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Textos del cuervo por Marcos Taracido

TdC es un diario de lecturas, un viaje semanal por la cultura. Marcos Taracido es editor de Libro de notas. Escribió también las columnas El entomólogo, Jácaras y mogigangas y Leve historia del mundo [Libro en papel y pdf]. Ha publicado también el cómic Tratado del miedo. La cita es los jueves.

Acabar de una vez por todas con el libro de texto

Si la reivindicación de prescindir de los libros de texto viene de lejos, creo que
actualmente se ha multiplicado el valor de las razones dadas y han aparecido varias
nuevas:

1. El precio. 20, 30, 40 euros por ejemplar, entre 200 y 300 euros por niño y curso. Si
es un exceso siempre, mucho más en una crisis en la que varios cientos de miles de
familias tienen verdaderos problemas económicos.

2. La obsolescencia programada: en Primaria es muy común que los libros sean de un
sólo uso porque están hechos para ser pintados, arrancadas las hojas o para responder
a los ejercicios en él. Además, las editoriales se preocupan de modificar los contenidos
a menudo y de sacar series nuevas retirando las viejas, de modo que el profesor tenga
que cambiar el libro de referencia cada cuatro años (duración por ley de los libros de
texto escogidos por los profesores, pero múltiples excusas pueden justificar que se
cambien antes).

3. Infrautilización. La inmensa mayoría de los profesores de todas las asignaturas no
dan el temario completo, ni se acercan, con lo que el 20, el 30 o hasta el 50 por ciento
de su contenido queda si usar.

4. El peso y el volumen que los niños y adolescentes han de mover diariamente.

5. Las muchas facilidades que hoy tienen los profesores para ofrecer sus propios
contenidos: internet da posibilidades casi infinitas al respecto, desde proyectos de
recopilación de materiales clasificados por asignaturas y cursos, hasta webs de
ejercicios y múltiples fuentes de trabajo, como Youtube, la Wikipedia o Slideshare.

6. La adaptación al grupo que supone evitar la unificación y rigidez del libro: cada grupo de alumnos —cada alumno— es distinto y responden de modo distinto a métodos y modos diferentes.

Y en cualquier caso, si hay libro de texto, debería ser radicalmente distinto. Trataré de
explicar cómo en el próximo artículo.

Marcos Taracido | 16 de agosto de 2012

Comentarios

  1. Miguel A. Román
    2012-08-16 12:23

    Completamente de acuerdo y, como padre, soy testigo pasivo e inerme del punto 3 de tu exposición, que es el que más me inquieta.

    Hace ya mucho que me pregunto por qué se les sigue llamando “de texto” cuando cada vez contienen menos texto, sustituido (no estoy seguro si benéficamente) por gráficos, imágenes, actividades y ejercicios para ser ejecutados sobre el propio libro, etcétera.

    Debo añadir un séptimo argumento: las erratas e imprecisiones: numerosísimas y a veces escandalosas. Pero, ¡ay de aquel profesor que contradiga el dogma impreso! (suponiendo que sepa que es erróneo): cuántas veces escuchará aquello de que “el libro dice otra cosa”.

    Sin embargo, permíteme que tire alguna piedra contra tu tejado: tengo la percepción (avalada por años de ser docente consorte e incluso director consorte) de que el profesor es un ladrillo más en el muro de los libros de texto, que intenta evitar añadir a sus tareas la de seleccionar (además de juzgar y aprender) contenidos externos a estas rémoras de papel. Actitud disculpable en empleados públicos que llevan dos (o más) asignaturas en cuatro o cinco niveles, lo que significaría completar diez conjuntos de programación, contenidos, actividades, etcétera.

    Además en esto, como en todo, hay gente muy capaz e inquieta, como también sujetos de actividad mental limitada y nula motivación, quedando el educando al albur de que le toque un educador de una u otra raza.

    Particularmente, pienso que el ministerio de la cosa, además de establecer el programa, debería publicar gratuitamente los contenidos mínimos o guía de los mismos o algo así. No solo en Internet, sino también en papel (sin fotos ni dibujitos graciosos, algo aséptico) de forma que los editores (que también tienen derecho a comer todos los días) tengan que ofrecer algo mejor y tal vez a un precio más razonable.

  2. Valentín R.R.
    2012-08-16 13:34

    De acuerdo al 100% con el contenido del artículo, y aunque creo que es de gran ayuda su difusión, al plasmar la forma de pensar de gran parte de la sociedad, quizás hoy tengamos vías alternativas para dar un paso más allá y promover cambios reales. El enlace que aparece en este comentario (por si alguien estuviera interesado) era un intento de iniciar un cambio en ese sentido, aprovechando las plataformas a nuestra disposición hoy día.

    Saludos.

  3. Marcos
    2012-08-16 13:45

    De acuerdo en todo, Miguel. Claro que a los profesores nos resulta muy cómodo el libro de texto, no digo lo contrario en el artículo: me limito a constatar que hoy en día, incluso para los cómodos, hay salidas airosas con muchísimo material en internet.

    Lo que propones de que el Gobierno publicase los contenidos mínimos es tan loable como utópico, me temo.

    Y nadie le niega a los editores su derecho a la manduca, pero del tipo de libro que tendrían que editar según mi criterio me ocuparé la próxima semana.

    Valentín, también de acuerdo, intentaré igualmente aclarar mi postura sobre cómo afrontar ese cambio a lo digital.

    Saludos

  4. Ramón Vazquez
    2012-08-16 14:05

    Yo no sé qué pasa ahora, pero yo recuerdo que desde que llegué al instituto (año 88), no volví a comprar un libro. De hecho, los propios profesores (casi todos) te decían y repetían que “no.compréis.los.libros”.

    Una vez que todos estábamos juntos en clase el segundo día y tranquilitos, nos decían: vamos a usar el libro del año pasado (o de hace dos, o cuatro), pedídselo a los del curso superior, o a hermanos, primos o quien sea. Y ya está, se conseguían los libros, hasta había gente que venía con 4-5 libros para los que no hubieran podido conseguirlos.

    Que todo el mundo aquí le echa la culpa a todo el mundo, pero si los profesores quieren, se acaba con el atraco a mano armada de los libros de texto.

  5. marce
    2012-08-17 11:35

    Yo no estoy de acuerdo con éste artículo. No voy a hacer una defensa a ultranza de los libros de texto pero tienen su razón de ser.
    Ah, y soy maestro.
    1. El precio. Este es el tema primordial y creo que es el origen del artículo.
    Es verdad que son muy caros. Demasiado. Las editoriales se han aprovechado y lo seguirán haciendo MIENTRAS LES DEJEN. Es muy fácil de solucionar si hay voluntad política de hacerlo. Obligas que no puedan cambiarse más que cada 10 años y que si son cambios menores los ya propietarios puedan reclamar a lo editores una separata que pueda añadirse al libro. Y no me digan que se puede extraviar. Hay muchas formas de edición no hay que centrarse sólo en el libro de texto típico donde las hojas no pueden sustituirse.
    2. Por lo mismo de antes es una cuestión con solución muy simple. Hay que hacer libros de texto pensando en el ciudadano, no en la cartera del editor.
    3. En esto no puedo estar de acuerdo. Los libros de texto en la escuela se terminan a menos que sea un caso bastante excepcional. Yo no he terminado como estudiante el temario dado en los objetivos que se entregan a los alumnos al inicio de curso solamente en la universidad. Y precisamente allí era dónde NO teníamos libro de texto. En primaria, en todos los colegios que he estado como maestro se terminan.
    4. El peso. De acuerdo. Es verdad. Para eso están las nuevas tecnologías. Soy de los que piensan que los tablets sustituirán a los libros, pero en ellos seguirá habiendo unos temarios, temas, exactamente igual que los de los libros. Serán libros dentro de tablets, y los editores de esas aplicaciones cobrarán exactamente igual por ellas. Bueno, iguales no, que probablemente las editoriales los harán interactivos para poder seguir ganando dinero.
    5. Esto, lo siento, pero es simplemente una utopía. Por no decir que es una idiotez. Me explico. Estoy de acuerdo que internet es un gran banco de recursos pero lo siento, no está ORGANIZADO. Es un maremagnun de datos, agujas en un pajar. Un profesor, maestro habitualmente NO tiene tiempo suficiente para poder organizar un temario usando algo así. Los hay que los hacen, no digo que no, pero a consta de su vida personal. Tengo compañeros que por organizar algo ajeno al temario de forma habitual ya han tenido que acostarse a las 2 y 3 de la mañana varios días a la semana para poder tener listo a tiempo las actividades. Y eso, lo siento, pero no se puede, ni mantener mucho tiempo, ni generalizar al profesorado.
    6. Su defecto es a la vez su virtud. Uniformidad frente a diversidad. Este tema ha hecho muuuucho daño a la educación. Estoy de acuerdo que cada clase, grupo, niño/a es distinto y hay que poder darle una respuesta. El problema es que se ha ido al otro extremo. El niño no se tiene que adaptar, es el maestro el que debe dar respuesta. No, eso no es así. El grupo tiene que adaptarse a la consecución de unos contenidos, a las rutinas y actividades de un grupo clase. Otra cosa es que cambiemos algunas de nuestros “trucos” al dar clase para adaptarnos a la misma favoreciendo la motivación. Pero eso no es lo que se ha pedido al profesor. Hay que adaptar los contenidos y metodología cuando una problemática concreta es lo suficientemente significativa. Y el problema es que se ha pedido a los profesores que nos adaptemos a los alumnos bajando el nivel para poder “DAR RESPUESTA” al alumnado con menores conocimientos.
    El libro de texto sirve precisamente para unificar los contenidos a trabajar y que toda la sociedad adquiera unos conocimientos que se consideran imprescindibles. Otra cosa es que se esté usando mal y que de ser un instrumento de la escuela al servicio de la educación sea más un tema en controversia, pero eso es otro tema.

    Por último, sí estoy de acuerdo en que el libro de texto tiene que adaptarse a los tiempos y ser muy diferente a como lo conocemos. Pero no dejará de ser lo que realmente es. Será el mismo perro con distinto collar.

  6. Marcos
    2012-08-17 14:44

    marce:

    1. Bueno, ¿estamos de acuerdo, no? Fíjate que al final del artículo digo que, efectivamente, el libro de texto puede sobrevivir si se adapta a determinadas características.

    2. Lo mismo que en el punto anterior.

    3. Mi experiencia profesional es la Secundaria y el Bachillerato, y te puedo asegurar que no se terminan, muchas veces ni se median, y ahí la excepción es que sí se acaben o se llegue a los últimos temas. En Primaria, mi experiencia es de padre, tío…: en los dos últimos años, ninguno acabó ni uno sólo de sus libros, quedándose, en el mejor de los casos, a 3 temas del final.

    4. Sí, intentaré desarrollar un artículo sobre el tema de los portátiles escolares, tablets, etc.

    5. Bueno, el asunto es organizarse y tener buenos recursos a mano. Además, en inglés ya hay materiales reunidos de libre distribución, y en castellano hay proyectos. Ten en cuenta, que una vez que preparas un curso, el material te queda para el curso siguiente, y sólo necesitarás hacer pequeñas modificaciones.

    6. Uf, ese es otro tema, en el que seguramente compartimos muchas opiniones. Pero en lo que respecta a este artículo, sólo piensa en los niños con adaptaciones curriculares, por ejemplo.

    Ramón Vázquez: lo de que los profesores tienen la solución es muy fácil decirlo pero muy difícil de llevar a cabo; hay parte de verdad, pero también muchos impedimentos para llevarlo a cabo, por ejemplo, como decía Miguel, el hecho cada vez más frecuente de que un profesor tenga que impartir clase en varios niveles distintos y de varias asignaturas.

    Saludos

  7. me lo paso goma
    2012-08-17 14:54

    No puedo estar más de acuerdo, además como es posible que cuesten el triple que otros muchos libros con muchos más contenidos y páginas. Es un gran negocio el que tienen montado y del que se beneficien muchos (en perjuicio de las familias). Un tema este que siempre se repite pero al que no se pone solución. Saldria mucho más rentable comprar una tablet o un portatil a cada alumno y obtener los libros en formato digital.

  8. Alber Vázquez
    2012-08-20 21:07

    Me gustaría realizar alguna aportación a lo dicho. A saber:

    1. Que no estoy de acuerdo con la supresión del libro de texto pues me parece la mejor herramienta para el aprendizaje en la escuela (hablamos, entiendo, de primaria, ESO y bachiller). Libro de toda la vida, sin modernidad alguna.

    2. Que no creo en la obsolescencia programada. Me parece una hipótesis paranoica que nunca se ha sustentado en pruebas. Yo he redactado libros de texto y nunca nadie me ha pedido que trabaje con esa idea en mente; ídem en otros mundos: vivo en una comarca donde mucha gente fabrica muchas cosas y nadie sabe nada de la dichosa obsolescencia.

    3. Que los libros de texto no me parecen caros. Es decir, como a cualquiera, me duele mucho abrir la cartera, pero los precios me parecen ajustados al mercado. De hecho, diría que son algo baratos. Y creo que los padres y madres debemos pagar por ellos. No veo por qué no. Las cosas cuestan dinero y las personas debemos comprender que así es. A pagar, qué leches: que hay un país por levantar.

    4. Y lo de los temarios que no se dan. Pues que se den. Así de sencillo. Los temarios se diseñan para ser impartidos y los profesores deberían esforzarse más. De hecho, como padre me parecería un despropósito que mi hija se quedara sin aprender qué son los hiatos o el sistema nervioso periférico porque no dio tiempo. Más esfuerzo, tanto por parte del profesorado como del alumnado. El sistema educativo es una mierda, entre otras cosas porque nadie asume que ha de esforzarse y mucho. A ver si la crisis sirve, al menos, para que regrese la cultura del esfuerzo, del aprendizaje sostenido y del tesón.

    Y alguna cosilla más, pero creo que ya vale.

  9. sex shop online
    2012-10-18 16:17

    La verdad es que es una vergüenza, además de tener que pagar los precios del colegio, los libros són abusivos.

    Lo peor es que si no llevas a tu hijo al colegio te pueden denunciar ya que es obligado la ESO.

    Vamos, otra forma de sacarnos el poco dinero que tenemos

  10. Manto
    2012-11-14 00:17

    Es de verdad que son un gasto importante para las familias pero el hecho de estudiar leyendo un papel en vez de una pantalla vale mucho. Yo no podria estar 4 horas leyendo de una pantalla, pero quiza las nuevas generaciones esten mas acostumbradas

  11. xenxualis
    2013-05-08 15:33

    la verdad es que con el precio que tienen los libros.
    se esta haciendo muy complicado para los padres pagar todos esos gastos.


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