistas y los acomodadores de los cines porno.

    Eso no es cierto. Los diferentes oficios de las industrias culturales siguen estando vigentes. La inmensa mayoría de ellos. Y, por si esto no fuera poco, ninguno de ellos puede ser suplido por voluntarismo y copyleft. No veo yo a nadie trabajando de maquilladora o de corrector de estilo por amor al arte.

    Conclusión: o se remuneran de forma justa los trabajos que en la industria cultural se realizan como parte imprescindible de la producción del producto, o adiós a la industria cultural y del entretenimiento. No a este modelo: a cualquier modelo. No se trata de cambiar esto por otro: se trata de entrar a saco, arramplar con todo y dejar el desierto tras de sí. Creéis que os lo merecéis, que tenéis derecho a todo por el simple hecho de respirar. Este es un problema no ya legal, sino simplemente de educación y cultura. Nadie os hizo escuchar la palabra NO a tiempo.

    Yo no estoy de acuerdo con todo eso y me enfrento a todos lo que opináis que yo debo quedarme en el paro. ¿Por qué yo debo quedarme en el paro y tú no? Pues entre tú y yo, te elijo a ti. Quédate tú en el paro. Que nadie te proteja a ti o a tu familia. Que puedan robarte hasta los calzoncillos con total impunidad. ¿Jode? Pues sí, jode.

    O a lo mejor eres un triste funcionario y así puedes decir lo que te dé la gana porque, total, tú ya tienes tu culo a salvo. Mola hablar de lo que no se conoce desde un sillón de funcionario. A lo mejor, hasta alguien te llama para dar una conferencia o algo así. Cobrando, por supuesto. Que para eso sabes lo que te traes entre manos. Viva el conocimiento libre, excepto el que aporta uno. Ese, cobrando.

    Repito: “los efectos devastadores del progreso tecnológico”, como tú los llamas, pueden devastar todo, pero de verdad. Sin dejar nada excepto un erial. Ya sé que a ti te da igual, pero a mí no. Como no me da igual que se hunda ninguna industria viable del país en el que vivo.

    Si el trabajo que hoy mismo, desde que me he levantado, estoy haciendo, me lo arrebata un nota porque dice que se lo merece y porque es así de guay, simplemente mi trabajo y mi función desaparecerán. Nadie va a hacer gratis lo que yo hago cobrando. Nadie. Esto no es tan romántico. Es así de sencillo. El mundo feliz que plantea Antonio (donde tratar de hallar un modelo más justo va directamente contra ¡los derechos fundamentales de los ciudadanos!, pásmate) no existe. Es así de simple. No existe.

    Simplemente, no os habéis parado a reflexionar en torno a lo que estáis opinando. Os leéis el blog de Enrique Dans, amañáis cuatro conceptos más viejos que mear contra la pared y hala, ya sabéis un huevo de la industria cultural. Ah, y la ministra tiene que ser una hija de puta. Si no, no estás en tu sano juicio y eres un maldito colaboracionista. O se te manda bajar el tono, como hace Antonio. Manda huevos…

  12. Alber
    2009-07-01 21:37

    ¿Compartir es bueno? Por el culo te ha hinco.

  13. Sergio
    2009-07-01 23:31

    Quizá he utilizado un mal ejemplo. No he querido decir que sean los oficios relacionados con la industria cultural los que están obsoletos, sino la industria en sí misma. Es decir, sería la obsolescencia de la industria la que acabaría con los empleos y no al revés.



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