Manuel Gil nos cuenta su experiencia en la feria LIBER de este año desde un punto de vista bastante crítico pero no necesariamente negativo. Desde LIBER con amor (todavía nos queda América).
«Todos los que llevamos años asistiendo a Liber observamos como nuestra querida feria profesional se deteriora año tras año. Llevo muchos años asistiendo a Liber y los comentarios de pasillos son siempre los mismos, incluso en épocas en las que todavía se hacía mucho negocio allí. Sí es cierto que desde hace unos tres años hacia acá el volumen de negocio ha bajado muy considerablemente, pero también es cierto que desde hace años la relación entre las editoriales españoles y los compradores del otro lado del Atlántico funcionan de otra manera: ahora todos los que vendemos tenemos a nuestros distribuidores informados casi en tiempo real de lo que editamos y de las ofertas y promociones a través de correo electrónico e Internet. Y este hecho hace cambiar en gran medida la dinámica de las ferias. Al final vas a Liber para saludar a tus clientes si es que tienes una red comercial consolidada y capilar.»