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	<title>Libro de Notas - Crónicas del Hype</title>
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	<description>diario de los mejores contenidos de la red en español</description>
	<pubDate>Tue, 06 Sep 2022 17:49:23 GMT</pubDate>
	
	<item>
		<title>Fetiche libro y los datos que cuentan</title>
		<description><![CDATA[<p>Pone nervioso que Belén Esteban venda libros de una forma mucho mas apasionada de lo que pone nervioso que salga por la televisión y nadie parece relacionar una cosa con la otra. Sales por la televisión y vendes libros. Sales por la televisión y tu número de followers crece como la espuma. Vale para Ada Colau, pero no para Belén Esteban, al parecer. Son paradojas de pensar que somos seres individuales y libres, que luego nos llevamos chascos porque creemos que comprarmos libros (o seguimos a la gente en twitter) por elecciones racionales, de mercado. Hombre, no. </p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Belén Esteban ha escrito un libro con sus memorias. El libro de Memorias de Belén Esteban es el libro más vendido en España en las últimas semanas. Hay depresión en las cabezas pensantes en España. Belén Esteban vende más libros que Antonio Muñoz Molina. Vende más libros que Javier Marías. Vende más libros que Rosa Regas.  No importa, en realidad, porque nadie compara las ventas del libro de Belén Esteban con nada, de hecho nadie se pregunta nada a partir de la afirmación “Belén Esteban vende mas libros que nadie esta semana en España”. Sirve para confirmar una derrota. La de la Cultura Española ™ </p>

	<p>2.- He preguntado por ahí sobre datos de ventas de libros, quería saber cuánto vendía realmente Belén Esteban. Primera cosa que he notado, es complicado. No es fácil llegar a esos datos. Las listas de los libros más vendidos (o las películas más vistas, etc) no te dicen nunca cuánto es eso. Consigo a través de un amigo librero algunos datos de ventas de las primeras semanas del libro. Son datos confidenciales, de consultoras y tal. Empresas que se dedican a eso. La transparencia se le pide a la política, porque si se le pidiera a la cultura nos llevaríamos un susto. Bueno, Belén Esteban ha sido la que más ha vendido y no ha vendido mucho. Pero como no tenemos los datos pues no sabemos lo que es mucho. Comento esto en un curso que doy y pregunto, ¿Cuantos libros creeís que ha vendido Belén Esteban? Las cifras que me dan oscilan entre los 5.000 y los 200.000. Más cerca de lo primero que de lo segundo, pero el arco de la cifra es lo suficientemente amplio como para hacernos a la idea del despiste.</p>

	<p>3.- Pone nervioso que Belén Esteban venda libros de una forma mucho más apasionada de lo que pone nervioso que salga por la televisión y nadie parece relacionar una cosa con la otra. Sales por la televisión y vendes libros. Sales por la televisión y tu número de followers crece como la espuma. Vale para Ada Colau, pero no para Belén Esteban, al parecer. Son paradojas de pensar que somos seres individuales y libres, que luego nos llevamos chascos porque creemos que comprarmos libros (o seguimos a la gente en twitter) por elecciones racionales, de mercado. Hombre, no. Y aún asi, ya ves, tampoco ha vendido tantos libros. Pero no importa, porque (insisto) construye el relato favorito de la cultura española, que es el retrato de su propia derrota. Chapotear en la derrota es su baile favorito. </p>

	<p>No se preguntan, entonces, ¿Si Belén Esteban es la que más vende y no vende tanto cuanto venden quienes sí representan a nuestra Cultura ™, Nuestros Intelectuales que nos importan&#8230; ¿A quién le importaban realmente? Quienes durante años han delimitado los límites de lo real&#8230; ¿a quién demonios le estaban hablando? </p>

	<p>Quizás la respuesta esté en otro “fenómeno editorial”. Las biografías de políticos.</p>

	<p>3.- Zapatero aprovechó la presentación de su libro para enseñar la carta que hizo cambiar la constitución vía Merkel y Bancos alemanes. Fue un regalo que no le hizo al congreso, se lo hizo a sus lectores. Pero, si Belén vende lo que vende, ¿cuanto vende el ex-presidente del gobierno? Según <a href="http://www.abc.es/espana/20131215/abci-politicos-escritores-201312141815.html">esta noticia de <span class="caps">ABC</span></a> parece que aunque venden (más, por cierto, que Belén Esteban), pero no venden tanto como uno pudiera creer y sobre todo no venden demasiado en comparación con los contratos que firman con las editoriales para airear sus exclusivas. </p>

	<p>Mientras tanto, con cifras infinitamente más discretas en los últimos años han surgido decenas de pequeños proyectos editoriales, de venta on-line o muy especializados. No entran en la mirada de la Cultura porque no delimitan un fracaso y tampoco delimitan un hype, tan solo un trabajo. Un esfuerzo, una alianza entre personas que escriben, editan y librerías o pequeñas tiendas on-line (&#8220;pequeñas-tiendas-on-line&#8221;, nunca pensé que escribiría algo así) que acercan esos contenidos a la gente. </p>

	<p>Y quizás es que la lectura no es buena de por sí, ni interesante de por sí, ni produce nada de por sí, y entonces es posible que una cultura (o unas culturas) tenga más que ver con lo cualitativo, con lo que te hace en el cuerpo y la cabeza, que con cuantos libros vendas.</p>

	<p>Porque tampoco hemos hablando y nunca sabremos cuántos de los libros comprados de Belén Esteban se van a leer o serán regalados estas navidades en el mismo pack que colonias y corbatas en un cambio de objetos que pasan de mano para no ir, en realidad, a ningún sitio, más que a visibilizar un rito. </p>

	<p><strong><span class="caps">EPILOGO</span>:</strong></p>

	<p>Cierra el Libro de Notas y esta será la última columna de <a href="http://librodenotas.com/cronicasdelhype/">Crónicas del Hype</a> que exista aquí. Dejando las cosas para el último momento no sé dónde volverá a aparecer. Será el 14 de Enero de 2014 cuando se sepa. Quiero decir, que ésta columna seguirá, en algún sitio, supongo. Será difícil sin que Alberto me escriba para recordarme que voy tarde. Si estos textos existen es porque Alberto y Marcos, “Libro” y “DeNotas” me han dejado un hueco en su casa. La han cuidado, la han limpiado todos los días y la han hecho resplandecer. Nada acaba. Nunca del todo. Las cosas más bien cambian y se evaporan y se transforman y mutan. Libro de Notas eligió ser independiente hasta el final, no atarse a nada. Son mis ídolos por eso. Muchas gracias por dejarme el hueco. </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/25233/fetiche-libro-y-los-datos-que-cuentan</link>
		<pubDate>Fri, 20 Dec 2013 02:00:00 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2013-12-17:77c262b7562572606450a68115f67ab6/be351e9157fba7445a7c50fffd4b15d4</guid>
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	<item>
		<title>El Camino más rápido hacia la solución, no es la solución</title>
		<description><![CDATA[<p>Los Hackatones existen no solo por una particularidad de las culturas digitales sino por ser lo que mejor se adecuan a una experiencia temporal dispersa y estalladas. Los horarios laborales de los informáticos o las personas que son responsables de la gestión de infraestructuras telemáticas son los de la disponibilidad total, la emergencia y la intermitencia. Olvida tu viejo horario laboral en tu centro de trabajo, olvida esa frontera que es la puerta de tu centro de trabajo. Ahora trabajas en casa, tu tiempo de producción y tu tiempo de reproducción de tu vida se han cruzado.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- A los hackers les gusta resolver problemas de tipo lógico o simples desafíos de programación. No es raro que se produzcan retos comunes no muy diferentes en su organización (aunque si en sus desafíos) a las partidas en red local de StarCraft. La cooperación es relativamente fácil cuando se trata de diseñar o picar código. De ahí se construyen los llamados “Hackatones” La definición de Hackaton de la Wikipedia dice “Estos eventos pueden durar entre dos días y una semana. El objetivo es doble: por un lado hacer aportes al proyecto de software libre que se desee y, por otro, aprender sin prisas” Repito. Duran entre dos días y una semana y sirven para aprender sin prisas. </p>

	<p>Incluso asumiendo la naturaleza subjetiva del tiempo, parece claro que hay algo en lo digital que acelera las cosas, hay que tener una noción de la velocidad muy particular si crees que puedes aprender algo en una semana y que eso sea hacerlo relajadamente. </p>

	<p>Sin embargo, no quiero decir que no se pueda aprender. Se puede, porque hablamos de aprender algo nuevo a partir de un código ya conocido. Mejorar, más que desarrollar un conocimiento nuevo. Pero lo importante es la concepción del tiempo.</p>

	<p>2.- Los Hackatones existen no solo por una particularidad de las culturas digitales sino por ser lo que mejor se adecuan a una experiencia temporal dispersa y estalladas. Los horarios laborales de los informáticos o las personas que son responsables de la gestión de infraestructuras telemáticas son los de la disponibilidad total, la emergencia y la intermitencia. Olvida tu viejo horario laboral en tu centro de trabajo, olvida esa frontera que es la puerta de tu centro de trabajo. Ahora trabajas en casa, tu tiempo de producción y tu tiempo de reproducción de tu vida se han cruzado. Yo mismo escribo este texto a las 23:52 y no tengo claro si estoy trabajando o no, desde luego no cobro por ello, pero sin duda genero riqueza de algún tipo. Tampoco es de eso de lo que quería hablar.</p>

	<p>El Hackaton es la forma de condensación de la experiencia espacio-temporal de quién ya no tiene espacio y tiempo propio. La dificultad del Hackaton y lo que define su brevedad es que al juntar a la gente en el mismo sitio el tiempo común disponible es menor. Pero también la evidencia de que el contacto físico produce un plus de potencia que evita la dispersión del trabajo telemático distribuído. Por ese motivo esa inevitable que la “lógica Hackaton” se extendiera a otras prácticas. </p>

	<p>3.- Dice de nuevo la Wikipedia sobre el <strong>Pecha Kucha</strong>, que es un formato de presentación (fundamentalmente creativa) en el cual se expone un trabajo de manera sencilla e informal mediante 20 diapositivas mostradas durante 20 segundos cada una. Esto permite una gran cantidad de presentaciones en una cantidad limitada de tiempo. Algo similar pasa con las citas de dos minutos con la diferencia de que aquí “la velocidad” es asumida por quién presenta el proyecto y la tranquilidad por parte de quién lo financia. Una grotesca representación de esta idea la podemos ver en nuestra televisión en ese engendro televisivo llamado “Tu Oportunidad” en el que un grupo de simpáticos emprendedores hacen presentaciones creativas ante potenciales inversores. Cómico, eso sí, es bastante. </p>

	<p>Hace unas semanas encontré una noticia que decia que Mark Zuckerberg iba a lanzar una especie de Hackaton para pensar mecanismos para conseguir una reforma migratoria decente en los Estados Unidos (<a href="http://www.fwd.us/hackathon">http://www.fwd.us/hackathon</a>) El Hackaton se divide en dos tipos de personas: Mentores y Soñadores. ¿Adivina quién son los soñadores? </p>

	<p>De alguna manera se ha trasladado otra lógica, no solo la del condensación del espacio-tiempo a la propuesta sino también la que de que la ley no es más que código. </p>

	<p>Lawrence Lessig, uno de los máximos defensores de la Cultura Libre viene no por casualidad del constitucionalismo norteamericano. La arquitectura política de la legislación abierta parece una traslación directa del código del software libre y de hecho permite una mayor participación y una mayor democratización de la misma, pero no elimina las relaciones de poder.</p>

	<p>Las relaciones de poder en el caso de la reforma migratoria son bastante evidentes, como lo es la perversa idea de que se puede resolver un problema hipercomplejo con condiciones técnicas de simplicidad e ingenieria social, pero, de nuevo, no es eso de lo que iba este texto. </p>

	<p>Iba del tiempo. </p>

	<p>4.- El Hackaton nace en un contexto de escasex espacio temporal asincrónica (O sea, que no es que tengamos todos poco tiempo, sino que además no disponemos de él a la vez) Cualquier programa serio de participación tendría que partir entonces del lado contrario. La pregunta no es que mecanismos técnicos necesitamos para participar en las decisiones y deliberaciones comunes, sino ¿que soluciones materiales necesitamos para disponer de tiempo para hacerlo? ¿Que tipo de derechos me liberan tiempo? El problema no es la tecnología, que no es más que un mecanismo de mediación bastante adaptable, sino la pregunta que sostiene la estructura de la respuesta (Es decir, la ideología) </p>

	<p>O dicho de otra forma, el Hackaton nace como respuesta técnica a unas condiciones materiales y de vida determinadas. La velocidad en la definición de una respuesta no tiene porque generar la mejor respuesta sino podemos ejercer la fuerza para ejecutarla o participar de ella. Quizás necesitamos momentos de condensación espacio-temporal y sincronización cuyo solo objetivo sea conseguir disponer de más tiempo. Sino podemos encontrarnos un contexto en el que diseñemos soluciones inhabitables, como casas en las que nunca podremos vivir. </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/25102/el-camino-mas-rapido-hacia-la-solucion-no-es-la-solucion</link>
		<pubDate>Fri, 15 Nov 2013 07:30:01 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
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	</item>
	<item>
		<title>Interneeeeeeeeet</title>
		<description><![CDATA[<p>Estamos acercándonos a un modelo estabilizado de la red, donde antes hemos vivido modelos en evolución. La arquitectura de la red está fosilizándose, mucho más de lo que lo estaba haciendo hace 5 años. En este modelo que nos parece más “acabado” las lecturas críticas nos permiten orientarnos en el propio ecosistema nuevo y situarnos en él.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Elaborar una teoría crítica de las redes se ha puesto de moda. Libros, artículos, revistas, entrevistas, figuras mediáticas y no tan mediáticas aparecen por doquier. ¿En todas partes? No, hay algunos lugares dónde la crítica a Internet no aparece o aparece poco, al contrario, hay una fascinación por la red y sus “figuras”, sus “culturas” o por aparecerse en la red.</p>

	<p>Muy pocas veces se analiza las tecnologías a partir de sí mismas, sino como un conjunto de ideas exteriores y preconcebidas. Son análisis generalmente inútiles. Por ejemplo, la televisión como tecnología no ha sido puesta en crisis por los estudios críticos con la televisión, sino por la aparición de nuevas tecnologías y nuevas formas de relación social construidas a partir de ellas que han roto la “naturalidad” de un dispositivo y rebelado su representación artificiosa del mundo.</p>

	<p>Internet tiene memoria y lleva ya un tiempo por aquí. Las críticas a las redes tienen una pavorosa tendencia a no preocuparse por la historicidad. Parece que no hay ninguna cronología de acontecimientos. Que las redes son como son porque sí. Una versión de los hechos que llama la atención teniendo en cuenta que la elaboran escépticos pensadores que enarbolan el pensamiento crítico y nos recuerdan que nada es natural.</p>

	<p>Lo que me pregunto es: ¿La crítica a las redes apunta donde tiene que apuntar? Y, ¿por qué hoy tiene tanta visibilidad?</p>

	<p>Mi hipótesis es la siguiente: estamos acercándonos a un modelo estabilizado de la red, donde antes hemos vivido modelos en evolución. La arquitectura de la red está fosilizándose, mucho más de lo que lo estaba haciendo hace 5 años. En este modelo que nos parece más “acabado” las lecturas críticas nos permiten orientarnos en el propio ecosistema nuevo y situarnos en él.</p>

	<p>Uno de los motivos principales es que aquellos que se han preocupado de construir la red tal y como la conocemos: principalmente hackers, activistas del código, programadores, periodistas “ciudadanos”, etc. han conseguido llevar la red hasta la sociedad y, ahora, la cultura digital que tuvo que pelear porque las redes sean de una determinada manera, encuentra como los nativos digitales asumen como natural lo que no es más que el producto de un conflicto histórico.</p>

	<p>En esa situación se producen dos circunstancias: una es el ensimismamiento de dichas culturas digitales y otra es la capacidad de producir socialidad de las grandes empresas de la red a partir de los principios puestos en marcha por dichos “arquitectos de las redes”.</p>

	<p>El mito de la red como entidad autónoma e independiente del mundo físico (ahí está la maravillosa declaración de independencia del cyberespacio de <strong>John Perry Barlow</strong>) ha chocado con el cuerpo físico que sostiene la autonomía y la independencia y ha tenido que volver a lo analógico. La crítica a las redes se hace a veces desde un espejo inverso a este ensimismamiento, el del ensimismamiento analógico. La red no será un mundo independiente y un reino de la mente conectada. Tampoco habrá cuerpos interdependientes en comunidades cercanas sostenidas por formas de afecto exclusivamente analógicas. El Smartphone, las tablets, la realidad expandida, nos remiten a un mundo híbrido dónde la pelea está en los espacios intermedios. En las intermediaciones entre dispositivos analógicos y digitales, en las relaciones intensas e intermitentes, territorializadas y desterritorializadas. Entre las cosas.</p>

	<p>El sueño de la red se construyó como un territorio para la libre cooperación e intercambio de ideas, las empresas identificaron en el deseo de cooperar y comunicar el sostén de un nuevo modelo económico. La tendencia al monopolio en la red es mucho mayor que en el mundo físico en las capas de la infraestructura digital de conversación. Hay millones de blogs, pero la mayoría están en Google. Hay millones de imágenes distintas subidas a la red, pero el 99% de ellas están en YouTube.</p>

	<p>Ante esta perspectiva afrontamos un problema de arquitectura política. La crítica a la red señala tan solo el problema, a veces desde el punto de vista la propiedad, otras desde el punto de vista de la atención o la dificultad para monetizar las apuestas o el fin de la cultura “realmente” independiente, otra veces señalando la fetichización de ciertas cuestiones fundamentales como la participación, la discusión colectiva, etc.</p>

	<p>Pero esa lectura remite casi siempre a un momento anterior que se presenta como bueno solo porque ya está cerrado. Las relaciones sociales previas a la red, los buenos viejos tiempos de la cultura mediática y de masas. Al menos, parecen decir, ahí nos ganábamos la vida y sabíamos cómo funcionaba nuestro papel de representantes y representados. Ahora vivimos un marasmo de simulacros y angustia.</p>

	<p>Pero esas críticas, estimulantes y certeras, nos tienen que empujar a imaginar diseños institucionales y políticos nuevos, en la hibridación digital-analógico, y que piensen a partir de estos nuevos territorios. Si no, el riesgo es que la crítica se convierta en otro producto del mercado de la nostalgia, la pose crítica o la enésima excusa para justificar las propias dificultades para articular procesos sociales que, como han hecho quienes han defendido las redes libres, abiertas y democráticas, nos permitan construir mundos vivibles y dignos.</p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/24957/interneeeeeeeeet</link>
		<pubDate>Mon, 14 Oct 2013 08:07:48 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2013-10-14:77c262b7562572606450a68115f67ab6/f1ae2a1651d81c0e878b7f2f81f1753b</guid>
	</item>
	<item>
		<title>¿Blockbusters de izquierdas? Izquierda Blockbuster</title>
		<description><![CDATA[<p>Si vamos a analizar el contenido de los Blockbusters veraniegos 2013 hablemos de ellos más bien como la condensación de las tensiones entre el imaginario post-primavera árabe, la crisis financiera y su cruce con fantasías sobre la “nueva” economía del conocimiento. </p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- El verano es el territorio del Blockbuster, producciones de altísimo presupuesto concebidas para reventar taquillas en todo el planeta. El tipo de Blockbuster ha ido reconfigurándose, repensándose y recomponiéndose a lo largo de los años. El blockbuster y el verano están ya tan vinculados uno al otro que el hype está casi preconcebido. Sin embargo, este año me llamó la atención un texto que publicó la revista Cinemanía sobre la posibilidad (o no) de un <a href="http://cinemania.es/noticias-de-cine/existe-el-blockbuster-de-izquierdas">Blockbuster de izquierdas</a>. </p>

	<p>El texto acompañaba una polémica de las de corto alcance en torno a los intereses reales de una película como <em>Elysium</em>, en la que la defensa de un proyecto de ciudadanía global y el derecho al acceso igualitario a la salud eran coartada intelectual o auténtico proyecto autoral según las versiones. Lo que me sorprendió no fue la polémica, sino el corte de los argumentos, que tenían más que ver con lo moral que con lo político. </p>

	<p>Quizás se retrataba una forma de entender eso que se hace llamar izquierda más que eso que se hace llama Blockbuster. </p>

	<p>2.-El texto, por ejemplo, estaba atravesado de desgloses de presupuesto y costes, situando el problema de una supuesta izquierda o no de la película en lo abultado de su presupuesto. La cifras eran tan absolutamente desorbitadas que costaba entender cómo se podía distinguir entre un Blockbuster barato y uno caro. En cualquier caso, no había ninguna referencia a, por ejemplo, las condiciones laborales en las que se había realizado la película. Quién (o quiénes) era el propietario de la película y qué régimen de propiedad la explotaba (Copyright restrictivo y propiedad de multinacionales todas ellas) Tampoco sobre que efecto habían tenido en el ecosistema cinematográfico en el que se insertaban. O dicho de otra forma, ¿Cuántas películas se habían podido estrenar con unas taquillas internacionales copadas por apenas cinco o seis títulos?</p>

	<p>Es decir, ni propiedad, ni relaciones de producción. ¿Qué es lo que entonces debe ser una película de izquierdas? </p>

	<p>Lo que se analiza es el contenido. Pero no en relación a la propia película, sino a una relación fantasmal entre contenidos y presupuesto que parece imposibilitar que ciertos contenidos se expresen a partir de según que cifras. </p>

	<p>Eso hace que no se dedique ni una línea a cuestionar el tercer acto de Elysium, una película modélica en sus exposición de un mapa de la desigualdad de las villas miseria internacionales hasta ese momento. Un tercer acto que rebela el pago necesario para desarrollar una película de este tipo: tranquilizarnos. Utilizar la transformación de sus personajes para mostrarnos un mundo sin antagonismos, una utopía liberal dónde todos somos iguales a través de la redención. </p>

	<p>3.- Si vamos a analizar el contenido de los Blockbusters veraniegos 2013 hablemos de ellos más bien como la condensación de las tensiones entre el imaginario post-primavera árabe, la crisis financiera y su cruce con fantasías sobre la “nueva” economía del conocimiento. Hablemos de la presencia cada vez más constante en los productos norteamericanos de referencias y secuencias ambientadas en Asia con la intención de abrir su mercado, especialmente el chino y el japonés. Hablemos de películas que han sido diseñadas desde la dirección de producción y no desde el guión en la mayoría de sus casos. Un cambio fundamental para entender el Hollywood que se nos presenta en los próximos años, dónde la historia es un soporte menor de un despliegue de imágenes con una capacidad evocadora como yo no había visto en mucho tiempo.</p>

	<p>Hablemos de los primeros 30 minutos de <em>Pacific Rim</em> y su decisión de situar la película en un escenario que coloca el Apocalipsis como un proceso que nos acompaña de forma constante (desde la crisis de las subrprime, al menos) y no como un acontecimiento puntual trágico, como era el cine post 11S. </p>

	<p>Hablemos de la progresiva fascistización estética y política del cine de superhéroes, extirpado de todo sentido del humor, de toda sensación de comunidad, vuelto trascendente y aparato de decisiones morales que se resuelven siempre por la vía de la libertad Randiana.</p>

	<p>Si queremos hablar de política en el cine, hablemos de cine y de política y de relaciones de producción y de imaginario. </p>

	<p>Hablemos de la relación de los públicos con esos contenidos, de la apropiación de los mismos, de la cultura de la participación que vemos emerger a través de redes sociales y de sus límites y potencias.</p>

	<p>Si queremos hablar de cambios hablemos de que en 2013 se estrenó la primera serie de alto presupuesto creada desde una plataforma on-line como es <strong>Netflix</strong> y pensemos en las consecuencias que tendrá esto a medio plazo.</p>

	<p>Y dejemos la moral para los curas. La izquierda es otra cosa. </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/24833/blockbusters-de-izquierdas-izquierda-blockbuster</link>
		<pubDate>Sat, 14 Sep 2013 10:01:32 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
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	</item>
	<item>
		<title>Significantes vacíos</title>
		<description><![CDATA[<p>Últimamente la televisión ha descubierto dos cosas: que la sociedad está politizada y que el lenguaje de los programas del corazón puede ser bueno para hablar de política. Mientras <span class="caps">RTVE</span> se deshace en un azucarillo de correción política y sobriedad soporífera, en Telecinco, Cuatro y la Sexta, todo el mundo está gritando muy fuerte y muy alto.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Desde hace ya muchos meses, años ya, intentamos darle cuerpo a esto del “hype” y sus funcionamientos. Creía que no sería posible acotar más el término después de este tiempo y que sólo quedaba amasarlo o usarlo como arma arrojadiza. Ya lo dijo <strong>Ani DiFranco</strong>, “cualquier herramienta es un arma si la coges con suficiente firmeza” y quizás podamos blandir las armas una vez más. He encontrado una frase que acota aún más el término: “Dónde no hay cuerpo, hay hype”</p>

	<p>Escucho una canción de <strong>Le Parody</strong> que se llama <a href="http://leparody.bandcamp.com/track/your-bodies-tu-barco" title="tú barco">Your Bodies</a> que se inicia con un discurso que dice algo así como que cuando la situación es demasiado intolerable, demasiado repulsiva, lo único que puedes hacer es poner el cuerpo. El cuerpo es, por tanto, importante. Algunos ejemplos de “poner el cuerpo” son el sexo, parar un desahucio o decir algo en voz alta cuando sabes que no debes.</p>

	<p>Poner el cuerpo tiene consecuencias.</p>

	<p>2.- El hype funciona en un universo sin consecuencias en el que todo vale. Últimamente la televisión ha descubierto dos cosas: que la sociedad está politizada y que el lenguaje de los programas del corazón puede ser bueno para hablar de política. Mientras <span class="caps">RTVE</span> se deshace en un azucarillo de correción política y sobriedad soporífera, en Telecinco, Cuatro y la Sexta, todo el mundo está gritando muy fuerte y muy alto. Los códigos estéticos de la televisión neocon de la nueva derecha se aplican con igual fortuna en programas de izquierdas y los tertulianos empiezan a ser intercambiables porque de lo que se trata es, de nuevo, de producir un discurso sin poner en el cuerpo. Ofrecer una batería de argumentos que afirmen una polaridad. Discusiones que no sirven para convencerte de nada, o simplemente para hacerte dudas, conversaciones que no producen efectos. Charlas que sólo sirven para que todo el mundo salga más cargado de razones.</p>

	<p>La afirmación de la propia identidad frente la del enemigo catódico produce zonas de confort. Significantes sin cuerpo. Hype.</p>

	<p>3.- En el campo de la representación política se ha trasladado una nueva suerte de hype, de nombres sin cuerpo, de palabras sin materialidad. Ante la certeza de la destrucción a velocidad creciente del bipartidismo se está produciendo una suerte de crecimiento descontrolado de iniciativas con signo electoral, mientras escribo esto habrán salido probablemente dos o tres nuevas. Los medios de comunicación han descubierto en esta proliferación semántica un campo abonado para la creatividad y la especulación, que son las formas de información-hype que conocen. Para los protagonistas de esta carrera de obstáculos lo importante es encontrar un nombre (o conjunto de nombres) una representación simbólica que case bien con el presente con la que empaquetar un electorado, que es como decir producir una audiencia. Es una acción política compuesta de voces sin cuerpo. O de rostros sin cara.</p>

	<p>4.- El hype es, sin embargo, el padre de la decepción, mientras que el cuerpo es la madre de los procesos. Podríamos retomar la frase de <strong>Billy Wilder</strong> en <em>Uno, Dos, Tres</em> a cuenta del capitalismo “Es como una sardina al fondo de un cubo de basura: Reluce, pero apesta”. El hype sin embargo no tiene remilgos morales. Para el hype, si reluce, no apesta. El cuerpo, por su parte, enferma, se casa, se abotarga, duda&#8230; Pero sin cuerpo, no hay vida.</p>

	<p>Y a eso se reduce todo.</p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/24276/significantes-vacios</link>
		<pubDate>Tue, 14 May 2013 08:35:10 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2013-05-14:77c262b7562572606450a68115f67ab6/ec0a17fed6091ed0a4094fa64f9a33d6</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Enséñame la pasta</title>
		<description><![CDATA[<p>Escribía <a href="http://emperador-de-los-helados.blogs.fotogramas.es/2013/03/13/profit/">ayer <strong>Noel Ceballos</strong> en <em>El Emperador de los Helados</em></a> sobre la tristeza que le había generado una parte de las preguntas que le habían hecho en una charla sobre webseries en la <span class="caps">UCM</span>. La preocupación de una parte de los estudiantes por saber si las webseries eran rentables, si se ganaba dinero con ellas, o reflexiones como que “lo serio” era escribir en una serie de televisión y que todo lo demás era poco menos que filfa.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Escribía <a href="http://emperador-de-los-helados.blogs.fotogramas.es/2013/03/13/profit/">ayer <strong>Noel Ceballos</strong> en <em>El Emperador de los Helados</em></a> sobre la tristeza que le había generado una parte de las preguntas que le habían hecho en una charla sobre webseries en la <span class="caps">UCM</span>. La preocupación de una parte de los estudiantes por saber si las webseries eran rentables, si se ganaba dinero con ellas, o reflexiones como que “lo serio” era escribir en una serie de televisión y que todo lo demás era poco menos que filfa.</p>

	<p>Vincular la producción cultural al éxito y el éxito a algo que no tiene nada que ver con el esfuerzo, la investigación, la provocación&#8230; O mucho mejor, el juego, el goce y la diversión, es situar lo económico en el terreno de los fines y no en el de los medios.</p>

	<p>Me gustaría pensar que cuando una parte de los y las estudiantes de Comunicación Audiovisual de la <span class="caps">UCM</span> preguntan por el dinero es porque tienen una muy acelerada angustia en torno a cómo demonios se van a ganar la vida en un contexto marcado por un paro juvenil del 60%, seis millones de parados y el sector para el que se están formando en plena descomposición, pero me temo que las preguntas estaban motivadas por otra escala de valores, por otro imaginario. Uno que no entiende el dinero como un recurso, sino como la medida del éxito. El del hype.</p>

	<p>2.- Tiendo a creer más en que las estructuras condicionan a los individuos y no al revés. No creo (o al menos no exclusivamente) que las personas preocupadas por la fama y el dinero antes que por contar algún tipo de historia que les interese (al menos a ellos) sea por alguna cuestión psicológica individual, incluso el ego desmedido se cultiva estructuralmente (me juego un brazo a que todas las preguntas las hacían chicos).</p>

	<p>En el programa de estudios de Comunicación de la <span class="caps">UCM</span> las asignaturas sobre narrativa, producción, realización, escritura, etc. huelgan por su ausencia. Las de derecho, empresa, industria, etc. sin embargo, copan toda las “oferta de estudios” (que así se llama). Como antiguo estudiante de “la casa” que pasó mucho más tiempo protestando contra y cagándome en “la casa” que estudiando las cosas que “la casa me proponía” sé que la cosa solo a ido a peor desde la implantación del Plan Bolonia.</p>

	<p>Recordemos que el ministro de educación opina que la formación debe orientarse al mercado y si las asignaturas de Historia o Filosofía son más o menos prescindibles, imaginemos que tipo de mierda les enseñan en la facultad de comunicación</p>

	<p>3.- Los directores que han sido encumbrados como los nuevos casos de éxito del cine español por los medios y “la industria” han sido empaquetados como A.- Extremadamente Rentables B.- Extremadamente solventes en el plano técnico. Las cifras de coste e ingreso en taquilla de <em>Agora</em> o <em>Lo Imposible</em> son los datos que más suenan en nuestra cabeza por ser repetidos machaconamente. Incluso <strong>Bayona</strong> tuvo que recordar en la ceremonia de los Goya que hacer películas grandes (presupuestariamente) no es un síntoma de soberbia. Hasta ese punto hemos llegado.</p>

	<p>El otro-cine-existente es el llamado “Cine Invisible”, que solo existe de nuevo a partir de sus datos.  Una obsesión mediática una y otra vez por que hay un cine caro y un cine barato. Y esos son los dos valores en juego. El cine barato es, además, invisible. Como invisibles son las cosas que, aparentemente, no generan valor (tu madre limpiando tu casa es el ejemplo paradigmático).</p>

	<p>4.- Las webseries se producen, además, en un terreno que desde los medios y el gobierno se ha construido hostil a la creación como es Internet. Antes por la piratería, ahora porque “no es rentable”. Un espejo deformado que mira siempre el problema en los otros mientras los cursos on-line de las universidades P2P no dejan de crecer y crecer.</p>

	<p>Solo el dato del número de descargas y visitas entra en juego para medir el valor de algo en un territorio que no está valorizado de forma alguna por la industria. Que un estudiante de comunicación valore como “triunfo profesional” escribir en una serie de televisión por encima de la posibilidad de crear una webserie que le guste y que esté bien da una idea de hasta que punto la escala de valores está deformada.</p>

	<p>La imagen de “las series de éxito de la televisión española” (otra construcción mediática de las cadenas de televisión para, básicamente, autopromocionarse) esconde, no sólo la producción de un contenido pobre a muchísimos niveles y más deprimente en su afán por evitar los conflictos contemporáneos según avanza la crisis, sino principalmente las condiciones de miseria objetiva y subjetiva en las que se trabaja, con los salarios en caída libre desde hace cinco años, perdiendo la propiedad de proyectos propios en manos de meros intermediarios que actúan como comerciales de las cadenas y que te roban eso que tanto dicen defender: tu propiedad intelectual. Un medio que, además, en el último año y medio ha dejado de producir prácticamente todo y que está expulsando fuerza de trabajo cada día. Eso es lo que, de alguna manera, se ha construido como “éxito profesional”.</p>

	<p>5.- Y llegamos a las Webseries. Las Webseries son esa cosa que se pagan con plataformas de crowdfunding, que en vez de valorarse como un mecanismo de libertad financiera, esfuerzo, etc. se valoran como “El lugar al que acude quién no ha triunfado” (es decir, quién no tiene acceso a recursos) y que encima no está claro cómo “recuperan la inversión”. Porque esa es la otra cuestión que se pone encima de la meses desde hace años en la que la única discusión en el medio cultural es como hacer viables los “nuevos medios”, como si el día que fueran viables (ahora lo son más) tuvieran ya valor inmediato.</p>

	<p>Y con esto no quiero decir que el dinero no sea importante. El dinero es esencial, porque sin dinero no hay acceso a los medios de producción y no hay contenidos, no hay salarios y por tanto todo se vuelve 100% voluntario. Pero el dinero no es más que una herramienta. Hay que quitarle al dinero el poder del dinero.</p>

	<p>Y encima incluso el cálculo táctico es malo. Si tengo que elegir sigo prefiriendo un mundo de <a href="http://www.revistamongolia.com/">Revista Mongolia</a>, <a href="http://vengamonjas.blogspot.com.es/,&quot;Ladinamo&quot;:http://www.ladinamo.org/">Vengamonjas</a>, <a href="http://www.quevidamastriste.com/"><em>Qué Vida Más Triste</em></a>, <a href="http://www.filmin.es/pelicula/extraterrestre"><em>Extraterrestre</em></a>, <a href="http://www.filmin.es/">Filmin</a>, <a href="http://mementomori.editorialalegoria.com/">Memento Mori libros</a>, <a href="http://carambacomics.com/">Caramba Comics</a>, <a href="http://zemos98.org/">Festival Zemos98</a>, <a href="http://www.fundacionrobo.org/">Fundación Robo</a>, <a href="https://www.diagonalperiodico.net/">El Periódico Diagonal</a>, <a href="http://www.tomalatele.tv/web/">TomaLaTele</a>, <a href="http://loshermanospodcast.wordpress.com/">Los Hermanos Podcast</a> <a href="http://goteo.org/">Goteo</a> y <a href="http://www.verkami.com/">Verkami</a>, <a href="http://www.littlesecretfilm.com/">Little Secret Film</a>, <a href="http://minchinela.com/repronto/">Doctor Repronto</a>, <a href="http://www.diamondflashfilm.com/"><em>Diamond Flash</em></a>, <a href="http://www.15m.cc/">15M_CC</a>, etc. que cualquier posible idea de éxito reservada a muy pocas personas creando productos que sólo se van a medir en números.</p>

	<p>Aquí abajo, en medio de la crisis de la industria, sobrevivimos.</p>

	<p>Y nuestras fiestas son mejores.  </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/23956/ensename-la-pasta</link>
		<pubDate>Thu, 14 Mar 2013 09:06:00 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
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	</item>
	<item>
		<title>El Criterio y la Confianza en la era de las redes sociales</title>
		<description><![CDATA[<p>La serie <em>The Wire</em> tenía como lema el “Todo está conectado” y hoy mismo podemos trazar el camino que va de los sobres de barcenas al dinero de las constructoras a las políticas inmobiliarias en España. La ilusión de la objetividad ha sido sustituida por la certeza de la corrupción. El motivo, quizás, es que así como las redes consiguen rebelar el resultado de un proceso, el proceso en sí sigue siendo ópaco. La transparencia “en origen” no es suficiente. La transparencia como mecanismo para vigilar delitos no evita que éstos se produzcan.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- La idea de un jurado es la de alguien (o un grupo de personas) que administra justicia. La justicia, como sabemos, se representa con los ojos cerrados. La idea que transmite esa imagen es que no conocer es mejor para juzgar. Que lo subjetivo debe salir de la ecuación. Des-personalizar la decisión, hacerla cerebral es, entonces, garantía de éxito. Sin embargo, como sabemos, lo personal afecta al juicio y “la ceguera” suele ser más bien opacidad y territorio para que crezca la corrupción.  </p>

	<p>Al mismo tiempo, una de las características de las redes sociales es que han hecho que lo que estaba alejado se acerque mucho y que lo que era invisible y opaco, se haga visible. Así, desde Wikileaks a los sobres de Barcenas o el “yo te sigo si tu me sigues”  las redes que interconectan los macro o micro poderes, se van desvelando.</p>

	<p>La serie <em>The Wire</em> tenía como lema el “Todo está conectado” y hoy mismo podemos trazar el camino que va de los sobres de barcenas al dinero de las constructoras a las políticas inmobiliarias en España. La ilusión de la objetividad ha sido sustituida por la certeza de la corrupción. El motivo, quizás, es que así como las redes consiguen rebelar el resultado de un proceso, el proceso en sí sigue siendo ópaco. La transparencia “en origen” no es suficiente. La transparencia como mecanismo para vigilar delitos no evita que éstos se produzcan.</p>

	<p>2.- Hace unos meses participé en una iniciativa de eso que hoy se llama innovación social. La idea era juntar a personas del ámbito empresarial ligado a la cooperación, la ecología o la tecnológica con ámbitos ligados al mundo cultural y del arte. El Jurado del la propuesta estaba compuesto por algunas personas que conozco, buenos amigos que habían sido elegidos precisamente por su conexión con los territorios compartidos del arte y los ámbitos sociales y su capacidad relacional ligados a ellos. Se les animó, por ejemplo, a difundirla entre las personas que conocieran y animarlas a participar.</p>

	<p>El resultado fue, claro, que muchas de las propuestas presentadas venían de personas que los propios miembros del jurado conocían bien. Sin embargo, en ese momento debían juzgar las propuestas con una supuesta objetividad, algo que era evidentemente imposible. Las personas que compusieron el jurado decidieron no hacerlo y visibilizar y hacer transparente un criterio de confianza: “cómo conozco a estas personas, sé que el trabajo que dicen que van a desarrollar se desarrollará tal y cómo se dice”. La confianza garantizaba, de alguna manera un filtro de calidad. A esa transparencia se incorporó una demanda que, creo, es muy importante: la de incorporar mecanismos para medir si esa confianza se había cumplido o no, para evitar que el criterio personal no fuera nunca sometido a prueba.</p>

	<p>La pregunta es: ¿Se podría extrapolar este mecanismo? ¿Podríamos imaginar una decisión así convertida en protocolos más amplios y para la gestión de una cantidad mucho mayor de recursos? ¿Cómo podemos medir la confianza en un contexto panóptico e interdependiente?</p>

	<p>Si introducimos la transparencia en un proceso de este tipo e incluso si impulsamos la dimensión relacional de las propuestas afrontamos el problema de cómo valorar los extremos menos conectados de la red en relación a los nodos más fuertes.  </p>

	<p>En ese sentido es interesante un factor de medición que, si no me equivoco, viene de los proyectos de cooperación al desarrollo, que es el de la multiplicación. La pregunta que se hacen no es ¿qué producto genero?, sino más bien ¿qué infraestructura genero que puede ayudar a que se generen cuantos y cuales productos?</p>

	<p>La cultura y más la cultura-hype, está obsesionada con el resultado, financiando flores exóticas en vez de huertos.</p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/23800/el-criterio-y-la-confianza-en-la-era-de-las-redes-sociales</link>
		<pubDate>Thu, 14 Feb 2013 08:16:03 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2013-02-14:77c262b7562572606450a68115f67ab6/5836321cef8145994b9dda1f346fbf97</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Lo demás es hype</title>
		<description><![CDATA[<p>Inmediatamente me pongo en duda y recuerdo el inicio de <em>24 hours Party People</em> y el concierto de los Sex Pistols en Manchester. Menos de veinte personas en la sala. Muchos de los allí presentes terminaron formando grupos de música o sellos, o abriendo sala de conciertos. Me repito que la cantidad no es relevante si el efecto es sustancial.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Esta semana converso con un amigo sobre cosas de las que yo no sé nada. A saber, crítica literaria. Me dice que se considera de “críticos duros” dar nombres cuando se habla de fenómenos culturales. “Visibilizar responsables” lo llama. Me dice también que no siempre le convence, que hay cierto afán revanchista en algunas de las criticas que nombran. No siempre es útil. Quedamos en que hay que tener la valentía de nombrar en primera persona cuando la persona es relevante para el argumento. Lo recuerdo hoy, porque no voy a dar nombres. Creo que en este caso no tienen ninguna importancia.</p>

	<p>2.- Como con otro amigo y hablamos, de literatura, comentamos fenómenos culturales. Yo no sé nada de literatura en esos términos y él me habla (me ha pasado otras veces) de esferas culturales literarias que son, parece ser, relevantes, y de las que yo no conozco nada. Deben ser efectivamente relevantes porque con otra amiga también charlamos mucho de este asunto y a ella le preocupa. Dice que hay una literatura nacida en las redes que funciona un poco señalándose los unos a las otras. Que si yo digo que tu molas, que si yo digo que tú estas genial. Que si yo entro en la lista de de lo mejor del año de tu blog, que si tú me entrevistas en tu revista on-line cultural.</p>

	<p>Yo a eso lo he llamado de siempre “Internet” y siempre he tenido la sensación de que lo hacemos más o menos todo el mundo (el mes que viene hablaremos de esto) Pero ella me dice que en este caso es más peligroso, porque más que una confianza compartida producen una suerte de “nueva intelectualidad”.</p>

	<p>Lo hablamos a cuenta de la “Cultura de la Transición” y de una cosa que últimamente suena también aquí y allá: “Recambio de élites”. Que es un escenario posible. Vale.</p>

	<p>3.- La cuestión es que en ese juego de recambios, de nuevos actores, etc. Alguien saca un libro, el libro se mueve, el libro se referencia, el libro es objeto de atención. El libro, me dice mi amigo, no ha vendido ni 100 ejemplares. ¡Cien ejemplares! Este dato me sorprende. ¿Cómo puede ser relevante algo que no le interesa a nadie?</p>

	<p>Inmediatamente me pongo en duda y recuerdo el inicio de <em>24 hours Party People</em> y el concierto de los Sex Pistols en Manchester. Menos de veinte personas en la sala. Muchos de los allí presentes terminaron formando grupos de música o sellos, o abriendo sala de conciertos. Me repito que la cantidad no es relevante si el efecto es sustancial.</p>

	<p>Me digo también que hay veces que la cantidad es baja y el efecto es bajo también. Y aún así hay una demanda de atención. Hype, se llama.</p>

	<p>4.- <strong>Raúl Minchinela</strong> escribió un magnífico texto sobre Héroes del Silencio para el fanzine <em>Mondo Brutto</em>, que luego recopiló <a href="http://www.minchinela.com/libros/heroes_del_silencio">en forma de pequeño librito</a> El libro no se preocupaba demasiado de la calidad del grupo, sino más bien de lo que había generado a su alrededor, un circuito, un espacio, un reconocimiento desde abajo, entre la gente que, argumenta Minchinela, algo querrá decir.</p>

	<p>Es bastante habitual &#8212;por desgracia&#8212; identificar los fenómenos culturales (digamos los casos de éxito) con una especie de estrategia mediática. Las estrategias mediáticas funcionan un poco como la teoría de la conspiración, que tranquiliza, porque al fin y al cabo devuelve un mundo ordenado. Pero nadie vio venir <em>Harry Potter</em>, <em>Crepúsculo</em>, <em>50 Sombras de Grey</em>, a Los Clash o a Tarantino. Digamos que, al contrario que el libro que vendió menos de 100 ejemplares, mientras todo el mundo lo miraba, estos lo petaron cuando nadie estaba mirando y luego todo el mundo se preocupó por el contenido (que si bueno, que si malo) y muy poco por el fenómeno en sí (es decir, por la gente).</p>

	<p>Aquello que el mainstream (sea en el campo que sea) considera “natural” (ya que lo está vendiendo) jamás hará transparentes sus números. El libro que-debía-ser-relevante-pero-en-realidad-no-le-interesaba-a-nadie es un secreto de industria cultural. Si no lo sabes, si no sabes que en realidad no importa&#8230; puedes llegar a pensar que es muy importante. Al contrario, todo fenómeno con el que ese mismo mainstream no contaba, será minuciosamente analizado y, generalmente, tratado con desprecio, compasión, superioridad moral, etc. Pero nunca juzgado a partir de sí mismo, sino como anomalía.</p>

	<p>5.- El pasado día 8 de Enero se presentó en sociedad el “Partido del Futuro: Partido X” Un partido nacido desde las redes con la intención &#8212;dicen&#8212; de trasladar los principios y filosofía de la cultura libre y las redes al ámbito institucional. En los primeras 72 horas de existencia su vídeo de presentación fue visto por más de 200.000 personas en Youtube. Hasta el momento, todos los textos que hablan del Partido X se preocupan por decretar si es bueno, malo o regular. Abunda también quién explica la atención como consecuencia de una estrategia mediática, olvidado que los medios de comunicación dan noticias todos los días y no por eso a la gente le importan.</p>

	<p>Nadie se preocupa por esas 200.000 personas. Nadie les pregunta nada.</p>

	<p>Pero al final, lo único real son las personas. Lo demás es hype. </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/23638/lo-demas-es-hype</link>
		<pubDate>Mon, 14 Jan 2013 09:02:45 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2013-01-14:77c262b7562572606450a68115f67ab6/5658915f7ffbcd9ea4f1dc9a323c542a</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Más libertad... más regulación</title>
		<description><![CDATA[<p>No hay nada mejor que la libertad. La libertad es más o menos el sustento de toda la publicidad de perfumes, coches, bancos, etc. La libertad <span class="caps">MOLA</span>. Los Estados Unidos construyeron la narrativa de la política de bloques defendiendo que el Mercado (que era libre) era mejor que comunismo porque, al fin y al cabo, el comunismo no era libre. Así, durante años, se ha establecido una falacia lógica que presupone que ambos conceptos: Mercado y Libertad.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Primera cuestión. ¿Qué demonios tiene que ver la cuestión de la regulación y la cuestión de la libertad en una columna que habla de hype? Respuesta: Sal a la calle, busca tu zona hipster favorita y pregúntale a alguien por la libertad. Cuando te aburras de oírle, vuelve.</p>

	<p>No hay nada mejor que la libertad. La libertad es más o menos el sustento de toda la publicidad de perfumes, coches, bancos, etc. La libertad <span class="caps">MOLA</span>. Los Estados Unidos construyeron la narrativa de la política de bloques defendiendo que el Mercado (que era libre) era mejor que comunismo porque, al fin y al cabo, el comunismo no era libre. Así, durante años, se ha establecido una falacia lógica que presupone que ambos conceptos: Mercado y Libertad. Comunismo y ausencia de libertad están, de alguna manera relacionados. Que no puede haber Mercado Sin Libertad o Comunismo con Ella.</p>

	<p>En esto llegaron China y el Software Libre y lo pusieron todo patas arriba.</p>

	<p>2.- Hablemos de Procomún. Los bienes comunes, dicho “a lo claro” son formas colectivas de gestión de un determinado bien de tal forma que este no sea destruido.</p>

	<p>Una de las claves de la gestión de los bienes comunes es la democracia y la participación. La relación entre la sostenibilidad e inalienabilidad del bien y la participación determina la relación de libertad entre la comunidad y el bien. Dicho de otra forma, podemos gestionar de forma común un pozo siempre y cuando no lo sequemos (aunque lo decidamos democráticamente). La libertad de uso es absoluta a partir de dos o tres principios muy claros. De la misma forma, el Software libre o productos culturales con licencias copyleft te permiten una gran libertad de uso, siempre y cuando respeten los principios que garantizan que esos bienes libres lo sigan siendo.</p>

	<p>La paradoja es que una regulación intensa permite una gran libertad y dicha libertad favorece la replicabilidad de dichos bienes y por tanto su sostenimiento.</p>

	<p>Lo complejo es luchar contra un mito e identificar un asunto espinoso.</p>

	<p>El mito: Que las cosas son mas libres cuanto menos reguladas están. Para que ese mito funcione tendríamos que partir de una especie de imposible tabula rasa (Solo apta para el modelo de laboratorio en el que Ayn Rand y la Fundación <span class="caps">FAES</span> diseñan sus políticas) en la que todo el mundo tendría uniforme e igualitariamente repartidas las opciones y las posibilidades. Ahora intente montar un negocio y compruebe como su libertad y su capacidad de endeudamiento van de la mano y verá hasta que punto la libertad, así, como mito, no vale una mierda.</p>

	<p>El Espinoso Asunto: Que es cierto que la libertad está muy bien. Que es más cierto aún que la regulación produce muchas veces dificultades serías de participación porque atrofian los procesos (una buena prueba son todos los proyectos municipales de participación ciudadana, diseñados para evitarla) ¿Qué tipo de regulación favorece la libertad? Aquella que se basa en principios generales de funcionamiento y que tiene capacidad de autorregulación y mutación. Que una comunidad gestione un bien quiere decir que las normas de funcionamiento tienen que ser adecuadas a dicha comunidad y probablemente cambiantes, como cambiantes son las comunidades. Pero a la vez los principios deben mantenerse o el sistema de funcionamiento se corromperá.</p>

	<p>3.- Hablemos de Crowdfunding.</p>

	<p>Recientemente (Ahora entra la parte del hype) ha habido algunas polémicas interesantes en torno a la plataforma de Crowdfunding Kickstarter. Varios usuarios se han quejado de que había campañas demasiado&#8230; “comerciales” o promovidas por gente (David Fincher, Ron Gilbert, Amanda Palmer) que no las necesitaban y que esto pervertía una herramienta “libre”. No voy a entrar en la discusión en si, tan solo quería identificar como Kickstarter hace gala de ser una plataforma muy abierta, poco regulada. Es decir, que tiene pocos mecanismos para controlar quién propone qué campañas. Esto está provocando una ruptura en la propia comunidad de “Kickstarters” (es un concepto) que ven como gente con más visibilidad, más poder de convocatoria y, en definitiva, más libertad de acción, están privatizando una herramienta y haciendola&#8230; menos libre.</p>

	<p>La Plataforma de Crowdfunding Goteo es, aparentemente, mucho menos libre que Kickstarter. Obliga a que todos los proyectos que se presenten sean “procomún” y que tengan un uso social de algún tipo. Cuando hay un conflicto en torno a alguna campaña (y los hay) la discusión no habla de  cultura o esencias, sino de si las regulaciones se están aplicando bien o no. El problema que suele haber es que, si bien los procomunes digitales están tremendamente claros (porque están perfectamente definidos por sus comunidades), los procomunes “analógicos” y los “retornos comunitarios” no lo están tanto.</p>

	<p>La paradoja es la misma. Más regulación con buenos criterios, permite más libertad y mayor crecimiento. Menos regulación y más libertad aparente favorece la privatización de las herramientas comunes y, por tanto, neutraliza su aparente libertad.</p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/23502/mas-libertad-mas-regulacion</link>
		<pubDate>Fri, 14 Dec 2012 09:19:40 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2012-12-14:77c262b7562572606450a68115f67ab6/e2ec2670dd23e43528ef1082fc0c2eef</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Guerra de cosas Vs Ecce Homo</title>
		<description><![CDATA[<p>Durante mucho tiempo, en el campo cultural se desarrollaban listas con lo mejor del año, del trimestre o de la vida. A pesar de su carácter cuantitativo (generalmente eran votos) los listados solían incluir las preferencias particulares de quién los había elaborado. Servían no tanto (o no sólo) para indicar qué es lo mejor, sino más bien para descubrir qué le gusta a quién y por qué, descubrir cosas o… charlar. </p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- La película <em>Los Inmortales</em> popularizó la expresión “Solo puede quedar uno”. El procedimiento era relativamente sencillo, bastaba con cercenar la cabeza del contrincante para avanzar hasta conseguir el preciado objetivo final. Eliminar al contrario suele ser garantía de victoria. Cuando hablamos de deportes es relativamente fácil saber quién es el mejor en algo porque podemos cuantificarlo, el varón más rápido del mundo, la mujer que más alto salta, etc. </p>

	<p>Durante mucho tiempo, en el campo cultural se desarrollaban listas con lo mejor del año, del trimestre o de la vida. A pesar de su carácter cuantitativo (generalmente eran votos) los listados solían incluir las preferencias particulares de quién los había elaborado. Servían no tanto (o no sólo) para indicar qué es lo mejor, sino más bien para descubrir qué le gusta a quién y por qué, descubrir cosas o… charlar. </p>

	<p>Las listas, por lo general tienen cierta tendencia al conservadurismo cuando las realizan medios de comunicación offline (La tradicional comunicación de meses) y una espectacular falta de memoria cuando se realizan en medios digitales. Lo cual nos recuerda que el gusto es cuestión de, entre otras cosas, soportes y que es, bueno… difícilmente cuantificable.</p>

	<p>En los tiempos del hype la lista ha dejado paso a la competición. El listado permitía hacer un trayecto propio entre unas cosas y otras, mientras que la competición, como en el deporte, trata de ver quién es el mejor. Es decir, de eliminar al contrario. Así, el diario El País, copiando iniciativas similares de medios estadounidenses se ha lanzado a identificar cual es la mejor serie y cual es la mejor película de entre todos mediante un sistema de votos y fases. (En un <a href="http://librodenotas.com/cronicasdelhype/17930/el-hype-necesita-yonquis-optimistas">artículo anterior de Crónicas del Hype</a> hablamos de los yanquis optimistas y las redes sociales, así que no me extiendo por aquí en los motivos reales que llevan a <em>El País</em> a lanzar esta propuesta). Lo importante es la idea de que tener una mayoría de votos te convierte en ganador y que ganar significa borrar a los contrarios y sus propias mayorías. Un modelo cultural basado en la escasez que nos recuerda sistemáticamente que en el modelo de la máquina hype de lo que se trata es de reducir la complejidad a uno. Y a eso lo llama modelo democrático. </p>

	<p>Cuando se lanzó la “Guerra de Series” (pues así se llama la iniciativa de el diario <em>El País</em>), <a href="http://elhematocritico.blogspot.com.es/">El Hematocritico del Arte</a> y <a href="http://emperador-de-los-helados.blogs.fotogramas.es/">El Emperador de los Helados</a> lanzaron <a href="http://elhematocritico.blogspot.com.es/2012/07/guerra-de-cosas.html">Guerra de Cosas</a>. Una manera mucho más directa y divertida de explicar lo que yo intento explicar con esta columna.</p>

	<p>2.- La Restauración del <a href="http://www.que.es/archivos/201208/ecce-homo-normal-365xXx80.jpg">Ecce Homo de Borja</a> funciona como una especie de reverso cultural de la lógica “Sólo puede quedar uno” de la “Guerra de Cosas”. </p>

	<p>Una de las definiciones mas interesante de Contracultura se presenta en una pieza de <a href="http://minchinela.com/repronto/">Reflexiones de Repronto</a> y hace referencia a aquellos elementos de la cultura que solo pueden entenderse situacionalmente, en el espacio tiempo en que fueron creados. Son producto de su tiempo. A partir de este criterio, el lenguaje de los <span class="caps">SMS</span> seria contracultura. Y a partir de este mismo criterio, El Ecce Homo de Borja lo sería también porque su relevancia cultural es imposible disociarla del momento y la forma en la que fue producido. Esa forma es, fundamentalmente, la de la cultura participativa, la remezcla, la reapropiación y la multiplicidad. Lo contrario de lo que la Máquina-Hype produce. </p>

	<p>El Ecce Homo de Borja es la valorización del error. Un error, además, fruto de las buenas intenciones. El “error”, es decir, el descuido, nos habla de formas de arte no premeditadas ni cargadas de intención. Exactamente lo que es la cultura cuando no tiene un sentido trascendente.</p>

	<p>El Ecce Homo de Borja alcanza valor no a partir de si mismo sino de la replicación de su relato. Es al convertirse en narración colectiva que coge pleno sentido.</p>

	<p>El Ece Homo de Borja es, en sí, una apropiación, pero además tiene los dos elementos clave para facilitar la remezcla: es icónico y es una aparente devaluación de una obra de arte trascendente (religiosa, nada menos. Pura Alta Cultura), por lo que es irónico (incluso a su pesar).</p>

	<p>Es la apropiación colectiva la que carga de sentido una acción que no lo tenía y la sitúa en el contexto.</p>

	<p>Finalmente, es efímero. En unas semanas queda borrado del paisaje posmediatico. Su sentido, por tanto, no es la permanencia en el tiempo, sino el goce directo e irónico. </p>

	<p>No se me ocurre una aproximación mejor a los tiempos actuales que ésta. </p>

	<p>Y a nadie se le ocurriría hacer una “guerra” de votos para elegir el “mejor” Ecce Homo, la mejor reapropiación, el mejor montaje. Ni el mejor meme de 4chan, el mejor video doblado con voces chorra, ni el mejor video de gatitos. </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/23034/guerra-de-cosas-vs-ecce-homo</link>
		<pubDate>Fri, 14 Sep 2012 09:08:08 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
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	</item>
	<item>
		<title>Bienvenidos al desierto de lo Real / Bienvenidos al oasis de lo irreal</title>
		<description><![CDATA[<p>La conclusión de Moore, un tanto reaccionaria en su lectura del pasado inmediato, no se preocupa tanto de identificar los espacios de potencia emergentes como de dinamitar los lugares comunes de la fantasía pop mainstream. Y sin embargo, plantea una reflexión muy interesante, que es la de la relación entre ficciones y realidad para mantener el aliento de ambas. Sin ficciones no hay sociedad. Sin narraciones no hay cuerpo social. Sin relatos, no hay consistencia colectiva.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- <strong>Alan Moore</strong> publicó hace apenas una semana el tercer tomo de la saga “Century” de <em>La Liga de los Hombres Extraordinarios</em>. Century sigue la linea de los últimos trabajos de Moore planteando un recorrido por las ficciones y la cultura pop como elemento constituyente del siglo XX. Así, en el primer tomo encontrábamos una deconstrucción de la obra de Bretch, el clima de lucha de clases de principios del Siglo XX. En el segundo tomo nos asomamos a una brecha posible durante el “verano del amor” que deviene fantasía oscura de un hippismo atrapado de pulsión de muerte y finalmente, en el tercer tomo, Moore y <strong>Kevin O&#8217;Neill</strong> nos proponen una lectura del “pasado reciente” en el que la cultura pop ha se ha desvinculado de la realidad por completo y ha sacrificado la épica en aras de un tren de juguete poco problemático lleno de remakes, franquicias. La cultura como un parque de atracciones saturado de estímulos mientras el mundo real sufre dolorosamente las consecuencias de la guerra contra el terrorismo post 11-S.</p>

	<p>La conclusión de Moore, un tanto reaccionaria en su lectura del pasado inmediato, no se preocupa tanto de identificar los espacios de potencia emergentes como de dinamitar los lugares comunes de la fantasía pop mainstream. Y sin embargo, plantea una reflexión muy interesante, que es la de la relación entre ficciones y realidad para mantener el aliento de ambas. Sin ficciones no hay sociedad. Sin narraciones no hay cuerpo social. Sin relatos, no hay consistencia colectiva.</p>

	<p>2.- Podríamos, sin embargo, imaginar un tercer tomo de “Century” en un paradójico universo paralelo en el que La Liga deambula por un universo en crisis, en proceso de destrucción material de la existencia y en el que nuevas ficciones vienen a recomponer el territorio de lo real. Un universo un pelín más en el futuro: 2012.</p>

	<p>El propio Moore se vería obligado a introducir una versión pastiche de su propia obra <em>V de Vendetta</em> en el cuerpo de “Anonymous”. Y se preguntaría, quizás, si los hackers enmascarados son la materialización de una ficción previa u otra cosa. En ese otro universo, habría campamentos neonómadas en las plazas de Egipto. Habría acampadas en las orillas de un Wall Street anegado por el paso de unos zombies encorbatados.</p>

	<p>Las ficciones se construirían recuperando la tradición oral y se hablaría de rumores, mentiras, chistes, locuras. Se consensarían imaginarios en míticas figuras móviles que se evaporarían al poco tiempo, <em>hashtags</em> a veces, mineros otras, jóvenes rabiosos de la periferia londinense de pronto, estudiantes parisinos. Se hablaría de milagrosas constituciones construidas cooperativamente en los lejados territorios helados de la fortaleza de la soledad de Superman. Los Mutantes fundarían Genosha en Rio de Janeiro y Godzilla atacaría por enesima vez las costas de Fukushima.</p>

	<p>Las pantallas emitirían por satétile conciertos de niños robot seguidos por una legión de “believers”, mientas otros relatos se pasan de mano en mano en códices digitales de usar y tirar. </p>

	<p>Maravillados por las fértiles nuevas narrativas, crecerían oasis imaginarios que arraigarían en territorios desérticos que florecerían al contacto de la mente y de las manos. La ficción y la realidad se tejerían de nuevo, poco a poco, violentamente a veces, dolorosamente otras, pero fértil.</p>

	<p>Dos universos que parecen lejanos en el espacio&#8230; y solo están lejos en el tiempo.</p>

	<p>Lo que cambia el mundo en seis años. </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/22741/bienvenidos-al-desierto-de-lo-real-bienvenidos-al-oasis-de-lo-irreal</link>
		<pubDate>Sat, 14 Jul 2012 09:08:46 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2012-07-14:77c262b7562572606450a68115f67ab6/d487df2ba310d96239858f5d929c8bc2</guid>
	</item>
	<item>
		<title>La Cultura Consensual, la Máquina-hype y La Escena</title>
		<description><![CDATA[<p>Desde hace unos años asistimos a la destrucción de un modelo cultural en vivo y en directo. Ese modelo, declinado en nuestra realidad circundante (la de los rescates) se puede llamar Cultura de la Transición o (y creo que para esto es mejor término) Cultura Consensual.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p><center><img src="http://librodenotas.com/images/2937t.jpg" alt="Erbe" /></center><br />
<center><strong>Esquema del encuentro por <a href="http://www.mireiaperez.com">Mireia Pérez</a></strong></center></p>

	<p>0.- Hace poco más de una semana participé en un encuentro de la Universidad de Alcala de Henares que llevaba por título “Gracias y Desgracias de la Clase Creativa”. Como soy un desastre, no leí las instrucciones-de-uso del encuentro y no supe que cada intervención sería de unos 5-10 minutos, así que me hice un esquema loco que daba para mucho más. En la charla tuve que acortarlo (para bien) Pero algunas cosas quedaron en el tintero, así que voy a intentar reconducir ese esquema en un texto para el hype. Espero que sirva.</p>

	<p>1.- Desde hace unos años asistimos a la destrucción de un modelo cultural en vivo y en directo. Ese modelo, declinado en nuestra realidad circundante (la de los rescates) se puede llamar Cultura de la Transición o (y creo que para esto es mejor término) Cultura Consensual. Sin entrar en la crítica de la cultura consensual hay dos evidencias que se ponen sobre la mesa. A.- La Cultura Consensual funcionaba como cultura y B.- La Cultura consensual tiene dificultades de funcionamiento. ¿Qué quiere decir &#8220;funcionaba&#8221;? Quiere decir que tenía un sistema de señales útil (permitía saber a alguna gente qué era pertinente y qué no), unos sistema de acceso a las cosas, un sistema de derechos asociados a las personas que trabajaban en el interior de esa cultura, mecanismos de financiación, etc. Cuando decimos que la Cultura Consensual tiene dificultades para funcionar quiere decir que todos esos mecanismos están rotos. No funciona el sistema de señales, no funcionan los mecanismos de distribución, no funciona la financiación y como consecuencia de todo eso no funciona tampoco el sistema de derechos asociados. Crisis, se llama también.</p>

	<p>2.- La reacción cultural a esa descomposición de la cultura consensual ha tenido dos dinámicas opuestas. Una para arriba y otra para abajo. La dinámica cultural por arriba ha construido la Máquina-Hype. Grandes eventos culturales que secuestran la realidad informacional y vivencial y se vuelven imprescindibles. La Máquina-Hype tiene un éxito tremendo en lo económico ya que funciona como un mecanismo de “acumulación por desposesión” (palabro); no desposesión física, como a esos campesinos a los que les quitan las tierras, sino desposesión de las múltiples señales que se condensan en una gran señal. Desposesión de los mecanismos de atención. Vale, de esa hemos hablado mucho.</p>

	<p>Por abajo, la crisis de la Cultura Consensual genera “Experimentos Culturales”. Digo experimentos porque aún no constituyen un modelo, sino ejemplos dispersos en proceso de reorganización constante. Algunas características de este modelo cultural son: proliferante, cooperativo, problemático y “dispolibre”</p>

	<p><span class="caps">PROLIFERANTE</span>: No es un modelo cultural que se reduzca a la unidad, sino miles que crecen con estructura rizomática, extendiéndose de forma horizontal y muy veloz por el territorio.</p>

	<p><span class="caps">COOPERATIVO</span>: Son pequeños modelos de empresas que favorecen pequeñas estructuras que cooperan hacia dentro (con relaciones laborales más horizontales) y hacia afuera (entre ellas).</p>

	<p><span class="caps">PROBLEMATICO</span>: Son expresiones culturales que problematizan de muy diversas formas la realidad y que violentan sistemáticamente la “Cultura Consensual” (aunque no la Cultura-Hype, que analizan, respetan, ironizan, etc.)</p>

	<p><span class="caps">DISPOLIBRE</span>: Uso este palabro tan de manual de economía hype para definir una relación ambigua con la propiedad intelectual que se mueve entre la lógica de los disponible (permitir el acceso más o menos gratuito y sencillo a la cosa, pero no tanto la posibilidad de reapropiarse y remezclar la cosa) y lo libre (que compatibiliza el libre acceso y libre uso).</p>

	<p>Esta forma cultural es, a la vez, una condición experimental (una prueba). Un espacio de una precariedad laboral importante, pero a la vez el único espacio posible de creación de un modelo cultural sostenible socialmente (es decir, que pueda creer un ecosistema cultural que funcione en el sentido mencionado anteriormente: Sistema de señales, derechos, financiación, acceso.)</p>

	<p>Esta nueva cultura experimental no responde tampoco a la noción de contracultura clásica porque no tiene cultura a la que oponerse y a partir de la cual definirse, sino que es instituyente en el sentido de que propone instituciones culturales de nuevo tipo.</p>

	<p>Estas formas de creación, estos microlaboratorios expresivos, empiezan a componer algo parecido a una “Escena”. Esa escena no puede entenderse en el sentido clásico (un territorio físico, un circuito) sino más bien como un campo magnético. Un juego de atracciones.</p>

	<p>El problema que aborda ese experimento cultural es que esa atracción, esa empatía, no termina de conjugar estructuras de cooperación que aborden lo económico. Es decir, los derechos. Es decir, las formas de financiación y la relación con lo ámbitos de lo público, lo privado y la emergencia de los nuevos espacios comunes. </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/22591/la-cultura-consensual-la-maquina-hype-y-la-escena</link>
		<pubDate>Thu, 14 Jun 2012 09:11:15 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2012-06-14:77c262b7562572606450a68115f67ab6/621dbb16edac4799f407b3088667f51b</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Realidad Infectada</title>
		<description><![CDATA[<p>Los hackers tienen una definición de la red mejor que “infinita”. Usan “infinitamente profunda”. La diferencia es importante porque mientras la primera definición hace referencia a su superficie, a su piel, la segunda hace referencia tanto a su piel como a sus infraestructuras técnicas, como a la relación entre red y cuerpo. Lo que los creadores del video de Kony necesitan es una comunidad, lo que están creando es una audiencia.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- <em>Inception</em>, película escrita y dirigida por <strong>Cristopher Nolan</strong> en 2010, está construida en torno a una de las ideas-fuerza del presente: Una idea, por si sola, en si misma, puede cambiar la mente de alguien, proliferar y, de ahí, cambiar el mundo. La película fue entendida como un <em>Matrix</em> de nuevo cuño, pasando por alto que dónde aquella era una impugnación mainstream al capitalismo cognitivo de la era Clinton y la fundación estética de una cierta ética hacker. Aquí estamos ante la representación de todos los tópicos del capitalismo 2.0: Donde allí había una lucha entre control y libertad (entendida, además, como libertad colectiva) aquí estamos en una forma de conflicto que sucede siempre de nuestra mente (de individuos libres y concienciados) para adentro. Una idea cambia el mundo.</p>

	<p>2.- El gran meme de la semana es <a href="http://www.youtube.com/watch?v=Y4MnpzG5Sqc">el vídeo de Kony</a>. Es el viral más rápido de la historia en el que no me quiero extender mucho, porque esta entrada de <strong>Delia Rodriguez</strong> en el blog <a href="http://blogs.elpais.com/trending-topics/2012/03/asi-te-ha-manipulado-el-video-de-kony-2012.html">Trending Topics</a> ya lo hace muy bien (y porque las capas de perversidad que tiene el vídeo merecen post aparte). Sin embargo, hay dos cuestiones que se pueden rescatar. El vídeo se inicia de la siguiente manera: <em>“Nada es más poderoso que una idea, cuyo momento ha llegado. Ese momento es ahora”</em>. El video se entiende como un <em>Inception</em> a la mente de la humanidad. Un asalto memetico, en su propio sentido están las trazas de su fracaso.</p>

	<p>Dicen sus creadores: <em>“Hemos hecho 10 documentales antes que este, y los hemos mostrado en institutos y universidades desde 2006. Hemos construido una base de apoyo a través de nuestros otros films. Pero la realidad es que trabajamos muy duro e hicimos todos esos vídeos y pusimos tanto esfuerzo en ellos y consiguieron 3.000 visitas. Y entonces un vídeo con un gato tirando de la cadena tiene 40 millones de visitas. Eso nos dejó diciendo ¿qué estamos haciendo mal?”</em> La respuesta que han encontrado es sencilla. Convirtamos nuestros  vídeos sobre la situación de los niños soldado en África en vídeos de gatitos. Su éxito es fácilmente mensurable en hits y replicaciones, la proliferación es como la audiencia de los blockbusters. Todo&#8230; y nada.</p>

	<p>Los hackers tienen una definición de la red mejor que “infinita”. Usan “infinitamente profunda”. La diferencia es importante porque mientras la primera definición hace referencia a su superficie, a su piel, la segunda hace referencia tanto a su piel como a sus infraestructuras técnicas, como a la relación entre red y cuerpo. Lo que los creadores del video de Kony necesitan es una comunidad, lo que están creando es una audiencia.</p>

	<p>Videos de gatitos, tan fácilmente copiables como olvidables. Kony, nombre de sanguinario asesino es reducido a <em>puchy</em>, nombre de adorable gatete. Gatos que se caen, niños negros de ojos enormes, infinitamente replicados, recorriendo el córtex planetario&#8230; Te hacen sentir bien un segundo. No tienes que mantener la mirada, es satisfacción inmediata.</p>

	<p>3.- Pero hay algo quizás más importante. La superficie narrada del planeta es mayor que la superficie real del planeta. Nunca antes en la historia la representación de la realidad había sido más extensa que la propia realidad. Así, lo real, no es más que la preparación de un relato y no hay forma de saber si las fotos robadas a <strong>Scarlett Johannson</strong> son un robo o un truco. Si las fotos robadas a <strong>Christina Hendriks</strong> son un robo, una manipulación, un anuncio o una tendencia.</p>

	<p>Por eso, <strong>Shakira</strong> sube a su cuenta oficial de youtube un video grabado supuestamente por un fan en el que sale la propia Shakira <a href="http://www.youtube.com/watch?v=O5COUHz6v44&amp;list=UUYLNGLIzMhRTi6ZOLjAPSmw&amp;index=1&amp;feature=plcp">cortando una calle con su coche y cantando rap</a> Un vídeo que hace apenas tres años se habría ocultado, se habría explicado y matizado, hoy forma parte del relato de un artista que sabe que su identidad es su propio relato. Y que el relato, hoy, es la representación ficcionada de una realidad que se presenta como azarosa y movil, pero que nos deja cada vez más tranquilos. <em>Inception</em> no, Infección. </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/22088/realidad-infectada</link>
		<pubDate>Wed, 14 Mar 2012 08:40:36 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
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	</item>
	<item>
		<title>La complejidad de ser auténtico</title>
		<description><![CDATA[<p>En el mundo de la cultura, sus productos y servicios, la autenticidad parece ser un elemento importante. He buscado “auténtico” en el diccionario y me he llevado una sorpresa. La segunda definición es la que parece más adecuada a estas cuestiones: “Honrado, fiel a sus orígenes y convicciones”, aunque la cuarta acepción también tiene su aquel: “Certificación con que se testifica la identidad y verdad de algo”. Me quedo, sin embargo, con la tercera acepción, que me parece que da en el clavo por un lado inesperado: “Se decía de los bienes o heredades sujetos u obligados a alguna carga o gravamen”.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- En el mundo de la cultura, sus productos y servicios, la autenticidad parece ser un elemento importante. He buscado “auténtico” en el diccionario y me he llevado una sorpresa. La segunda definición es la que parece más adecuada a estas cuestiones: “Honrado, fiel a sus orígenes y convicciones”, aunque la cuarta acepción también tiene su aquel: “Certificación con que se testifica la identidad y verdad de algo”. Me quedo, sin embargo, con la tercera acepción, que me parece que da en el clavo por un lado inesperado: “Se decía de los bienes o heredades sujetos u obligados a alguna carga o gravamen”. </p>

	<p>La autenticidad para esta tercera acepción hace referencia a un problema. Es algo “heredado” y que supone “una carga”. Entonces, ¿Es ser auténtico una problema o es lo que hay que ser?</p>

	<p>2.- Como la mayor parte de los conceptos que el hype utiliza, “auténtico” es un signo de marca tan artificial como “real” o “rebelde” o&#8230; pon el que prefieras. Digamos que si hay una auténticidad “no-hype” ésta está ligada a una determinada ética. ¿A que hace referencia esa ética? </p>

	<ul>
		<li>A la relación entre el texto y quién lo ha producido: Ser “auténtico” en éste caso sería tener una correlación entre lo que dices y los haces.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>A la relación entre lo que dices y haces ahora con respecto a lo que decías y hacías antes: Esta es más peliaguda por cuestiones que analizaremos en breve.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li>A la relación entre lo que dices y la forma en la que has podido llegar a decirlo: Esta forma de autenticidad es la que ha sido, históricamente, menos importante a la hora de medir la autenticidad de cada quién.</li>
	</ul>

	<p>Problema. Si la autenticidad es un valor contable. Es decir, si uno tiene más éxito contable a partir de su autenticidad (cosa que está por ver) el resultado de esa autenticidad va a modificar sus condiciones de vida sustancialmente. Vamos, que ese chico negro del guetto, ese rockero de garaje, ese escritor de la miseria, va a ser un chico negro millonario, un rockero de los 40 principales y un escritor de portada de suplemento cultural. </p>

	<p>Si en esas posiciones uno sigue siendo honesto a lo que es debería dejar de ser honesto a lo que era. Si no hace eso dejara de ser honesto en la primera variable, la relación entre lo que dices y lo que haces. Es decir, si Green Day sigue escribiendo sobre ser un joven perdedor borracho está obviando que, al menos, ya no son ni jóvenes ni perdedores. Y si escriben sobre ser unos adultos winners, se pueden encontrar conque la gente les diga que “ya no son lo mismo” (Lo cúal  es&#8230; ejem, verdad)</p>

	<p>La autenticidad, concebida como un continuum enfrenta un problema importante: la gente y las cosas cambian.  </p>

	<p>Quizás por eso aquellos que han concebido su autenticidad a partir del cambio y no de la permanencia tienen más fácil abordar tan espinosa cuestión. Piensen en sus ejemplos favoritos. </p>

	<p>3.-  Ahora vamos a complejizar el problema un poco.</p>

	<p>a.- Hay una industria cultural de la autenticidad cuya infraestructura material es la misma que aquella a la que dice enfrentarse. Se llama “indie”. Se llama “cine comprometido”. La coherencia entre lo que dice ser y la forma en la que ha conseguido ser lo que es (Esto es, la infraestructura que ha puesto en marcha para decir que es auténtica) están tan alejadas como tu casa del Sol. El resultado es que sus protagonistas se convierten en seguida en cosas que contradicen lo que dicen, pero como decirlo forma parte del espectaculo, pues no pueden dejar de decirlo. </p>

	<p>b.- Hay una industria cultural de la autenticidad cuyo discurso no son los valores, sino el deseo. Esa industria es maravillosamente coherente y como la otra ha construido la coherencia como su mecanismo de legitimación en el mercado y sin embargo, funciona bajo las mismas reglas que la industria del deseo,  pues no puede ganar. Así, una canción de Black Eyed Peas resulta más coherente que una de&#8230; pongan aquí sus ejemplos favoritos. Esa industria del deseo, además, se sostiene sobre la mutación de su propia artificialidad que además, en su coherencia, se presenta como artificial. Justin Bieber o Miley Cirus son la vanguardia de esta industria. Lady Gaga es su mejor embajadora. El deseo mutante mira al futuro. Porque en el futuro seremos, seguro, otra cosa. La autenticidad indie mira a “los orígenes” y como todo lo que mira al origen como fuente de saber se convierte en religión. En moral (y de ahí la superioridad moral de lo indie) </p>

	<p>c.- Empieza a hacer fugas. Formas de financiación de proyectos como el crowdfunding ligan la autenticidad a la infraestructura y conciben el público como un aliado vigilante. Experimentos de la identidad como Gorillaz o Anonymous (en dos campos bien distintos) juegan con la posición de la identidad cultural colectiva o con la construcción de una identidad indie-artificial,  mutante. </p>

	<p>Nacen  luchas en torno a la propiedad intelectual, se forman de nuevas empresas de la comunicación y nuevos proyectos culturales que vinculan su producción sensible (sus contenidos) con su producción invisible (sus relaciones laborales y personales, la forma en la que gestionan sus recursos y sus beneficios, etc.) </p>

	<p>Hay creadores culturales que están principalmente preocupados por la credibilidad de sus creaciones por si mismas, siendo el público el que las dote de sentidos. Y no en relación a su vida. Gente, en fin, que al no considerar la “obra de arte” el sujeto de una transformación en las “conciencias”. Gente que situan el centro del sentido en el público y no en ellos mismos. Ser coherente y auténtico es, al final, algo que nadie nos ha pedido y que nos ponemos como deber cuando pensamos que somos algo mucho peor, importantes. </p>

	<p>Pd.- Este texto no existiría sin <a href="http://emperador-de-los-helados.blogs.fotogramas.es/2012/02/08/el-inevitable-aunque-largamente-postergado-post-sobre-lana-del-rey/">éste otro de El Emperador de los Helados</a> y <a href="http://librodenotas.com/mondopixelpg/21915/y-ademas-es-imposible">éste otro de Mondo Pixel Gp</a>.</p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/21934/la-complejidad-de-ser-autentico</link>
		<pubDate>Tue, 14 Feb 2012 09:10:00 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2012-02-14:77c262b7562572606450a68115f67ab6/e4aee5a8e4d916f0ec983677f0c6587d</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Cerrando chiringuitos, averiando las atracciones</title>
		<description><![CDATA[<p>La cultura de la rentabilidad y la eficacia se aposenta en el territorio desde hace años. El nuevo hype del ahorro tiene sus propias paradojas. La cultura no es rentable, dice. El periodismo cultural menos que ningún otro. Pero la producción de riqueza pasa por la generación de marcas que se puedan vender, imaginarios compartidos&#8230; Cultura.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Un hastag recorre twitter, #gratisnotrabajo, una reacción de los profesionales del periodismo a las ofertas de trabajo completamente abusivas, medios digitales que no pagan, condiciones de miseria. El ejercicio de transparencia remueve ciertos cimientos, ¿cuanto se paga por una columna? ¿a cuanto la pieza? La transparencia acompaña a la decepción. También es el momento de recoger un “nosotros”. El meme “los de la cultura” (globo en el que se mete ocasionalmente a los periodistas, cuyas condiciones laborales son, si cabe, peores) se requebraja, trabajadores precarizados en televisión, prensa, cine, etc. Trabajadores de la comunicación.  </p>

	<p>Paradojas: Somos los mismos profesionales que tenemos blogs de libre acceso, que twitteamos, que producimos información y comunicación de forma libre y gratis. Cada día. Durante años ese era “el otro trabajo”. El trabajo voluntario que acompañaba a remunerado, el hobby.  </p>

	<p>Pero el mundo cambia y los necios siguen llamando paz al mero alejarse del frente.  </p>

	<p>2.- La cultura de la rentabilidad y la eficacia se aposenta en el territorio desde hace años. El nuevo hype del ahorro tiene sus propias paradojas. La cultura no es rentable, dice. El periodismo cultural menos que ningún otro. Pero la producción de riqueza pasa por la generación de marcas que se puedan vender, imaginarios compartidos&#8230; Cultura. Pero cultura de otro tipo, cultura que no produce nada, cultura del turismo, cultura desproblematizada, cultura que, al final, no produce lazo social, base de cualquier economía. O sea, que no funciona ni económicamente.  </p>

	<p>La alianza cultura-infraestructuras-dinero público que pasa a manos privadas por el turismo ya no está cañón. Cuando sabes que el modelo que propones no funciona ya no es un modelo, a partir de ese momento se llama saqueo. Niemeyer en Asturias, Festivales de Cine por todas partes, el último en Asturias, modelo cultural liberal-económico, muy asentado en el nuevo cine español: discurso técnico del entretenimiento (Cinética, no Kinética), superioridad moral (el público es tonto, hay que bajar el nivel para que cualquiera lo entienda), no problematizar. </p>

	<p>Asturias no es una excepción, lamentablemente es la norma. Valencia, comunidad- infraestructura, está de cierre, aunque lo llaman transformación. La Ciudad de la Luz, el Westwood español, los estudios de Cine de Camps, chapan. Cuando estaban abiertos eran un magnífico palacio desolado, una naturaleza muerta. El modelo se agotó hace tiempo. </p>

	<p>3.- Modelo cultural privado. Industrias de la información. El País coloca deuda dónde puede (los dos, el nacional y el periodístico), <em>Público</em> entra en concurso de acreedores. Política compasional, chantaje a los lectores. El periodismo es necesario, cierto. Más que nunca. Pero hay que saber distinguir entre los dueños de la fábrica y sus intereses y los currelas de la fábrica y sus intereses. La marca forma un todo uniforme. Ciera el diario gratuíto <em><span class="caps">ADN</span></em>, bye, bye, adiós. Cierra la revista <em>Que Leer</em>. La cosa seguirá así un tiempo. ¿Cómo competir con la masa de cooperación libre que se da en la red?  </p>

	<p>Sueños infantiles: “convirtamos la red en un coto de caza controlado y podremos monetarizarla, convertirla en un espacio del buen negocio privado”. “Como se ha aprobado la Ley Sinde los autores venderemos cómo antes”. Nuevas burbujitas. </p>

	<p>4.- Es el mismo chantaje que para todo lo demás: ¿austeridad o bancarrota? Falsa dicotomía. Pero entonces, ¿qué hacemos? ¿Defender castillos en ruinas? ¿Atrincherarnos en cuarteles abandonados? ¿Señalar con el dedo al becario que acepta currar por una mierda con la esperanza de llegar un día a redactor de algo que ya no existe? ¿Pedir que, por favor, por dios, de una santa vez, quiten el internet ese que lo precariza todo? ¿Resignarnos? ¿Subirnos por las paredes llenos de rabia&#8230; e impotencia? ¿Construir grandes noes tan dignos como inútiles?  </p>

	<p>Aquí ya no hay pelea, no hay dos que se pelean a ver quién gana. Lo siento, el siglo XX se acabo. Aquí hay resistencia&#8230; o huida. La resistencia ya sabemos más o menos qué tal nos va. ¿Y si probamos la huida? </p>

	<p><span class="caps">DOS</span> <span class="caps">PROPUESTAS</span> <span class="caps">PARA</span> <span class="caps">INICIAR</span> <span class="caps">UNA</span> <span class="caps">HUÍDA</span>: </p>

	<p>1.- Necesitamos dinero para vivir, eso lo sabe hasta un tonto. Hasta ahora el acceso al dinero para vivir lo daba el empleo. Pero ya no hay empleo. Empezar a exigir dinero es huida. Dinero del lugar dónde hoy está el dinero: Capitalismo financiero. Renta básica.  </p>

	<p>2.- Necesitamos una economía de la red que sea sustentable para la mayoría de la sociedad. Esta lógica económica debe partir de los principios de la red. El principal de éstos principios es que el acceso a los contenidos es libre. Necesitamos, pues, experimentos económicos en ese campo. </p>

	<p>Lo público y lo privado están en crisis. El mundo no se acaba. El mundo muta. El nuevo mundo requiere de nuevas batallas. A la mierda la nostalgia. No hay nada que defender, tenemos todo por construir.  </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/21764/cerrando-chiringuitos-averiando-las-atracciones</link>
		<pubDate>Sat, 14 Jan 2012 09:00:14 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
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	</item>
	<item>
		<title>Subidón aparentemente poco problemático</title>
		<description><![CDATA[<p>¿Puede haber una fiesta en la que todo el mundo se lo esté pasando bien y que sea, a la vez, signo de un tedio? ¿Puede la fiesta ser la forma expresiva de un nuevo fascismo?  </p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>0. </p>

	<p><em>No creo que porque pinche para el PP lo hago de una manera concreta. Me ha contratado también el <span class="caps">PSOE</span>. La música no tiene color político. También pinché para <span class="caps">JMJ</span> (Jornada Mundial de la Juventud ) en Cibeles, y ahora, como entonces, pongo la música que creo que la gente necesita.</em></p>

	<p><strong>(Entrevista a Dj Pulpo en 20 minutos tras animar varios eventos electorales del Partido Popular)</strong></p>

	<p><em>El único briefing que nos pasaron fue que pusiéramos la música que quisiéramos mientras fuera respetuosa. No querían que pusiéramos el &#8216;A por ellos, Oé&#8217; y que tampoco pusiéramos cosas hirientes. Que fuera rollo 40 Principales.</em></p>

	<p><strong>(Declaraciones de la empresa La Fiebre Eventos &#8212;Djs en la fiesta electoral del Partido Popular el pasado 20N&#8212; a <a href="http://gq.com">GQ.com</a> )</strong></p>

	<p>1. </p>

	<p>Primeros años del siglo <span class="caps">XXI</span>. Auditorio cercano a Malaga. Concierto post-evento antiglobalización (Foro Social Local de la ciudad de Málaga) En el escenario, <strong>Carlinhos Brown</strong>. Evento no vinculado directamente con la organización del Foro, pero poblado por los asistentes al mismo. Musicote. Fiestón. Carlinhos es no-global.  </p>

	<p>Primera Legislatura de Zapatero. Madrid. Pasacalles carnavalero, decenas de miles de personas bajan por la Castellana. En una carroza multicolor Carlinhos Brown dispara la fiesta&#8230; Organiza Movistar. ¿Fase económica? Lo estamos petando. ¿Recesión? ¿Que mierda es esa? Carlinhos es un artista más bien global.  </p>

	<p>20 de Noviembre de 2011, Calle Génova. El Partido Popular obtiene los mejores resultados electorales de su historia, el <span class="caps">PSOE</span> ha obtenido los peores. Simpatizantes del Partido van a celebrarlo a la sede nacional del PP. Por los altavoces suena musicote, fiesta, euforía y alegría desbordantes. Suena Carlinhos Brown. Los simpartizantes trasforman la canción de Carlinhos en su propio himno y gritan “Pe, pe, pe, pepe, pe, pe pe”. ¿Fase Económica? Waka-Waka (que también sonó esa noche bastante).</p>

	<p>2. </p>

	<p>Tengo algunos amigos con la curiosidad suficiente para acercarse a la C/Génova la noche del 20N. Todos ellos coinciden en tres datos. Dos de ellos rompen la imagen que los medios de comunicación dieron de la noche. El tercero no. </p>

	<p>a.- No había mucha gente. Los planos de la televisión eran engañosos, como lo suele ser cualquier plano que muerte a la gente y no el espacio vacio que rodea a la gente.</p>

	<p>b.- Era gente muy joven y&#8230; digamos&#8230; moderna: los medios (sobre todo una parte de la prensa) funcionan confirmando lo que su público espera. Así, <em>Público</em>, nos ofreció como muestra de la concentración a un joven con una bandera franquista y a una señora vieja. Consiguiendo, en vez de inquietarnos, dejarnos tranquilos.</p>

	<p>c.- Aquello era un fiestón de mucho cuidado. </p>

	<p>Tan fiestón era que la música que sonó en la celebración del PP ha sido objeto de diversos artículos en periódicos y análisis de todo tipo en blogs (amen de las inevitables alabanzas y mofas en redes sociales). Me permito recomendar uno de ellos que relaciona la fiesta, no con la alegría que suele acompañarlas, sino con el tedio que desprendía aquella, <a href="http://emperador-de-los-helados.blogs.fotogramas.es/2011/11/24/santo-tedio/">Santo Tedio</a> de <strong>Noel Ceballos</strong>. </p>

	<p>Esta recomendación es una suerte de autocita ya que Noel fue entrevistado por esta web hace unos meses. Me permito citarle de nuevo, <a href="http://librodenotas.com/cronicasdelhype/19798/hype-heladero-entrevistamos-a-noel-ceballos">esta vez directamente</a> : &laquo;<em>La percepción de que el futuro ya está aquí nos rompe los esquemas, porque el futuro era algo lejano y bueno. Esto no es ni lejano ni bueno, así que estamos en un estado mitad enfado, mitad desconcierto. Esto lleva a extremar las posturas y volvernos más intransigentes con todo o al contrario, a coger una distancia irónica con todo.</em>&raquo;</p>

	<p>Para mi, esta cita se relaciona directamente con ésta otra, también de una entrevista realizada por aquí. En este caso se trata del <a href="http://librodenotas.com/cronicasdelhype/19472/mis-problemas-con-el-hype-entrevistamos-a-jordi-costa">crítico de cine Jordi Costa</a>: &laquo;<em>El nuevo fascismo será un fascismo en perpetua fiesta. Una fiesta del yo en el que todos los yos estarán jodidos porque, en el fondo, no serán más que mercancías con el deber de venderse y promocionarse a sí mismas a cada minuto.</em>&raquo;</p>

	<p>¿Puede haber una fiesta en la que todo el mundo se lo esté pasando bien y que sea, a la vez, signo de un tedio? ¿Puede la fiesta ser la forma expresiva de un nuevo fascismo?  </p>

	<p><strong>Jonathan Millan</strong> y <strong>Miguel Noguera</strong> tienen una posible respuesta en su tebeo <em>Hervir un Oso</em>, en el que proponen la idea de una persona que se materializa en medio de una fiesta como condensación de todo lo que esa fiesta es. Un ser-humano-fiesta-corporizado. La imagen producen a la vez hilaridad y espanto (mucho más que un imbécil con una bandera franquista).</p>

	<p>Supongamos que la victoria de Mariano Rajoy es la condensación de un hype espectacular que diez millones de personas han creído y una parte importante de ellas les ha llevado hasta el delirio fiestero. Todos los que hemos ido acompañado los fenómenos de Hype en los últimos años sabemos que el hype provoca dos tipos de reacciones: apasionamientos irracionales y decepciones mayúsculas. Que Rajoy se dirigiera primero al conjunto del estado por la televisión con un lenguaje tecnócrata  (signo de los tiempos también) y luego saliera, incluso con cierta angustia a acompañar a los suyos, es señal de que sabe lo que se le viene encima. Como el artista del disco de moda que sabe que, tarde o temprano&#8230; alguien se va a dar cuenta del truco y lo va a borrar de un plumazo. Quién sabe. </p>

	<p>La fiesta, sin embargo, nunca dura mucho. Si se se extiende, se convierte en pesadilla. En la magnífica película <em>Canino</em>, la protagonista principal exterioriza su horrible trauma  (que no voy a desvelar para evitar spoilers) bailando en una fiesta familiar al ritmo de una guitarra. La chica danza y danza cada vez más rápido hasta que sus convulsiones se vuelven angustiosas. </p>

	<p>3.- Cierro el texto con la certeza de que da para mucho más.  </p>

	<p>¿Que características tiene el set list de canciones que se pincharon en esa noche? Todas eran tremendamente alegres, rápidas, bailables &#8212;claro&#8212;, intercambiables (podrían sonar en cualquier fiesta).</p>

	<p>Muchas no tenían una letra definida, algo similar a las cacofonías pop de las bandas sonoras de esas películas del franquismo tardio (¿existio ésto?) En el que un coro femenino cantaba sobre imágenes del turismo español más turista y más español de todos los tiempos. Dadaísmo acerlerado incapaz de molestar a nada ni a nadie. Canciones preteritas, descontextualizadas, sin territorio emocional más que el la propia fiesta.  </p>

	<p>Apoliticas, claro.</p>

	<p>Apoliticas, por supuesto que si</p>

	<p>Apolíticas, no faltaba más. </p>

	<p>Así es el hype.  </p>

	<p>Pd.- Hay quién ha definido el 15M como una gran fiesta. Se equivocan. No es una fiesta, sino un cárnaval. Y quizás sea ese el signo de los tiempos. La fiesta y el carnaval. Pero de eso hablaremos otro día.  </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/21578/subidon-aparentemente-poco-problematico</link>
		<pubDate>Wed, 14 Dec 2011 08:55:22 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
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	</item>
	<item>
		<title>¡Consume, responsable!</title>
		<description><![CDATA[<p>En los últimos años, desde el inicio de la crisis hemos asistido a una escalada de despropósitos narrativos que podríamos denominar “el fin del pudor”. Desde la aparición de la primavera arabe el pasado año hasta hoy hemos visto como la colección de amos y adláteres del planeta se dejaban de retórica y actuaban a las bravas. Una nueva generación de políticos que cúando les dices que el planeta se va a la mierda te responden: “Es lo que hay, chico. Folla mientras puedas”.  </p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Decía <strong>Santiago Alba Rico</strong> en el prólogo a uno de los libros con los guiones de <em>La Bola de Cristal</em> (<em>Viva el Mal, viva el Capital</em>,  <em>Viva la <span class="caps">CIA</span>, viva la economía</em>, Edit. Virus) que ahora (en el momento de escribir el prólogo) era muy difícil hacer humor como el de <em>La Bola de Cristal</em> porque ya no existe distancia entre la realidad y su parodia. No hay exageración posible porque los responsables del caos político y económico no dejaban distancia. El prologo tiene casi veinte años. En ese tiempo, la distancia entre la realidad y su exageración se ha ido alargando tanto que es imposible distinguirlas. Tanto es así que ha tenido que mutar el humor (y acercarse a la vergüenza y el horror) para seguir teniendo gracia.  </p>

	<p>En los últimos años, desde el inicio de la crisis hemos asistido a una escalada de despropósitos narrativos que podríamos denominar “el fin del pudor”. Desde la aparición de la primavera arabe el pasado año hasta hoy hemos visto como la colección de amos y adláteres del planeta se dejaban de retórica y actuaban a las bravas. Una nueva generación de políticos que cúando les dices que el planeta se va a la mierda te responden: “Es lo que hay, chico. Folla mientras puedas”.  </p>

	<p>Esta dinámica ha venido acompañada también de la extensión de movimientos con diferentes núcleos en todo el plantea que, retomando las palabras que les dedicó <em>El Jueves</em> después de la movilización internacional del 15 de Octubre: “No ha salido mal teniendo en cuenta que no tenían guillotinas”.</p>

	<p>Cuando el simulacro de diferencia entre opciones políticas se disuelve, cuando el simulacro de soberanía nacional se destruye, cuando nacen nuevos mitos (“La verdad rumorosa de los jodidos”, que decía <strong>Paco Ignacio Taibo</strong>) y se construyen nuevos campos de conflicto, el trabajo del hype no es ocultar la realidad, sino que se transforma para decirnos como debemos actuar contra ella.</p>

	<p>El Nuevo Hype no nos dice “no hay pelea”, tampoco nos dice “no hace falta que haya pelea”. El nuevo hype nos dice “Ya que va a haber pelea&#8230; la forma de pelear es ésta” </p>

	<p>2.- Dos películas de mucho éxito el pasado año. Dos películas que reflejan el estado mental del hype moderno segundos antes de que estallaran las acampadas por todo el planeta. <em>Origen</em> y <em>Up in the air</em>. Aparentemente alejadas una de la otra. Una es un blockbuster de ciencia ficción y espionaje industrial, la otra un cuento triste con aliento indie. Las dos comparten un universo, el que coloca el centro de la atención en el individuo.  </p>

	<p>Los ladrones de <em>Origen</em> plantan semillas de ideas en tu cerebro y allí crecen en la cárcel de tu libertad individual. Al otro lado un ejecutivo que acumula horas de vuelo despidiendo a los trabajadores del viejo sector fordista se encuentra consigo mismo y descubre que hay cosas más importantes que el trabajo. Problemas y soluciones individuales, pensamiento positivo. Tú mismo haces tu realidad. Reductos mainstream de ese documental con éxito entre los progres llamado <em>What the Bleep Do you know?</em> en el que una simpática muda transformaba el mundo con su mente y que resultó ser, oh sorpresa, carne de secta new age para principiantes. </p>

	<p>Vale, cambiemos el mundo. De acuerdo, luchemos por ser felices&#8230; Pero de uno en uno.  </p>

	<p>Y a poder ser, consumiendo. </p>

	<p>3.- Ya en esa pieza de orfebrería perversa que era el documental del ex-presidente <strong>Al Gore</strong> sobre el cambio climático se nos indicaba que consumiéramos electrodomésticos de clase A para acabar con el cambio climático. El consumo crítico, opción individualizada de superioridad moral para personas con posibles aparece como la forma de lucha más guay.  </p>

	<p>No es violento (porque no violenta a nadie) y deja un regusto de “hacer-las cosas-bien” similar a gastarte ocho euros por ver <em>Slumdog Millonaire</em> o, para el caso, <em>Sweet Sexteen</em>. Películas que cabrearían o deprimirían a sus protagonistas reales si éstos alguna vez tuvieran tiempo, dinero (o ganas) de verlas.  </p>

	<p>Un párrafo que leí hace poco. Escribe <strong>Wu Ming 1</strong>: “Lleva ya demasiado tiempo la hegemonía de un dispositivo que &#8220;individualiza&#8221; la rebelión y la lucha, poniendo énfasis principalmente en lo que puede hacer el consumidor (ese sujeto continuamente reproducido por precisas tecnologías sociales): boicot, consumo crítico, elecciones personales más radicales, etc. Las elecciones personales son importantes, pero 1) con frecuencia, esta forma de pensar provoca una competición sobre quién es más &#8220;coherente&#8221; y más &#8220;puro&#8221;, y siempre habrá alguien que hará gala de opciones más radicales que la mías: el vegano acusa al vegetariano, el frugívoro crudista acusa al vegano, etc. Cada uno dice estar más &#8220;afuera&#8221;, ser más &#8220;exterior&#8221; a la valorización, figura completamente ilusoria. 2) Wl consumidor es el último eslabón de la cadena distributiva, sus opciones se sitúan en la salida, no en el origen.” </p>

	<p>3.- Los recursos se agotan. El primero es el petroleo. Y de pronto, una compañía de coches nos muestra un anuncio en el que vemos diferentes máquinas eléctricas soltando vapor y, oh dios mío, contaminando. El humo se ha convertido en la representación del horror capitalista. Por el contrario, el consumo eléctrico se presenta como una fuerza de paz. Una vez han esquilmado los recursos minerales, vamos a por los siguientes. Pero tranquilo, porque mientras tanto consumiremos críticamente hasta que pase como esas noches en las calle de Barcelona en la que la red eléctrica dijo “hasta aquí hemos llegado” y empezaron los apagones. </p>

	<p>El hype tiene asumida la pelea. Ahora dibuja la forma del campo de batalla. </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/21423/consume-responsable</link>
		<pubDate>Mon, 14 Nov 2011 21:42:17 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
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	</item>
	<item>
		<title>Réset y Escisión con bonus de Niemeyer. O algo. </title>
		<description><![CDATA[<p>Siguiendo la máxima zen del “uno que se convierte en dos”, los editores de Libro de Notas y yo mismo hemos decidido ser coherentes con esa “doble temática” que estaba siguiendo la sección y romperla en dos pedazos, o generarle un hermano vociferante.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Hoy hace dos años que se estrenó esta sección, que empezó siendo mensual y se volvió quincenal el año pasado. También le nació un <a href="http://cronicasdelhype.tumblr.com/">hermanito pequeño, intermitente y volátil en tumblr</a> y ahora tiene una derivación <a href="http://www.diagonalperiodico.net/-Casiopea-.html">en las páginas del periódico Diagonal</a>, como sección de análisis publicitario. No está mal.  </p>

	<p>En lo cuantitativo han sido 25 textos y 7 entrevistas. He fallado alguna que otra semana que, la verdad, me duele un poco y he realizado menos entrevistas de las que quisiera. Ahí debería poner 12, dita sea. No nos da la vida para todo.  </p>

	<p>2.- Desde el pasado 14 de Mayo, que publiqué un texto llamado <a href="http://librodenotas.com/cronicasdelhype/20327/la-politica-del-enemigo-es-de-lo-mas-hype">La política del Enemigo es de lo más hype</a> el “fenómeno 15M” ha atravesado este blog con una <a href="http://librodenotas.com/cronicasdelhype/20668/15-m-el-poder-de-indefinir-entrevista-a-amador-fernandez-savater">entrevista a Amador Fernández</a> y cuatro textos que han sido, además, la base para una conferencia llamada “El 15M o la posibilidad de una odisea”, que tuvo su presentación hace unas semanas y en el Centro Social Casa de Iniciativas de Malaga. </p>

	<p>Lo cierto es que, en todos esos textos, el concepto de hype estaba un poco traído por los pelos y en realidad era una excusa para hablar de lo que a mí me daba la gana. Mola, pero de rigor tiene poco (y tampoco es que fuéramos sobrados)</p>

	<p>Siguiendo la máxima zen del “uno que se convierte en dos”, los editores de Libro de Notas y yo mismo hemos decidido ser coherentes con esa “doble temática” que estaba siguiendo la sección y romperla en dos pedazos, o generarle un hermano vociferante. Así que, a partir de hoy <strong>Crónicas del Hype</strong> vuelve a ser mensual (ohhh), pero a cambio tendremos una nueva columna, también mensual, de nombre <strong>Útiles en Movimiento</strong> y que será exactamente lo que promete: un pequeño repositorio de útiles, herramientas y discusiones en torno al movimiento 15M. Mi intención es que cada mes se publique una entrevista con una experiencia interesante vinculada al 15M. Veremos que tal sale. Esperemos que bien. </p>

	<p>También quiero mantener las entrevistas en esta sección de “Crónicas del Hype”, pero es posible que se haga dificil y se vuelva mas esporádico, veremos qué pasa.  </p>

	<p>Este es el pequeño resumen del año. </p>

	<p><span class="caps">ANEXO</span> DE <span class="caps">PRETEMPORADA</span>: </p>

	<p><iframe width="560" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/_R6ngHBF7eo" frameborder="0" allowfullscreen></iframe> </p>

	<p>Esto que ven aquí arriba es el hype que se nos avecina. A la derecha, populismo contable prácticamente irrefutable: <strong>Arturo Fernández</strong> llena su museo de cosas que no entendemos la gente normal y de bien, no. A la izquierda, superioridad moral con capacidad de consenso entre los convencidos y en nadie más. Dos lenguajes de programación cultural enfrentados a sus propios límites y bordeando la autoparodia. La alta cultura progresista frente a la concepción perversa de la baja cultura. </p>

	<p>En Crónicas del Hype preferiríamos una alianza táctica entre el <strong>Niemeyer</strong> y La Semana Negra de Xixón, no se si me entienden. Un hacker táctito de ambos discursos, que son los dos discursos que se van a poner en la arena pública en el post 20N y que son chufa. Los dos. </p>

	<p>Pero de eso, hablaremos la semana que viene.  </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/21225/cronicas-del-hype-reset-y-escision-con-bonus-de-niemeyer-o-algo</link>
		<pubDate>Fri, 14 Oct 2011 08:53:09 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2011-10-13:77c262b7562572606450a68115f67ab6/6dada16dfa1c73d8454f1de632bb3fde</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Que empiece la odisea</title>
		<description><![CDATA[<p>Las narrativas modernas y sus proyectos políticos asociados a ellas han hecho del escenario de la dialéctica y la síntesis el espacio de juego, pero lo cierto es que no son el único repertorio narrativo ni político. Pienso en <em>Espartaco</em>, una de las grande novelas (y películas) del Siglo XX que enfrentaba dos mitos: el mito de Roma y el mito de Espartaco. Los esclavos de Espartaco no querían ir a Roma a pelear, no querían ir a Roma a tomar el poder de Roma.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Uno de mis narradores favoritos es <strong>Neil Gaiman</strong>. No me voy extender en los motivos de mis aficiones y menos entrar en el pantanoso terreno autobiográfico. Gaiman me interesa en éste caso porque sus historias suelen resolverse sin recurrir a esa forma tan socorrida de la narrativa del Siglo XX que es la síntesis dialéctica. La síntesis dialéctica en narración es bastante fácil: están unos, están los otros. Unos y otros se encuentran en un campo de batalla y se pelean, el resultado de esa pelea es la síntesis. <span class="caps">FIN</span>.  </p>

	<p>En las obras de Gaiman no suele haber pelea al final y por ese motivo muchos las han calificado de anticlimáticas. A mi me gustaban precisamente porque señalan que existen otras formas de contar las historias. Es decir, de vivir nuestras vidas.  </p>

	<p>2.- Las narrativas modernas y sus proyectos políticos asociados a ellas han hecho del escenario de la dialéctica y la síntesis el espacio de juego, pero lo cierto es que no son el único repertorio narrativo ni político. Pienso en <em>Espartaco</em>, una de las grande novelas (y películas) del Siglo XX que enfrentaba dos mitos: el mito de Roma y el mito de Espartaco. Los esclavos de Espartaco no querían ir a Roma a pelear, no querían ir a Roma a tomar el poder de Roma. El horror que esos esclavos representaban para Roma era que lo que querían era, simplemente, marcharse. Irse de allí. Fugarse. Otras formas de narración y de vida.  </p>

	<p><strong>Ray Bradbury</strong> cuenta algo muy similar en sus <em>Crónicas Marcianas</em> cuando los esclavistas blancos descubren que un montón de esclavos negros han estado ahorrando para comprarse un cohete y fugarse a Marte. El panico de los esclavistas es el pánico de Roma. El pánico a la huida.  </p>

	<p>Porque al poder no le importa la batalla. Está preparado para la batalla. Tiene tiempo, recursos, retóricas. Sobre todo, porque es el poder quién ha decidido cual es la batalla y cómo se juega. La huida de los negros, la fuga de los esclavos&#8230; ese es el momento en el que el poder se queda sin su otro para pelear y pierde.  </p>

	<p>Destruir sin destruir. Defender construyendo. Abandonar el terreno de combate para fundar otras realidades.  </p>

	<p>3.- <strong>Mariano Rajoy</strong> se sabe vencedor de las próximas elecciones generales y así lanza su propia forma de autonarración. Dice “Si en los primeros seis meses de gobierno hay una huelga general es que estoy haciendo bien mi trabajo”. Es un envite soberbio a todas las narrativas tradicionales y ortodoxas. Un trapo rojo para toros del Siglo XX : “Venid a por mi” “Venid a defenderos de mi” “Venid a luchar contra mi”. Yo dispongo el tablero de juego. El hype prefigura la realidad. Narra lo que va a suceder antes de que suceda para que suceda. Establece el campo de juego. </p>

	<p>Algo similar hace <strong>Esperanza Aguirre</strong> con la educación o el gobierno de CiU con la sanidad catalana. Preparan la pelea para la que están preparados.  </p>

	<p>4.- El pasado 15 de Mayo el poder se encontró con una pelea para la que no estaba preparado. Se encontró a miles de personas tomando una plaza cuyo único objetivo era permanencer allí, estar juntos, aprender y expresar un malestar una potencia. Y luego, diseminar esa forma de estar juntos por todas partes.</p>

	<p>Esa es una narrativa de nuevo tipo. Narrativa del Siglo <span class="caps">XXI</span>. Somos esclavos huyendo de Roma, somos negros buscando un cohete. </p>

	<p>Y lo único que el poder va a intentar es que volvamos a ser la vieja narrativa del Siglo XX. Lo único que el poder puede hacer es atraparnos en la lucha contra él. Hubo quien le dijo a Espartaco que fuese a atacar Roma y quien le dijo a los negros que tomaran el poder del amor. Hay quien nos dice que luchemos y luchemos y luchemos hasta robarles el poder.  </p>

	<p>Que se queden el poder&#8230; Nosotros y nosotras nos vamos de viaje. Como <strong>Homero</strong>, en <em>La Odisea</em>. El Hype quiere guerra. Que se quede solo. </p>

	<p>5.- Si superamos la pregunta del combate tendremos que afrontar preguntas nuevas. ¿Qué odisea queremos hacer? ¿Que vehículos hacemos para irnos de viaje? ¿Que vamos a comer, como nos vamos a cuidar, como nos vamos a defender? ¿Que viaje es éste cúando no tenemo un marte al que ir, ni un lugar libre al otro lado del mar? ¿Que odisea es ésta que la tenemos que hacer sin movernos de casa, del barrio, de la ciudad, del mundo? Yo no lo sé. Pero sé que las preguntas son esas. No las otras. Y que las herramientas las tenemos. Vaya que sí. </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/21044/que-empiece-la-odisea</link>
		<pubDate>Wed, 14 Sep 2011 09:00:58 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2011-09-14:77c262b7562572606450a68115f67ab6/55fa3962f43bca1b4a7506806faad169</guid>
	</item>
	<item>
		<title>El protagonista silenciado</title>
		<description><![CDATA[<p>Leo artículos y noticias que citan, nombran, explican y determinan. Reparten moralejas. Todas ellas tienen una característica similar: los protagonistas de las revueltas no tienen voz en los análisis. Todo el mundo habla de ellos, pero nadie habla con ellos ni les pregunta a ellos.  </p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Que chulo sería empezar con una cita de los <strong>Clash</strong> un artículo sobre lo que sucede en Londres. Que “a mano”. Pero seamos sincero, no tengo ni idea de la música que escuchan los miles de jóvenes que se han enfrentado con furia a los más de 16.000 policías desplegados por el gobierno británico de Cameron tras el inicio de los disturbios. No tengo ni idea y dudo que escuchen los Clash, sino a algo más moderno. Sin embargo, parece una buena banda sonora para esa revuelta. Podríamos hablar de los Clash, como podríamos hablar de la Angry Brigade, <strong>Margaret Thatcher</strong> o los <strong>Pistols</strong>. El pasado amplificado en el presente para demostrar (hype obliga) que todo es siempre lo mismo. Claro que sí, recetas que no falten.  </p>

	<p>Leo artículos y noticias que citan, nombran, explican y determinan. Reparten moralejas. Todas ellas tienen una característica similar: los protagonistas de las revueltas no tienen voz en los análisis. Todo el mundo habla de ellos, pero nadie habla con ellos ni les pregunta a ellos.  </p>

	<p>2.- Hace años, durante las revueltas de las periferias parisinas de 2007, encontré un video en youtube en el que se reproducía el acontecimiento que dio origen a las revueltas: el asesinato a manos de la policía de un joven francés. El video contaba lo sucedido utilizando imágenes de <a href="http://secondlife.com/">Second Life</a>. Unos años después se desató una pelea en el madrileño barrio Alcorcón a cuenta de unas canchas de baloncesto. No era difícil encontrar en la red testimonios de lo sucedido, foros de discusión y debate dónde los jóvenes discutían apasionadamente sobre cómo estaban viviendo toda la situación. Su foco de odio principal era doble: la policía y los medios de comunicación (que habían construido el problema como un conflicto racial, cuando en realidad no lo era por la realidad multiétnica de los dos grupos de chavales enfrentados). </p>

	<p>Resumen sintético: esos chavales que aparecen como una masa uniforme encapuchada y silenciosa, son como mínimo una realidad múltiple, compleja y para nada silente. Los miles de chavales que están en las calles de Londres están hablando. Están haciendo videos, fotos, subiéndolas a servidores, etiquetándolas, comentándolas, etc. </p>

	<p>Y si todo gesto en el espacio público es un gesto político, esos chavales además de hablar “entre ellos”, además de narrarse lo que está sucediendo en su propio código, le están hablando a todos los demás. Nos están hablando al resto. </p>

	<p>Y si ésto es así, negarles la propia voz también es un acto político.  </p>

	<p>3.- Pero no se trata exclusivamente de negar los motivos de sus actos, sino de explicarlos desde el cómodo prisma de cada cual. Lo más sorprendente es que un acontecimiento que supone una ruptura radical del orden y que aparece como una fuerza arrolladora precisamente por su imprevisibilidad, encuentra como eco un coro de voces que dicen “Ya lo sabía”. Todo el mundo parece tener una explicación para lo sucedido que confirma su visión del mundo punto por punto.  </p>

	<p>Para <strong>Cameron</strong> lo sucedido es un ejemplo de la falta de disciplina de una juventud poco controlada por sus familias, de un sistema educativo permisivo y de una cultura que enseña a los jóvenes que solo tiene derechos y que carecen de deberes. Dice más, la policía ha hecho un trabajo excelente (no se sabe si incluye también el asesinato que sirvió de chispa para los disturbios). Incluso ha presentado a un grupo de jóvenes responsables que se encuadran bajo el nombre de “No en Mi nombre” (magnífica reapropiación de los lemas del movimiento contra la Guerra, por cierto). Los cívicos jóvenes que son la punta de lanza de un debate sobre la juventud se carácterizan por una cosa: ninguno participó de los acontecimientos.  </p>

	<p>Para la izquierda, lo sucedido está vinculado directamente con los recortes sociales realizados por el propio Cameron. Sin embargo, esa misma izquierda no considera sujetos políticos a quienes se niegan a ser simples víctimas de esos recortes. Es más, se muestran aterrados ante la posibilidad de que enfrentarse a una policía armada hasta los dientes sin miedo a matar y rompiendo coches y tiendas, saqueando e incendiando pueda vivirse como un acto de liberación. </p>

	<p>La tercera explicación es aquella que se permite el lujo de determinar la importancia de lo que están haciendo a partir de la trascendencia que le otorgan a sus acciones. Así, gente que se pasa el día comprando el último modelo de teléfono móvil, el último gadget tecnologico y que cambia de zapatillas cada seis meses, minusvalora a los protagonistas de lo sucedido porque han robado móviles, cámaras de video, pantalones y zapatillas.  </p>

	<p>Criminalización, disciplina, paternalismo y menosprecio son el es el eco que reciben los protagonistas silenciados de las revueltas.  </p>

	<p>Y finalmente, la maquinaria publicitaria trabaja silenciosa. En unos meses, la “estética del disturbio” servirá para que jóvenes progres simulen ser protagonistas de unas revueltas que hoy condenan. Pero el saqueo empezó antes: su ropa, su música, sus pintadas y sus locales, su ocio, su estética, su forma de hablar, su corte de pelo, todo apetecible y suculento festín para el hype y su ejercito de coolhunters.  </p>

	<p>Así que quizás la único importante a partir de hoy es lo que esos chavales hagan cuando los disturbios terminen. Las formas en las que sobrevivan, resistan, imaginen y creen. Visto lo visto, tendrán que hacerlo solos, porque nadie parece pensar que tengan algo que decir ni nada sobre lo que decidir.  </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/20885/el-protagonista-silenciado</link>
		<pubDate>Sun, 14 Aug 2011 08:41:52 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2011-08-12:77c262b7562572606450a68115f67ab6/0e7c43d4c7aa8cb43838c0518f2a889c</guid>
	</item>
	<item>
		<title>El fin de la incertidumbre</title>
		<description><![CDATA[<p>#seveiavenir no se plantea que la expectativa cumplida no existía antes de la noticia. Nadie estaba diciendo “A ver si se muere Amy Winehouse ya, porque mucho mas no va a durar”. Ese pensamiento nace para dar sentido a algo que no lo tiene, pero sobre todo determina los límites de lo posible. No era posible que Winhouse viviera hasta los ochenta años. No era posible que muriera de otra forma.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Hace poco mas de una semana murió <strong>Amy Winehouse</strong>. Unos minutos después de la confirmación de su muerte (apenas una hora después del inicio del rumor de su muerte) la Wikipedia estaba actualizada con la nueva (Última) información. Estaba escrita en pasado. “Amy Winhouse murió”, escrita en el ahora para la posteridad. </p>

	<p>Amy Winehouse fue trending topic mundial casi instantáneo. El ciclo “información-luto-homenaje-parodia” se aceleró a hípervelocidad. El ciclo “información-luto-homenaje-parodia” sucedió casi a la vez. Los mensajes de pérdida, los mensajes de cita y los mensajes de parodia se mezclaban en nuestros timeline. ¿La sensación fue de confusión? ¿De enfado? Quizás cada quién extrajo sus propias conclusiones de la mezcla de inputs, quizás esas impresiones también se volcaron en twitter. No sé lo que quiere decir todo eso. </p>

	<p>A los pocos días (¿horas?) nació un nuevo topic: #seveiavenir. La muerte de Amy Winehouse ya no era un accidente, no era una tragedia. La muerte de Amy Winhouse tenía sentido. El hype crea sentidos y lucha por gobernar la imprevisibilidad.. </p>

	<p>Leo en twitter a los pocos minutos de la noticia de la muerte “Ya tenemos musa”, “Ya tenemos mártir”. Amy Winhouse ya no se una persona, ya no está sujeta a los captricos del azar y el accidente, es un lugar en la mitología cultural. Una nota musical repitiendo un patrón. </p>

	<p>#seveiavenir no se plantea que la expectativa cumplida no existía antes de la noticia. Nadie estaba diciendo “A ver si se muere Amy Winehouse ya, porque mucho mas no va a durar”. Ese pensamiento nace para dar sentido a algo que no lo tiene, pero sobre todo determina los límites de lo posible. No era posible que Winhouse viviera hasta los ochenta años. No era posible que muriera de otra forma.</p>

	<p>El hype proscribe la incertidumbre, atribuye la norma y borra el el azar. </p>

	<p>El hype está también en nosotros mismos y nos dice que sea en 1950, en 1968, en el 77, en el 85, en el 94 o en el 2010. Todo es lo mismo&#8230; y todo va a ser siempre más o menos lo mismo. </p>

	<p>2.- <strong>Zapatero</strong> da una rueda de prensa y anuncia el adelanto electoral al 20 de Noviembre. Dice que lo hace para frenar la incertidumbre que genera inseguridad a “los mercados” (que se representan siempre como animales sin pensamiento racional, sin táctica ni intereses, sino como pasión pura, así hay que apaciguarles, tenerles tranquilos, pasarles la mano por el lomo y rascarles detrás de las orejas).</p>

	<p>Frenar la incertidumbre es la estrategia del hype político. Todo es y va a ser más o menos lo mismo. El 20 de Noviembre es la fecha elegida para demostrar que nada cambia. El día que murió Franco tenemos la oportunidad de votar. Así se intenta proyectar sobre el presente no el miedo a la derecha franquista que representaría Rajoy, sino la certeza de izquierda democrática que representaría Rubalcaba. </p>

	<p>Como en realidad no es posible que las cosas cambien, es mejor agarrarse a valores seguros. ¿Hay algo más seguro que el pasado? Rajoy y Rubalcaba se presentan como la garantía de que los dos son la garantía de que se terminará la incertidumbre, es decir, que los posible se tornará imposible y que lo conocido será lo único existente. </p>

	<p>Y que lo nuevo posible será lo viejo de siempre y que así calmaremos al animal mercado. </p>

	<p>Pero el hype es pura contingencia. Si el 21 de Noviembre la estrategia no funciona, ya inventaremos otra que vuelva a decir lo mismo. </p>

	<p>3.- El movimiento nacido el 15 de Mayo en España (y antes en Egipto, Marruecos, etc.) se presenta, precisamente, como la fuerza de lo imprevisible, es decir, la fuerza que redefine los límites de lo posible, la fuerza que encarna la potencia de lo nuevo. </p>

	<p>La novedad, por definición, no existía antes. Por eso solo cabe imaginarla primero y ponerla en práctica, después. Tirar de memoria para definir lo nuevo puede ser un callejón sin salida, salvo que la memoria sirva para reconocer, al menos, que la historia no es (o al menos no es solo) la repetición de lo viejo, sino la fundación de lo nuevo. La fundación de nuevas novedades. </p>

	<p>Ahora bien&#8230; El hype no creo solo #seveiavenir y nos lo impuso. El hype trabaja produciendo sentidos porque sabe de la angustia que generan los vacíos de sentido. Tenemos la responsabilidad de andar al menos por dos caminos. </p>

	<p>1.- Compartiendo conocimientos para aprender a vivir fuera de sentido, en el terreno de la incertidumbra.</p>

	<p>2.- Generando nuevos sentidos, novedades habitables. </p>

	<p>Siguiendo el ejemplo del Software libre, aprender a vivir en las versiones beta del sistema, que son la mayoría y aprender también a generar aplicaciones acabadas, seguras, para seguir avanzando.</p>

	<p>Todo lo demás ya lo conocemos y siempre nos dejará decir #seveiavenir</p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/20829/el-fin-de-la-incertidumbre</link>
		<pubDate>Sun, 31 Jul 2011 14:35:49 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2011-07-31:77c262b7562572606450a68115f67ab6/408ff97c434166e55aa256b2fba10268</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Corre, corre: El viejo Hype te pisa los talones</title>
		<description><![CDATA[<p>Hay una teoría que dice que el movimiento 15M nace de una estado de indignación. No seré yo quién niegue semejante argumento. La Indignación lleva a la gente a las plazas, a las calles, a las asambleas de barrio&#8230; pero no nos quedamos allí por eso. Nos quedamos por la potencia, que es más fuerte que la indignación. </p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- <em>“Si es que yo decía ‘me voy’, y cuando vuelvo de sacar al perro ya han hecho una web, esto es la empresa más potente que nunca he visto, la gente queriendo hace mucho más que cobrando. Esto lo ve la Coca Cola y no se lo cree”.</em> Quién habla es un participante anónimo <a href="http://www.diagonalperiodico.net/El-15M-sigue-su-carrera-de-relevos.html">en una entrevista sobre el movimiento 15M realizada por el periódico diagonal</a>.</p>

	<p>Hay una teoría que dice que el movimiento 15M nace de una estado de indignación. No seré yo quién niegue semejante argumento. La Indignación lleva a la gente a las plazas, a las calles, a las asambleas de barrio&#8230; pero no nos quedamos allí por eso. Nos quedamos por la potencia, que es más fuerte que la indignación. </p>

	<p>Si sólo fuera la indignación lo que recorre el movimiento, el sentimiento y las palabras que éste usa no transmitirían la alegría que transmiten. Es la potencia, la capacidad creativa, la relación social de cooperación la que supera la indignación. No es la indignación lo que interesa/preocupa al hype. Es la potencia creativa. </p>

	<p>2.- Al Hype le interesa la potencia creativa porque es ahí dónde encuentra formas de vida y de expresión con singularidad suficiente para analizarlas, extraerles la potencia y luego devolverlas en forma de simulacro de consumo y producción. </p>

	<p>Algunos datos que pueden (o no) ser rumorología no comprobada: Pepsi intentó inundar con botellas de ídem la acampada de la puerta del Sol. Inditex intentó donar a la asamblea general de Sol varios generadores de energía para dar luz y conexión. Telecinco intentó fichar a varios portavoces de las asambleas como opinadores en sus programas. Intentaron, fracasaron.</p>

	<p>No vayamos tan lejos. Tan solo tres semanas después de iniciarse la acampada de Sol en Madrid aparecieron unos carteles que anunciaban “El Matadero” (el complejo-cluster cultural del Alcalde Gallardón en su plan urbanístico de generar ciudad marca en vez de auténticas infraestructuras culturales). En los carteles se veía a un joven que exponía un cartelito individual Self Made a modo de pancarta. En plan reivindicativo. Pedía “Más Matadero”.</p>

	<p>Trinaranjus invitaba a plantar botellas de trina como experiencia agroecológica de diseño para estimular el consumo responsable. Flex lanzaba una campaña con una pata en las redes sociales y otra en la televisión que vendía modos de vida más relajados e incluyo invitaba a colectivos ecologistas a “vivir la experiencia” a través de su página web dónde se televisaba el asunto 24 horas al día. </p>

	<p>Y por último, claro, Bankia, la banca pública que funciona como una banca privada sin que ni tú ni nadie pueda decidir si eso le parece bien o no, la banka con K de radikal, pero con tonos verdes suavito en los anuncios. Lanza una campaña con sabor participativo. </p>

	<p>Los anuncios de Bankia invitan a la dignificación de la propia vida quitándole a cada uno lo que le hace tener potencia. Ser “ese algo más” que te hace ser diferente no es poner tus habilidades al servicio o en relación a una comunidad. Lo que te da “ese plus” es que además eres Bankero. Que viene a ser como si el Partido Popular y el <span class="caps">PSOE</span> entendieran que el movimiento 15M lo que quiere es que le den la oportunidad de “ser como los políticos” (vamos, todo es esperar a que empiece la campaña electoral).</p>

	<p>Pero se presentan como una oportunidad para participar de algo común&#8230; como cualquier campaña de Crowdfunding. La diferencia fundamental es que en Bankia inviertes con un único objetivo: Ganar dinero. En una campaña de Crowdfunding inviertes para apoyar un proyecto. El dinero es, en un caso, mercancía. En el otro no es más que el medio a través del cual favorecer la cooperación. </p>

	<p>La clave es, por el momento, que todos éstos experimentos han sido contestados y han fracasado (al menos en el plano simbólico, que cuando hablamos de re-construir confianza, es decir mucho). La fascinación perversa que produce ver al hype haciendo de las suyas, no ha conseguir superarnos y la gente ha rebelado el dato fundamental de su construcción. A saber, la mentira. </p>

	<p>3.- Al Hype le preocupa la potencia creativa porque es ahí dónde se encuentran los mecanismos para quitarle poder e importancia. El hype no tiene muchos problemas en ser criticado, mientras sea necesitado. El tiempo siempre ha jugado a su favor, tarde o temprano ha sido necesario&#8230; Pero últimamente las cosas no andan bien. No está claro que el viejo sistema funcione, pero está aún menos claro que la forma de presentar lo viejo como nuevo (esto es, el hype) esté funcionando. </p>

	<p>La presentación de Alfredo Pérez Rubalcaba como candidato a la presidencia del gobierno ha venido acompañada de un aparato simbólico de máximo nivel, un intento de simulacro mayúsculo. La presentación de Rubalcaba ha intentado convencernos de que él representa lo nuevo y lo ha hecho no por una perversidad (o una estupidez) mayúscula, sino porque antes les había funcionado. ¿Acaso no ganó Zapatero dos veces las elecciones capturando lo que estaba pasando por la calle y devolviéndolo en forma de paquete comunicativo? ¿Acaso no se pudo presentar como representante de la paz y a la vez mandar tropas a Afganistán? ¿Acaso no pudo lanzar su campaña para la reelección precisamente con el lema “No es lo mismo” para demostrar que no se parecía en nada al PP? ¿Por qué no habría de funcionar ésta vez cómo ha funcionado siempre? </p>

	<p>Pero no ha funcionado. Cuatro días después la campaña de Rubalcaba se disuelve como un azucarillo y el “momentum” político es contestado en una ristra de trending topics en twitter que dura ya tres días. </p>

	<p>Lo más interesante, de nuevo, no es que los tweets de la gente derrochen indignación, sino que desbordan sentido del humor e inteligencia, ganas de desestabilizar&#8230; en fin, eso que da tanto miedo al hype, que es la falta de respeto. </p>

	<p>Es la potencia lo que nos mantiene corriendo muy por delante del hype. Y cuanto más despleguemos esa potencia, esa imaginación y esa capacidad creativa&#8230; peor lo tendrán. </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/20745/corre-corre-el-viejo-hype-te-pisa-los-talones</link>
		<pubDate>Thu, 14 Jul 2011 09:00:21 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2011-07-14:77c262b7562572606450a68115f67ab6/badab73be9123e8a27c42b7e11be7762</guid>
	</item>
	<item>
		<title>15-M: el poder de indefinir. Entrevista a Amador Fernández-Savater.</title>
		<description><![CDATA[<p><strong>Amador Fernández</strong> es uno de los responsables de <a href="http://librodenotas.com/www.acuarelalibros.com">Acuarela</a>, una de las editoriales independientes más interesantes del panorama nacional. Desde allí ha editado textos de filosofía, análisis político, novela, siempre con el deseo puesto en que cada cúal sea capaz de pensar y repensar el presente “con cabeza propia”, además de apoyar (tanto desde la editorial como desde otros mil lugares) la libre distribución del conocimiento y la cultura libre. </p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Amador Fernández-Savater</strong> es uno de los responsables de <a href="http://www.acuarelalibros.com">Acuarela</a>, una de las editoriales independientes más interesantes del panorama nacional. Desde allí ha editado textos de filosofía, análisis político, novela, siempre con el deseo puesto en que cada cúal sea capaz de pensar y repensar el presente “con cabeza propia”, además de apoyar (tanto desde la editorial como desde otros mil lugares) la libre distribución del conocimiento y la cultura libre. Escribe un blog de apuntes y entrevistas en el diario Público con el sugerente título <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/">Fuera de Lugar</a> y organiza encuentros, conferencias, charlas, etc.</p>

	<p><em><strong>Método de trabajo</strong>: Las preguntas y los hilos de discusión que constituyen esta entrevista se han elaborado lentamente a lo largo de las últimas tres semanas y están absolutamente atravesados por el “Movimiento 15M”. Las preguntas y las reflexiones han nacido en conversaciones entre las asambleas de la puerta del sol, en concentraciones espontáneas, tomando algo en un bar o en intempestivas llamadas de teléfono.</em></p>

	<p><em>Las preguntas de esta entrevista se elaboraron entre el 15 de Mayo y el 12 de Junio, cúando aún no se había levantado la Acampada Sol ni se había producido las movilizaciones del 19 de Junio. Las respuestas son posteriores.</em></p>

	<p><strong>Todas las entrevistas de Crónicas del Hype empiezan con la misma pregunta, ¿qué es el hype? Cuando te hice esta pregunta me respondiste con otra pregunta, “eso, ¿qué es el hype?” Te dije que era la producción de una falsa espectativa generalmente ligada a un producto cultural. Pero quizás se podría extrapolar a otras cuestiones. Así que repito la pregunta. ¿Qué es el hype hoy?</strong></p>

	<p>He cotilleado las respuestas de tus otros entrevistados en el blog y son muy buenas. Hype: humo, estrategia, marketing, hechizo, ingeniería social (y viral) sobre nuestra atención. Me parece la metáfora perfecta de las prácticas de consumo actuales. No sé qué más añadir. En todo caso, que el hype me parece todo lo contrario de la verdad (eso a lo que cada cual se refiere cuando dice: “aquí hay verdad” o “esto es de verdad”). Podemos conectarnos y desconectarnos del hype, pero la verdad es algo que nos desplaza, nos sacude y nos afecta. El hype pasa por nosotros sin dejar marca, pero la verdad es algo que nos compromete, nos implica y tiene consecuencias. No se consume una verdad, en todo caso nos dejaríamos <em>consumir</em> por ella.</p>

	<p><strong>En las últimas tres semanas ha nacido un movimiento ciudadano amplísimo que, de alguna manera, desafía o pone en cuestión los presupuestos de eso que Guillem Martínez llama “Cultura de la Transición”. Tu mismo escribiste un texto muy interesante sobre “el fin de la cultura consensual” en el que identificas una descomposición de esta lógica cultural en varios gestos concretos ¿Que rasgos tiene la cultura de la transición?</strong></p>

	<p>Guillem Martínez acuñó el término de “Cultura de la Transición” (CT) para nombrar la cultura (en sentido fuerte: maneras de ver, de pensar y de hacer) hegemónica en España durante los últimos treinta años, la que nace con los Pactos de la Moncloa y la derrota de los movimientos radicales de los años 70 (movimiento obrero autónomo, contracultura, etc.). </p>

	<p>A mí me pareció un término muy útil y lo reinterpreté alegremente a mi gusto porque discrepo en varios puntos importantes de los análisis de Guillem (que no es nada celoso). Pero podríamos definirlo así: la CT es una cultura esencialmente <em>consensual</em>, pero no en el sentido de que llegue a acuerdos mediante el diálogo de los desacuerdos, sino de que impone ya de entrada los límites de lo posible: sistema de partidos y capitalismo es todo lo que hay y puede haber, punto final. </p>

	<p>La CT se dedica entonces desde hace treinta años a poner ese punto final (una y otra vez): “eso no se discute”, “eso no se hace”, “no sé de qué me hablas”, “el pasado ha pasado”, “no hay alternativa”, “o yo o el caos”, “lo que hay es que hay”, “eres un irresponsable desestabilizador antisistema”, etc. En definitiva, es una cultura profundamente <em>desproblematizadora</em> (no se pueden hacer preguntas sobre las formas de organizar la vida en común por fuera de lo posible autorizado) y, por tanto, profundamente <em>despolitizadora</em> (porque la política va precisamente de hacer preguntas sobre los modos de vivir juntos). </p>

	<p><strong>¿Y que hitos marcan esa posible descomposición de la cultura consensual?</strong></p>

	<p>No sé si yo en algún momento de euforia he llegado a hablar como decías de “fin” de la CT. Lo mantendría sólo en este sentido: es el fin de su monopolio sobre la realidad y el sentido de lo que (nos) pasa, el fin de su hegemonía sin réplica. </p>

	<p>Esa “descomposición” es un proceso complejo y todavía está por pensar. Guillem decía que la CT se moría de vieja: nuevas generaciones que no consumen los <em>media</em> CT, cultura de mercado que viene a sustituir a la CT, etc. Digamos que para él la CT se está viniendo abajo por su propio peso, “objetivamente”. Yo prefería hablar de crisis, algo que empujamos entre todos, algo más subjetivo, un rechazo. Y en ese sentido afirmo que hay ciertos desplazamientos subjetivos (en los modos de pensar, de hacer y de vivir) que están abriendo los posibles prescritos por la CT: subvirtiendo su reparto de lo posible y lo imposible, lo visible y lo invisible, el sentido y el ruido, lo real y lo irreal. Es lo que desde los <em>media</em> se suele llamar “crisis de la representación”. </p>

	<p>Hay un momento excepcional que funciona como revelador de ese proceso: el 11-M de 2004. Tras los atentados terroristas de Madrid, la CT se tensó como nunca para administrar el miedo y mantenerlo todo bajo control, pero fue desbordada en la calle y en la Red por la gente cualquiera, por sus preguntas, su protesta y su deseo de expresar el duelo sin sentir instrumentalizada cada lágrima. El 11-M es un acontecimiento que hizo visibles esos desplazamientos que están poniendo en crisis la CT desde hace años. Y a unos cuantos amigos, con los que pienso todo lo que cuento aquí, nos modificó para siempre nuestra mirada sobre lo político. </p>

	<p><strong>En esa descomposición tu señalas también factores no ligados exclusivamente a movilizaciones ciudadanas, sino también a la aparición de una nueva derecha. Esta nueva derecha que ha arrasado en las elecciones del pasado 22M tiene, por tanto, unas características que la diferenciarían de una vieja derecha consensual. ¿Cuales son estas características?</strong></p>

	<p>Bueno, es que la nueva derecha también convoca sus propias movilizaciones ciudadanas. </p>

	<p>Para entendernos, la vieja derecha consensual sería el <span class="caps">ABC</span>, la Cope prelosantiana, el PP en general, ese filón sociológico. Gente de orden, que guarda las formas, no sale a la calle y no se mueve mucho de la foto CT. Por otro lado, está la nueva derecha (ND) que es más un fenómeno social y mediático que de partido. Influye en el partido y constituye un alma en el partido (representada por Esperanza Aguirre), desde luego, pero se hace fuerte sobre todo en el exterior del partido, moviéndose con relativa autonomía entre la calle y los <em>media</em> (El Mundo, Libertad Digital, Intereconomía, la blogosfera de derechas). Nueva Derecha 2.0, la llamábamos. </p>

	<p>Creo que la emergencia masiva del fenómeno ND también tiene que ver con la ruptura del 11-M. La ND leyó esa ruptura en términos de “golpe de Estado” y “cambio de régimen” (mano a mano entre <span class="caps">ETA</span> y ZP). Se dispuso entonces a proteger la CT con uñas y dientes, sobre todo tratando de revertir el acontecimiento 11-M mediante las teorías de la conspiración. Pero como ocurre en las enfermedades auto-inmunes, las defensas se volvieron contra el propio cuerpo. La ND se pasó tres pueblos: criticó al Rey, acusó a la policía y a la guardia civil de responsabilidad en el 11-M, convocó a la gente una y otra vez a la calle (contra el matrimonio gay, la negociación con <span class="caps">ETA</span>, el aborto, la educación para la ciudadanía, etc.), reescribió la historia de la guerra civil y, en general, desafíó muchos consensos políticamente correctos. En defensa de la CT, cuestionó de arriba a abajo todas sus figuras y tabúes. Compara todo esto con lo que es <span class="caps">ABC</span>: una locura, ¿no? </p>

	<p><strong>Es curioso que justo en el momento en que la nueva derecha ha triunfado en el campo electoral acumulando más poder municipal que nunca es la primera vez en la que tengo la sensación de que su discurso está empezando a verse desmontando con argumentos que no entran en el campo de la oposición política clásica. Ni el <span class="caps">PSOE</span> ni Izquierda Unida han construido ese discurso ni parecen tener legitimidad para usarlo. ¿Crees que el discurso de la nueva derecha está en entredicho?</strong></p>

	<p>El desafío que planteó la ND durante la primera legislatura al gobierno ZP fue brutal. Jiménez Losantos era el amo del país: dictaba la agenda política, construía opinión pública, producía realidad. Por una vez, se invirtieron los términos habituales: la derecha ocupaba la calle una y otra vez, mientras que la izquierda y los movimientos sociales asumían el papel de mayoría silenciosa (y acojonada). Para mí lo más alucinante era la capacidad de la ND para sintonizar y canalizar un malestar social muy común, transversal. Fue una legislatura desesperante pero que daba continuamente muchísimo qué pensar (aunque casi nadie lo hizo, apenas he leído análisis interesantes sobre todo aquello, las respuestas fáciles hablaban de “neo-franquismo” y así se evitaban toda incomodidad teórica). </p>

	<p>Todo la agitación de la ND tuvo un efecto previsible en las elecciones de 2008: de nuevo se movilizó el voto anti-PP que aupó al poder a ZP en 2004. Era evidente, pero la ND estaba tan cegada por su propio poder de convocatoria que no lo podía ni lo quería ver. Entonces hubo un cambio de timón, un giro estratégico más o menos orquestado, más o menos espontáneo. En poco tiempo, el PP se quito de encima a los elementos más incontrolables (los acebes, las sangiles, etc.), Losantos desapareció de la <span class="caps">COPE</span> y Felipe Alcaraz de la <span class="caps">AVT</span>, la crisis económica pasó a primer plano y le arrebató protagonismo a los temas clásicos de la ND (que son nacionales, culturales y de valores), los Peones Negros entraron en crisis tras el juicio 11-M, etc. </p>

	<p>La ND sigue ahí (ahí está Esperanza, ahí está El Mundo, ahí está Intereconomía, etc.), pero es verdad que su capacidad de producir realidad conoce ahora cierto reflujo. También la ND tiene sus flujos y sus reflujos, pero no va a desaparecer, porque no responde sólo a una coyuntura particular, sino a una crisis de época. La nueva derecha instrumentaliza malestares <em>reales</em> que no se politizan autónomamente, que no encuentran espacios colectivos para hacerlo, que no elaboran una voz propia. Su exacto contrario en este sentido es el 15-M. </p>

	<p><strong>El movimiento 15M nace públicamente en las movilizaciones estatales convocadas por “Democracia Real Ya” del pasado 15 de Mayo, pero tiene una “zona de sombra” que se extiende desde mucho tiempo antes. ¿Podrías identificar cuales son o pueden ser estos espacios de sombra que han alimentado el 15M?</strong></p>

	<p>El 15-M se engarza con esos otros momentos en los que hemos gritado juntos en la calle “que no nos representan” y “lo llaman democracia y no lo es”: Nunca Máis, el “no a la guerra”, el 11-M, V de Vivienda, las movilizaciones contra la ley Sinde&#8230; Los modos de politización que esos movimientos inauguran ya no corresponden con los de los movimientos sociales (ni viejos ni nuevos): no están protagonizados ni liderados por militantes o activistas, como en el caso de la okupación, la insumisión o la antiglobalización, sino por la gente más común; no extraen su fuerza de un programa o de una ideología, sino de una afectación sensible y en primera persona por algo que sucede; no se identifican a la izquierda o la derecha del tablero de ajedrez político, sino que escapan a esa alternativa y hablan a todos, proponiendo un nosotros no identitario, abierto e incluyente; no buscan destruir este mundo para construir otro, sino que buscan defender y recrear el único mundo que hay <em>contra</em> los que lo estropean, sin programa utópico o alternativa global de sociedad; etc. </p>

	<p><em>Movimientos sociales que no son movimientos sociales</em>, sino casi diríamos más bien Objetos Voladores No Identificados. Difícilmente perceptibles para los radares del pensamiento crítico tradicional debido a su falta de pureza en lo que dicen y lo que hacen, a la dificultad para <em>sumarlos</em> a los movimientos sociales alternativos y/o antisistema. Algunos amigos los llamamos “espacios de anonimato” y los perseguimos desde hace años, completamente abducidos. El 15-M resuena con toda esta onda de politización atípica. </p>

	<p><strong>A lo largo de las últimas semanas hemos asistido a numerosos intentos de capturar el movimiento, primero como “jóvenes antisistema”, posteriormente sobre la idea de disolver el enemigo hasta que la totalidad de la clase política afirmaba estar de acuerdo con los manifestantes, después de las elecciones con la idea de que las acampadas afectaban al consumo en la puerta del sol. Parece que el último gesto de captura es intentar explicar el movimiento y fijarlo en el tiempo quizás con la intención de detenerlo. ¿Como has vivido tú estos intentos de codificación y las formas en las que el movimiento se ha ido zafando de estos intentos por nombrarlo?</strong></p>

	<p>Los estereotipos son una técnica y una estrategia de gobierno. Pretenden separar a los que protestan del resto de la población, como si no compartiesen nada. “Veis, no son gente cualquiera, son violentos, perroflautas, antisistema, en definitiva, lobos con piel de cordero”. Pero el 15-M es uno de los movimientos más inteligentes que yo he conocido. Se las sabe todas con respecto a las estrategias de criminalización y al papel que juegan en ellas los estereotipos: “nosotros no somos anti-sistema, el sistema es anti-nosotros”. El peligro viene del cualquiera. La fuerza del 15-M consiste en construirse y reconstruirse como un espacio de cualquiera. </p>

	<p>El humor y las redes sociales son dos ingredientes fundamentales de esa inteligencia colectiva. La CT se ha asegurado durante décadas el control de la realidad mediante el monopolio de la palabra. Un sistema de información centralizado y unidireccional en el que solo las voces mediáticas tenían acceso, mientras que el público jugaba el papel de audiencia pasiva y existían temas intocables. Eso se acabó con la Red. Un ejemplo: después de los incidentes en el Parlament, comenzó una de las campañas de criminalización más agresivas que yo recuerde. Pero se le respondió <em>en tiempo real</em> haciendo circular por las redes sociales otras imágenes, otros testimonios, otras interpretaciones y otras versiones de lo sucedido que la cortocircuitaban. Autonomía del relato y del sentido, otra construcción de la actualidad, otro <em>pueblo</em>.</p>

	<p>Luego estuvo la famosa detención de la “cúpula” de Anonymous. La policía puso en escena las detenciones con toda la palabrería y la imaginería de las operaciones anti-terroristas: “desarticulada la cúpula… material incautado…”. Se trataba de inyectar miedo en el cuerpo social, presentando a Anonymous como la nueva <span class="caps">ETA</span> o la nueva Alqaeda. Los <em>media</em> se prestaron alegremente a ser la inyección. Pero el cuerpo social expulsó el miedo mediante la burla y el humor: la circulación de chistes que tergiversaron las “imágenes del miedo” inundaron la Red, hundiendo toda la escenificación en el mayor de los ridículos. </p>

	<p><strong>Ha habido una presión fortísima desde la clase política y los medios de comunicación para que el movimiento se definiera en términos de propuesta. Esa necesidad de dar respuestas concretas y posibles se ha instalado de alguna manera en el movimiento, pero a la vez lo que mantiene su fuerza no es tanto un programa común, sino más bien una destitución de lo existente. Un gran NO ¿Cómo ves que se está sorteando esta situación?</strong></p>

	<p>El 15-M es una fuerza política pero anti-política: plantea preguntas radicales sobre las formas de organizar la vida en común que no caben y trastocan el tablero de ajedrez de la política-espectáculo española, la lógica de bandos, la CT. Se querría neutralizar esa fuerza de interrogación asignándole una identidad: “son estos”, “quieren esto”. Por eso los políticos y los <em>media</em> presionan para que nos convirtamos en un “interlocutor válido” con sus propuestas, programas y alternativas. Una identidad ya no hace preguntas, sino que ocupa un lugar en el tablero (o aspira a ello). Se convierte en un factor previsible en los cálculos políticos y las relaciones de fuerzas. Pero nosotros lo queremos todo. Una reforma de la Ley electoral y bloquear todos los desahucios en marcha. Ocupar los centros emblemáticos de todas las ciudades españolas y dejarlos luego más limpios que una patena. Exigir el cumplimiento efectivo de las reglas de juego democráticas y hacer una revolución. Esa es la fuerza del 15-M: su poder de indefinir. ¿PSOE o PP? ¿Izquierda o derecha? ¿Libertarios o socialdemócratas? ¿Apocalípticos o integrados? ¿Reformistas o revolucionarios? ¿Moderados o antisistema? Ni una cosa ni la otra, sino todo lo contrario. La del 15-M es una “acción política paradójica”, como dice el filósofo Santiago López Petit. Más allá de la lógica de los movimientos sociales, los movimientos de izquierda o los movimientos revolucionarios. </p>

	<p><strong>Ha habido una serie de cambios en el interior del movimiento que merece la pena resaltar. Por un lado está la cuestión de la violencia. Comentabas que ya no era como en el movimiento global, dónde las prácticas eran toleradas por la forma red (“Que cada cual haga lo que quiera con su grupo de afinidad”). Sino que se percibía que la violencia era intolerable precisamente porque rompía la máxima del “estar juntos”. Sin embargo, en términos de conflicto, de interrupción del orden, las movilizaciones pacíficas son tremendamente efectivas. ¿Cómo has visto ésta cuestión del conflicto y la violencia?</strong></p>

	<p>Una de las máximas del movimiento global, como recordarás, era aquella de “conflicto y consenso”. Pues yo diría que el 15-M la retoma y actualiza. La ocupación de todas las plazas es el gesto más radical que yo recuerde desde la autoconvocatoria frente a las sedes del PP la jornada de reflexión del 13-M de 2004. La paradoja es que el desafío de masas se apoya en los recursos más <em>ligeros</em>: la no violencia, el respeto, el lenguaje despolitizado y humanista, la apertura sin límites, la búsqueda a toda costa del consenso, la interpelación positiva a la policía, etc. Sin el conflicto y la la desobediencia, sólo seríamos una simpática forma de vida “alternativa” más. Sin el costado empático e incluyente, sólo seríamos otro pequeño grupo “radical” separado e incapaz de morder la realidad. El SÍ sin el NO es buenismo. El NO sin el SÍ es pura desesperación. </p>

	<p><strong>Durante las movilizaciones contra la Ley Sinde escribiste un texto importante (más por su circulación y su capacidad de afectación que por su contenido estricto, creo) que hablaba de la “cena del miedo”&#8230;</strong></p>

	<p>Aún me pregunto qué funcionó en aquel texto, cómo consiguió cruzar así las fronteras ideológicas y corporativas, tocar en un punto común a gente de todos los colores políticos y apolíticos y de múltiples perfiles sociológicos, suscitar una gran confianza en la veracidad de la palabra escrita por un desconocido. Creo que mi voz pudo convocar el apoyo de gente tan heterogénea porque hablé en nombre propio y en primera persona. Porque no me identifico personalmente con ningún espacio ideológico o de poder (la izquierda o la derecha, la élite intelectual, un gran medio de comunicación, etc.). Porque critiqué y denuncié lo que vi y viví en aquella cena, pero no desde una posición de superioridad o una alternativa ya hecha, sino desde el respeto al otro y el planteamiento de problemas compartidos (sobre el porvenir de los trabajadores culturales, etc.). “La cena del miedo” elevaba un NO claro y firme a esa “élite que está perdiendo el monopolio de la palabra y de la configuración de realidad”, pero invitando además a pensar a cualquiera que quisiera hacerlo mediante preguntas muy transversales. Así que me parece que el texto estaba en línea directa con el espíritu 15-M, la verdad. </p>

	<p><strong>Por último, en muchas entrevistas hemos intentado hacer un mínimo análisis de lo que depara el futuro. Quizás esté escenario está determinado por la imposibilidad de predecir lo que va a suceder, pero ¿merece la pena imaginar escenarios posibles?</strong> </p>

	<p>En ese artículo sobre la crisis de la CT que citabas antes, hablaba de que los <em>movimientos sociales que no son movimientos sociales</em> practican “el arte de esfumarse”. No me refería a la estética de la desaparición, sino a la técnica del esfumado que hizo célebre Leonardo: difuminar los contornos de las figuras para lograr un efecto de neblina sobre la obra. El famoso “misterio” de la Gioconda: rebelión contra la nitidez y las líneas precisas que imperaban en la pintura académica de la época, asunción positiva de la incertidumbre y la ambigüedad, apertura a los cambios y lo inesperado. </p>

	<p>Esfumarse no es invisibilizarse o construir realidades al margen, sino <em>aparecer borroso</em>. ¿Quiénes son, qué quieren, quién manda? Las exigencias de nitidez y líneas precisas que imperan en las visiones dominantes de lo político están desconcertadas ante el 15-M. La naturaleza del movimiento suscita tantas discusiones intrigadas como la sonrisa de la Gioconda. No hay respuesta a la pregunta (policial) por la identidad. Y por ello mismo el enigma en que consiste el movimiento 15-M interpela e incluye a tantísima gente distinta. Somos lo que hacemos. Somos las preguntas que planteamos. Somos todos y nadie. Como escribió una amiga durante el movimiento V de Vivienda, es la alegría del anonimato, de ser uno cualquiera, sin etiquetas, de dejar de ser, de estar junto a otros que no conozco y que no son como yo, pero confiando en que están en esto por lo mismo que yo. </p>

	<p>Esa es la potencia que habría que preservar en el futuro. La vieja política conspira dentro y fuera del movimiento para acabar con ella. Desde fuera mediante la represión, la coacción mediática, la insistencia en que “hay que definirse” para ser un agente político serio; desde dentro, a través del miedo al vacío, el fetichismo de los resultados (como si los resultados no estuvieran ya contenidos en el propio proceso), los tiempos de la urgencia en la movilización o los elementos ideológicos que querrían que el movimiento fuera más explícitamente <em>algo</em> (un movimiento social, un movimiento de izquierdas o un movimiento revolucionario). </p>

	<p>Como dijo alguien en una asamblea en Sol: “prisa y definición son nuestros enemigos”.</p>

	<p><strong><span class="caps">ALGUNOS</span> <span class="caps">ENLACES</span></strong></p>

	<p><a href="http://acuarelalibros.blogspot.com/2011/04/el-arte-de-esfumarse-crisis-e-implosion.html">Sobre la crisis de la cultura consensual</a></p>

	<p><a href="http://acuarelalibros.blogspot.com/2011/03/historia-de-un-doble-malvado-nueva.html">Sobre la nueva derecha</a></p>

	<p><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/category/guillem-martinez">Entrevista a Guillem Martínez</a></p>

	<p><a href="http://www.espaienblanc.net/FAQ-Frequently-Asked-Questions.html">Sobre los espacios de anonimato</a></p>

	<p><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/tag/apuntes-de-acampadasol">Sobre el 15-M</a></p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/20668/15-m-el-poder-de-indefinir-entrevista-a-amador-fernandez-savater</link>
		<pubDate>Thu, 30 Jun 2011 10:21:53 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
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	</item>
	<item>
		<title>El 15M: Freakangels en Genosha</title>
		<description><![CDATA[<p>El 15-M es el primer movimiento realmente multitudinario de la post-cultura de la transición. El primer movimiento que no opera bajo esos principios culturales. El primer movimiento que no quiere tirar la Cruz de los Caídos, ni quiere ser el payaso tonto o el payaso triste, sino que simplemente ha decidido caminar en otra dirección porque está hasta el culo de esos mitos. El primer movimiento, en fin, contra el Hype a la española.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- <em>Balada Triste de trompeta</em> tiene en sus títulos de crédito y en sus últimos minutos, algunas claves que el movimiento 15M ha puesto sobre la mesa.</p>

	<p>En la espectacular secuencia de créditos asistimos a un paseo por la iconografía española de la dictadura a la transición a golpe de tambor nazareno. Cristo, crucifixión, pasos de semana santa, Franco fotografiado como si el Equipo Crónica hubiera vuelto a las andadas, tiros, gritos, Fraga vestido de militar, <span class="caps">ETA</span> político militar… y, de pronto, imágenes congeladas de monstruos históricos, del Hombre Lobo, de Frankestein… De ahí viramos a imágenes a color no menos extrañadas, payasos de la tele, imágenes de la “última generación de albanos” que explicaba hace años el propio Alex de la Iglesia en el magnífico libro de Marcos Ordoñez <em>La Bestia Anda Suelta</em>.</p>

	<p>El torrente de imágenes se acelera hasta que un último fragmento nos descubre la imagen que encierra toda la película (y que muchos dejamos inadvertida): la de <strong>Jose Luís López Vázquez</strong> encerrado en <em>La Cabina</em> de <strong>Antonio Mercero</strong> como metáfora de una transición política y de un ecosistema cultural. Encierro y angustia, monstruos reales que se confunden con monstruos ficticios (y viceversa). Claustrofobia.</p>

	<p>En los últimos minutos de la película asistimos a dos momentos fundamentales. Uno de los personajes secundarios de la película, aquel que lleva la moto acrobática, está convencido de que puede tirar la Cruz de los Caídos lanzando su moto contra ella y así salvar la situación. Sin atender a sus compañeros, se lanza con la moto contra el monumento, fracasando estrepitosamente. Ese acróbata ingenuo es una buena metáfora de la cultural española desde la transición. Una cultura obsesionada con el mito franquista y precisamente por eso atada a la Cruz y condenada a definirse a partir de ella.</p>

	<p>El últimos plano de la película, con el payaso tonto y el payaso triste frente a frente representando a la España que siempre se puede reír y a la que solo le queda llorar parecían expresar un enfrentamiento atávico, prepolítico y, quizás, obligaba al espectador a colocarse en la posición de uno u otro payaso (o en la de ambos). Personalmente, no comparto la lectura que <strong>Alex de la Iglesia</strong> hace del proceso de la transición, pero éste no es el objeto de la discusión. La clave es que esos dos payasos encerrados y enfrentados, esas imágenes en cadena en dirección a <em>La Cabina</em>, ese motorista atado a su obsesión de que puede, él solo, tumbar la Cruz de los Caídos, resultan hoy, a la luz del movimiento 15M como uno de los mejores testamentos (quizás incluso como la última película, la que da el tiro de gracia) a eso que <strong>Guillem Martínez</strong> ha definido magistralmente como “cultura de la transición”. A saber, aquel modelo cultural que se hace uno con el poder y acepta un paquete cultural y una serie de mitos heredados a derecha e izquierda. Y ese tiro de gracia no se opera o no se descubre solo desde la película, sino que sólo se entiende (pues es el espectador el que desentierra o incluso crea el sentido de las películas) con la presencia en la calle del movimiento 15M.</p>

	<p>El primer movimiento realmente multitudinario de la post-cultura de la transición. El primer movimiento que no opera bajo esos principios culturales. El primer movimiento que no quiere tirar la Cruz de los Caídos, ni quiere ser el payaso tonto o el payaso triste, sino que simplemente ha decidido caminar en otra dirección porque está hasta el culo de esos mitos.</p>

	<p>El primer movimiento, en fin, contra el Hype a la española.</p>

	<p>2.- Si hablamos de un movimiento de ruptura con lo anterior, hablamos de un movimiento que expresa una novedad. Lo nuevo siempre es un cambio, una mutación. Hace pocas semanas se estrenó otra película que habla de la naturaleza conflictiva del cambio y la diferencia y que puede dar, también, pistas sobre el devenir y el funcionamiento del “Movimiento 15M”. Me refiero a <em>X-Men Origins</em>. La película sitúa el centro de su conflicto en el nacimiento y posterior ruptura de la<br />
amistad entre unos jóvenes Profesor X y Magneto. Los dos son conscientes de su poder como mutantes, los dos son consciente de que la naturaleza de esa mutación resulta problemática para los seres humanos (digamos, aquellos que no han mutado todavía o que no puede mutar). Difieren, sin embargo, en el curso de acción a partir de esa naturaleza conflictiva.</p>

	<p>Nadie en su sano juicio ve las películas de X-Men o lee los tebeos y se identifica con los humanos. Nosotros somos los mutantes, porque la mutación no es más que una forma de poder y singularidad. Da igual que hablemos de una cuestión de identidad cultural o de una serie de capacitaciones técnico-tecnológicas (o para ser más exactos, hablamos de ambas cosas). Xavier defiende una integración pacífica a partir de la disolución de la singularidad mutante o de la puesta de esa singularidad al servicio de la sociedad al completo. Eso es el movimiento 15M. Magneto defiende una ruptura consciente y una valorización de la diferencia que no puede ser integrada y que tiene que defender su propia autonomía y expandir su potencia. Eso <span class="caps">TAMBIEN</span> es el movimiento 15. Magneto, sin embargo, por estar sometido a una lógica narrativa mainstream carece de ética o tiene la ética de la venganza. Esa que da toda la centralidad al enemigo. Eso no es el 15M. Es cierto que las proclamas, los lemas, el grito contra la clase política y financiera que gobiernan el mundo son lo que prima, pero ese grito es destituyente y parte del conocimiento de que nosotros, mutantes, sabemos que no les necesitamos.</p>

	<p>3.- En los últimos años han empezado a aparecer ficciones que expresan de forma novedosa la cuestión del fin de un periodo. Entre esas historias destaca otra forma de “narración sobre mutaciones” a cargo del magnífico guionista <strong>Warren Ellis</strong>: <em>Freakangels</em>. Los freakangels comparten unos poderes que les permiten salvaguardar el barrio de Whitechapel en un contexto post-apocalíptico (que es probable que venga originado por su propia potencia mutante). La parte más especial de la serie de Ellis (además de su distribución a través de Internet) es que lejos de ser la clásica lectura de la guerra entre pobres por unos recursos limitados o la barbarie que sucede cuando el estado y el ejercito no están poniendo orden, de lo que habla es del uso de unos determinados poderes en relación con una comunidad que permite su crecimiento y supervivencia a través de la cooperación, no de la competencia.</p>

	<p>4.- <em>Genosha</em> es una creación del guionista <strong>Chris Claremont</strong> para la Patrulla X a finales de los años ochenta. Funcionó como metáfora de Apartheith sudafricano. Una isla en la que los mutantes estaban sometidos a un régimen racista y explotador que los controlaba impidiendo, además, su huida a ninguna parte.</p>

	<p>La isla vive su propio proceso revolucionario gracias tanto a la Patrulla X de Xavier como a los Acólitos de Magneto, que reclama la ciudad como un estado autónomo y libre para los mutantes. Este experimento de liberación de la potencia mutante, es decir, de la singularidad y la creatividad tecno-científica, es una de las experiencias más gratificantes en la lectura de los cómics por ser, precisamente, tanto un anhelo de revuelta contra la explotación y el racismo, como un lugar que no pone el centro en la derrota del enemigo, sino en la creación de lugares autónomos e independientes. También por ser uno de los espacios de estabilidad (relativa, claro, esto es un tebeo y en la lógica serial la estabilidad no está muy bien vista) que conquistan los mutantes para si mismos a lo largo de los años.</p>

	<p>Podemos decir que lo que el movimiento 15M ha puesto sobre la mesa es que Genosha es el planeta y los mutantes somos (o podemos ser) toda la humanidad. La cuestión es si queremos seguir atados a la Cruz de la cultura y La Guerra De Los Payasos o preferimos ser Freakangels.</p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/20572/el-15m-freakangels-en-genosha</link>
		<pubDate>Tue, 14 Jun 2011 09:28:34 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2011-06-14:77c262b7562572606450a68115f67ab6/a5c343ee75bbffc9b99b18c3a360a81e</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Trending Hype: Entrevistamos a Delia Rodriguez</title>
		<description><![CDATA[<p><strong>La primera pregunta es común a todos los entrevistados, ¿qué es el hype?</strong></p>

	<p>Lo mismo que la actualidad, el buzz, los trending topics. Una excusa para hablar de algo que hoy nos interesa y mañana no. Algo que si lo escribimos y dentro de un par de meses volvemos a leerlo nos espantará. </p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Delia es periodista especializada en nuevas tecnologías, redes sociales y comunicación. Su último trabajo es una de las experiencias de análisis del flujo comunicativo más entretenidas e interesantes de los medios “tradicionales”. <a href="http://blogs.elpais.com/trending-topics/">Trending-Topics</a> es un blog que hace periodismo y análisis de las cosas que “están de moda” en la red. ¿Eso es el hype o es otra cosa?  </p>

	<p><strong>La primera pregunta es común a todos los entrevistados, ¿qué es el hype?</strong></p>

	<p>Lo mismo que la actualidad, el buzz, los trending topics. Una excusa para hablar de algo que hoy nos interesa y mañana no. Algo que si lo escribimos y dentro de un par de meses volvemos a leerlo nos espantará. </p>

	<p><strong>Yo creo que hay una diferencia entre el hype y el trending topic. De alguna forma, el “trending topic” es una forma de &#8220;éxito&#8221; de un contenido que se ha construido colectivamente, el hype sin embargo muchas veces es más&#8230; táctico. Más mentiroso.</strong> </p>

	<p>Quizá el hype sea una construcción más de los medios, y los trending topics de los medios sociales. Los trending topics también son profundamente mentirosos, pero el hype lleva años de ventaja. A las ocurrencias de las redes sociales todavía se les presupone cierta inocencia, pero creo que con el tiempo se nos pasará.</p>

	<p><strong>¿Que pasará entonces?</strong> </p>

	<p>A ver, los trendings son un descubrimiento maravilloso que vamos a incorporar a nuestra cultura. Los expertos en comunicación dicen que son una forma de que los usuarios, las audiencias, la gente, imponga sus intereses y opiniones de los medios, un proceso de abajo a arriba que revierte el esquema clásico de comunicación. Esa idea tiene que evolucionar mucho y refinarse, porque ahora casi todo lo que llega en ese proceso es basura. Pero el descubrimiento es lo suficientemente bueno como para que lo vayamos adaptando.  </p>

	<p>Supongo que nos olvidaremos dentro de un tiempo de las redes sociales y que encontraremos algo mejor a través de lo que comunicarnos, pero la idea de medir, pesar y valorar tendencias nos la quedaremos. Desde el punto de vista periodístico auguro un trabajo muy duro, de ir depurando tonterías, de reafirmar el criterio profesional, de abrir la mente. Pero todo esto va a acabar de una vez con el periodista sentando cátedra en su torre de cristal, esperando que no le salpique nadie con un comentario. </p>

	<p><strong>¿Cómo planteas tú tu trabajo? ¿Como eliges?</strong></p>

	<p>Por intuición y limitada por mis conocimientos. En teoría puedo hablar de todo, hay cientos de trendings al día (lo más visto en los periódicos, en <a href="http://twitter.com/">Twitter</a>, en <a href="http://www.facebook.com/">Facebook</a>, lo que se lleva en los blogs&#8230;). Pero lo último que necesita internet es otra persona más hablando de lo que no sabe, así que me centro en mis intereses personales y no reniego de mi filtro. Intento elegir aquellos asuntos sobre los que puedo decir algo nuevo. También elijo a través de mi red, de mis amigos. Si todos están hablando a la vez de algo, seguro que hay una razón. </p>

	<p><strong>O sea, que es un sistema también de confianza, ¿no?</strong></p>

	<p>Claro, es que la vida funciona así. Tú ves el mundo a través de tus círculos de confianza. Lo bueno de las redes es que puedes elegir que tus amigos estén a mil kilómetros de tu pueblo, de hecho ni siquiera necesitas conocerlos ni que sean tus amigos. Si eliges bien tus filtros te llegará lo que te interesa. Y si quieres que te empiecen a llegar cosas distintas, sólo tienes que ampliar un poco más el círculo, para eso Twitter es increible. </p>

	<p><strong>Tengo la sensación de que muchas veces hay una pulsión que no es buscar lo que te interesa, sino lo contrario, lo que te horroriza.</strong></p>

	<p>¡Claro! Hay un tipo que tiene un blog desde hace diez años y al que no soporto. Escribe muy bien pero creo que en todo este tiempo no ha dicho una sola cosa con la que esté de acuerdo. Me cae tan mal que no he dejado de leerlo nunca, y eso que ya sigo muy pocos blogs. Lo que nos horroriza nos engancha, porque al fin y al cabo nos provoca una emoción. Lo que se olvida no es lo horrible, sino lo aburrido. </p>

	<p><strong>En cuanto a la periodicidad del blog, ¿es fija? ¿Tienes unas&#8230; obligaciones?</strong> </p>

	<p>Digamos que en teoría debería escribir más de lo que escribo. Pero no todos los días hay un tema que me interese y odio rellenar posts porque sí. Otras veces estoy liada con otros trabajos, o escribiendo temas más largos. Tengo la suerte de que me dejan toda la libertad del mundo. </p>

	<p><strong>Esa era la siguiente pregunta, ¿no has tenido ningún tipo de presión, sea para decir algo o para dejar de decirlo? ¿Crees que tú misma has dicho &#8220;No, ésto aquí no es buena idea sacarlo&#8221;?</strong></p>

	<p>Soy una señorita de provincias con una gran imaginación, así que la autocensura es para mi una forma de vida. (Risas) Ahora en serio, un profesional debe saber dónde trabaja, qué se espera de él, qué está permitido. Y luego a partir de ahí pasarse un poquito, lo justo, porque si no tampoco se avanza. He publicado desde en <em>La Razón</em> hasta en <em>Público</em> y siempre ha sido más o menos lo mismo. Al final es uno el que pone sus límites personales. </p>

	<p><strong>Justo esta semana hablaba con un amigo que uno de los motivos de la &#8220;crisis de los medios&#8221; es que se empieza a buscar más el contenido y no tanto el continente o si acaso al periodista y no al periódico.</strong></p>

	<p>Ojalá sea así. Es lo mejor que le podría pasar al periodismo. Pero no sólo porque los periodistas empezarían a cuidar más sus firmas, sino porque también se empezarían a educar los lectores. Los lectores tienen que liberarse de la idea de que todo el periodismo es una mierda, o de que sólo tal diario merece la pena. Es un poco como lo de los círculos de los que hablábamos antes. Que los periodistas que te interesan estén en tu círculo porque te van a dar información que te interese. </p>

	<p><strong>En ese sentido, se nota bastante diferencia entre el tono de un blog como el tuyo o cualquier noticia. Hay una cotidianidad, un juego con el lenguaje, que permite un acercamiento un poco más libre a la información. En el Trending Topic hay mucho cachondeo.</strong></p>

	<p>Uno de los problemas más gordos de los medios es que se han escondido bajo un tono aburrido, farragoso y pretendidamente serio que en realidad lo que esconde es la falta de tiempo (mejor dicho, de dinero para comprar el tiempo de los periodistas), de valentía y en muchas ocasiones de talento. ¿No te ocurre que terminas de leer algo y no te has enterado de nada? Bien, pues la mayoría de las veces es por culpa del medio. Es infinitamente más rápido despachar algo en ese pseudo tono serio, lleno de vaguedades y de eufemismos, que ser claro y preciso. Las cosas bien hechas no aburren.</p>

	<p>Por eso los blogs triunfan, porque no están pervertidos por ese lenguaje. No creo que Trending Topics sea especialmente cachondo, pero sí me mojo. Hay que bajar al fango, concretar y decir las cosas claras.</p>

	<p><strong>Tú te has especializado un poco en reportajes y artículos sobre &#8220;nuevas tecnologías, redes, etc&#8221;. Quizás el ámbito con mayor hype del universo mundo, casi un hype en si mismo. ¿Como separas el grano de la paja?</strong></p>

	<p>Supongo que como en todos los ámbitos de especialización. Leyéndolo todo, descendiendo hasta los detalles y luego volviendo a subir para intentar verlo con perspectiva. No son buenas ni la postura del nada-nuevo-bajo-el-sol ni el “fanboyismo tecnológico”, que es una forma de estupidez que como bien dices, es un enorme hype.</p>

	<p>A lo tonto, llevo diez o doce años escribiendo sobre internet, y eso teniendo en cuenta que internet en España nació anteayer es casi una vida.</p>

	<p><strong>Supongo que entonces habrás identificado algunas pautas para identificar esos intentos de hype, ¿se te ocurre alguna?</strong></p>

	<p>En tecnología el mayor problema es el deslumbramiento por las empresas. Se acepta propaganda sin ningún espíritu crítico y se informa desde la fascinación sobre Google o Apple. Se les consiente todo. ¿Por qué es importante que ese móvil tenga una cámara con un megapíxel más? Los blogs tecnológicos están muy bien porque han satisfecho a ese pequeño porcentaje de personas a las que de verdad les interesa saber que ese móvil tienen un megapíxel más. Los medios se han olvidado de su responsabilidad informando a los consumidores, y lo han empeorado porque muchas veces se han quedado con la fascinación de los blogs de gadgets sin su precisión. </p>

	<p>En el fondo, a mi me gusta la tecnología porque es transversal a muchos otros campos. Cuando hablas de los términos de uso de <a href="http://www.tuenti.com">Tuenti</a> estás hablando en realidad de protección al menor; con Facebook de privacidad y nuevas definiciones de intimidad; con Google se oscila entre la ciencia y la política; Apple es publicidad y deseo&#8230; Son la avanzadilla de las grandes cuestiones. Eso es lo interesante. Lo que es una verguenza es que cada vez que Google cambie su <a href="http://www.google.com/logos/">Doodle</a> (el logo de su página principal) sea noticia. </p>

	<p><strong>He estado viendo los temas que son trending topic ahora mismo en España. Uno de ellos es &#8220;<span class="caps">VOTA</span> <span class="caps">PSOE</span>&#8221; otro &#8220;Bildu&#8221;, otro &#8220;Trofeo Santiago Bernabeu&#8221; y otro &#8220;piropos delicados&#8221;. Tengo la sensación de que los trending topics se parecen un poco a los canales de televisión dónde haciendo zapping todo aparece con la misma jerarquía. Así que todo es banal e importante a la vez.</strong></p>

	<p>¡Sí! </p>

	<p><strong>¿Tú como ves esta separación?</strong></p>

	<p>Pero es por cómo lo percibimos. Evidentemente no es lo mismo, pero al igualarlo se nos hace más difícil separar. No hay un editor que nos diga, &#8220;oye, que lo de Bildu es superfuerte y por eso lo pongo a cinco columnas y le dedico diez páginas, así que más te vale enterarte de lo que pasa&#8221;.</p>

	<p>Pero en internet esa sensación es constante. Lees un historión, luego una receta y después un mail superimportante. Tienes que hacer tú el esfuerzo mental por jerarquizar.</p>

	<p>Si te quedas en una posición pasiva, te alerdas. Si te esfuerzas, tienes el mejor medio de comunicación del mundo a tu servicio. </p>

	<p><strong>Es curioso eso que dices, porque hay una imagen construida de que en la red ya no hay más que peleas, bloques enfrentados, etc. Es probable que sea cierto, pero un topic como &#8220;<span class="caps">VOTA</span> <span class="caps">PSOE</span>&#8221;, por ejemplo, no va a sacar a nadie de su posición inicial, ni le va a hacer pensar en otra cosa. Entonces quizás hace mucho ruido, pero tiene poco efecto real, mientras que puede haber otros que atraviesen esos &#8220;lugares comunes superficiales&#8221; y te hagan pensar. ¿Crees que se da esta doble lógica?</strong></p>

	<p>Es simple propaganda. Internet es tan interesante como soporte publicitario de productos e ideologías porque la gente está dispuesta ella misma a poner en su boca opiniones igual del iPhone que del <span class="caps">PSOE</span>. Y al fin y al cabo uno no bloquea a un amigo porque hable mucho de su móvil o de política; y siempre hay más posibilidades de que te cale algo si te lo recomienda alguien que si ves un panfleto colgado de una pared. </p>

	<p>El asunto no es leer <span class="caps">VOTA</span> <span class="caps">PSOE</span> en la lista de Trendings como quien mira llover. El asunto es que igual ese <span class="caps">VOTA</span> <span class="caps">PSOE</span> te ha llegado al timeline porque alguien a quien respetas y de quien no lo esperas te lo dice y le dedicas unos segundos a pensar sobre ello. Aunque no creo que eso sea lo habitual. </p>

	<p><strong>Yo no tengo facebook, entonces no suelo preguntar o pensar mucho en la herramienta, pero es evidente que tiene una importancia en todo ésto. ¿Como son los trending topics de facebook? Como funcionan allí las jerarquías de lo importante, etc.</strong></p>

	<p>Pues son distintos porque la gente que hay en Facebook y lo que dicen es muy distinto. Prefiero mil veces Twitter porque está más basado en la actualidad y en la información, Facebook va de relaciones. Es mucho más útil. Twitter lleva mucha ventaja midiendo tendencias, y de hecho ayuda el sesgo de usuarios que tiene (generalmente más avanzados que en facebook). Aunque claro, eso también puede ser una forma de encerrarse en cierta visión y que la realidad esté en Facebook. </p>

	<p><strong>Entiendo. Quizás facebook tiende más a la utilidad y twitter a la información.</strong> </p>

	<p>Si como utilidad entendemos una forma sencilla de mantener el contacto con mucha gente a la vez con muy poco esfuerzo, sí. </p>

	<p><strong>Me refería a eso.</strong> </p>

	<p>El de Facebook es en teoría un círculo más próximo que el de Twitter, exige más simetría en la amistad. Pero me ocurre como a ti, tengo Facebook pero casi no lo uso. </p>

	<p><strong>En los mails que nos intercambiamos antes de quedar hoy comentabas a raíz de la entrevista que los contenidos del blog habían ido cambiando poco a poco. ¿En que sentido?</strong></p>

	<p>Creo que selecciono mejor los temas y que me centro más en mis intereses. Pero seguro que dentro de unos meses miro lo que estoy escribiendo ahora y me horroriza. En realidad siempre me pasa, creo que nos pasa a muchos. </p>

	<p><strong>Quizás por eso que comentabas al principio de &#8220;algo que parece importante hoy y que mañana da vergüenza&#8221;. Justo te quería preguntar por eso, por la relación con la actualidad que tiene la red, la velocidad y la atención.</strong></p>

	<p>Como sabes, la atención en internet lo es todo. Es el &#8220;pago&#8221; que se hace por las cosas. Supongo que parte de la gracia consiste en fidelizar esos flashazos de atención y que duren a largo plazo. Que la velocidad no sea una enemiga sino una aliada. </p>

	<p><strong>Tengo la sensación de que la red es cada vez más rápida y que espacios como tu blog plantean precisamente recoger esos flujos, darle otra temporalidad. Resumir, si quieres. Me parece una función muy importante.</strong></p>

	<p>A mi me hace mucha gracia decir que soy corresponsal en internet, me dicen que se lo explico muy bien a las madres. Hace falta más reflexión sobre internet y mucho más profunda. Hace poco estuve buscando libros sobre cultura popular de internet en España. No hay, y es un agujero inmenso en una década de historia de mucha gente. Como ese, hay muchos otros agujeros. La excusa de que internet se explica en sí misma no vale. Hace falta reflexión en otros tiempos y formatos. </p>

	<p><strong>La mayor parte de literatura sobre Internet en españa lleva en el título la palabra &#8220;fenómeno&#8221; que ya hace desconfiar. Es como si partieran ya de la misma urgencia temporal.</strong></p>

 Sí, y no hay nada más lamentable que esas estanterías con libros de <em>Todo sobre Windows 95</em>. No hay que llevar lo peor de internet a los libros, sino traerse lo mejor de ellos a la red.]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/20404/trending-hype-entrevistamos-a-delia-rodriguez</link>
		<pubDate>Sat, 14 May 2011 09:00:57 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2011-05-13:77c262b7562572606450a68115f67ab6/3499e655149b54b2444783b4ef822e3b</guid>
	</item>
	<item>
		<title>La política del enemigo es de lo más hype </title>
		<description><![CDATA[<p>Hacer política del “amigo” prima la producción de redes, valoriza las diferencia y la heterogeneidad, no está orientada a la toma del poder, sino en todo caso a su deconstrucción. Pero lo más importante de todo es que no pone la centralidad de la acción en el ataque y la confrontación sino en la fuga y la producción de otra realidad. De ésta forma, el enemigo se queda solo buscando una pelea que no tiene lugar y empieza a perseguir a las fuerzas que han desertado del campo de batalla.</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Corrían los primeros años del Siglo <span class="caps">XXI</span>. Ningún multimillonario Saudí había organizado un complejo atentado contra el centro financiero del planeta. En Seatlle, decenas de miles de personas habían bloqueado la reunión del Banco Mundial. Los delegados del banco, cargos políticos de primer orden, habían escapado de la ciudad. Unos años antes, en las selvas del sureste mexicano un ejercito de campesinos indígenas se había rebelado contra algo llamado “Tratado de Libre Comercio de las Americas” (<span class="caps">ALCA</span>) consiguiendo una repercusión internacional espectacular. Se hacían llamar “Ejercito Zapatista de Liberación Nacional”.</p>

	<p>En aquellos años asistí a un seminario en el que se hablaba de estas nuevas formas de organización política como organizaciones que rompían con las dicotomías de la acción política tradicional: “Conflicto/Consenso” “Unidad/Heterogeneídad”&#8230; y “Amigo/Enemigo”.  </p>

	<p>2.- Hacer política del “amigo” prima la producción de redes, valoriza las diferencia y la heterogeneidad, no está orientada a la toma del poder, sino en todo caso a su deconstrucción. Pero lo más importante de todo es que no pone la centralidad de la acción en el ataque y la confrontación sino en la fuga y la producción de otra realidad. De ésta forma, el enemigo se queda solo buscando una pelea que no tiene lugar y empieza a perseguir a las fuerzas que han desertado del campo de batalla. Un buen ejemplo de esto es el movimiento del Software Libre que nunca se ha preocupado demasiado por el software privativo y sí por generar una alternativa viable y mayoritaria al mismo.</p>

	<p>Se trata de una política que escapa de la lógica dialéctica (ya saben, tesis, antítesis, síntesis) y hace política del éxodo. O como decía Lawrence de Arabia. “Puedes ganar cualquier batalla si tienes de lado a la población civil y nunca estás en el lugar dónde te está esperando el enemigo”.  </p>

	<p>3.- Cuando hemos hablado del “hype” en éstas columnas y en las entrevistas que se han ido publicando, siempre hemos hablado de una dinámica general, no de sus particularidades. Esto podría llevarnos al error de creer que existe “un único hype”. Por supuesto que no. Todo el mundo pone en marcha las “dinámicas del hype” para llevarse el gato al agua. Por ejemplo, en el contexto actual podríamos decir que lo razonable sería que la crisis fuera el concepto hype, pero no es así. El concepto de moda, el que intenta abrirse paso en el panorama mediático es el de la política del enemigo. En el caso español hablamos de dos grandes esferas de población “la de izquierdas” y “la de derechas”; dos bandos que se definen única y exclusivamente por su enemigo. Por su otro que le da sentido y que siempre está, al contrario que la guerrilla de Lawrence exactamente en el punto que se le espera. Pero&#8230; ¿por qué? ¿Por qué sucede éste fenómeno?  </p>

	<p>4.- En esas mismas jornadas de Seattle en Noviembre del 99 nació una poderosa herramienta de comunicación llamada “Indymedia”. Un espacio que hoy nos resulta entre tópico y anecdótico y que permitía que cualquier persona subiera a la red texto, audio, fotos y video. Ese fue el principio (uno de los principios) de la crisis de los medios de comunicación tradicionales. Indymedia estaba centrado en las contracumbres y poco a poco fue quedando obsoleto, aparecieron los blogs y de ahí las redes sociales. La información dejó de estar polarizada en dos campos antagónicos: “Lo que los medios no cuentan” / “Lo que los medios si cuentan”, sino que cada contenidos específicamente navega por la red casi por si mismo, los periodistas tienen cuentas de twitter, cambian de empresa de comunicación. Seguimos sus contenidos por lo que dicen, no por el lugar en el que lo dicen. Esto plantea un grave problema para los grandes grupos mediáticos que han tenido siempre el control sobre la forma en la que se recibe el contenido. Los grandes grupos mediáticos quieren imponer la política del enemigo. Quieren volver a enclaustrar el mundo en dos campos muy claros: izquierdas y derechas y nos imponen debates sobre lo que es ser de derechas o de izquierdas. Imponen un sentido. Producen hype. Hacen que “el enemigo” esté de moda.  </p>

	<p>5.- Hace unas semanas <strong>Amador Fernández</strong> publicó un interesante artículo analizando lo que llama <a href="http://acuarelalibros.blogspot.com/2011/04/el-arte-de-esfumarse-crisis-e-implosion.html">el fin de la política consensual en España</a> Una idea que se relaciona directamente con algunos trabajos de <strong>Guillem Martínez</strong> en torno a la Transición española en el campo de la cultura. Resumiendo (de manera quizás un tanto simplista) el planteamiento de Guillem Martinez podemos decir que la cultura de la transición, la consensual, es aquella en la que la cultura se ha hecho uno con el poder. Este “uno” está sujeto por el par “derecha-izquierda” que permite determinan la forma y el funcionamiento de la cultura de la transición. El texto de Amador va más allá y expone diversos ejemplos (movilizaciones sobre la vivienda, movimiento de afectados por el 11-M, ¡Pásalo!, movilizaciones contra la ley Sinde, etc.) en los que la política consensual ya no funciona. En los que el hype debe rearmarse y perseguirnos para reubicarnos en el viejo (pero presentado como nuevo) campo de batalla.  </p>

	<p>6.- El próximo 15 de Mayo hay convocada una movilización con el lema “DemocraciaRealYa”. Es difícil identificar en su seno ninguno de los lugares comunes que permiten definir esos dos campos en los que se quiere encerrar la acción política a derecha e izquierda. Se plantea como una movilización abierta, descentralizada, etc. Puede ser un puente entre un momento y el siguiente, puede ser el principio del fin del hype del enemigo. Puede ser una nueva forma de política de la amistad.  
 </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/20327/la-politica-del-enemigo-es-de-lo-mas-hype</link>
		<pubDate>Sat, 30 Apr 2011 08:58:38 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2011-04-30:77c262b7562572606450a68115f67ab6/a3b1329ce21e8d4d31d7c51294dcdba5</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Hype sin Moraleja: Entrevistamos a Nacho Vigalondo. </title>
		<description><![CDATA[<p>Nacho Vigalondo es director de cine. Su cortometraje <a href="http://www.735am.com/"><em>7:35 de la mañana</em></a> fue nominado al Oscar. Su primera película, <em>Cronocrímenes</em>, ha tenido una amplia repercusión internacional. Acaba de terminar su segundo largo <em>Extraterrestre</em> y tiene otro más en proceso de desarrollo. Además, ha seguido realizando cortometrajes, escribiendo sobre cine, leyendo tebeos de <strong>Mark Millar</strong> y <strong>Grant Morrison</strong>, repasando <strong>Twin Peaks</strong> y <strong>Perdidos</strong>.  </p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Nacho Vigalondo es director de cine. Su cortometraje <a href="http://www.735am.com/"><em>7:35 de la mañana</em></a> fue nominado al Oscar. Su primera película, <em>Cronocrímenes</em>, ha tenido una amplia repercusión internacional. Acaba de terminar su segundo largo <em>Extraterrestre</em> y tiene otro más en proceso de desarrollo. Además, ha seguido realizando cortometrajes, escribiendo sobre cine, leyendo tebeos de <strong>Mark Millar</strong> y <strong>Grant Morrison</strong>, repasando <strong>Twin Peaks</strong> y <strong>Perdidos</strong>.  </p>

	<p><strong>¿Qué es el Hype?</strong> </p>

	<p>Mi vida (Risas). No, en serio. La verdad es que no sabría como definirlo en abstracto, pero sé que lo he vivido desde dentro. Tanto para bien como para mal. La cara y la cruz. La cara sería lo que pasó en el festival de Austin con <em>Cronocrímenes</em>. El festival de Austin es un poco especial&#8230; bueno, es muy especial. Todas las películas se pasan dos veces. Tras la entrega de galardones, repiten todo el programa en una segunda tanda, así que si una película ha tenido buena repercusión y a la gente la ha gustado, se ofrece la oportunidad de que más gente la vea.  Eso fue exactamente lo que pasó con <em>Los Cronocrímenes</em>. </p>

	<p>En el primer pase había pocas personas, pero la película fue de las más comentadas en la web del festival durante toda la primera tanda. Después ganamos el premio del jurado. Así que para la proyección de la segunda tanda la expectación era mayúscula, las colas eran increíbles. Vamos, la idea platónica del buen hype.   </p>

	<p><strong>¿Ese Sería el Hype bueno? El que te impulsa.</strong></p>

	<p>Hasta Austin, todo el año 2007 fue un calvario, la búsqueda de socios y financiación para acabar una película en la que nadie parecía tener fe. Ese año experimenté el lento convencimiento de que mi primera película era un fracaso absoluto, y que mi carrera era un espejismo. Llegué al Fantastic Fest sin haber visto la película proyectada en continuidad, así que la vi por primera vez con el resto del público de la sala. Durante aquel pase, tras aquellos aplausos, sentí que había sido rescatado in extremis, como sucede en el tercer acto de las películas.  </p>

	<p><strong>¿Que hay del hype malo?</strong></p>

	<p>Ese fue el pase del Sitges. Fue justo al revés. La nuestra fue de las primeras sesiones en agotar entradas aquel año, sino la primera. Se podía percibir una expectación brutal desde el primer momento. Y la reacción posterior fue bastante desigual. Si en Austin sentí el fervor por descubrir algo, en Sitges sentí la urgencia por juzgarlo. Parecía que había que ser los primeros en darle nota a la película. Más de un blog habló del ambiente de fracaso que rodeó el estreno, como si la película estuviese ya condenada.   </p>

	<p><strong>El ambiente no me parece el mejor criterio para medir el valor de una película.</strong></p>

	<p>¡Y todavía no teníamos ni fecha de estreno! Afortunadamente, la película siguió teniendo una vida internacional excelente en festivales, así que no me costó relativizar la reacción en Sitges.   </p>

	<p><strong>En las columnas de <a href="http://librodenotas.com/cronicasdelhype/">Crónicas del Hype</a> he hecho bastates referencias a la relación entre el hype y la decepción. Y cómo, de alguna manera, la decepción es inevitable si quieres desafiar de alguna manera al espectador o si pretendes que a alguien le guste de verdad lo que haces. Tarantino hace eso muy bien. Gestionar la decepción, jugar con la expectativa.</strong></p>

	<p>Creo que no somos conscientes de lo que significa que exista un <strong>Tarantino</strong> contemporáneo a nosotros. Lo realmente singular que es, cómo sigue funcionando como fenómeno cultural, a escalas tan diferentes. Creo, de verdad, que no somos conscientes de que exista un director que sea capaz de acaparar las portadas de la revista <em>Acción</em> y la <em>Cahiers</em>. A veces se piensa que es ahora cuando Tarantino se permite ser atrevido, después de haber triunfado con productos sólidos, pero la verdad es que lleva flirteando con la decepción del espectador desde Reservoir Dogs. Hay un momento en esa película en la que la acción se detiene un buen rato para contar en flashback una parte del proceso de entrenamiento del policía infiltrado que no tiene ninguna relación con la trama principal. Todo ese largo fragmento en el que se nos enseña con todo detalle cómo <strong>Tim Roth</strong> memoriza una anécdota chistosa falsa. Ese segmento es una declaración de intenciones del propio Tarantino, casi un manifiesto, pero a la vez es un desafío frontal a la paciencia del espectador.   </p>

	<p><strong>Yo creo que eso tiene que ver también con una voluntad de no darle al espectador lo que quiere&#8230; O lo que cree que quiere, para que así esté preparado para cualquier cosa. No contentarle, desafiarle. Aún a riesgo de decepcionar o asumiendo la inevitable decepción de muchos.</strong></p>

	<p>Para mí hay dos tipos de artistas, dos bloques absolutos. Unos que conocen las leyes del mercado y de la narración con el objetivo de adaptarse a unas demandas ya existentes. Y otros que lo que buscan es la posibilidad de fabricar su propio modelo de consumidor, o congregar a públicos diferentes entre sí en un mismo punto. El cineasta <strong>César Velasco Broca</strong> lo define muy bien cuando habla de “buscar el potencial del público en vez del público potencial”. Yo creo que aspiro a que mis obras funcionen en ese segundo bloque.   </p>

	<p><strong>¿La ubicación en ese bloque te parece elegida?</strong> </p>

	<p>No. Creo que no es tan consciente,  Hay veces que miro atrás y digo, ¿por qué demonios he hecho esta película, y por qué así? Es evidente que he tomado decisiones que no parten de una linea de coherencia estratégica. <a href="http://www.atom.com/funny_videos/choque/">Choque</a>, por ejemplo, no es una continuación estilística ni de intenciones ni&#8230; casi de nada, con respecto a <em>7:35 de la mañana</em>. En el momento no sabes si eso que haces son quiebros en tu trayectoria o justo lo contrario. Creo que en la vida, a esta escala, no se toman decisiones, sino que, con el tiempo, te das cuenta de que las has tomado.   </p>

	<p><strong>Hay algo de eso también en tu nueva película, <em>Extraterrestre</em>. Primero tenía una idea muy clara de ella en la cabeza como una cierta continuación (en este sentido que estamos hablando de continuación) de <em>Cronocrímenes</em> y según voy conociendo detalles de la misma, cada vez está más lejos de esa concepción. Para empezar&#8230; es una comedia.</strong></p>

	<p>De nuevo, no soy consciente de si son decisiones de ruptura o de coherencia. Tampoco me importa mucho. Para el cine que yo quiero hacer, que tiene una vocación de no estar ligado a un país concreto, sino que puede funcionar internacionalmente, hacer una comedia es, aparentemente un suicidio. En los mercados internacionales a las comedias no les llaman comedias sin más. Les llaman “Local comedy” y se supone que su potencial se circunscribe a su nación . En Francia es así con <em>Bienvenidos al Norte</em>  o aquí con <em>Torrente</em>. Como mucho, las “local comedies” tendrían potencial como fuente de cara a hacer un remake.  </p>

	<p>Si tuviese una mentalidad estratégica no hubiese hecho <em>Extraterrestre</em>, hubiese hecho otro thriller de género fantástico con trampas y paradojas. Quizás lo que me arrastre sea un impulso infantil, me excita imaginar la cara de alguien que va a ver la segunda película del director de <em>Timecrimes</em> y se topa con <strong>Carlos Areces</strong> corriendo en pantalones cortos con un ovni al fondo. Creo que es el mismo placer de imaginar al espectador que vió <em>Choque</em> como continuación a <em>7:35 de la mañana</em> o el que vió mi primera película, tan cerebral y trágica, después de una trayectoria como cortometrajista llena de chuflas.     </p>

	<p><strong>Yo siguiendo con la idea de Tarantino, prefiero la incertidumbre y el no saber por dónde va a salir la película que el tener más o menos claro por dónde va a ir.</strong></p>

	<p>Igual dentro de dos años cambia mi perspectiva de todo esto y soy más consecuente con lo que se espera de mí. Pero, por el momento, me gusta imaginar mi trayectoria de la misma manera que escribo mis guiones, llena de giros y derrapes. </p>

	<p><strong>Quería cambiar de tercio un momento y preguntarte por tu posición en el debate sobre la propiedad intelectual y la Ley Sinde, que hemos vivido en éstos meses. De cara al asunto del hype, me interesa sobre todo que tu posición no fuera ni colocarte de un lado u otro, ni la equidistancia de estar con todos, sino más bien una prudencia o asumir una incetidumbre.</strong></p>

	<p>Cuando escribí mi post en mi difunto blog sobre la ley Sinde me vi en la responsabilidad de compensar tanta proclama y tanto puño alzado con un punto de vista sosegado y comprensivo con ambas partes. Y vi necesario ser sincero y exhibir mi propia incertidumbre e ignorancia con algunas cuestiones. </p>

	<p>En otras palabras, poner un grano de arena a favor del diálogo, y no del ataque, que es la fórmula más frecuente por ambos bandos. Porque un intercambio de reproches frontales, sin hacer absolutamente ninguna cesión al contrario (en un tema donde todos podemos y debemos ceder), no es un debate, es un simulacro de debate. Es puro bipartidismo a la manera tradicional. Aluciné cuando se reprochó a <strong>Alex de la Iglesia</strong> cambiar de opinión, como si estuviese prohibido por algún reglamento.   </p>

	<p><strong>Es la prueba de que no estaba habiendo un debate, sino otra cosa.</strong></p>

	<p>Yo es que no sé como va a ser el cine tras el cambio de modelo de negocio, y no he querido simular que lo sé. Por otro lado, algunos pensaron que mi post era contradictorio porque por un lado criticaba a la ley sinde, por otro yo confesaba, sin vergüenza alguna, haber financiado parte de mi última película con una ayuda del Gobierno de Cantabria, y por otro planteaba que había que poner algún freno a las páginas que se lucraban con el intercambio de links de películas de estreno. En realidad, no son aspectos que choquen entre sí, lo que pasa es que no se corresponden con el  “pack” de ideas que parece que tienes que llevar a cuestas si perteneces a uno de los dos bandos. </p>

	<p>Rechazo de frente estas dinámicas bipartidistas precisamente por eso, porque compras las ideas por paquetes. Una vez que te asocias a uno de los dos bandos y aceptas el ideario ya puedes permitirte levantar el puño y gritar en torno a un montón de cuestiones, de las cuales muchas a lo mejor no has reflexionado lo más mínimo&#8230; Esa es la razón por la que tanta gente habla con tanta convicción de tantos temas de los que, en realidad, apenas se ha documentado. Ante este panorama reivindico la humildad y la prudencia a la hora de abordar temas&#8230; Y la responsabilidad a la hora de formarse opiniones.    </p>

	<p><strong>Esta idea conecta con una parte de los contenidos culturales que más te interesan.</strong>  </p>

	<p>Mi autor de cómics fetiche, Mark Millar, explora estas cuestiones a fondo. Hace unos años se encargó de diseñar un “evento”, una línea argumental que unificaría todas las tramas de todas las colecciones de superhérores del Universo Márvel. Normalmente estos eventos muestran una batalla apocalíptica entre dos facciones que, matices al márgen, representan el bien y el mal. Lo que hizo Millar fue plantear un debate: ¿Debe el gobierno regular la actividad superheróica y así favorecer la seguridad ciudadana o es más legítimo dejar que cualquier enmascarado ejerza su labor con total libertad? Y la batalla que provoca esa pregunta no acaba desatando un enfrentamiento entre antagonistas absolutos, sino un conflicto en el que, según la perspectiva que adoptas, todos tienen razón.   </p>

	<p>Creo que ese es un lugar común a toda la narrativa seriada de éxito de la actualidad. Desde <em>Canción de Hielo y Fuego</em> a <em>Galactica</em>, <em>The Wire</em>, <em>The Shield</em>, <em>The Walking Dead</em> y, por supuesto, <em>Perdidos</em>. Todas plantean que la percepción del bien y el mal están determinada por nuestra perspectiva.  </p>

	<p><strong>En el caso de Perdidos es evidente. No hay más que ver cuantos grupúsculos creen que llevan razón y cuantas veces se demuestra que no, que hay siempre un otro que tiene otro punto de vista sobre lo mismo y que cree llevar razón al respecto.</strong></p>

	<p>Nosotros como espectadores tenemos ya hecho nuestro acomodo a que en algún momento nos van a explicar quién tiene razón. Incluso tenemos en la cabeza que hay un bueno y un malo. Y de pronto, llega <em>Across The Sea</em>, el capítulo que supuestamente nos va a explicar el Génesis de la trama y resulta que la revelación es otra: ni el personaje de blanco es el bueno ni el de negro es el malo, y ninguno de los dos sabe más que nosotros acerca del origen de la isla. Es todo mucho más complicado, en otras palabras, más humano.  </p>

	<p><strong>¿Crees que en el cine esto es igual? Porque especificas que se trata de ficción seriada. Televisión, comics, etc.</strong></p>

	<p>Creo que el cine comercial, a estas alturas, es todavía demasiado maniqueo. Peor aún, es más maniqueo que antes. Hay figuras complejas como la del antihéroe que están más arrinconadas que antes.  </p>

	<p>Yo me siento incapaz de relatar nada desde una posición elevada que me permita distinguir el bien del mal, premiar al primero y castigar al segundo. Podría permitirme algo así en un proyecto que fuese un artificio total, una tradición asumida por todos, como podría ser una secuela de la saga de Bourne, por ejemplo. Pero un relato con significado propio&#8230; Me horroriza la idea de impartir lecciones sobre tal o cual cosa.    </p>

	<p>A veces pensamos que la fantasía está determinada por nuestra predisposición genética de retratar una batalla entre buenos y malos, cuando, en realidad, en las tradiciones narrativas anteriores a la hegemonía de las religiones monoteistas no hay nada de esto. El personaje que en un segmento cumplía las funciones de héroe inmaculado en el siguiente sucumbía a sus debilidades. En realidad <em>Lost</em> o <em>Civil War</em> se acercan en ese sentido a barullo de los mitos clásicos, a los orígenes de la narración.</p>

	<p><strong>Posiciones, intereses, conflictos, alianzas&#8230; ¿A que lo atribuyes?</strong></p>

	<p>La lógica politeista, con sus dioses humanizados, eran un campo fértil para un estilo de narración coherente con las limitaciones de la perspectiva humana, cambiante y parcial. Sin embargo, la visión monoteista te lo pone fácil a la hora de posicionarte como narrador: si no estás con Dios, no estás con nosotros, no hay término medio. A partir de ahí, es sencillo construir relatos moralizantes donde se le dé una recompensa al que está en nuestro equipo y se castigue al otro.</p>

	<p><strong>Hay en tus trabajos un doble juego constante. Por un lado sueles ser bastante abierto y bastante desmitificador con respecto al desarrollo del trabajo en si (la escritura o la dirección) y sin embargo eres premeditadamente oscuro a la hora de mostrar tus temas, obsesiones, etc.</strong></p>

	<p>Hay una idea muy extendida, pero muy equivocada, de que el subtexto de una película es algo que la película puede exhibir abiertamente, como cuando la sinopsis de un cortometraje amateur dice “Este corto es una metáfora acerca de la incomunicación en las sociedades modernas”. O como cuando los personajes enuncian el “mensaje”, “hola, yo soy el caos” y esas cosas. </p>

	<p>El subtexto no es algo que se pueda enunciar, tampoco es un jeroglífico que haya de descifrar porque alguien ha dejado pistas. Un director de cine no puede ir por la vida explicando o insinuando el mensaje de sus películas&#8230; no funciona así.  </p>

	<p>Si alguien se dedica a explorar en una película y descubre valores nuevos es porque la propia película se ha ganado que alguien se moleste en escarbar, no porque nadie haya colocado un letrero en el que pone “Aquí se dice más de lo que parece”.  </p>

	<p><strong>La importancia no puede estar subrayada.</strong></p>

	<p>No hay nada más excitante que ver películas aparentemente insignificantes y descubrir intenciones por debajo. A mí me pasa, por ejemplo, con el cine de <strong>Rob Zombie</strong>, que tiene títulos tan humildes, tan de serie B como <em>La casa de los mil cadáveres</em> pero que esconden un discurso sobre nuestra posición como espectadores que mira de frente al de Haneke.  </p>

	<p>Yo no sé si mis películas merecen un análisis a fondo. Eso se lo tienen que ganar ellas por sí mismas.   </p>

	<p><strong>Eso requiere dedicación por parte del espectador. Es más difícil.</strong></p>

	<p>Bueno, yo creo que cada historia debe intentar ser gratificante al margen del grado de curiosidad del espectador. Tú puedes disfrutar <em>La casa de los mil cadáveres</em> y <em>Los renegados del Diablo</em>, la siguiente película de Zombie, como dos historietas de horror macabro y suspense. Otra cosa es que a mí, por ejemplo, me intrigue que las dos películas estén contando la misma historia, la primera desde el punto de vista de los verdugos lunáticos y la segunda desde el de las víctimas, desde la cordura, y que sea curiosamente el segundo punto de vista el que eleve a los asesinos a la condición de figuras épicas.   </p>

	<p><strong>En cuanto a la desmitificación de tu trabajo&#8230;</strong></p>

	<p>Pues es que creo que está injusta y peligrosamente mitificado. Antes no sé, pero a día de hoy es ridículo seguir con la pretensión de que hacer cine nos convierte en seres superiores.  </p>

	<p><strong>En esta linea de desmitifación quería que hablaramos un poco de todo el espinoso asunto Twitter, Holocausto, medios de comunicación, etc. Porque creo que tiene que ver con ésto.</strong></p>

	<p>Bueno, para empezar creo que es bueno decir que yo adoro el humor negro. Me parece una de las formas de comunicación más sofisticadas que hay. Y me lo parece porque rompe esas líneas que comentábamos antes entre “los otros y yo”. Los buenos y los malos. El humor negro, precisamente, flirtea con la idea de que nosotros mismos seamos el malo de la película, de que seamos “el otro”.  </p>

	<p>La figura opuesta al humor negro no es, entonces, el humor blanco, el inofensivo, sino que es el relato con moraleja. El que esgrime una moraleja no está educando al otro, sino que está certificando su superioridad moral, se está considerando el bueno de la película en un momento dado. A mí me da mucha vergüenza haber caído en la tentación de moralizar alguna vez, como persona. Como cineasta espero no caer nunca.  </p>

	<p><strong>Cuando sucedió todo el proceso, que además fue muy rápido. ¿Cómo lo viviste?</strong></p>

	<p>Hubo un momento en el que me entró el pánico porque la mayoría de mis actividades laborales o se paralizaron o se suspendieron. La empresa para la que daba conferencias de técnicas de guión de cortometraje dejó de llamarme, el corto que iba a rodar como padrino de un festival esponsorizado por una marca de refrescos se suspendió&#8230; El único vínculo profesional que seguía intacto era el de mis representantes en Los Ángeles ¡Todos judíos! Les expliqué lo que pasaba aquí, les mostré el chiste que lo había desencadenado todo y no daban crédito.   </p>

	<p>Durante una temporada estuve horrorizado porque no veía los límites de la onda expansiva que se había levantado. En los momentos más bajos, llegué a plantearme la posibilidad de irme de de España. </p>

	<p><strong>¿Que era lo que realmente pretendías con esos primeros tweets?</strong> </p>

	<p>Ironizar sobre la importancia del número de followers, sobre esa supuesta victoria que es acumularlos. ¿Para qué sirve tener 50.000 followers?  </p>

	<p>En aquel momento no me planteé arrasar con una provocación. Tengo Twitter desde hace cuatro años, y he soltado chistes similares cientos de veces. Cualquier periodista que hubiese indagado hubiese comprobado que en mi cuenta de twitter he practicado la ficción y el humor, negro o no, desde el comienzo. Algunos de los chistes que solté esa noche no eran nuevos en mi timeline, y jamás habían llevado a la confusión o a la indignación.  </p>

	<p>Así que sí, en resumidas cuentas, quise responder a las felicitaciones por llegar a los 50.000 followers con un chiste.    </p>

	<p><strong>Entiendo que entonces se trataba de algo parecido a esa transparencia de la que hablábamos antes. De esa forma de mitificación peligrosa.</strong></p>

	<p>Si, era reírse de ese dato a través de un chiste explícito de humor negro, en una tradición que no es nueva, que forma parte de la cultura popular, como cualquier fan de <em>Family Guy</em>, <strong>Woody Allen</strong>, <strong>Ricky Gervais</strong> o <strong>Sarah Silverman</strong> puede atestiguar. Un chiste, además, que colgué una madrugada de viernes, cuando el público de Twitter está habituado a contenidos más desenfadados.   </p>

	<p>Muchos pensaron, a raíz de la sobreexposición de mi comentario, que yo me había vuelto loco, que me había emborrachado de verdad o que todo era parte de un plan para promocionar no se qué. En realidad esa noche me estaba comportando como era habitual en mi.</p>

	<p><strong>Hay un momento en el que se está intentando imponer una forma de uso de las redes sociales, cuando es precisamente su multiplicidad de usos lo que hace que tengan interés.</strong></p>

	<p>A mí me apena mucho que a día de hoy todavía se mencione mi caso como advertencia hacia cualquier comentario mínimamente osado en Twitter, como si mi relato, efectivamente, tuviese moraleja.  </p>

	<p><strong>Creo que todo lo sucedido tiene también una lectura, que a mi me interesa mucho, que es la de la concepción (muy hype) de la fama como objeto. Y de “los famosos” como un grupo de gente homogénea. Creo que las redes sociales permiten bajarle los humos a los famosos, lo cúal reconozco que me parece muy sano. Pero al mismo tiempo, en esa búsqueda constante de la humillación al famoso hay una lógica de mantener una dependencia. De que sigues atado a esa dinámica de que ese señor o esa señora son muy importantes para tu vida. ¿Que opinas de ésto?</strong></p>

	<p>En su momento recuerdo que había alguien que dijo que le parecía muy mal lo que yo había hecho, que le parecía que había como superado un límite. Y el tipo tenía en su avatar de usuario en su foro a un personaje de <em>Family Guy</em>, una serie que se distingue, precisamente, por forzar los límites del humor negro, incluso abordando temas como el del Holocausto. Yo creo que aquí no prevalece ninguna reflexión, sino la gratificación efímera de “darle una lección a un famoso”. De certificar que ese señor que parece más rico que tú, que parece que trabaja menos y que folla más, se ha llevado una lección. Y el que esa lección sea justa o injusta es una consideración secundaria, lo importate es que, durante unos segundos, puedas decir que miraste al famoso desde arriba.  </p>

	<p>Es una gratificación efímera, más que un rechazo de verdad. ¿Por qué los que aplauden mi condena no ponen peros a que se sigan emitiendo series que han ironizado sobre esta cuestión, como puede ser el caso de <em>30th Rock</em>?    </p>

	<p><strong>Es evidente que la reacción no tiene nada que ver con el antisemitismo o el supuesto fascismo.</strong></p>

	<p>Estos días se está viviendo en Europa un auge histórico de partidos políticos con ideologías ultra próximas al nazismo y la xenofobia institucional está creciendo de un modo impensable hace una década, pero el grito en el cielo internacional llega cuando se graba a un modisto borracho decir que ama a Hitler&#8230; y después se esfuma.   </p>

	<p>La fascinación por el castigo al famoso, esa sensación efímera de superioriad moral no tiene nada que ver con la conciencia social. Pero no digo nada nuevo ¿No?</p>

	<p><strong>Es que el auge de la extrema derecha es más difícil de pensar y no permite esa cosa tan fácil del “ellos” y el “nosotros”, los “buenos y los malos” porque de pronto el señor que vota a los fascistas y que quiere expulsar a los inmigrantes es tu vecino. Alguien que puedes ser tú. No un famoso, que al fin y al cabo se caracteriza por esa alteridad. Por no ser tú. ¿Que hay de los medios de comunicación? ¿Cómo han funcionado en todo éste asunto?</strong></p>

	<p>El primer diario que se hizo eco del asunto se justificó diciendo que mi chiste había llegado a Trending Topic en la página de Twitter, y que era su responsabilidad hablar del asunto. En realidad todos los días hay decenas de Trending Topics nuevos al día. ¿Por qué no se convierten cada uno de esos temas en motivos de noticia? ¿Por qué mi chiste sí? Porque mi chiste lo ponía fácil a la hora de redactar un titular de impacto. Ese medio fue el primero que desterró la palabra “broma” o “chiste” del titular. Así de sencillo.  </p>

	<p>Estaba esa dinámica sensacionalista por un lado, y por otro la de los medios que encontraron en la circunstancia una excusa para atacar al periódico que alojaba mi blog, y para el que acababa de realizar una campaña de publicidad.   </p>

	<p>Vamos, nada que no sepa nadie.  </p>

	<p><strong>Es curioso que casi nadie haya situado el chiste en un contexto humorístico.</strong></p>

	<p>En un artículo titulado “No pongan corsé al humor”, <em>El País</em> se quejaba, tan solo una semana antes de  que sucediera lo mío, de los ataques a Ricky Gervais por su humor sangrante durante los Globos de Oro. A veces, desde España, hacemos alarde de ser más inteligentes que otros países a la hora de interpretar la sátira, pero la verdad es que si no atacamos nostros a Ricky Gervais es, sencillamente, porque está demasiado lejos para oírnos.  </p>

	<p><strong>Tenemos una cultura muy hipermétrope, sí. Solo vemos bien y analizamos lo que está lejos. Lo de cerca son accidentes sin pasado ni futuro. Había otra posición bastante demencial en lo sucedido que era la de la equidistancia.</strong></p>

	<p>En realidad, el sensacionalismo y la prensa de derechas siguió tan a rajatabla su guión que no me ofendieron especialmente. Precisamente lo que más me dolió fue la reacción de algunas firmas que aprovecharon la situación para esgrimir una moral equidistante según la cual los medios habían exagerado pero yo, a la vez, había recibido una buena lección.</p>

	<p>Me resultó curioso leer a algún catedrático de periodismo que el error era mío por pretender que la ironía, en un contexto de 140 caracteres, pudiese ser entendida. Le parecía más grave mi comportamiento que el que un enunciado explícitamente irónico, una retórica que cualquier profesor de lengua te exigiría identificar en secundaria, fuese malinterpretado o instrumentalizado.  </p>

	<p>¿Cuál es, entonces, la extensión ideal de la ironía? ¿250 caracteres? ¿500?   </p>

	<p><strong>En realidad, cuando hablan de la extensión lo que quieren son los subrayados que decía antes. Una señal que diga “IRONIA” y así queda explicado el chiste. Lo que pasa es que eso mata el chiste.</strong>  </p>

	<p>A mí me ofende esa arrogancia con la que algunos se consideran a sí mismos lo suficientemente inteligentes como para entender el chiste pero lo condenan porque “la gente no lo pilla”. Es como cuando trabajas en televisión y tienes que habituarte a que se piense en el público como si fuese una panda de idiotas. Esa tendencia a ser exigentes con el individuo pero ser condescendientes con la masa es, una vez más, una manera de contemplar el mundo desde un pedestal, algo que considero especialmente horrible si eres artista. Lo dice <strong>Bill Hicks</strong> en una maravillosa entrevista que encontré colgada en youtube: “si mi humor no es condescendiente es porque, honestamente, creo que todos somos iguales”.    </p>

	<p><strong>Cuando estaba preparando esta entrevista me daba la sensación de que ésto era algo que había sucedido hacía muchísimo tiempo y como una cosa surrealista, enterrada, de la que ya nadie quiere hablar porque da un poco de vergüenza.</strong></p>

	<p>A día de hoy todo el mundo piensa que el secuestro de <em>El Jueves</em> fue una exageración, una acción ridícula. En realidad, la opinión pública se dividió por aquel entonces. La práctica totalidad de opinólogos que se manifestaron acerca del tema esgrimieron esa ridícula equidistancia que comentábamos antes: “Estamos a favor de la libertad de expresión, pero es que la portada es muy bestia” decían. Todas esas visiones se evaporan porque, como te decía antes, la gratificación de la superioridad moral es un placer efímero. Y si la comedia necesita tiempo, como decía Woody Allen, el escándalo necesita inmediatez. Estoy seguro de que cuando se edite en <span class="caps">DVD</span> <em>A Serbian Film</em> en España no va haber ninguna convulsión, de la misma manera que a nadie le importa que los niños puedan comprar <em>Saw VI</em> en la <span class="caps">FNAC</span>. Ningún colectivo gay va a resucitar la polémica por <em>Instinto Básico</em> y la iglesia católica nunca volverá a quejarse contra <em>La última tentación de Cristo</em> aunque ambas películas conserven el mismo discurso&#8230; Porque, sencillamente, estos escándalos, para determinadas conciencias colectivas, funcionan como un chute.  </p>

	<p><strong>¿Qué conclusiones has sacado de todo ésto?</strong></p>

	<p>¡Tendría cojones que ahora te viniera yo con una moraleja de todo ésto! (Risas).</p>

	<p>Debería mencionar los medios que tenían más razones para exhibir su disgusto ante mi broma, los medios judíos, con algunos de los cuales me puse en contacto. Resulta que han sido miembros de la comunidad judía con los que ha sido posible tener un diálogo razonado, compensivo y pacífico, los que escucharon mis disculpas y los que mejor comprendieron la situación. Si he recibido una lección de todo esto, ha sido por parte de ellos. </p>

	<p><strong>Volvamos al cine. Uno de tus cortos para mí más interesante es <a href="http://www.notodotv.com/videos/autores/14/4544/0/0/Nacho_Vigalondo/Tres_relatos_de_ciencia_ficcion"><em>3 Relatos de Ciencia Ficción</em></a>. Como ya ha quedado claro que no te interesa “explicarte” con respecto a los temas, te quería preguntar por las arquitecturas de tus historias.</strong></p>

	<p>No es que no quiera explicarme. Es que creo que son más relevantes las respuestas que puede dar el público que las que pueda dar yo.  </p>

	<p>En general, con mis historias intento tener puntos de partida muy concretos, muy materialistas. Casi una forma lúdica de ponerme retos. “Esto lo vamos a contar en un solo plano”, “Esto lo vamos a contar sin salir de esta habitación”. En el caso de <em>3 Relatos de Ciencia Ficción</em> la idea era violentar la idea de que es más difícil contar un corto que un largo, por una cuestión de duración. Como si las historias tuviera una duración predeterminada. De ahí la idea de hacer un corto que fueran tres cortos de solamente un minuto cada uno. Luego decidí que toda la información visual la “robaría” de Internet, colocando la cámara sobre la pantalla encendida de un portátil. Y además estaba la restricción propuesta por el festival, la de que los cortos se rodasen con una webcam.  </p>

	<p>O sea, que a partir de esas restricciones el asunto era tirar de ingenio y conseguir llevar los tres relatos adelante. Pero el valor real está en, una vez que partes de ese ingenio, llegar a un territorio mucho más interesante. Creo que el ingenio sólo vale como punto de partida.   </p>

	<p><strong>Por último, te quería preguntar por tu faceta de blogger, de escritor sobre cine.</strong></p>

	<p>La escritura es una asignatura pendiente. No la escritura de guiones, que no es exactamente un oficio literario, sino la escritura que aspira a la calidad de la expresión. El blog es un mecanismo para entrenarme. Nunca lo entendí como un diario exhaustivo, como una descripción de mi día a día o un tablón de anuncios. En ese sentido mi blog era una chapuza. </p>

	<p>Lo que sí que me ha gustado hacer es hablar de cine esquivando la tendencia que uno encuentra el noventa y nueve por ciento de las veces: el veredicto. Por alguna razón, hemos llegado a un punto en el que se escribe más de cine que nunca, pero parece imposible hacerlo sin ejercer la crítica, sin hacer top tens, sin poner estrellas, como si las películas fuesen, antes que cualquier cosa, objetos en tela de juicio. Entiendo el cine como una fuente de conversación y pensamiento maravillosa, y cuando he escrito post como el microanálisis del comienzo de la película <em>Rollercoaster</em> o la comparación entre el plano final de <em>The Hurt Locker</em> y el de <em>The French Connection</em> he intentado transmitir ese entusiasmo por escarbar en un lenguaje y una tradición, sin tribuna alguna, sin hacer jerarquías. No puedo aspirar a ser considerado un teórico, pero creo que lo primero que uno ha de hacer con el entusiasmo por  un lenguaje es compartirlo.</p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/20238/hype-sin-moraleja-entrevistamos-a-nacho-vigalondo</link>
		<pubDate>Thu, 14 Apr 2011 09:00:32 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
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	</item>
	<item>
		<title>No confundir el Abono con el Árbol</title>
		<description><![CDATA[<p>El Hype no se llena las manos de mierda porque no lo necesita. El discurso del hype es un monologo (aunque adopte diferentes modulaciones de voz, es un monologo del sentido) que genera profecías autocumplidas. A fuerza de decir que algo es verdad, lo convierte en verdad. Los medios para hacer eso son variados, pero todos ellos parten de una situación de estabilidad</p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Dario Fo escribió un texto tras las movilizaciones contra el G-8 que tuvieron lugar en la ciudad de Génova en 2001 (Meses antes del atentado de las torres gemelas) en el que planteaba que la formidable energía desplegada en aquellas jornadas, teñida de horror por el asesinato de Carlo Guliani a manos de un carabinieri, debía transformarse para transformar la vida al completo en lo cotidiano. No simplemente un día durante una gran manifestación. Dario Fo reconocía que aquella tarea es díficil y muy ingrata. Una de las frases que más me gustaron del texto decía algo así como “Para conseguir tener algo tan bello como un árbol, primero hay que sembrar en el abono. Es decir, llenarse las manos de mierda”.  </p>

	<p>2.- El Hype no se llena las manos de mierda porque no lo necesita. El discurso del hype es un monologo (aunque adopte diferentes modulaciones de voz, es un monologo del sentido) que genera profecías autocumplidas. A fuerza de decir que algo es verdad, lo convierte en verdad. Los medios para hacer eso son variados, pero todos ellos parten de una situación de estabilidad. El hype no crece (o no lo hace mayoritariamente) desde espacio aún no constituidos, sino desde lugares y medios bien establecidos en la jerarquía cultural. La crítica tradicional, medios de comunicación de referencia, ciertas figuras mediáticas y ahora, también, en la memética de las redes sociales. Dónde muchos usuarios funcionan como meros repetidores de mensajes lanzados desde las instancias que determinan la opinión pública.  </p>

	<p>3.- Contra el hype y los espacios constituidos se lanzan contra-memes, que nacen tanto en las redes como en los propios espacios tradicionales de la jerarquía de la opinión ( aunque algo menos, la verdad) Estos contra-memes constribuyen a desactivar fenómenos concretos, pero son incapaces de generar anticuerpos generales, propuestas que en vez de “oponerse” el hype, a los lugares comunes, opten, simplemente, por una fuga, por un éxodo. Por instituir nuevos espacios de producción de relatos y nuevos sentidos comunes.  </p>

	<p>4.- Esos espacios son el árbol del que hablaba Dario Fo en su texto y para que existan debe uno llenarse las manos de mierda. Su construcción está llena de aburrimientos y tiempos muertos. Callejones sin salida y quiebros inesperados. Esa es la mierda, ese es el abono. Cuando uno ve, por ejemplo, el arbol del Software libre a veces no ve el abono de las millones de lineas de código, de la construcción de redes, de espacios de organización y defensa del mismo. Es importante reconocer ese abono, porque en otros muchos aspecto aún no tenemos el árbol. Aún no tenemos la arquitectura social necesaria para generar esos nuevos lugares y habitarlos. Estamos, como quien dice, en medio de la mierda.  </p>

	<p>5.- Desde aquí, llenos de mierda como estamos, es fácil confundir el experimento con el modelo. Confundir el ejemplo con la norma. Confundir el camino con la llegada. Y no podemos equivocarnos. La construcción de espacios de expresión más libre y democráticos, la conquista de mayores niveles de autonomía e independiencia de la palabra y los relatos solo será posible si consigue pasar del ejemplo, al modelo. El modelo, como bien explicaba hace unas semanas <strong>Jaron Rowan</strong> (autor del magnífico libro <a href="http://www.traficantes.net/index.php/trafis/editorial/catalogo/utiles/emprendizajes_en_cultura">Emprendizajes en la cultura</a> ) en unas jornadas en las que participé, se produce cuando los ejemplos particulares pueden reproducirse de manera generalizada y escalable. Si no, no hay modelo.  </p>

	<p>Cuando hablamos de un nuevo paradigma cultural o un nuevo ecosistema debemos preguntarnos primero si es válido para una mayoría de gentes, sostenible en el tiempo y escalable en las apuestas. De no ser así, no pasa nada, debemos seguir con el experimento hasta que las semillas germinen. Pero no podemos olvidar que lo que estamos haciendo es eso todavía, plantar, recoger, experimentar. Que el camino está empezando. No al revés.  </p>

	<p>Y no confundir el ábono con el árbol. </p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/20161/no-confundir-el-abono-con-el-arbol</link>
		<pubDate>Fri, 01 Apr 2011 08:49:13 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
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	</item>
	<item>
		<title>Crowdhyping</title>
		<description><![CDATA[<p>Si pensamos el hype como la explotación perversa de fenómenos reales convertidos en espectáculo, podríamos hacer un ejercicio de previsión (casi un hype del hype) para identificar cual puede ser el siguiente campo de experimentación cultural que las dinámicas del hype se lanzaran a saquear y despotenciar: El Crowdfunding.  </p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>1.- Si pensamos el hype como la explotación perversa de fenómenos reales convertidos en espectáculo, podríamos hacer un ejercicio de previsión (casi un hype del hype) para identificar cual puede ser el siguiente campo de experimentación cultural que las dinámicas del hype se lanzaran a saquear y despotenciar: El Crowdfunding.  </p>

	<p>Hasta el momento, la dinámica del crowfunding (minoritaria, pero creciente) se basa en lo siguiente: Alguien tiene un proyecto y usa la web para conseguir la financiación suficiente para el mismo a través de una red de micro-aportaciones económicas. Aquellos que financiar el proceso tienen, a cambio, algún tipo de premio. Sea ver realizado aquello que han apoyado, sea un potencial beneficio posterior de la explotación del producto, sea alguna otra cosa.  </p>

	<p>Lo que el crowdfunding permite son niveles potencialmente más altos de libertad y autonomía y por tanto, una potencia de riesgo mayor en  el tipo de proyectos que se ponen en marcha. </p>

	<p>De momento, el crowfunding financia lo que las jerarquías culturales y/o industriales clásicas se niegan a financiar por considerarlo, efímero, arriesgado o (al contrario) poco trascendente o porque atenta con la producción de escasez de determinadas industrias.  </p>

	<p>La experiencia de autoorganización de los mecanismos de financiación permite una concepción radicalmente distintas de los públicos (o lo usuarios) como agentes activos de participación, pasando de “espectador” a miembro de una determinada “comunidad”. </p>

	<p>2.- Como si hiciéramos una autopsia de las lineas de tensión a través de las que el hype va a intentar reapropiarse de este tipo de fenómenos vemos lo siguiente.  </p>

	<p>a.- Especialización/ Jerarquización: La industria del cine en <span class="caps">EEUU</span> está absolutamente plagada de seminarios en el que expertos de todo tipo te cuentan la mejor manera para atraer micro-inversores. Al transformarse el flujo de la “idea” y posterior búsqueda de financiación para la misma a la producción de un conjunto de saberes (académicos incluso) sobre la mejor forma de conseguir financiación, lo que se genera es un campo acotado de “lo posible” una frontera, unas normas y unas jerarquías. Así, la idea ya no es el motor del crowfunding, sino que el motor es la adecuación de esa idea al campo artificialmente construido de “lo posible”.  </p>

	<p>b.- Producción de intermediarios: La sobredosis de páginas web que se venden como “espacios de encuentro” entre gente con proyectos y gente con dinero para financiarlos funcionan sobre una lógica de control magnético. Cuanta más gente crea que ahí y solo ahí están los proyectos más fácil será que allí y solo allí estén los proyectos. Lo que aparece como un “lado bueno” que es que todo será más fácilmente identificable es en realidad la expropiación de las redes autoformadas y autoorganizadas que la propia Internet genera cada día. El flujo de información, que antes aparecía como independiente va encontrando, de nuevo artificialmente, sus propias “paradas obligatorias”.  </p>

	<p>c.- Promesas: El Crowfunding se sostiene sobre la construcción de un deseo colectivo y la movilización de muchas cabezas en pos de un objetivo común. Ese deseo y ese objetivo puede ser “transparente” u “opaco”. El crowfunding ha optado siempre por la transparencia, pero el hype, bien lo sabe la economía financiera, funciona muy bien sobre el secreto. La diferencia importante es que dónde la transparencia produce democracia y control de los procesos, el hype produce decepción.  </p>

	<p>Y la decepción mina los procesos reales hasta dejarlos vacíos de sentido. </p>

	<p>3.- Pero no perdamos el foco. El problema es el hype, no el crowdfundind.  El crowfunding es una de los procesos más intensos e interesantes de experimentación de formas más democráticas y colectivas de producir bienes y servicios.  Si el hype intenta saquearlo es por su potencia, no por su debilidad. De lo que se trata es de identificar en ese mapa de tensiones entre expecialización, intermediarios y promesas, mecanismos que eviten el saqueo y defiendan los procesos reales. </p>

	<p>Mantener el acento en la idea y no en “posibles” a prioris. Convertir los públicos en comunidades (y no al revés) mantener la pregunta abierta y constante, la participación radical en los procesos, la cooperación y la singularidad de los proyectos es lo que determina la potencia de un fenómeno de esta riqueza. </p>

	<p>En definitiva, recordar que las cosas no suceden porque exista una tecnología que las posibilite, sino por el uso social, singular y creativo que le damos a esa tecnología y que, por tanto, el campo de definición de “lo posible” es siempre abierto, no acotado. Y que la propia potencia puesta en red y cooperación rompe fronteras aparentemente inamovibles.</p>

	<p>Si no, el Crowdfunding no existiría&#8230; y el hype no estaría siguiendo sus pasos.</p>]]>
</content:encoded>
		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/20052/crowdhyping</link>
		<pubDate>Mon, 14 Mar 2011 18:41:54 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
		<guid isPermaLink="false">tag:librodenotas.com,2011-03-14:77c262b7562572606450a68115f67ab6/bb5cd3fb65973fad7c56b959bfe2faea</guid>
	</item>
	<item>
		<title>Contra el cinismo y el Hype: Entrevistamos a Elena Garmendi.</title>
		<description><![CDATA[<p>Elena es investigadora de “teoría cultural en el ámbito audiovisual” Desde hace tres años reside en Londres y participa en un grupo de estudios sobre identidad, producción cultural y cultural popular, además de participar en varios seminarios formativos para la Tate Modern y otras instituciones culturales.<br />
Durante los años 2003 a 2006 creo un blog de crítica cultural llamado “AdlerPeel”. No intenten buscarlo. En 2006 dejó el blog y borró su contenido. </p>]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Elena es investigadora de “teoría cultural en el ámbito audiovisual” Desde hace tres años reside en Londres y participa en un grupo de estudios sobre identidad, producción cultural y cultural popular, además de participar en varios seminarios formativos para la Tate Modern y otras instituciones culturales. </p>

	<p>Durante los años 2003 a 2006 creo un blog de crítica cultural llamado “AdlerPeel”. No intenten buscarlo. En 2006 dejó el blog y borró su contenido. </p>

	<p><strong>Bueno, Elena, empecemos por la primera pregunta que le hacemos a todo el mundo. ¿Que es hype?</strong></p>

	<p>El hype es una producción artificial de entusiasmo. Son un conjunto de tácticas, prácticas y formas comunicativas orientadas a inyectar entusiasmo en una comunidad de gente. No un entusiasmo per ser, un entusiasmo  hacia algo. Aún así, es un poco simplista decir que el hype es solo “inyección”, como si hubiera unos hombres malos que nos lavan el cerebro y ya. La cosa es más compleja. Creo que el hype tiene también, para funcionar, que extraer sentido.</p>

	<p><strong>¿Qué quieres decir con “extraer?</strong></p>

	<p>Bueno&#8230; terminada la sociedad disciplinaria y el “no hagas ésto” hemos llegado a la sociedad de control. El Hype no te obliga a nada, ¿no? Te sugiere, te indica, te señala, te da un marco de referencia, una dimensión grupal, etc. Cuando digo “extraer” me refiero a que hay que investigar las formas de vida de la gente para saber de que forma se puede construir el hype para que sea efectivo.</p>

	<p><strong>¿Habría entonces una “forma buena” de Hype?</strong></p>

	<p>No, el concepto es peyorativo. Es una forma de describir una determinada forma de marketing, de venta. No estoy en contra del marketing y la venta en la medida en que es simplemente comunicación pública, pero el hype no hace eso. El hype produce una artificialidad. Una mentira, si quieres. </p>

	<p><strong>Una mentira que genera entusiasmo.</strong></p>

	<p>Si, ojo, entusiasmo no es “alegría”. Por entusiasmo me refiero a movilización de la cabeza y de los cuerpo. Ganas de ver, de acceder a un bien. Ese acceso puede ser pagado o no. Es curioso porque es posible que este afán por acceder a las cosas, que tanto tiene de hype sea una de las bases para el crecimiento de&#8230; bueno, de eso que en los medios de comunicación llaman piratería y que no es más que una forma de expropiación posibilitada por la técnica. </p>

	<p><strong>Yo no diría que descargarse un disco o una película sea una expropiación en el sentido estricto.</strong></p>

	<p>No, es verdad que no. Pagas la conexión y no le “quitas” el producto a ningún otro consumidor y muchos menos al mercado. Incluso puedes reintroducirlo en el circuito y valorizarlo de nuevo. Sin embargo, si hay un mecanismo de desprecarización, de liberar renta o usarla para otras cosas. Es mucho más barato pagar una conexión a internet que pagar por cada contenido de forma individualizada. Pero tienes razón en que “expropiación” no es la forma más adecuada. Otra palabra más que no sirve para explicar la situación. </p>

	<p><strong>¿Crees que en lo que tiene que ver con la internet estamos atados a palabras antiguas?</strong></p>

	<p>Totalmente. No es solo un problema de palabras, sino de conceptos, de mapa mental. No es solola forma de nombrar las cosas, sino la producción constante de símiles que no sirven porque el panorama es fundamentalmente nuevo. Tampoco me preocupa demasiado porque nosotros somos una generación fundamentalmente de transición, nuestros hijos vivirán y crearan los conceptos nuevos. </p>

	<p><strong>Volvamos un segundo atrás. ¿Te preocupa esa obsesión por el acesso? ¿Por tenerlo todo?</strong></p>

	<p>Me preocupa y no me preocupa. Mira, en todo ésto de la red estamos todo el rato manejando muchísimas variables. Casi cada fenómeno tiene su dosis correspondiente de ambivalencia. Por eso me da tanta risa todo éste debate de si las redes sociales han posibilitado las revoluciones en el mundo árabe (o en mi caso las manifestaciones estudiantiles en Inglaterra) o si no han sido relevantes. Decretar con un estudio si internet es mejor o peor para la vida social me parece&#8230; bueno, puro hype para vender libros en un mercado editorial que se alimenta de las emergencias&#8230; En fin, todo se alimenta de las emergencias. </p>

	<p><strong>Luego hablamos de eso. Insisto en lo de la obsesión por el acceso.</strong></p>

	<p>Si, perdona. Me despisto. Digo que me preocupa no porque sea bueno o malo poseer muchas cosas, sino porque es imposible. Tener el disco duro lleno de material no quiere decir “verlo”. Romper la ventana del acceso, el escaparate de la tienda, no quiere decir tener tiempo para verlo todo. Internet permite, potencialmente, tener todo el universo metido en casa, pero nuestro tiempo físico sigue siendo el mismo (aunque nuestra percepción sobre ese tiempo haya cambiado) Lo que me preocupa es la sensación de frustración al tenerlo todo y no poder “vivirlo” (consumirlo, contemplarlo, jugar con ello) Como tener la posibilidad de fumar todos los tipos de cigarros del mundo y tener solo dos pulmones.</p>

	<p>Eso me preocupa, pero por otro lado (Siempre hay otro lado) creo que internet y su lógica potencialmente infinita es la primera tecnología que pone a nuestro alcance algo que no podremos tener al completo. La potencia de infinito nos recuerda que somos frágiles, mortales, pequeños. Que no somos omnipotentes. Esto paraliza a mucha gente&#8230; Especialmente a los tíos (Risas) No, en serio. Paraliza a mucha gente y genera frustración, pero también tiene su porcentaje de potencia y de belleza porque enseña que no todo vale. Que cada cosa que ves, lees, escuchas, etc. Es en realidad una elección de todo lo que dejas de ver, leer, escuchar. Por primera vez en mucho tiempo somos conscientes de que el tiempo pasa, de que las oportunidades pasan, de que la vida pasa.</p>

	<p><strong>Es curioso que menciones esa doble dimensión. Parece que las revueltas árabes o las que tu misma viviste en Londres hace unos meses tienen mucho de eso.</strong></p>

	<p>Toda revuelta que no es meramente reactiva y desesperada (y creo que estas dos que mencionas no lo son) es una lucha por la alegría y por la vida. Son momentos en los que la vivencia del tiempo se dispara, se condensa. El tópico éste reaccionario de que la gente hace las revoluciones para poder follar, para ligar. ¡Es que es verdad! ¡Es que cuando estás alegre te apetece follar¡ Vamos a tener que empezar a pedir perdón por querer gozar, vamos, lo que nos faltaba. </p>

	<p>Los jóvenes de Londres o los jóvenes árabes no pueden esperar a la democracia, ni a la libertad, porque son conscientes del paso del tiempo. Son conscientes de que no existe un presente infinito, que es un pensamiento muy de la posmodernidad, que todos íbamos a ser jóvenes y cool y molones. No es cierto. Esta gente quiere agarrar el presente para construir vida y futuro. Se plantean la cuestión de la temporalidad, de la elección&#8230; o mejor, de la decisión. </p>

	<p><strong>En el ámbito cultural la decisión es importante.</strong></p>

	<p>Fundamental. Pero hoy más que nunca tenemos formas de discriminar la mierda de las cosas interesantes o gozosas. Hay tanta cosas buenas que no tenemos porque perder el tiempo con chorradas, con productos de mierda. Y por eso los mecanismos que producen las jerarquías culturales están tan despistados, produciendo terremotos constantes para que atendamos&#8230; Por otro lado, es en esos espacios de la industria cultural digamos&#8230; clásica, dónde se siguen produciendo las cosas que consumimos de forma mayoritaria. Ahí encuentro un problema con toda las luchas en torno a la propiedad intelectual.</p>

	<p><strong>Te iba a preguntar por eso más tarde, pero tu misma lo has sacado, así que adelante. ¿Qué es lo que no te convence de todo de éste conflicto?</strong></p>

	<p>No es el conflicto, ni las fuerzas en conflicto, sino un problema de táctica. Creo que estamos en un pequeño callejón sin salida. Yo siempre he sido defensora del copyleft, de la libre distribución y acceso al conocimiento, etc. Partamos de ahí. Pero creo que se da una situación compleja. </p>

	<p>Cuando el movimiento por el Software libre empezó a funcionar no se preocuparon lo más mínimo, nunca, jamás, porque el acceso al software privativo fuera garantizado. Es más, advertían de que Microsoft favorecía la piratería de su Software para crear dependencias tecnológicas. Recuerdo a mis amigos hackers que me decían que no me iban a arreglar el windows, que me instalara Software libre. Establecieron una frontera muy clara y desarrollaron otro sistema. Ahora, si el software privativo se abre un poco (o un mucho) o intenta alcanzar la potencia del Software libre es un problema menor, colateral. El movimiento se ha preocupado principalmente de tener su propia autonomía&#8230; Esto no sucede en el resto del movimiento. </p>

	<p>En el ámbito cultural, quién defiende la cultura libre defiende el acceso libre a los bienes privativos,  cosa que no haría con el software. El argumento básico, con el que yo estoy deacuerdo, es que los bienes comunmente producidos pertenecen a la comunidad y que los productos culturales se dan en un contexto social que no debe permitir su “cierre”. Correcto. Pero eso pasa también con el software. </p>

	<p><strong>¿Por qué crees que se ha elegido otro camino diferente al del Software?</strong></p>

	<p>Creo que principalmente por dos razones. Una es que el Software libre es objetivamente mejor que el propietario, más flexible, más útil, más&#8230; más todo. Ese “más todo” se puede medir. En el caso de los productos culturales es imposible saber si son mejores los propietarios o los libres. Un libro libre no es más que eso. </p>

	<p>Como la construcción de “lo que es bueno” es subjetiva, está muy determinada por la estructura clásica de la producción de subjetividad. Las series de televisión “buenas” no están asociadas para nada a las series “libres”. </p>

	<p>Y creo que es simplemente porque hay mucho menos material libre que discurso sobre “lo libre”. Mucha menos infraestructura de producción (No de distribución y exhibición, ese ya no es el problema) libre. Mayor infraestructura de producción, mayor cantidad de obras, más obras, más calidad media, menos dependencia del material con copyright. </p>

	<p>No digo que tendríamos que ir por otro camino. Este camino es el razonable. Los medios para producir software son mucho menos costosos que los medios para producir una película o incluso un libro. Y sobre todo, la subjetividad del creador de Software no está atravesada por la identidad cultural, que es egocéntrica por definición y que, por tanto, casa muy bien con el sistema cultural tradicional porque ese sistema le garantiza no los medios de producción, difusión y exhibición, sino la notoriedad social. </p>

	<p><strong>Puro hype.</strong></p>

	<p>Totalmente, claro. Es la mayor ficción de todas, la que construye que el ego del artista tendrá una recompensa en forma de notoriedad, cuando en general estamos hablando de trabajadores de una industria. Una industria muy importante, una industria expresiva y sensible, pero industria. La idea de que ego será satisfecho es acorde a aquella que piensa el mercado como un dispositivo para la libertad, no como un sistema de explotación y control.</p>

	<p><strong>¿Por eso borraste tu blog AdlerPeel? Es una decisión bastante curiosa.</strong></p>

	<p>No. Lo borré porque no me gustaba lo que estaba escribiendo y porque veía que mis puntos de vista estaban cambiando. No me apetecía que algo que, en términos reales, era casi el borrador de una opinión, nada fundamentado, en un futuro se pusiera al mismo nivel que algo que pudiera escribir con más rigor. Fue un acto de ego también, de creer que aquello que haré será tan importante que algún día me medirán por lo que hice y, en comparación saldré perdiendo. Un arrebato adolescente, vamos. Pero a ti te llama la atención porque en la red, por la economía de la atención la gente tiende a, simplemente, abandonar lo que hace, no a destruirlo. Tampoco es para tanto. Cualquier día lo vuelvo a abrir.</p>

	<p><strong>¿Ahora no escribes nada?</strong></p>

	<p>En la red no. Me resulta más útil como espacio para leer y encontrar cosas. Pero vamos, no lo veo mal. Es solo que yo no lo hago. </p>

	<p><strong>¿Por qué Adler Peel?</strong></p>

	<p>Por Irene Adler y Emma Peel, claro. Modelos de referencia para cualquier jovencita que quiera tener un lugar razonable en el mundo. (Risas)</p>

	<p><strong>Has estado trabajando bastante en torno a como la cultura popular se expresa políticamente.</strong></p>

	<p>Más bien a como expresión política y expresión de identidad cultural están totalmente entrelazadas. Esta cosa de los Book Blocs (Escudos con forma de libro que los manifestantes llevan para defenderse de la policía) por ejemplo, nació en las movilizaciones de estudiantes italianas e inglesas es una belleza. La idea de que tú estás ahí defendiendo “Moby Dick” o “Tropico de Cáncer” o los textos de Angela Davis es también la idea de que todos esos textos te constituyen. En Londres había  pintadas increíbles que contenían solo títulos de libros, de discos de punk, de películas. Esa afirmación de “esto soy yo” me interesa mucho. Puede parecer una negación un dispositivo de captura de la identidad, pero también es potencia de afirmación que tiene posibilidad de ser “no dependiente”.</p>

	<p><strong>¿A que te refieres?</strong></p>

	<p>Sería lo contrario del Hype y algo diferente a la crítica del hype (no te ofendas) que muchas veces puede caer en un cinismo autocomplaciente. Los cínicos son también muy útiles al sistema, tienen toda la capacidad crítica y toda la inteligencia para desmontarlo y la utilizan en mostrar sistemáticamente la potencia del mismo. </p>

	<p>Una producción cultural no dependiente sería el momento en el que esos chavales no necesitaran las narrativas que les sirven de marco de referencia y se lanzaran, como un viaje por el desierto a la construcción de oasis a contar historias que no dependieran de los productos de la industría cultural. Una sociedad de narradores interdependientes que no se recogen bajo el paraguas del último blockbuster, sino que ponen en marcha sus propias dinámicas narrativas.</p>

	<p><strong>Suena un poco naive. Las creaciones de, por ejemplo, los grupos de fans de esos blockbusters ya tienen enormes niveles de autonomía y autoafirmación.</strong></p>

	<p>Es cierto, tienen la potencia, pero creo que se podría desplegar más. Por eso para mi no tiene nada de naive, no es hablar del cielo imposible, sino de la generación de infraestructuras para narrar, de más narradores, de más historias, de más interconexión, etc. Hacer movimiento, en vez de ilusión de movimiento. Realidad creativa en vez de hype. </p>]]>
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		<link>https://librodenotas.com/cronicasdelhype/19976/contra-el-cinismo-y-el-hype-entrevistamos-a-elena-garmendi</link>
		<pubDate>Wed, 02 Mar 2011 09:00:27 GMT</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Zapata</dc:creator>
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