Libro de notas

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El receptor por Jónatan Sark

Televisión hay, aún, por todas partes. Mientras avanza el siglo, e Internet la remplaza, queda como el electrodoméstico más importante. El que expulsa información sin parar. Información que debe ser sopesada. Esta columna tiene como finalidad y motor reflexionar sobre lo que se emite por televisión y considerar críticamente lo que en ella se ve y expone. Y lo hacía cada lunes. Sigue en elreceptor.com.

Pilotales Frescuelos

¿Existe el amor a primera vista? desde luego el odio del primer momento está ahí y no es raro que tras sólo dos frases o algún juicio sobre el aspecto de una persona se juzgue su apariencia y si bien es cierto que no existe una segunda oportunidad para causar una primera impresión no lo es menos que a veces nos equivocamos y tenemos que recular. Pero eso no nos detiene para seguir juzgando sobre poco material. Y aquí estamos.

Desde el 27 de septiembre hasta hoy ha dado tiempo de que muchas más series se estrenaran 45 series —que yo tenga controladas— de diversas procedencias anglosajonas —que son las que controlo— ofreciendo nuevas oportunidades.

Por supuesto la fecha de hoy para analizarlas es totalmente aleatoria, podría haber sido la semana pasada —en cuyo caso nos hubiéramos perdido Criminal Minds: Suspect Behavior, mirad cómo lloro— y de ser en una semana podríamos juzgar Silk, la nueva serie de Peter Moffat, el creador de dramas judiciales británico — Criminal justice, Cambridge Spies — y la adaptación de la Mrs. Browne de Brendan O’Carroll a la sitcom y en cuanto a Estados Unidos… cuanto menos piense en lo que está por llegar, mejor…

[Ah, notarán que falta Spartacus: Gods of Arena y es porque no tengo claro si tratarlo como nueva serie o como la versión Operación Triunfo de la antigua. Tanto da, está diseñada para los seguidores de la antigua añadiendo un poco más de intriga palaciega y algo menos de sangre, aunque no mucha variación en ningún caso]

Así, y por lo tanto: ¡Que comience el escrutinio!

Any human heart
Miniserie inglesa basada en un libro de William Boyd, ambientada a principios de siglo y con multitud de apariciones de personajes históricos, del mundo de las artes principalmente, resulta una adaptación francamente fiel teniendo en cuenta que sufre los mismos problemas que la novela en que se basa. Hay que poner mucho de nuestra parte para creer en la pasmosa habilidad de Logan Mountstuart, el protagonista, para estar siempre en el momento adecuado lo que hace que, en ocasiones, más que una serie de época espléndidamente recreada parezca un largo especial de El jovencito Indiana Jones.

The Almighty Johnsons
Esto llevará un poco de tiempo. De entrada, estamos ante una serie kiwi, ahm, neozelandesa, fruto del trabajo de los creadores de Outrageous Fortune, la más exitosa serie por allá que fue malamente adaptada a los USA en Scoundrels, y si en esa serie ofrecían una mezcla de humor, drama, violencia y sexo con una familia como protagonista aquí tenemos una familia como protagonistas metida en líos que combinan humor, drama, violencia y sexo. Salvo que esta familia no es una típica construcción familiar sino cuatro hermanos que, ehem, son reencarnaciones de dioses nórdicos. Con poderes —bueno, no muchos… aún— de manera que sus líos están más cerca de lo que podíamos encontrar entre los mitos clásicos. Es innecesario añadir que no son los únicos mitos reales y que los líos en los que se meterán son tan peligrosos como los de la familia West. Habrá que seguir —con interés— su evolución.

The Avengers Earths Mightiest Heroes
Dibujos. Los Vengadores. ¿Veías series de estas en los noventa? Pues viene a ser lo mismo. Si te gustó el trepamuros noventero esto lo disfrutarás, si crees que a estas alturas se podrían haber currado algo más original… Quizá deberías verte Marvel Super Hero Squad

Bar Karma
Ufa. Quizá estés recordando una película bastante infame de principios de siglo llamada Bad Karma, pero no tienen nada que ver. Salvo en la calidad. Esta dice Bar, y es porque está involucrado un… bueno… bar. Y no sólo esto, también Will Wright, el creador de Sim City —no la película— e, incidentalmente, de Los Sims. Un día se levantó y pensó en algo que podríamos definir como Sim TV Series no porque tenga algo que ver con el mundo creado sino porque pensó que el público debería poder modificar, jugar, con las series que veía. Y todo en una serie antológica: Un hombre la caga, pasa por una puerta y entra en un bar que le ofrece la posibilidad de cambiar su destino. Todos los procesos creativos (historias, personajes, casting, música…) Entonces… ¿habéis oído alguna vez que un camello es un caballo diseñado por un comité? Pues esperaos a echarle un ojo a esto.

Bedlam
Sospecho que esta será mi relación de amor/humor de esta temporada. La simple idea de que unos apartamentos estén encantados parecía razonablemente prometedora, incluso cuando descubres que los personajes tienden a ser jóvenes, guapos —todo lo que un actor inglés puede ser, claro— y estar liados entre sí. El problema es que nada parece estar creado con demasiada sutileza hasta el extremo de que los apartamentos, construidos en el antiguo emplazamiento de un psiquiátrico, están en realidad construidos en el interior. Han respetado TODA la arquitectura original, por siniestra que resultase. Más aún, han conservado el nombre de Bedlam, la mítica institución, llamándolos Bedlam Heights y, de remate, han mantenido el alegre parquecillo junto a los apartamentos que, bueno, quizá no sea alegre, ni parquecillo, quizá sea el cementerio en el que enterraban a los locos torturados pero, ¿qué puede tener que ver nada de esto con que nadie quiera ir a vivir allí? No es como si la gente desapareciera o sufriera extrañas amenazas. En resumen, una serie que, como los fantasmas, hay que verla para creerla.

Being Human (US)
Versión americana de la serie inglesa caracterizada por que los protagonistas son aburridos, intercambiables y grises hasta un punto que revive el interés de la serie original inglesa y la importancia de sus intérpretes.

Bob’s Burguers
Suele culparse a la comida rápida de ser basura, plástico artificial sin valor real, excesivamente salado y grasiento. Pues esas son las cualidades buenas de Bob’s Burguer.

The Cape
Más amor/humor para esta serie, completamente desinhibida, cruce de las tradiciones pulp y la golden age del cómic, con un plantel de secundarios que podría haber estado en el Batman de Dini / Timm si hubieran perdido, a al vez, los derechos y el juicio. En la actual situación de los superhéroes como seres necesariamente graves y serios resulta gozoso encontrarse con una serie que celebra tan clásica —emparentándose con el Flash noventero— los tópicos y recovecos del género. Sólo falla el absolutamente aburrido protagonista, y su estúpida trama familiar que sólo proporciona la carcajada que la sombra del incesto con su pequeño hijo proyecta continuamente.

The Chicago Code
Creada por Shawn Ryan, el cerebro tras The Shield tenemos una serie de policías que, lamentablemente, parece otra serie de policías. De hecho, ¿cómo logramos distinguirlas? En fin, siendo de Ryan le daré otra oportunidad pero, sin hacer nada en contra, no puedo decir que se lo haya ganado.

Come fly with me
Los chicos de Little Brittain pasan a la serie de humor con pilotos de fondo, no hay mucho más que contar porque, obviamente, es mucho menos incorrecta que el original y, además, tampoco está especialmente bien resuelta. Ahora, si uno es fan imagino que le gustará. Vamos, digo yo.

Criminal Minds Suspect Behavior
Juro que no les miento si les digo que esto va de una unidad estilo Mentes criminales pero de rogues, de auténticos rebeldes que sólo reportan ante el director, uaho, que malotes, señores con antibalas del FBI que persiguen al malo pero con actitud. Ay.

Dirk Gently
¿Recuerdan ustedes los libros de Douglas Adams con el personaje del mismo nombre? Pues olvídenlos. Sí, todo es más o menos familiar, como si se tratara de un universo alternativo, pero la forma de ser y de desarrollarse los acontecimientos… todo eso es diferente. Y no es algo necesariamente malo. Si no existieran los libros, o si no dijeran basarse en ellos, sería una serie sin reproche posible. Inteligente, divertida, con un punto de locura y los necesarios agujeros en la trama que se tapan con cariño. Así que supongo que por una vez, y si deciden sacar más episodios que este piloto, podremos perdonarles la traición, ¿verdad?

Downton Abbey
Es complicado para mí aproximarme a esta serie sin decir dos cosas: Que es una actualización de Arriba y abajo y que está pensado para las chicas. Pero voy a tratar de ser fuerte y no mencionarlo. Hablaré en su lugar de su excelente ambientación en la Inglaterra de la primera mitad de la década de los ’10, de los bien dibujados personajes y las extraordinarias interpretaciones, de lo interesantes conflictos y las más interesantes aún diferencias entre las del piso superior y las del piso inferior pudiendo en ocasiones verse un mismo tema bajo dos luces completamente distintas y complementarias. Ha sido, sin duda, el éxito sorpresa de esta temporada entre las series británicas, tiene multitud de fanes y sólo puedo suponer que si a mí me da igual es porque ya he visto Ariba y abajo y, además, no soy una tía… Oh, joder, con lo bien que iba…

Eagleheart
¡¡¡CHRIS ELLIOT!!! Perdón. Serie nueva para el Adult Swim, cortita como manda el espacio, en el que se parodia en sketchs de humor burro el personaje de Chuck Norris en Walker. No pasa de ser un entretenimiento facilón pero, ¿cómo podríamos perdérnoslo?

Episodes
Serie extraña y retorcida sobre una pareja de guionistas que acepta la llamada de los Estados Unidos para adaptar su serie más famosa. Es complicado calificarlo como comedia salvo que pensemos en el puteo al que se somete a los personajes en, por ejemplo, las series de Ricky Gervais. Y aún con eso es difícil entender que algo más que un desmedido interés en el dinero pueda llevar a alguien a aceptar todos los cambios, humillaciones y decisiones que se toman en esta serie. Teniendo en cuenta la cantidad de series inglesas que se han adaptado esta temporada y los resultados quizá el problema es que sea demasiado real. En cualquier caso, una vez dentro de la dinámica resulta una serie interesante por encima de cualquier motivo real.

Fairly Legal
¿Alguna vez os habéis preguntado cuanto podría un drama judicial como los de David E. Kelly dentro de uno de esos mundos sobrenaturales que tanto abundan ahora? Pues podéis seguir con ello porque esta serie es un más de lo mismo con una joven y brillante abogada, que pasa de la práctica de la abogacía a ocuparse de tareas de mediación en el buffette de su fallecido padre. Puede parecer lioso, pero lo es mucho más. Mucho más guay que El estado contra Anne Rice, sin duda.

Glory Daze
Las vidas de un grupo de universitarios cabezadechorlito a finales de los años 80. Serie universitaria de cualidades ignotas, es de suponer que sus creadores pensaban en algo así como un Band of brothers de estereotipos del campus pero le ha quedado una versión que la MTv desestimaría por baja calidad de Porky’s Los Años Universitarios.

Harry’s Law
Hablando de Kelly. Tras una tremenda serie de fiascos ha vuelto a acertar en el público con —Sorpresa— una serie de abogados. Pero donde en otras ocasiones mostró personajes increíbles que resolvían situaciones éticas al límite entre circunstancias extraordinarias, aquí tenemos a una Kathy Batws ligeramente más chalada de lo habitual sacando adelante los casos a base de apelar a los sentimientos del jurado en un muy artero aunque efectivo método de empatizar.

The Increasingly Poor Decisions of Todd Margaret
El problema de conseguir una segunda oportunidad es que a veces al recalentar un contenido se desvirtúa. No estamos, sin embargo, ante un remake desastroso como ocurrió con Cupido sino, simplemente inadecuado. La serie funciona pese a todo, en gran medida gracias a David Cross, pero el humor por acumulación que hace el lío progresivamente mayor no funciona con la misma efectividad en un largo plazo que le da cierto aspecto de miniserie.

InSecurity
Parodia canadiense de las series policiacas americanas, de los de investigadores pero también de los de espías. Efectiva hasta niveles insospechados pese a lo limitado del tema y la más que evidente escasez de medios, en InSecurity se olvidan de los problemas y logran crear un grupo tan creíble como coherente.

Laid
Es complicado decidir si esta serie australiana es una mini o pretenden estirar el tema hasta el aburrimiento, pero de momento lo original del punto de partida — Una chica descubre que todos sus amantes están muriéndose de forma sospechosa- hace que esta comedia policial bien merezca por lo menos un visionado incluso teniendo en cuenta lo que le cuesta despegar.

Let’s stay together
Son muchos los perjuicios contra las comedias de, por y para negros. Los motivos de esto son poco claros: Bill Cosby marcó una época y Cosas de casa o El príncipe de Bel Air fueron grandes éxitos. Lo único que puede explicar esa mala gama son series tan espantosas como esta que nos ocupa, autentica acumulación de chistes familiares que dejaron de tener gracia la primera vez que se utilizaron, en la Grecia clásica. Eso y la inexplicable falta de guionistas judíos negros.

Lights out
Típica serie diseñada para tener una fuerte carga dramática y demostrar las cualidades interpretativas —a.k.a. sufrir— de los actores, el resultado es una serie centrada en el mundo del boxeo: tan aburrida a fuerza de intentar ser profunda como carente de interés de tan diseñada. Uno de esos bien medidos fracasos, vaya.

Mad Dogs
La nueva colaboración de los creadores de Life on Mars es esta extraña historia de cuatro amigos en una isla distante que viajan a visitar a un amigo jubilado para acabar metido en un lío colosal. Interesante y bien actuada aunque francamente alejada de cualquier atisbo de verosimilitud, incluso sin contar con que esa especie de Ciudad Juarez tropical es, en realidad, Mallorca.

Mad Love
Enésima versión de la sitcom de jóvenes solteros en busca del amor. Está lejos de ser de algo bueno y nada hace suponer que vaya a conseguirlo.

Marchlands
Extraña, intrigante y absorbente historia sobrenatural con un intrincado uso de tres historias paralelas centradas en una casa y una niña rubia que se separan por los cerca de veinte años que existen entre ellas.

Mongo Wrestling Alliance
De los creadores de Metalocalypsis, otra serie descerebrada —dicho sea desde el cariño— llena de personajes extremos y ridículos —y el respeto— centrada esta vez en el mundo del westrilng. El resultado está más cerca de los delirantes animes japoneses de lo que podríamos imaginar.

Mr. Sunshine
Por suerte hace décadas que superamos la idea de llamar a una serie El show de… o esta serie sería El Show de Matthew Perry. Con grandes actores secundarios y un guión simplemente funcional, estamos ante una de esas series que tendrá que ganar rodaje porque, de momento, sólo ha demostrado sus buenas intenciones.

Off the map
¿Que podría impulsar a unos médicos a ejercer como voluntarios en un remoto país tropical? ¿Y a ser todos jóvenes, bellos y más pendientes de encamarse unos con otros que de curar a esa molesta gente de fondo? Efectivamente, bienvenidos a Grey de la Selva de la mano de Shonda Rhymes que logra marcarse otro aburrido culebrón sobre doctores follarines.

Outcasts
Esta serie británica de ciencia ficción y supervivencia en un planeta desierto resulta tan clara en sus referentes que es una locura no limitarse a señalar la suma de nombres del que bebe. En realidad el argumento importa menos que la forma en que se cuenta y aquí sólo encontramos vaguería, falta de inspiración y una molesta sensación de que había algo que rellenar antes que algo que cotar.

Perfect Couples
En un giro inesperado una comedia sobre tres parejas en diferentes fases de compromiso y adaptación que pone la guerra de loa sexos sobre la mesa. Es decir, una guerra tendrían que pasar estos quejicas.

Portlandia

El camaleónico Fred Armisen se presenta con esta serie toda para él en el terreno de la ficción televisiva tras casi una década en el SNL. El eje argumental de Portland como ciudad indiecomo si Gore hubiera ganado y los 90 nunca se hubieran ido“ funciona perfectamente como comedia que tira por lo indie y, a la vez, se ríe de ello. Lo modesto de la propuesta hace que nunca vaya a ser una gran serie de éxito pero, sin duda, estamos ante una de esas raras serie de minoritario culto.

Rake
Apasionante quizá por lo radical de la propuesta, Rake presenta a Cleaver Greene, un abogado inmerso en una espiral autodestructiva que le lleva a hacerse cargo de todo tipo de casos imposibles, incluso si sus clientes fueran inocentes —que no lo son— centrándose más en la locura y artimañas de este abogado que en los —también presentes— elementos de melodrama procesal. Una agradable combinación australiana que consigue es tan difícil de hacer interesante e, incluso, sorprendente
una serie de abogados.

Retired at 35
Esta serie de cartón piedra con humor de nuestros abuelos que trata de un treintañero que decide jubilarse de su exitosa vida e ir a vivir con sus padres tiene, a decir verdad, una sencilla crítica en cuatro palabras: ¡Corran por sus vidas!

Shameless (US)
Una de las más brillantes, creíbles e inteligentes series que se pusieron encontrar en la última década. La versión inglesa, digo. La estadounidense hace lo que buenamente puede y gasta un montón de talento en demostrar que era mucho más sencillo emitir el original .

Skins (US)
Una de las más bri… ¿Esto no lo he dicho ya? En este caso la MTv hace lo que puede con el público que le han dado. El esfuerzo, como un director general, es vano. Pero, eh, por lo menos acerca a los chavales a la versión original.

Thorne
¿Entiende alguien por qué los policías británicos están siempre tan jodidos? Además de la comida de allí, digo. En este caso Thorne es un tipo muy raro especializado en sociópatas, psicópatas y otros bichos que justifican tenerle en el cuerpo aunque, la verdad no logran que valga la pena verse la serie.

Tower Prep
Cuando Cartoon Network decidió empezar a emitir series de acción real no pudo parecerme mejor idea. Natural History no me pareció mala idea, algo de divulgación con algo de entretenimiento, y saber que detrás de Tower Prep estaba nada menos que Paul Dini parecía una buena presentación. Parecía. Porque el resultado es una poco comprensiva y bastante sosota serie de internados con adolescentes que parecen estar en peligro, o algo, la verdad es que nadie interesa lo suficiente y si cayera la peste negra sobre ellos no podría importarme menos.

Traffic Light
Una vez más, tres parejas, bueno, tres hombres, cada uno en una situación vital: El que está casado con hijo, el que acaba de mudarse con su pareja, el que es un soltero convencido. Mucho blablabla y poca chicha en una de las novedades más rutinarias de la temporada.

Transformers Prime
Miniserie en animación por ordenador —o tridimensional, o como la quieran llamar— sobre los Transformers de la que me encantaría tener algo bueno, o interesante, que decir pero, en fin, esto es Transformers al estilo moderno no Reboot así que no esperéis mucho más que robots disfrazados.

Whites
Comedia británica sobre un restaurante de la que sólo puedo opinar que tiene mejores actores que guionistas. Empiezo a sospechar que no se puede hacer una serie cómica decente con cocineros.

Working Class
Otro uf. Ed Asner, el algo más que legendario intérprete de Lou Grant es un secundario y el único lujo de esta mucho más que rutinaria serie sobre una madre soltera que saca con esfuerzo a sus hijos adelante.

Young Justice
Esto se acerca más a la idea de una serie de superhéroes moderna. No es que se hayan partido mucho la cabeza y alguno delos rediseños son difíciles de defender pero esta mezcla de Young Justice con los Teen Titans y casi cualquier idea nueva que se les ocurra está lleno de guiños a la continuidad DC. Una encantadora distracción.

Zen
Cierra la lista esta clásica adaptación de un clásico detective, Aurelio Zen, el detective italiano con el que Michael Dibdin diseccionó esa sociedad. En esta serie de tres mini-filmes adaptando los tres primeros libros —de once— Rufus Sewell interpreta al personaje principal en una muy lograda versión rodada íntegramente en Italia.

Eso es todo, y no es poco, pero como en ocasiones puede quedar poco voy a hacer algo de recuento.

No puedo dejar de seguir: The Almighty Johnsons, Dirk Gently, InSecurity, Mad Dogs y Marchlands.

Recomiendo sin problemas: The Chicago Code, Downton Abbey, Episodes, Mr. Sunshine, Portlandia y Rake.

Gustará a los que estén en ese tipo de series: Any human heart, Bedlam, The Cape, Eagleheart, Thorne. y Young Justice.

Veremos cómo evolucionan y qué nuevas series aparecen, sobre todo porque para la próxima tenemos ya el hype de Canción de hielo y fuego:Juego de Tronos.

Jónatan Sark | 21 de febrero de 2011

Comentarios

  1. martinyfelix
    2011-02-25 22:34

    Pues que quiere que te diga, a mí ‘The Chicago Code’ me está pareciendo muy buena: buen plantel de personajes, están jugando bien con los flashbacks y las voces en off…

    Y con ‘Lights Out’ no estoy nada de acuerdo. Vale que se basa en un montón de tópicos del género, pero viene a ser un drama familiar con el boxeo de fondo, y en ese punto lo está haciendo muy muy bien.

    Y, también destacaría ‘Mad Dogs’, aún sólo he visto el primero, pero tiene mucho potencial. El resto, muchos bluff, tanto el remake de ‘Skins’, que no pasa de copia mal hecha, ‘Mr Sunshine’ me ha aburrido mucho y el resto de comedias han estado flojísimas. Mala temporada esta.



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