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El receptor por Jónatan Sark

Televisión hay, aún, por todas partes. Mientras avanza el siglo, e Internet la remplaza, queda como el electrodoméstico más importante. El que expulsa información sin parar. Información que debe ser sopesada. Esta columna tiene como finalidad y motor reflexionar sobre lo que se emite por televisión y considerar críticamente lo que en ella se ve y expone. Y lo hacía cada lunes. Sigue en elreceptor.com.

Mundi spectator habemus, masomenos

Un Sharknado recorre el mundo.

No digo que me extrañe, ni mucho menos. Si algo llevo visto en estos años es cómo la desaparición de películas para televisión ha hecho que se vayan limitando a tres campos, las de alto perfil de HBO —por mucho que puedan terminar en descandelabras—, las de mujeres engañadas y familias infelices de LifeTime y, por supuesto, las cutrastróficas de SyFy. Reconozco que estaba más acostumbrado a esas épocas en las que había telefilmes de misterio —de hecho, más de mystery que de hard-boiled pero ya me entendéis— pero lo importante es que siga habiendo esta otra forma de producción propia.

La sustitución de estas películas, incluso de las que repetían a personajes de cuando en cuando permitiendo cierta continuidad en los telefimes acercándolos a series, aún en el formato el X de la semana, por programas de telerrealidad, por magazines o por otros productos de menor coste trajo la casi completa desaparición de estos telefilmes que pasaban a limitarse a algunos canales por cable que los cortaban a medida -según sus necesidades, como un auténtico especialista al que he dejado fuera antes: El Disney Channel, capaz de sacar, meter, cambiar y ajustar a sus estrellas con sus distintos productos.

Precisamente ellos son los más acostumbrados a sacarse de la manga un éxito sorpresa y globalizarlo, como hicieron con High School Musical y esperan repetir con Teen Beach Movie —que ya ha tenido en USA una audiencia más que notable de cerca de 8,5 millones de espectadores—, pero eso no siginifica que sean los únicos en el juego.

El SyFy ha sido uno de esos canales que se ha encontrado con los problemas de identidad que parecen tener las cadenas dentro de NBC/Universal, habiendo pasado de estar realmente centrados en el género fantástico; bien en la ciencia ficción, bien en el horror; a un intento de conquistar la ciencia ficción más adulta y, de ahí, con el paso de SciFi Channel a Sci-Fi a SyFy, una búsqueda de lo contrario llena de programas de fantástico de baja intensidad, concursos y magazines, que hacía parecer al canal una versión adolescente de Nickelodeon. Y eso sin contar con que las versiones internacionales de varios países decidieron obviar el SyFy por otras variedades debido a que más que a Ciencia Ficción les evocaba Sífilis. Otro éxito de la NBC/Universal, vaya.

Mientras tanto, y desde 2001 —Recordemos que el canal se creó en 1992— se dedicaron a estas películas de bajo presupuesto bien con sus propios Sci-Fi Pictures, bien contratando con productoras que estuvieran en su onda entre las que destaca por méritos propios la especialista en exploits o como ahora lo llaman centrándose en un título y no en un género, mockbusters The Asylum, que lo mismo se montaban un Transmorphers que un Almighty Thor, de modo que no fue extraño que acabara siendo uno de sus colaboradores con títulos como 2-Headed Shark Attack.

No fueron los únicos y, entre sus títulos se encuentran desde excentricidades como Anonimus Rex a la más reciente película basada en personajes de la Marvel que acabara siendo directa a televisión, Man-Thing, o la serie B de sabor clásico como Man with the Screaming Brain, remakes no confesos de clásicos del fantástico como Mansquito o locuras superheróicas de derribo como S.S. Doomtrooper, acabarían centrándose fundamentalmente en los desastres naturales. Bueno, naturales de aquella manera. Películas de terror apocalíptico y de monstruos gigantes que hace pensar en un regreso a los programas dobles de los años ’50. Incluso aunque fueran desarrollando un giro hacia la autoconsciencia cómica sacando cosas como 12 Disasters of Christmas, su versión de un telefilme navideño.

Dentro de esos títulos, entre los Chupacabra: Dark Seas y los Dinocroc vs. Supergator, fueron apareciendo los tiburones. Bien es cierto que la Shark Week que el Discovery Channel lleva dedicándole en julio desde 1987, y que ha pasado de un repaso documental a… bueno, lo que ahora conocemos y tantos comentarios negativos ha ido acumulando con el tiempo.

Entre los filmes que han ido lanzando en el canal has estado no sólo la idea de The Asylum, también Shark in Venice, que ríete tú de Amsterdam: Misterio en los canales, y Sharktopus, cuyo nombre debería decirlo todo. Así, hasta llegar a este año.

Desde el mismo momento en que el canal desveló que su película para la Semana del Tiburón de este año se llamaría Sharknado la gente comenzó a reaccionar. La misma locura de su concepto —un tornado lleno de tiburones— hacía que la gente se manifestara con cierto irónico interés por ver cómo iban a llevarlo. Tampoco parecía que fuera a ser muy diferente de lo que suelen ser sus películas: Actores de pasado másomenos brillante como Ian Ziering (Que ya estuvo haciendo de Hernán Cortés en Aztec Rex a.k.a. Tyrannosaurus Azteca) o Tara Reid (Que sabe de esto un rato, no hay más que decir que fue coprotagonista del Alone in the dark de Uwe Boll) junto a actores televisivos como John Heard (Cuyo mayor éxito fue aparecer en las últimas temporadas de Los vigilantes de la playa) y la relativamente joven Cassie Scerbo (Conocida por participar en series y películas de animadores, gimnastas y similares). El guión es tan poco probable como lleno de recursos de bajo presupuesto —la afición por hablar por teléfono o encerrarse en habitaciones es notable—, junto con las clásicas locuras argumentales y los efectos especiales de bajo nivel.

Como decía antes, parece que hemos vuelto a los ’50. ¡Bravo!

¿Cuál es entonces la diferencia? Pues, como decía al principio, que esta vez está recorriendo el mundo. El éxito de la película no ha sido un éxito en audiencia, los cerca de 1,5 millones de espectadores están en la media de los telefilmes de la cadena. El éxito ha sido notable, pero en las redes sociales . El furor por la película logró un nivel de comentarios realmente alto con gente conocida entre los que contribuían, de todas partes como Damon Lindelof . Una cantidad de ella similar a la que la serie más comentada en las redes sociales, Pretty Little Liars, suele tener; pero que ha servido también para que los desconectados traten de usarlo para ejemplificar la diferencia entre lo realmente exitoso y aquello que los medios quieren que consumamos.

En realidad deberían preguntarse por qué lo que parece interesar a algunos no tiene más seguimiento. y cómo algunas corporaciones logran cambiar los métodos de medir —por ejemplo, la llegada de la FOX y el paso de la audiencia total al segmento 18/49—, o logran saltar la manera de medir la audiencia de un programa, algo que llevará a Nielsen a valorar también algo más que sus habituales y siempre criticados audímetros televisivos.

En cualquier caro, ya desde antes de emitirse se notaba el interés. Y no me refiero sólo a los chistes a su costa, antes incluso del estreno, de Jimmy Kimmel.

SyFy preparó un maratón con sus películas de tiburones , dieron entrevistas el director Anthony C Ferrante y los protagonistas, Reid y Ziering —Por cierto, no trabajaba como stripper antes de la película, está en un puesto de Guest Celebrity en el espectáculo Chippendales, que suele durar un par de meses y en el que estuvieron antes Joey Lawrence, p.ej—

Una vez emitido se convirtió en todo un suceso, un Evento, algo que gente como Alan Sepinwall describía como una experiencia comunal y que los medios tratarían de analizar al día siguiente hasta, sencillamente, un resumen en GIFs y Vines. Todos los puntos se iban cubriendo, desde los bomberos explicando si estaban preparados, expertos explicando que no podría suceder —¡En serio! —, repasos a aspectos como la geografía o al resto de pelis de tiburones de SyFy

De modo que rápidamente tuvieron que volver a hablar todos, Ferrante, Tara Reid, e incluso un esperanzado Ian Ziering que explicaba cómo aceptó el proyecto. Y, además, el guionista Thunder Levin o el supervisor de efectos especiales Emile Smith

Inmediatamente empezaron a aparecer referencias humorísticas y no me refiero sólo a la animación taiwanesa.

Lo que llevó a una serie de respuestas más o menos lógicas, empezando por una repetición que elevó a casi dos millones los espectadores, así como a todo tipo de charlas sobre la secuela sobre próximas películas para el canal como 3-headed Shark o Ghost Shark pero, sobre todo, para que las repeticiones lleven a un aumento de la demanda, y no me refiero tanto a su estreno en salas de cine siguiendo esa idea de acontecimiento comunal que decía Sepinwall y que remitía tanto a The Rocky Horror Picture Show como a The Room. Me refiero a su éxito en la proyección global, con todo el mundo moviendo un estreno cercano, aunque sea por aprovechar el ruido mediático o porque los espectadores del país han mostrado interés por saber cuándo se emitiría.

Este interés internacional es algo que no se tiene en cuenta, ni en los Nielsen ni al interpretar los datos, y es que la viralidad social es lo que ha servido para promocionar y hacer más negocio de esta película, aprovechando que, como hemos visto, una película emitida en Estados Unidos puede ser vista y reclamada en UK, Taiwan o España.

La cercanía actual a la falta de fronteras informáticas facilita que las series se distribuyan casi a la vez y eso obligue a los canales autóctonos a correr más para emitirlas —los de pago, claro, a los otros les da un poco lo mismo todo, al menos en España— y permite seguir y comparar otros programas. Por eso el estreno del especial 50 Aniversario de Doctor Who será global y uno se puede informar más —y mejor— por los medios en la red que por los otros medios tradicionales, incluso cuando esos medios a los que se tiene acceso gracias a internet son, precisamente, los tradicionales como la BBC.

Podemos ver y leer sobre Sharknado símplemente como otra película de calidad discutible con la que echarnos unas risas pero, si la examinamos de cerca, veremos que incluso lo que puede parecer una diversión de verano es, en realidad, una excusa para la reflexión.

Jónatan Sark | 29 de julio de 2013

Comentarios

  1. E. Martín
    2013-07-29 22:24

    ¿Y el Lindeldof hizo comentarios sobre la estructura del guion y su plausibilidad? Es por curiosidad nada más.

  2. Jónatan S.
    2013-07-30 02:13

    Mírate los enlaces, que ahí está él dándolo todo. Y el productor cuando habla de la continuación dice que no puede imaginar un guionista mejor —bueno, masomenos— así que yo creo que están hechos el uno para el otro.

    Por cierto, hoy ha anunciado el SyFy español que estrenarán SHARKNADO! el 20 de Septiembre.

    Lo que demuestra que el impacto ha llegado INCLUSO a España.



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