John Graham-Cummig lanzó una campaña en Internet para pedir una disculpa oficial del gobierno británico a Alan Turing por como fue tratado al salir a la luz su condición de homosexual, lo que en última instancia provocó el suicidio del matemático y precursor de la Informática. Ahora el primer ministro británico contesta. Javier Pedreira en Gordon Brown: «La forma de tratar a Alan Turing fue horrible».
«Turing era un matemático brillante, conocido fundamentalmente por su trabajo para romper los códigos Enigma. No es ninguna exageración decir que, sin su extraordinaria contribución, la historia de la Segunda Guerra Mundial podría haber sido muy diferente. Él era ciertamente una de esas personas de las que podemos decir que su contribución personal ayudó a cambiar el rumbo de la guerra. Por esto la deuda de gratitud que tenemos con él hace aún más horrible que fuera tratado de forma tan inhumana. En 1952 fue condenado por «indecencia grave» – en efecto, fue juzgado por ser gay. Su condena –y tuvo que enfrentarse a la infame elección entre esto o la cárcel– fue la castración química mediante una serie de inyecciones de hormonas femeninas. Se suicidó sólo dos años después.»