Libro de notas

Edición LdN
De lo animal, lo humano y lo divino por José Fco Zamorano Abramson

Psicólogo y músico. Doctorando en comportamiento animal (Etología). Su trabajo se enfoca principalmente en el comportamiento social de los Cetáceos (ballenas y delfines) y otros mamíferos marinos. Tratará aquí, cada día 2, de cuáles son las “pautas que conectan” el comportamiento del ser humano con los demás animales, sustentando la idea de la “interrelación” entre todo lo vivo, a partir de una integración de diversas disciplinas tales como la Etología, la Psicología y la Ecología.

La más animal de las músicas

Cuentan que Mozart caminaba un día, como hacía usualmente, por una calle en la que había una tienda de venta de animales. Iba tarareando una de sus últimas composiciones, como solía hacer, antes de ser publicada, cuando, para su sorpresa, escuchó el canto de un ave proveniente de la tienda ¡que cantaba la melodía principal de su concierto!, por lo que compró el pájaro inmediatamente y por una buena cantidad de dinero. La historia cuenta que Mozart lo llegó a tener por largo tiempo y siempre se refirió a él como a su compañero musical y compositor. Según relata en sus propios escritos, el ave aprendió una parte de uno de sus conciertos para piano, cambiando en su versión algunos sostenidos a becuadros, lo que el compositor encontró sublime y corrigió en su partitura. Debido a esto Mozart se refirió a su estornino como el compositor principal de la pieza ”a musical joke”, cuyo canto esta reflejado como el motivo principal de la obra. Estas nuevas variaciones en las notas fueron una de las contribuciones que hicieron que Mozart fuera un compositor que se anticipó siglos a su época. Prueba del reconocimiento y amor a su ave, fue el funeral que le preparó y al que asistieron sus amigos.

Podemos sumar a esta muchas otras anécdotas. En Suiza también hubo un caso muy conocido de un pastor que silbaba cada día una melodía en forma bastante desafinada hasta que un día escuchó cantarla a un mirlo, quien, muy por el contrario, por cierto, no fallaba en la afinación. Existe el caso de un loro gris al que le habían enseñado a silbar fragmentos de la música de Beethoven. Cuando se le decía, por ejemplo “sonata pastoral”, el animal silbaba un trozo de esa sonata. Durante varios días escucharon al loro y anotaron lo que cantaba comprobando que el tono era siempre el mismo. Pero, un día, estando el loro al sol se puso a silbar por iniciativa propia todo lo que sabía ¡pero esta vez en tonalidades diferentes!. Algo realmente importante porque solamente se puede lograr cuando un músico no hace uso de una afinación absoluta, sino relativa.

Los animales han sido fuente de inspiración para muchos músicos. Otro ejemplo es el de Walther, quien alrededor del 1650 imitaba el canto de las aves para componer música de cámara o el de a los clavecinistas franceses del siglo XVIII, quienes escribieron numerosas composiciones relacionadas con los cantos de los jilgueros, las tórtolas o los ruiseñores. Compositores famosos, como Haydn, Wagner o Saint-Saëns en su obra el carnaval de los animales, aluden a las aves o incluso las imitan. Vivaldi también las homenajeó en su concierto del cuclillo, y un jilguero inspiró su concierto para flautas “Il gardellino.” Telemann también lo haría en su aria del ruiseñor, y Händel en su obra el cuclillo y el ruiseñor. Bach y Beethoven también están entre ellos; en la VI sinfonía de Beethoven el canto de un pinzón es seguido por el de una codorniz y luego de un cuco. El cuco es una de las aves más populares dentro de la música occidental e incluso aparece en una fuga de Bach en un contrapunto con una gallina. Hacia 1700, John Hamersley publicó en Londres un libro con melodías especiales para pájaros, que les podían ser enseñadas mediante el flageolet. 
A principios del siglo XX, el cantante Frangcon Davies relató como un petirrojo americano practicó su propio canto en el Central Park de NY hasta que aprendió a emitir las notas de manera tan clara y afinada que su melodía pudo ser transcrita a un pentagrama. El tercer concierto de piano de Bela Bartok fue inspirado por las aves del norte de Carolina, donde Bartok vivió durante la composición.

Creo no equivocarme si afirmo que dentro de esta línea el músico más importante, y figura fundamental del serialismo, por cierto, fue Olivier Messiaen, quien en 1931 se interesó por el canto de los pájaros, los sonidos del agua y del viento cómo la música creada por Dios. Después de años de tomar apuntes de las diferentes aves de los bosques de Francia y de realizar una exhaustiva clasificación ornitológico-musical, Messiaen pudo componer su extenso y ambicioso “Catálogo de pájaros para piano”. En sus propias palabras “Los pájaros son músicos: primero escuchan las gotas del agua y los silbidos del viento y luego cantan.”

Así podríamos enumerar una larga de lista de diversos músicos que antes y después de Mozart se han inspirado en los sonidos de los animales para crear algunas de sus obras.

Este interés en tocar música inspirada en aves y/o otras especies está presente desde los albores de la humanidad y continúa vigente hasta nuestros días. La mayoría de la música étnica contiene cantos que hacen alusión a los sonidos de los animales y también en muchos casos cumplen la función de comunicarse con ellos por medio del trance inducido por la música. No es de extrañar que así como las pinturas rupestres se utilizaban como rituales de caza o adoración a los animales, también la voz y los instrumentos musicales encontrados con más de 50.000 años nos hablen de que ya los neandertal podrían haber creado música y posiblemente con estas mismas funciones. Relatos antropológicos nos hablan de los esquimales que atraen a los patos por medio de cantos para cazarlos, similares a los cantos grabados de la mujer chamán de la etnia Selk’nam, antiguos habitantes de la tierra del fuego hoy ya extintos. El chamán Selk’nam, en períodos de hambruna, era instado por la gente para que trajese una ballena a la playa. Este cantaba durante 3 a 4 días seguidos un canto, imitación del canto a una ballena en agonía, lo que se suponía que la atraería a la costa.

Actualmente existen músicos que, siguiendo esta tradición de música chamánica, buscan comunicarse con animales por medio de la música e instrumentos modernos. Jim Nollman, un guitarrista norteamericano, lleva dos décadas realizando experimentos de comunicación con ballenas, delfines, búfalos y pavos, entre otros, y reuniendo diversos artistas con el fin de entablar comunicación con otras especies por medio de la música. ¿A que les suena esto? ¡un claro ensayo digno de Encuentros en la tercera fase! Jim se embarca en su estudio de grabación marítimo e improvisa blues reggae con las orcas y ballenas, invita a monjes tibetanos a cantarles mantras y graba cualquier vocalización que los animales pudieran emitir, las que en muchos casos describe como diálogos musicales. Aunque su iniciativa y experiencias son fascinantes, aún estos estudios no pasan el filtro del método científico.

También la corriente del new age utiliza y se inspira muchas veces en los sonidos de la naturaleza para sus composiciones. Entre sus más destacados y pioneros exponentes está Paul Winter, ex músico de jazz con su discográfica Living Music, quién compuso junto al científico y músico Roger Payne el álbum “Whales alive” inspirado en el canto de las ballenas jorobadas.

Actualmente no solo de new age se nutre esta tendencia (necesidad) que nos acompaña desde los albores de la humanidad. Los lobos con su aullido a coro han inspirado innumerables canciones, y sus parientes domésticos, los perros, quienes a partir del aullido y de su relación con nuestra especie, han dado lugar a nuevas vocalizaciones, ladridos y gemidos, que a muchos dueños los han sorprendido en diálogos musicales. Incluso los perros han participado improvisando con sus aullidos en composiciones de blues y rock, como dos blues de los padres de la música psicodélica, Pink Floyd.

Las relaciones animal-música humana parecen ir en ambos sentidos. Numerosos son los casos de aves como estorninos y loros) que imitan y aprenden melodías de canciones populares, clásicas óperas, etc. con suma facilidad. Esta habilidad obviamente se ha entrenado a voluntad por los dueños de mascotas y espectáculos, pero muchas veces surge espontáneamente por parte de las mismas aves, sorprendiendo a los dueños. Además, el gusto por la música de muchos animales también se ha documentado. Belugas (un cetáceo cercano a los delfines) y ballenas han sido rescatadas tras estar atrapadas en el hielo (las primeras) y en ríos (las segundas) por medio de música, que ha servido como guía para su salida. Y los tiburones han sido atraídos para ser filmados y vistos por los submarinistas por medio de la música del grupo de hard rock AC-DC.

El gusto o la facilidad por la música en los elefantes ha dado pie a que en Tailandia un neurólogo y un biólogo haya creado y dirigido una orquesta compuesta totalmente por elefantes que tocan “lo que les place” y utilizan diversos instrumentos como el “renat”, una especie de xilófono tailandés, una gran harmónica, un gong, un sintetizador y numerosos tambores. La “Thai Elephant Orchestra”, compuesta por once paquidermos ya tiene a su haber dos discos cuyos beneficios se destinan a la preservación de los elefantes de Tailandia.

En esta misma línea Don Ritter creó el “teclado elefante”, un instrumento musical controlado por ordenadores especial para que los paquidermos toquen su propia música

Recientemente las estrellas del rock Paul McCartney y Peter Gabriel han creado música y han logrado hacer sesiones de improvisación de jazz junto a dos bonobos o chimpancés pigmeos, como parte de un proyecto de investigación con estos simios, que son nuestros primos primates más cercanos genéticamente hablando. Este trabajo se centra en investigar cómo el desarrollo de habilidades lingüísticas está relacionado con la cognición musical en animales. Según Peter Gabriel “comprenden a la perfección lo que les digo, si les pido que toquen las teclas blancas, lo hacen; si les pido las negras, también, yo, en cambio, no entiendo nada de lo que ellos dicen”. Esta experiencia dio lugar al tema ”Animal Nation”, que en la simpleza de su composición y en el mensaje de sus letras creo resume la relación ancestral de la comunicación musical humana y animal

Animal Nation
I didn’t meet you in the jungle
Swinging from a tree
I sat down at the piano
You were playing with me
I couldn’t believe all the things you could do
The apes I’ve seen were in the zoo

They say we are unique with this language that we speak
But you have proved them wrong
Skinner and Chomsky, how could they be so blind
With evidence this strong?

Intelligent life is all around us
Intelligent life is all around us

When you watch King Kong or The Planet of the Apes
Upon your video screen
When the animals die, tears fill your eye
And you question what you’ve seen

Intelligent life is all around us
Intelligent life is all around us

Hey, bonobo woman
Hey, bonobo man
Look in your eyes
That’s where I come from

Hey, bonobo woman
Hey, bonobo man
Talk to me now
I am listening

You can search the internet
You can use your video phone
To call another friend
If we gave you all the tools
You can do whatever you want
Who knows when this will end

Intelligent life is all around us

Hey, bonobo woman
Hey, bonobo man
Look in your eyes
That’s where I come from

Hey, bonobo woman
Hey, bonobo man
Talk to me now
I am listening

Hey, bonobo woman
Hey, bonobo man
Look in your eyes
That’s where we come from

Hey, bonobo woman
Hey, bonobo man
Talk to us now
We are listening

Bonobo calling me now x12

Starting to hear the things you’ve said
Getting to know what’s going on in your head
There’s no humans on the line
But there’ll be plenty more there in good time
Dolphins, cats, and elephants
This is not some wild romance
Just look in their eyes and say it’s not true
Look in their eyes, they’re checking out you

Communication with the Animal Nation
We are in communication with the Animal Nation

José Fco Zamorano Abramson | 02 de mayo de 2009

Comentarios

  1. José FZA
    2010-11-05 21:05

    Se dice que la increíble soprano o tiple peruana YMA SUMAC de niña trataba de imitar el canto de los pájaros, iniciándose así su pasión por el canto. Su registro vocal llegó a ser de 5 octavas.

    http://www.youtube.com/watch?v=1KprLT-JxPY&feature=related



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