Libro de notas

Edición LdN
De lo animal, lo humano y lo divino por José Fco Zamorano Abramson

Psicólogo y músico. Doctorando en comportamiento animal (Etología). Su trabajo se enfoca principalmente en el comportamiento social de los Cetáceos (ballenas y delfines) y otros mamíferos marinos. Tratará aquí, cada día 2, de cuáles son las “pautas que conectan” el comportamiento del ser humano con los demás animales, sustentando la idea de la “interrelación” entre todo lo vivo, a partir de una integración de diversas disciplinas tales como la Etología, la Psicología y la Ecología.

La sexta extinción

El Oso Polar, especie símbolo de la tragedia que puede ocurrir debido al cambio climático, no es ni la única especie que puede estar en peligro de extinción, ni menos aún es el cambio climático la principal causa de la extinción de las especies en nuestro planeta.

En la actualidad, y en orden de importancia, las principales amenazas para las especies son: 1) la degradación de su hábitat, 2) el abuso de la caza o de la pesca, 3) la colonización del espacio por especies invasoras y, finalmente 4) el cambio climático.

En este sentido, en lo que respecta a las ciencias biológicas, quedan pocas dudas de que la Tierra está experimentando una pérdida tan creciente de especies que puede considerarse de la misma envergadura a las cinco mayores extinciones del pasado geológico. En 1993, el biólogo de Harvard E. O. Wilson estimó que la Tierra está perdiendo alrededor de 30,000 especies por año, lo cual se traduce a la estadística, aún más espeluznante, de tres especies cada hora. Algunos biólogos han comenzado a pensar que esta crisis de la biodiversidad, denominada Sexta Extinción es aún más severa y más inminente que lo que Wilson supuso.

Esto es confirmado por dos nuevos estudios publicados recientemente en Science, en los que científicos británicos analizaron virtualmente todas las poblaciones de sus especies nativas a lo largo de los últimos cuarenta años y descubrieron que en Gran Bretaña los pájaros y las plantas nativas han declinado 54% y 28% respectivamente, mientras que las mariposas decrecieron en un impactante 71%. Lo preocupante es que los científicos afirmaron que esta situación puede ser extrapolada a otros hábitats del planeta, sugiriendo y apoyando la idea de que la Tierra se dirige a la sexta extinción masiva de la vida. Básicamente lo que estos dos estudios nos confirman es que si bien lo que sucederá con la mayoría de las especies son sólo sospechas, si nos basamos en la enorme cantidad de hábitats que se han perdido, como la selva tropical, y lo extrapolamos a otras localidades entonces lamentablemente se confirman todas las sospechas y por lo tanto los datos se convierten en un fuerte argumento para refutar a aquéllos que niegan que estamos en medio de una extinción masiva de las formas de vida.

Dos casos alarmantes de esta situación son el Oso polar, cómo ya se había mencionado, y el hipopótamo, que oficialmente a partir del año 2006 son declarados especies amenazadas. Como ellos, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), que agrupa a expertos de 113 agencias gubernamentales y es referencia mundial, 16.119 especies, de las 40.000 que se han analizado, están en peligro de extinción. La cifra supone un aumento del 59% respecto al año 2000, pero aun así se queda muy lejos de la realidad ya que se estima que en el mundo hay 1,9 millones de especies de plantas y animales. A modo de ejemplo, esta confirmado que el 11% de todas las aves están ya extintas y que el 23% de los mamíferos y el 33% de los anfibios sufren algún tipo de amenaza y su población no deja de descender.

Los científicos más duros se atreven hoy a afirmar que “estamos viviendo una extinción de las especies mil veces superior a la que ocurriría de forma natural y que el mundo no ha vivido algo así desde la extinción de los dinosaurios” y lo fundamental, que “el único responsable de la sexta extinción es el hombre”, y que por lo tanto no puede atribuirse a la variabilidad natural en el planeta. ‘¿Acaso alguien puede explicar el declive del la ballena azul, el oso pardo, el quebrantahuesos, el lobo, el urogallo, la rana de darwin, el águila imperial, los tiburones o del felino más amenazado del mundo, el lince ibérico, sin el ser humano?’. De hecho, dado mi área de estudio algo que me impresionó fue la casi total indiferencia que mostraron la mayoría de los medios de comunicación al ni siquiera mencionar la reciente trágica extinción del delfín Baiji, el delfín endémico del río Yangtsé en China, provocada principalmente por la contaminación de sus aguas. Finalmente dentro de toda esta trágica situación lo más preocupante, según los científicos, es “el ritmo desmesurado con que las especies desaparecen y con el que se suman a las especies amenazadas”, de hecho de seguir esta tendencia, entre un 25% y un 50% de las especies habrán desaparecido en el 2050.

Por favor, a estas alturas el lector debería dejar de pensar que un factor externo al ser humano, como por ejemplo podría ser para algunos el cambio climático, sea el principal responsable de toda esta situación, con toda la importancia que éste se merece. Lo fundamental es “darse cuenta” que los factores principales de la sexta extinción son todos “internos” a nuestro modo de “pensar”, de “sentir” y por lo tanto de comportarnos con el resto de la biosfera y su biodiversidad. Por ejemplo la lista roja de especies amenazadas destaca que la sobrepesca es un problema cada vez mayor: “El 20% de las 547 especies de tiburones y rayas analizados está amenazado con la extinción”. Este declive confirma que “estas especies de crecimiento lento son particularmente susceptibles a la pesca excesiva y están desapareciendo en el mundo a un ritmo sin precedentes”. La raya común, hasta ahora frecuente incluso en muchas pescaderías europeas, “es ya muy escasa” en el Mar del Norte. Estas desapariciones son particularmente graves en el mar porque esconde aún mucha biodiversidad desconocida. “Desaparecen las especies mucho antes de que lleguemos a catalogarlas”.

Pero para no marearnos con estas lamentables estimaciones y porcentajes, reflexionemos en lo siguiente: la ciencia ha comprobado que ya hubo cinco extinciones masivas en los últimos 450 millones de años, que fue hace 65 millones de años que desaparecieron los dinosaurios y otras decenas de miles de especies, como resultado del impacto de un cometa en la Tierra, como sostienen algunos, o del cambio climático, como profesan otros, pero el punto importante es que lo que caracteriza y diferencia a esta “Sexta Extinción” de las otras, es que es el primer evento global de extinción documentado que tiene una causa biótica en vez de una causa física externa, y que, además, ésta causa biótica recae en una única especie animal, la especie humana, quien ha alterado dramáticamente el ecosistema terrestre, y que paradójicamente es una especie que se dice “consciente de sus actos”.
Esto significa que hoy en día el impacto humano en el planeta es análogo al impacto de la colisión del cometa del Cretáceo o, como otros argumentan, al calentamiento global, es decir, que nuestros actos están teniendo las mismas consecuencias que un fenómeno ambiental que casi eliminó la vida en la Tierra y provocó una extinción masiva, conocida como “la Gran Mortandad,” la que acabó con el 90 por ciento de la vida marítima y casi tres cuartos de las plantas y animales en tierra.

Creo que dada esta realidad que anuncian los científicos, ahora es el momento de probar si es cierta o no la aseveración de que somos realmente “conscientes de nuestros actos”. Si la “autoconciencia” es una de las características que supuestamente nos caracteriza como especie, entonces toda esta situación puede ser evitada en gran parte si al menos se apoyan iniciativas como frenar la devastación de las selvas tropicales o se gestiona mejor la política global de pesca, entre otros asuntos críticos.
En general, esto dependerá de nuestra actitud y fuerza de voluntad, como siempre ha dejado claro la historia de la humanidad al demostrar cómo hemos sobrellevado y superado las grandes tragedias que nos han sucedido. Pero en este caso puntual también dependerá fundamentalmente de nuestra “bioconciencia”, o “ecología de la mente” como acuñó Gregory Bateson, uno de los padres de la visión ecosistémica del mundo, es decir de nuestra capacidad de comprender las “pautas que conectan” la trama de la vida y que todo está interrelacionado como una gran telaraña en nuestro planeta. Qué mejor ejemplo para ello que la consigna ecológica “piensa globalmente y actúa localmente” o las palabras de advertencia en la carta del Gran Jefe de los indios Suquamish al Presidente de los Estados Unidos de América en 1854, en la que forzados a tener que vender sus tierras puso una única condición: Que el hombre blanco considere a los animales de estas tierras como hermanos.

«Soy lo que llamáis “un salvaje” y no comprendo vuestro modo de vida, pero he visto miles de búfalos muertos, pudriéndose al sol en la pradera. Muertos a tiros, sin sentido, desde las caravanas. Yo soy un salvaje y no puedo comprender cómo una máquina humeante —el caballo de hierro— puede importar más que el búfalo, al que sólo matamos para sobrevivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales desaparecieran el hombre también moriría en la soledad de su espíritu. Lo que le suceda a los animales tarde o temprano le sucederá también al hombre. Todas las cosas están estrechamente unidas.»

José Fco Zamorano Abramson | 02 de diciembre de 2007

Comentarios

  1. Paco
    2007-12-02 19:03

    Recuerdo un relato de ciencia ficción en el que la superpoblación había hecho desaparecer a todos los animales del planeta, excepto un canario. Finalmente el pájaro era destruido para que pudiera vivir un humano más.

    Creo que la sexta extinción se corresponde con la superpoblación; podemos optimizar el consumo de recursos de cada humano, pero si no se limita el número de humanos la expansión será siempre a costa de otras especies.

    Salvo China, desconozco si algún país limita los nacimientos. ¿Estamos dispuestos a aceptar esto?

  2. elpeor
    2007-12-02 23:01

    quizás el final es un poco brusco…
    pero la idea es buena..
    www.freewebs.com/vehemente/INDEX.htm

  3. Marcos
    2007-12-03 02:13

    Esto suscita múltiples interrogantes. Por ejemplo, todas las características que nos convierten en seres superiores con respecto al resto de los que ocupan la tierra, ¿son capaces de anular el instinto de supervivencia? Porque me temo que se da una paradoja irresoluble: el instinto de supervivencia nos impide adoptar medidas como las que propone elpeor (no procrear para extinguir poco a poco la raza humana), y al tiempo el mismo instinto de supervivencia debiera actuar para evitar la desaparición a la larga por nuestra propia acción destructora del planeta.

    Saludos

  4. Jesús
    2007-12-03 02:33

    ¿Las cinco extinciones anteriores fueron buenas o malas para la vida en la Tierra? Esta es una pregunta estúpida: fue “buena” para las especies que evolucionaron GRACIAS a las extinciones de otras, y “mala” para las que se extinguieron (aunque, en el fondo, seguramente a la Tierra se la reflanflinfla que haya unas especies u otras, o una temperatura u otra).
    Así que la actual megaextinción es sólo el felicísimo acontecimiento que permitirá evolucionar a los afortunados bichos que poblarán la tierra dentro de unos millones de años. ¿Qué tiene eso de malo?
    (Eso sí, NOSOTROS, o nuestros hijos, sí que vamos jodíos).

  5. Alex
    2007-12-03 02:36

    Seamos sinceros,la mayoría de los “hombres” no quieren aceptar el control de la natalidad porque en sus cabezas lineales se imaginan que se le está prohibiendo el sexo.
    En una sociedad machista, en la cual vivo, el tener muchos hijos significa “Hombría”.
    Pero claro, jamás se ponen a pensar en el futuro de sus hijos.
    Eso por un lado, en cuanto al respeto por la naturaleza, “si con la naturaleza no se puede ganar dinero, entonces no sirve” espantosa y suicida forma de pensar.
    Es como yo siempre digo: para la mayorías de la personas si de un árbol no se puede sacar un mueble entonces que desaparezca.
    Triste forma de pensar.
    No sé a veces siento que el ser humano está en la tierra solo para destruirse.
    Que alguien me de un poco de esperanzas.

  6. María José
    2007-12-03 03:39

    Marcos, yo creo que el instinto de supervivencia es el que lleva a cada uno a comportarse en función de sus propios intereses. La capacidad humana nos permite hacer análisis acerca de la supervivencia a largo plazo, que debe tener poco de instintivo, ya que requiere de una análisis racional, realizado por otros en los que tienes que confiar, y encima actuar en contra de tu propio instinto de la supervivencia.

    Yo creo que ese es el problema, si es que es un problema, en esto coincido con Jesús.

  7. Cabo Zanahoria
    2007-12-04 04:20

    Muy interesante tu artículo. Sobre todo porque acabo de ver la preciosa Tierra, la película de nuestro planeta y en ella, efectivamente, se muestra al oso polar como símbolo de la extinción de especies y (me pareció, al menos) el cambio climático como principal motivo. Extraordinaria también la advertencia del Gran Jefe Suquamish.

  8. zetaturbo
    2007-12-04 07:02

    Importante es no olvidar esta advertencia, reciclar en lo posible, alimentarse en forma mesurada, aportar con lo que está a nuestro alcanze. (hasta no tener hijos), lo que esté a nuestro alcanze

    Ni dios ni nadie, más que nosotros mismos podemos ayudar al cambio, y si no lo logramos, como dijeron los uruguayos que cruzaron a pie los Andes después de un accidente aereo, MORIREMOS EN EL INTENTO

    = el cargo de conciencia siempre está porque uno piensa…..

    pude haber hecho más…

    puta que lata, nos estamos yendo directamante a la mierda!

  9. José FZA
    2010-04-13 18:33

    Jordi Agustí: “El Homo sapiens corre el riesgo de morir de éxito”

    Extracto de entrevista a Jordi Agustí es paleontólogo y coordinador del Área de Investigación del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES). Experto en micromamíferos y su relación con el cambio climático de los últimos 10 millones de años, investiga en el yacimiento de Dmanisi (Georgia).

    P. Dice usted que el ritmo actual de extinción es comparable al de las extinciones en masa.
    R. Estamos en el seno de una nueva extinción masiva, sólo que ahora no será debido a anoxia en los océanos, vulcanismo o meteoritos, sino al Homo sapiens, una especie invasora que está teniendo un efecto devastador por la extinción de especies y el calentamiento global. La diferencia respecto a otras extinciones en masa es la velocidad vertiginosa a la que se está produciendo, en centenares o miles de años. El Homo sapiens causó la extinción de los neandertales, la desaparición de especies debido a la agricultura y la ganadería con la revolución neolítica, y tras la revolución industrial estamos en la tercera, por la deforestación que afecta a zonas tropicales, que son grandes almacenes de biodiversidad. Dentro de esos bosques puede haber microbios patógenos con gran capacidad de infectar si se desplazan al desaparecer su hábitat.

    P. ¿El ‘Homo sapiens’ causa su propia extinción?
    R. Somos sapiens, pero no prudentes. Nuestra gran arma es el pensamiento simbólico, que nos ha dado un éxito extraordinario como especie, pero que se puede volver en contra de nosotros. Lo que puede pasar es que los humanos muramos de éxito. Hay una parte del daño que ya está hecha y de la que nadie puede afirmar cuáles serán sus consecuencias reales, porque es un experimento único. Lo que sí podemos es aminorarlo. Si un coche va mal, al menos deberíamos quitar el pie del acelerador.

    P. Pero, como dice usted, “somos hijos de la crisis”. ¿Saldremos de esta?
    R. Ante el cambio climático, las primeras víctimas son las personas, pero es difícil que se extinga nuestra especie. Podría ocurrir por un agente patógeno, pero incluso así, es posible que el 1% de la población fuera resistente.

    entrevista completa en:

    http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=43429&origen=notiweb

  10. José FZA
    2010-05-11 06:58

    ONU advierte por destrucción de especies y ecosistemas. Pérdida de biodiversidad golpeará a las economías.

    La pérdida constante de diversidad biológica podría, dentro de muy poco tiempo, empezar a sentirse en las economías nacionales, advirtió un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)

    http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2010/05/100510_1030_onu_biodiversidad_lp.shtml

  11. matthew
    2011-09-06 11:41

    saludos, es muy interesante todo de lo que hablas a tal punto que decidi leer desde lo mas antiguo que has “posteado” por asi decirlo, eh de recomendarte una aclaracion respecto a la cita que pones sobre el Jefe de los indios Suquamish y es que el nunca llego a escribir eso…

    http://www.edicionesobelisco.com/complementos/6349.pdf

    en este texto aparece algo asi como una explicacion de lo que realmente sucedio aunque no es para menospreciar el mensaje.

  12. José FZA
    2011-10-26 05:46

    Caza furtiva extinguió a los rinocerontes de Java en Vietnam: El último ejemplar fue muerto para arrancarle su cuerno, demandado por la medicina china tradicional.

    http://www.emol.com/noticias/tecnologia/2011/10/25/509645/caza-furtiva-extinguio-a-los-rinocerontes-de-java-en-vietnam.html



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