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Dos puntos comillas por Jaime Rubio Hancock

Jaime Rubio Hancock es uno de los periodistas más reputados del país (ignoramos cuál). Cofundador de la revista Playboy, fue director de The New York Times entre 1987 y 1992, cuando se convirtió en el primer menor de edad en dirigir una publicación diaria. Desde las páginas de ese diario se opuso a la guerra de Iraq, destapó la trama del Gal y predijo la Revolución Francesa. Actualmente publica en Libro de Notas cada jueves esta serie de entrevistas que, según nueve de cada diez dentistas, jamás tuvieron lugar.

La amante número 10.542 de Aznar: "José María Aznar es el verdadero bosón de Higgs"

Como es ya sabido por todos y especialmente por todas, el poderío erótico sexual de José María Aznar no tiene límites. Los que conocen al ex presidente del mejor gobierno que tuvo España entre 1996 y 2004, afirman que su número de amantes estaría en torno a las once mil, todas ellas por supuesto bellísimas y superpoderosísimas.
Libro de Notas ha podido entrevistar a una de ellas, María Fernanda Sánchez Gracia, modelo de ropa interior y vicepresidenta ejecutiva de una de las principales entidades financieras del mundo. A partir de ahora y para respetar su intimidad, mientras escribamos su nombre silbaremos y miraremos para el techo haciendo ver que la cosa no va con nosotros.
María Fernanda (nanieno nanieno) explica que finalmente convenció a Aznar para que se vieran a solas hace apenas unos meses, en un pequeño hotel de Suiza cercano a la frontera con Francia. “No podía seguir su ritmo —explica María Fernanda (nanieno nanionió)—, fue algo que sin duda supera todo lo que he experimentado jamás. Caí inconsciente al tercer día”.
Según explica, pasó varias semanas en coma, del que se recuperó cuando Aznar se dignó a imponerle sus manos. Cuando despertó, además del presidente y de un médico, había un par de señores con gafas y bolígrafos en el bolsillo exterior de la chaqueta. “Eran físicos. Me explicaron que teníamos un problema. Al parecer, nuestras jornadas de pasión habían abierto un túnel de veintisiete kilómetros entre Suiza y Francia, además de varios microagujeros negros que habían estado cerca de acabar con el universo”.
Pero eso no era lo más inquietante: “La energía liberada por aquel encuentro sexual cambió la constitución de la materia tal y como la conocemos, creando nuevas partículas atómicas”. Y es que hasta este verano sólo había dos partículas: el átomo y las cosas esas que dan vueltas al átomo, también llamadas patatas. Josemari y María Fernanda habían generado miles de partículas absurdas: electrones, protones, bosones, fermiones, camiones… Con las prisas, los científicos sólo habían podido encontrar nombres feos y tontos.
“Obviamente, la prensa comenzaba a preguntarse cosas —explica María (nienonienoniá) Fernanda—: ¿qué era aquel agujero enorme en Suiza? ¿Por qué habían desaparecido todas las vacas de la zona? ¿Cómo era posible que a nivel subatómico la materia hubiera comenzado a comportarse de forma tan extraña, convirtiendo la defensa del Bayern de Aviación en un coladero?”
El Cern, cuyas siglas significan realmente Centro Español para el Resurgimiento Neoliberal, urdió junto con la Cia y la Coca-cola una trama para ocultar la verdad a todo el mundo: se inventaron una cosa ridícula llamada acelerador de partículas, y que no era más que lo que había sobrado del oleoducto de Afganistán, y comenzaron a publicar libros falsos sobre física “cuántica” (el adjetivo se inventó el 9 de julio de 2008), intentando explicar los nuevos cambios de forma confusa y acelerada, asesinando varios gatos en el proceso y aprovechando que los de letras no éramos los únicos que no teníamos ni idea de física. Y no como ahora, que cada tertulia tiene siete expertos en la materia, gracias a la hábil maquinaria propagandística del Cern.
“Necesitaban mi silencio —explica María Fernanda (nieno nienoniaaa)—, para que la gente no sospechara que a nivel subatómico la materia se comportaba de un modo hasta ahora desconocido. ¡Si se conocieran las verdaderas implicaciones del principio de incertidumbre, la bolsa podría bajar un tres por ciento! ¡Un TRES por ciento! ¡El mismo día! ¡Sin recuperarse quizás hasta la semana siguiente!”
Pero María Fernanda (niano niaaano niaaa) lo tiene claro: “No puedo seguir callada. Es importante que la opinión pública lo sepa: José María Aznar es el verdadero bosón de Higgs. Su sex-appeal mantiene unido el universo y la posibilidad de acostarnos con él algún día es lo único que ha evitado que nos hagamos todas lesbianas”.

Jaime Rubio Hancock | 11 de septiembre de 2008

Comentarios

  1. Psikke
    2008-09-11 16:23

    Un fenómeno este Bosón-Aznar; un niño comprendería el Principio de exclusión de Pauli utilizando a Aznar como ejemplo. E incluso la 2a. Ley de la Termodinámica, para alcanzar el equilibrio, una bofetada calentita y un jarro de agua helada, y así.

    No importa, he despertado a mis vecinos con las carcajadas (se pensarán que estoy retozando con el Bosón ese)

  2. Alberto
    2008-09-11 16:41

    ¡Eh, pero estás hablando de María Fernanda! Al principio no me di cuenta porque una bella melodía silbada me distraía y además siempre mirabas a alguna parte en el techo y yo me empeñaba en buscar qué era. ¡Pero en el quinto párrafo escuché claramente su nombre! Seguro que nos demanda, estás despedido.

  3. Ana Lorenzo
    2008-09-11 17:37

    Desde luego, entre la explicación de la Thatcher y la de Aznar cada vez confío menos en la física… Menos mal que dentro del acelerador no se pueden meter ni los físicos ni los periodistas. Ops, pero a lo mejor Jaime es capaz de entrar y hacerle una entrevista al bosón y todo (creo que esta vez has hecho bien en despedirle, Alberto; mira que si habla con la partícula de Diós (sic: apareció ayer así, con ese hermoso acento en no recuerdo qué canal, ja, ja).
    Un beso.

  4. Aliberto
    2008-09-12 00:56

    Es posible que JRH tenga gracia. Esto del humor es algo muy personal y además tiene que ver mucho con el momento personal en que se lean las cosas. En el artículo en cuastión, sólo encuentro un hallazgo gracioso: el uso de la palabra “camión”. El resto me parece de segunda B.

  5. Jaime
    2008-09-12 01:30

    ¡Por favor! ¡Lo de los gatos es buenísimo!

  6. Manuel Ortiz
    2008-09-12 07:43

    En mi humilde opinión (lo digo, más que nada, porque soy pobre), yo creía hasta ahora que el Gran Acelerador de Hadrones era un invento de los árabes para hacer prospecciones de oro líquido en Suiza. Ahora lo veo todo más claro. Era Él. Sielos, debí haberme dado cuenta mucho antes.

  7. Sergio
    2008-09-12 08:55

    Hacía tiempo que no me reía con tanto arrebato. He entrado en tu blogg por pura casualidad y la joyita esta de Maria Fernanda y el bosón me ha hecho reir tanto que se me ha desatado una mini-crisis asmática, menos mal que tenía el Ventolín a mano.
    Eres un fenómeno. Ahora mismo te pongo entre mis favoritos.

  8. María José
    2008-09-12 09:16

    Los gatos, ¿eran todos de Schrödinger?

  9. RICARDO
    2008-09-12 12:49

    Desgraciadamente no pudimos preguntarle eso a los gatos, cuando abrimos el sistema encontramos a todos los gatos muertos. Quizá todo hubiera resultado mejor con hormigas atómicas.

  10. Laura
    2008-09-18 03:00

    www.revistapopularscience.es


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