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Dos puntos comillas por Jaime Rubio Hancock

Jaime Rubio Hancock es uno de los periodistas más reputados del país (ignoramos cuál). Cofundador de la revista Playboy, fue director de The New York Times entre 1987 y 1992, cuando se convirtió en el primer menor de edad en dirigir una publicación diaria. Desde las páginas de ese diario se opuso a la guerra de Iraq, destapó la trama del Gal y predijo la Revolución Francesa. Actualmente publica en Libro de Notas cada jueves esta serie de entrevistas que, según nueve de cada diez dentistas, jamás tuvieron lugar.

Los fabulosos Lehman Brothers: "Si lo llegamos a saber, no vendemos nuestra alma al diablo"

Emanuel y Mayer Lehman, más conocidos como los Lehman Brothers, me reciben en su suite del décimo círculo de infierno, el círculo extra que Satán tuvo que acabar edificando para acoger a los banqueros.
En su mirada bovina característica de los grandes financieros, se advierten sus orígenes humildes en el seno de una familia de comerciantes de ganado. Como tantos otros financieros, los Lehman escarbaron desde su digna posición hasta hundirse en las más tenebrosas alcantarillas, creando así otro de tantos imperiotes económicos.
Pero hoy los hermanos Lehman están tristes. Ese edificio que levantaron con el trabajo ajeno se ha venido finalmente abajo. “Si lo llegamos a saber, no vendemos nuestra alma al diablo —afirma Mayer—. Es cierto que si uno lee la letra pequeña del contrato, puede interpretar que lo que ha ocurrido está contemplado, pero vamos, esto hay que discutirlo largamente. Y por aquí hay muchos abogados y no pocos tribunales, así que no debería ser difícil plantar cara a esta lectura tan parcial de nuestro acuerdo con el señor de las moscas”.
“Y no sólo el diablo: los vivos también nos han decepcionado —asegura Emmanuel—. Nosotros, como todos los ricos, siempre nos hemos negado a que los pobres se beneficien del dinero de nuestros impuestos, pero ¿por qué no puede el dinero de nuestros impuestos beneficiarnos a nosotros?” “Eso es de cajón —remacha Mayer—. Si los ricos pagamos más impuestos que los pobres, lo normal es que sirvan para que el gobierno salve nuestros negocios en caso de que la codicia y la mala gestión los hagan quebrar. Y no sólo por nosotros. Ahí había muchos empleados por despedir”.
De todas formas, a lo largo de esta conversación con estas dos almas literalmente en pena por tantas cosas, me entero de que no estaban tan interesados por el mundo de las finanzas, al menos al principio. “Pues sí —explica uno de los dos, diremos que Mayer, pero qué más da al fin y al cabo—, nosotros lo que queríamos era ir a Hollywood y producir películas, pero se nos adelantaron los hermanos Warner”.
Aquí dejo una pausa para que los atentos y considerados lectores de Libro de notas se rían a carcajadas mientras se golpean el muslo con la palma de la mano. ¿Ya? ¿No, todavía no? ¿Ya? A ver, ¿nos secamos esas lagrimillas? Bien. Pues sigo.
Además de su experiencia personal, me interesa saber qué opinan acerca de la crisis económica. “Las crisis están muy bien —explica Hernández—: Nos ofrecen a los ricos una excusa para despedir a gente. En plan, buf, la crisis, ya sabes. Y a la puta calle. Y los demás, acojonados, trabajando el triple. Espera, que me río como los ricos: jo, jo, jo”. Apunto que eso no es un rico, sino Papá Noel. “Ya, claro —contesta, no sin razón—, y Papá Noel es pobre, ¿no? Por eso puede comprar todos esos juguetes cada año, ¿no?”
“Pero lo verdaderamente bueno de las crisis —sigue su hermano Fernández, sin que yo le pregunte nada y a pesar de que se supone que esto es una entrevista— es que, como la cosa está muy mala, los ricos podemos empezar a comprar barato lo que los pobres venden apresuradamente entre gritos de pánico. Y entonces, claro, nos hacemos más ricos”.
“Porque las crisis empiezan así —dice el otro, a pesar de que intento frenarles para preguntarles por su color favorito y esas cosas—: unos cuantos ricos deciden que se han hartado de pagar caro a tanta gente y gritan que el mundo se acaba”. “Como son ricos —esta actitud de los hermanos Zipi y Zape me tiene indignado: es mi entrevista, soy yo quien decide quién habla y quién no; a modo de protesta, no tomo nota de sus palabras —, todo el mundo les cree. En plan, es rico, los ricos no son tontos, si no, no serían ricos, y si han heredado, pues más listos aún, por haber nacido en el sitio correcto. Y como les creen, salen a las calles estirándose de los pelos y gritando que se van a morir de hambre”. “Así durante un par de años, hasta que se dan cuenta y hay que subir los sueldos y esas cosas. Por suerte, en seguida se ponen a comprar y ya se olvidan de lo que pasó la última vez”.
Salgo indignado. Vale, hablar de economía mola. Pero no todo el rato. Faltaban mis preguntas sobre sexo y esa del fútbol que siempre funciona tan bien. O mi favorita: ustedes eran hombres con mucho estrés, ¿qué hacían en su escaso tiempo libre para relajarse? ¿Golf? ¿Drogas? ¿Más sadomaso?
Tanto rollo… Los lectores de Libro de notas no son tan inteligentes como para leer todas esas cosas tan serias de economía. Sólo se lo creen. Lo sé porque he leído el dossier que preparó el departamento de marketing al respecto. Puedo citar de memoria algunos fragmentos, como ese que dice que “la casi totalidad de nuestros dos millones y medio de suscriptores y el noventa y nueve por ciento de la plantilla de ciento doce redactores cree que la inflación son gases intestinales”. Habían hecho una encuesta y todo. Sí, acertó uno de los redactores. Tenía Google abierto.

Jaime Rubio Hancock | 18 de septiembre de 2008

Comentarios

  1. Chicolini
    2008-09-18 18:47

    ¿Para cuándo una entrevista a los Bildenbergs?

  2. Ana Lorenzo
    2008-09-18 19:42

    ¿Gases intestiqué? Yo creía que eran gases… Jo, cada día eres más profesional: te servía para el título: «Los fabulosos Lehman Brothers: La inlación no son gases intestinales»; es que hoy he visto un titular estupendo (¿no habrá sido cosa tuya? ¿Andas creando escuela?): La CEOE queda dividida por las luchas intestinas …luchas ¿intestinas? Está claro que has metido mano en el titular.
    Un beso.

  3. Rafael del Barco Carreras
    2008-09-20 01:48

    LEHMAN BROTHERS

    Rafael del Barco Carreras

    16-09-08. Vaya por delante que me importa poco que quiebre ése o el Banco del Pacífico, pero por la cobertura de la Tele Española, y la sonrisa Presidencial al anunciárnosla, se diría que para nuestros gobernantes ésa es una gran y magnífica noticia. Demostrado quienes son los culpables de la CRISIS. Definitivo, hace seis meses no existía la CRISIS, ahora si existe, y la culpa de los americanos. El Imperio se desmorona.

    A mi aquel Imperio de las películas me pareció muy turbio ya en mi adolescencia cuando de empleado en un banco de la Plaza de Cataluña, y paseando por las Ramblas, veía a los Marines borrachos y acaparando prostitutas a pares. La Sexta Flota dejó de atracar en el puerto de Barcelona, las purgaciones y venéreas diezmaban las dotaciones. La tradicional golfería marinera no hundiría el Imperio, como no lo hundirá LEHMAN BROTHERS. Los mecanismos de cobertura y seguros paliarán el desastre financiero, y aquí paz y allá gloria. Por entonces, 1958, en primer curso del Instituto Bancario, yo ya sabía que en Norteamérica quebraban varios cientos de bancos al año, y desde entonces estoy convencido que ellos están en lo cierto, su sistema financiero y político es el menos malo de los sistemas, y la “oscuridad del nuestro” el peor de los malos, el más CORRUPTO.

    Los dirigentes de ese banco perderán sus fortunas, aunque su corrupción atenúe la eventualidad, alguno puede que acabe en la cárcel, como suele ocurrir allí. Las CAIXAS catalanas no alcanzan la suma o activos del Lehman, pero están inmersas en el mismo femoral. Y ni de lejos por culpa de los AMERICANOS, sino de nuestros particulares SOCIALISTAS, que por el momento han despedido a algún dirigente con unas indemnizaciones de fábula, CAIXA DE CATALUÑA, pero que JAMÁS sabremos no solo la razón de esos despidos sino el PORQUÉ se han quedado sin un DURO unas CAIXAS PÚBLICAS o de DINERO del PÚBLICO, tradicionalmente sobradas con varias DECENAS DE BILLONES DE LAS ANTIGUAS PESETAS EN SUS LIBRETAS. O el porqué se asocia con otro ente PÚBLICO, el CONSORCIO DE LA ZONA FRANCA (la mayor inmobiliaria de Barcelona ajena a las leyes del concurso público y que se anuncia en las televisiones públicas y privadas catalanas) para construir “a lo faraónico y poco SOCIAL”, y cuantas HIPOTECAS Y CRÉDITOS BASURA, o regularizando la BURBUJA INMOBILIARIA y valorando sus ACTIVOS, no estén mucho peor y en quiebra que el banco americano. Pero sus responsables, impertérritos e inmunes, o despidos millonarios, o seguir en el machito, aquí del SISTEMA (O PARASISTEMA) NO QUIEBRA NADIE, ni siquiera las macroinmobiliarias que renuevan los créditos al infinito, o se reparten activos con las instituciones crediticias “públicas” a precios “convenidos y convenientes”. OSCURANTISMO E IMPUNIDAD, o sea, CORRUPCIÓN. Ver www.elconsorci.net,

    Precisamente pensaba escribir sobre el edificio “llaves mano” para Telefónica (experta en burbujas), de 24 plantas y 110 metros de altura en el FORUM, que el Consorcio da por iniciado en agosto del 2007 (en plena crisis de liquidez) a finalizar el 2009. Presupuesto 65 millones de euros. Mi “amigo” Narcís Serra, puede disfrutar pasando de la mesa de Telefónica, donde es Consejero, a la del Consorcio, su asociado, y acto seguido cubrir el día a día de su CAIXA. Por el momento consigue que la Confederación de Cajas y el BCE…sigan apoquinando. ¡Y ahora más y mejor por el susto americano!

  4. Alberto
    2008-09-20 01:51

    Tome nota Jaime, tome nota.

    Y ahora, un topo vestido de tuno.


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