Gustavo Fernández Colón: “Es de sobra conocido que los planes de ajuste neoliberales implementados en el continente desde la década de los ochenta, consiguieron su cometido de poner en manos de un puñado de corporaciones transnacionales la casi totalidad de la producción energética, la agricultura, la minería, el equipamiento tecnológico, la industria manufacturera y los servicios públicos de nuestras economías. Fue así como a la vuelta de unos años, el descalabro social, ambiental y cultural provocado por este saqueo generalizado, se convirtió en el principal detonante de las movilizaciones de masas y la radicalización política que hoy estremecen a las naciones andinas y amazónicas. De ahí que la difusión continental del sentimiento antiimperialista que anima a la revolución bolivariana y la beligerancia del bloque sudamericano en Mar del Plata puedan considerarse expresiones genuinas de la voluntad popular de construir alternativas políticas y económicas a los desmanes provocados por el neoliberalismo.”
Los desafíos de la integración.