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De lo animal, lo humano y lo divino por José Fco Zamorano Abramson

Psicólogo y músico. Doctorando en comportamiento animal (Etología). Su trabajo se enfoca principalmente en el comportamiento social de los Cetáceos (ballenas y delfines) y otros mamíferos marinos. Tratará aquí, cada día 2, de cuáles son las “pautas que conectan” el comportamiento del ser humano con los demás animales, sustentando la idea de la “interrelación” entre todo lo vivo, a partir de una integración de diversas disciplinas tales como la Etología, la Psicología y la Ecología.

El Canto de la Ballena (I)

Cuenta la mitología que cuando Odiseo se encontró con las sirenas hizo que sus hombres se taponaran los oídos con cera para que no pudieran escuchar su canto, pero no se taponó los suyos, ordenándole a sus hombres que no le prestaran atención, ni siquiera si les rogaba que remaran hacia ellas. Como medida de precaución, también se hizo atar al mástil logrando de este modo poder al fin escuchar el canto de las sirenas del que tanto se hablaba y sobrevivir en el intento.

Muchos científicos tienen la sospecha de que estas narraciones de marineros tienen su origen en el canto de la ballena jorobada. Existe un hecho muy importante para pensar que esto es así, y es que es muy poco probable que cualquier marinero que en esos tiempos oyese estos cantos los asociase a las ballenas, debido a que estas, al cantar bajo el agua, no se pueden ver y cuando están en la superficie alternado la respiración con el canto, este no es en absoluto perceptible. Además, incluso a pesar de nuestra sofisticada tecnología de registro acústico y de imágenes bajo el agua, en la actualidad aún es un misterio cómo es que la ballena jorobada produce estos cantos y por dónde los emite, siendo incluso muy difícil identificar qué individuo en particular es el que está cantando. El animal no exhibe ningún movimiento de la boca o la garganta (a diferencia, por ejemplo, de un ave), por lo que es imposible para un humano poder “ver” si están cantando. Desde una embarcación sin motor, tal cual eran las embarcaciones a remo y vela de la antigüedad, el canto se puede oír a través del casco y, debido a que el agua en la que flota el barco está vibrando, se produce una vibración en la nave que provoca que el sonido se emita hacia el oyente desde todos los puntos del casco de la embarcación. Esto significa que no se puede determinar cuál es la dirección desde la cual se origina el canto de una ballena, por lo que éste adopta fácilmente un carácter desconocido y fantasmal para cualquiera que lo escuche.

De hecho, las ballenas eran tomadas en la antigüedad como monstruos marinos (la palabra cetáceo proviene de cethus que significa monstruo) ¿Qué mejor que crear un mito aterrador basado en las voces extrañas y hermosas que se escuchaban mientras se estaba cerca de estos monstruos marinos que causaban tanto temor? Los cantos que los marineros describieron a Homero deben haber sido realmente misteriosos y hermosos, como lo son los que escuchamos hoy en día y que nos siguen cautivando y llevándonos a preguntas que aún permanecen sin responder conservando aún, por tanto, muchos de los mismos secretos que guardan desde los albores de los tiempos.

En la actualidad, a pesar de todas nuestras cámaras de video submarinas e hidrófonos, nadie sabe aún cómo hacen las ballenas jorobadas para cantar, ni siquiera se sabe en que parte de su cuerpo buscar el aparato generador de sonidos. Si bien es lógico pensar que utilizan el aire para producirlo, lo cierto es que no lo liberan cuando cantan, no se ven ni burbujas ni nada que indique que éste sale del animal mientras emite su canción. Quizás desvíen el aire hacia el interior del sistema respiratorio y las cavidades de la cabeza, pues se sabe que no es necesario que la ballena abra la boca para cantar.

Tampoco se sabe con certeza si las ballenas que permanecen separadas por miles de kilómetros debajo del agua están comunicadas entre sí, o qué es lo que realmente contienen sus mensajes, pero los datos disponibles apoyan la teoría que se mantiene desde hace ya unos 30 años que sostiene que las voces de las ballenas resuenan de un océano al otro. De hecho, los sonidos de las ballenas son tan fuertes y de tan baja frecuencia, que están “hermosamente diseñados” para viajar a grandes distancias. Por ejemplo, según el experto, Dr. Christopher Clark de la Cornell University, quien ha estado escuchando el océano con la esperanza de descifrar este enigma, los cantos de una ballena que está en el mar cercano a Puerto Rico se pueden escuchar en las costas de Terranova, a 2600 Km. de distancia.

De lo poco que se sabe, todo indica que nos enfrentamos a uno de los fenómenos más complejos de comunicación que existen en todo el reino animal. Estudios recientes, como el realizado por Suzuki, Buck y Tyack y publicado en el Journal of the Acoustic Society of America, demuestran que la comunicación en las ballenas está dotada de sintaxis, ya que utilizan unidades de sonido para construir frases que pueden ser combinadas para formar canciones que duran horas. La investigación, aunque no afirma que los cantos de la ballena jorobada cumplan con el rigor lingüístico necesario para poder hablar de un verdadero lenguaje, ofrece un nuevo acercamiento al estudio de la comunicación animal. En dicha investigación los autores aplicaron las herramientas de la teoría de la información para analizar los complejos patrones de los cantos de las ballenas, es decir su estructura y la cantidad de información que estos contienen, desarrollando un programa informático que aisló los elementos del canto de la ballena y asignó un símbolo abstracto a cada uno de estos elementos. Para medir la complejidad de una canción, Suzuki analizó la cantidad media de información acarreada por cada símbolo y luego preguntó a observadores humanos sin conocimiento previo sobre la estructura de los cantos de ballena que los clasificaran en términos de complejidad, redundancia y predictibilidad. El modelo generado por ordenador y los observadores humanos estuvieron de acuerdo en que los cantos están jerarquizados. Estos resultados confirmaron la teoría propuesta por primera vez por los biólogos Roger Payne y Scott McVay en 1971 sobre la estructura jerárquica del canto de la ballena. Si bien los autores encontraron en el canto de la ballena una sintaxis jerarquizada similar a la humana, Suzuki y sus colegas hallaron que los cantos de ballena acarrean menos de un bit de información por segundo. En comparación, los hablantes del inglés generan 10 bits de información por cada palabra dicha. Esto significa que para comenzar a comprender el fenómeno hay que entender que en estos animales, en palabras de Suzuki “su conciencia y su sentido de existencia están basados en los sonidos y no en la vista”, por lo que no es de extrañar que la comunicación sea muy distinta a la de los mamíferos terrestres. Con la vista y el sentido del olfato limitados en el agua, los mamíferos marinos son más dependientes en su comunicación del sonido, el cual viaja al menos cuatro veces más rápido en el agua que en el aire.

Por esta razón, los cetólogos del mundo entero están muy preocupados con la polución sonora o el “smog acústico” que existe en este momento en los océanos. Si pensamos que el ruido que producen los navíos se duplica cada diez años, esto significa que el mundo de una ballena se reduce a la mitad en este período de tiempo, es decir, que se empobrece su “visión acústica” en 20 años de 1600 km. a 400 km. En términos de nuestra especie, que depende principalmente de la visión, sería como si el mundo cada diez años se obscureciera el doble o las imágenes perdieran dos veces su nitidez. Esto hace que para las ballenas, presumiblemente, se limite el área en la que pueden navegar y encontrar tanto su comida cómo a sus compañeras. “Estamos lenta e inexorablemente levantando el tope del sonido ambiental de modo tal que sus mundos se achican hasta el punto en que dejan de ser funcionales”, cree el Dr. Clark. Tanto el ruido crónico de los barcos y los abruptos sonidos provenientes del sonar militar, alteran a la ballena y la llevan a que ésta emerja y se enferme con la descompresión (enfermedad del bends) provocada por los cambios bruscos de presión y que también provoquen su varamiento, es decir, que se desoriente y muera en las costas.

Espero que la humanidad sepa salvaguardar los ecosistemas marinos para poder comprender y seguir maravillándonos de uno de los comportamientos más enigmáticos y bellos del reino animal. El canto de la ballena ha inspirado a la humanidad desde los tiempos de los primeros navegantes hasta nuestros días y contribuirá a la mitología cosmológica de las civilizaciones que encuentren nuestras embarcaciones espaciales y escuchen los cantos de nuestro planeta azul recogidos en el disco de oro de las sondas espaciales Voyager, lanzadas en 1977. Estas naves, que tardarán 74.500 años en alcanzar las proximidades de la estrella más cercana a nuestro sistema solar, están llevando el canto de las ballenas al cosmos, junto con otros sonidos e imágenes que retratan la diversidad de la vida y la cultura en nuestro planeta. Este mensaje en la botella, grabado en sus discos de oro, tiene la esperanza de dar a conocer la existencia de vida en la Tierra a alguna posible forma de vida extraterrestre inteligente que lo pudiera encontrar y que cuente con la capacidad de poder descifrar, y aún más probable que eso, de “emocionarse” con el misterio universal de los sonidos de la tierra y entre ellos, el canto de la ballena.

José Fco Zamorano Abramson | 02 de enero de 2008

Comentarios

  1. Iván Moya Camp
    2008-01-22 23:58

    Me parece muy buen texto…dejando que pensar a las generaciones futuras sobre su medioambiente marino.

    Mis más gratas felicitaciones!!!!!

    Bueno me despido con el abrazo de la nutria

    Iván

  2. AARON
    2008-02-19 00:48

    Son párrafos en que expones con vivacidad, elocuencia y profundidad, aspectos que no hacen más que reafirmar el efecto o reacción que nos provoca dejarnos llevar por “esa” frecuencia…
    La mitología, la filofofía y la historia misma…trata de representar mediante la metáfora un suceso único, personal y espiritual…en definitiva que marca pautas perpetuas capaces de reconducir el sentido de lo que llamamos vida.

    Desde Spain, una ola de aliento para un proyecto presente.

  3. JFZA
    2008-02-19 01:10

    Gracias! Yo aquí en el Estrecho de Magallanes las he estado observando saltar, jugar, alimentarse y “convivir” en su medio con muchas otras especies, incluyendo la nuestra,..una noche las escuché emitir un sonido grave que resonó por todo el campamento..su respirar para mi es el mejor representante de la respiración del mar y de nuestro planeta azul

  4. Rebeca Victoria e IVANIA LAS MAS SADIS...
    2009-05-10 07:18

    NOS PARECE SUPER CHIDISISISIMO ESE TEXTO TAN FASHION Q HICIERON SIGAN ASI VAN MUY BIEM PROGRESANDO EXELENTE, ESTAN SEMBRANDO MUCHAS SEMILLAS Y VAN A CULTIVAR MUCHOS FRUTAS BENDICIONES Y BUENO OK!!!

  5. German g
    2011-09-02 23:37

    El canto de la ballena

    En el fondo del mar no hay alegría,
    solo se oye un acústico zumbido
    enlazado a las sombras del olvido.
    ¡Es la voz del océano en agonía!

    Las criaturas del mar tienen tristeza
    y en su tristeza la ballena gime,
    con su canto nostálgico y sublime
    expresa su dolor y su nobleza.

    ¡Aquí estoy! -Dice su canto ferviente
    y la gente ignorante a su clamor,
    asesina su mensaje de amor.
    ¡Yo amo, y mi amor no es diferente!

    replica el canto lastimosamente.
    Y las gaviotas picotean su lomo
    codiciado y grisáceo como plomo.
    El mar no rechaza esa voz urgente,

    y se conmueve de manera extraña
    en cada ola de ira que se mueve,
    se grava el canto de manera breve.
    El canto de la ballena, solo ama.

    german g

    Con respecto al tema, y un poco inclinado a la matanza de ballenas, me permito escribir este poema que plasmo con todo y sus errores, fue uno de mis primeros poemas.
    Pero lo hice conmovido por su canto y su tristeza.
    Espero su respuesta
    Un saludo afectuoso, a quien corresponda.
    german g



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