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	<title type="text">Libro de Notas - Los anales perdidos</title>
	<subtitle type="text">diario de los mejores contenidos de la red en español</subtitle>
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	<updated>2022-09-06T17:49:23Z</updated>
	<author>
		<name>Marcos Taracido</name>
		<email>&#109;&#97;&#114;&#99;&#111;&#115;&#116;&#97;&#114;&#97;&#99;&#105;&#100;&#111;&#64;&#103;&#109;&#97;&#105;&#108;&#46;&#99;&#111;&#109;</email>
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	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2013-03-22T03:18:10Z</published>
		<updated>2013-03-24T13:21:09Z</updated>
		<title type="html">Uno de los nuestros</title>
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		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3539.jpg" title="Galvez" /><div class='piefotoldn'>Bernardo de Gálvez</div></div>El otro día, viendo la magnífica <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film465451.html">Más allá el Missouri</a> (1951) en TV, aparte de sentir un tremendo vértigo y desasosiego, como cada vez que me pongo a pensar en todos esos hombres y mujeres que durante el siglo <span class="caps">XIX</span> extendieron las fronteras de la humanidad hasta prácticamente cada rincón de la tierra, motivados por la búsqueda de una vida mejor y con un desprecio por las penalidades y la misma muerte que me son muy difíciles de comprender aquí, sentado frente a mi ordenador a principios del siglo <span class="caps">XXI</span>, me dio por pensar que nuestros antepasados habían vivido aventuras mayores a partir del descubrimiento de América,  que  sin embargo no hemos sido capaces de plasmar en historias épicas como la protagonizada en este caso por Clark Gable.</p>

	<p>Lo cierto es que los anglosajones han conseguido que su épica del viaje hacia el Oeste se convierta en patrimonio de la humanidad, mientras que los españoles no sabemos prácticamente nada de las personas que llevaron a cabo la colonización de América salvo por dos o tres conquistadores, que parece que después de Cortés y Pizarro ya estaba todo hecho y no pasó nada hasta Simón Bolivar o, más bien, hasta la guerra de Cuba. Durante siglos, hombres y mujeres colonizaron América desde la Tierra de Fuego hasta gran parte de lo que hoy es el territorio de los Estados Unidos. Tuvieron sus guerras con los indios, sus fuertes y sus caravanas, de las que lamentablemente se habla poco o nada en nuestra literatura o nuestro cine.</p>

	<p>Uno de los personajes que destacaron en aquel ambiente y del que voy a hablar hoy es también uno de los pocos héroes españoles de los que se va sabiendo algo, aunque a día de hoy sigue costando encontrar en internet a otro que no sea <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Blas_de_Lezo">Blas de Lezo,</a> de cuya historia uno está empezando a estar un poco cansado, la verdad. Estoy hablando de Bernardo de Gálvez, militar español que también tuvo el honor de zumbarles a los ingleses a placer, pero que además podría ser el prototipo de lo que tendrían que haber sido nuestros personajes de frontera protagonizados por el John Wayne de turno si alguna vez nos hubiésemos puesto a ello.</p>

	<p>Gálvez nació en Macharaviaya (Málaga) en 1746, hijo de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mat%C3%ADas_de_G%C3%A1lvez_y_Gallardo">Matías de Gálvez y Gallardo,</a> militar cuya vida y aventuras no tienen mucho que envidiar a las que luego viviría su hijo. Gálvez estudió en la academia militar de Ávila, y llegó a México en 1762 como teniente tras haber combatido contra los portugueses. Los siguientes diez años los pasó combatiendo contra los indios, principalmente apaches, cuyas correrías aterrorizaban a los colonos del Virreinato de la Nueva España, que en aquel entonces se adentraba hacia el norte casi hasta el actual estado de Colorado. En 1772 fue ascendido a comandante y puesto al mando en Nueva Vizcaya (lo que hoy es Nuevo México), desde donde participó en dos expediciones de castigo contra los apaches que llegaron muy al norte, hasta el río Pecos, causándoles muchas bajas, aunque no pudo acabar con los endémicos ataques indios. Finalmente fue herido por tercera vez en un ataque apache contra Chihuahua, por lo que dejó el Nuevo Mundo a finales de año para volver a España. Su experiencia le sería de mucha utilidad años después cuando fue nombrado Virrey de la Nueva España.</p>

	<p>Antes de volver a América tuvo ocasión de ser nuevamente herido en una desastrosa expedición contra Argel en 1775. Al año siguiente se le envió a la Luisiana, que había sido cedida a España por Francia en compensación por la pérdida de Florida tras la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_los_7_a%C3%B1os">guerra de los 7 años.</a> En Nueva Orleáns Gálvez fue nombrado coronel jefe de las escasas fuerzas estacionadas allí, y posteriormente gobernador. </p>

	<p>Ese mismo año, había estallado la Revolución Americana y, aunque las simpatías de España estaban puestas en los rebeldes, no se entraría en guerra contra los ingleses abiertamente hasta 1779, de modo que Gálvez se vio en la obligación de mantenerse informado de los movimientos del potencial enemigo en Florida mientras luchaba contra el contrabando y los corsarios británicos, creando su propia red de espionaje y contrabando para surtir a los americanos del material que necesitaban.</p>

	<p>Durante 1777 y 1778 se vivió una especie de guerra fría en la que ambos bandos medían al oponente, se reforzaban y de vez en cuando se producían incidentes en los que se abordaban y requisaban barcos del uno o del otro, haciendo que la tensión fuese en aumento. En 1777 también, una banda de rebeldes americanos atacó Baton Rouge y Natchez, haciendo que huyeran muchos colonos británicos, a los que Gálvez permitió asentarse en Luisiana, fundando la ciudad de Galveztown, hoy Gálvez (Luisiana), primera de las muchas que posteriormente llevarían su nombre en los Estados Unidos. Estos colonos actuarían más tarde del lado español en la lucha contra los británicos en un acto de reconocimiento a su benefactor que no deja de ser extraño para una mirada moderna.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3540.jpg" title="Campbell" /><div class='piefotoldn'>John Campbell de Strachur</div></div>Finalmente la guerra fue declarada en junio de 1779 y Gálvez se puso en movimiento hacia Florida en agosto. Su posición no era nada cómoda, contaba con unos 2.000 hombres,  la mayoría de los cuales eran milicianos y le hacían falta para proteger la colonia. Por otra parte habían llegado a sus manos las órdenes del comandante enemigo, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/John_Campbell,_of_Strachur">John Campbell,</a> que debía atacar Nueva Orleáns en cuanto comenzara la guerra. Para anticiparse a ello, Gálvez partió el 27 de agosto con solo 670 hombres hacia territorio enemigo. Por el camino se les fueron uniendo indios y colonos, hasta llegar a unos 1400, con los que capturó Fort Bute, el primer puesto Británico en su camino. Luego se dirigió a Baton Rouge, que cayó el 21 de septiembre. Posteriormente, pese a las órdenes de ponerse a la defensiva que le llegaron desde Cuba, tomó Natchez y, en febero de 1780, Mobile, con lo que consiguió tener en su poder toda la desembocadura del Mississippi. Hasta el momento su éxito había sido impresionante, dada la escasez de tropas, las enormes distancias y las pocas bajas sufridas en campaña. Sin embargo, sabía que para conseguir su objetivo final, la ciudad de Pensacola, iba a necesitar un ejército mucho mayor. De momento, fue nombrado Mariscal de Campo por su hazaña.</p>

	<p>Mientras tanto,  durante 1780 había llegado a Cuba una gran flota con unos 11.000 hombres con la misión de reforzar la isla y atacar Florida. Sin embargo, a su llegada al Nuevo Mundo más de un tercio de los hombres estaban enfermos, y tuvieron que ser acomodados en hospitales cubanos y de varias colonias francesas cercanas, mientras el resto era ocupado en construir defensas. Todo ello hizo que las operaciones se retrasaran más de la cuenta, dejando a nuestro protagonista sin opciones de completar sus recientes victorias. Por fin, el 16 de octubre Gálvez partió de la Habana con una gran flota y fuerzas suficientes para conseguir su meta. Lamentablemente la armada fue dispersada por un huracán y no fue posible alcanzar el objetivo por esta vez.</p>

	<p>La campaña final contra Pensacola comenzaría el día 9 de marzo de 1781 con un desembarco en la isla de Santa Rosa, que controlaba la entrada a la bahía de la ciudad. Aquí tuvo Gálvez su momento de gloria particular cuando, habiéndose negado el jefe de la flota española a entrar en la bahía por temor al fuego de los británicos, nuestro protagonista enarboló su bandera en el bergantín Galveztown y se introdujo en ella a toda vela sin sufrir ningún daño, por lo que fue inmediatamente seguido por los demás barcos. Con el tiempo la acción sería recordada por el lema de su escudo de armas: &#8220;Yo solo&#8221;. Desde la isla, los hombres de Gálvez empezaron a hostigar la ciudad con su artillería y en poco tiempo una pequeña fuerza desembarcó en el continente para ser reforzada el día 20 por el resto del ejército que llegaba por tierra desde Mobile. El día 20 llegaron también los refuerzos procedentes de Cuba, la suerte de la ciudad estaba echada.<br />
En aquel momento Gálvez contaba con unos 7.500 hombres, y una gran flota, mientras que Campbell solo tenía unos 1.600. Al comandante británico se le permitió evacuar a la población civil y que la lucha se centrara solo en la fortaleza de la ciudad para no dañar el resto de los edificios. El sitio continuó hasta el 8 de mayo, cuando una granada española alcanzó un polvorín británico, causando una matanza, y Campbell capituló.</p>

	<p>La guerra terminó con el tratado de Versalles en 1783, y fue la mayor derrota sufrida en la época por los británicos frente a España, que recuperó toda la Florida, Menorca, el control efectivo de Centroamérica y de la mayoría del Caribe, quedando solamente Gibraltar en manos británicas de los territorios que España había reclamado antes del conflicto. Gálvez fue nombrado Capitán General de Luisiana y Florida en 1782, así como Conde de Gálvez y Vizconde de Galveztown e incluso desfiló junto a George Washington en el desfile de la victoria.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3541.jpg" title="CIII" /><div class='piefotoldn'>Carlos <span class="caps">III</span></div></div>En 1784 fue nombrado Capitán General de Cuba y en 1785 Virrey de la Nueva España a la muerte de su padre, que había ocupado el cargo hasta entonces. En su nuevo cargo Bernardo de Gálvez tuvo la ocasión de utilizar toda la experiencia ganada contra los apaches cuando solo era un simple teniente, y promulgó la llamada “Instrución para el Buen Gobierno de las Provincias Internas de la Nueva España”, fundamental en la posterior pacificación de los indios. Por lo demás, a Gálvez en su puesto de Virrey se le recuerda como gobernante ilustrado, a imagen y semejanza de su monarca Carlos <span class="caps">III</span>, preocupado por la cultura y las obras públicas, además de por el bienestar de sus súbditos en general y parece que en particular dispuesto a actuar contra los que maltrataban a los indios. Murió de fiebres en Tacubaya, en 1786 y por todo lo relatado hay quien afirma que pudo ser envenenado por las envidias que despertaba entre la corte.</p>

	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span><br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-
	<ul>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Bernardo_de_G%C3%A1lvez"><em>Bernardo de Gálvez</em></a> en Wikipedia.</li>
		<li>Griffen, William B. <em>Apaches at War and Peace.</em> University of Oklahoma Press. 1998.</li>
		<li>Marín, Francisco A. <em>Martínez se va a la guerra.</em> Inedita, Barcelona, 2005.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Siege_of_Pensacola"><em>Siege of Pensacola</em></a> en Wikipedia.</li>
		<li><a href="http://www.hermanotemblon.com/?p=569"><em>Yo solo: Bernardo de Gálvez y la toma de Pensacola</em></a> en Hermano Temblón.</li>
	</ul></p>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3539t.jpg" title="Galez" /></div>  Estoy hablando de Bernardo de Gálvez, militar español que también tuvo el honor de zumbarles a los ingleses a placer, pero que además podría ser el prototipo de lo que tendrían que haber sido nuestros personajes de frontera protagonizados por el John Wayne de turno si alguna vez nos hubiésemos puesto a ello.</p>]]></summary>
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		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2013-01-22T03:57:06Z</published>
		<updated>2013-01-22T15:26:22Z</updated>
		<title type="html">La jaula de oro</title>
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		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3458.jpg" title="Mehmed" /><div class='piefotoldn'>Mehmed <span class="caps">III</span></div></div>Ayer desayuné con el estado de la cuestión sobre el último escándalo de corrupción que está conmoviendo a toda nuestra sociedad y con la noticia de que un gobierno autonómico va a gastar lo que le ha estado escatimando a la sanidad y la educación de sus ciudadanos para “rescatar” al equipo de fútbol de la capital. Aparte de reflexionar muy seriamente sobre qué tipo de sociedad es la que permite esas cosas y otras iguales o peores y de preguntarme cuanto tiempo va a seguir la gente aguantando, no pude sino maravillarme de la distancia que ha llegado a haber entre eso que llaman las élites, los que dirigen la sociedad en cualquier caso, y la sociedad misma. Entre las necesidades del pueblo y lo que los que están arriba piensan que el pueblo necesita o que es suficiente para evitar que se produzca algo irreparable.</p>

	<p>Pensando en ese evidente divorcio entre gobernantes y gobernados me vino a la memoria algo que había leído hace tiempo en el magnífico “Los señores del horizonte” de Jasón Goodwin, una historia del Imperio Otomano. Hablo de lo que los turcos denominaron la jaula de oro o el <em>Kafes</em>.</p>

	<p>Los forjadores del Imperio Otomano fueron jinetes turcos de las estepas que lo llevaron en unos pocos siglos hasta su máximo esplendor en la época de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Suleiman_Kanuni">Solimán el Magnífico (1494-1566).</a> Más o menos a partir de 1590, como señala Goodwin, empezamos a ver que desparecen los sultanes apodados el Magnífico, el Conquistador, el Grande y son sustituidos por otros llamados el Loco, el Borracho o el Maldito. El cambio no es casual, hacia 1590 empieza la larga decadencia que convertirá al imperio en “el enfermo de Europa” a decir del Zar <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_I_de_Rusia">Nicolás I</a> de Rusia, y acabará con él tras la Primera Guerra Mundial. Más de trescientos años cuesta abajo en un largo proceso que tiene su origen en el mismo asentamiento de los turcos otomanos y su paulatina transformación en una de las naciones más civilizadas del mundo a partir de los jinetes esteparios y bárbaros que vimos al principio.</p>

	<p>Una de las causas de esta decadencia la podemos encontrar en la supresión de la vieja ley del fratricidio en el reinado del sultán <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ahmed_I">Ahmed I (1590-1617).</a> Hasta la época de su padre y antecesor, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mehmed_III">Mehmed <span class="caps">III</span> (1566-1603),</a> cada vez que un sultán moría, su sucesor mandaba eliminar inmediatamente a todos sus hermanos y a cualquier miembro de la familia real que le pudiera hacer sombra o llegar a conspirar contra él. Previamente, todos los príncipes habían servido como gobernadores de provincias y oficiales de los ejércitos, lo que capacitaba al superviviente para dirigir los asuntos del imperio. Mehmed <span class="caps">III</span> eliminó a 19 príncipes a su subida al trono en 1595 mediante el método que también venía especificado en la ley ancestral: estrangulamiento con una cinta de seda. Además se dice que eliminó también a 7 concubinas embarazadas de los ejecutados por el expeditivo método de arrojarlas al Bósforo. La vieja norma, no muy distinta a las de otras naciones de la época o a lo que acababa siendo una sucesión de la época en otros rincones del mundo aunque no lo marcara ninguna ley, pese a ser bárbara hasta los extremos que hemos explicado, produjo un imperio próspero y que gozaba de buena salud, aunque la dinastía al cargo estaba siempre a un suspiro de acabarse por falta de candidatos al trono en las contadas ocasiones en las que el Sultán no tenía una descendencia numerosa.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3459.jpg" title="Mustafa" /><div class='piefotoldn'>Mustafá I</div></div>Ahmed I subió al trono tras la muerte de su padre en 1603 y se vio incapaz de aplicarle la ley del fratricidio a su único hermano Mustafá que además tenía cierto retraso mental, por lo que se le dejó seguir viviendo con su abuela y algunos sirvientes en unas dependencias del harén del sultán a las que solo se podía acceder mediante una ventana del piso superior por la que se descolgaban los alimentos y todo lo necesario para su manutención. En realidad se trataba de una prisión, aunque disponían de todas las comodidades y comenzó a llamársela el <em>Kafes</em> o la jaula dorada por ello. Mustafá vivió allí recluido hasta la muerte de Ahmed en 1617, cuando fue elegido Sultán por los cortesanos en lugar de su sobrino, creando una nueva tradición por la que los hermanos del sultán muerto heredaban el trono antes que sus hijos. <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mustafa_I">Mustafá I (1592-1639)</a> reinó un año y fue depuesto por los mismos cortesanos para elevar a su sobrino <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Osman_II">Osman II (1604-1622).</a> A él lo devolvieron a la jaula dorada donde probablemente era más feliz. En 1622 lo volvieron a coronar durante un año tras el asesinato de  Osman en otra revuelta palaciega. A Osman II lo mataron de la única forma en que era lícito matar a un sultán otomano, esto es, por compresión de los testículos. Mustafá I reinó otro año hasta que lo volvieron a deponer para coronar a su otro sobrino <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Murad_IV">Murad IV (1612-1640)</a> siendo recluido finalmente en el <em>Kafes</em> hasta que le aplicaron la cinta de seda en 1639.</p>

	<p>Murad IV habría podido volver a la antigua ley, pero también tenía un hermano al que adoraba por ser un tanto&#8230; diferente. Este hermano subiría al trono en 1640 para ser llamado <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ibrahim_I">Ibrahim I el Loco (1615-1648)</a> pese a que a última hora Murad se arrepintió y mandó que le dieran muerte. Gracias a la intervención de la madre de ambos los cortesanos decidieron salvar su vida, aunque cuando fueron a por él se encontraron con que no había forma de sacarle del <em>Kafes.</em> Asustado por el destino que había sufrido su tío, y pensando que a él le aguardaba el mismo, costó Dios y ayuda convencerlo para que aceptara ser izado por la cuerda que era el único medio de comunicación de la jaula dorada. Ibrahim es probablemente uno de los personajes más curiosos de la historia. Durante la mayor parte de su reinado dejó  el gobierno en manos de su madre, y él se recluyó en el harén rodeado de lujo, sirvientes, vino y mujeres de todas las razas y tamaños. Con el tiempo adquirió una querencia por las concubinas más obesas que le hizo mandar ojeadores por todo el imperio en busca de la dama más gorda que habitara en él. La encontraron en Armenia, pesaba 300 libras y atendía al bonito nombre de Dulce Terrón de Azúcar. Ibrahim vivió con ella encantado de la vida hasta que decidió asumir él mismo la dirección del imperio y fue asesinado sin mucha demora en 1648.</p>

	<p>Después de Ibrahim I, la jaula dorada y el hecho de que el heredero al trono fuera el hermano mayor del sultán finado se consolidaron como tradiciones. Con el tiempo la forma de la jaula de oro cambió, dado que la mayoría de los sultanes tenían a muchos parientes a los que recluir en ella: hermanos, sobrinos, nietos. En vez de una sola habitación, se les recluyó en muchas de las 400 que tenía el harén del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Topkapi">palacio de Topkapi.</a> Hubo épocas en las que nadie sabía el número exacto de inquilinos de la jaula de oro; en los reinados más benignos incluso se les permitió a sus ocupantes tener sus propias concubinas estériles y hasta algunos lograron acompañar alguna vez al sultán de turno en sus viajes por el extranjero, mientras que en los más opresivos podían perfectamente permanecer años emparedados en un cuchitril sin una mala ventana para ver el sol. Vivían además los ocupantes del <em>Kafes</em> en una constante incertidumbre sobre su futuro puesto que, según se iba descomponiendo el imperio, cada vez eran más frecuentes las revueltas palaciegas en las que jenízaros y cortesanos irrumpían en el harén aplicándole la cinta de seda a todo el que encontraban salvo al elegido para ser el nuevo sultán. Semejante estado de terror continuo no debía ser demasiado bueno para la salud mental, llegando algunos incluso al suicidio.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3457.jpg" title="Ibrahim" /><div class='piefotoldn'>Ibrahim I el loco</div></div>Además, el mismo harén del palacio era un microcosmos controlado por la madre del sultán reinante y dominado por las ambiciones de concubinas, eunucos y príncipes menores de edad que siempre andaban envueltos en conspiraciones  que podían tener que ver con el gobierno del imperio tangencialmente pero, sobre todo, decidían la jerarquía y los asuntos del mismo serrallo. Normalmente los mismos que movían los hilos en la corte se aseguraban además de que todos los que ingresaban en el <em>Kafes</em> no volvieran a tener ningún tipo de instrucción. Aunque con excepciones, esta situación hacía que cuando salían de su encierro y subían al trono no fueran las personas más indicadas para administrar el imperio. En el harén además la costumbre era el silencio. Se llegó a considerar la lengua una indignidad para la familia del monarca, hasta tal punto que el harén llegó a desarrollar su propio lenguaje de signos, el <em>ixarette.</em> Era común que los sultanes tuvieran grandes problemas para articular las palabras una vez que salían al exterior, lo que se notaba sobre todo cuando tenían que recibir a visitantes extranjeros, puesto que ante sus compatriotas su dignidad les disculpaba. Tampoco era extraña como hemos visto la enfermedad mental causada por el largo encierro, o una especie de autismo que les hacía totalmente manejables para sus visires y demás cortesanos. Con el tiempo y la relajación del sistema, el <em>Kafes</em> se convirtió en una verdadera jaula de oro en la que se evitaban los rigores de las habitaciones selladas de los primeros tiempos y, aunque con limitaciones obvias y siempre con la incertidumbre de no saber lo que iba a durar,  se llevaba una vida regalada totalmente ajena a la realidad de las calles de Estambul. Hasta tal punto que <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Suleiman_II">Solimán II (1642-1691)</a> se pasó los escasos 30 meses que duró su reinado rogando que le dejaran volver al <em>Kafes,</em> donde había vivido durante 39 años dedicado a copiar e ilustrar el Corán.</p>

	<p>Mientras, en el exterior, el Imperio Otomano, ya sin su empuje inicial, empezaba a ser atacado desde todos los puntos cardinales por rusos, austriacos y persas, que le irían arrancando poco a poco su inmenso territorio hasta dejarlo reducido a lo que hoy es la moderna Turquía.</p>

	<p>Cuando finalmente el imperio acabó muriendo tras la Primera Guerra Mundial tenía en sus anales a monarcas que habían vivido en el <em>Kafes</em> 50 años como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Osman_III">Osman <span class="caps">III</span> (1699-1757),</a> o 56 como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mehmed_VI">Mehmed VI (1861-1926)</a> el último de los sultanes. Era una cultura casi totalmente opuesta a la de los pastores nómadas que invadieron la península de Anatolia en la época de los primeros miembros de la dinastía, que dificilmente habrían concebido la vida sin un caballo y grandes espacios para recorrer con el viento golpeando sus rostros, y habrían muerto seguramente solo de pensar en una perpetua reclusión por muy lujosa que esta fuera. Podemos decir que uno de los primeros síntomas de la decadencia fue la adopción de un sistema calcado de las antiguas monarquías orientales que separaba totalmente al sultán de todos los demás, convirtiéndole primero en un gobernante completamente ajeno a la realidad diaria de sus súbditos y luego en mera marioneta de sus ministros y cortesanos. En este proceso la institución de la jaula de oro no fue un factor menor.</p>

	<p>Volviendo a la actualidad, uno no puede sino ver la analogía entre esa jaula de oro y nuestros políticos actuales. Entre el paulatino distanciamiento de los dirigentes turcos y los de muchos otros imperios que cayeron antes que el otomano para con sus súbditos y lo que hoy vivimos no solo a nivel nacional, sino yo diría que en todo el mundo. Y resalto que de lo que hablo es de un panorama de decadencia política y moral que nos puede llevar a una lenta descomposición como en el caso de los otomanos si no levantamos cabeza y nos oponemos a él.  Aunque últimamente es más frecuente la sensación de que ya nos encontramos al final de algo, de que algo va a cambiar pronto. Esperemos que sea para bien.<br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<br />
<span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Goodwin, Jasón. <em>Los señores del horizonte</em>. Alianza Editorial, Madrid, 2004.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Imperial_Harem#Golden_Cage">Imperial Harem</a> en Wikipedia.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Kafes">Kafes</a> en Wikipedia.</li>
		<li><a href="http://www.curiousexpeditions.org/?p=195">The Silk Rope and the Golden Cage</a> en <em>Curious Expeditions.</em></li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3459t.jpg" title="Mustafa" /></div> Pensando en ese evidente divorcio entre gobernantes y gobernados me vino a la memoria algo que había leído hace tiempo en el magnífico “Los señores del horizonte” de Jasón Goodwin, una historia del Imperio Otomano. Hablo de lo que los turcos denominaron la jaula de oro o el <em>Kafes</em>.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2012-12-22T03:15:02Z</published>
		<updated>2012-12-25T18:19:25Z</updated>
		<title type="html">El hombre que desenterró la Atlántida</title>
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		<id>tag:librodenotas.com,2012-12-22:77c262b7562572606450a68115f67ab6/442373efa33f2901d44854f3664dad0e</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3400.jpg" title="Donelly" /><div class='piefotoldn'>Ignatius Donelly</div></div>Una vez que nos hemos asegurado de que el mundo no ha terminado y seguimos aquí como si tal cosa, me parece un momento estupendo para hablar de un personaje que tiene que ver marginalmente con esto de los mayas pero que sin duda es uno de los grandes forjadores de lo que hoy denominamos pseudociencia. Podría decir que voy a hablar del padre de todos los magufos, aunque este título no creo que le hubiera sentado demasiado bien, ya que probablemente se murió pensando que lo suyo era ciencia y de la buena como tantos otros en una época, finales del <span class="caps">XIX</span>, principios del XX, en la que aún podía pasar una cosa por la otra con un poco de suerte y habilidad. Me estoy refiriendo al norteamericano Ignatius Donelly.</p>

	<p>Ignatius Loyola Donnelly nació en PhiladelPhia en 1831, hijo de un médico irlandés que murió joven, lo que hizo que su viuda se tuviera que ganar la vida dirigiendo una casa de empeños para pagarle a su hijo los estudios en los centros más elitistas del estado de Pennsylvania. </p>

	<p>Tras ejercer unos años la abogacía en una de las mejores firmas de la ciudad, Donelly decidió hacer carrera en política con el partido demócrata. En 1855 se casó y abandonó momentáneamente esa dedicación, al parecer impulsado por ciertas acusaciones de fraude, para llevar a cabo el proyecto de John Nininger, un hombre de negocios que quería aprovechar la ola de inmigración europea que se estaba produciendo para fundar una ciudad ideal junto al río Mississippi, que debía ser la capital del futuro estado de Minnesota. El proyecto en un principio fue un éxito y Nininger vendió casi todos los terrenos que poseía en la zona a los inmigrantes, llegando a tener la ciudad unos quinientos habitantes antes de que sobreviniera el desastre. </p>

	<p>El final de la ciudad de Nininger vino en una forma que hoy en día nos es dolorosamente familiar. Fue en el llamado <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Panic_of_1857">pánico de 1857,</a> un &#8220;crack&#8221; económico que hizo que la mayoría de los granjeros que habían colonizado la zona no pudiera seguir pagando los créditos con los que estaban pagando sus nuevas tierras. Además, la depresión impidió que el ferrocarril llegara hasta la ciudad y el trasbordador que se había proyectado tampoco se pudo construir, con lo que la ciudad quedó aislada y fue abandonada rápidamente por casi todos, salvo por el que había hecho las veces de gobernador de la misma, nuestro protagonista, que siguió viviendo durante algún tiempo en la mansión señorial que se había mandado construir.</p>

	<p>Arruinado, Donelly volvió a la política tras convertirse Minnesota en estado en 1858, esta vez con el partido republicano y, tras algunos fracasos iniciales, fue elegido vicegobernador del que iba a ser su mentor en adelante, el republicano Alexander Ramsey. Ocupó ese cargo entre 1860 y 1863. A continuación fue congresista en Washington hasta 1868 y luego senador hasta 1880, año en el que perdió las elecciones tras una agria polémica con un aliado político de Ramsey y tuvo que volver a su mansión de Nininger completamente arruinado una vez más. Durante sus años en política, Donelly desarrolló un ideario progresista que incluyó programas para llevar la educación a los menos pudientes y la defensa del sufragio femenino. Además, sus ratos libres los pasaba en la Biblioteca del Congreso, donde consiguió hacerse con una profunda erudición que luego le serviría de mucho como veremos.</p>

	<p>Ignatius Donelly es uno de esos personajes que se arruinan una y otra vez, y una y otra vez vuelven a resurgir de sus cenizas gracias a su ingenio o, en este caso a sus conocimientos enciclopédicos.  La siguiente faceta triunfadora de nuestro hombre parece que surgió de la lectura de “Veinte mil leguas de viaje submarino” de Julio Verne, publicada en 1870. En uno de sus pasajes Donelly se quedó prendado de la descripción de unas ruinas submarinas, y de ahí paso a convertir el estudio del mito de la  Atlántida en su obsesión.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3401.jpg" title="Atlantis" /><div class='piefotoldn'><em>Atlantis: The Antediluvian World</em></div></div>En 1882 publicó <em>Atlantis: The Antediluvian World</em> que se convirtió en un gran éxito de ventas e hizo de él un famoso conferenciante a lo largo y ancho del país y también un hombre muy rico. La visión de Donelly de la Atlántida es la que nos ha llegado hasta hoy con muy pocos cambios, de hecho su libro se siguió editando hasta 1949 y fue la base para todos los magufos que vinieron después, por lo que, aunque el padre de la criatura sea Platón, se puede decir que fue Donelly el que le dio su forma actual. Partiendo de los diálogos platónicos, y buceando en los mitos de casi todas las civilizaciones antiguas, llegó a la conclusión de que en algún momento de la prehistoria había existido una gran isla en medio del océano Atlántico de la que se habían derivado luego todas esas civilizaciones. Los egipcios, los romanos, los mayas. Posteriormente, un gran cataclismo, del que nos quedaría el recuerdo huella en forma de los diversos mitos del diluvio universal, habría hecho hundirse la isla en el mar, aunque no sin que hubiese supervivientes que habían llevado la civilización por todo el mundo.</p>

	<p>El método utilizado por Donelly en su obra es ni más ni menos que el que hoy utilizan la mayoría de los amantes de lo paranormal: Se parte de las conclusiones a las que se quiere llegar, y se utilizan los datos que te interesan, evitando los que te son adversos e incluso usando los mismos unas veces para demostrar una cosa y otras para la contraria. Todo ello basado en un gran conocimiento de la mitología, la historia y la ciencia de la época, que le permitía cubrir su obra con una pátina de respetabilidad. Este método a llevado al periodista americano Charles P. Pierce a considerarle el padre de la pseudociencia, cuya forma definitiva va a estar ya presente en su siguiente libro.</p>

	<p>Animado por el éxito de su obra, Donelly publica en 1882 <em>Ragnarok: Age of Fire and Gravel</em> en la que buceaba de nuevo en los mitos de diversas civilizaciones para llegar a la conclusión de que el hundimiento de la Atlántida, así como la conformación actual de los continentes, habían sido producidos por el choque de la tierra contra un cometa. Esta vez el hilo conductor eran los mitos referentes al oscurecimiento del cielo, como el del Ragnarok escandinavo que da nombre al libro y que, según él, se habrían producido por las cenizas despedidas a la atmósfera tras el brutal choque. Hay que decir que aunque en su día la ciencia no le hizo demasiado caso, en la actualidad existen trabajos serios que relacionan esos oscurecimientos narrados en mitos y crónicas antiguas con explosiones volcánicas o incluso el choque de cuerpos celestes aunque basándose en pruebas más tangibles que las que utilizó Donelly.</p>

	<p>Esta vez el éxito comercial de la obra fue más discreto desde el principio. Para empezar se tuvo que hacer cargo él mismo de la edición al no querer publicarlo ninguna de las principales editoriales del país, y las reacciones fueron desde el escepticismo educado hasta el rechazo total de lo que proponía, lo que le llevó a considerarse una especie de genio adelantado a su tiempo al que nadie comprendía. Incluso inició el discurso victimista de que sus descubrimientos amenazaban a la “ciencia oficial”, que los rechazaba por ello, y que tan familiar nos resulta hoy en día cuando hablamos de pseudociencias. Pese a ello este segundo libro, al igual que el primero, le iban a convertir en inspiración para una pléyade de nombres que constituirían los comienzos de las llamadas ciencias ocultas como pueden ser <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Helena_Blavatsky">Helena Blavatsky,</a> <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Edgar_Cayce">Edgar Cayce</a> o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Immanuel_Velikovsky">Immanuel Velikovsky,</a> lo que compensaría en cierto modo la respuesta más que escéptica de la ciencia.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3403.jpg" title="cryptogram" /><div class='piefotoldn'><em>The Great cryptogram</em></div></div>En el ínterin había vuelto a la política, de nuevo con los demócratas, siendo elegido para el Senado de Minnesota, del que formó parte hasta 1887. Al año siguiente publicó un nuevo libro de temática totalmente diferente, se trató esta vez de <em>The Great Cryptogram.</em> En él abrazaba la teoría ya antigua de que las obras de Shakespeare habían sido escritas en realidad por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Francis_Bacon">Francis Bacon.</a> No solo eso, además afirmaba que Bacon había trufado esas obras con mensajes ocultos en un código que él mismo había logrado descifrar. De nuevo fue acogido con escepticismo y ridiculizado aunque llegó a viajar a Inglaterra para defender su teoría en Oxford y Cambridge, donde parece que no le fue mucho mejor.</p>

	<p>El nuevo fracaso comercial le hizo volver a centrarse en la política, aunque en esa época escribió también algunas obras que podemos situar dentro de la incipiente ciencia ficción. En lo político, Donelly fue uno de los fundadores en 1892 del <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/People&#39;s_Party_(United_States">Partido del Pueblo,</a>)  con el que llegó a presentarse como candidato a la vicepresidencia de los Estados Unidos en 1900. Antes de eso, se había vuelto a casar en 1898, tras la muerte de su primera esposa, y al año siguiente publicaría su última obra, de nuevo sobre el tema de Shakespeare y Bacon, titulada: <em>The Cipher in the Plays, and on the Tombstone,</em> en la que ampliaba su teoría para decir que Bacon no solo había escrito las obras de Shakespeare, sino también las de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Christopher_Marlowe">Christopher Marlowe</a> y las de Miguel de Cervantes.</p>

	<p>Ignatius Donelly murió en enero de 1901. Como decía al principio, le debemos en parte todo este lío en el que hemos estado sumergidos los últimos días, puesto que de su interpretación de la civilización y los mitos mayas como parte de los restos de la antigua civilización atlante es una de las obras  de las que surgiría más tarde un interés por el contenido esotérico de la cultura de esta civilización.</p>

	<p>Donelly además es un personaje interesante por ser uno de esos individuos con suficiente bagaje cultural e inteligencia para haber sido uno de los padres de la ciencia moderna, pero que se perdió para ella por su empeño en internarse una y otra vez en esos <a href="http://vidas-ajenas.blogspot.com.es/2005/11/callejones-sin-salida.html">callejones sin salida</a> de los que ya he hablado alguna vez.<br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>

	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li><a href="http://pabook.libraries.psu.edu/palitmap/bios/Donnelly__Ignatius.html">Ignatius Donelly</a> en <em>The Pennsylvania Center for the Book.</em></li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ignatius_L._Donnelly">Ignatius Donelly</a> en Wikipedia.</li>
		<li>Pierce, Charles P. <em>Idiot America.</em> Anchor Books. New york, 2009.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3400t.jpg" title="Donelly" /></div>A Ignatius Donelly le debemos en parte todo este lío en el que hemos estado sumergidos los últimos días, puesto que de su interpretación de la civilización y los mitos mayas como parte de los restos de la antigua civilización atlante es una de las obras  de las que surgiría más tarde un interés por el contenido esotérico de la cultura de esta civilización.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2012-11-22T03:56:51Z</published>
		<updated>2012-12-25T12:23:16Z</updated>
		<title type="html">Escupiendo en la sopa: Una trilogía ciclista.</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/23383/escupiendo-en-la-sopa-una-trilogia-ciclista" />
		<id>tag:librodenotas.com,2012-11-21:77c262b7562572606450a68115f67ab6/009d37e1f52ea0eb20612a6ef746f5c0</id>
		<category term="Deportes" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3383.jpg" title="Hamilton" /><div class='piefotoldn'>Tyler Hamilton</div></div>Durante unos cuantos años he estado escribiendo en esta columna sobre temas que me interesan o que en algún momento llamaron la atención de mi curiosidad. Hoy voy a hacerlo sobre dos cosas que han estado siempre muy presentes en mi vida y que siguen a día de hoy teniendo un lugar destacado en ella, hablo de un deporte, el ciclismo, y de los libros. Hasta los 18 años estuve compitiendo encima de una bicicleta, y desde entonces para mí este deporte siempre ha sido mi lugar de evasión junto a lo que puedo encontrar en las páginas de un buen libro. En mi época de ciclista federado también devoraba todo lo que llegaba a mis manos sobre el tema, fuera en periódicos o revistas deportivas, de las que guardo una buena colección, o bien libros sobre entrenamiento e historias sobre carreras y corredores. Durante algún tiempo, y he de decir que en ello tuvo mucho la culpa el nuevo ciclismo que surgió a mediados de los 90 y que culminó con lo que ahora resulta que fue el reinado del terror de Lance Armstrong, dejé de leer sobre ciclismo y hasta de verlo en TV. Sobre todo no me interesaban ya las grandes carreras por etapas como la Vuelta o el Tour, y si he vuelto a disfrutar de mi deporte en los últimos años ha sido gracias a las clásicas de primavera como la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Par%C3%ADs-Roubaix" title="Wikipedia">París-Roubaix</a> o el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tour_de_Flandes" title="Wikipedia">Tour de Flandes.</a> Como suele sucederme mucho últimamente, fue gracias a internet  y la posibilidad de encontrar fácilmente libros publicados en el extranjero que conocí los tres sobre los que voy a hablar hoy y me di cuenta de que ni se habían publicado en español ni era fácil que algún día los viésemos en las librerías de nuestro país. También recordé todos los libros que había leído sobre ciclismo y ciclistas y se hizo evidente el por qué. La mayoría, por no decir la totalidad, de los libros publicados en España sobre ciclismo (y gran parte de los que hablan de cualquier otro deporte) son historias edulcoradas de esfuerzo, predestinación y momentos épicos que te hacen querer estar ahí, corriendo el Tour junto a todos esos esforzados de la ruta. Lamentablemente, y cualquiera que conozca el ciclismo de base lo sabe, el deporte es todo eso, pero también una trastienda llena de ambición, intereses y seres mezquinos que rara vez aparecen en historias épicas. Y luego, obviamente, está el doping. Resulta un poco chocante en la época que nos ha tocado vivir saber que no hay periodistas en nuestro país que hablen  con libertad sobre el tema, la mayoría de las veces porque son compañeros de viaje y amiguetes de los tramposos. En la prensa extranjera la cosa no está mucho mejor, solo hay un pequeño núcleo duro de periodistas como David Walsh o Paul Kimmage que no se han cansado de denunciar lo evidente hasta que finalmente el tiempo les ha dado la razón. Es increíble cómo se ha mantenido todos estos años la llamada ley del silencio, cuando solo con leer los dos primeros libros de los que voy a hablar resultaba dolorosamente claro que el deporte estaba podrido hasta la médula, y sin embargo a cualquiera que ha contado la verdad sea por las razones que sea, como es el caso de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jes%C3%BAs_Manzano" title="Wikipedia">Jesús Manzano</a> en España, se le ha acusado de “escupir en la sopa” que dicen los franceses y se le ha desterrado al ostracismo más absoluto en ese mundo.<br />
Los tres libros que voy a reseñar a continuación componen una pequeña historia de lo que ha sido el ciclismo desde los años setenta hasta nuestros días. Son historias que por razones obvias ponen énfasis en el tema del dopaje, pero no son solo una historia de las trampas y los tramposos, sino también de los que no entraron en ese juego, de los que sí entraron pero se salieron enseguida, de ciclistas de éxito, de meros gregarios, etc. Una historia, en pocas palabras, del ciclismo que no se para en la gloria y no deja nada para la imaginación.</p>

	<p><em>Rough ride</em> de Paul Kimmage.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3384.jpg" title="Kimmage" /><div class='piefotoldn'>Paul Kimmage en el equipo <span class="caps">FAGOR</span></div></div>Paul Kimmage fue profesional del ciclismo entre los años 1986 y 1989 con los equipos franceses <span class="caps">FAGOR</span> y <span class="caps">RMO</span>. Tras dejar el ciclismo se dedicó al periodismo deportivo, durante mucho tiempo informando de otros deportes que no fueran ciclismo, del que no guardaba un recuerdo demasiado grato. Poco a poco y sobre todo en los últimos años sus artículos sobre dopaje le han hecho convertirse en azote de los tramposos, lo que incluye ser también objeto de una querella por parte de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Uni%C3%B3n_Ciclista_Internacional" title="Wikipedia"><span class="caps">UCI</span></a> por difamación retirada a raíz de los últimos escándalos en torno a Armstrong.<br />
<em>Rough Ride</em> data no obstante de 1990 y fue la primera ocasión en la que un ex ciclista se atrevía a romper la omertà del pelotón. Kimmage relata su historia, la de un corredor amateur irlandés que destacaba cuando en su país había solo dos profesionales de ese deporte: <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sean_Kelly" title="Wikipedia">Sean Kelly</a> y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Stephen_Roche" title="Wikipedia">Stephen Roche,</a> es decir, la época heroica de Pedro Delgado en España; su paso a profesionales en un equipo francés y su adaptación a la vida en el extranjero. Narra la otra cara del ciclismo, la del día a día de los gregarios que luchan por acabar cada carrera sin más gloria que la de realizar bien su trabajo, pero también es una impresionante denuncia del mundo del dopaje. En el ciclismo francés de los 80 el dopaje era la norma, y Kimmage nos relata cómo sus compañeros se cargaban de anfetaminas para las carreras menores en las que simplemente no había controles, pero también nos cuenta las formas de pasar los controles cuando los había, y que en aquella época la mayoría de las substancias eran indetectables, al contrario de lo que estábamos cansados de oír en la prensa. Es también nuestra primera mirada al mundo de los <em>soigneurs</em> o masajistas de los equipos, que en aquella época eran verdaderos aprendices de brujo encargados de darle al corredor la sustancia adecuada en el momento justo. Kimmage relata algo que te pone los pelos de punta y que nunca habría sospechado que ocurría antes de leerle. Cuenta que los corredores llevaban jeringas en los bolsillos de su maillot y se inyectaban anfetaminas en plena carrera, sin bajarse de la bicicleta, cuando nadie miraba. <br />
Kimmage acabó cayendo ante la presión de la que luego hablaremos y se dopó en algunas ocasiones, nunca ganó una carrera en profesionales y, pese a que consiguió ser un más que aceptable gregario, cuando su libro escandalizo al mundo del ciclismo fue fácilmente tachado de resentido y dado de lado por los que hasta entonces habían sido sus mejores amigos, Kelly y Roche incluidos.</p>

	<p><em>Breaking the Chain</em> de Willy Voet</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3385.jpg" title="Voet" /><div class='piefotoldn'>Willy Voet</div></div>Poco antes de empezar el Tour de 1998, el mundo del ciclismo se vio sacudido por la detención de Willy Voet en la frontera franco-belga. Voet era un <em>soigneur</em> del equipo francés Festina, por aquel entonces dominador de la escena mundial del ciclismo, y en el coche que conducía aquel fatídico día se encontró un verdadero almacén de productos dopantes.<br />
Ciclista amateur que compitió con <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Eddy_Merckx" title="Wikipedia">Eddy Merckx</a> a finales de los 60, Voet relata el uso generalizado de anfetaminas en el ciclismo aficionado belga de aquellos años. Tras abandonar la competición, comenzó a hacer de masajista en pequeños equipos y poco a poco fue ganándose fama de buen <em>soigneur,</em> lo que le valió acabar trabajando para equipos grandes y siendo el hombre de confianza de grandes ciclistas como el ya citado Sean Kelly en el equipo Sem. Voet es el prototipo del masajista de la época, con unos conocimientos sumarios de medicina pero una gran experiencia con todo tipo de substancias dopantes, su relato es un verdadero vademécum de ellas y un muestrario de prácticas para evitar los controles o engañar a los que los realizan digno de la novela picaresca del Siglo de Oro. En <em>Breaking the Chain</em> nos queda claro lo que ya relataba Kimmage respecto a las substancias indetectables para la época y los trucos para pasar controles, pero entramos en una nueva fase de corrupción al enterarnos que los mismos médicos que trabajaban para los equipos eran en muchas ocasiones los encargados de realizar los controles, o de que la misma <span class="caps">UCI</span> avisó en 1997 a los franceses para que le buscaran una justificación médica a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Laurent_Brochard" title="Wikipedia">Laurent Brochard,</a> que había dado positivo tras ganar el Campeonato del Mundo. Prácticas similares a las que veremos más adelante con Lance Armstrong.<br />
A Voet le tocó vivir además la época de la introducción de la <span class="caps">EPO</span>, droga que al final acabaría con el ciclismo tal y como se lo conocía hasta entonces, y que empezaba a necesitar la supervisión de alguien más especializado que un simple masajista, como atestiguan las numerosas muertes de ciclistas jóvenes como el holandés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bert_Oosterbosch" title="Wikipedia">Bert Oosterbosch</a> ocurridas a principios de los noventa antes de que el médico de equipo se convirtiera en figura obligada en el panorama ciclista. En el Festina cada corredor llegó a poner una parte de lo que ganaban en concepto de premios en un bote común para comprar <span class="caps">EPO</span>, corticoides, hormona de crecimiento y demás productos utilizados.<br />
Finalmente es también patognomónico de lo que hemos ido viendo más tarde la actitud que relata Voet en el líder del equipo Festina <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Virenque" title="Wikipedia">Richard Virenque,</a> por aquel entonces la estrella más querida por los aficionados de su país. La mezcla explosiva de negarlo todo, aparecer como una víctima de otros y pasar al contraataque más furioso contra cualquiera que dude de “la versión del campeón” es lo que lamentablemente hemos visto después en casos como el de Lance Armstrong o Alberto Contador.<br />
La del <em>soigneur</em> del Festina es, en resumidas cuentas, la historia del tramposo cogido con las manos en la masa que acaba tirando de la manta al no tener nada que perder. Si el libro de Kimmage llamaba la atención por su crudeza, uno se pregunta cómo pudo el deporte sobrevivir al de Voet.<br />
Al final fue condenado a 10 meses de cárcel que no cumplió y a pagar una multa de unos 4000€. Como Kimmage, en 2002 fue llevado también a juicio acusado de difamación por la <span class="caps">UCI</span> por lo que contó en su libro sobre el Campeonato del Mundo de 1997, aunque en esta ocasión la <span class="caps">UCI</span> ganó.</p>

	<p><em>The Secret Race</em> de Tyler Hamilton y Daniel Coyle.</p>

	<p>De los tres libros que hoy traigo a esta columna, el de Tyler Hamilton es el único con el que podría fácilmente darse el caso de una futura traducción al castellano dada la importancia que ha tenido en los últimos meses todo lo relacionado con la escandalosa pérdida de siete Tours de Francia por parte de Lance Armstrong. No está nada claro que eso suceda principalmente por la forma en que se describe a España como paraíso del dopaje y la cantidad de médicos, técnicos y ciclistas españoles que aparecen en la trama, que ya se sabe que los nuestros van siempre limpios, ganan porque son los mejores y el que lo dude es un agente al servicio del complot judeomasónico o <span class="caps">SPECTRA</span>.<br />
La historia que cuenta Hamilton es la del típico chaval americano con una capacidad fuera de lo común para el trabajo y el sufrimiento que llega a lo más alto, es corrompido y luego se arrepiente para volver a ser un personaje de fiar que te cuenta su vida. Además el libro tiene la parte en la que el periodista Daniel Coyle trata de corroborar con otras fuentes todo lo que va contando el ex ciclista.<br />
Hamilton fue de los corredores que formaron el equipo <em>US Postal Service</em> originalmente antes de que llegara Armstrong y relata sus difíciles comienzos en un equipo que por aquel entonces iba, como no se cansa de decir, &#8220;a pan y agua&#8221; en un pelotón en el que eso ya no se llevaba. <br />
La historia de Hamilton a partir de 1998 está evidentemente marcada por el fichaje de Lance Armstrong por el equipo y su creciente influencia que acabó convirtiéndolo en una máquina de ganar de cualquier manera. Nos habla de la sucesión de médicos españoles del equipo, cada vez más agresivos en el uso de sustancias dopantes, y de la relación de Armstrong y más corredores del equipo, entre ellos también varios españoles, con el infame doctor <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Michele_Ferrari" title="Wikipedia">Michele Ferrari.</a> También deja claro que a partir de mediados de los 90 era prácticamente imposible simplemente ir en el pelotón en una gran vuelta de tres semanas sin estar tomando sustancias dopantes, situación que se daba sobre todo por la <span class="caps">EPO</span>, dado que antes de la aparición de esta sí era posible competir limpio. De manera que cualquiera que quería vivir del ciclismo se veía en el dilema de doparse o dejarlo.<br />
Descubrimos que eso que alega la mayoría de los ciclistas a los que se pregunta sobre el caso Armstrong de que el texano nunca dio positivo es algo como poco controvertido. Hamilton cuenta que en 1999 Armstrong dio positivo y la cosa no fue a más porque el equipo sacó a relucir un certificado médico que le autorizaba a usar la sustancia encontrada para tratar las rozaduras que le producía el sillín de su bicicleta. También cuenta que dicho certificado fue firmado a posteriori por el entonces médico del equipo, el español Luis García del Moral, en una situación parecida a lo sucedido con Brochard en 1997. Armstrong volvió a ser positivo en la Vuelta a Suiza de 2001 y esa vez parece ser que la cosa se arregló mediante unas convenientes donaciones a la <span class="caps">UCI</span>, organización que ha quedado completamente enfangada por el asunto. Además en 2005 el periódico <em>L´Equipe</em> conseguía los resultados de unos análisis hechos en la orina del americano en 1999, cuando aún no se podía detectar la <span class="caps">EPO</span>, que daban también positivo, aunque no fueron usados en su día por estar viciado el proceso en el que se analizó al no ser el que se usaba en competición.<br />
Hamilton, en el libro aparece como una persona encantadora, al contrario que Armstrong que es retratado como un manipulador obsesionado con ganar a toda costa, convencido de que todo lo que haga será siempre menos de lo que están haciendo los demás y casi con la mentalidad de un Vito Corleone con amigos inseparables que se convertían en enemigos y/o apestados de la mañana a la noche por contradecir al capo. Sin embargo la ambición de Hamilton no era menor, y en 2002 dejó el <em>US Postal</em> para liderar el <span class="caps">CSC</span> de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bjarne_Riis" title="Wikipedia">Bjarne Riis,</a> ese señor calvo que salió en la rueda de prensa sentado junto a Contador cuando dijo que nunca había estado en compañía de nadie relacionado con el dopaje, el mismo que en 1996 ganó el Tour con un hematocrito de 64 (pa haberse matao) y que en 2001 presentó a Hamilton a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Eufemiano_Fuentes" title="Wikipedia">Eufemiano Fuentes,</a> el médico de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_Puerto" title="Wikipedia">Operación Puerto.</a><br />
Con Fuentes asistimos a los mejores resultados de Hamilton: campeón olímpico, etapas y 4º puesto en el Tour (conseguido compitiendo con la clavícula rota por una caída en las primeras etapas), algunas vueltas importantes para su palmarés&#8230; y también a la chapuza que apunto estuvo de costarle la vida en el Tour de 2004 por una transfusión de sangre en mal estado o de otra persona. La verdad es que en eso Ferrari parece que era mucho más fiable que Fuentes. En 2004 también se produce su positivo en los Juegos Olímpicos, en los que había ganado el oro en contrarreloj, por una transfusión heteróloga, situación que, al parecer, se repitió una y otra vez en la carrera de Eufemiano Fuentes. Hamilton dejó el ciclismo en 2008 tras otro positivo y verse envuelto en 2006 en la Operación Puerto. Su testimonio fue muy importante en la investigación de la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/United_States_Anti-Doping_Agency" title="Wikipedia"><span class="caps">USADA</span></a> que acabaría con desposeer a Amstrong de sus títulos, y su libro es una nueva visión que confirma lo visto en los anteriores: Controles que en realidad no detectan según qué substancias, trucos para pasar los controles, médicos en el ajo y organizaciones internacionales corruptas hasta la médula. Todo un panorama de lo que ha sido uno de los mayores engaños de los últimos años.</p>

	<p>Para terminar, citar otros dos libros más centrados en el caso Armstrong y que dan una visión más extensa de él como son <em>From Lance to Landis</em> y la colección de artículos aparecidos desde 1999 en <em>The Sunday Times</em> titulada <em>Lanced: The shaming of Lance Armstrong</em> ambos de David Walsh. Como decía más arriba y lamentablemente, es difícil que veamos alguno de ellos en español próximamente.<br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>

	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li><a href="http://ciclismo2005.blogspot.com.es/" title="Blogger">Ciclismo 2005.</a></li>
		<li>Hamilton, Tayler &amp; Daniel Coyle. <em>The Secret Race.</em> Bantam Books. New York, 2012.</li>
		<li>Kimmage, Paul. <em>Rough Ride.</em> Random House. London, 2007.</li>
		<li>Voet, Willy. <em>Breaking the Chain.</em> Random House. London, 2001.</li>
		<li>Walsh, David. <em>Fom Lance to Landis.</em> Ballantine Books. New York, 2006.</li>
		<li>Walsh, David. <em>Lanced: The shaming of Lance Armstrong.</em> Times Newspapers Ltd. London, 2012.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3383t.jpg" title="Hamilton" /></div>Los tres libros que voy a reseñar a continuación componen una pequeña historia de lo que ha sido el ciclismo desde los años setenta hasta nuestros días. Son historias que por razones obvias ponen énfasis en el tema del dopaje, pero no son solo una historia de las trampas y los tramposos, sino también de los que no entraron en ese juego, de los que sí entraron pero se salieron enseguida, de ciclistas de éxito, de meros gregarios, etc</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2012-09-22T03:53:31Z</published>
		<updated>2012-09-23T00:21:13Z</updated>
		<title type="html">Jubílese, Majestad</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/23082/jubilese-majestad" />
		<id>tag:librodenotas.com,2012-09-21:77c262b7562572606450a68115f67ab6/f084d3c14a5bfb1e601db9ca13b17927</id>
		<category term="Critica-social" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3299.jpg" title="Rey" /><div class='piefotoldn'>El piloto de helicópteros el 23-F</div></div>Supongo que la forma en que ha ido cambiando mi opinión sobre la monarquía en España es muy similar a los cambios que he ido sufriendo en mi postura hacia la religión. Nací a principios de los setenta en una familia obrera, de manera que me bautizaron, hice la primera comunión y estudié religión (católica) hasta que en 8º de <span class="caps">EGB</span> me di cuenta de que a los de ética les dejaban la hora libre para jugar al baloncesto. Una razón como otra cualquiera, la misma que mis amigos y yo utilizamos para no seguir en aquellas tardes plomizas de catequesis. Supongo también que como en muchas familias de mi entorno todo aquello respondía más al deseo de mi madre de ser como los demás que a otra cosa. Mi padre no puso objeciones, aunque según uno crecía iba captando cada vez más agrios comentarios contra la institución y sus sacerdotes, que más tarde se convirtieron en anécdotas y verdaderas historias sobre lo que había representado para él la religión en lo más duro del franquismo. Lo que quedó de todos aquellos años fue un poso indeleble del lavado de cerebro. Repetir una y otra vez ideas, y sobre todo aquellas oraciones que aún hoy soy capaz de recordar íntegramente. Su concepción del bien y del mal, la misma noción de que hay alguien que nos vigila constantemente. Todo eso no desaparece de un día para otro a pesar del posterior ambiente más o menos racionalista en el que me he movido, de los libros, los estudios y todo lo demás. Está ahí, en lo más profundo de tu ser, y de vez en cuando te sorprendes teniendo que utilizar toda tu experiencia y tu razón para elegir lo que realmente crees justo en vez de lo que te inculcaron de pequeñito. La transacción nunca es gratis, siempre hay un trocito de lo que eres, o de lo que fuiste, que se va con la nueva elección que ahora consideras justa. En la actualidad considero la religión organizada una de las mayores lacras que agobian a nuestra sociedad, y con la monarquía me pasa más o menos lo mismo.</p>

	<p>Recuerdo que el 23 de febrero de 1981 lo seguí íntegramente por radio y televisión junto a mi padre por que ambos estábamos enfermos y no salimos de casa, pero no supe hasta mucho después la razón por la que ese día había sido tan especial, así que aquello no debió entrar en mi particular mitología sobre el rey hasta mucho más tarde. Para mí el rey era un señor al que veíamos todos los días porque había un retrato suyo en todas las aulas, y también alguien que se lo debía pasar muy bien porque, si te quedabas hasta la hora en la que se acababa la televisión, antes de que quedara sintonizada en un canal muerto que diría Gibson, aparecía este señor vestido de militar pilotando un helicóptero, pasando revista a una fila de tanques o qué sé yo. Luego también salía siempre en Nochebuena, aunque nadie le hacía mucho caso en medio de los preparativos de la cena; si acaso mi padre, que siempre le llamó “el tonto del Pardo”, lo cual al principio he de reconocer que me molestaba bastante, nos hacía notar que era incapaz de decir más de tres palabras seguidas sin leer su papelito.</p>

	<p>Con el tiempo, claro, uno se entera de cosas. Pasa como en las familias. Tu tío Paco que era una maravillosa persona que quería mucho a su mujer en tu mente de niño, resulta que se casó por no quedarse solo y el matrimonio siempre se llevó fatal porque él lo que anhelaba secretamente era ser vedette en el <em>Folies Bergère</em>. El rey por su parte, había heredado su reino de ese señor bajito que a veces salía también en televisión y que a mi padre le hacía torcer el gesto. Por lo demás, los medios nos decían que nos había traído la democracia y que la había defendido en 1981. Nos lo mostraban como aquel tipo dinámico de los helicópteros, siempre pilotaba él cuando iba de viaje, del que también se contaba que, a veces, hastiado de sus obligaciones, se escapaba con su moto a dar un paseo. Si eras vecino de los alrededores de Madrid era posible incluso que alguna vez te ayudara a cambiar una rueda pinchada. En televisión lo sacaban mucho en momentos clave de su reinado, y siempre decían que había prometido ser rey de todos los españoles, lo que para un niño era algo un poco extraño, ¿de quién iba a ser rey si no?</p>

	<p>Luego estaba su familia: las infantas, no sé si ya eran de naranja y de limón para el gracejo popular, aunque sobre la mayor siempre había murmullos que se callaban inmediatamente cuando te acercabas al grupo de adultos. Aún no se me había ocurrido que era raro que no fuera la heredera habiendo nacido primero. También estaba el príncipe, aquel niño tan guapo al que luego vimos navegando en el Juan Sebastián Elcano, estudiando en Canadá o en las academias militares. Era casi tan dinámico y tenía tanta suerte como su padre con las cosas que le dejaban hacer, qué envidia. Y la reina, bueno, la reina era una señora un poco seca que hablaba con acento y a la que rara vez de le escapaba una sonrisa que no fuera de circunstancias, salvo en los videos sobre su juventud que nos mostraban de vez en cuando, en los que se la veía completamente feliz.</p>

	<p>Durante la adolescencia, a la monarquía le fue bastante mejor que a la religión por lo que a mí respecta. También hay que tener en cuenta el impresionante despliegue de medios utilizado a tal fin. A veces corrían rumores de que al rey le habían pillado en pelotas en el yate de algún amigo y te indignabas por lo viles que podían llegar a ser los periodistas extranjeros, pero no te creías casi nada. Por mucho que tus lecturas dejaran claro que la inmensa mayoría de sus antepasados, empezando por el abuelo, habían sido como mínimo  “buenas piezas”, lo máximo que se te ocurría pensar era que hay que ver la suerte que teníamos de que el nuestro hubiera salido mejor. Tiempo de vino y rosas trufado de portadas y reportajes no aptos para diabéticos en &#8220;¡Hola!&#8221; antes de la llegada de la pérfida internet. Incluso cuando cierta cabaretera casada con un domador salía en televisión explicando que tenía unas cintas en su poder que podían hacer mucho daño a un personaje muy poderoso, no caías en quién podía ser y te negabas a creerlo cuando te lo insinuaban tus compañeros en el instituto. Mi padre, claro, seguía con sus comentarios sarcásticos respecto al personaje y mis pensamientos se hacían cada vez más republicanos salvo por&#8230; bueno, tampoco estamos tan mal con este rey.</p>

	<p>Y es que he de reconocer que lo que pienso actualmente de la monarquía se debe en gran parte a lo que he ido aprendiendo de la historia de este país y de la vida oculta del piloto de helicópteros en cuestión, pero probablemente nunca habría llegado al punto en el que estoy si la decrepitud del monarca y la pérdida de sentido de la institución no se hubieran ido mostrando ante mis mismos ojos en todo su esplendor. Y gran culpa de eso lo tiene la red de redes. </p>

	<p>La primera vez que me di de narices con un libro que explicaba muchas de las cosas que nunca nos contaron los medios habituales fue precisamente en ella. Se trataba de “Un rey golpe a golpe”, firmado con el seudónimo Patricia Sverlo y que no dejaba títere con cabeza. Por aquel entonces uno estaba ya bastante cansado de Juegos Olímpicos, hay que ver lo difícil que es tener un hijo olímpico, y lo fácil que se hace si eres rey, romances y, sobre todo, bodas de infantas, Jaimes Peñafieles, y toda la fauna y flora que el tema producía, de manera que me fue mucho más fácil iniciar su lectura desde un punto de vista menos crédulo. El resultado: negocios turbios, gente yendo a la cárcel para que no se hicieran muchas preguntas, amantes, sospechas sobre un posible “autogolpe” el 23-F, reyes de teocracias medievales prestando dinero a fondo perdido a cambio de cualquiera sabe qué contraprestaciones, la magnífica y legendaria transición convertida en una pesadilla lampedusiana. En resumidas cuentas, todo lo que uno venía escuchando en tertulias y conversaciones durante años, pero puesto en negro sobre blanco, aunque fuera en formato <span class="caps">PDF</span>. ¿Creíble? Yo no sabía hasta qué punto, aunque por aquel entonces mis convicciones republicanas estaban bastante más arraigadas y estaba más dispuesto a creer ese tipo de cosas. Cosas que no han hecho sino irse confirmando en otros medios con el paso de los años. Pese a todo en aquel momento todavía estaba dispuesto al acto de fe, seguía pensando que nos había dado mucho más de lo que nos había quitado, la institución era más o menos sólida y, como dije en el caso de la religión, es duro deshacerte mediante la razón del poso de pensamiento mágico inculcado de pequeñito. Quizás la república pudiese esperar, o quizás simplemente estaba equivocado en creerla lo mejor para el país.</p>

	<p>De esta manera llegamos a los tiempos que corren, más o menos. Cualquiera que dude de la decrepitud del monarca no tiene más que mirar una moneda de un euro. Hay vejeces bien llevadas y otras no tanto. Está José Luis Sampedro y luego está Juan Carlos I Rey. Aunque lo que vivimos no es solo debido al mal envejecer de una persona; a la institución no le ha ido mucho mejor. Independientemente de que uno pueda pensar que la monarquía es una institución medieval, que lo pienso, lo que está claro es que lo que debe ser es una institución ejemplar. No sirve el cuento de todos los trabajos y sudores que conlleva su ejercicio como contrapartida a sus privilegios si luego estamos viendo a diario que no se conforman con esos privilegios y además no cumplen con sus obligaciones. Ya no vale el hacer lo que me de la gana mientras no me pillen, porque con los actuales medios de comunicación te pillan. Cuando a toda una familia se le da barra libre frente a las leyes que rigen a los demás, se hace para otros fines diferentes a que hagan uso de esa barra libre.</p>

	<p>Así hemos entrado en la era de los eufemismos inútiles porque no engañan a nadie: las infantas no se separan, &#8220;cesan temporalmente la convivencia con sus parejas&#8221;, o sea, lo mismo pero en fino. Vemos a los jueces sudar tinta china para no imputar a un miembro de la familia junto a su cónyuge, que se ha aprovechado de pertenecer a ella, aunque la alternativa sea dudar de su nivel intelectual y, lo peor, vemos maniobras para no acabar condenando a alguien con pruebas abrumadoras, para no ensuciar más la institución. Pero eso es imposible, la institución ya no levanta cabeza. Al final va a tener razón Peñafiel cuando decía que si querían vivir como personas normales, lo justo es que renunciaran a sus privilegios y, en la actual sociedad de la información, a la larga no creo que les vaya a quedar otra salida.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3300.jpg" title="Rey" /><div class='piefotoldn'>El cazador de elefantes</div></div>Y vuelvo, para ir terminando, a la persona del monarca. Un anciano, y menos si es rey, lo que no debería ser nunca es objeto de burla, y lamentablemente parece que el nuestro está empeñado en ponerse una y otra vez en situación de serlo, víctima de su decadencia física y a veces pienso que mental. La monarquía debe ser, según todos los cánones, ejemplar y digna, puesto que representa a la nación, y hoy en día es muy difícil de ocultar cuando uno deja de ser ambas cosas. Si encima el recochineo viene por ser cogido una y otra vez en lugares y actitudes nada gloriosas ni ejemplares, usando sus privilegios para realizar actividades pensadas para magnates de las finanzas en momentos en los que el pueblo malvive con el corazón en un puño. Si además uno se pone, olvidando aquello de “rey de todos los españoles” del lado de los que están vendiendo la nación al mejor postor, pidiendo sacrificios a gente que ya no puede más y saliéndose, por tanto, de su papel constitucional de árbitro. Si todo esto sucede, uno solo puede pensar, siendo piadoso, que aquel dinámico piloto de helicópteros ha perdido su antigua clarividencia política, y que el mejor servicio que puede hacerle a la patria es el de jubilarse y abdicar.</p>

	<p>Como decía cierto columnista hace pocos días, lo último que un rey debería pedir a los ciudadanos es que dejen de perseguir quimeras. Las quimeras se están convirtiendo en lo poco que no nos pueden quitar en la situación actual. Una situación, no lo olvidemos, creada por unos pocos y sufrida por la gran mayoría. Si aquel gran rey que veíamos de niños se ha convertido en un viejo incapaz de ponerse del lado del pueblo más preocupado por su disfrute personal que por el bien del Estado, que se vaya, y deje paso a la siguiente generación, y si tampoco la institución puede hacer frente a los retos que le impone el siglo <span class="caps">XXI</span> sin perder la dignidad, lo mejor que puede hacer es dejar que los ciudadanos sigan libremente en pos de sus quimeras.</p>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3299t.jpg" title="Rey" /></div> Supongo que la forma en que ha ido cambiando mi opinión sobre la monarquía en España es muy similar a los cambios que he ido sufriendo en mi postura hacia la religión [&#8230;] En la actualidad considero la religión organizada una de las mayores lacras que agobian a nuestra sociedad, y con la monarquía me pasa más o menos lo mismo.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2012-08-22T03:31:18Z</published>
		<updated>2012-09-22T17:04:07Z</updated>
		<title type="html">Un general para ocupar Wall Street</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/22923/un-general-para-occupy-wall-street" />
		<id>tag:librodenotas.com,2012-08-21:77c262b7562572606450a68115f67ab6/2384b005cc4838b07e04989f6dfa2dce</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3278.jpg" title="Butler" /><div class='piefotoldn'>Smedley Butler</div></div>Creo que ya he comentado muchas veces lo que me maravilla la red de redes como lugar donde uno nunca llega a saciar su curiosidad pero es capaz de encontrar las más extrañas conexiones e historias. Algunas de ellas parece que te están esperando y luego no te sueltan. Encuentras a una oscura filósofa rusa de la que no sabías nada, y desde entonces te la encuentras hasta en la sopa porque resulta que es la gurú de los neoliberales más cerriles. Hablas de un oscuro general norteamericano de cuya existencia supiste buscando datos sobre otro militar gringo y años después empiezas a verlo por todas partes porque resulta que se ha convertido en icono del movimiento <em>Occupy Wall Street.</em></p>

	<p>En el último caso me estoy refiriendo al general de marines Smedley Butler, del que ya conté aquí una historia hace cuatro años y al que hoy voy a tratar de hacer una pequeña semblanza por la importancia que su figura está volviendo a tener a juzgar por las veces que encuentro su rostro en Facebook y otras redes sociales.</p>

	<p>Smedley Darlington Butler nació en 1881 en Pennsylvania, en el seno de una familia cuáquera situada en lo más alto de la escala social de la época.  Hijo y nieto de congresista, parece que estaba destinado a que hoy estuviéramos hablando de él, aunque probablemente no de la manera en que lo haremos. A los 17 años mintió sobre su edad y dejó la escuela superior para alistarse en los marines e ir a luchar en la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_Hispano-Estadounidense" title="Wikipedia">guerra de Cuba,</a> cosa que sentó como un tiro a su familia, que lo había educado en el más estricto pacifismo como marcaba su religión.</p>

	<p>Evidentemente Butler, viniendo de donde venía, no se enroló como soldado raso, y la academia hasta lograr su grado de alférez hizo que viese poca acción en la guerra contra los españoles, acabando acantonado en Guantánamo, que sus compañeros de armas acababan de conquistar.</p>

	<p>Posteriormente, tras ser ascendido a teniente, fue enviado a Filipinas, donde se vivía una guerra contra los insurrectos locales. De aquella época sacó poco más que algunos tatuajes, una adicción al alcohol que más tarde abandonaría de raíz y su primera experiencia con el combate y las enfermedades tropicales, que le acompañarían prácticamente durante el resto de su carrera.  </p>

	<p>En 1900 fue enviado a China, donde había estallado la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_los_boxers" title="wikipedia">guerra de los boxers,</a> y en la que se distinguió en las batalla de <em>Tiensin</em> y posteriormente en la de <em>San Tan,</em> siendo ya capitán. Por ambas acciones se le recomendó para la Medalla del Honor del Congreso, pero no la recibió porque el grado que ostentaba por aquel entonces no lo permitía. Lo que sí que recibió fue una herida de bala en un muslo y otra en el pecho antes del fin de la guerra.</p>

	<p>A partir de 1903, con su unidad estacionada en Puerto Rico, Butler participó en las llamadas <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Banana_Wars" title="Wikipedia">Banana Wars,</a> pequeñas guerras libradas en Centroamérica para favorecer los intereses de empresas americanas que operaban en la zona, sobre todo la United Fruit Company, de ahí su nombre. Sirvió primero en Honduras, donde mandó un destacamento cuya misión era liberar al embajador norteamericano que se había visto envuelto en una revolución.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3277.jpg" title="Veracruz" /><div class='piefotoldn'>En Veracruz (segundo por la derecha)</div></div>Al volver de Honduras se casó con Ethel Conway Peters en New Jersey en 1905 y, tras dejar el ejército una breve temporada por una afección nerviosa sobrevenida en la guerra de Filipinas, volvió a ser enviado a Centroamérica, primero a Nicaragua, en 1912, y luego a Panamá, en cuya guarnición estuvo asentado. En 1914, en plena Primera Guerra Mundial, los americanos empezaron a temer que la revolución que ardía en México pudiese ser utilizada por los alemanes para evitar su entrada en la guerra mundial creándoles problemas a las puertas de casa. Butler fue enviado a Veracruz en una misión de espionaje que luego les sería muy útil en la posterior <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ocupaci%C3%B3n_estadounidense_de_Veracruz_de_1914" title="Wikipedia">ocupación</a> de la ciudad. Durante las luchas callejeras que sucedieron en esa ocupación recibió, esta vez sí, su primera Medalla del Honor, aunque no debió hacerle mucha ilusión, porque intentó devolverla alegando que no la merecía. La verdad es que el número de agraciados con la medalla en las guerras que siguieron a la de Cuba eran tantos, que había empezado a perder su valor. No obstante, la renuncia no le fue aceptada y se le ordenó que debía mantenerla y además lucirla.</p>

	<p>En 1915 fue enviado a Haití, donde recibiría su segunda Medalla del Honor siendo ya comandante en lucha contra los insurrectos haitianos llamados “cacos”. Una vez acabadas las operaciones se le encomendó formar a la gendarmería haitiana y parece que destacó por primera vez por sus dotes administrativas. </p>

	<p>No bien hubo entrado su país en la guerra mundial, Butler empezó a solicitar un puesto en Europa, siendo rechazado una y otra vez por no ser “fiable” para sus superiores. En octubre de 1918 fue ascendido a general de brigada y puesto al mando de Camp Pontanezen, un puesto de embarque del ejército en Brest, Francia. Allí lidió al parecer con bastante éxito con una situación sanitaria escalofriante, entre cuyos menores problemas no debía figurar la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gripe_espa%C3%B1ola" title="wikipedia">gripe de 1918,</a> que mató más soldados americanos que la misma guerra. Su valía como administrador le valió varias condecoraciones francesas y americanas, y el mando a su regreso del cuartel general del Cuerpo de Marines en Quántico, Virginia; donde lo hizo tan bien, que en 1924 el mismo Presidente de los Estados Unidos le obligó a aceptar un cargo que le habían ofrecido como jefe de seguridad de la ciudad de Philadelphia y para el que dejó los marines un par de años.</p>

	<p>En Philadelphia en plena época de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_seca" title="wikipedia">Ley seca</a> Butler actuó con todas sus dotes de organizador y también con el celo y la terquedad de un puritano cuáquero, acabando en dos años con los clubs en los que se servía alcohol, los de los pobres y los de los ricos, lo que le trajo no pocos enemigos; pero también terminando con la corrupción en la policía y el crimen organizado, de manera que cuando iba a ser despedido al final del primer año, parte de la población se amotinó para que se quedara otro más.</p>

	<p>En 1930 debía haber sido elegido Comandante en jefe del Cuerpo de Marines, al ser el general de división más antiguo, pero fue relegado una vez más porque su forma de ser le había ido creando un número cada vez mayor de enemigos en las altas esferas. En su lugar fue elegido el general <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ben_Hebard_Fuller" title="wikipedia">Ben H. Fuller.</a> Víctima de su mala fama, incluso fue llevado ante un tribunal militar por decir que Mussolini había atropellado a un niño y luego se había dado a la fuga, aunque no fue condenado. Finalmente se retiró del ejército en 1931.</p>

	<p>Una vez fuera de las fuerzas armadas, Butler trató de hacer carrera en política. Ocupó algunos cargos como el de miembro de la comisión que organizó la policía de Oregón, se dedicó a dar conferencias por todo el país y luego, casi como no podía ser de otra manera en su familia, se presentó al Senado en 1932, aunque perdió las elecciones. Poco después tenía lugar <a href="http://tigrepelvar4.wordpress.com/2008/07/02/marcha-historica-de-los-veteranos-de-guerra-en-usa-wwi/" title="CTST">la marcha a Washington</a> de miles de veteranos de la guerra mundial que exigían que se hicieran efectivos sus bonos de guerra, puesto que la mayoría estaba sin empleo por la gran depresión. Butler pasó una noche con ellos junto a uno de sus hijos poco antes de que fueran dispersados por las tropas al mando de Douglas McArthur que mataron a varios de ellos.</p>

	<p>A raíz de aquello empezó a dar conferencias en contra de la guerra de tipo económico que había vivido, uniéndose  a la “Liga contra la guerra y el fascismo” y poniéndose al frente de la organización <em>Veterans of Foreign Wars</em> como contrapartida de la Legión Americana, organización que creía controlada por la plutocracia estadounidense. En 1935 escribió su libro <em>War is a Racket,</em> donde describía el tipo de guerra a las órdenes de <em>Wall Street</em> que había librado en Centroamérica y China y que hoy es citado constantemente por los movimientos <em>Occupy Marines</em> y <em>Occupy Wall Street</em> en los Estados Unidos.</p>

	<p>En 1934 Butler denunció un complot de las principales fortunas del país para deponer al Presidente Roosevelt y establecer un estado fascista a la manera italiana. Este es precisamente el tema de <a href="http://librodenotas.com/losanalesperdidos/13112/golpe-a-la-americana" title="LdN">mi anterior artículo sobre Butler,</a> de manera que remito al lector a él, aunque diré aquí que al parecer se pretendía hacer de nuestro general un dictador marioneta a las órdenes de las principales corporaciones del país, a las que los sacrificios a los que les estaba obligando el New Deal de Roosevelt en beneficio de todos les parecían excesivos. La comisión que se estableció para investigar los hechos, llegó a la conclusión de que el complot existía, y no era una paranoia de Butler, aunque nunca se tomó ninguna medida para atajarla o castigar a sus instigadores.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3276.jpg" title="Butler" /><div class='piefotoldn'>El día de su retiro del ejército</div></div>Smedley Butler murió de cáncer en su Pennsylvania natal en 1940. Para la historia quedará uno de esos personajes oscuros de los que de vez en cuando Hollywood gusta para poner a secar los trapos sucios de aquella nación bien a toro pasado; un heterodoxo al que en su país no sabían muy bien donde colocar puesto que, aunque se presentó a unas primarias del Partido Republicano para el Senado, la mayor parte de su actividad política la desarrolló como agitador y a favor de los veteranos de guerra más desfavorecidos fuera de las vías del bipartidismo imperante. Y digo que no sabían, porque según han discurrido los acontecimientos en estos años, y según se ha ido viendo que nos encontramos en una reedición de lo que vivió Butler, aunque esta vez el terreno ya había sido preparado por otros mucho antes para que el nuevo complot de los más ricos solo pudiese vencer, aquel general de marines ha ido poniéndose de nuevo al frente de los que luchan por la libertad desde las calles, desafiando a los políticos mamporreros y al poder financiero internacional que trata de aplastarnos a todos con su bota.<br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>

	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Butler, Smedley. <em>War is a Racket.</em> Feral House. Los Angeles, 2003.</li>
		<li><a href="http://www.rationalrevolution.net/war/major_general_smedley_butler_usm.htm" title="RR">Smedley Butler</a> en Rational Revolution.</li>
		<li><a href="http://www.spartacus.schoolnet.co.uk/USAbutlerSD.htm" title="Spartacus">Smedley Butler</a> en Spartacus Educational.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Smedley_Butler" title="Wikipedia">Smedley Butler</a> en Wikipedia.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/3278t.jpg" title="Butler" /></div> &#8230;me estoy refiriendo al general de marines Smedley Butler, del que ya conté aquí una historia hace cuatro años y al que hoy voy a tratar de hacer una pequeña semblanza por la importancia que su figura está volviendo a tener a juzgar por las veces que encuentro su rostro en Facebook y otras redes sociales.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2012-07-22T03:10:11Z</published>
		<updated>2012-07-22T12:58:12Z</updated>
		<title type="html">Mientras espero a ser rescatado</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/22777/mientras-espero-a-ser-rescatado" />
		<id>tag:librodenotas.com,2012-07-22:77c262b7562572606450a68115f67ab6/e1397e6e17cecde7a10853a7cf72ff33</id>
		<category term="Politica-internacional" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p>Hace ya bastante tiempo que leí lo que sigue:</p>

	<p><em>Así pues, la estructura de la sociedad de los noruegos en Groenlandia produjo un conflicto entre los intereses a corto plazo de quienes detentaban el poder y los intereses a largo plazo de la sociedad en su conjunto. Gran parte de lo que los jefes y los clérigos apreciaban demostró ser en última instancia perjudicial para la sociedad. De manera que los valores de esa sociedad eran tanto la base de su fortaleza como la de su debilidad. Los noruegos de Groenlandia sí consiguieron crear una forma única de sociedad europea y sobrevivir durante 450 años siendo la avanzadilla más remota de Europa. Nosotros, los estadounidenses actuales, no deberíamos apresurarnos al calificarlos de fracasados, ya que su sociedad sobrevivió en Groenlandia más tiempo que el que nuestra sociedad anglohablante ha sobrevivido hasta el momento en América del Norte. En el último momento, sin embargo, los jefes descubrieron que no tenían seguidores. El último derecho que habían conservado para sí era el privilegio de ser los últimos en morir de hambre.</em></p>

	<p>Se trata de un extracto del libro “Colapso” de Jared Diamond. Desde la primera vez que lo leí he debido volver a él más de cien veces y cada día me maravilla más como define perfectamente lo que estamos viviendo en la actualidad. La sociedad vikinga de Groenlandia fue creada hacia el año 1000, gracias a una época de clima amable que acabó con la llegada de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Peque%C3%B1a_Edad_de_Hielo" title="Wikipedia">Pequeña Edad del Hielo</a> hacia el 1400. Aparte de lo que dice el párrafo, Diamond cuenta cómo la misma forma de vida vikinga, sus tradiciones y la incapacidad para abandonarlas fueron causas importantes en la desaparición  de toda una sociedad, mientras sus vecinos, los esquimales, sobrevivían perfectamente adaptados al medio.</p>

	<p>Para alguien criado como yo entre libros de ciencia ficción, en la que suele primar una visión optimista del futuro donde el ser humano acaba venciendo todos los obstáculos gracias a su ingenio y su curiosidad, y sale de la tierra para ir a formar un Imperio Galáctico de los de Asimov, es una verdadera decepción ver como en realidad las únicas características del hombre que parecen acabar siempre venciendo son la avaricia y el instinto depredador.</p>

	<p>A día de hoy parece que la humanidad está destinada a ahogarse en sus propias montañas de basura, o a languidecer hasta acabar desapareciendo, eso sí, con una élite que nunca tiene suficiente conservando ese dudoso honor de ser los últimos en morir.</p>

	<p>Durante mi infancia, allá por los 70, recuerdo la insistencia en la ecología de cualquier libro, tebeo o programa de TV que se ponía a mi alcance. Salvemos el planeta ahora que estamos a tiempo. Poco después todo eso desapareció misteriosamente, lo que siempre me tuvo bastante extrañado. Tendrían que pasar años para que me diese cuenta de que esa desaparición coincidió en el tiempo con la llegada al poder de Ronald Reagan en <span class="caps">EEUU</span> y de Margaret Thatcher en Gran Bretaña entre otros. Desde entonces la teoría, respaldada por la Biblia según algunos, del creced y multiplicaos se impuso y ha ido paulatinamente acabando con casi cualquier teoría o idea disidente. Parece que a día de hoy y gracias a eso ya no estamos a tiempo de salvar nada <a href="http://davidruyet.wordpress.com/2012/06/27/el-articulo-de-nature-del-que-todo-el-mundo-habla-o-casi/" title="Ruyet">según algunos.</a> Y todo se lo debemos a la ideología del crecimiento eterno de los beneficios que para Reagan debía crear la sociedad perfecta puesto que, si había mucho, lo lógico es que se repartiera más y mejor, aunque luego se ha visto que las cosas no funcionan así ni remotamente. Sea como fuere, ese dogma impuesto es el que actualmente está representando el papel para nosotros que en la Groenlandia noruega jugaron tradición y forma de vida en general.</p>

	<p>Estamos viendo como se sacrifican sociedades enteras a una ideología que ya ha demostrado que no funciona. Y no, no hablo del libre mercado ni del capitalismo tal y como lo pintan algunos iluminados liberales. En ambos existe la posibilidad para el que invierte su dinero de perderlo o de ganar más, según vayan las cosas. Lo que actualmente vivimos es la tiranía de los que no pueden perder y, si se ven en esa tesitura, no dudan en sacrificar a naciones enteras por sus beneficios infinitos. Solo que los beneficios no pueden ser infinitos, porque ni los recursos ni el espacio lo son.</p>

	<p>Y así llegamos al 21 de julio de 2012 y a España esperando ser (o no ser) rescatada. Ser rescatada significa que casi cualquier derecho de los habitantes de esta nación se pone detrás de la deuda que presuntamente hemos contraído los españoles por “vivir por encima de nuestras posibilidades”, gran pecado cuya penitencia consiste, ya digo, en perder tus derechos y además en ser gobernado por una o varias potencias extranjeras. Rescate es, por tanto, sinónimo de extorsión.</p>

	<p>A alguien nacido durante una dictadura pero que, por su edad, solo tiene recuerdos de vivir en democracia todo eso le suena bastante mal. ¿Perder mis derechos? ¿Ser gobernado por alguien al que no ha votado la mayoría? Durante la pasada semana he mantenido varias conversaciones en las que yo defendía que el actual estado de cosas, con un gobierno quisling que gobierna para los bancos alemanes y una democracia totalmente derrotada por el poder económico, era algo nuevo o, al menos, que nunca se había aplicado con tanto descaro frente a los que decían que en realidad siempre ha sido así, y sacaban a relucir el “OTAN de entrada no” y todo tipo de cosas que me hacían medio asentir. Al final uno acaba pensando si no habrá sido toda su vida un burro o, peor, un idealista terminal incapaz de ver la realidad.</p>

	<p>¿Es España una democracia a día de hoy? Por definición democracia es la doctrina política en favor del sistema de gobierno en que el pueblo ejerce la soberanía mediante la elección libre de sus dirigentes o el régimen que ejerce ese sistema de gobierno. Parece que elegir a nuestros dirigentes aún nos dejan, dentro de la elección que uno puede hacer con el actual sistema de listas cerradas y con la actual ley electoral; lo que pasa es que el pueblo ya no ejerce la soberanía a través de esos representantes. Al menos eso es lo que confesó hace un par de días nuestro Presidente; de manera que no, Totó, esto ya no es Kansas. Vivimos en un sistema que ya no es una democracia, creo que el primero que se atrevió a decirlo en vivo y en directo fue Iñaqui Gabilondo.</p>

	<p>Pero hay más formas de confirmarlo. A día de hoy, conceptos como la igualdad ante la ley (Art. 14 de la Constitución) o la seguridad jurídica (“Cualidad del ordenamiento que produce certeza y confianza en el ciudadano sobre lo que es Derecho en cada momento y sobre lo que, previsiblemente lo será en el futuro” según Sainz Moreno) son agua de borrajas, y los sucesivos gobiernos se permiten el lujo de indultar arbitrariamente a banqueros o políticos que han robado millones pero les son cercanos, o bien perdonar a los defraudadores millonarios en una sociedad en la que, según uno de sus ministros, no hay dinero para los servicios públicos, o de producir leyes <em>ad hoc</em> que lo mismo limitan al máximo los derechos de los trabajadores que pretenden limitar derechos y libertades fundamentales como los de reunión, expresión, etc.</p>

	<p>Si a todo esto se le une la tendencia hacia la eliminación de servicios públicos como la sanidad o la educación, en cuyos sectores privados tienen sospechosos intereses tanto miembros del actual Gobierno como de la Iglesia y demás poderes fácticos, si además le unimos el intento por parte de las autoridades de limitar al mínimo las posibles protestas mediante las ya citadas leyes <em>ad hoc</em> o bien mediante órdenes a los cuerpos de seguridad del Estado para extremar la crudeza de la represión de cualquier muestra de desacuerdo y la tendencia a dejar caer toda la recaudación del Estado sobre las espaldas de las clases bajas y medias mientras no solo se libra a las grandes fortunas de casi cualquier tipo de imposición, sino que se les anima a delinquir mediante amnistías fiscales, resulta que no solo no estamos en una democracia, sino que estamos en una tiranía. Por definición: “Abuso o imposición excesiva de cualquier poder, fuerza o superioridad”. Y contra las tiranías es lícito rebelarse, lo dice hasta la Iglesia Católica.</p>

	<p>¿Y todo esto en nombre de qué? Hay una ilustración que recorre Facebook  últimamente en la que se dice más o menos: La actual crisis consiste en que gente que no tiene debe dinero a gente que no lo necesita. Creo que resume muy bien lo que sucede en estos días.</p>

	<p>En nombre del dogma, el Estado (que somos, o deberíamos ser, todos) ha asumido deudas de instituciones privadas que en buena lid deberían estar expuestas a ganar o perder. Esas deudas han sido pagadas además si pedir contraprestación alguna, de manera que el dinero utilizado para sanear los bancos no ha revertido en la sociedad en forma de crédito, sino que se ha utilizado de nuevo por esos mismos bancos para comprar y vender más humo. Cuando el humo vuelve a desaparecer, se inyecta más dinero al agujero negro, dinero que desaparece de las arcas públicas, de los hospitales, las escuelas, la ciencia, etc.</p>

	<p>En nombre del dogma, políticos sin voluntad repiten una y otra vez lo que les ordenan desde instituciones como el <span class="caps">FMI</span>, las famosas agencias de calificación, el <span class="caps">BCE</span>, etc.  a las que nadie ha votado. Y <a href="http://www.agarzon.net/?p=1960" title="Garzon">las medidas</a> sumen a cada estado que las toma en una mayor miseria, pero nadie se baja de la burra porque el dogma es el dogma.</p>

	<p>Y, se podría preguntar, en todo este embrollo ¿existe el equivalente a los esquimales en la Groenlandia vikinga? ¿Existen ideas diferentes al  dogma que merecerían ser probadas ante el fracaso evidente de éste? Existen, pero de momento la actitud ante ellas es la misma de las clases pudientes groenlandesas ante la forma de vida esquimal.</p>

	<p>Parece que Alemania, o su actual clase dirigente, está dispuesta a inmolar una de las más bellas ideas de los últimos siglos, la de una Europa unida y solidaria, en el altar del dogma de los beneficios infinitos, olvidando las razones para las que se creó la UE, y olvidando de paso <a href="http://www.attacmadrid.org/?p=7329" title="Attac">su propio pasado,</a> en el que no son pocas las veces que sus vecinos europeos actuaron con ellos con una humanidad que ahora parece que ha sido devorada por la avaricia. En nombre de todo ello, sus actuales dirigentes no dudan en volver a convertir al suyo en un estado agresor, aunque los medios sean diferentes.</p>

	<p>Pero, aunque los medios sean diferentes, al final, tanto las instituciones y gobiernos que manejan el cotarro como nuestros mismos dirigentes (resulta patético ver a un partido nacionalista que parece no reparar en que sirve a una potencia extranjera y eso tiene <a href="http://www.eleconomista.es/interstitial/volver/bolsa12/firmas/noticias/4132906/07/12/El-Gobierno-y-su-alta-traicion-a-Espana.html" title="Anguita">un nombre</a> que seguro que utilizarían con gusto de ser otros los que gobernaran) con intereses en hacer de lo público su propio negocio privado, están ejerciendo violencia sobre el pueblo; violencia que va a causar (ya está causando) miseria, desesperación y, finalmente, muerte. Contra todo ello cada vez va pareciendo más lícito y necesario ejercer una resistencia inteligente y dentro de lo posible pacífica.</p>

	<p>No suelo salirme mucho en estas líneas de los temas que habitualmente conforman los anales perdidos para tratar la actualidad o expresar mi opinión pero, la verdad, en esta tarde de julio, en la que hay tanto en el aire mientras el Gobierno, una vez más, se esconde, no soy capaz de quitar todo esto de mi cabeza mientras espero a que me rescaten.</p>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p>Se trata de un extracto del libro “Colapso” de Jared Diamond. Desde la primera vez que lo leí he debido volver a él más de cien veces y cada día me maravilla más como define perfectamente lo que estamos viviendo en la actualidad.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2012-06-22T04:59:42Z</published>
		<updated>2012-11-22T13:52:46Z</updated>
		<title type="html">El abogado</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/22636/el-abogado" />
		<id>tag:librodenotas.com,2012-06-21:77c262b7562572606450a68115f67ab6/9fe171e6131958186678e1c38e8e7cab</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2944.jpg" title="Darrow" /><div class='piefotoldn'>Clarence Darrow</div></div>Si hay algo que uno puede decir sin temor a equivocarse y sin haber tenido para ello que vivir una temporada en Wisconsin es que a los estadounidenses les gusta más un juicio que a un tonto un pirulí. Bueno, al menos las historias de juicios. Y no es para menos dado el alto grado de espectáculo que contiene su sistema judicial. Debe haber pocas personas en el mundo que no hayan estado nunca delante de un personaje tipo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Denny_Crane" title="Wikipedia">Denny Crane</a> en una pantalla, y es que el abogado capaz de ganar los juicios más inverosímiles prácticamente solo a base de labia es una de las aportaciones de los Estados Unidos al imaginario colectivo del mundo mundial. A saber cuantos chavales de nuestro país, por poner el ejemplo más cercano, habrán decidido ser abogados después de haber visto una película basada en un libro de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/John_Grisham" title="Wikipedia">John Grisham</a> y han descubierto luego a las bravas que ni nuestro sistema ni nuestros jueces son los de los americanos.</p>

	<p>Todo esto viene a cuento porque hoy voy a escribir sobre uno de esos abogados de película. De hecho protagonista de varias, por ser el prototipo de eso que comentaba más arriba: el abogado estrella, capaz de hacer llorar a los jueces y de ganar los casos que cualquier otro daría por imposibles. Hablo de Clarence S. Darrow.</p>

	<p>Nacido en el seno de una familia de librepensadores en Ohio, a su padre lo llamaban “el infiel del pueblo”, algo bastante poco común en aquella época y parte del mundo, el joven Darrow recibió una educación que trató en todo momento de librarle de prejuicios y encaminarle hacia el pensamiento crítico. Con un padre abolicionista y conocido de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/John_Brown_(abolitionist)">John Brown</a> y una madre que ya luchaba por los derechos de la mujer en pleno siglo <span class="caps">XIX</span>, no es extraño que nuestro protagonista eligiera las leyes como vocación, carrera que empezó a ejercer en su estado natal en 1878, a la edad de veintiún años. </p>

	<p>Al principio Darrow enfocó su carrera hacia la política y empezó a trabajar para una compañía ferroviaria que abandonaría pronto para ponerse de parte de sus empleados y los sindicatos de estos. Hasta 1911 compaginó su carrera como lo que hoy denominaríamos abogado laboralista con otra centrada en la política. Incluso llegó a presentarse al Congreso en 1896 en el equipo con el que <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/William_Jennings_Bryan" title="Wikipedia">William J. Bryan,</a> del que hablaremos más tarde, se presentaba a la presidencia de la nación, aunque ambos perdieron sus respectivas elecciones.</p>

	<p>Fuera de la política, Darrow se forjó una reputación de abogado invencible en las luchas que los obreros mantenían contra las grandes corporaciones que ya no le abandonaría el resto de su vida. Sus servicios eran requeridos por los sindicatos a lo largo y ancho de los Estados Unidos. En lo que respecta a su vida privada, Darrow se casó dos veces, pero su vital personalidad nunca fue demasiado dada a la monogamia, por lo que mantuvo un sinnúmero de aventuras entre la que destaca su larga relación con la escritora Mary Field Parton, basada sobre todo y aunque ella era veinte años más joven que él, en las inquietudes que compartían y que les llevó a rodearse de personajes de la cultura como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/T._S._Eliot" title="Wikipedia">T.S. Elliot</a> o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sinclair_Lewis" title="Wikipedia">Sinclair Lewis,</a> que acudían regularmente a sus fiestas, o los británicos <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/H._G._Wells" title="Wikipedia">H.G. Wells</a> y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/George_bernard_shaw" title="Wikipedia">George Bernard Shaw.</a> En lo personal se puede decir que Darrow era un poco como el teniente Colombo, por su pinta desgarbada y total descuido en el vestir que ocultaban una enorme perspicacia. Pero también, que todo hay que decirlo, poseía un afán de protagonismo y autopromoción que, unido a su inteligencia y su tremenda confianza en sus propias capacidades, hacian del fracaso algo que simplemente no formaba parte del guión de su vida.</p>

	<p>En 1911 la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/American_Federation_of_Labor" title="Wikipedia"><em>American Federation of Labor</em></a> lo llamó para defender a los hermanos McNamara, acusados de poner una bomba en las oficinas del <em>Los Angeles Times.</em> Durante el juicio el mismo Darrow acabó siendo acusado de haber intentado sobornar a algunos de los miembros del jurado y, tras el proceso que siguió, tuvo que dejar de ejercer como abogado laboralista y dedicarse al derecho penal. En el transcurso de la década siguiente se ganó fama de luchador contra la pena de muerte, campo en el que solo perdió un caso de más de cien a lo largo de su vida, y también empezó a obtener ingresos de dar conferencias sobre temas candentes en la época como el auge del fundamentalismo religioso, la defensa de la teoría de la evolución, etc; además de los relacionados con su propia experiencia como abogado. Escribió varios volúmenes sobre criminología, psicología de los criminales e incluso una novela. Con todo ello, en 1923, a sus 66 años, era todo un personaje en el panorama cultural y legal de los Estados Unidos, aunque aquello no era nada comparado con lo que llegaría a ser tras los siguientes tres años, en los que se enfrentó a tres “juicios del siglo” que acabaron de labrar su leyenda.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2946.jpg" title="Leopold" /><div class='piefotoldn'>Nathan Leopold</div></div>En el verano de 1924 Darrow recibió la visita de los familiares de Richard Loeb, quienes le rogaron que aceptara el caso de su hijo, pues le consideraban su única esperanza de librarse de la horca. Richard “Dick” Loeb y Nathan “Babe” Leopold eran dos hijos de familias acomodadas de 18 y 19 años respectivamente. Ambos poseían además inteligencias privilegiadas y lo habían tenido todo en la vida. Una vez en la universidad ambos empezaron a verse a sí mismos como seres superiores, tendencia que, al parecer, fue reforzada por su lectura de Nietzsche, y comenzaron a explorar los límites a los que su inteligencia les permitía llegar sin atenerse a las normas de los demás. Tras pequeños hurtos y actos de vandalismo que les dieron alas, decidieron cometer el crimen perfecto. Ambos eran lectores empedernidos de novelas de detectives, y pensaban que con sus especiales actitudes, serían capaces de lograr lo que nunca conseguían los malos de ficción.</p>

	<p>Siguiendo su plan, secuestraron y asesinaron a Bobby Franks, de catorce años, cuya familia era conocida por las de Leopold y Loeb por moverse en los mismos ambientes sociales. Desde el principio el crimen perfecto resultó una chapuza, para empezar Leopold se dejó junto al cadáver del pobre Bobby unas gafas de un modelo tan caro que solo existían las suyas y otras dos, lo que facilitó el trabajo de la policía. Además ambos empezaron a alardear de conocimientos sobre el caso ante amigos y conocidos que solo podían tener los autores y en poco tiempo estaban en la cárcel y con muy pocas perspectivas de librarse del cadalso.</p>

	<p>La primera jugada de Darrow al hacerse cargo del caso fue aconsejar a sus clientes que  se declararan culpables. Además del peso de las pruebas en su contra, la prensa había decretado que aquel iba a ser “el juicio del siglo” y el público, encantado de que dos hijos de la clase alta, judíos y homosexuales, se enfrentaran a la pena capital, había hecho su propio juicio paralelo de manera que al abogado no le quedaban muchas más opciones. Con la declaración de culpabilidad consiguió sin embargo que el juicio fuera ante un juez, que debía decidir sobre la pena a aplicar, y no ante un jurado.</p>

	<p>Durante el transcurso del juicio la defensa y la acusación presentaron expertos en psiquiatría para demostrar si Leopold y Loeb eran o no dueños de sus actos y conscientes de lo que hacían. Incluso <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/William_Randolph_Hearst" title="Wikipedia">William Randolph Hearst,</a> el magnate de la prensa, quiso pagar al mismo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sigmund_Freud" title="Wikipedia">Sigmund Freud</a> para que acudiera al juicio y analizara a los acusados. Freud, que ya era muy mayor, declinó la invitación. Con todo, finalmente fue el alegato de Darrow lo que decantó la decisión del juez. Tras uno de los discursos que ha quedado para siempre entre los que se enseñan en las escuelas de su país, en el que se conjugaban las creencias del abogado con su experiencia y elementos tan dispares como citas del Rubaiyat de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Omar_Khayyam" title="Wikipedia">Omar Khayyam,</a> que hicieron llorar al mismo juez,  Darrow consiguió que ambos acusados fueran condenados a cadena perpetua más 99 años en vez de a muerte. Richard Loeb sería asesinado posteriormente en prisión en 1936, pero Nathan Leopold logró la libertad condicional en 1958 y le estuvo eternamente agradecido a Darrow.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2945.jpg" title="D&B" /><div class='piefotoldn'>Darrow y Bryan en el juicio de Scopes</div></div>El segundo “juicio del siglo” tuvo lugar al año siguiente.  En enero de 1925 fue promulgada una ley en Tennessee por la cual se prohibía enseñar en las escuelas públicas cualquier teoría que fuera en contra de las enseñanzas bíblicas. Poco después, la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/American_Civil_Liberties_Union" title="Wikipedia"><em>American Civil Liberties Union</em></a> (<span class="caps">ACLU</span>) ofreció soporte legal a cualquier profesor de Tennessee que se presentara voluntario para “probar” la ley ante los tribunales. El objetivo era llevarla hasta el Tribunal Supremo para que se derogara por ir en contra de varios derechos fundamentales. En mayo, un grupo de ciudadanos de Dayton, un pueblecito de 1800 habitantes en Tennessee, decidieron que aquel reto podía ser una buena publicidad para atraer gente y poner a la localidad en el mapa de una vez, de manera que le pidieron al profesor de ciencias de la escuela local, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/John_T_Scopes" title="Wikipedia">John T. Scopes,</a> su opinión al respecto. Scopes aceptó, e inmediatamente fue arrestado y puesto a disposición de la justicia.</p>

	<p>Poco después, William J. Bryan, antiguo aliado político de Darrow  que en el ínterin había pasado de una brillante carrera política a convertirse en poco menos que un telepredicador defensor de la lectura literal de la Biblia y de lo que esta suponía en la manera de vivir de la América profunda, se presentó en Dayton para ejercer de acusador. La <span class="caps">ACLU</span> entonces decidió pedirle a Darrow que defendiera a Scopes. Su primer candidato había sido H.G. Wells, pero este declinó el honor por no ser abogado y vivir al otro lado del Atlántico. Mientras, el ambiente en Dayton se había ido convirtiendo poco a poco en el circo que describiría el gran <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Hl_mencken" title="Wikipedia">H.L. Mencken,</a> quien lo denominó “el proceso del mono” y estuvo presente durante casi todo él, enviando columnas diarias al <em>Baltimore Evening Sun</em> en las que no escatimaba ingenio y mala leche contra los fanáticos de la religión.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2948.jpg" title="Scopes" /><div class='piefotoldn'>John T. Scopes</div></div>Desde el principio, el juicio estuvo perdido para Scopes. La defensa trató de enfocar el caso como una lucha entre la enseñanza de la ciencia y el fanatismo religioso, pero lo cierto es que Scopes había quebrantado la ley, y no había duda sobre eso. Con un juez nada simpatizante del agnosticismo y las ideas de Darrow, un juzgado en el que se empezaba cada sesión con una oración y donde un gran cartel aconsejaba leer tu Biblia cada día, Mencken dio por segura enseguida la derrota de Darrow. Además el juez impidió la presencia de científicos que debían hablar a favor de la evolución, permitiendo solo una lectura de algunos de ellos. Así las cosas, Darrow dio también por perdido el caso, pero se guardó un último cartucho para el final.</p>

	<p>El último día del juicio hizo subir al estrado a Bryan, y bajo juramento le hizo responder a una lista de preguntas que ridiculizaban las creencias literalistas de éste. Bryan tuvo que conceder por ejemplo que no sabía de dónde había salido la mujer de Caín, o que nunca había pensado en cómo pudo detener Josué el sol, si es la Tierra la que se mueve. La transcripción de esta última sesión fue publicada en casi todos los medios del país, y supuso un tremendo golpe contra la ignorancia de los fundamentalistas personificada por Bryan, que moriría pocos días después de una indigestión, frente a la opinión pública. Aunque Scopes fue condenado a pagar una multa de 100$.</p>

	<p>Un año después Darrow presentaría la apelación ante la Corte Suprema de Tennessee, que exoneró a Scopes por tecnicismos pero no derogó la ley, que permanecería vigente hasta 1967.</p>

	<p>Y llegamos finalmente al último de nuestra particular trilogía de juicios del siglo. Si hasta el momento hemos visto a Darrow luchar contra la pena de muerte y el fanatismo religioso, en el otoño de 1925 tendría que enfrentarse también al racismo, que aún campaba a sus anchas en muchos lugares del país.</p>

	<p>Los protagonistas a su pesar de este último caso fueron el ginecólogo negro <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ossian_Sweet" title="Wikipedia">Ossian Sweet</a> y su mujer Gladys. Sweet formaba parte de una incipiente clase educada dentro de los americanos de color, que había demostrado su valía como estudiante y como profesional y que había llegado a estudiar en Francia con <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Marie_Curie" title="Wikipedia">Marie Curie.</a> Pese a su excelencia a todos los niveles, en la ciudad en la que vivía, Detroit, le estaba vedado residir fuera de los guetos negros por una ley no escrita, aunque la auténtica dijera lo contrario.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2947.jpg" title="Sweet" /><div class='piefotoldn'>Ossian Sweet</div></div>En el verano de 1925 Sweet decidió hacer caso omiso de esa ley tácita, y compró una casa en un barrio obrero blanco. Pese a que el ambiente no era mucho mejor que el del gueto del que provenía, la casa adquirida era mucho más grande que el apartamento en el que habían estado viviendo, de manera que los Sweet y su pequeña hija Iva comenzaron la mudanza ayudados por varios amigos en septiembre. No era la primera vez que un negro intentaba algo semejante, y en las anteriores ocasiones los vecinos blancos se habían unido causando tumultos que hicieron que los recién llegados de color tuvieran que salir huyendo de sus casas. Sweet era consciente de ello, así que consiguió algunas armas y se dispuso a resistir en su casa si ocurría lo peor.</p>

	<p>En la noche del 9 de septiembre más de 600 personas, movilizadas por una asociación de vecinos próxima al <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ku_klux_klan" title="Wikipedia">Ku Klux Klan,</a> se presentaron ante la casa de los Sweet y empezaron a lanzar piedras contra los cristales. Dentro de la casa, los Sweet y otros 9 amigos, entre los que se encontraban los hermanos de Ossian empezaron a temerse que no saldrían vivos de allí. En un momento dado, cuando parecía que la casa iba a ser invadida, se oyeron varios disparos y en la calle quedaron tendidos dos vecinos, uno herido en una pierna y el otro muerto. Cuando la policía hizo al fin acto de presencia, fue para llevarse a los once negros esposados y acusados de asesinato.</p>

	<p>La encargada de contratar a Darrow esta vez fue la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/NAACP" title="Wikipedia"><em>National Asociation for the Advancement of Colored People</em></a> (<span class="caps">NAACP</span>). Pese a que en Detroit el ambiente era mucho más favorable que en Dayton, y el juez mucho más liberal y próximo a las ideas de nuestro protagonista, no se admitieron negros en el jurado, y la policía aleccionó a los testigos para tratar de hacer creer que no había existido ningún tumulto y los Sweet eran algo así como una banda de criminales que habían ido a la casa armados hasta los dientes en busca de alguien a quién matar.</p>

	<p>Darrow no obstante usó toda su experiencia para desmontar la historia haciendo quedar en ridículo a la policía y los vecinos de los Sweet una y otra vez por sus inconsistencias y contradicciones. En su alegato final hizo ver que todo aquello se debía al color de la piel de los acusados. No había ningún negro en el jurado, y si el dueño de la casa hubiese sido un blanco, se le habría exonerado al momento por defensa propia. Pese a todo, los miembros del jurado fueron incapaces de ponerse de acuerdo, y el juez tuvo que declarar el juicio nulo.</p>

	<p>Tras esto, el fiscal decidió llevar a juicio a cada uno de los once acusados por separado empezando por Henry, el hermano de Ossian, que había admitido ser el que efectuó los disparos. El juicio, en abril de 1926, fue un calco del primero, con Darrow desmontando todas las mentiras de los testigos, hablando de lo que  nadie más quería hablar, de que aquel era un caso de racismo, y haciendo notar la excelencia de Sweet y su familia frente a la brutalidad de los vecinos. Ni siquiera estaba claro que los tiros procedentes de la casa hubiesen sido los causantes de la muerte de la víctima, dado que la trayectoria de la bala apuntaba más bien a un disparo hecho desde la misma calle. Finalmente y tras otro de sus discursos maratonianos en los que volvió a hacer llorar al juez y la mitad de la sala, el jurado declaró a Henry Sweet no culpable, con lo que el fiscal se negó a llevar a juicio a los demás.</p>

	<p>Lamentablemente la historia acabó mal para los Sweet, tanto Henry como Gladys y la pequeña Iva murieron poco después de tuberculosis contraída durante su estancia en la cárcel. Ossian se suicidó finalmente en 1960 tras dos divorcios y una vida atormentada por los recuerdos.</p>

	<p>Después de Detroit, Darrow se había convertido en una celebridad en toda la nación. Las cartas para que defendiera casos sin esperanza se multiplicaron y le hicieron, tras otros dos juicios coronados por el éxito, abandonar la profesión. A sus 69 años, era un hombre cansado, y además había recibido una pequeña fortuna por la venta de un negocio familiar que realizó su hijo Paul. Lo invirtió todo en la bolsa y se dispuso a pasar sus últimos años en un cómodo retiro en el que seguiría, eso sí, dedicado a escribir y a sus conferencias. Por ejemplo en 1931 sostuvo un debate con <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Gk_chesterton" title="Wikipedia">G.K. Chesterton</a> sobre el regreso de la gente a la religión en el que, al parecer, el público le dio por perdedor.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2949.jpg" title="Ficcion" /><div class='piefotoldn'>Bryan y Darrow en la ficción</div></div>Lamentablemente Darrow quedó prácticamente arruinado en el “crack” del 29 y volvió a la abogacía algún tiempo, aunque sus resultados ya no eran tan deslumbrantes como antes, por lo que la abandonó definitivamente. Durante sus últimos años se tuvo que sostener viviendo de sus conferencias y sus publicaciones. Murió en marzo de 1938 y, como suele suceder con los grandes personajes, la muerte fue solo el principio de la leyenda. Sobre su vida y sus casos más importantes se han escrito una montaña de libros. En los 70 Henry Fonda triunfó en Broadway con la obra “Clarence Darrow” compuesta por los alegatos del abogado en sus tres juicios del siglo. Además, nuestro hombre fue interpretado entre otros por Kevin Spacey en la TV movie “Darrow”(1991), Spencer Tracy en la película “La herencia del viento” (1960) que llevó a la gran pantalla el juicio de Scopes, y por Orson Welles en “Impulso criminal” (1959), una de las adaptaciones del caso de Leopold y Loeb, entre las que destaca también la obra maestra de Hitchcock “La soga” (1948). <br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<br />
<span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Clarence_Darrow" title="Wikipedia">Clarence Darrow</a> en Wikipedia.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Leopold_and_Loeb" title="Wikipedia">Leopold &amp; Loeb</a> en Wikipedia.</li>
		<li>McRae, Donald. <em>The Great Trials of Clarence Darrow.</em> Harper Perennial, New York, 2009.</li>
		<li>Mencken, H.L. <em>A Religious Orgy in Tennessee.</em> Melville House, New York, 2006.</li>
		<li>Mencken, H.L. <em>On Religion.</em> Prometheus Books, New York, 2002.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Monkey_trial" title="Wikipedia"><em>Scopes Trial</em></a> en Wikipedia.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2946t.jpg" title="Leopold" /></div> Si hay algo que uno puede decir sin temor a equivocarse y sin haber tenido para ello que vivir una temporada en Wisconsin es que a los estadounidenses les gusta más un juicio que a un tonto un pirulí. Bueno, al menos las historias de juicios. Y no es para menos dado el alto grado de espectáculo que contiene su sistema judicial.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2012-05-22T03:58:51Z</published>
		<updated>2012-05-22T12:29:44Z</updated>
		<title type="html">Vida en Marte</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/22463/vida-en-marte" />
		<id>tag:librodenotas.com,2012-05-22:77c262b7562572606450a68115f67ab6/ebe61f82a4b561f03ab69559e0e32e3f</id>
		<category term="Ciencia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2878.jpg" title="Levin" /><div class='piefotoldn'>Gilbert V. Levin</div></div>Una de las cosas más bonitas que tiene la ciencia es ponerlo todo en duda en todo momento y ser capaz de  quedarse con la explicación que mejor cuadra con la realidad, con los datos a nuestro alcance en cada momento, pese a haber estado defendiendo hasta ayer justo lo contrario. Así, los dogmas científicos de nuestra niñez, o más bien lo que nuestros profesores casi nos hacían percibir como dogmas de niños, hoy pueden estar ampliamente superados, de hecho puede que ya fueran dudosos en el momento en que se formularon y luego en el que nos los explicaron. Un ejemplo de lo que digo es el de la existencia de vida en Marte. Para los que nacimos a principios de los 70, todas aquellas historias de Marte de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ray_Bradbury" title="Wikipedia">Ray Bradbury</a> o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Edgar_Rice_Burroughs" title="Wikipedia">Edgar Rice Burroughs</a> que nos lo mostraban con sus canales, sus civilizaciones perdidas y su ración de maravilla y aventura, nos llegaron con la apostilla que nos explicaba que la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Programa_Viking" title="Wikipedia">misión <em>Viking</em></a> había demostrado más allá de toda duda que no había vida en el planeta rojo.</p>

	<p>Han tenido que pasar casi cuarenta años para que la ciencia vaya paulatinamente dando la vuelta a la tortilla. Los descubrimientos de agua en forma de hielo y de metano en la atmósfera marciana han ido poco a poco despertando dudas respecto a la posibilidad de que en Marte exista vida microscópica. El hallazgo en nuestro planeta de los llamados extremófilos, microorganismos capaces de vivir en el hielo de la Antártida o en la boca de un volcán, han hecho que nos replanteemos el rango de condiciones en el que se puede dar la vida, e incluir a Marte en él no ha sido un paso demasiado difícil de dar con lo que ahora sabemos.</p>

	<p>Con todo, sorprende saber que hay una persona que lleva proclamando desde 1976 haber encontrado vida microscópica en Marte. Y ha sido precisamente leyendo un par de libros de Astrobiología, la nueva disciplina que desde finales de los noventa viene encargándose de la búsqueda de vida extraterrestre, donde he conocido el caso de Gilbert V. Levin.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2879.jpg" title="Viking" /><div class='piefotoldn'>La Viking 1 extiende su brazo robot</div></div>Levin en los años 70 era un ingeniero especializado en saneamientos: detección de microorganismos en aguas para el uso de la población, prevención de enfermedades, etc. El tipo de trabajo que le permitió desarrollar un método para la detección de vida microscópica en Marte que estuvo desarrollando desde 1959, alcanzando el premio de ser uno de los elegidos para ser utilizados en las dos sondas <em>Viking.</em><br />
Las <em>Viking</em> llegaron a Marte en 1976, ambas llevaban entre otras muchas cosas cuatro experimentos que trataban de demostrar la presencia o ausencia de vida en el planeta rojo:</p>

	<p>1.  <span class="caps">GEX</span> o intercambio de gases en el que se mezclaba una muestra de suelo marciano, recogida con el brazo robot de la sonda, con nutrientes orgánicos e inorgánicos y luego se analizaba por cromatografía de gases las proporciones de CO2, hidrógeno, metano y nitrógeno de la atmósfera de la celda. Si se encontraban cambios que indicaban la presencia de vida se calentaba la muestra hasta que no pudiera quedar nada vivo y se volvía a poner nutrientes y hacer la medición de gases.</p>

	<p>2.  LR o liberación marcada: El experimento de Levin. Similar al anterior solo que los nutrientes se añadían en una gotita de agua y estaban marcados con el elemento radiactivo C14. Si eran metabolizados por algún organismo vivo, desprenderían CO2 marcado radiactivamente que era lo que se medía. En una segunda fase se esterilizaba la muestra con calor y se repetía el experimento para ver si el CO2 podía proceder de una reacción química abiótica.</p>

	<p>3.  PR o liberación pirolítica: Se ponía la muestra en una celda con atmósfera de CO2 y CO marcados con C14, se dejaba unos días al sol y se contaba la radiactividad para ver si se habían producido sustancias orgánicas marcadas por fotosíntesis. Tenía la misma segunda fase de las dos anteriores.</p>

	<p>4.  <span class="caps">GCMS</span> o cromatógrafo de gases y espectrómetro de masas. Se vaporizaba la muestra y tras separar los elementos que contuviera mediante cromatografía de gases, se pasaba por un espectrómetro de masas para identificarlos.</p>

	<p>Las dos sondas aterrizaron en zonas alejadas del planeta en el curso de pocos días y los resultados de los experimentos fueron sorprendentes. El experimento de Levin parecía mostrar que algo estaba metabolizando el C14 de la prueba. Algo que dejaba de existir al ser calentado como era de esperar si se trataba de un ser vivo. Por otra parte había algunas anomalías, las pruebas liberaban CO2 marcado, pero si se dejaban un tiempo dejaban de hacerlo, y si se les volvía a añadir el nutriente sin calentar la muestra ya no se repetía la reacción.</p>

	<p>Tanto <span class="caps">GEX</span> como PR dieron resultados que podrían ser consistentes con la presencia de vida pero mucho menos espectaculares que los de la liberación marcada. La puntilla se la dio a Levin el <span class="caps">GCMS</span>. No solo no encontró pruebas de materia orgánica en la superficie de Marte, sino que los resultados fueron más negativos que los obtenidos en la luna. Solo se encontraron trazas de cloro que se atribuyeron a contaminación por algún producto de limpieza. Y si no había materia orgánica, no podía haber vida.</p>

	<p>Con estos mimbres, se llegó a un acuerdo por el que la reacción en el experimento de Levin habría sido producida por una substancia altamente oxidante producida en la superficie de Marte por el constante bombardeo de radiación ultravioleta y las condiciones especiales del planeta, pero en ningún caso por nada vivo. Ese fue desde entonces el “dogma” científico salvo para Levin.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2880.jpg" title="Marte" /><div class='piefotoldn'>El planeta rojo</div></div>Actualmente Gilbert Levin es profesor en la Universidad de Arizona y dirige una empresa que entre otras cosas ha descubierto un nuevo azúcar útil en el tratamiento de la diabetes. Durante todos estos años se ha mantenido en sus trece. En 1986, en el décimo aniversario de la misión, dijo en su discurso para la Academia Nacional de Ciencias que era más probable que la misión <em>Viking</em> hubiese encontrado vida que lo contrario. En el vigésimo aniversario publicó un artículo en el que situaba todos los avances que se habían producido en el campo de la astrobiología a favor de que hubiese vida en Marte. Además intentó que su experimento fuese a bordo de la sonda británica <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Beagle_2" title="Wikipedia"><em>Beagle 2</em></a> que desapareció en 2004. No lo logró, aunque la sonda llevaba sus propios experimentos para buscar vida, siendo la primera que lo hacía desde el fiasco de las <em>Viking</em>. Levin lo había intentado también en 1996 en una  misión rusa que no llegó a despegar.</p>

	<p>Y si embargo la mayoría de los acontecimientos que más han acercado a Levin a estar del lado de la verdad se han producido en la misma tierra. Durante los últimos treinta años el sistema <span class="caps">GCMS</span> ha sido probado en diversas partes de nuestro planeta, señalando la misma ausencia de materia orgánica que mostró en Marte. Para Levin parte de la culpa de que sus resultados no se tomaran tan en cuenta como los del <span class="caps">GCMS</span> las tienen sus credenciales de aquella época, un simple ingeniero sanitario frente a toda una figura del <span class="caps">MIT</span> como Klaus Bienmann, el creador del <span class="caps">GCMS</span>. En 2010, un artículo de Rafael Navarro-González, de la Universidad Autónoma de México, y Chris McKay, de la <span class="caps">NASA</span>, describía como el <span class="caps">GCMS</span> no había mostrado trazas de materia orgánica en el desierto de Atacama. Navarro-González y McKay lo atribuían a que el proceso de vaporización destruía la materia orgánica, dejando como única muestra los restos de cloro que se habían encontrado en Marte. No obstante Navarro-González y McKay tampoco afirmaban que Levin tuviera razón.</p>

	<p>Como no todo va a ser malo, también hay quien está del lado de nuestro protagonista, en 2007 el neurobiólogo argentino Mario Crocco propuso denominar a la especie encontrada por Levin como <em>Gillevinia Straata</em> (de Gilvert Levin  y Patricia Straat, los creadores del método LR). Evidentemente media sociedad científica mundial se le echó al cuello al momento, y no era para menos. Una cosa es creer firmemente que se haya descubierto vida en el planeta vecino y otra muy diferente ponerle nombre a algo que ni siquiera sabemos si es una sola especie o, más bien, todo un ecosistema. </p>

	<p>Aunque parezca mentira, Gilbert Levin no es el único científico que está convencido de que existe vida en Marte. En 1996 el mismo Bill Clinton apareció en TV para afirmar que estaba comprobado que se habían encontrado restos de vida en el meteorito  <span class="caps">ALH</span> 84001, encontrado en la Antártida, y que éste procedía con toda seguridad de Marte. Detrás del descubrimiento estaba David McKay de la <span class="caps">NASA</span> quien, lamentablemente, se vio poco después prácticamente olvidado tras la súbita atención atraída hacía su persona por Clinton. McKay afirma que el meteorito proviene de Marte y que en su interior ha podido encontrar microfósiles, o restos de actividad bacteriana similar a la que se encuentra en rocas de la tierra de determinada edad. McKay dice que la roca en cuestión tiene unos 4200 millones de años, o sea, que es un poco más vieja que la vida en la tierra, y nos habla de otro de los sorprendentes descubrimientos de la astrobiología, el intercambio de meteoritos entre la tierra y Marte a lo largo de la historia de ambos que, en algunos casos podrían haber transportado vida.</p>

	<p>Por desgracia para McKay, desde 1996 se han sucedido las críticas a su trabajo y hoy en día sus resultados son bastante controvertidos. El principal problema al que se enfrenta  es cómo diferenciar microfósiles marcianos de los que han podido ser producidos por contaminación una vez en la tierra.  En la misma situación se encuentra Richard Hoover, también de la <span class="caps">NASA</span>, empeñado en la misma búsqueda que McKay aunque con un punto más de dificultad, puesto que busca en todo tipo de meteoritos caídos a la tierra, y no solo en los procedentes de Marte.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2877.jpg" title="Curiosity" /><div class='piefotoldn'>La Mars Science Laboratory (Curiosity)</div></div>En cualquier caso Levin tenía razón en 1996. Lo que hemos aprendido en los últimos años nos ha llevado a cambiar la idea que teníamos sobre la vida. Hemos pasado de considerarla algo frágil, siempre al filo de la navaja, a darnos cuenta de que, una vez iniciada, lo realmente difícil es acabar con ella. En este orden de cosas lo que resulta difícil de creer es que, si una vez hubo vida en Marte, esta se acabase completamente. Evidentemente no vamos a encontrar inteligencia, ni siquiera seres complejos como los que pueblan nuestro planeta, pero ahora sabemos que la biosfera terrestre es mucho más amplia de lo que suponíamos. Hay seres microscópico viviendo al ritmo de los glaciares en el interior de cuyo hielo llevan una vida ralentizada que solo se activa cuando el mismo se convierte en agua líquida por unas horas o incluso minutos. Hay microorganismos que “hacen su vida” en las minas de oro más profundas de Suráfrica, en las bocas de los volcanes, en lagos de azufre, incluso en la estratosfera. Ambientes que no le tienen nada que envidiar a las condiciones marcianas. Con todo ello es más fácil suponer que si alguna vez los microfósiles de Mckay y Hoover fueron bacterias vivas en Marte, hoy en día sigan existiendo restos de lo que pudo ser una exuberante población marciana cuando la vida en la tierra  apenas comenzaba. Quizás, quien sabe, nuestros antepasados microscópicos llegaron a la tierra en uno de esos meteoritos hace millones de años, quizás somos todos marcianos.</p>

	<p>Sea como sea, en breve podremos saber mucho más sobre el asunto, sondas como la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Curiosity" title="Wikipedia"><em>Mars Science Laboratory</em></a> están ya camino del planeta rojo, y en breve les seguirán muchas <br />
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	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span>
	<ul>
		<li>Armentia, Javier. <a href="http://digital.el-esceptico.org/leer.php?id=2436&amp;autor=3&amp;tema=2" title="ED"><em>Asesinos en Marte</em></a> en El escéptico digital.</li>
		<li>Davies, Paul. <em>Un silencio inquietante.</em> Crítica, Barcelona, 2011.</li>
		<li>Kaufman, Marc.<em>First Contact.</em> Simon &amp; Schuster, New York, 2011.</li>
		<li>Mix, Lucas John. <em>La vida en el espacio.</em> Crítica, Barcelona, 2010.</li>
	</ul></p>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2878t.jpg" title="Levin" /></div>Para los que nacimos a principios de los 70, todas aquellas historias de Marte de Ray Bradbury o Edgar Rice Burroughs que nos lo mostraban con sus canales, sus civilizaciones perdidas y su ración de maravilla y aventura, nos llegaron con la apostilla que nos explicaba que la misión <em>Viking</em> había demostrado más allá de toda duda que no había vida en el planeta rojo.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2012-04-22T02:28:08Z</published>
		<updated>2012-04-22T16:33:40Z</updated>
		<title type="html">El castillo del horror</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/22304/el-castillo-del-horror" />
		<id>tag:librodenotas.com,2012-04-21:77c262b7562572606450a68115f67ab6/e7f03413463e048738f45c759bf1950a</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2857.jpg" title="Holmes" /><div class='piefotoldn'>Henry Howard Holmes</div></div>Conocí la existencia de Henry Howard Holmes gracias a la documentación que mi amigo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Mares" title="Wikipedia">Dani Mares</a> había estado recopilando para una de sus novelas. En una tarde de cervezas y estupenda conversación, tuve la suerte de asistir a un máster sobre asesinos en serie con mejor y peor fortuna y prensa; algunos conocidos en exceso para su número de víctimas y otros completamente desconocidos pese a tener en su haber una cuenta mucho más espantosa. Es el caso de Holmes, cuya historia llama la atención porque sus crímenes ocurrieron siempre en pos de una sola motivación: el dinero, a diferencia de todos esos asesinos de película con profundos traumas infantiles, aunque puede que algo de eso también hubiera. También es un caso particular porque, que se sepa, es la primera vez en la historia que se van a utilizar las técnicas y los métodos de la industrialización y la producción en serie para tan macabras actividades, en eso Holmes fue un adelantado a su tiempo, dado que sus crímenes se cometieron cincuenta años antes de Auschwitz, más o menos en la misma época que los de Jack el destripador, pero veamos quien fue nuestro protagonista de hoy en realidad.</p>

	<p>Nacido Herman Webster Mudgett, nuestro hombre fue el vástago de una familia de clase media acomodada de New Hampshire, en los Estados Unidos. En sus memorias, Holmes, o Mudgett, reconocería más tarde haber tenido una niñez anodina y completamente normal salvo por un episodio en el que unos niños mayores le hicieron enfrentarse a un esqueleto humano lo que, lejos de asustarle, parece que le obsesionó con la muerte e hizo que acabara estudiando Medicina. Se graduó por la Universidad de Michigan en 1884, previamente había contraído matrimonio con  Clara Lovering a la temprana edad de 17 años. Durante sus estudios tuvo sus primeros contactos con dos “negocios” que le acompañarían el resto de su vida, el robo de cadáveres para venderlos luego a sus compañeros de carrera y el uso de esos mismos cadáveres robados para estafar a las compañías aseguradoras. Incluso se piensa que ya en estos primeros años pudo cometer algún crimen a falta de otras fuentes de “material” para sus inquietudes de emprendedor.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2858.jpg" title="Geyer" /><div class='piefotoldn'>Frank P. Geyer</div></div>Tras terminar sus estudios y algunos intentos de cobrar un seguro de vida a su nombre con los métodos ya indicados, Mudgett se mudó a Chicago y se cambió el nombre, pasando a ser Henry Howard Holmes, aunque en sus negocios usó otros muchos. También se casó otras dos veces, en 1887 con Mirta Belknap y en 1894 con Georgina Yoke, con la peculiaridad de que no se divorció antes de sus anteriores esposas, para que se hagan una idea de lo liada que tenía la vida nuestro hombre y por qué necesitaba desesperadamente tanto dinero. En 1886 empezó a trabajar en la farmacia de la viuda de E. S. Holton en Chicago, a la que acabó comprando el negocio. Posteriormente la señora Holton, a la que había hecho un seguro de vida que le dejaba como único beneficiario, desapareció convenientemente, aunque Holmes siempre dijo que se había mudado con su familia a California.</p>

	<p>En 1893 tuvo lugar en Chicago la <a href="http://goo.gl/Nn4nR">Exposición Universal,</a> y nuestro emprendedor Holmes decidió sacarle partido. Así, en el espacio que ocupaba su farmacia y algunos edificios adyacentes que fue comprando con los beneficios de su negocio, construyó lo que la gente inmediatamente empezaría a llamar “el castillo de Holmes”, y que no era sino un gran hotel con 100 habitaciones destinado a aprovecharse del flujo de visitantes que la ciudad iba a recibir más que previsiblemente, en cuya planta baja seguía prestando servicios la farmacia original. Lo que no sabían sus vecinos es que aquel castillo era en realidad un lugar en el que ocurrían cosas espantosas. Construido por varios contratistas, a ninguno de los cuales se le dejó saber cómo era la obra en su totalidad, el castillo de Holmes era un laberinto plagado de pasadizos secretos, paredes corredizas, mirillas para espiar a los clientes y cosas mucho peores. Algunas habitaciones tenían conductos de gas para asfixiar a sus ocupantes, en los suelos había compuertas que comunicaban con rampas por las que los cadáveres llegaban al sótano del edificio, donde se procedía a darles un uso adecuado siempre en busca de la obtención del mayor beneficio económico. En el sótano había hornos para quemar los restos, aunque a veces también se utilizaban otros métodos, como el ácido. En general parece que los cuerpos eran despojados de sus partes blandas, y luego Holmes vendía los esqueletos a las escuelas de Medicina. </p>

	<p>El hecho de que Holmes fuera un asesino ante todo utilitario no quita para que también tuviese su parte enfermiza y sádica, de manera que en el hotel también abundaban las salas de tortura y disección. Al parecer prefería mujeres jóvenes y rubias, aunque tampoco desaprovechaba otros tipos de víctimas.  Holmes hizo también presa entre sus propias empleadas, de las cuales varias desaparecieron tras haberse hecho un seguro de vida que le dejaba como beneficiario, porque además parece que era un gran seductor, con un carisma casi hipnótico, capaz de hacer por ejemplo que un par de hermanas tejanas le nombraran único heredero antes de asesinarlas a ambas. </p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2859.jpg" title="castillo" /><div class='piefotoldn'>El &#8220;castillo&#8221; de Holmes</div></div>Tras la Exposición Universal el negocio decayó. Holmes volvió a su farmacia y a un montón de negocios limpios o sucios que le hacían viajar por todo el país, viajes en los que parece ser que siguió asesinando. En esta época se asoció con Benjamin Pitzel, un carpintero de antecedentes bastante turbios que había trabajado en la construcción del hotel de Chicago. También en aquellos días fue encarcelado por primera vez por otro de sus negocios con cadáveres y compañías aseguradoras. En la cárcel conoció a Marion Hedgepeth, un ladrón de trenes que le presentó a su abogado para organizar otro timo a una aseguradora. A cambio Hedgepeth debía recibir 500$ que nunca vio y que, al final, a Holmes le supondrían la ruina. El plan era hacerse un nuevo seguro de vida y luego encontrar un cadáver que hacer pasar por él para cobrar 10.000$, algo que, según sus memorias, había estado repitiendo desde su juventud.  Parece ser que en algún momento Holmes cambió de idea y fue Pitzel el que se hizo el seguro, de manera que nuestro hombre no se complicó la vida, mató a su socio en Filadelfia e hizo que pareciera un suicidio. Luego Holmes fue a por la mujer de Pitzel, a la que convenció de que su marido estaba vivo y el plan seguía en pie. La mujer de Pitzel además lo puso al cuidado de tres de sus hijos, dos niñas y un varón, con los que Holmes huyó cuando Hedgepeth contó a la policía todo lo que sabía. Durante algún tiempo los mantuvo con vida camino de Canadá con la esperanza de que la viuda aún pudiese cobrar el seguro y todo se solucionara, pero al final acabó asesinando a las niñas en Toronto y al niño en Indianápolis. Los cuerpos fueron hallados más tarde por Frank P. Geyer, un detective de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Agencia_Pinkerton" title="Wikipedia">agencia Pinkerton</a> contratado por la compañía aseguradora.</p>

	<p>Holmes fue detenido finalmente en Boston en noviembre de 1894. La policía le dijo que le arrestaban por un robo de caballos, con lo que no trató de huir pensando que le daría tiempo a maquinar algún plan para engañarlos, en realidad le procesaron por el asesinato de Pitzel.</p>

	<p>Una vez encarcelado, se produjo la búsqueda de los hijos de Pitzel que fue seguida día a día por la prensa de todo el país hasta su fatídico desenlace. El relato de los crímenes debió estremecer a la sociedad americana de la época, a las niñas las había metido en un arcón con un solo orificio por el que introdujo un gas venenoso, luego enterró los cuerpos; y al niño lo estranguló, lo descuartizó y quemó los restos en una estufa, aunque no lo suficientemente a conciencia como para evitar que el hombre de la Pinkerton los encontrara. Además, la policía entró también por aquellos días en el castillo de Chicago avisada por un conserje que se había enterado de la peculiar historia de su jefe, encontrando al menos 17 esqueletos y todo tipo de restos humanos. Todo ello hizo que Holmes se convirtiera rápidamente en una celebridad y que <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/William_Randolph_Hearst" title="Wikipedia">William Randolph Hearst</a> le pagara 7.500$ por una confesión. En un principio Homes escribió una historia auto exculpatoria en la que se pintaba a sí mismo como una persona normal víctima de las circunstancias y las casualidades más increíbles aunque, más tarde, después de que fuera declarado culpable tras un patético intento de defenderse a sí mismo, reconoció sus crímenes (27 asesinatos según él) en las páginas del <em>Philadelphia Inquirer</em> e incluso llegó a escribir que estaba poseído por Satán. Finalmente fue ahorcado en Filadelfia en mayo de 1896. Justo antes de la ejecución volvió a desdecirse y declaró que solo era culpable de dos muertes. </p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2860.jpg" title="Pitzel" /><div class='piefotoldn'>Benjamin J. Pitzel</div></div>Es difícil saber cuál fue el número real de las víctimas de Holmes. La verdad se encuentra en algún lugar entre los 4 seguros (Pitzel y sus tres hijos) y los 150 que acabó atribuyéndole la policía de Chicago. Aunque hay quien llega a los 200 teniendo en cuenta sus continuos viajes y su larga carrera criminal. Parece que durante la Exposición Universal de Chicago la criminalidad aumentó escandalosamente en la ciudad, y también hubo un gran número de personas que no regresaron a sus lugares de origen después de ella. Los posteriores testimonios de los vecinos del hotel, que veían entrar mucha gente y salir más bien poca, hizo que muchas de esas desapariciones fueran atribuidas a Holmes, pero no son más que especulaciones. El castillo de Holmes estuvo algún tiempo abierto a las visitas tras su ejecución, pero ardió poco después misteriosamente.</p>

	<p>La vida de Holmes ha sido plasmada al menos en un par de novelas y la historia que escribió para Hearst, junto con su confesión, las memorias del caso de Frank Geyer y una descripción del castillo se pueden leer en la obra que va en la bibliografía más abajo. Además está el documental <em>H.H. Holmes America´s First Serial Killer</em> (2004) y en 2010 se habló de que una de las novelas podría convertirse en una película con Leonardo DiCaprio haciendo el papel de Holmes.<br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>

	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Estrada, Dimas (Ed.). <em>The Strange Case of Dr. H.H. Holmes.</em> Waterfront, West Hollywood, 2005.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/H._H._Holmes" title="Wikipedia"><em>H.H. Holmes</em></a> en Wikipedia.</li>
		<li><a href="http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2010/04/12/h-h-holmes-el-asesino-que-construyo-una-autentica-mansion-del-horror/"><em>H.H. Holmes, el asesino que construyó una autentica mansión del horror.</em></a> en Tejiendo el mundo.</li>
		<li>Ramsland, Katherine. <a href="http://www.trutv.com/library/crime/serial_killers/history/holmes/index_1.html"><em>H. H. Holmes: Master of Illusion.</em></a></li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2857t.jpg" title="Holmes" /></div>Conocí la existencia de Henry Howard Holmes gracias a la documentación que mi amigo Dani Mares había estado recopilando para una de sus novelas. En una tarde de cervezas y estupenda conversación, tuve la suerte de asistir a un máster sobre asesinos en serie con mejor y peor fortuna y prensa; algunos conocidos en exceso para su número de víctimas y otros completamente desconocidos pese a tener en su haber una cuenta mucho más espantosa</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2012-03-22T02:54:31Z</published>
		<updated>2012-03-22T10:01:21Z</updated>
		<title type="html">Y el Óscar al mejor actor secundario es para...</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/22133/y-el-oscar-al-mejor-actor-secuandario-es-para" />
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		<category term="Ciencia" />
		<category term="Historia" />
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2818.jpg" title="Wallace" /><div class='piefotoldn'>Alfred Russel Wallace</div></div>Una mañana de junio de 1858, antes de ponerse a trabajar en la monumental obra que acabaría dándole fama universal, Charles Darwin se entretuvo, como hacía cada día, en abrir las cartas que le comunicaban con cientos de corresponsales que lo mantenían al día sobre los nuevos descubrimientos que tenían lugar en las partes más alejadas del mundo. Al abrir un paquete procedente de uno de aquellos oscuros recolectores de especimenes que trabajaba en las Molucas, Darwin se encontró con un artículo titulado <em>Sobre la tendencia de las variedades a diferenciarse indefinidamente del tipo original</em> y descubrió con pesadumbre que aquel trabajo resumía y se anticipaba a los resultados del que él mismo había estado componiendo durante los últimos veinte años. El oscuro cazador de mariposas y escarabajos se llamaba Alfred Russel Wallace y estaba destinado a entrar en la historia al lado del padre de la teoría de la evolución, aunque en los últimos años se detecte una tendencia a no citarle junto a él que hace que poco a poco se vaya convirtiendo en un desconocido para las nuevas generaciones.</p>

	<p>Alfred Russel Wallace nació en Gales en 1823, de una familia escocesa de clase media que había venido a menos en la anterior generación, lo que hizo que sus orígenes fueran muy humildes y su figura fuera completamente opuesta a la del acomodado Darwin. Wallace se vio obligado a abandonar la escuela a edad temprana y entró a trabajar como aprendiz de agrimensor en la empresa de uno de sus hermanos, por lo que prácticamente todo su aprendizaje lo realizó de manera autodidacta en diferentes bibliotecas de las que se hizo asiduo visitante. Posteriormente consiguió un puesto de maestro en Leicester, donde conocería a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Henry_Walter_Bates" title="Wikipedia">Henry Walter Bates,</a> un enamorado de los escarabajos que le contagió su amor por la historia natural y cuya amistad iba a cambiar su vida para siempre. En aquella época, hacia 1844, Wallace leía constantemente, llegando a conocer algunas de las obras que más tarde le harían seguir el mismo camino de Darwin como los <em>Principios de Geología</em> de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Lyell" title="wikipedia">Charles Lyell</a> o el <em>Ensayo sobre principios de la población</em> de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_Malthus" title="Wikipedia">Thomas Malthus.</a>  Además iba a leer tres obras que le harían desear ampliar sus horizontes en la búsqueda de aventuras y nuevos especimenes, por un lado los libros de viajes por Sudamérica de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alexander_Humboldt" title="Wikipedia">Alexander Von Humboldt,</a> y por otro <em>El viaje del Beagle</em> de Charles Darwin y <em>A Voyage up the River Amazon</em> del americano <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/William_Henry_Edwards" title="Wikipedia">William Henry Edwards.</a> También devoró una obra que en su época había supuesto una gran polémica: <em>Vestiges of the Natural History of Creation</em> publicada anónimamente por el editor <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Chambers" title="Wikipedia">Robert Chambers</a> y que anticipaba la teoría de la evolución, aunque de una manera poco científica que hizo que posteriormente Darwin se cuidara mucho de no publicar sus resultados hasta tener detrás una inmensa montaña de datos que los refrendaban y que, sin embargo, también produjo el despegue de la imaginación de Wallace y su “conversión” a la idea de la evolución. Con todo ello, en 1848 Wallace y Bates iniciaron su primer viaje por el Amazonas tras formar una sociedad con Samuel Stevens, que se encargaría de vender todos los especimenes que fueran capaces de encontrar a eruditos, museos y todo tipo de sociedades relacionadas con la ciencia que en aquel momento proliferaban por todas partes.</p>

	<p>Wallace permaneció en el Amazonas hasta 1852, realizando una inmensa tarea como naturalista y explorador que le llevaría a desarrollar ideas originales sobre la distribución geográfica de los seres vivos, uno de los campos en los que después destacaría. Durante su regreso a Gran Bretaña, el barco en el que viajaba se incendió,  perdiéndose con ello una ingente cantidad de valiosos especimenes. A Dios gracias Stevens había tenido la precaución de asegurar la carga, lo que  hizo que Wallace pudiese mantenerse y empezar a organizar una nueva expedición durante algún tiempo.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2815.jpg" title="Bates" /><div class='piefotoldn'>Henry Walter Bates</div></div>En su segundo viaje, entre 1854 y 1862, Wallace exploró lo que hoy son Malasia e Indonesia, lugares que consideró propicios para investigar sus ideas sobre la diferenciación de especies por el aislamiento que producen las barreras naturales. Durante su estancia en Gran Bretaña, se había hecho un nombre entre los naturalistas de la época mediante varias publicaciones, y había establecido una relación epistolar con Darwin que acabaría siendo fructífera para ambos, dado que los dos veían con frustración como la mayoría de sus colegas se dedicaban a coleccionar especimenes sin la menor intención de utilizar sus conocimientos para especular sobre las leyes que rigen la naturaleza. Sus aventuras en aquella remota parte del mundo serían publicadas en 1869 en el volumen <em>El archipiélago malayo</em> que se convertiría posteriormente  en uno de los libros de viajes más leídos e influyentes de todos los tiempos.</p>

	<p>No obstante, si el viaje ha pasado a la historia fue por la &#8220;epifanía&#8221; que Wallace sufrió en febrero de 1858. Comido por las fiebres en la isla de Gilolo, comenzó a reflexionar sobre los principios de la población de Malthus y llegó a la conclusión de que la evolución se producía mediante el mecanismo de la selección natural. Un mes más tarde, enviaba a Darwin el ensayo que había escrito expresando esas ideas, con el encargo de hacérselo llegar a Charles Lyell si consideraba que su contenido merecía la pena.</p>

	<p>Hay que decir que Darwin en ningún momento trató de ocultar el descubrimiento de su amigo y rival. Aún reconociendo que el ensayo describía lo que él no había sido capaz de publicar por miedo a no tener todos los cabos bien atados durante veinte años, y por tanto podía derrotarle en la carrera por ser el primero en expresarlo, entregó el trabajo a Lyell quien, junto con el botánico <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Joseph_Dalton_Hooker" title="Wikipedia">Joseph Hooker,</a> decidió presentar el artículo de Wallace junto a una carta a Hooker escrita en 1847 y otra al naturalista americano <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Asa_Gray" title="Wikipedia">Asa Gray</a> de 1857 en las que se demostraba la precedencia de Darwin respecto a la idea de la selección natural como motor de la evolución. La presentación se realizó ante la <em>Linnean Society</em> de Londres el 1 de julio de 1858 y pasó bastante desapercibida para la importancia de la idea que se expresaba en público por primera vez.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2816.jpg" title="Darwin" /><div class='piefotoldn'>Charles Darwin</div></div>En noviembre de 1859 Darwin publicaba <em>El origen de las especies</em> en el que se daba cumplido crédito a Wallace, que no regresaría de las Molucas hasta 1862. Tras su regreso se convirtió en uno de los mayores defensores de la teoría de la evolución, apoyando en todo momento a Darwin y no mostrando ningún resquemor por haber sido relegado, dado que siempre consideró a Darwin como su maestro y su ensayo solo una pequeña aportación al trabajo monumental que este llevaba tanto tiempo recopilando. Wallace se casó en 1866 y se estableció como uno de los más prolíficos investigadores de la época, con multitud de publicaciones sobre evolución, teoría en la que propondría ideas que aún hoy perduran, como por ejemplo sobre la formación de nuevas especies a partir del aislamiento progresivo en individuos de la misma, pero también sobre la influencia de la geografía en la naturaleza, uno de sus problemas favoritos, y muchos otros temas. De hecho podemos decir que Wallace era una de esas mentes inquietas que surgen de vez en cuando en la historia y parecen no querer dejar ningún palo sin tocar. Más allá de la ciencia, su preocupación por la sociedad injusta que le había tocado vivir le hizo militar en algunas de las incipientes formas de socialismo que se empezaban a dar, y abrazar causas como el sufragio femenino o el antimilitarismo. Lamentablemente, esa capacidad para el pensamiento lateral le hizo asociarse también a ideas o creencias que en aquel tiempo se encontraban en el límite de lo científico, pero que hoy se sitúan claramente del lado de la pseudociencia. Así, Wallace causó sonrojo en sus colegas, incluido Darwin, al hacerse espiritualista, una tendencia muy de moda en la sociedad victoriana. Al final de sus días  además era un fervoroso creyente, y pensaba que la evolución había sido dirigida de alguna manera por Dios para llegar hasta el ser humano, que era la cima de ella. Además pensaba que había ciertos pasos que no habían podido darse solamente por selección natural, por ejemplo la implantación de la conciencia en el hombre para crear el ser superior debía haber sido obra de Dios.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2817.jpg" title="Lyell" /><div class='piefotoldn'>Charles Lyell</div></div>Todo ello no viene sino a demostrar que fue un hombre de su época, situado en la punta del avance de la ciencia en aquel momento, y por tanto propenso a caerse de ella en alguna de sus ideas, como cuando se puso en contra de la vacunación contra la viruela porque pensaba que la vacuna alteraba el medio natural de los microorganismos y traería más mal que bien. Una idea que aplicada a la viruela hoy en día se ve errónea, pero no así si observamos lo que sucede actualmente con el excesivo uso de los antibióticos que crean múltiples resistencias en los microorganismos. También tuvo, no obstante, sus momentos de inspiración; siendo por ejemplo uno de los pioneros de la ecología por su preocupación por lo que el hombre le estaba haciendo al medio, o enmendándole la plana al astrónomo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Percival_Lowell" title="Wikipedia">Percival Lowell</a> al demostrar que en Marte no podía existir vida o, finalmente, inventando un sencillo método para hacer evidente la curvatura de la tierra solo por dejar en ridículo a los miembros de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Flat_Earth_Society" title="Wikipedia">Sociedad de la tierra plana.</a></p>

	<p>Alfred Russel Wallace murió a los 90 años en 1913, y hasta en su final fue en muchos sentidos opuesto a Charles Darwin, negándose a ser enterrado junto a él en la Abadía de Westminster, donde en 1915 se colocarían dos medallones para conmemorar a los padres de la selección natural.</p>

	<p>A día de hoy cada vez oigo hablar más de la teoría de Darwin, y cada vez parece que Wallace queda más relegado. Para algunos es solo el que le metió prisa a Darwin para que publicara su obra, olvidándose de todas sus contribuciones como descubridor de nuevas especies, como único corresponsal que consiguió estar en la misma onda que Darwin, proporcionando retroalimentación e ideas y, cómo no, como pensador original de muchos de los cabos sin atar que al final darían lugar a lo que hoy es una de las dos o tres columnas en las que se asienta la ciencia moderna.<br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<br />
<span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alfred_Russel_Wallace" title="Wikipedia">Alfred Russel Wallace</a> en Wikipedia.</li>
		<li>Boorstin, Daniel J. <em>Los descubridores.</em> Crítica. Barcelona, 1986.</li>
		<li>Connif, Richard. <em>The Species Seekers.</em> Norton. New York, 2011.</li>
		<li>Shermer, Michael. <em>Why People Believe Weird Things.</em> St. Martin´s Griffin. New York, 1997.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2818t.jpg" title="Wallace" /></div>Una mañana de junio de 1858, antes de ponerse a trabajar en la monumental obra que acabaría dándole fama universal, Charles Darwin se entretuvo, como hacía cada día, en abrir las cartas que le comunicaban con cientos de corresponsales que lo mantenían al día sobre los nuevos descubrimientos que tenían lugar en las partes más alejadas del mundo.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2012-02-22T02:48:02Z</published>
		<updated>2012-02-22T18:31:32Z</updated>
		<title type="html">Los primeros ocho años</title>
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		<id>tag:librodenotas.com,2012-02-21:77c262b7562572606450a68115f67ab6/fbdebbb305e864862b31130411bed11b</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2793.jpg" title="Colón" /><div class='piefotoldn'>Cristobal Colón</div></div>Últimamente me sorprendo con lo poco que representa eso que llamamos cultura general y todas las historias que podemos encontrar detrás de una afirmación simple de Trivial Pursuit como puede ser “Colón descubrió América”. Es increíble la cantidad de historias que hay detrás de ese sencillo hecho y que desconocemos, aunque también hay que decir que somos afortunados de vivir en una época que nos permite profundizar en cualquier historia sin movernos practicamente de nuestro cómodo sillón.</p>

	<p>Cualquiera que se haya pasado por estas páginas sabe que uno de mis temas favoritos es la exploración del mundo, y últimamente he estado leyendo algunos libros sobre una época que casi siempre damos por conocida sin pensar demasiado en ella y que sin embargo proporciona algunas de las páginas más interesantes de la historia de la humanidad, estoy hablando de la época de los primeros descubrimientos, no solo el de América, porque se puede decir que el proceso que llevó a descubrir el mundo había empezado ya mucho antes. Podemos iniciar esta historia con <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bartolom%C3%A9_D%C3%ADaz" title="Wikipedia">Bartolomé Díaz</a> doblando el cabo de Buena Esperanza en 1488 y dejando despejada la ruta hacia la India, aunque el proceso lo habían empezado los portugueses bastante antes.</p>

	<p>Cuando Colón llegó a Guanahani o San Salvador en lo que hoy son las Bahamas el 12 de octubre de 1492 (cultura de trivial) en realidad no estaba haciendo sino confirmar algo que llevaban rumiando muchos eruditos europeos desde hacía tiempo, que el océano Atlántico era navegable y que se podía llegar a otras tierras por él, ya fuera a las Indias, como Colón siguió creyendo hasta su muerte, o a unas tierras totalmente nuevas. La originalidad de Colón está, más que en la idea de viajar hacia poniente, en ser el primero en haber reunido la tozudez y los conocimientos de navegación, como por ejemplo la dirección de los vientos según la zona del Atlántico, necesarios para llevar a cabo el viaje. Ni siquiera fue el primero en intentarlo, en 1487 los portugueses <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Jo%C3%A3o_Afonso_do_Estreito" title="Wikipedia">Dulmo y Estreito</a> partieron en una expedición hacia occidente cuyo final sigue siendo un misterio hoy en día.</p>

	<p>Al llegar Colón a América, hacia tiempo que había surgido un tipo de hombres al que él mismo pertenecía, italianos en su mayoría, que supieron ver cómo el centro del mundo se estaba desplazando desde Venecia y la península italiana hacia la costa atlántica gracias a los portugueses, y que se jugaron vida y hacienda por hacerse ricos en el proceso. A ese grupo pertenecen además de Colón otros como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Am%C3%A9rico_Vespucio" title="Wikipedia">Américo Vespucio</a> y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/John_Cabot" title="Wikipedia">John Cabot.</a> Gracias a ellos, en menos de 10 años se iba a descubrir y prácticamente cartografiar todo un continente nuevo.</p>

	<p>Todos ellos supieron ser sobre todo grandes charlatanes, capaces de venderle su particular negocio a las casas reales europeas echándole al asunto grandes dosis de imaginación y desparpajo. Así, en su primer viaje Colón solo descubrió las Bahamas, Santo Domingo (La Española) y Cuba, islas todas ellas pobladas por gentes que no se parecían en nada a los súbditos del Gran Khan que andaba buscando ni, por supuesto, poseían las riquezas que esperaba poder traer de haber llegado de verdad a la India. Con todo, y pese a perder la Santa María en el proceso, a su vuelta consiguió que los reyes de España le confirmaran en todos los títulos que le habían concedido en las capitulaciones previas al viaje, y además le financiaran un segundo viaje esta vez con 17 naves a su cargo.</p>

	<p>En el segundo viaje, entre 1493 y 1496 Colón encontró el fuerte de Navidad que había construido con los restos de la Santa María quemado, y a los hombres que había dejado, asesinados; fundó la colonia de La Isabela en Santo Domingo y descubrió Puerto Rico y Guadalupe, aparte de explorar casi toda Cuba, poniendo de manifiesto que era una isla, aunque al regresar hizo jurar a toda su tripulación bajo amenaza de cortarles la lengua y firmar un documento en el que declaraban que Cuba era una península que formaba parte del continente asiático. </p>

	<p>En 1494 se firmó el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_tordesillas" title="Wikipedia">tratado de Tordesillas,</a> por el que el Papa dividía las tierras a descubrir entre España y Portugal por una línea imaginaria situada a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde. Sin embargo, el mismo año que Colón regresaba de su segundo viaje, se vio claro que los demás reyes de Europa no estaban dispuestos a respetarlo cuando <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_VII_de_Inglaterra" title="Wikipedia">Enrique <span class="caps">VII</span></a> de Inglaterra concedió una patente a John Cabot para que intentara llegar a las Indias por occidente. John Cabot, o Giovanni Cabotto, o Juan Caboto, era un ciudadano veneciano, genovés de nacimiento y amigo de Colón, que había tenido que salir huyendo de Italia por sus deudas y que había fracasado posteriormente en la construcción de un puerto nuevo en Valencia y un puente sobre el Guadalquivir en Sevilla, antes de acabar recalando en el puerto británico de Bristol. Cabot era otro encantador de serpientes que no dudó en mentir al rey británico sobre sus presuntos viajes por Asia, que incluían uno a La Meca prácticamente descartado por todos los historiadores como una fantasía, para engordar su currículum. En el verano de 1496 partió de esa localidad en su primer viaje a occidente, aunque tuvo que volver sin hallar tierra por el mal tiempo y los vientos adversos de aquellas latitudes.</p>

	<p>Mientras tanto, en 1495 los Reyes Católicos le habían quitado a Colón su exclusiva sobre las Indias, limitándola a la isla de la Española y algunas posesiones más. Hasta entonces solo se habían mandado las flotas de Colón y otras tres para llevar suministros a las nuevas colonias, pero a partir de ese año cualquiera podía proponer un proyecto de exploración con la única limitación de tener la nacionalidad de alguno de los reinos que gobernaban Fernando e Isabel. La primera de estas flotas, mandada por Jorge de Sosa, partió en febrero de 1496, aunque no llegó mucho más allá del estrecho de Gibraltar por culpa de una gran tormenta que les hizo regresar. Algo parecido le había sucedido a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bartolom%C3%A9_Col%C3%B3n" title="Wikipedia">Bartolomé Colón</a> el año anterior, cuando un huracán barrió la flota que tenía preparada para navegar hacia el norte de La Isabela y que podría haber sido la primera en tocar la península de Florida y el continente americano de no haber sido por los elementos.</p>

	<p>Así las cosas, no habría habido nuevos descubrimientos hasta el tercer viaje de Colón de no ser porque en 1497 John Cabot logró en su segundo intento llegar hasta las costas de América del Norte, si bien no está muy claro si llegó hasta la península del Labrador, con lo que habría sido el primero en tocar la masa continental americana, o solo hasta la isla de Terranova, que es lo que parecen creer casi todos los historiadores, y es que, a diferencia de Colón, Cabot no dejó unos diarios de su puño y letra, y lo que se conoce de sus viajes  es por crónicas y cartas de segunda mano.</p>

	<p>Y llegamos al que probablemente sea el año clave en la era de los descubrimientos, 1498. En el se produjeron el tercer viaje de Colón, el tercero de Cabot y la llegada a la India bordeando África del portugués <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vasco_de_Gama" title="Wikipedia">Vasco de Gama.</a> Colón partió esta vez con cuatro naves y llegó a Trinidad y la desembocadura del Orinoco en lo que denominó golfo de Paria. En ese punto sufrió lo que debió de ser uno de los mayores golpes de su carrera, al ver como la corriente de aquel río hacía dulce el agua del mar y por tanto debía tener un caudal que solo se podía deber a un río que fluyera por una enorme masa continental. En vez de reconocer que no estaba ante las Indias, Colón decidió, o al menos así lo escribió, que se encontraba ante el Paraíso Terrenal, además ideó la teoría de que la tierra tenía en realidad forma de pera, y que en esos momentos se encontraban en el pezón de aquella fruta. Aquello explicaba por qué habían tardado demasiado tiempo en cubrir una distancia que para él era mucho menor de lo que parecía, habían estado navegando en cuesta arriba. Los historiadores aún discuten si estos despropósitos se los creyó de verdad o eran causados por las fiebres que le atacaron en aquella época e hicieron que tuviera que volver a Santo Domingo, donde permanecería hasta que tuvo que volver a España en 1500 cargado de cadenas por su lamentable gobierno de la isla.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2794.jpg" title="Cabot" /><div class='piefotoldn'>John Cabot</div></div>Más o menos al mismo tiempo que Colón dejaba España, Cabot partió de Bristol con cinco barcos. A imagen y semejanza de su amigo y paisano, a su vuelta había mentido como un bellaco, convenciendo ha Enrique <span class="caps">VII</span> de que había encontrado el camino a las Indias, lo que le había valido una nueva patente y una nueva escuadra pagada a título particular por los comerciantes ingleses e italianos de Bristol, dado que el rey inglés pasaría a la historia entre otras cosas por su tacañería. A partir de ahí, el destino de la flota de Cabot se convierte en uno de los mayores misterios de la historia. Uno de los cinco barcos llegó al poco tiempo a puerto en Irlanda, dando noticias de una gran tormenta que separó a la flota, del resto nunca más se supo. Algunos, por razones que veremos más adelante piensan que parte de la flota llegó a América, donde pudo seguir la costa hacia el sur para ir a encontrarse con los españoles en el Caribe. Los españoles tenemos muy mala fama si los que cuentan la historia son anglos, de manera que  hay quien cree que Cabot pudo perecer en un ataque español. Parece que la flota portuguesa de los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gaspar_Corte_Real" title="Wikipedia">hermanos Corte Real,</a> que navegó por aguas de América del Norte en aquellos años, y que también desaparecería misteriosamente en 1499, habría encontrado restos de armas y herramientas que solo podían pertenecer a los hombres de Cabot. Sin embargo, a principios del siglo <span class="caps">XXI</span>, la historiadora <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Alwyn_Ruddock" title="Wikipedia">Alwyn Ruddock</a> declaró haber encontrado una carta que demostraba que Cabot estaba vivo y en Londres en 1500. Ruddock también afirmaba que los monjes que iban con Cabot habrían fundado una colonia en Terranova, aunque parece que otras fuentes dicen que el barco que transportaba a los monjes es precisamente el que consiguió llegar a Irlanda tras la tempestad. La misma historia de Ruddock merecería una entrada para ella sola aquí. Experta en John Cabot, durante años recogió notas y descubrió nuevas fuentes con las que iba a escribir la historia definitiva sobre el tema que, prometía, iba revolucionar su campo. Tal fue su insistencia que todos los demás estudiosos del tema abandonaron sus proyectos en espera del libro de Ruddock. Finalmente la historiadora murió en 2005 y dejó como última voluntad que se quemara todo su trabajo, lo cual fue llevado a cabo por un amigo, que dejó a toda la comunidad de historiadores literalmente con la boca abierta y totalmente a oscuras. Con todo, lo cierto es que los ingleses no volvieron a prestar demasiado interés hacia América en todo el reinado de Enrique <span class="caps">VII</span> y el de su hijo Enrique <span class="caps">VIII</span>, supongo que un poco por no ganarse la enemistad de España y Portugal y otro por lo decepcionante de las primeras expediciones. Las primeras colonias inglesas datan de casi un siglo después, como la malograda de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Roanoke_Colony" title="Wikipedia">Roanoke,</a> fundada en 1587 y un episodio fundacional de la historia norteamericana como es el viaje del <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Mayflower" title="Wikipedia">Mayflower</a> no sucedería hasta 1620. Hay que recordar que la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Sudam%C3%A9rica" title="Wikipedia">primera colonia española</a> en el continente americano, concretamente en lo que hoy es Venezuela, data de 1502.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2795.jpg" title="Vespucio" /><div class='piefotoldn'>Américo Vespucio</div></div>Volviendo a los primeros años de los descubrimientos, en 1499 asistimos al viaje de Américo Vespucio, el último de la “raza” de Colón y Cabot, y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alonso_de_ojeda" title="Wikipedia">Alonso de Ojeda,</a> el primero de una nueva, la de los conquistadores. Vespucio fue un comerciante florentino que trabajó para los Medici y que es uno de los personajes más pintorescos de la historia de la humanidad. Los historiadores solo aciertan a dar por seguros dos de sus presuntos viajes, este de 1499 y el que realizó en 1501 bajo bandera portuguesa. Sin embargo, su capacidad de autobombo hizo que las cartas que  escribió relatando sus  viajes fueran las principales fuentes de conocimiento sobre el Nuevo Mundo en media Europa en aquellos primeros años. Se supone que navegó a lo largo de la costa oriental de Suramérica en ambos viajes casi hasta la Tierra de Fuego pero, como no es seguro que lo hiciera, se suele atribuir el descubrimiento de Brasil a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alonso_de_ojeda" title="Wikipedia">Vicente Yáñez Pinzón</a> en 1500 o a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_%C3%81lvares_Cabral" title="Wikipedia">Pedro Álvares Cabral</a> ese mismo año, según sea la fuente consultada española o portuguesa respectivamente, aunque hay quien sospecha que los portugueses podían conocer esas tierras al menos desde 1494. Volviendo a Vespucio, se supone que el navegante florentino fue el primero en darse cuenta de que América era un nuevo continente, aunque historiadores como Felipe Fernández Armesto duden también de ello y piensen que se murió, al igual que Colón, pensando que si conseguía llegar al extremo sur del continente, se encontraría en lo que los antiguos denominaban el Queroneso Dorado, situado en Asia. Además se supone que Vespucio perfeccionó el arte de navegar por las estrellas, llegando al final de sus días a ser Piloto Mayor de Castilla, e incluso que llegó a entrever la cruz del sur como guía en el hemisferio austral. Con todo, si Vespucio ha pasado a la historia es porque en 1507 el geógrafo alemán <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mart%C3%ADn_Waldseem%C3%BCller" title="Wikipedia">Martín Walseemüller,</a> influenciado por algunas de las obras apócrifas que habían surgido de las cartas del florentino, fue el primero en darle su nombre al continente, si bien se arrepintió de ello en las siguientes ediciones de su obra, aunque ya era tarde para entonces puesto que la denominación tuvo tal éxito que es la que acabó imponiéndose. No obstante, hay que decir que Vespucio no tuvo nada que ver en ello de forma voluntaria.</p>

	<p>Al mando de la primera expedición de Vespucio en 1499 iba el conquense Alonso de Ojeda. Veterano de la guerra de Granada y los viajes de Colón, Ojeda se había ganado justa fama de sanguinario y sediento de oro en La Española. De hecho la expedición de 1499 iba en busca de unas presuntas pesquerías de perlas que Colón había encontrado en su anterior expedición. El viaje de Ojeda y Vespucio fue el primero de los denominados viajes menores o andaluces, que acabarían sacando a la luz el contorno del Nuevo Mundo. Se supone que Ojeda navegó por las costas de lo que hoy son Venezuela y Colombia mientras Vespucio seguía hacia el sur, aunque esa última parte es bastante discutida como ya dije antes.</p>

	<p>Y así llegamos al cambio de siglo y a lo que será el final de nuestro particular viaje con los primeros descubridores. El hito que marca el fin del trayecto es la composición ese mismo año del <a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/b5/1500_map_by_Juan_de_la_Cosa-North_up.jpg" title="mapa">mapa de Juan de la Cosa.</a> <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_de_la_cosa" title="Wikipedia">De la Cosa</a> había participado al menos en los dos primeros viajes de Colón y en el de Ojeda de 1499 junto a Vespucio. El mapa de Juan de la Cosa muestra por primera vez América como una masa continental, aunque deja abierta la posibilidad de que existiera un paso en Centroamérica hacia el Pacífico (descubierto en 1513 por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vasco_Nu%C3%B1ez_de_Balboa" title="Wikipedia">Vasco Nuñez de Balboa)</a> en la zona que aún no se había explorado. En ella podemos ver sintetizados los descubrimientos de los exploradores que hemos ido nombrando más arriba. El perfil de Norteamérica, supuestamente conocido por los viajes de Cabot y de donde surge la duda de si este regresó o bien fue apresado y ejecutado por los españoles, aunque puede proceder también de los hermanos Corte Real y navegaciones portuguesas más o menos secretas, presenta una forma que denota una casi total carencia de información, en la que no aparece por ejemplo el golfo de México ni la península de Florida, que sería descubierta en 1513 por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Ponce_de_Le%C3%B3n" title="Wikipedia">Ponce de León.</a> Vemos, eso sí, banderas inglesas en la zona del norte explorada por Cabot. En cambio se muestran bien cartografiadas las Antillas y Cuba aparece como una isla, aunque De la Cosa fue uno de los que tuvieron que poner por escrito que era parte de Asia. En cuanto a la costa de América del Sur, la zona más septentrional aparece bien cartografiada, aunque el extremo sur no se conocería en profundidad hasta épocas posteriores.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2796.jpg" title="Mapa" /><div class='piefotoldn'>Mapa de Juan de la Cosa</div></div>El mapa de De la Cosa es una primera aproximación al perfil de unas tierras que en la época en la que se dibujó aún no se sabía si eran un nuevo continente o la parte más oriental de Asia. Aquello quedaría claro tras el viaje de Magallanes y Elcano que completaron en 1522 la primera circunnavegación del globo terrestre tras encontrar el ansiado paso al sur del Nuevo Mundo. Posteriormente aún pasarían muchos años antes de conocer el perfil completo de aquellas tierras, así, en 1590 José de Acosta aún hablaba con suposiciones cuando aventuraba que la costa del Pacífico corría desde la Patagonia hasta el Ártico lo mismo que la Atlántica. No obstante, el mapa de De la Cosa refleja muy bien la titánica tarea llevada a cabo por un puñado de hombres en los últimos 8 años del siglo XV y que solemos resumir en la frase “Colón descubrió América” cuando jugamos al Trivial.<br />
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	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span>:</p>

	<ul>
		<li>Acosta, José de. <em>Historia natural y moral de las Indias.</em> Dastin, Madrid, 2002.</li>
		<li>Boorstin, Daniel J. <em>Los descubridores.</em>  Crítica, Barcelona, 1986.</li>
		<li>Fernández Armesto, Felipe. <em>Américo.</em> Tusquets, Barcelona,2008.</li>
		<li>Hunter, Douglas.<em>The Race to the New World.</em> Palgrave MacMillan, New York, 2011.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2793t.jpg" title="Colón" /></div>Todos ellos supieron ser sobre todo grandes charlatanes, capaces de venderle su particular negocio a las casas reales europeas echándole al asunto grandes dosis de imaginación y desparpajo. Así, en su primer viaje Colón solo descubrió las Bahamas, Santo Domingo (La Española) y Cuba, islas todas ellas pobladas por gentes que no se parecían en a los súbditos del Gran Khan que andaba buscando ni, por supuesto, poseían las riquezas que esperaba poder traer de haber llegado de verdad a la India.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2012-01-22T09:00:00Z</published>
		<updated>2012-03-14T11:09:21Z</updated>
		<title type="html">Machismo a caballo</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/21809/machismo-a-caballo" />
		<id>tag:librodenotas.com,2012-01-22:77c262b7562572606450a68115f67ab6/a27bc12f884f94ec97ea14fd3c1e9048</id>
		<category term="Historia" />
		<category term="Cine" />
		<content type="html"><![CDATA[<p>Hace poco volví a ver por enésima vez la película Braveheart (1995), de Mel Gibson. La secuencia que más me gusta es la que reproduce presuntamente la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_del_Puente_de_Stirling">batalla de Stirling Bridge</a> (1297) en la que las huestes de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/William_Wallace">William Wallace</a> le dieron para el pelo a los ingleses, aunque no de la manera que muestra la película. En ella vemos a los caballeros del rey inglés lanzarse como una jauría de lobos más bien escasa (se ve que los efectos digitales aún no se habían desarrollado del todo para esas cosas) contra los pobres escoceses que les acaban de enseñar el culo para ponerlos de mala leche. En el último momento el grupo de desarrapados se convierte en una línea de disciplinados piqueros que desbaratan la carga de la flor y nata de la caballería medieval.</p>

	<p>Me encanta porque es el triunfo de la inteligencia contra la soberbia y además me trae a la memoria todo un compendio de situaciones similares sucedidas a lo largo de la historia.</p>

	<p>La caballería como arma que aterroriza y desbarata al pobrecito infante es casi tan antigua como la civilización. Ya en la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Qadesh">batalla de Qadesh</a> (1274 A.C), la primera batalla de la que tenemos un relato pormenorizado, los carros tirados por caballos fueron el arma predominante. En realidad, desde que los pueblos de las estepas aprendieron a montar a caballo, la historia de la guerra se puede resumir en una competición entre jinetes más o menos salvajes y ciudadanos de las diferentes áreas civilizadas tratando de contrarrestar su amenaza.</p>

	<p>En la época clásica, las formaciones cerradas de infantería pesada como la falange o la legión hicieron de la caballería un arma secundaria. Por primera vez los jinetes vieron  que cargar contra un cuadro de escudos y picas podía no ser la táctica más inteligente teniendo en cuenta sobre todo que aún no se había inventado el estribo y la posición del jinete era bastante precaria encima de su montura. Aún así, los grandes generales clásicos lograron integrar la caballería en sus ejércitos y utilizarla con éxito. Tanto Alejandro como Aníbal usaron la infantería pesada a modo de yunque, para fijar al enemigo mientras la caballería  utilizaba su velocidad para envolver y golpear los flancos o los lugares claves del enemigo, haciendo las veces de martillo. De este uso inteligente de la caballería en combinación con la infantería pesada surgieron triunfos como los de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Issos">Issos</a> (333 A.C.), <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_gaugamela">Gaugamela</a> (331 A.C.) o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Cannas">Cannas</a> (216 A.C.).</p>

	<p>Normalmente se considera la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Adrian%C3%B3polis">batalla de Adrianópolis</a> (378 D.C.) como el punto de inflexión en el que la caballería pesada viene a destronar a la legión clásica, y por tanto a la infantería pesada, y convertirse en la reina de los campos de batalla medievales. La verdad es que los ejércitos que se enfrentaron en Adrianópolis eran muy similares, y el romano, formado en gran parte por contingentes bárbaros, estaba muy lejos de ser lo que había sido en la época clásica. Si durante los años más oscuros de la Edad Media la caballería se convierte en la dominadora indiscutible de la guerra es más por las mismas condiciones de la época, la ruralización y feudalización, que impiden crear una infantería numerosa y disciplinada que por otra cosa.</p>

	<p>Va a ser la época de las cargas de caballería pesada y de los soberbios y analfabetos señores feudales planteando batallas a base de testiculina. Las cargas que, usadas contra una tropa feudal de campesinos, darán estupendos resultados, pero que también llevarán tremendos desastres a poco que los que estén en frente sean capaces de maniobrar minimamente como por ejemplo en las afortunadamente escasas batallas en las que los ejércitos europeos se tuvieron que enfrentar a los mongoles (<a href="http://librodenotas.com/losanalesperdidos/18301/1242-subotai-se-da-la-vuelta">Río Kalka en 1223 y Liegnitz en 1241</a> entre otras), cuyo resultado fue siempre la más espantosa de las derrotas. En nuestro país tenemos más ejemplos de ello en los ejércitos africanos que destrozaron a los cristianos en las batallas de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_sagrajas">Sagrajas</a> (1086) y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_alarcos">Alarcos</a> (1196). Hay que decir en honor de los caballeros medievales españoles que al final aprendieron de sus errores y, a la tercera, consiguieron una gran victoria en las <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_las_Navas_de_Tolosa">Navas de Tolosa</a> (1212) evitando plantear la batalla como una gran y única carga de caballería. No se puede decir lo mismo de nuestros vecinos del norte.</p>

	<p>La historia de la caballería francesa en la Baja Edad Media es la de un gran animal sin cerebro que se estrella una y otra vez de cabeza contra la misma piedra. Podemos comenzarla en 1302, en la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_courtrai">batalla de Courtrai</a>, cuando lo mejor de su nobleza se lanzó a galope contra los rebeldes flamencos, que después de todo no eran más que unos pobres burgueses plebeyos, sin reparar en que estos habían puesto zanjas en su camino y estaban armados con picas como en la película con la que comienza esto. El desastre puso de manifiesto que el nuevo auge de las ciudades volvía a crear tropas lo suficientemente disciplinadas como para vencer a los señores emplumados. Hay que decir que la situación se repitió en 1314 en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Bannockburn">Bannockburn</a>, donde los piqueros escoceses desbarataron a la caballería inglesa. La escena que vemos en Braveheart pertenece en realidad a Bannockburn y no a Stirling Bridge. William Wallace ya había muerto y fue el rey de los escoceses, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Roberto_I_de_Escocia">Robert Bruce</a>, el encargado de enseñarles a los ingleses una lección que no olvidaron, aunque la cosa se haya tergiversado a mayor gloria de Hollywood.</p>

	<p>A diferencia de los ingleses, los franceses no parecían dispuestos a aprender. En 1346 una nueva carga frontal de machotes enlatados fue desbaratada en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_crecy">Crécy</a>, esta vez por los ingleses que habían descubierto que el arco largo podía ser un arma terrible. Durante la guerra de los cien años, lo volvieron repetir en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Poitiers_(1356">Poitiers</a>) (1356) y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Agincourt">Aguincourt</a> (1415), aunque en ambas ocasiones hubo un cambio de táctica por parte de los franceses. Pensando que la derrota en Crécy se había debido a que los cuerpos de los caballos muertos habían entorpecido a las siguientes oleadas de caballeros, los nobles franceses cargaron con sus armaduras a pie contra los arqueros ingleses. No es necesario decir que el resultado no fue precisamente el que esperaban.</p>

	<p>A los desastres de la guerra de los cien años hay que unir el de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Nic%C3%B3polis">Nicópolis</a> (1396) en el que los caballeros franceses cargaron esta vez contra un ejército otomano que los superaba ampliamente en número y en movilidad. Nueva matanza. Y finalmente el de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_aljubarrota">batalla de Aljubarrota</a> (1385) en la que se enfrentaron castellanos y portugueses. Los portugueses contaban con un contingente de arqueros ingleses, los castellanos con otro de caballeros franceses. Adivinen quién ganó.</p>

	<p>A partir del final de la guerra de los cien años, al establecimiento de ejércitos nacionales con formaciones de infantería en cuadro y armadas con picas, se les une el nacimiento de las armas de fuego. La caballería es desbaratada ahora también por los cañones, como en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Moh%C3%A1cs">Mohács</a> (1526). Surgen los tercios españoles, formaciones con picas y arcabuces que dominarán el panorama europeo en los siguientes siglos. La caballería se ve reducida a labores de exploración, persecución y ataques de flanco o contra un enemigo desbaratado. Al aparecer la pistola surgen nuevas maneras de combatir a caballo, los llamados dragones, aunque salvo honrosas excepciones como el caso de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_L%C3%BCtzen_(1632">Lützen</a>), en 1632, la caballería ocupa un lugar secundario que ya va a abandonar en pocas ocasiones.</p>

	<p><div class="fotoldnder"><img src="http://librodenotas.com/images/2762.jpg" alt="Murat" /></div>No obstante la caballería seguirá siendo el lugar de las élites de la sociedad durante mucho tiempo, acaparando una imagen épica que se correspondía más bien poco con la realidad de la guerra. Durante las guerras napoleónicas hay regimientos de coraceros, húsares, lanceros, dragones, etc, que compiten entre sí por tener el uniforme más vistoso y que lucen sobre todo en los bailes de gala, aunque su utilidad en batalla depende de la ocasión. Así, el mismo Napoleón logra la victoria en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_eylau">Eylau</a> (1807) con una de las cargas más famosas de la historia a cargo de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Joachim_Murat">Murat</a>. Eso sí, contra un enemigo expuesto y cansado. Sin embargo en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Waterloo">Waterloo</a> (1815) las sucesivas cargas de coraceros contra los cuadros de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Duque_de_Wellington">Wellington</a>, en los que la potencia de fuego y la bayoneta han sustituido a la pica, acabó en una nueva masacre de jinetes.</p>

	<p>Y llegamos así a la que es probablemente la más legendaria de las cargas descerebradas de la historia, la de la brigada ligera en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Balaclava">Balaclava</a> en 1854, en la que la famosa unidad británica cargó por un error de su comandante a lo largo de un valle de una milla de longitud con artillería enemiga al frente y ambos lados. Con más de un 50% de bajas entre muertos, heridos y prisioneros, la ocasión, que pasó a la historia por el famoso poema de Tennyson, fue un canto al valor de los solados y la incompetencia de sus mandos.</p>

	<p>A partir de la guerra de secesión norteamericana, la creciente potencia de las armas de fuego hizo que la caballería se utilizara por su movilidad sobre todo en  incursiones más allá de las líneas enemigas que amenazaban sus retaguardias y suministros, en las que brillaron oficiales como el famoso sudista <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jeb_Stuart">J.E.B. Stuart</a>, al que se le llegó a llamar “el Murat americano”. Donde sí que encontró la caballería su escenario ideal fue en la guerra contra los indios de las llanuras. Otra de las imágenes que han quedado en mi mente desde niño es la carga de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/George_Armstrong_Custer">Custer</a> en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Little_Big_Horn">Little Big Horn</a> de <em>Murieron con las botas puestas</em> (1941). Errol Flynn persigue con sus hombres a un pequeño grupo de indios que se convierte tras un accidente del terreno en una enorme masa de hostiles. Al final, se ve obligado a echar pie a tierra y perece heroicamente. Lo cierto es que, una vez más, el cine dignifica la realidad. Custer cargó sí, con tropas insuficientes contra lo que creía un poblado indefenso, y se metió en la mayor concentración de indios de la historia. Al final echó de menos las ametralladoras Gatling que se había negado a llevar porque pensaba que le iban a retrasar.</p>

	<p>Durante los compases iniciales de la primera contienda mundial, la guerra de movimientos que llevó a cabo el ejército alemán hizo pensar en un renacimiento del arma de caballería, sin embargo ya en 1914 la realidad se impuso al producirse los primeros encuentros de los jinetes con sus nuevas Némesis, la ametralladora y el alambre de espino. Lo cierto es que la potencia de fuego de las ametralladoras apartó a la caballería de cada vez más funciones, viéndose en muchos casos relegada a la vigilancia de los prisioneros. Durante algún tiempo, no obstante, las grandes cabalgadas volvieron a estar de moda en escenarios secundarios de la guerra como Palestina o la rebelión árabe del comandante <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/T_E_Lawrence">T.E. Lawrence</a>, así como en el frente oriental, en el que los grandes espacios y la menor organización de los ejércitos favorecían la guerra de movimientos.</p>

	<p><div class="fotoldn"><img src="http://librodenotas.com/images/2761.jpg" alt="Pancho Villa" /></div>Otro lugar en el que la caballería aún floreció durante un tiempo fue la revolución mexicana. En un país atrasado y mal comunicado, con grandes extensiones de terreno y ejércitos irregulares, los jefes guerrilleros como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pancho_Villa">Pancho Villa</a> alcanzaron fama y gloria a base de repetir las viejas tácticas de los caballeros medievales. El choque frontal de la caballería, lo que Gary Brecher denomina “machismo a caballo”. Sin embargo, en 1915 algunos jefes de la revolución como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81lvaro_Obreg%C3%B3n">Álvaro Obregón</a> habían aprendido las lecciones del frente occidental. En el mes de abril Villa atacó con sus hombres la ciudad de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_celaya">Celaya</a>, que había sido rodeada por Obregón y sus asesores alemanes con un cinturón de fortificaciones equipado con ametralladoras y alambre de espino. En dos ocasiones durante el transcurso del mes, Villa atacó frontalmente las posiciones de Celaya, y el resultado fue el mismo de Crécy, solo que a una escala muy superior. Al final, su testarudez le hizo perder cerca de 30.000 hombres y dejar de ser una fuerza a tener en cuenta en esa guerra.</p>

	<p>Llegamos finalmente a la segunda guerra mundial, y a otro de los episodios que han hecho correr ríos de tinta e incluso han llegado a verse reflejados en la gran pantalla. Estoy hablando de la famosa carga de la brigada Pomorska contra la 20ª división panzer alemana en 1939 durante la campaña de Polonia. De haber existido estaríamos ante el no va más de lo experimentado en Balaclava: el valor suicida de los soldados, y la estupidez supina del mando. Sin embargo, según el historiador Steven J. Zaloga, la leyenda se basa en varios malentendidos. En 1939 la columna dorsal del ejército polaco estaba formada por unidades de caballería, a la que se le había dado una especial importancia por su papel en la guerra contra los soviéticos que siguió a la primera mundial. La caballería había empezado su proceso de mecanización, pero no se componía de unidades que atacan carros blindados con lanzas como dice la leyenda, sino de unidades que se movían a caballo pero combatían como infantería y poseían ametralladoras, armas anticarro y artillería. <div class="fotoldn"><img src="http://librodenotas.com/images/2763.jpg" alt="Caballería polaca" /></div>Fue una de estas unidades la que, tras rechazar el ataque de la infantería alemana, montó en sus caballos y salió en persecución del enemigo derrotado, haciendo una escabechina con sables y lanzas antes de que aparecieran algunas tanquetas alemanas que empezaron a ametrallarlos y los pusieron en fuga. En el campo de batalla quedaron mezclados los cadáveres de los infantes alemanes y los jinetes polacos con sus lanzas. A la mañana siguiente, un corresponsal de guerra italiano fue llevado al lugar por los alemanes. Los tanques aún estaban allí, y el periodista se hizo su propia composición de lo que había sucedido. A partir de ahí, la maquinaria propagandística alemana creó una historia para denigrar a sus enemigos y mostrar lo atrasados que estaban. Curiosamente para los polacos la historia significó justo lo contrario, un canto al valor de sus compatriotas que incluso fue llevada al cine en el film <em>Lotna</em> (1959) de  <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Andrzej_Wajda">Andrzej Wajda</a>. Posteriormente la caballería polaca jugó un papel mucho menos vistoso pero más efectivo en acciones como la <a href="http://www.1y2gm.com/t2384-batalla-de-mokra-panzers-contra-caballos">batalla de Mokra</a>, en la que se consiguió retardar a los alemanes, aunque no demasiado.</p>

	<p>A lo largo de la guerra habría verdaderas cargas de caballería con sables y lanzas en el frente ruso donde, una vez más, la inmensidad de los escenarios, las malas comunicaciones, y la imposibilidad de mantener un frente fortificado continuo favorecerían el regreso a tiempos pasados, lo mismo que en Yugoslavia, gracias al terreno y a la decadencia de las fuerzas del Eje en los últimos días de la guerra.</p>

	<p>Tras la segunda guerra mundial, solo recuerdo imágenes semejantes a las de los esforzados jinetes de esta historia en Afganistán. Quizás sea buen indicio de lo que queda hoy en día de los valores de todos aquellos machotes a caballo.<br />
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	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Asimov, Isaac. <em>La formación de Francia</em>. Alianza Editorial, Madrid, 2000.</li>
		<li>Brecher, Gary. <em>Hazañas y chapuzas bélicas</em>. Ed. Booket, Barcelona, 2008.</li>
		<li>Goodwin, Jasón. <em>Los señores del horizonte</em>. Alianza Editorial, Madrid, 2004.</li>
		<li>Zaloga, Steven J. <em>Poland 1939: The Birth of Blitzkrieg</em>. Osprey, Oxford, 2002.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class="fotoldn"><img src="http://librodenotas.com/images/2761t.jpg" alt="Caballería polaca" /></div>En ella vemos a los caballeros del rey inglés lanzarse como una jauría de lobos más bien escasa (se ve que los efectos digitales aún no se habían desarrollado del todo para esas cosas) contra los pobres escoceses que les acaban de enseñar el culo para ponerlos de mala leche. En el último momento el grupo de desarrapados se convierte en una línea de disciplinados piqueros que desbaratan la carga de la flor y nata de la caballería medieval.<br />
Me encanta porque es el triunfo de la inteligencia contra la soberbia y además me trae a la memoria todo un compendio de situaciones similares sucedidas a lo largo de la historia.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2010-06-11T06:14:46Z</published>
		<updated>2010-06-11T01:03:29Z</updated>
		<title type="html">Un día de gloria en la zona gris</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/18500/un-dia-de-gloria-en-la-zona-gris" />
		<id>tag:librodenotas.com,2010-06-11:77c262b7562572606450a68115f67ab6/9a1a1114a2f0bcbda813d683da4a4d5c</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2243.jpg" title="Primo Levi" /><div class='piefotoldn'>Primo Levi</div></div>El otro día, acababa de leer las memorias de Filip Müller, uno de los supervivientes del Sonderkommando de Auschwitz, cuando encontré por casualidad las de otro de ellos, Shlomo Venezia, editadas recientemente por <span class="caps">RBA</span>. Y es que a veces uno se pregunta si en realidad nos interesamos por ciertos temas o ciertos temas se interesan con nosotros. He de decir que a las memorias de Müller llegué gracias a la película <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film601295.html" title="Filmaffinity">Shoah</a> de Claude Lanzmann, un larguísimo documental sobre el holocausto en el que se suceden testimonios inolvidables entre los que se encuentra también el de Müller. Antes de “Shoah” había oído hablar de los hombres del Sonderkommando en la película <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film321486.html" title="Filmaffinity">La zona gris</a> de Tim Blake Nelson, que aún me sigue produciendo pesadillas de vez en cuando. </p>

	<p>Fue <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Primo_Levi" title="Wikipedia">Primo Levi</a> el que llamó “la zona gris” a todos aquellos que ocuparon los múltiples nichos ecológicos que había entre víctimas y verdugos durante el holocausto nazi. A ellos pertenecían los kapos, los policías judíos de los guetos, los presos de confianza o que ocupaban cualquier puesto en el engranaje de los campos de la muerte en muchas ocasiones solo por un plato de sopa extra que les permitiera vivir un día más. Y sobre todos ellos sin duda destacan los miembros de los diversos sonderkommandos. Sonderkommando significa simplemente grupo o comando especial, y lo utilizaban los alemanes tanto para grupos especiales de su ejército (los anglos dirían <em>task force</em>) como para los que llevaban a cabo las peores tareas en los campos de exterminio.</p>

	<p>Los sonderkommandos se encargaban básicamente de limpiar las cámaras de gas de cadáveres y de alimentar con ellos los hornos crematorios, pero no eran esas sus únicas tareas, además seleccionaban y almacenaban las ropas y bienes de los muertos, cortaban el pelo de las mujeres, arrancaban los dientes de oro; cuando los hornos no daban abasto eran los encargados de excavar las grandes fosas en las que se incinerarían los cadáveres sobrantes, o bien de desenterrar cadáveres de fosas comunes para incinerarlos y limpiar así las huellas del genocidio. Como vemos una serie de trabajos dignos del mismo infierno de Dante. Los sonderkommandos no eran, eso sí, los encargados de matar a nadie y por lo tanto Primo Levi los libera de toda culpa. Había que estar allí para saber lo que uno puede llegar a hacer para vivir un día más. Hubo muchos, también es verdad, que prefirieron morir a realizar esas tareas, y otros que prefirieron unirse a las víctimas tras un corto periodo de tiempo en el sonderkommando. El mismo Filip Müller, que llevaba en ello desde 1942, estuvo a punto de unirse a un grupo de compatriotas checos en la cámara de gas, y solo sobrevivió gracias a las palabras de una compatriota que le ánimo a vivir para contarlo. Tanto en las memorias de Müller como en la película de Lanzman se nos relatan escenas que hacen que redefinamos nuestro concepto de miedo y nos preguntemos cómo habríamos reaccionado en su lugar. </p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2241.jpg" title="Filip Müller" /><div class='piefotoldn'>Filip Müller</div></div>Desde luego la posición de los sonderkommandos era una de las más terribles que ha podido ocupar un ser humano a lo largo de la historia. Obligados a enfrentarse a sus paisanos, familiares en muchos casos, sin poderles decir que se dirigían a una muerte cierta porque la maquinaria nazi funcionaba demasiado bien para que cualquiera que entraba allí fuese más que un muerto andante. Posteriormente, cuando lo que sucedía en aquellos campos se fue conociendo, tenían que limitarse a confirmar con una mirada o un gesto lo que las víctimas ya sabían. Y todo ello siendo conscientes de que lo más probable era que al final ellos mismo acabaran saliendo por las chimeneas del crematorio, puesto que los alemanes eliminaban los grupos especiales cuando ya habían terminado la tarea para la que fueron creados o cuando el ritmo de trabajo decrecía, como sucedió en Auschwitz a finales de 1944.</p>

	<p>Tras el exterminio de los judíos húngaros, los crematorios de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Auschwitz" title="Wikipedia">Auschwitz II-Birkenau</a> habían llegado a ocupar a más de mil hombres, y la repentina disminución de la carga de trabajo hizo que se les empezara a mandar a la cámara de gas. Los alemanes eran expertos en el engaño, conseguían llevar miles de personas a la muerte con todo tipo de subterfugios, el más conocido sin duda el de las famosas duchas, y en el caso de los hombres del crematorio se les decía que iban a ser trasladados. Solo que si llevabas un tiempo siendo testigo de sus métodos no te hacías ningún tipo de ilusiones, y uno de estos traslados fue lo que desató la sublevación que se relata en “La zona gris” en octubre de 1944. En la película todo sucede por la presencia de una niña que no ha muerto en la cámara de gas. Aunque la historia de la niña es verídica, y fue relatada por el médico judío <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Mikl%C3%B3s_Nyiszli" title="Wikipedia">Miklós Nyiszli</a>, ayudante de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Josef_Mengele" title="Wikipedia">Mengele</a>, en sus memorias (que son la base del guión del film) y posteriormente por Primo Levi, lo que sucedió en realidad fue algo mucho menos poético. Simplemente la mayor parte del sonderkommando del crematorio IV iba a ser gaseada, y decidieron morir luchando.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2242.jpg" title="Miklos" /><div class='piefotoldn'>Miklós Nyiszli</div></div>Cuenta Filip Müller que, ante la cruda realidad que se les presentaba cada día, se había creado un grupo de resistencia que había conseguido algunas granadas, algunas armas cortas y tenían un plan estupendo parecido al que utilizarían los presos del campo de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sobibor" title="Wikipedia">Sobibor</a>. Además las presas de la fábrica de munición adyacente habían conseguido hacerles llegar bastante pólvora para volar los hornos. El único problema es que la dirección de la resistencia, en comunicación con los partisanos, no acababa de ver el día perfecto, lo que tenía descontentos a la mayoría de los conjurados.</p>

	<p>Al final fue la muerte inminente lo que produjo la sublevación de una manera demasiado espontánea y diferente a los planes originales como para que saliera bien. Sabemos lo que pasó gracias a las memorias de Müller y Nyiszli, pero también gracias a documentos enterrados en el suelo del campo por algunos de los cabecillas como Zalmen Gradowski, que pereció en el levantamiento, .</p>

	<p>En la mañana del 7 de octubre de 1944 los miembros del sonderkommando del crematorio IV fueron formados para pasar lista y hacer una selección para la cámara de gas. Tras pasar lista los prisioneros atacaron a los guardias con martillos, palos, piedras y todo tipo de herramientas. Los guardias de las SS inmediatamente empezaron a responder con sus ametralladoras, y los prisioneros se tuvieron que refugiar en el crematorio, donde utilizaron los explosivos conseguidos gracias a las mujeres para volar el horno. Con el sonido de las explosiones los presos del crematorio II se unieron a la revuelta, matando a golpes a un SS y metiendo a otro vivo en el horno.</p>

	<p>Pronto empezaron a llegar refuerzos de las SS como se muestra muy bien en “La zona gris” y la mayoría de los revoltosos fueron asesinados sin contemplaciones, aunque un grupo de doce logró volar una parte de la alambrada y escapó. Lamentablemente equivocaron la ruta y fueron abatidos por los alemanes antes de llegar muy lejos.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2240.jpg" title="Ella" /><div class='piefotoldn'>Ella Gertner</div></div>Se cree que en la refriega murieron 250 presos y tan solo 3 SS, aunque otros 12 fueron heridos. Posteriormente los alemanes alinearon a otros 200 miembros del sonderkommando en el suelo y los asesinaron de un tiro en la nuca. Ese mismo día, otros 14 miembros del sonderkommando, pertenecientes a los crematorios <span class="caps">III</span>, I y V  que no se habían sublevado fueron detenidos por la Gestapo y, bajo tortura, denunciaron a varias prisioneras de la fábrica de armamento.</p>

	<p>Finalmente, y tras meses de torturas, cuatro de ellas: <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ala_Gertner" title="Wikipedia">Ella Gartner</a>, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Roza_Robota" title="Wikipedia">Roza Robota</a>, Regina Safir y Ester Wajsblum, fueron ahorcadas en Auschwitz el 6 de enero de 1945.</p>

	<p>La rebelión en sí no tuvo prácticamente ningún resultado, el horno IV no volvió a estar operativo, pero un mes después todos los demás eran desmontados ante el avance de los soviéticos, con lo que su lucha no sirvió para mucho en cuanto a limitar el número de judíos asesinados. Queda eso sí el acto testimonial de unos hombres que han sido denigrados durante años hasta que Primo Levi rescató su memoria, pero que en el último momento supieron morir luchando.<br />
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	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Gradowski, Zalmen: <a href="http://www.letraslibres.com/index.php?art=11580" title="Letras libres"><em>Documento de un Sonderkommando de Auschwitz.</em></a> en Letras libres.</li>
		<li>Levi, Primo: <em>Los hundidos y los salvados.</em> El Aleph. Barcelona, 2002.</li>
		<li>Müller, Filip: <em>Eyewitness Auschwitz.</em> Ivan R. Dee. Chicago, 1999.</li>
		<li>Venezia, Shlomo: <em>Sonderkommando.</em> <span class="caps">RBA</span>. Barcelona, 2010.</li>
		<li>Weber, Louis (Ed.): <em>Crónica del Holocausto.</em> <span class="caps">LIBSA</span>. Madrid, 2002.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p>El otro día, acababa de leer las memorias de Filip Müller, uno de los supervivientes del Sonderkommando de Auschwitz, cuando encontré por casualidad las de otro de ellos, Shlomo Venecia, editadas recientemente por <span class="caps">RBA</span>. Y es que a veces uno se pregunta si en realidad nos interesamos por ciertos temas o ciertos temas se interesan con nosotros. He de decir que a las memorias de Müller llegué gracias a la película “Shoah” de Claude Lanzmann</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2010-05-11T05:41:15Z</published>
		<updated>2010-05-12T22:49:14Z</updated>
		<title type="html">1242: Subotai se da la vuelta</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/18301/1242-subotai-se-da-la-vuelta" />
		<id>tag:librodenotas.com,2010-05-10:77c262b7562572606450a68115f67ab6/f6bd3e2b8f6e79456fed93f6eb45fe9f</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2162.jpg" title="Gengis Khan" /><div class='piefotoldn'>Gengis Khan</div></div>Hace ya tres años por estas fechas (cómo pasa el tiempo) que escribí una columna sobre las veces que Europa había estado al borde de la catástrofe, salvándose en el último momento por una serie de <a href="http://librodenotas.com/losanalesperdidos/11125/batallas-decisivas" title="LdN">batallas presuntamente decisivas</a>. Mi intención por aquel entonces era hacer ver que no resultaba tan claro eso de que la civilización occidental dependiera en última instancia exclusivamente de las victorias militares. Un buen ejemplo de lo que decía es la historia que me dispongo a relatar, que en su día reconozco que se me pasó aunque, en rigor, no habría debido incluirla, puesto que hablamos de algo muy diferente a una de aquellas batallas decisivas. Estoy hablando del ataque de los mongoles a Europa entre 1237 y 1242 y de cómo fue detenido o, mejor, de cómo no lo fue.</p>

	<p>Siempre me ha maravillado la historia de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gengis_Kan" title="Wikipedia">Gengis Khan</a> y de cómo consiguió junto con sus descendientes el mayor imperio que ha visto la historia, aunque no nos suelen hablar de él tanto como por ejemplo del de Alejandro Magno, o del Imperio Romano. Es sorprendente cómo un reducido número de hombres fue capaz de forjar la mayor parte de ese gran imperio en unos 20 años gracias a una gran superioridad militar, y también a un calculado uso del terror que se saldó con unos 25 millones de muertos. Asusta pensar lo que habría podido suceder si las hordas asiáticas hubiesen arrasado Europa como hicieron con China y Asia central, porque al menos durante sus primeras campañas, los temibles guerreros de las estepas tenían la costumbre de acabar con todo rastro de cultura urbana, dado que su ideal habría sido una llanura infinita en la que apacentar sus rebaños.</p>

	<p>Los mongoles llegaron por primera vez a Europa hacia 1223, tras arrasar en unos pocos años el imperio <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Kara-Khitan_Khanate" title="Wikipedia">Kara Khitai</a> y el de los <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Khwarizm" title="Wikipedia">Jwarizm-Shah</a> en lo que hoy es Irán. A su paso dejaron algunas de las peores masacres de la historia, como la de Harat (1.600.000 muertos según las crónicas) o Nishapur (1.747.000 muertos) en 1220.  Seguidamente las fuerzas comandadas por <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Subotai" title="Wikipedia">Subotai</a>, uno de los mejores generales de Gengis Khan, cruzaron el Cáucaso, derrotaron a alanos y cumanos en 1222 y, finalmente, el 31 de mayo de 1223 exterminaron a una coalición de rusos y cumanos muy superior en número en el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_del_r%C3%ADo_Kalka" title="Wikipedia">río Kalka</a>. En aquella ocasión, la fuerza de Subotai era solo una de las alas del ejército de Gengis Khan, formada por unos 30.000 hombres, y tras su victoria frente a los príncipes rusos se le ordenó regresar para unirse al grueso de la fuerza mongol en algún lugar de Asia central, por lo que Europa no llegó realmente a correr peligro. Sin embargo, en el camino de vuelta sufrió algunas pequeñas derrotas a manos de los búlgaros que para la mentalidad de los hombres del Gran Khan no podían quedar sin respuesta, lo que produciría una segunda invasión catorce años después.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2163.jpg" title="Ogodei" /><div class='piefotoldn'>Ogodei Khan</div></div>En 1227 moría Gengis Khan y sorprendentemente la sucesión no fue lo problemática que se esperaba, dado que sus dos hijos mayores se quitaron de en medio y ofrecieron el título de Gran Khan al menor, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ogodei" title="Wikipedia">Ogodei</a>, que además resultó ser el más prudente y capaz. Con ello los mongoles siguieron su expansión en el lejano Oriente, y en 1237 le volvió a tocar el turno a Europa. Tras escarmentar a los búlgaros, un ejército mongol en teoría al mando de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batu_Kan" title="Wikipedia">Batu</a>, uno de los nietos de Gengis Khan, pero en realidad dirigido de nuevo por Subotai, que andaba ya cerca de los 70 años, cruzó el Volga y atacó Rusia en pleno invierno.</p>

	<p>Subotai Bahadur está considerado por muchos como uno de los grandes generales de la historia e incluso algunos le consideran superior a Aníbal, Napoleón o Alejandro y, a juzgar por las hazañas que realizó, no es para menos. En realidad su mismo origen humilde delata una de las causas por las que el ejército mongol era superior a todos los de su época. Aparte de su movilidad y su superioridad táctica, el mando se obtenía por méritos y no por nacimiento. Resultaría imposible en otro ejército del momento ver a un príncipe de sangre real relegado por un viejo general que en la época de la segunda invasión de Rusia estaba tan gordo que tenía que ser transportado en un carro especial al campo de batalla.</p>

	<p>Entre 1237 y 1240 los mongoles arrasaron las principales ciudades de Rusia: Riazan, Vladimir, Moscú, Chernigov y finalmente Kiev, el 6 de diciembre de 1240, donde la matanza subsiguiente transformó una próspera ciudad comercial en un pequeño villorrio que tardaría en levantar cabeza. Luego la fuerza de Subotai se dividió en tres. Acostumbrados a operar a cientos de kilómetros de sus mandos en las  inmensas llanuras asiáticas para luego ir a concentrarse en un único punto y derrotar al enemigo en una batalla decisiva, las distancias europeas les debían parecer poca cosa. El ala derecha del ejército,  mandada por <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Baidar" title="Wikipedia">Baidar</a>, otro de los nietos de Gengis Khan, arrasó Polonia. El 9 de abril de 1241, un ejército de unos 30.000 hombres formado por polacos y caballeros teutónicos al mando del duque Enrique II, el piadoso, de Silesia se encontró cerca de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Liegnitz" title="Wikipedia">Liegnitz</a> con un pequeño grupo de mongoles que tras una mínima resistencia se batió en retirada. Los caballeros, creyéndose vencedores, cargaron contra ellos solo para ser conducidos al grueso del ejército mongol, que aunque no llegaba a los 10.000 hombres logro una sorpresa total que acabó exterminando a los polacos. Al mismo tiempo el ala izquierda, al mando de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kuyuk" title="Wikipedia">Kuyuk</a>, hijo de Ogodei, derrotaba a un ejército húngaro en Transilvania, y el centro, mandado por Subotai y Batu, cruzaba los Cárpatos para ir a aniquilar el ejército del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bela_IV_de_Hungr%C3%ADa" title="Wikipedia">rey Bela IV</a> de Hungría en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Mohi" title="Wikipedia">Mohi</a>, el 11 de abril.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2164.jpg" title="Bela" /><div class='piefotoldn'>Bela IV de Hungría</div></div>Tras estos acontecimientos prácticamente no quedaba ninguna fuerza que pudiera oponerse a la completa invasión de Europa. Los mongoles pasaron el resto del año arrasando Hungría y Croacia, mientras el rey Bela huía a Austria, donde llegó a prometer al emperador alemán que se convertiría en su vasallo si acudía en su ayuda. Sin embargo, el emperador <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Federico_II_Hohenstaufen" title="Wikipedia">Federico II Hohenstaufen</a> estaba muy ocupado en sus guerras italianas contra el Papa y, extrañamente para el hombre cuyo carisma había logrado conquistar Jerusalén solo mediante la diplomacia, la invasión de los mongoles no pareció preocuparle lo más mínimo ni cuando a principios de 1242 éstos se plantaron a cien kilómetros de Viena. Por un momento la suerte de Europa pareció echada. Aparte del emperador, el único monarca capaz de haber hecho una mínima resistencia habría sido <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_IX" title="Wikipedia">Luis IX de Francia</a> (San Luis), los demás soberanos, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_III_de_Inglaterra" title="Wikipedia">Enrique <span class="caps">III</span></a> de Inglaterra, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_III_de_Castilla" title="Wikipedia">Fernando <span class="caps">III</span></a> de Castilla o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jaime_I_de_Arag%C3%B3n" title="Wikipedia">Jaime I</a> de Aragón estaban al igual que Federico Hohenstaufen demasiado ocupados en sus lejanos dominios para prestar atención a la amenaza.</p>

	<p>La historiadora Cecelia Holland, en un magnífico contrafactual, describe lo que podría haber ocurrido. Sin apenas nadie que le detuviese, Subotai podría haber arrasado primero Alemania y los Países Bajos, acabando con la incipiente industria y el comercio que posteriormente daría lugar al capitalismo, luego habrían arrasado los centros culturales de Francia e Italia que dieron lugar al Renacimiento y a la ciencia moderna. Holland dice que el desastre habría sido similar al que sucedió en Irán, donde incluso destruyeron los canales de irrigación que llevaban milenios haciendo de aquella una tierra fértil y la convirtieron en el páramo que sigue siendo aún hoy, aparte de dar lugar a una nueva época oscura en el que los europeos habrían quedado para siempre bajo el yugo del fanatismo religioso. Se calcula que en Irán los mongoles exterminaron al 40% de la población. Un desastre similar al que supondría cien años después en Europa la Peste Negra, solo que además habría acabado con la mayoría de los medios materiales de la economía del continente. Como todos los contrafactuales, son solo especulaciones aunque, desde luego, el panorama que se presentaba no era nada halagüeño.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2165.jpg" title="Fede" /><div class='piefotoldn'>Federico II Hohenstaufen</div></div>Por todo ello imaginamos el suspiro de alivió que debió recorrer Alemania y Austria cuando en febrero de 1242 Subotai simplemente dio la vuelta y se volvió por donde había venido. ¿Qué había sucedido? Algo inesperado. Cuando todo parecía perdido, el Gran Khan Ogodei murió, y la ley exigía que los príncipes de sangre real y los hombres más poderosos del Imperio acudieran en persona a la elección del nuevo soberano. Esta vez el elegido fue Kuyuk, que había servido bajo Subotai. Con el nuevo Khan los intereses de los mongoles se volvieron a centrar en China y el cercano oriente, donde serían detenidos por los Mamelucos de Egipto en 1260 en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Ain_Yalut" title="Wikipedia">Ain Jalut</a>. Todavía entre 1285 y 1288 <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nogai_Khan" title="Wikipedia">Nogai Khan</a>, señor de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Horda_de_oro" title="Wikipedia">Horda de Oro</a>, descendiente de Gengis Khan había de atacar Hungría y Polonia, aunque ni sus fuerzas ni su valía eran las de Subotai (muerto en 1248), y sería rechazado por los húngaros que, a la fuerza ahorcan, habían aprendido mucho de los mongoles en el ínterin.</p>

	<p>En resumidas cuentas la mayor ocasión que vieron los tiempos no fue una batalla (aunque los polacos celebran el aniversario de Liegnitz aún hoy como si el sacrificio de sus caballeros hubiese servido de algo) sino la muerte a miles de kilómetros de suelo europeo de uno de los hijos de Gengis Khan, y si hoy Europa es lo que es hay que darle las gracias más a las extrañas leyes de una raza de pastores que al valor de sus propios guerreros.<br />
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	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Borge, Dimas: <em>El imperio del halcón blanco</em> en Historia 16 nº274. Madrid, 1999.</li>
		<li>Holland, Cecelia: <em>The Death that Saved Europe</em> en <em>What If?.</em> Berkley. New York, 2000.</li>
		<li>Nicolle, D. &amp; V. Shpakovsky: <em>Kalka River 1223.</em> Osprey. Oxford, 2001.</li>
		<li>Turnbull, Stephen: <em>Mongol Warrior.</em> Osprey. Oxford, 2003.</li>
		<li>Turnbull, Sthephen: <em>The Mongols.</em> Osprey. Oxford, 1980.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p>Hace ya tres años por estas fechas (cómo pasa el tiempo) que escribí una columna sobre las veces que Europa había estado al borde de la catástrofe, salvándose en el último momento por una serie de batallas presuntamente decisivas. Mi intención por aquel entonces era hacer ver que no resultaba tan claro eso de que la civilización occidental dependiera en última instancia exclusivamente de las victorias militares.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2010-03-11T11:00:22Z</published>
		<updated>2010-03-11T16:53:49Z</updated>
		<title type="html">Eso de las razas</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/17915/eso-de-las-razas" />
		<id>tag:librodenotas.com,2010-03-11:77c262b7562572606450a68115f67ab6/90bb615f62cb9500bc95d37ee249c0e7</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p>La semana pasada nos enterábamos por la prensa de que <a href="http://www.publico.es/ciencias/295941/genes/vascos/diferentes" title="Publico">los vascos no son una raza diferente</a> al resto de los españoles, al menos genéticamente. Un estudio dirigido por el investigador Jaume Bertranpetit de la Universidad Pompeu Fabra venía a decirnos que los vascos de este lado de los Pirineos son más parecidos genéticamente a los andaluces o a los madrileños que a los vascos franceses, y que todas las anteriores disquisiciones sobre una raza diferente se debían a que hasta el momento no se habían estudiado un número apropiado de caracteres al mismo tiempo sino solo algunos como el Rh, con los que se había llegado a teorías como que los vascos eran los últimos descendientes del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hombre_de_Cro-Magnon" title="Wikipedia">hombre de Cro-Magnon</a> que habría sido sustituido por otras razas con la llegada de la agricultura. En realidad, según este estudio y curiosamente, los más diferentes a nivel genético entre los españoles no serían los vascos, sino los extremeños.</p>

	<p>Pero ¿de qué hablamos cuando nos referimos a las razas? La acepción que más nos cuadra de la palabra según el <span class="caps">DRAE</span> es <em>“cada uno de los grupos en que se subdividen algunas especies biológicas y cuyos caracteres diferenciales se perpetúan por herencia”</em>. Como vemos es una definición meramente convencional, dado que esos caracteres diferenciales que definen las razas suelen ser siempre los que saltan  a la vista, es decir, el color de la piel, de los ojos, etc. En realidad la genética ha puesto de manifiesto, y así lo proclaman hoy la mayoría de los científicos, que las razas humanas no existen, puesto que los caracteres que las definen son producidos por una parte ínfima del genoma. Esto quiere decir que por ejemplo dos hermanos de la misma madre, blanco el uno y negro el otro, se parecen más entre ellos genéticamente que a los demás miembros de sus respectivas razas o, poniendo un ejemplo que ha sido fuente de problemas a lo largo de la historia, que un judío de cualquier país europeo o americano se parece más genéticamente a sus compatriotas que a otro judío de Israel. Esto es así porque la norma suele ser la mezcla con las poblaciones más cercanas, por mucho que haya grupos muy endogámicos de los que luego hablaremos. Al final, en el caso de los judíos como en el de los vascos, estamos buscando diferencias genéticas donde lo que existen son diferencias culturales, lingüísticas, etc.</p>

	<p>Por tanto la clasificación de la humanidad en razas es arbitraria y los expertos ni siquiera se ponen de acuerdo en cuantas habría de existir. De hecho, si observamos una población y sus vecinas, lo que existe son gradaciones de caracteres y casi nunca cambios bruscos. Pero aún así es evidente que, al menos externamente, los seres humanos somos muy distintos dependiendo del lugar de origen (o lo éramos hasta la llegada de la globalización). ¿Cómo surgieron estas diferencias? </p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2083t.jpg" /><div class='piefotoldn'><small>Las razas según Cavalli-Sforza &#8211;  <a target="_blank" href="https://librodenotas.com/images/2083.jpg" onclick="window.open(this.href, 'popupwindow', 'width=374,height=413,scrollbars,resizable'); return false;">Ampliar</a></small><br />
</div></div>En general las características de lo que llamamos razas se han ido formando por adaptación al medio físico en el que ha transcurrido la historia de los pueblos y por la distancia y el aislamiento de los demás en un proceso que coincide bastante con el de la formación de las lenguas, dado que ambos tienen las mismas causas. Así, los pueblos que han habitado zonas de gran insolación tienen la piel oscura, lo que les protege de los efectos de los rayos solares. Cada característica racial tiene su origen en el medio al que se adaptó esa raza y a medios similares se dan similares soluciones, por ejemplo los habitantes de las selvas suelen ser de baja estatura porque así se aumenta la superficie corporal en relación con el volumen y se consigue disipar mejor el calor que produce el clima ecuatorial. Algunas características sin embargo pueden haberse difundido de otras formas. Siempre me pregunté a qué se debía la forma de los ojos de los orientales. Si, como dicen las teorías vigentes, era debida a las condiciones de las estepas del centro de Asia ¿por qué se daba en los chinos del sur o en los japoneses? El investigador italiano Luigi Cavalli-Sforza (una de las máximas autoridades en el tema y también uno de los que pensaban que los vascos eran diferentes) tiene una interesante teoría. Según él, las características de la estepa habrían pasado al resto de los asiáticos porque las personas con los ojos achinados eran más atractivas, es decir por una especie de moda.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2082.jpg" /><div class='piefotoldn'><small>Homo erectus</small><br />
</div></div>Todos estos cambios han tenido lugar en unos 70.000 años, que es más o menos el tiempo que ha pasado desde que el hombre moderno salió de África. Hasta hace poco había quien pensaba que el hombre moderno había surgido independientemente en Europa a partir del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hombre_de_neandertal" title="Wikipedia">hombre de Neandertal</a> y en Asia desde algún otro descendiente del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Homo_erectus" title="wikipedia">Homo Erectus</a>, que salió África hace un millón de años, lo que habría dado lugar a una mayor diferencia genética entre las razas. Hoy sin embargo, usando técnicas más avanzadas de biología molecular, se sabe que todos los seres humanos descienden de hombres modernos que salieron de África hace unos 70.000 años. El hombre moderno surgió en África hace unos 130.000 años y el de Neandertal en Europa hace unos 250.000. Al parecer es posible que el hombre moderno colonizara el Próximo Oriente al menos una vez antes de su salida final para ser desplazado inicialmente por el de Neandertal. Para terminar, hace 70.000 años el hombre moderno dejó África y se extendió por todo el mundo. Para algunos esta expansión fue originada por una <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Toba_catastrophe_theory" title="Wikipedia">gran catástrofe</a> que estuvo a punto de llevar la especie a la extinción pero lo que acabó causando fue algo así como una explosión demográfica por estrés. Para Christopher Srtinger y Clive Gamble la diferencia estuvo en la aparición de la capacidad de abstraer, que hizo al hombre moderno capaz de “prever el futuro” en cierta forma, de pensar en lo que iba a necesitar para sobrevivir en ambientes desfavorables, de planificar. De este cambio habría surgido la cultura y el ser humano moderno habría ocupado nichos ecológicos que antes le estaban vedados, completando una de las mayores aventuras de la humanidad, la población del mundo de un extremo al otro en unos 30.000 años.</p>

	<p>Así, siguiendo la costa sur de Asia, el hombre primitivo habría llegado por un lado a Australia (cruzando estrechos que hoy ya no existen por haber subido el nivel del mar) hace unos 60.000-55.000 años, a China del norte hace unos 67.000. Habría cruzado el estrecho de Bering por primera vez hace unos 50.000-30.000 años. Curiosamente Asia central se habría poblado hace 50.000 años y Europa solo hace unos 40.000. En el proceso, el hombre moderno desplazó al de Neandertal que se extinguió y llegó a ocupar prácticamente  hasta la última isla del Pacífico, en unas navegaciones prehistóricas que exaltan nuestra imaginación a poco que pensemos en ello.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2084t.jpg" /><div class='piefotoldn'><small>Razas en un libro de inicios del s. XX &#8211;  <a target="_blank" href="https://librodenotas.com/images/2084.jpg" onclick="window.open(this.href, 'popupwindow', 'width=403,height=500,scrollbars,resizable'); return false;">Ampliar</a></small><br />
</div></div>Así pues, el hombre ha ocupado toda la tierra en lo que geológicamente se podría considerar un suspiro, y aunque 70.000 años dan para muchas adaptaciones al medio en el exterior, no son demasiado para que nuestro acervo genético varíe excesivamente. Otra noción falsa que se ha mantenido mucho tiempo es la de que los africanos son más primitivos al haber sido en África el origen de la especie, la verdad es que los africanos han tenido tanto tiempo para evolucionar como el resto de la humanidad y en África hay una enorme variedad racial que solo nuestro etnocentrismo nos impide ver. Por todo ello el concepto de raza está casi en desuso, y el racismo es una aberración. Si no existen las razas, mucho menos existirán las razas puras, surgidas en la mente de algunos &#8220;pensadores&#8221; del siglo <span class="caps">XIX</span> que tenían muchos menos datos de los que hoy podemos obtener. En realidad la selección de determinados caracteres para crear lo que se denominó razas puras suele hacer que aparezcan un mayor número de enfermedades genéticas, como demuestran grupos que históricamente han permanecido muy aislados geográfica o socialmente como podrían ser los <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ashkenazi" title="Wikipedia">judíos asquenazíes.</a> Si miramos a los animales, la selección por ejemplo de ciertos caracteres por el ser humano ha ido creando las diferentes razas de perros más por acomodación a nuestros caprichos que por otra cosa, muchas de las cuales son verdaderos monstruos a nivel genético con muchos problemas causados por la endogamia. Es pues ignorancia pura y dura que los racistas afirmen que la mezcla de razas disminuye la vitalidad de éstas, cuando es justo al contrario. La mezcla puede que acabe con las diferencias externas que hoy denominamos razas, pero aumenta la vitalidad de la especie.</p>

	<p>Los estudios genéticos como el de la Universidad Pompeu Fabra han demostrado que nos parecemos más a nuestros vecinos geográficos por la sencilla razón de que es con los que nos mezclamos con más frecuencia, algo que se venía suponiendo hace mucho tiempo. Los negros americanos cada vez son más parecidos genéticamente al resto de los americanos y menos a los negros africanos por ejemplo, y bastan unas cuantas generaciones para que se vea la tendencia en ese sentido. Son muy graciosos los que hablan de una raza española como entidad genética, o los que la incluyen en la inexistente raza aria, confundiendo la genética con la cultura, o la pertenencia a una nación que viene a ser una cuestión meramente política. </p>

	<p>A medio y no muy largo plazo, si no acabamos antes con el planeta y si se mantiene el nivel actual en las comunicaciones, la globalización tiene que producir una tendencia a la uniformización en los caracteres externos de los seres humanos. Según los índices de natalidad es probable que en unos años haya cada vez menos rubios de ojos azules, y que la tendencia sea hacia algo como lo que predecía <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Arthur_C._Clarke" title="Wikipedia">Arthur C. Clarke</a> en su novela “Cánticos de la lejana tierra” en la que los seres humanos del futuro son bastante uniformes en su aspecto externo que es algo así como el de los nativos de la Polinesia, a mí no me desagrada desde luego.<br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>

	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Cavalli-Sforza, Luca &amp; Francesco. <em>¿Quienes somos?</em> Crítica, Barcelona, 1999.</li>
		<li>Cavalli-Sforza, Luigi Luca. <em>Genes, pueblos y lenguas.</em> Crítica, Barcelona, 2000.</li>
		<li>Stringer, Christopher &amp; Clive Gamble. <em>En busca de los neandertales.</em> Crítica, Barcelona, 2010.</li>
		<li><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vasco" title="wikipedia">Vasco</a> en Wikipedia.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2082t.jpg" /></div>La semana pasada nos enterábamos por la prensa de que <a href="http://www.publico.es/ciencias/295941/genes/vascos/diferentes" title="Publico">los vascos no son una raza diferente</a> al resto de los españoles, al menos genéticamente. Un estudio dirigido por el investigador Jaume Bertranpetit de la Universidad Pompeu Fabra venía a decirnos que los vascos de este lado de los Pirineos son más parecidos genéticamente a los andaluces o a los madrileños que a los vascos franceses, </p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2010-02-11T17:43:17Z</published>
		<updated>2010-02-13T12:01:07Z</updated>
		<title type="html">Hundir la flota</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/17736/hundir-la-flota" />
		<id>tag:librodenotas.com,2010-02-11:77c262b7562572606450a68115f67ab6/182ef7ba937e3cb0e225e69a703a5382</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2034.jpg" title="Van Riper" /><div class='piefotoldn'>Paul K. Van Riper</div></div>Ayer mismo, leyendo en el periódico el empeoramiento de las relaciones entre Irán y los Estados unidos, recordé cierta historia que leí no hace mucho en el libro “Hazañas y chapuzas bélicas” de Gary Brecher. Brecher tiene una columna en internet titulada <a href="http://www.exile.ru/articles/list.php?IBLOCK_ID=35&amp;SECTION_ID=156" title="WN">The War Nerd</a> (en el libro, que es una recopilación de esas columnas, se ha traducido <em>war nerd</em> por guerradicto, en fin&#8230;) en la que pontifica habitualmente, y no sin razón, sobre la aparente incapacidad de la maquinaria bélica americana para darse cuenta de que está inmersa en lo que él denomina “guerra asimétrica”, es decir, una contienda entre el estado más poderoso del mundo con todos sus medios y su tecnología del futuro y grupos de guerrilleros tercermundistas que luchan con lo que tienen a mano y que, según <em>the war nerd</em>, a la larga no pueden perder. Brecher, aparte de ser acérrimo de derechas y nacionalista yanqui hasta la médula, tiene una manera de escribir que rezuma ironía y mala leche, y a veces dice verdades como puños, por lo que aconsejo su lectura sin dudarlo. Uno de los ejemplos más destacados de sucesos que vienen a confirmar las teorías de Brecher, y al que voy a dedicar hoy estas líneas, se produjo en 2002, durante los llamados ejercicios <em>Millenium Challenge</em>.</p>

	<p>Con la vista puesta en la invasión de Iraq, el ejército de los Estados Unidos llevó a cabo durante el verano de 2002 los juegos de guerra más caros de la historia. <em>Millenium Challenge</em> consistía en una serie de simulaciones por ordenador complementadas por maniobras reales en las que participaron unos 13.000 hombres y que costaron unos 250 millones de dólares. El escenario que se pretendía reproducir era una posible invasión de un país del Golfo Pérsico gobernado por un dictador megalómano que, por aquel entonces, lo mismo podía ser Iran que Iraq. El objetivo de los juegos era probar una serie de nuevos conceptos basados en la utilización masiva de nuevas tecnologías bélicas que luego se usarían en la guerra de Iraq y en los que tenía especial interés el Secretario de Defensa <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Donald_Rumsfeld" title="Wiki">Donald Rumsfeld</a>.</p>

	<p>Los juegos de guerra consistían en un enfrentamiento entre el equipo azul, que representaba a los Estados Unidos y el equipo rojo, que representaba al país imaginario del golfo. Al mando del equipo azul estaba un general retirado del ejército y al mando del equipo rojo el teniente general retirado de los marines Paul K. Van Riper. Van Riper había participado en la guerra de Vietnam y la primera del golfo. Habiendo desarrollando casi toda su carrera militar como profesor de tácticas anfibias, era uno de los oficiales americanos con mayor experiencia en este tipo de maniobras y además un gran estudioso de los juegos de guerra. En principio se dijo que los ejercicios eran libres, abiertos a la improvisación y a la victoria del equipo rojo, de manera que Van Riper, un poco con el espíritu del personaje de Clint Eastwood en <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film387890.html" title="Filmaffinity">El sargento de hierro</a>, se dispuso a hacerlo lo mejor que sabía con las escasas fuerzas que se le destinaron.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2035.jpg" title="Rumsfeld" /><div class='piefotoldn'>Donald Rumsfeld</div></div>El ejército de Van Riper estaba compuesto por una heterogénea colección de lanchas de recreo, botes de pesca y barcos civiles de cualquier tipo, así como aviones anticuados y todo lo que se supone que podría tener a su disposición una potencia del tercer mundo. Los juegos de guerra comenzaron el 29 de julio y desde el principio el equipo rojo pasó a la ofensiva de forma totalmente inesperada. Conociendo la dependencia que el equipo azul tenía de los medios electrónicos, Van Riper utilizó en sus comunicaciones mensajeros en moto, señales luminosas e incluso claves ocultas en las llamadas a la oración desde los minaretes de las mezquitas. Además mantuvo a su flota dando vueltas en torno a la americana, lo que hacía difícil distinguirla del  tráfico comercial normal. Con todo ello, cuando la flota azul se acercaba a las costas del golfo, el equipo rojo desencadenó un ataque masivo con misiles <em>Silkworm</em> de fabricación china que saturaron los sistemas de detección electrónicos, al tiempo que toda la flota naval y aérea de Van Riper iniciaba una serie de ataques suicidas contra los barcos norteamericanos. Como dice Gary Brecher, si toda una flota de pesqueros y lanchas rápidas se te echa encima de golpe, puedes destruir unas cuantas, pero al final alguna acaba alcanzándote, sobre todo si no les importa escapar con vida. </p>

	<p>El resultado fue el hundimiento de un portaaviones del tipo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/USS_Nimitz_(CVN-68" title="Wiki">Nimitz</a>), dos portahelicópteros y otros trece buques de guerra con la muerte de unos 20.000 marinos y soldados en lo que, de haber sido real, se habría convertido en el peor desastre naval americano desde <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ataque_a_Pearl_Harbor" title="Wiki">Pearl Harbor</a>.</p>

	<p>En teoría, los juegos habrían tenido que acabar con la victoria del equipo rojo y con dudas más que razonables respecto a los conceptos que se querían probar. Sin embargo, el alto mando de las maniobras, en un alarde de &#8220;juego limpio&#8221;, parecido a cuando salvamos una buena situación en un juego informático de estrategia para volver a ella si las cosas nos van mal, decidió reflotar los barcos hundidos y resucitar a los muertos, para continuar las maniobras. No solo eso, además a Van Riper se le dijo que debía desconectar sus radares en los lugares donde iban a atacar las fuerzas azules y desguarnecer las playas donde desembarcarían los marines. El jefe de los rojos trató no obstante de volver a ganar, aunque cuando se dio cuenta de que sus subordinados habían recibido órdenes de ignorar las suyas, decidió dimitir. Van Riper acabó quejándose a los medios de comunicación de que los juegos estaban amañados y estos finalizaron el 15 de agosto felizmente, con la victoria del equipo azul y la inclusión en la doctrina bélica americana de todos los nuevos conceptos que “tan bien” habían funcionado.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2036.jpg" title="Hobart" /><div class='piefotoldn'>Sir Percy Hobart</div></div>Esta historia, que puede parecer de locos, es más común de lo que nos podemos creer. La guerra es un negocio en el que todos los planes dejan de servir en el momento en el que suena el primer tiro. Eso lo saben muy bien oficiales experimentados como Van Riper, que ven la necesidad de conocer al enemigo y, sobre todo, de saber improvisar. Lo contrario lleva a lanzar tu caballería contra las ametralladoras como sucedió al principio de la primera guerra mundial pese a conocer su efecto de conflictos anteriores o a muchos otros ejemplos fatales de falta de previsión. Lamentablemente los ejércitos suelen estar dirigidos por una élite que rechaza los cambios, o bien que solo admite los que a ellos les interesan. En el caso americano el famoso <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Complejo_industrial_militar" title="wiki">complejo industrial militar</a>, en el que tiene grandes intereses Rumsfeld, que hace que la economía del país se base en gran parte en construir (y vender) armamento cada vez más sofisticado. Un caso similar al de <em>Millenium Challenge</em>, aunque con una repercusiones mayores, lo tenemos en la negativa durante los años 20 y 30 del siglo pasado por parte muchos militares británicos a adoptar las nuevas divisiones acorazadas y la doctrina de la guerra móvil que luego utilizarían los alemanes. Eso pese a haber sido los inventores de los tanques y a haber desarrollado tácticas durante estos años que lamentablemente solo aprovecharon al enemigo.</p>

	<p>En al menos tres ocasiones en los años 20 y 30, una unidad acorazada británica venció espectacularmente a un ejército de infantería similar a los de la guerra del 14 en unas maniobras. En las últimas, en 1934, en lo que se llamó la batalla de Hungerford, una división acorazada experimental mandada por el general <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Percy_Hobart" title="Wiki">Percy Hobart</a> derrotó de manera abrumadora a un ejército convencional pese a que los árbitros, pertenecientes casi todos al bando tradicionalista, pusieron todo tipo de obstáculos he hicieron todo tipo de trampas al igual que harían los americanos en 2002. Finalmente, y a pesar de la evidencia, el modelo de guerra acorazada moderna no fue adoptado por los británicos hasta que la experiencia les obligó a ello.</p>

	<p>Tras situaciones como las que he relatado, el único consuelo que le debe quedar al que trata de ver la guerra desde un punto de vista realista es que al otro lado de la colina los que dirigen el ejército enemigo son otra élite probablemente tan refractaria al cambio y la adaptación como la del propio bando. En un ejercicio de historia virtual, de esos que tanto me gustan, cabría preguntarse qué habría sucedido en la guerra de Iraq  de haberse llamado el líder iraquí Paul Van Riper en vez de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Sadam_Hussein" title="Wiki">Sadam Hussein</a>.<br />
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	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Borger, Julian. <a href="http://www.guardian.co.uk/world/2002/sep/06/usa.iraq" title="Guardian">Wake-up call</a> en Guardian.co.uk</li>
		<li>Borger, Julian. <a href="http://www.guardian.co.uk/world/2002/aug/21/usa.julianborger" title="Guardian">War game was fixed to ensure American victory, claims general</a> en Guardian.co.uk</li>
		<li>Brecher, Gary. <em>Hazañas y chapuzas bélicas</em>. Booket, Barcelona, 2009.</li>
		<li>Gaffney, Mark H. <a href="http://www.guardian.co.uk/world/2002/sep/06/usa.iraq" title="rense">Myth of US Invincibility Floats in the Persian Gulf</a> en Rense.com</li>
		<li>Macksey, Kenneth. <em>Fuerzas acorazadas aliadas</em>. San Martín, Madrid, 1979.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Millenium_Challenge" title="Wiki">Millenium Challenge</a> en Wikipedia.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Paul_K._Van_Riper" title="Wiki">Paul K. Van Riper</a> en Wikipedia.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/2034t.jpg" title="Van Riper" /></div>Con la vista puesta en la invasión de Iraq, el ejército de los Estados Unidos llevó a cabo durante el verano de 2002 los juegos de guerra más caros de la historia. <em>Millenium Challenge</em> consistía en una serie de simulaciones por ordenador complementados por maniobras reales en las que participaron unos 13.000 hombres y que costaron unos 250 millones de dólares. El escenario que se pretendía reproducir era una posible invasión de un país del Golfo Pérsico gobernado por un dictador megalómano que, por aquel entonces, lo mismo podía ser Iran que Iraq.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2009-12-11T18:00:45Z</published>
		<updated>2010-02-11T21:14:22Z</updated>
		<title type="html">El periplo de la tortuga</title>
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		<id>tag:librodenotas.com,2009-12-11:77c262b7562572606450a68115f67ab6/d84eb9ffcd723729ea2f6af2e38a0045</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1913.jpg" title="Tortuga" /><div class='piefotoldn'>Testudo o tortuga</div></div>La primera vez que supe de la historia de la fundación de una ciudad por soldados romanos en la antigua China fue hace más de 15 años, leyendo la biografía de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Atila" title="wikipedia">Atila</a> de Mario Bussagli, en la que esta anécdota aparece mezclada con la discusión sobre el origen de los hunos. Desde entonces me la he vuelto a encontrar un par de veces en sendos libros sobre la ruta de la seda y muchas más en artículos en internet, y siempre ha estado rondando mi cabeza la posibilidad de escribir una historia de ficción sobre el tema porque, como veremos, es capaz de despertar la curiosidad y la imaginación de cualquiera.</p>

	<p>La cosa comienza con la derrota de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Marco_Licinio_Craso" title="wikipedia">Marco Licinio Craso</a> frente a los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Partos" title="wikipedia">partos</a> en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Carras" title="wikipedia">Carras</a>, en el año 53 A.C., un desastre en el que perecieron la mitad de sus 40.000 hombres y otros 10.000 fueron hechos prisioneros. Estos últimos habrían sido trasladados a sus fronteras orientales por los partos, y finalmente algunos de ellos habrían acabado sirviendo como mercenarios al caudillo Zhizhi de los xiongnu, que se suele aceptar que es el nombre dado por los chinos a los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hunos" title="wikipedia">hunos</a>. En el 36 A.C. Zhizhi, que había creado un pequeño estado en Asia central, fue derrotado por el ejército imperial chino, y en la batalla destacaron unos soldados que combatían de una manera especial que se identificó con la famosa tortuga romana. Luego los supervivientes habrían acabado sirviendo a los chinos y fundando una ciudad llamada Liqian en lo que hoy es la provincia de Gansu. En la actualidad Liqian se asocia con la localidad de Lou Zhuangzhi, caracterizada durante mucho tiempo porque algunos de sus habitantes tienen el cabello y los ojos claros.</p>

	<p>En realidad las relaciones entre Roma y China parecen haber sido algo bastante común al menos indirectamente desde la apertura de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ruta_de_la_seda" title="Wikipedia">ruta de la seda</a> en el siglo I A.C. Si bien no está tan claro que hubiese alguien que realizase el camino completo entre los dos grandes imperios. Durante los primeros siglos de nuestra era, la ruta permaneció bajo el dominio de cuatro grandes imperios: el romano, el parto, el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_kushan" title="wikipedia">kushan</a> y el chino, lo que la hizo relativamente segura y dio lugar a que por primera vez Eurasia se convirtiese en un solo bloque en el que se difundieron diversos productos comerciales, aunque también sería, en lo negativo, el inicio de la difusión de los gérmenes que causaron las primeras grandes epidemias. </p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1914.jpg" title="Marco Aurelio" /><div class='piefotoldn'>Marco Aurelio</div></div>En cuanto a viajeros individuales, el primero del que tenemos noticia es el embajador chino Zhang Qi, que buscando una alianza con los Yuezhi, el pueblo que más tarde formaría el imperio kushan,  frente a los hunos, viajó hacia poniente entre los años 138 y 126 A.C., y volvió con noticias de varios reinos occidentales entre los que estaría Lijian o Liqian, que algunos han identificado con Roma.  Posteriormente el historiador romano Floro habla de una embajada de los seres (identificados por algunos con los chinos) durante el principado de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Augusto_(emperador_romano" title="wikipedia">Augusto</a>) (27 A.C.-14 D.C.). En el año 97 D.C. el general chino Ban Chao envió hacia occidente a Gan Ying, que se cree que llegó al Golfo Pérsico, donde oyó hablar de Da-Qin (la gran China) que se suele identificar con el imperio romano, aunque los partos le indicaron que para llegar allí le esperaba un viaje lleno de peligros y lograron persuadirle de que no continuara de manera más que interesada, puesto que podría haberse convertido en un peligro para su posición como intermediarios en el comercio de la seda. En 166 D.C. las crónicas chinas hablan de la llegada por mar de una embajada del rey Andun de Da-Qin, que se piensa que podría ser el emperador romano <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Marco_Aurelio" title="wikipedia">Marco Aurelio</a> o su antecesor, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antonino_P%C3%ADo" title="wikipedia">Antonino Pío</a>, posteriormente hay noticias de otras embajadas en las épocas de los emperadores <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alejandro_Severo" title="wikipedia">Alejandro Severo</a> (237-239) y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Caro" title="wikipedia">Caro</a> (282-283) aunque, como veremos, todos estos contactos se basan en identificaciones de lugares y personas bastante discutidas.</p>

	<p>Porque, volviendo a nuestros soldados romanos, en realidad la historia de Liqian se cimienta casi exclusivamente en los trabajos del erudito <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Homer_H._Dubs" title="wikipedia">Homer H. Dubs</a>, profesor de Oxford que tradujo entre los años treinta y cincuenta el Han Shu, una crónica del imperio chino en la época de los Han, donde aparece la historia de Zhizhi y nuestra tortuga perdida. En realidad lo que dice el Han Shu es que los guerreros en cuestión usaban una formación con forma de escamas de pescado, y de eso y de ciertas fortificaciones descritas que a Dubs le parecieron fuera de lugar en el contexto de un pueblo nómada como los xiongnu, vino el resto de la historia. Posteriormente Dubs, aprovechando la peculiaridad de los habitantes de Lou Zuangzhi, y la existencia en las crónicas de un lugar llamado Liqian, que era junto a Da-Qin otro de los nombres por los que presuntamente se conocía a Roma, llegó a la conclusión de que los soldados de Zhizhi no podían ser sino hombres de Craso, convertidos con el tiempo en colonos en mitad de Asia. Ciertamente algunas cosas funcionan en su teoría, como el hecho de que los antiguos tuvieran la costumbre de utilizar prisioneros tomados en una frontera para sus guerras en el otro extremo del imperio, lo que sucede por ejemplo con los persas que <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Procopio_de_Ces%C3%A1rea" title="wikipedia">Procopio de Cesárea</a> cuenta que combatían en el ejército bizantino en las guerras de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Belisario" title="wikipedia">Belisario</a> en Italia; pero en general todo lo demás suena demasiado a castillos en el aire, como demuestra la oposición a la teoría con buenos argumentos de muchos estudiosos chinos. Y es que, según algunas fuentes, el mismo contacto entre Roma y China es bastante discutible, y la identificación de nombres como Da-Qin o Liqian con Roma o de Andun con algún emperador de la dinastía Antonina han sido dados por ciertos muy a la ligera en la mayoría de las ocasiones, y hay gran cantidad de datos, como los productos que según las crónicas procedían de esos lugares, que hacen ser cautos a la hora de establecer una relación clara.</p>

	<p>Sea como sea, la teoría de Dubs les ha cambiado la vida a los habitantes de Lou Zuangzhi, sobre todo desde que en 1993 a Jia Xiaotian, un avispado dirigente de la localidad,  se le ocurrió que la historia de los antepasados romanos podría ser una buena fuente de ingresos turísticos. Desde entonces el lugar se ha convertido en una especie de parque temático, con un bar karaoke llamado “César”, un museo, un nuevo hotel, edificios de estilo “clásico” llenos de columnas, gente vestida de romanos con los que te puedes hacer fotos,  y supongo que todo lo que convierte un lugar curioso en algo de lo que es mejor apartarse.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1915.jpg" title="Habitante de Lou Zuangzi" /><div class='piefotoldn'>Habitante de Lou Zuangzhi</div></div>Porque además, por mucho que la teoría de Dubs entre dentro de lo posible, lo cierto es que sí que hubo comerciantes griegos y romanos en la ruta de la seda, y es probable hasta que algunos de ellos fundaran algún establecimiento en China, incluso se han dado casos como los de las <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Tarim_mummies" title="Wikipedia">momias de la meseta de Tarim</a> en Asia central (datadas hacia 1800 A.C.), con características similares a los antiguos celtas, que demuestran que sabemos bastante poco sobre movimientos de pueblos en la antigüedad, y el origen de los habitantes rubios y con ojos verdes de Lou Zuangzhi, aun siendo un misterio, no tiene por qué haber sido causado por nada tan rocambolesco como la historia de la tortuga perdida. Para terminar, mediante pruebas de <span class="caps">ADN</span> realizadas a habitantes de la zona en 2005 y 2007 y que causaron gran expectación entre ellos (algunos incluso llegaron a ir a la embajada italiana para interesarse por la familia) se llegó a la conclusión de que la población estudiada era una variedad de chinos Han, <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17579807">descartando el origen romano</a> lo que, por otra parte, no parece importar demasiado a los vecinos de Lou Zuangzhi, embarcados en su particular Disneylandia.</p>

	<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>

	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Bussagli, Mario:<em>Atila</em>. Alianza Editorial. Madrid, 1988</li>
		<li><a href="http://www.chinaexpat.com/blog/ernie/2008/10/28/gansus-children-caesar.html">Gansu´s Children of Caesar</a> en China Expat</li>
		<li>Robert, Jean-Noël:<em>De Roma a China</em>. Herder. Barcelona, 1996.</li>
		<li><a href="http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/1541421/Roman-descendants-found-in-China.html">Roman descendants found in China</a> en Telegraph.com.uk</li>
		<li><a href="http://antoninuspius.blogspot.com/2009/11/rome-and-china.html">Rome and China</a> en The Life of Antoninus Pius</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Sino-Roman_relations">Sino-Roman relations</a> en Wikipedia.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1913t.jpg" title="Tortuga" /><div class='piefotoldn'>Testudo o tortuga</div></div>La primera vez que supe de la historia de la fundación de una ciudad por soldados romanos en la antigua China fue hace más de 15 años, leyendo la biografía de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Atila" title="wikipedia">Atila</a> de Mario Bussagli, en la que esta anécdota aparece mezclada con la discusión sobre el origen de los hunos.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2009-11-11T06:21:35Z</published>
		<updated>2009-11-11T00:54:38Z</updated>
		<title type="html">El último viaje de la Jeannette</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/17148/el-ultimo-viaje-de-la-jeannette" />
		<id>tag:librodenotas.com,2009-11-11:77c262b7562572606450a68115f67ab6/990d66b1a6088e73b98da376f70900dc</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1876.jpg" title="De Long" /><div class='piefotoldn'>George Washington De Long</div></div>De un tiempo a esta parte no dejo de pensar en unas palabras de <a href="http://www.publico.es/culturas/193152/entramos/epoca/barbarie" title="Publico">José Luis Sampedro</a> que no nos dejan en demasiado buen lugar a los ciudadanos actuales del primer mundo. El profesor Sampedro cree que hemos perdido el empuje que llevó a nuestros antepasados a explorar el planeta y que, sentados en nuestro cómodo sofá, hoy en día seríamos incapaces de embarcarnos en viajes hacia lo desconocido como los de <a href="http://vidas-ajenas.blogspot.com/2005/11/el-hombre-que-se-comi-sus-botas.html" title="Vidas Ajenas">Sir John Franklin</a>, que ya apareció en su día en esta misma columna,  o como el que hoy voy a relatar. Decía Cornelio Tácito que el ansia de seguridad va en contra de todas las causas nobles e importantes, y hoy nos resulta prácticamente imposible comprender las motivaciones que pudieron tener aquellos hombres para enfrentarse a la naturaleza. Por más que haya quien se empeñe en reproducir de manera controlada alguno de aquellos viajes, no es lo mismo. Y puede que de esa incomprensión surja mi curiosidad por los hombres como George Washington De Long, el capitán de la Jeannette.</p>

	<p>De Long fue un marino de la armada de los Estados Unidos que en su primer viaje al Ártico como oficial del <span class="caps">USS</span> Juniata, en busca del Polaris de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Francis_Hall" title="Wikipedia">Charles Francis Hall</a>, contrajo lo que su mujer defininiría después como &#8220;el virus polar” que no era más que una atracción desmedida por unos parajes que tras su regreso le habían hecho escribir: “Nunca en mi vida vi una tierra tan lúgubre y desolada, espero no naufragar nunca en semejante lugar dejado de la mano de Dios”. Palabras que con el tiempo acabarían siendo una desdichada premonición.</p>

	<p>En 1878, otro enamorado de los viajes de exploración, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/James_Gordon_Bennett,_Jr" title="Wikipedia">James Gordon Bennett Jr</a>., editor del <em>New York Herald</em>, el hombre que entre otras cosas pagó de su bolsillo la expedición de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Henry_Morton_Stanley" title="Wikipedia">Henry Morton Stanley</a> en busca del doctor <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/David_Livingstone" title="Wikipedia">Livingstone</a>, decidió embarcarse en una de las grandes aventuras pendientes, la conquista del Polo Norte. Para ello, compró una vieja cañonera a vapor británica, la <span class="caps">HMS</span> Pandora, que ya tenía veinte años por aquel entonces y había participado en alguna expedición anterior al Ártico, la rebautizó como <span class="caps">USS</span> Jeannette y, lo más importante, consiguió que el Congreso de los <span class="caps">EEUU</span> le cediese una tripulación de la Armada pese a ser una empresa pagada con capital privado.</p>

	<p>Antes de iniciar el viaje cuyo objetivo era el polo, pero también la búsqueda del buque sueco <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vega_(barco">Vega</a>) , la Jeannette fue totalmente acondicionada para su nueva misión. Se reforzó el casco y se le puso un nuevo motor de vapor. Además, De Long embarcó gran cantidad de zumo de lima y frutas y verduras enlatadas, tratando de evitar una de las grandes plagas de las anteriores expediciones polares, el escorbuto. También llevaban carne enlatada y todo tipo de provisiones para un viaje que podía durar varios años.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1877.jpg" title="Jeannette" /><div class='piefotoldn'>La Jeannette</div></div>La Jeannette partió de San Francisco el 8 de julio de 1879 con una tripulación formada por 5 oficiales, 23 marineros y 3 civiles, científicos todos ellos pertenecientes a la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Instituci%C3%B3n_smithsoniana" title="Wikipedia">Institución Smithsoniana</a>, que pretendían aprovechar el viaje para realizar todo tipo de estudios biológicos, astronómicos y  meteorológicos. Una novedad de la expedición era la ruta elegida. Hasta entonces la mayoría de los intentos de llegar al Polo Norte o cruzar el paso del Noroeste se habían iniciado por el Atlántico, mientras que la Jeannette lo hacía por el Pacífico, yendo primero hacia Alaska, donde embarcarían 2 conductores inuit con sus perros y trineos, para dirigirse luego hacia la entrada del estrecho de Bering, en el que se internó finalmente el 27 de agosto.</p>

	<p>Tras navegar hacia las costas siberianas durante unos días, la Jeannette quedó finalmente atrapada por los hielos el 4 de septiembre, en las cercanías de la isla de Wrangel. Durante los siguientes 21 meses sería arrastrada por la deriva de la banquisa polar hacia el noroeste, lo que en principio era beneficioso puesto que les acercaba poco a poco a su objetivo. Durante ese tiempo se cartografió gran parte de las costas siberianas, se demostró que la isla de Wrangel no formaba parte del continente asiático y se descubrieron tres islas a las que se les dio el nombre de Jeannette, Henrietta y Bennett, aparte de realizarse gran cantidad de experimentos científicos.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1879.jpg" title="Bennett" /><div class='piefotoldn'>James Gordon Bennett Jr</div></div>Por lo que sabemos, las primeras dificultades llegaron en mayo de 1881 cuando algunos miembros de la expedición empezaron a mostrar un cuadro de dolores abdominales y debilidad invalidante que había sido ya sufrido por otros exploradores anteriores y que sería una de las causas del <a href="http://librodenotas.com/losanalesperdidos/11720/muerte-enlatada" title="LdN">desastre de la expedición de Franklin</a>, más tarde achacado en los años ochenta con del siglo XX al envenenamiento por el plomo de las soldaduras de las latas que contenían los alimentos. Lo cierto es que el primero que asoció el cuadro a la intoxicación por plomo fue James M. Ambler, el cirujano de la Jeannette, quien lo dejó reflejado en el diario del capitán De Long, y con posterioridad ello sería aceptado en las conclusiones de la comisión que investigó la expedición en 1883.</p>

	<p>Finalmente el 12 de junio la Jeannette quedó aplastada por los hielos en algún lugar del mar de Laptev y los hombres tuvieron que tratar de ganar la costa siberiana en los tres botes que llevaba la nave, encontrándose muchos de ellos enfermos y contando solo con los pocos víveres que pudieron cargar en las pequeñas embarcaciones de salvamento.</p>

	<p>Tras avanzar por el hielo en penosas condiciones, consiguieron llegar a mar abierto donde, para colmo, una tormenta hizo que se perdiera uno de los botes con los 8 hombres que iban en él.  Además la tempestad hizo que los otros dos botes quedaran separados y fueran a llegar a tierra en diferentes partes del delta del río Lena. El primero de ellos, al mando del jefe de ingenieros George W. Melville consiguió finalmente llegar a un lugar habitado, y él y sus 11 hombres se salvaron. El grupo de De Long, en el otro extremo del delta, no tuvo tanta suerte. Hambrientos y enfermos, sus hombres no encontraron ningún poblado nativo, y aunque debió de ser una tortura para ellos hallarse en una zona no del todo desierta en la que encontraban a menudo restos dejados por seres humanos, tuvieron que sobrevivir en mitad de la tundra con lo poco que cazaban y acabaron incluso comiéndose a Snoozer, el perro del capitán, para verse reducidos luego a subsistir con líquenes e incluso suelas de zapato antes de perecer todos de inanición salvo dos de ellos a quienes De Long mandó en busca de ayuda.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1878.jpg" title="Nansen" /><div class='piefotoldn'>Fridtjof Nansen</div></div>Finalmente, un año después, en marzo de 1882, el equipo de búsqueda encabezado por Melville encontró los restos de sus compañeros y los enterró, descubriendo además el diario de De Long, cuya última entrada, la del 30 de octubre, cuenta escuetamente que dos hombres han muerto aquella noche, y otro agoniza aunque no parece que barruntara aún la inmediatez de la propia muerte para dejar un mensaje más sentido, como el que dejaría después <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Falcon_Scott" title="Wikipedia">Robert Scott</a> en otra ocasión similar. Resulta más trágico aún si cabe pensar  que, después de tantas penalidades, la supervivencia de uno de los grupos acabase dependiendo simple y llanamente de la fortuna de desembarcar en el lugar adecuado. El diario sería más tarde publicado por la esposa de De Long bajo el título de <em>The Voyage of the Jeannette</em> (1884) , además Melville relató también sus aventuras en <em>In the Lena delta</em> (1885).</p>

	<p>Si bien el viaje de la Jeannette sirvió para cartografiar una de las pocas zonas que aún permanecían ocultas para el ser humano, la principal consecuencia de la malograda expedición llegaría a partir de 1884 cuando restos del barco fueron encontrados en la costa occidental de Groenlandia. Aquello venía a demostrar que la banquisa polar no era estática sino que sufría una deriva que iba desde las costas de Siberia a las de Groenlandia. Basándose en ese hallazgo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fridtjof_Nansen" title="Wikipedia">Fridtjof Nansen</a> llevó a cabo su famoso viaje en el que el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fram" title="Wikipedia">Fram</a> repitió, esta vez dejándose atrapar a propósito por el hielo, entre 1893 y 1896 el viaje de la Jeannette.  </p>

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	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Beatie, Owen &amp; John Geiger: Frozen in Time. Bloomsbury. London 2004.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/George_W._DeLong">George W. De Long</a> en Wikipedia.</li>
		<li><a href="http://www.history.navy.mil/photos/sh-usn/usnsh-j/jeanette.htm" title="1879-1881">Jeannette</a> en U.S. Navy Ships. Naval Historical Center home page.</li>
		<li><a href="http://www.history.navy.mil/photos/pers-us/uspers-d/g-delong.htm">Lieutenant Commander George W. DeLong</a> en U.S. People. Naval Historical Center home page.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/USS_Jeannette_(1878"><span class="caps">USS</span> Jeannette</a>) en Wikipedia.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p>De un tiempo a esta parte no dejo de pensar en unas palabras de José Luis Sampedro que no nos dejan en demasiado buen lugar a los ciudadanos actuales del primer mundo. El profesor Sampedro cree que hemos perdido el empuje que llevó a nuestros antepasados a explorar el planeta y que, sentados en nuestro cómodo sofá, hoy en día seríamos incapaces de embarcarnos en viajes hacia lo desconocido.</p>]]></summary>
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	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2009-08-11T21:00:39Z</published>
		<updated>2009-08-12T10:28:59Z</updated>
		<title type="html">El regreso de la pequeña rubia</title>
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		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1788.jpg" title="Gerda" /><div class='piefotoldn'>Gerda Taro</div></div>El pasado fin de semana tuve la ocasión de visitar el <a href="http://www.mnac.cat/index.jsp?lan=001" title="MNAC">Museu Nacional D´Art de Catalunya</a> en Barcelona que acoge dos exposiciones sobre la obra de Robert Capa y Gerda Taro. Hace tiempo que el considerado como mejor fotógrafo de guerra de todos los tiempos es uno de mis personajes favoritos y había leído un par de biografías suyas en las que se relataba su peculiar  historia de amor con la que sin duda fue su alma gemela. Sin embargo siempre se me había presentado a Gerda Taro como un personaje de la vida de Capa, crucial eso sí, pero sin hacer demasiado énfasis en su labor como fotógrafa ni en su especial talento, disuelto al parecer por la estela del gran hombre y sobre todo por su muerte prematura. Todo ello hizo que el nuevo punto de vista que la exposición del <span class="caps">MNAC</span> trata de ofrecer me pareciera especialmente interesante.</p>

	<p>Gerda Taro, nacida Gerda  Pohorylle, vino al mundo en Sttutgart en 1910 en el seno de una familia de inmigrantes judíos de clase media. Tras implicarse en la lucha contra el nazismo, Gerda tuvo que huir a Francia en 1933, donde durante algún tiempo sobrevivió trabajando como secretaria. En 1934 conoció a otro exiliado, el húngaro André Friedmann, que malvivía trabajando como fotógrafo y que se enamoró de ella inmediatamente. La vida de Friedmann y Porhoylle en París daría para toda una novela picaresca en la que la cámara Leica del primero, con la que Gerda daría sus primeros pasos en fotografía, pasaba más tiempo empeñada que en uso. Acuciados por el hambre, ambos inventaron la figura de Robert Capa, un rico fotógrafo norteamericano que estaba en Francia de paso, para vender sus fotos a unas agencias poco interesadas por el trabajo de los dos inmigrantes. Y a la sombra de Capa, surgió también el personaje de Gerda Taro, nombre con resonancias al de la estrella de moda, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Greta_Garbo" title="Wikipedia">Greta Garbo</a>, y que Gerda tomó prestado al parecer de Taro Okamoto, un artista japonés. Con su lavado de imagen y el control que Gerda, que apenas medía más de metro cincuenta, ejercía sobre Capa, a quién éste llamaba “la jefa”, consiguió que el fotógrafo pasara de ser un viva la virgen que gastaba su dinero en cartas, vino y mujeres a un profesional de renombre en la prensa francesa. No obstante sería con la llegada de la guerra civil española cuando ambos alcanzarían fama mundial.</p>

	<p><div class='fotoldnder'><img src="https://librodenotas.com/images/1787.jpg" title="Tacones" /><div class='piefotoldn'>Miliciana, playa de Barcelona, 1936</div></div>En 1936 viajan a Barcelona y se dedican a fotografiar el ambiente de fiesta que vive la ciudad condal tras haber sido sofocada la rebelión fascista en principio. De esta época podemos ver algunas fotos de milicianas, tratadas con especial cariño con una Gerda Taro que veía en ellas probablemente el ideal de la nueva mujer europea del que se sentía orgullosa de formar parte. Poco después, en septiembre de 1936, Capa toma en Cerro Muriano (Córdoba) la foto que va a lanzar definitivamente su carrera, la controvertida <a href="http://www.microsiervos.com/archivo/mundoreal/muerte-de-un-miliciano.html" title="microsiervos">Muerte de un miliciano</a> y durante el siguiente año ambos estarán presentes en algunos de los acontecimientos más importantes de la guerra, como la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Madrid" title="Wikipedia">batalla de Madrid</a>, la toma de Málaga o la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Brunete" title="Wikipedia">batalla de Brunete</a>.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1789.jpg" title="Gerda2" /><div class='piefotoldn'>Gerda Taro tras un miliciano</div></div>Una mirada a ambas exposiciones, nos hace ver que Gerda Taro en la guerra civil probablemente había superado a su maestro como fotógrafo y a uno se le cae el alma al suelo pensando hasta dónde habría llegado profesionalmente de no ser por su prematura muerte. En las fotos de Capa destaca sobre todo la acción, la improvisación, la anarquía del momento. Encogen el corazón las fotos tomadas en plena <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Playa_Omaha" title="Wikipedia">playa de Omaha</a> en Normandía. Uno recuerda la secuencia inicial de “Salvar al soldado Ryan” y piensa que hace falta mucho valor para desembarcar en medio de aquel infierno armado solo con una cámara. Sin embargo en las fotos de Gerda Taro, destacan la especial sensibilidad con la que retrata a los refugiados o a las víctimas de la guerra, y una preocupación por aspectos como la luz, el encuadre o la composición que le dan a sus fotografías un estilo muy personal. Las imágenes de campesinos, refugiados o milicianos tomadas por Taro nos recuerdan a los carteles propagandísticos pintados por uno y otro bando durante la contienda, y algunas de ellas son de una belleza y una perfección técnica alcanzada pocas veces por Capa,<br />
lo que hace que uno se pregunte cómo es que solo gracias al trabajo de expertos como Richard Wheland hemos podido conocer a la verdadera autora de unas fotografías muchas veces atribuidas a Capa por razones comerciales, o directamente publicadas como anónimas. </p>

	<p><div class='fotoldnder'><img src="https://librodenotas.com/images/1785.jpg" title="Milicianos" /><div class='piefotoldn'>Milicianos</div></div>Hacia julio de 1937 Gerda Taro había empezado a tomar conciencia de su propia importancia como profesional, y de la injusticia que se estaba cometiendo con su trabajo. Taro había mantenido además de sus días de lucha contra el nazismo un compromiso político mayor que el de su compañero, y su obsesión era mostrar al mundo esa otra injusticia que las democracias estaban cometiendo con la República española. Su compromiso la hizo se demasiado temeraria en más de una ocasión, pero también la convirtió en una compañera para los hombres que combatían, que la llamaban “la pequeña rubia” y que se afeitaban y se peinaban probablemente solo cuando ella aparecía con sus cámaras por el frente. Durante su última estancia en París Capa trató de convencerla para que no volviese a España, pero no fue capaz de conseguirlo quizás precisamente porque ella quería hacerse un nombre fuera de la sombra de su compañero.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1786.jpg" title="Milicianas" /><div class='piefotoldn'>Milicianas en  Barcelona en 1936</div></div>Finalmente el 25 de julio de 1937, mientras tomaba fotos de la batalla de Brunete, el coche en cuyo estribo viajaba colisionó accidentalmente con un tanque republicano que la aplastó. Murió al día siguiente en el Escorial y fue enterrada en el cementerio parisino de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cementerio_del_P%C3%A8re-Lachaise" title="Wikipedia">Père-Lachaise</a> con grandes demostraciones de dolor por parte de todos los simpatizantes de la izquierda europea.</p>

	<p>Después de su muerte, de Gerda Taro solo quedó su imagen como militante comunista, que la hizo caer en el olvido en occidente tras la guerra mundial con la llegada de la guerra fría, y su historia de amor con Robert Capa, que se convirtió en “el mejor fotógrafo de guerra del mundo”. Con las fotografías de Capa sobre los conflictos de actualidad, que lo mantendrían en primera línea hasta que murió en Indochina en 1954, las fotos de la guerra civil prácticamente cayeron en el olvido, y cuando se empezaron a recuperar en los años 60-70 muchas veces se atribuyeron todas a Capa, pasando por alto la carrera de Taro hasta que algunos estudiosos empezaron a recuperar su memoria. Por ello la actual exposición en el <span class="caps">MNAC</span> de la obra cedida por el <a href="http://www.icp.org/" title="ICP">Internacional Center of Photography</a>, abierta hasta el 27 de septiembre, es una ocasión inmejorable para disfrutar por primera vez de algunas fotos inéditas de Robert Capa y Gerda Taro <a href="http://museum.icp.org/mexican_suitcase/castella/historia.html" title="Maleta Mexicana">recuperadas en 2007</a> y sobre todo de ver en su contexto la obra de la que probablemente fue la primera fotógrafa de guerra muerta en combate.<br />
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	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Antón, Jacinto. <a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/has/cargado/francesa/elpepicul/20090712elpepicul_1/Tes">¡Te has cargado a la francesa!</a> en El País.</li>
		<li>Kershaw, Alex. <em>Sangre y Champán:La vida y época de Robert Capa.</em> Debate. Barcelona, 2003.</li>
		<li>Olmeda, Fernando. <em>Gerda Taro, fotógrafa de guerra.</em> Debate. Barcelona, 2007.</li>
		<li>Schaber, Irme &amp; Richard Whelan &amp; Kristen Lubben. <em>Gerda Taro.</em> <span class="caps">MNAC</span>.Barcelona, 2009.</li>
		<li>Whelan, Richard. <em>Robert Capa.</em> Aldeasa. Madrid, 2003.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1785t.jpg" title="Gerda" /></div>El pasado fin de semana tuve la ocasión de visitar el Museu Nacional D´Art de Catalunya en Barcelona que acoge dos exposiciones sobre la obra de Robert Capa y Gerda Taro. Hace tiempo que el considerado como mejor fotógrafo de guerra de todos los tiempos es uno de mis personajes favoritos y había leído un par de biografías suyas en las que se relataba su peculiar  historia de amor con la que sin duda fue su alma gemela.</p>]]></summary>
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	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2009-07-11T05:15:16Z</published>
		<updated>2009-07-11T09:17:01Z</updated>
		<title type="html">La religión organizada en la sociedad de la información</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/16416/la-religion-organizada-en-la-sociedad-de-la-informacion" />
		<id>tag:librodenotas.com,2009-07-10:77c262b7562572606450a68115f67ab6/1c3f3e984b8c74a1096e5581ecad5e86</id>
		<category term="Moral-y-Religion" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1752.jpg" title="Phelps" /><div class='piefotoldn'>El reverendo Fred Phelps</div></div>Hace algunas semanas se emitió en TV el <a href="http://video.google.com/videoplay?docid=-7735501683185935638&amp;q=most+hated+family&amp;ei=-hNISNqbCYum-wHm5syWDA" title="Documental">documental de la <span class="caps">BBC</span></a> sobre la familia Phelps, la llamada “familia más odiada de América”, un reportaje realmente terrible que nos habla de hasta qué extremos puede llegar el odio en el ser humano cuando se le cierra la puerta a la razón. La familia Phelps, por si alguien desconoce su historia, es el núcleo de una secta, la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Westboro_Baptist_Church" title="wikipedia">Iglesia Baptista de Westboro</a>, cristiana en teoría y presidida por <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Fred_Phelps" title="Wikipedia">Fred Phelps</a>, un personaje que parece salido de una novela de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ramsey_Campbell" title="Wikipedia">Ramsey Campbell</a>, que lleva años fomentando el odio contra los homosexuales y, últimamente, presentándose en los funerales de cualquier soldado que muere en Irak o Afganistán para proclamar que América está condenada por permitir la homosexualidad. Lo más terrible es que los miembros de esta secta están convencidos de que son los únicos sobre la tierra dignos de ser salvados, y tienen esa convicción pese a ser aparentemente americanos normales en todo lo demás. Personalmente el programa me impresionó tanto como otro que he citado por aquí alguna vez <a href="http://www.youtube.com/watch?v=GQkrmt7RR9M" title="Youtube">Campamento Jesús</a>, además esta misma mañana me enteraba de que en Irlanda han decidido convertir la <a href="http://www.palibandaily.com/2009/07/09/ireland-makes-blasphemy-illegal/" title="Paliban Daily">blasfemia en delito</a>.  Todo ello me ha llevado a escribir estas líneas sobre la religión organizada, a mi manera de ver una de las peores lacras que aquejan a la humanidad, algo que tenía pensado desde hace algún tiempo pero que siempre había ido aparcando por un motivo u otro. Conste para empezar que no voy a hablar sobre la existencia o no de Dios, sobre lo que tengo mi propia opinión, pero que me parece que no es el tema. La cuestión es tratar  de hacer una reflexión sobre la religión organizada, sus orígenes y el hecho realmente aberrante de que individuos nacidos en la edad de la información sigan negándose a pensar por ellos mismos y se aferren a miradas al mundo prefabricadas por culturas de hace milenios.</p>

	<p>Porque después de todo la mayoría de las grandes religiones que hoy dominan las mentes de gran parte de la humanidad son eso, sistemas de pensamiento creados por seres humanos con una visión del universo que hoy podría superar cualquier niño de diez años con cierta inquietud. ¿Por qué nos seguimos aferrando en nuestro mundo globalizado a creencias que surgieron entre individuos que difícilmente podían llegar a conocer en vida más que las culturas atrasadas que habitaban en unos cuantos kilómetros a la redonda? ¿Cuál es la causa de que para gran parte de la humanidad sean satisfactorias teorías sobre lo que les rodea que quedaron anticuadas hace siglos y que se caerían por su propio peso simplemente rumiando un poco lo que se aprende en la escuela primaria?</p>

	<p>Aún concediendo que profetas como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mahoma" title="Wikipedia">Mahoma</a> o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jes%C3%BAs" title="Wikipedia">Jesús</a> fuesen las personas más cultas de sus respectivas épocas, lo cual también es francamente dudoso, quedarían seguramente en evidencia ante cualquier persona simplemente instruida de la actualidad. Lo mismo que les pasaría en muchos aspectos a genios que sí que lo fueron ciertamente como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Aristoteles" title="wikipedia">Aristóteles</a> o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Avicena" title="Wikipedia">Avicena</a>, por nombrar a dos. La religión supera todos estos obstáculos afirmando que sus escrituras sagradas son de inspiración divina, pero entonces ¿Qué tipo de Dios dicta una cosmología que se queda anticuada en unos miles de años? Y si lo que quería Dios era hacer comprensible a mentes simples el universo ¿Por qué hacer esas enseñanzas inamovibles? ¿Por qué no nos lo explica otra vez ahora que tenemos la mente un poco más abierta?</p>

	<p>Tampoco afirmo que todo lo que hay en esas escrituras sea desechable, hay enseñanzas de esas épocas que nos siguen pareciendo dignas de ser suscritas a la luz de la razón, como el amor al prójimo por ejemplo, sin embargo con la información que poseemos en la actualidad y nuestra propia capacidad intelectual, debería ser posible separar el trigo de la paja y quedarnos con lo realmente útil. Y eso sería mucho más fácil si no nos impusieran desde pequeños mantras y dogmas que retardan y dificultan el pensamiento crítico en nombre de una cierta tradición. La inercia que supone la tradición, la inclusión de los pensamientos mágicos de la religión desde la niñez mediante una serie de actos sociales que nos vemos muchas veces casi obligados a repetir por la presión del entorno crean un círculo vicioso difícil de vencer en según que ambientes. Deberíamos ser capaces de pensar por nosotros mismos que los que hoy proclaman la inmutabilidad de las tradiciones creadas con <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cor%C3%A1n" title="Wikipedia">el Corán</a>, por poner un ejemplo, no dudaron en su día en derribar otras mucho más antiguas en nombre de un sistema que creían mejor, y expandieron sus creencias a costa de civilizaciones como la persa o la egipcia, con tradiciones arraigadas a lo largo de milenios que en aquel momento no fueron dignas del respeto que hoy se pide para el Islam. Deberíamos tener el mismo valor para romper con la tradición que un día tuvieron las tribus que salieron de Arabia a sangre y fuego.</p>

	<p>Y si he hablado del Islam no es porque el cristianismo en general y el catolicismo en particular me parezca mucho más defendible. Cualquiera que se llame cristiano hoy en día debería echar una mirada a los orígenes de sus creencias; debería saber que no es seguro ni siquiera que existiera una persona llamada Jesús de Nazaret en un momento dado de la historia. Todos los documentos que nos relatan su vida y milagros son sectarios, no hay fuentes independientes que confirmen su existencia, de hecho hay estudiosos como <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/George_Albert_Wells" title="Wikipedia">G.A.Wells</a> que afirman que la figura de Cristo fue una elaboración posterior de una personalidad a partir de un profeta que era esperado por varias sectas de una época que vivió una verdadera efervescencia espiritual. Como el profeta no llegaba, en un momento dado se pasó de esperarlo a decir que ya había llegado, y para anclarlo a la realidad se añadió que vivió en tiempos de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Poncio_Pilato" title="Wikipedia">Poncio Pilato</a>. De hecho muchas de las parábolas y enseñanzas de Jesús aparecen en documentos de algunas de estas sectas años antes de su nacimiento.</p>

	<p>Pero es que aún concediendo que Jesús existiera y que realmente enseñara lo que dicen los evangelios, el cristiano debería analizar lo que dice Jesús y lo que dicen las iglesias cristianas actuales: el mensaje de solidaridad de Cristo, amigo de los marginados y los diferentes frente al mensaje uniformador de la Iglesia Católica en la actualidad en temas como la homosexualidad. El mensaje de amor de Cristo frente al de odio de la familia Phelps y de tantas otras sectas protestantes, o el mismo mensaje de odio que difunden a diario contra los que son diferentes ciertas emisoras católicas. El mensaje de las palabras de Cristo en vida frente a la Iglesia, a la que solo parece importarle su muerte para “redimirnos”. ¿Cómo me puede redimir a mí la tortura y posterior ejecución de alguien?¿Por qué debo perder de vista todo lo que esa persona afirmó en vida sobre amar al prójimo y quedarme con la necrofilia de la Iglesia? Hay toda una forma de entender la vida en sus enseñanzas morales sin dejarse llevar por dogmas posteriores. El cristiano debería ser capaz de ver esas incongruencias y dar forma a sus propias creencias, debería de enfrentar el “no matarás” de las escrituras al “no matarás en según qué casos” de las diferentes iglesias. No hay nada que a día de hoy y en nuestras sociedades libres nos haga seguir a instituciones que ni siquiera son fieles al mensaje de su fundador. Aún creyendo que Jesús pudiese ser hijo de Dios, canta de lejos que hay muchas tradiciones de la Iglesia que son posteriores y no tienen nada que ver con Cristo.</p>

	<p>Uno puede creer en Dios o no, pero creer que las cosas son exactamente como nos las contó tal o cual gurú, es simplemente renunciar a pensar. Y esa renuncia no es otra cosa que lo que durante siglos se ha venido llamando fe. La fe como negación de la razón, como sumisión a la autoridad de una casta sacerdotal se ha usado durante toda la historia como anestesia social (el opio del pueblo, que decía <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Marx" title="Wikipedia">Marx</a>) y hasta puede que haya funcionado en ciertas circunstancias como aglutinador y protector de identidades. Es curioso como la mayoría de las religiones actuales, incluyendo el Islam y otras más modernas como el mormonismo han surgido en sociedades puritanas y  cerradas sobre sí mismas con escasa o nula instrucción y  con un pobre intercambio de ideas con el exterior. Pero precisamente por ello, en el momento actual en el que domina es la apertura, la globalización, la religión organizada solo puede ser una amenaza. La creencia de estar en posesión de la verdad, de que el resto del mundo está equivocado es necesariamente opuesta al intercambio de ideas y al vive y deja vivir, por eso están tan empeñados en demonizar el relativismo y en afirmar que no existe una moral fuera de sus valores absolutos.</p>

	<p>En resumidas cuentas, en una sociedad en la que lo que priman son la cultura y el libre intercambio de información, el pensar por uno mismo, la religión organizada debería ir siendo poco a poco arrinconada. Lamentablemente no es eso lo que vemos cada día al abrir el periódico.</p>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1752t.jpg" title="Phelps" /></div>Hace algunas semanas se emitió en TV el <a href="http://video.google.com/videoplay?docid=-7735501683185935638&amp;q=most+hated+family&amp;ei=-hNISNqbCYum-wHm5syWDA" title="Documental">documental de la <span class="caps">BBC</span></a> sobre la familia Phelps, la llamada “familia más odiada de América”, un reportaje realmente terrible que nos habla de hasta qué extremos puede llegar el odio en el ser humano cuando se le cierra la puerta a la razón. La familia Phelps, por si alguien desconoce su historia, es el núcleo de una secta, la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Westboro_Baptist_Church" title="wikipedia">Iglesia Baptista de Westboro</a>, cristiana en teoría y presidida por <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Fred_Phelps" title="Wikipedia">Fred Phelps</a>, un personaje que parece salido de una novela de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ramsey_Campbell" title="Wikipedia">Ramsey Campbell</a>, que lleva años fomentando el odio contra los homosexuales y, últimamente, presentándose en los funerales de cualquier soldado que muere en Irak o Afganistán para proclamar que América está condenada por permitir la homosexualidad.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2009-05-11T08:30:46Z</published>
		<updated>2009-05-20T15:02:44Z</updated>
		<title type="html">Memorias de un agente indiscreto</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/15978/memorias-de-un-agente-secreto" />
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		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1616.jpg" title="AAV" /><div class='piefotoldn'>Ángel Alcázar de Velasco en los años 30</div></div>Hace algún tiempo escribí aquí mismo una columna sobre <a href="http://librodenotas.com/losanalesperdidos/11962/las-batallas-de-miguel-ezquerra" title="Ezquerra">Miguel Ezquerra</a>, el jefe de los españoles que presuntamente defendieron el búnker de Hitler hasta el final. No conocía por aquel entonces casi nada de otro español que también estuvo en Berlín durante los últimos días del nazismo según sus memorias. Se trata de Ángel Alcázar de Velasco, cuya trayectoria vital es mucho más entretenida si cabe que la de Ezquerra, con el que compartió sin duda cierta tendencia a &#8220;adornar&#8221; los hechos que relata por decirlo de una manera suave. En ambos casos no obstante hablamos de personajes no demasiado conocidos cuyas vivencias bien merecen una entrada aquí aunque, y en eso Alcázar de Velasco se lleva la palma, estén plagadas de embustes que son perfectamente detectables a poco que se profundice.<br />
<br />

En el caso de Alcázar de Velasco he utilizado dos de sus libros: <em>Los 7 días de Salamanca</em> y <em>Memorias de un agente secreto</em>, hoy casi inencontrables, aunque no tanto como otras de sus obras como <em>Martín Borman did not die in Berlin: I took him to South América</em> (París, 1960), de las cuales se puede encontrar retazos en diversas páginas de internet. Además de lo contado por el mismo personaje, se puede leer un relato seguramente más cercano a la realidad en algunos de los libros que van en la bibliografía al final.<br />
<br />

Ángel Alcázar de Velasco nació en Mondéjar (Guadalajara) en 1909 y, según sus memorias, se le metió en el cuerpo el gusanillo del espionaje a la tierna edad de 7 años, cuando uno de los caciques de su pueblo le mandó a llevar un mensaje a cierto militar con el que pretendían apañar unas elecciones de la época de Alfonso <span class="caps">XIII</span>. Aparte de eso, parece que ejerció de tabernero y luego de novillero siempre con la idea de ganar dinero para poder estudiar, cosa que consiguió, licenciándose en Filosofía y Letras por la Universidad de Salamanca en 1932.<br />
<br />

<div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1618.jpg" title="Canaris" /><div class='piefotoldn'>Wilhelm Canaris</div></div>Falangista desde la fundación del partido por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Antonio_Primo_de_Rivera" title="JA">José Antonio Primo de Rivera</a>, parece que en 1934 ejerció labores de informador para éste en la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_de_Asturias" title="Asturias">revolución de Asturias</a>, lo que le valió ser condecorado con la Palma de Plata por el mismo fundador. También durante esos años empezó a ejercer el periodismo en la prensa falangista y el diario La Nación, viajando como corresponsal entre otros lugares a la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Segunda_Guerra_%C3%8Dtalo-Et%C3%ADope;" title="Abisinia">guerra de Abisinia,</a> y conoció, siempre según sus memorias, al alemán Wilhelm Oberbeil, quien le introduciría en el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Abwehr" title="Abwehr">Abwehr</a>, el servicio secreto del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Wilhelm_Canaris" title="Canaris">almirante Canaris,</a> en Berlín en 1935.<br />
<br />

Aparte de su profesión de periodista, Alcázar ejerció de pistolero de Falange, cosa que reconoce abiertamente en sus libros, y durante algún tiempo se le acusó de ser el asesino del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teniente_Castillo" title="Castillo">teniente Castillo</a>, algo imposible porque, aunque en sus memorias afirma que lo habría hecho con gusto,  por aquellas fechas estaba ya preso en la cárcel de Larrínaga, en Bilbao, donde le pilló además el 18 de julio de 1936. <br />
<br />

De la prisión se fugó con ayuda de un funcionario y &#8220;a tiro limpio&#8221; según él, cuando lo iban a trasladar. Una vez en la zona rebelde, a las órdenes del Jefe Nacional de Prensa Vicente Cadenas, vuelve a ejercer el periodismo.<br />
El 12 de abril de 1937 viaja desde el frente, donde ejercía de corresponsal, para entrevistarse con <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Hedilla_Larrey" title="Hedilla">Manuel Hedilla</a>, Jefe Nacional de Falange, que por aquel entonces trataba de conseguir apoyos en el norte para un Consejo Nacional en el que iba a poner en juego su cargo frente a algunos miembros del partido que le consideraban un patán, y que por haber sido en vida más próximos a José Antonio, pensaban que tenían más derecho a dirigirlo. Alcázar relata este viaje en su libro <em>Los 7 días de Salamanca</em> y los hechos transcurridos desde que llegó a esta ciudad el día 14. La situación en la capital del Tormes era tensa, Falange estaba dividida en dos bandos: el Hedillista, al parecer apoyado por la embajada alemana, y que tenía las simpatías de Alcázar hasta cierto punto, y el que comandaban Agustín Aznar, Sancho Dávila y Rafael Garcerán. Además estaba el Cuartel General de Franco, que se dedicaba a meter cizaña extendiendo rumores sobre ambos bandos, como la de un posible atentado contra Hedilla, con intención de provocar el enfrentamiento para luego acudir como salvadores y únicos capaces de dirigir el bando rebelde, como al final ocurriría. En su libro, Alcázar de Velasco lo ve venir y al menos en un par de veces propone el asesinato de Franco como única salida para que Falange no quedara subordinada a él. <br />
<br />

Finalmente el día 16 los antihedillistas deponían al Jefe Nacional y nombraban un triunvirato formado por ellos mismos. Esa misma noche, al ir los hedillistas a detener a Garcerán y Dávila, fueron recibidos a tiros. En la refriega murieron dos falangistas y estuvo a punto de estallar una pequeña guerra civil dentro de la grande, como pasaría luego en Barcelona en el bando republicano.<br />
Al día siguiente, el Cuartel General, una vez reprimidos los disturbios, aprovechaba para imponer la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Decreto_de_Unificaci%C3%B3n" title="unificación">unificación</a> de todos los partidos del bando rebelde bajo el mando de Franco.<br />
<br />

<div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1619.jpg" title="Borman" /><div class='piefotoldn'>Martin Borman</div></div>Alcázar de Velasco, no sería detenido hasta el 25 de mayo en San Sebastián. Juzgado por &#8220;rebelión militar&#8221;, fue condenado a cadena perpetua aunque su participación en los hechos había sido muy escasa al simpatizar por ambos bandos casi por igual. <br />
Tras pasar por varias cárceles, acabó llegando al <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fuerte_de_San_Crist%C3%B3bal_(Pamplona)">castillo de San Cristóbal</a>, cerca de Pamplona, donde se vio envuelto en la mayor fuga de presos republicanos de la guerra.  El 22 de mayo de 1938 algunos prisioneros del castillo lograron deshacerse de sus guardianes, y 795 de ellos escaparon mientras Alcázar de Velasco y un soldado que venía a dar el relevo a sus compañeros corrían a la ciudad para avisar de la fuga. Al final, solo tres de los fugados lograron llegar a Francia, muriendo 207 a tiros en la persecución organizada por los montes cercanos. Más tarde Alcázar alardearía de haber reprimido él solo la fuga armado con una escopeta. El caso es que su delación le valió que se le redujera la pena a solo dos años.<br />
<br />

En enero de 1940 lo encontramos convertido en  jefe de prensa del Instituto de Estudios Políticos en Madrid gracias a su mistad con <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Serrano_Su%C3%B1er" title="Serano">Ramón Serrano Suñer</a>, al que acude Oberbeil para proponerle ir a Londres como espía del Abwehr. Alcázar decide hablar con el embajador británico <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Samuel_Hoare" title="Hoare">Samuel Hoare</a>, presentándose como un falangista antifranquista dispuesto a derrocar el régimen.  Según Alcázar, en principio se envió a Gran Bretaña a un tal Miguel,  como agregado de prensa de la embajada, quien se dedicó a espiar para los alemanes, remitiendo sus informes escritos con tinta invisible a través dela valija diplomática. Mientras tanto, Alcázar creaba una red de espías en España, que se encargaba de informar a los alemanes del paso de barcos británicos, de conseguir información de empleados de las embajadas inglesas y, finalmente, de un plan para volar el peñón de Gibraltar, para lo que viajó a nuestro país el mismo almirante Canaris, al que Alcázar cuenta que llevaba de tablaos flamencos.<br />
<br />

En el verano de 1940 Alcázar tuvo que viajar en persona a Londres. Miguel había resultado ser un buen agente, pero también era un borrachín que se había dado a la buena vida poniendo en riesgo la misión y, como resultado, le hicieron volver y al final no tuvo más remedio que alistarse en la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Divisi%C3%B3n_Azul" title="DA">División Azul</a> para no caer en desgracia definitivamente. En Londres, nuestro hombre se tenía que entrevistar con un general escocés y un conde que al parecer estaban dispuestos a trabajar para los alemanes. Además estableció contacto con un galés llamado Williams y se entrevistó con <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Anthony_Eden" title="eden">Anthony Eden</a> para organizar la llegada de guerrilleros antifranquistas a España. En plena batalla de Inglaterra, Alcázar cuenta como por las noches visitaban los lugares bombardeados para luego informar a los alemanes de los resultados y de dónde debían atacar la siguiente vez.<br />
En el otoño de 1940 el Abwehr le ordenó a Alcázar de Velasco contactar con el general <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/De_Gaulle" title="De Gaulle">De Gaulle</a>, su misión consistía en hacerle llegar millones de libras que provenían de un falso empresario francés adicto a la causa de la Francia libre. En realidad los alemanes pretendían devaluar la moneda británica mediante la introducción masiva de dinero falso.<br />
<br />

<div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1617.jpg" title="AAV" /><div class='piefotoldn'>Alcázar de Velasco en los 70</div></div>A todo esto, en sus memorias Alcázar se pasa la mitad del tiempo cruzando el canal de la Mancha en un submarino alemán al que llama &#8220;Rafael&#8221; como si la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Royal_Navy" title="RN">Royal Navy</a> no existiera, y parece que los espías alemanes entraban y salían de Inglaterra a sus anchas sin problemas.<br />
Durante su estancia en Gran Bretaña, Alcázar entró también en contacto con el ambiente de los ocultistas británicos. En sus memorias relata la visita a un tal profesor Werkatzbo y luego a un doctor Machen (supongo que se refiere a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arthur_Machen" title="Machen">Arthur Machen</a>) relacionado con la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teosof%C3%ADa" title="teosofía">teosofía</a> y a través de los cuales Alcázar nos cuenta su particular visión conspiranóica de la guerra como enfrentamiento entre los poderes ocultos del <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Vril" title="Vril">Vril</a> o el Wel, representados por los nazis, que defendían la civilización europea frente al &#8220;Gran Kahal&#8221; judío. Hay que decir que en sus escritos se ve que Alcázar es profundamente antisemita; para él, tanto los aliados occidentales como los soviéticos trabajaban para la conspiración judía internacional.<br />
<br />

En diciembre de 1940 tuvo lugar una reunión en Algeciras entre el almirante Canaris y el jefe del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Office_of_Strategic_Services" title="OSS"><span class="caps">OSS</span></a> americano, que dio al traste con la operación de Gibraltar por la traición del jefe del Abwehr. O al menos es lo que cuenta Alcázar, aunque por esas fechas el <span class="caps">OSS</span> no existía todavía. Sea como fuera, en marzo de 1941, Alcázar empieza a trabajar para <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Walter_Schellenberg" title="Schellenberg">Walter Schellenberg</a>, jefe del espionaje de las SS, encuadrado en la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/RSHA" title="RSHA"><span class="caps">RSHA</span></a>, la seguridad de las SS, que Alcázar confunde continuamente en sus memorias con la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/RuSHA" title="RuSHA">RuSHA</a>, la oficina para la pureza de la raza. Su objetivo es desenmascarar a Canaris.<br />
<br />

En diciembre de 1941, en un viaje a Sudamérica, entra en contacto con los japoneses, y crea una red de espías a su servicio en el continente.<br />
De nuevo en Inglaterra cuenta como engaña una y otra vez al <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/MI5" title="Mi5">Mi5</a> británico de manera que no les queda otro remedio que intentar que se pase a su bando tras felicitarle. Finalmente en junio de 1942, al parecer tiene que huir del país por la traición de uno de sus agentes, al que llama Luis Simpelo. Delación que acaba convirtiendo en un triunfo al entregarles a los británicos información falsa. La detención de Simpelo causa un gran revuelo internacional.<br />
<br />

En junio de 1943 es llamado a Berlín para explicar al mismo Hitler la información de uno de sus agentes por la que saben que los americanos tienen la bomba atómica. De camino tiene que saltar en paracaídas de un avión, y nos explica su horror ante los efectos que iba a tener la radiación, lo que nos demuestra que miente, dado que esos efectos no se conocerán hasta después del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bombardeos_sobre_Hiroshima_y_Nagasaki" title="Hiroshima">bombardeo de Hiroshima</a>. Hay que recordar que sus memorias son de 1979.<br />
<br />

Finalmente en julio de 1944 viaja a Alemania, donde trabajará para las SS y ayudará a la depuración del personal del Abwehr que había sido disuelto en febrero tras el escándalo del <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Solf_Circle" title="Solf">caso Solf</a>. Y en Berlín permanecerá hasta el fin de la guerra, estando, según relata, en el búnker de la Cancillería hasta el día 24 de abril del 45, en el que logró salir de la ciudad y llegar a Suiza, desde donde sería repatriado. Eso sí, antes de abandonar Berlín cuenta que oyó a algunos de los defensores del búnker hablando en español, como para hacerle un favor a Miguel Ezquerra por si alguien dudaba de su historia.<br />
<br />

En España siguió trabajando para los nazis ayudando a escapar a varios jerarcas. El más famoso de ellos será <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bormann" title="Borman">Martín Borman</a>, al que dice haber llevado a Argentina en un submarino alemán en junio de 1946. Posteriormente trabajará en el diario La Tarde, como corresponsal en París y Buenos Aires, como director del suplemento literario de un periódico mejicano entre 1951, como enviado especial de una agencia francesa por todo el mundo y, finalmente, para la prensa franquista. Trabajos que simultanearía con su condición de espía, que dice no haber abandonado hasta 1958. Sus memorias terminan con la afirmación de que el asesinato de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carrero_Blanco" title="carrero">Carrero Blanco</a> lo organizó la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/CIA" title="CIA"><span class="caps">CIA</span></a>, que también habría creado la banda terrorista <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/ETA_(Euskadi_Ta_Askatasuna)"><span class="caps">ETA</span></a>.<br />
Según la esquela que aparece en una página web ultraderechista, Ángel Alcázar de Velasco murió en mayo de 2001, a los 92 años.<br />
<br />

Como probablemente sucedió en el caso de Ezquerra, las aventuras de Ángel Alcázar de Velasco son muy distintas vistas desde otro punto de vista. Afortunadamente en este caso tenemos muchas fuentes que nos hablan de las aventuras reales del espía español.<br />
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<div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1620.jpg" title="Schellenberg" /><div class='piefotoldn'>Walter Schellenberg</div></div>En su libro <em>The Deceivers,</em> Thaddeus Holt cuenta como ya el primer agente de Alcázar, aquel Miguel, al que Holt pone el nombre de Del Pozo (Llamado en realidad Miguel Piernavieja del Pozo según Javier Juárez, su nombre en clave para el Mi5 era <span class="caps">POGO</span>) fue &#8220;alimentado&#8221; con información por el espionaje británico a través de varios agentes dobles. Uno de ellos, con nombre en clave GW, es casi con toda seguridad el galés al que Alcázar llama Williams en su libro.<br />
Tras la vuelta a España de Del Pozo, ocupó su lugar Luís Calvo en mayo de 1941 (al que Alcázar, en un alarde de ocurrencia, llama Simpelo y que posteriormente llegaría a ser director del diario <span class="caps">ABC</span>), que se hizo cargo de la falsa red de Del Pozo y que, junto con el mismo Alcázar de Velasco, serían en lo sucesivo según el <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Secret_Intelligence_Service" title="SIS"><span class="caps">SIS</span></a> el mejor canal que tuvieron para ofrecer información falsa a los alemanes.<br />
En realidad, y según Javier Juárez, Alcázar solo paso tres meses de los doce que ocupó el cargo de agregado de prensa en Inglaterra, y su llegada a este país fue en enero de 1941 y no en el verano del año anterior como afirma en sus memorias, aunque hay que decir que éstas son muy confusas en lo que a fechas se refiere.<br />
<br />

Cuando en diciembre de 1941 se empezaron a descifrar en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bletchley_Park" title="BP">Bletchley Park</a> las máquinas <a href0"http://es.wikipedia.org/wiki/Enigma_(m%C3%A1quina)">Enigma</a> del Abwehr, la información obtenida hizo sospechar a los ingleses que la red de Alcázar pudiera ser más amplia de lo que pensaban. En febrero de 1942 Calvo fue detenido en medio de un gran escándalo. Sus interrogatorios confirmaron que la red de Alcázar no estaba en realidad formada más que por agentes dobles puestos por el Mi5, que perdió de esta manera una de sus mejores herramientas.</p>

	<p><br />

En junio de 1942 Alcázar empezó a vender información al embajador japonés, proporcionada por una presunta red de agentes que mantenía en América. En realidad solo tenía tres agentes en los <span class="caps">EEUU</span> que nunca le enviaron información alguna, inventándose él mismo la que les ofrecía a los japoneses. Todos los agentes de Alcázar en América estaban controlados de cerca por el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/FBI" title="FBI"><span class="caps">FBI</span></a>, que hasta creó un dispositivo especial, la operación <span class="caps">SPANIP</span>, para ello. Al menos uno de esos agentes, José María Aladrén (nombre en clave <span class="caps">ASPIRIN</span>) trabajó como agente doble para los servicios de información americanos, llegando incluso a ir a España para crear su propia red cuando Alcázar se fue a Alemania.<br />
<br />

Porque en julio de 1944 Alcázar viajó a Alemania sí, lo que no cuenta en sus memorias es que lo hizo ante la presión de los aliados, que obligó a Franco a encarcelar o expulsar a los espías nazis.<br />
<br />

Algunos otros episodios de los que relata Alcázar son  comprobables por otras fuentes, como su colaboración con el <span class="caps">RSHA</span>, por la que se vio envuelto en la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Willi" title="Willi">Operación Willi</a> en la que la gente de Walter Schellenberg intentó secuestrar al duque de Windsor en Portugal. Con su presencia en el búnker, sin embargo, pasa lo mismo que en el caso de Ezquerra, no hay testimonios fuera de sus memorias que la corroboren.<br />
<br />

En otra obra consultada, <em>Madrid, Londres, Berlín. Espías de Franco al servicio de Hitler</em> de Javier Juárez, se nos habla además del verdadero carácter de Alcázar, según se ve, muy lejano al del héroe a lo James Bond que él mismo pensaba que era. Al parecer nuestro hombre no se privaba de demostrar en público su querencia por los nazis, se dejó ver con muchos británicos pronazis y hasta llegó a entrar en un club de Londres vestido de falangista, todo un ejemplo de discreción para ser agente secreto. Pero es que además se relacionaba constantemente con sus agentes secundarios a la vista de todo el mundo, rompiendo cualquier posible estanqueidad de la red, e incluso les escribía cartas con órdenes sin cifrar que, al ser estos agentes topos del Mi5, iban poco a poco cavando su propia tumba. Además, la valija diplomática era también controlada por el Mi5, que hasta llegó a hacerse con un diario que el mismo Alcázar llevaba sin ningún tipo de precaución. Por todo ello, evidentemente lo único que causaba en los agentes británicos era hilaridad, desde luego nunca le pidieron que se uniera a ellos porque, de hecho, ya trabajaba para ellos sin saberlo.<br />
<br />

Hay que tener en cuenta que el Mi5 tenía en sus &#8220;relaciones&#8221; con el espionaje español a algunos de sus mejores hombres, como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kim_Philby" title="Wikipedia">Kim Philby</a> y <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Tomas_Harris" title="Harris">Tomás Harris</a> , el controlador de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Pujol_(Garbo)">Juan Pujol</a> (<span class="caps">GARBO</span>) que sí que fue un agente secreto realmente fundamental para el desarrollo de la guerra.  Harris afirma que los servicios secretos británicos tuvieron controlados a todos los agentes enemigos prácticamente nada más empezar la contienda y, a juzgar por la historia del Alcázar de Velasco, parece razonable pensar que así fue.<br />
<br />

Por lo demás, lo que no se le puede negar a nuestro protagonista es que tenía una gran imaginación. De la <a href="http://www.clarin.com/diario/1998/05/05/i-03201d.htm" title="MB">comprobación de la muerte de Borman</a> en 1998, que parece incuestionable, ya hablamos en la columna dedicada a  Ezquerra, pero Alcázar de Velasco afirma además cosas como que en 1946 los nazis disponían todavía de una flota de más de 30 submarinos, o que Martín Borman drogó y sacó a Hitler del búnker, y que él mismo lo vio en 1953 vivo aunque, eso sí, bastante avejentado.<br />
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&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<br />
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<span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span><br />
<br />

	<ul>
		<li>Alcázar de Velasco, Ángel:<em>Los 7 días de Salamanca</em>. G. Del Toro. Madrid, 1976.</li>
		<li>Alcázar de Velasco, Ángel:<em>Memorias de un agente secreto</em>. Plaza &amp; Janés. Barcelona, 1979.</li>
		<li>Gascón Ferret, Jordi: <em>Alcázar de Velasco: Torrente viaja a Londres</em> en <a href="http://salvaralsoldadogomez.blogspot.com/2007/12/alczar-de-velasco-torrente-viaja.html" title="Gomez">Salvar al soldado Gómez</a></li>
		<li>Harris, Tomás: <em>Garbo:doble agente</em>. Martínez Roca. Barcelona, 2004.</li>
		<li>Holt, Thaddeus: <em>The Deceivers</em>. Orion Books. London, 2004.</li>
		<li>Juárez, Javier: <em>Madrid, Londres, Berlín: Espías de Franco al servicio de Hitler</em>. Temas de hoy. Madrid, 2005.</li>
		<li>Junquera, Natalia: <a href="http://www.elpais.com/articulo/reportajes/fuga/221/muertos/elpepusocdmg/20071021elpdmgrep_3/Tes" title="La fuga">La fuga de los 221 muertos</a></li>
	</ul></p>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1616t.jpg" title="AAV" /></div>Hace algún tiempo escribí aquí mismo una columna sobre <a href="http://librodenotas.com/losanalesperdidos/11962/las-batallas-de-miguel-ezquerra" title="Ezquerra">Miguel Ezquerra</a>, el jefe de los españoles que presuntamente defendieron el búnker de Hitler hasta el final. No conocía por aquel entonces casi nada de otro español que también estuvo en Berlín durante los últimos días del nazismo según sus memorias. Se trata de Ángel Alcázar de Velasco, cuya trayectoria vital es mucho más entretenida si cabe que la de Ezquerra.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2009-03-11T06:44:59Z</published>
		<updated>2009-03-11T11:04:00Z</updated>
		<title type="html">El Faraón y la propaganda</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/15478/la-propaganda-del-faraon" />
		<id>tag:librodenotas.com,2009-02-17:77c262b7562572606450a68115f67ab6/ebdd2c652660de1bce66e9714e45b833</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1497.jpg" title="Ramsés" /><div class='piefotoldn'>Ramsés II</div></div>En los tiempos que nos ha tocado vivir, en los que los medios de comunicación se dedican a  contar la película según quien les paga en vez de a informar, deberíamos estar totalmente curados de espanto respecto a estos temas. Sin embargo resulta curioso descubrir que la cosa ha sido así toda la vida e incluso, pensándolo fríamente, ahora al menos tenemos la opción de hacernos una idea de la realidad confrontando lo que dicen los unos y los otros con nuestra propia experiencia. Hace unos meses, leyendo para escribir sobre <a href="http://librodenotas.com/losanalesperdidos/15245/la-guerra-de-troya" title="Troya">la guerra de Troya</a> volvió a caer en mis manos una historia no menos interesante que la que relata Homero y que tiene mucho que ver con el uso de la propaganda en los tiempos más remotos. Se trata de la historia de la batalla de Kadesh.</p>

	<p>La batalla de Kadesh es sin duda una de las más importantes para los historiadores, aunque no apareciera en su día en mi lista de <a href="http://librodenotas.com/losanalesperdidos/11125/batallas-decisivas" title="decisivas">batallas decisivas</a>, la batalla de Kadesh es importante por ser la primera de la que se dispone suficiente información como para reconstruir su desarrollo con bastante detalle aunque, como veremos después, haya distintas interpretaciones. Es también la batalla que da origen al primer tratado entre dos grandes naciones del que se tiene constancia escrita por ambos lados y, además, es un ejemplo de cómo se utilizaba en la antigüedad la información y la limitada capacidad de la gente para acceder a ella.</p>

	<p>La batalla de Kadesh se produjo en el quinto año del reinado del faraón <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rams%C3%A9s_II" title="Ramses">Ramsés II</a> de Egipto, no hay acuerdo en la fecha absoluta que eso indica, se duda entre los años 1295 o 1274 A.C., siendo esta última la más utilizada entre las fuentes que he consultado. La batalla fue el último episodio de una guerra por el control de la costa siria entre los imperios egipcio e hitita, que eran los predominantes en aquella época.<br />
El conflicto había surgido cuando los hititas, aprovechando la debilidad de los últimos faraones de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dinast%C3%ADa_XVIII" title="XVIII"><span class="caps">XVIII</span> dinastía</a>, se hicieron con parte de los dominios egipcios en Siria que incluían la ciudad de Kadesh. Los primeros faraones de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dinast%C3%ADa_XIX_de_Egipto" title="XIX"><span class="caps">XIX</span> dinastía</a> trataron de recuperar el terreno perdido y mantuvieron un tira y afloja con los reyes hititas que llegaría a su culminación con la batalla que voy a relatar.</p>

	<p>Como decía, en el quinto año del reinado de Ramsés II, el ejército del faraón se dirigió hacia Siria para unirse a las fuerzas del rey Bentesina de los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Amorreos" title="amorreos">amorreos</a>, que se había aliado con el rey egipcio para combatir al hitita <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Muwatallis_II" title="Muwatalli">Muwatalli II</a>. El ejército egipcio estaba formado por unos veinte mil hombres y unos dos mil carros de combate, divididos en cuatro cuerpos con el nombre de sus dioses <em>Amón</em>, <em>Ra</em>, <em>Ptah</em> y <em>Suteh</em>. Frente a él, el ejército de Muwatalli lo formaban un número similar de hombres y carros reclutados en todos los rincones del imperio hitita.</p>

	<p>Hacia finales de mayo, la división <em>Amón</em> que marchaba al frente del ejército egipcio llegó a las proximidades de Kadesh, siendo informado el faraón por unos beduinos de que el ejército hitita no había llegado aún. Aquello era muy importante, porque el primer ejército en llegar al lugar de la “cita” tendría más tiempo para descansar antes de la batalla. De manera que el faraón mandó construir un campamento defensivo para esperar a las demás divisiones que aun debían tardar unos días.<br />
Sin embargo, poco después de haber montado el campamento, unos exploradores egipcios capturaron a dos espías hititas que, bajo tortura, confesaron que el grueso del ejército de Mutawalli se encontraba oculto detrás de la ciudadela de Kadesh.<br />
Ante tales noticias, el faraón envió urgentemente mensajeros para que las divisiones <em>Ra</em> y <em>Ptah</em> forzaran la marcha y se les unieran antes de que los hititas les atacaran.</p>

	<p>A la mañana siguiente, cuando la división <em>Ra</em> se aproximaba en orden de marcha al campamento, los carros hititas cruzaron el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Orontes" title="Orontes">río Orontes</a> y atacaron su flanco derecho por sorpresa, aniquilándola. Los hititas utilizaban un tipo de carro más pesado que el de los del faraón, tripulado por tres hombres en vez de los dos de los egipcios y, a diferencia de éstos, su táctica era la de atacar en masa arrollando lo que se pusiera por medio.<br />
Tras destrozar la división <em>Ra</em>, los hititas giraron hacia el norte con intención de atacar el campamento del faraón. Los hombres de la división <em>Amón</em> vieron con terror como se les echaban encima los supervivientes de Ra perseguidos de cerca por los carros hititas. Sin embargo, las zanjas y defensas formadas por escudos del campamento egipcio lograron detener a gran parte de los carros, que quedaron embotellados mientras sus compañeros, más interesados en saquear el campamento que en la batalla, perdían la ocasión de aniquilar completamente  otra división del ejército egipcio.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1498.jpg" title="Ramesseum" /><div class='piefotoldn'>El Ramesseum</div></div>En aquellos momentos parece que Ramsés consiguió mantener la sangre fría y, reagrupando sus carros un poco más al norte, lanzó un contraataque mortal sobre los carros hititas atrapados en el embotellamiento, los cuales no tuvieron más remedio que batirse en retirada perseguidos ahora por los egipcios.<br />
Viendo en ello una oportunidad de oro de obtener la victoria, Muwatalli hizo entonces cruzar el río a una fuerza formada por sus últimos carros, en la que iban la mayoría de los nobles hititas, con la intención de acabar con lo que quedaba del campamento y aliviar la persecución del grueso de sus fuerzas. Y el campamento del faraón  estaba otra vez a punto de caer cuando, de improviso, llegaron por el norte los <em>Ne´arin</em>, a los que se ha identificado con una fuerza de aliados amorreos o bien con la división <em>Suteh</em>, que habría seguido un curso paralelo a las otras tres para facilitar su aprovisionamiento en la marcha. Sea como fuere, la nueva fuerza recién llegada en unión de los carros del faraón que volvían rechazó a los hititas que tuvieron que volver a cruzar el río con grandes pérdidas.<br />
En este punto la batalla habría terminado con un empate táctico. El rey hitita contaba solo con su infantería, y los egipcios habían perdido dos divisiones de cuatro, de modo que ante la imposibilidad de continuar la campaña se tuvieron que retirar.</p>

	<p>Aunque esa es la interpretación que se ha venido haciendo de las fuentes egipcias, éstas son confusas y a lo largo de los años se han dado otras no menos posibles por lo que sabemos. Así, para <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/C._W._Ceram" title="Ceram">C.W. Ceram</a> en los años sesenta, el faraón habría logrado a duras penas abrirse paso y enlazar con el resto de su ejército, siendo el resultado una gran derrota egipcia. En la actualidad se piensa que, al igual que los egipcios, Muwatalli esperaba que llegaran todas sus fuerzas para iniciar una batalla siguiendo el rígido protocolo obligado en las batallas de la época que no contemplaba los ataques por sorpresa como algo admisible. Sin embargo, una pequeña fuerza de carros mandada a explorar el campamento egipcio se encontró de pronto con la columna de <em>Ra</em>, a la que atacó más por inercia que por táctica. La prueba es la no presencia de la infantería hitita tras los carros para acabar el trabajo de éstos. Luego, los carros, siguieron su marcha hacia el campamento que era su objetivo, donde sus hombres se desmandaron en busca de botín y acabaron siendo derrotados. Sin todo su ejército presente, Muwatalli no tuvo más remedio que lanzar una pequeña fuerza <em>ad hoc</em> en ayuda de la primera, y también fue derrotada. Sin embargo, el ejército egipcio había perdido dos divisiones contra una pequeña fuerza, mientras los hititas seguían llegando y concentrándose.</p>

	<p>Al final el faraón optó por volver a Egipto tras diezmar a los supervivientes de su ejército por “cobardía”. Siendo también la primera vez que aparece en la historia una costumbre que luego sería utilizada frecuentemente por los romanos. Ramsés se retiró perseguido por una fuerza hitita y la rebelión en sus tierras sirias estalló poco después, pasándose el rey Bentesina entre otros al enemigo.<br />
Con todo lo que hoy sabemos, la batalla de Kadesh fue una humillante derrota para los egipcios. Sin embargo, durante siglos, las fuentes egipcia las consideraron la mayor victoria de todos los tiempos.</p>

	<p>Las fuentes que nos han llegado sobre la batalla son dos papiros: el denominado poema de Pentaur (por el copista que lo transcribió) y el llamado boletín de Kadesh; además de las representaciones de la batalla en los muros de los templos de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carnac_-_Egipto" title="Karnak">Karnak</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Luxor" title="Luxor">Luxor</a> y el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ramesseum" title="Ramesseum">Ramesseum</a>. En ellas se nos da una visión muy diferente de la historia. Sobre todo en el poema de Pentaur, se nos muestra a un Ramsés que, abandonado por todos, lucha él solo a brazo partido contra “cientos de miles” de hititas, logrando convertir la derrota en gloriosa victoria. Algunas partes del poema son más parecidas a una historia de superhéroes que a otra cosa:</p>

	<p><em>“ Cuando el rey miró hacia atrás, vio que estaba rodeado por 2.500 carros, y que le habían cortado la retirada una multitud de guerreros del miserable país de Hatti y de los numerosos países aliados suyos [&#8230;]”.</em></p>

	<p>Abandonado por todos, el rey se encomienda a sus dioses y se lanza a la batalla en solitario:</p>

	<p><em>“[&#8230;]  Soy como Mentu; mis flechas vuelan hacia la izquierda y lucho a derecha. Ante mis enemigos me yergo como Baal en la hora de la venganza. He aquí que los atelajes que un momento antes me rodeaban yacen deshechos ante mis caballos. Ninguno de mis enemigos ha podido hacer uso de la mano para combatirme, el miedo les paraliza el corazón, y los brazos han perdido el vigor. Ya no pueden disparar sus flechas y les falta fuerza para hacer uso de sus lanzas. Los precipito al agua como si fuesen cocodrilos; caen unos encima de otros y los voy matando como bien me parece.”</em></p>

	<p><em>“[&#8230;] Pasé a cuchillo y maté a todos los que se me pusieron delante, y mientras tanto oía cómo se gritaban unos a otros: “El que está entre nosotros no es un hombre, sino Suteh, el fuerte; Baal se ha encarnado en él y sus hazañas no son propias de un ser humano. Jamás un solo hombre sin infantes ni carros de combate había logrado vencer a centenares de miles de soldados enemigos [&#8230;]”</em></p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1499.jpg" title="Faraón" /><div class='piefotoldn'>El Faraón guerrero en Kadesh</div></div>De forma parecida hablan las ilustraciones de los templos, en las que se ve a un Ramsés de tamaño gigantesco que arroja a las aguas del Orontes a cientos de sus enemigos. Pero además, el poema continúa relatando que después de la batalla Muwatalli envía a dos de sus hombres para pedir clemencia al gran faraón: “El país de Hatti yace a tus pies”, le dicen siempre según las palabras del poeta. Y el faraón consiente en hacer la paz y “dejarles vivir”. Cosa bastante extraña para alguien que poco antes había matado con sus manos a casi todo el ejército enemigo.<br />
Sin embargo, la historia nos dice como vimos que el faraón se tuvo que retirar ignominiosamente, lo que hace más creíble que consintiera en llegar a un acuerdo. El rey hitita, por otra parte, estaba más preocupado tras derrotar al egipcio de las amenazas que se cernían sobre otras fronteras de su imperio, lo que probablemente salvó a Egipto de una invasión. De hecho los hititas conservaron Kadesh y el resto de Siria tras la batalla, lo que indica una vez más de qué lado se había decantado la suerte.</p>

	<p>Unos años después Ramsés firmaría un <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Qadesh" title="Tratado">tratado</a> definitivo con el nuevo rey hitita <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hattusil_III" title="hattusil">Hattusil <span class="caps">III</span></a> que mantendría la paz en la zona hasta la llegada de los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pueblos_del_Mar" title="Pueblos del mar">pueblos del mar</a> y que ha llegado a nosotros en sus dos versiones. Además Ramsés aceptó como esposa principal a una hija del rey hitita, cosa rara para tratarse de la hija del rey de un país derrotado.</p>

	<p>Pese a todo lo anterior, en el país del Nilo la terrible derrota se borró de los anales y se mantuvo en los muros de los templos como una gran victoria. Con la posterior caída del imperio hitita, su versión de los hechos no sería conocida hasta el siglo <span class="caps">XIX</span> cuando sus ciudades volvieron a la luz y los hallazgos arqueológicos permitieron una lectura crítica de las fuentes egipcias, con lo que al final Ramsés logró un gran éxito propagandístico.</p>

	<p>Con todo, tampoco es la única vez que los egipcios trataron de borrar de la historia lo que no les convenía. Algo similar se intentó hacer con Amenofis IV o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Akenat%C3%B3n" title="Akenatón">Akenatón</a>, el rey hereje, o con la reina <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hatshepsut" title="Hatshepsut">Hatshepsut</a>, ambos de la <span class="caps">XVIII</span> dinastía, que fueron borrados de los anales.  También los griegos trataron, como vimos en otra columna de borrar de la historia a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Erostrato" title="Eróstrato">Eróstrato</a> y ultimamente se habla mucho de la costumbre que tenía Stalin de eliminar de sus fotografías a individuos caídos en desgracia. Como vemos, la de la batalla de Kadesh es solo una de las primeras ocasiones en los que se usaron esos métodos. Parece eso sí que lo que tienen en común todas ellas es que al final la verdad prevaleció, aunque nos quedamos con la duda de cuantas historias falseadas se habrán dado por válidas y perduran así aún hoy.</p>

	<p>Evidentemente no es lo mismo convencer a una población analfabeta en la que solo unos pocos escribas pueden conocer la historia de primera mano y transmitirla que tratar de colarles un cuento como el de la batalla de Kadesh a gente que sabe leer y puede apoyar su capacidad de juicio en gran número de fuentes diferentes. ¿O sí? Quiero creer que no, pero a veces el día a día me hace sospechar que los viejos métodos funcionan mejor que nunca.<br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>

	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Qadesh" title="Quadesh">Batalla de Quadesh</a> en Wikipedia.</li>
		<li><a href="http://www.egiptologia.com/secciones/historia/el-poema-de-pentaur-y-el-boletin-de-guerra/pagina-3.html" title="Boletín">Boletín de Kadesh</a>.</li>
		<li>Ceram, C.W. <em>El misterio de los hititas</em>. Destino. Barcelona 1983.</li>
		<li>Healy, Mark. <em>The Warrior Pharaoh: Rameses II and the Battle of Quadesh</em>. Osprey. Oxford, 2000.</li>
		<li><a href="http://www.egiptologia.com/secciones/historia/el-poema-de-pentaur-y-el-boletin-de-guerra/pagina-2.html" title="Pentaur">Poema de Pentaur</a>.</li>
		<li>Vázquez Hoys, Ana María. <em>Historia Antigua Universal. Próximo Oriente y Egipto. Tomo I (2ª parte)</em>. <span class="caps">UNED</span>. Madrid, 2001.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p>En los tiempos que nos ha tocado vivir, en los que los medios de comunicación se dedican a  contar la película según quien les paga en vez de a informar, deberíamos estar totalmente curados de espanto respecto a estos temas. Sin embargo resulta curioso descubrir que la cosa ha sido así toda la vida e incluso, pensándolo fríamente, ahora al menos tenemos la opción de hacernos una idea de la realidad confrontando lo que dicen los unos y los otros con nuestra propia experiencia. Hace unos meses, leyendo para escribir sobre &#8220;la guerra de Troya, volvió a caer en mis manos una historia no menos interesante que la que relata Homero y que tiene mucho que ver con el uso de la propaganda en los tiempos más remotos. Se trata de la historia de la batalla de Kadesh.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2009-02-11T06:04:11Z</published>
		<updated>2009-02-11T16:45:33Z</updated>
		<title type="html">¿En qué fallamos?</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/15443/en-que-fallamos" />
		<id>tag:librodenotas.com,2009-02-11:77c262b7562572606450a68115f67ab6/c450e74caed755088aa6dd92a92f514f</id>
		<category term="Ciencia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1494.jpg" title="Darwin" /><div class='piefotoldn'>Charles Darwin</div></div>Últimamente y debido al bicentenario de Charles Darwin, arrecian en la red de redes las discusiones entre internautas que defienden la teoría de la evolución e internautas creacionistas. En una de estas se preguntaba hace poco si merece la pena argumentar con los creacionistas. Yo creo que sí, al menos mientras los creacionistas sigan alegando que la evolución es “solo una teoría” tan válida como el creacionismo, que hay muchos científicos que opinan lo mismo y, sobre todo, mientras sigan haciéndolo en medios de comunicación que llegan a tanta gente como la TV o internet, creo que debe haber alguien que le diga a esa gente que esos señores mienten. Muchas veces no nos queremos meter en esas discusiones porque pensamos que no merece la pena porfiar con personas que, en el mejor de los casos, no han leído un libro de biología en su vida; hay trolls en el ciberespacio capaces de discutir sobre la existencia de Dios sin haber pasado nunca del argumento ontológico de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Anselmo_de_Canterbury" title="Anselmo">Anselmo de Canterbury</a>, y sin saber que fue refutado hace eones. El problema es que, si no entramos, las palabras que quedarán serán solo las de ese tipo de gente. La cuestión es parecida al caso de los libros de Pío Moa; como casi ningún historiador serio se “rebaja” a discutir sus sandeces, en internet es frecuente la especie de que nadie ha sido capaz de refutar sus teorías.<br />
Por otro lado, en una sociedad en la que es obligatorio estudiar hasta los dieciséis años, es tremendo leer las cosas que se leen a veces. Da la impresión de que tanto los profesores como los que tenemos algunos conocimientos sobre el tema fallamos a la hora de explicar una serie de conceptos claves que no llegan a fijarse en las molleras de algunos.</p>

	<p>Fallamos a la hora de explicar que la evolución no es una teoría como otra cualquiera, fallamos en explicar que la evolución, el hecho de que los seres vivos que habitan actualmente en nuestro planeta descienden de organismos más sencillos del pasado remoto, es algo de lo que tenemos un nivel de certeza similar al que tenemos de la ley de la gravitación universal gracias a las toneladas de pruebas acumuladas en estos dos siglos. Fallamos en explicar esas pruebas al parecer, en recordar el registro fósil, las similitudes anatómicas, la embriología, los casos de órganos homólogos, etc; pero también las pruebas que ha aportado la biología molecular, la microbiología; la evolución es algo que podemos ver en acción en un laboratorio. Solo con aplicar un antibiótico a un cultivo de una bacteria en una <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Placa_de_Petri" title="Petri">placa de Petri</a>, seleccionamos las bacterias resistentes y matamos a todas las demás. La bacterias que han obtenido la resistencia mediante una mutación se multiplican y acaban por ser las que prevalecen. Eso lo saben muy bien los médicos, que actualmente se encuentran embarcados en una cruzada contra la automedicación que produce microorganismos casi inexpugnables a fuerza de matar a todos los demás. Fallamos también en rebatir a los que dicen que hay muchos científicos que no creen en la evolución cuando hasta el diseño inteligente admite la evolución, aunque guiada por una mano fantasma.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1495.jpg" title="Archaeopteryx" /><div class='piefotoldn'>Fósil de Archaeopteryx</div></div>Patinamos al parecer al explicar una serie de conceptos que se confunden constantemente. Por ejemplo que si hay algo que no se conoce con un nivel total de certeza son los mecanismos con los que actúa la evolución, no la evolución en sí. Darwin habló de la evolución por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Selecci%C3%B3n_natural" title="SN">selección natural</a> y también por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Selecci%C3%B3n_sexual" title="SS">selección sexual</a>. La selección natural consiste en que los individuos sufren mutaciones que les aportan caracteres que pueden hacer más fácil o más difícil su adaptación al medio. Si la hacen más fácil, es más probable que se reproduzcan y por tanto que esa mutación pase a su descendencia. La selección sexual es la que realizan las hembras de la especie al elegir sus parejas por unas determinadas características. En el caso de la selección natural sí que se puede decir que hay científicos que no están seguros al cien por cien de que sea el único mecanismo que actúe, en la actualidad se habla de saltos evolutivos bruscos y de transferencia transversal de material genético entre especies por poner algunos ejemplos. Pero ello no quita para que se esté de acuerdo en que la selección natural de Darwin es el mecanismo principal. Porque además todos los adelantos biológicos desde su época, como pueden ser las <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Leyes_de_Mendel" title="LG">leyes de la genética de Mendel</a>, el descubrimiento del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81cido_desoxirribonucleico" title="ADN"><span class="caps">ADN</span></a> y de cómo funcionan los genes, etc, son en lo esencial consistentes con sus teorías y lo único que han ido haciendo es dar más luz sobre los mecanismos íntimos del proceso.</p>

	<p>Muchas veces no sabemos explicar de forma comprensible lo que es una especie y el fenómeno de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Especiaci%C3%B3n" title="esp">especiación</a>, cuando es algo tan sencillo como poner el ejemplo de dos poblaciones separadas de la misma especie que, con el tiempo, cambian tanto que no son ya capaces de reproducirse entre ellos por causas meramente físicas o de otros tipos. Cualquier niño de cuarto de primaria sabe que una especie es un conjunto de seres vivos capaces de reproducirse entre ellos y obtener descendencia fértil a su vez. El argumento más frecuente que nos encontramos es que nadie ha visto formarse una especie de otra, y ahí es donde debemos hablar de otros dos temas que son difíciles de enfrentar, el tiempo y la simplificación.</p>

	<p>Es complicado, lo comprendo, hacerse una idea de la cantidad de tiempo de la que hablamos cuando el tema es la evolución. Algunos pretenden que las especies evolucionen delante de sus narices y, cuando les dices que de hecho lo hacen y les pones el ejemplo de las bacterias y los antibióticos, o el de los pinzones de Darwin, estudiado por gran cantidad de investigadores desde su época, te dicen que no se han producido nuevas especies. Claro que no, la cuestión es que el tiempo necesario para que se produzcan nuevas especies en seres superiores es del orden de los millones de años, no de un par de siglos. Así, se discute sobre si el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Homo_erectus" title="HE">Homo Erectus</a> y el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Homo_habilis" title="HA">Homo Hábilis</a> podrían haber formado parte o no de la especie humana. La cuestión es que nadie podrá jamás cruzar miembros de esas especies para averiguarlo. Y sobre este tema suelen también aflorar comentarios en torno al registro <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fosilizaci%C3%B3n" title="fósil">fósil</a>. Hay al parecer quien piensa que existen fósiles de todos los seres vivos que alguna vez existieron sobre la tierra. Y nosotros no explicamos bien que el proceso de fosilización es algo excepcional que requiere condiciones excepcionales y que, por tanto, tenemos fósiles de una parte ridículamente pequeña de esos seres vivos de tiempos remotos. Y parece que tampoco sabemos dar a entender que, aún con esa terrible falta de datos, existen fósiles que son claras transiciones entre diferentes grupos de seres vivos, como puede ser el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archaeopteryx" title="Arch">Archaeopteryx</a> entre los reptiles y las aves.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1496.jpg" title="Homo" /><div class='piefotoldn'>Cráneo de Homo Erectus</div></div>Y si el tiempo es un enemigo duro de roer, la simplificación es sin duda el más terrible y  marrullero de todos. Explicar que Dios creó el mundo en seis días y al séptimo descansó es simple, es casi un eslogan publicitario que nos podemos tragar sin demasiada elaboración por parte de nuestro cerebro. Explicar la evolución debidamente es un poco más arduo. Requiere un poco de pensamiento activo por parte del oyente, requiere que el oyente se enfrente a cantidades de tiempo abstractas, a veces difíciles de concebir, a conceptos con cierta complejidad como selección natural, mutación, etc. Muchas veces el concepto que uno tiene sobre la evolución es la famosa simplificación “el hombre viene del mono” y parece que es que en algún momento indeterminado entre la Segunda Guerra Mundial y el jueves pasado una mona parió un ser humano. Es complejo entender que en realidad lo que sucede es que el hombre y el mono proceden de un antepasado común de hace millones de años. Y parece que fallamos al explicarlo. La pregunta ¿por qué no vemos evolucionar a las especies? Sería también parte de la simplificación. Y en la simplificación está en estos momentos el mayor ataque a la evolución. El hecho de que no seamos capaces de comprender, en teoría, como algo tan complejo ha podido ser creado sin la actuación de un diseñador es el recurso más frecuente que utilizan los creacionistas. Lo malo, para ellos, es que hay mentes más complejas, o menos acomodaticias, que sí son capaces de pensar en teorías sobre como se formó <a href="http://www.sindioses.org/cienciaorigenes/bookjehova03.html" title="ojo">el ojo</a>, una de las favoritas de los creacionistas, o los cilios y los flagelos. Y lo malo, para el resto, es que no hay al parecer mucha gente dispuesta a profundizar lo suficiente por su cuenta para llegar a ver según qué trampas de los que se sirven de la simplificación.</p>

	<p>Habrán notado que en todo momento he hablado de los conceptos que somos al parecer incapaces de explicar debidamente y que deberían ser conocidos por cualquier adulto. Y prefiero pensar que somos los demás los que fallamos al explicarlos por cortesía, como prefiero decir ¿me explico? Antes que ¿lo entiendes? Lo segundo puede hacer parecer que uno supone estúpido a su interlocutor, cosa que muchas veces se me pasa por la cabeza, no crean, cuando me veo explicando en un foro de internet a supuestos adultos cosas que mi sobrino de nueve años entiende perfectamente y que se pueden dominar en unas horas solo con molestarse en leer.<br />
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	<p><span class="caps">TRES</span> <span class="caps">LIBROS</span> <span class="caps">QUE</span> <span class="caps">RECOMIENDO</span></p>

	<ul>
		<li>Arsuaga, José Luis. <em>El enigma de la esfinge.</em> Plaza &amp; Janés. Barcelona, 2001.</li>
		<li>Dawkins, Richard. <em>Escalando el monte improbable.</em> Tusquets. Barcelona, 1998.</li>
		<li>Weiner, Jonathan. <em>El pico del pinzón.</em> Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. Barcelona, 2002.</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p>Últimamente y debido al bicentenario de Charles Darwin, arrecian en la red de redes las discusiones entre internautas que defienden la teoría de la evolución e internautas creacionistas. En una de estas se preguntaba hace poco si merece la pena argumentar con los creacionistas. Yo creo que sí, al menos mientras los creacionistas sigan alegando que la evolución es “solo una teoría” tan válida como el creacionismo, que hay muchos científicos que opinan lo mismo y, sobre todo, mientras sigan haciéndolo en medios de comunicación que llegan a tanta gente como la TV o internet, creo que debe haber alguien que le diga a esa gente que esos señores mienten. </p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2009-01-11T09:31:58Z</published>
		<updated>2009-01-12T16:40:16Z</updated>
		<title type="html">La guerra de Troya</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/15245/la-guerra-de-troya" />
		<id>tag:librodenotas.com,2009-01-11:77c262b7562572606450a68115f67ab6/f462df78d66a39b7f4108a439a3d1913</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1467.jpg" title="Schliemann" /><div class='piefotoldn'>Heinrich Schliemann</div></div>Hace algún tiempo dediqué una entrada a la búsqueda de lo que había detrás de las leyendas artúricas. Hace poco, viendo un telefilm basado en la vida y andanzas de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Heinrich_Schliemann" title="Schliemann">Heinrich Schliemann</a>, el descubridor de Troya, se me ocurrió que sería interesante hacer algo parecido con la guerra de Troya. Después de todo, si sobre el rey Arturo se ha gastado tinta a lo largo de la historia, probablemente no es nada comparada con la que se ha usado en torno a la que es la base de las primeras epopeyas de la cultura griega y, por tanto, de la europea, la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Il%C3%ADada" title="Ilíada">Ilíada</a> y la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Odisea" title="Odisea">Odisea</a>.<br />
Sobre el posible núcleo de hechos reales en los que se basan los poemas homéricos se sabe bastante poco. En realidad hasta el siglo <span class="caps">XIX</span> había cierto consenso en que debía considerarse la historia de la guerra de Troya un mito y no una fuente histórica. Entonces llegó Heinrich Schliemann y lo cambió todo.</p>

	<p>Sobre la personalidad de Schliemann también se han vertido ríos de tinta. Rico comerciante alemán hecho a sí mismo, cuenta en sus diarios como se obsesionó desde niño con la guerra de Troya y no paró hasta reunir una fortuna que le permitiera encontrar la perdida ciudad de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pr%C3%ADamo" title="Príamo">Príamo</a>. Si bien sus biógrafos dudan mucho hoy en día de la veracidad de esa obsesión infantil, el caso es que en 1870 descubrió las ruinas de Troya en la colina turca de Hissarlik. En realidad ya anteriormente otros habían situado la ciudad perdida en aquella colina, puesto que se conocía como el asentamiento de la Ilión histórica de la época helenística y romana, visitada en sus tiempos por Alejandro Magno, César y Augusto entre otros y que estuvo poblada hasta el siglo <span class="caps">XIII</span>. Schliemann de hecho compró parte de la colina al diplomático inglés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Frank_Calvert" title="Clavert">Frank Calvert</a>, que estaba convencido de que allí se encontraba Troya.<br />
El comerciante alemán excavó en Hissarlik en diversas campañas entre 1870 y 1890, el año de su muerte, y sacó a la luz no una ciudad, sino al menos nueve en diversos estratos, poblados más o menos a partir del año 3000 antes de Cristo. Ganó con ello fama mundial y un puesto destacado en la historia de la arqueología pese a lo controvertido de sus métodos que, al menos al principio de sus excavaciones, pudieron hacer que se perdieran piezas de inestimable valor. <br />
Schliemann no tenía dudas de que se encontraba ante la ciudad que describe <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Homero" title="Homero">Homero</a>. Al principio, pensó que la ciudad de la Ilíada era la conocida como Troya II, aunque poco antes de su muerte reconoció que aquel estrato era mucho más antiguo.</p>

	<p>Tras la muerte de Schliemann, le sucedió su mano derecha, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Wilhelm_D%C3%B6rpfeld" title="Dorpfeld">Wilhelm Dörpfeld</a>, que excavó en Troya entre 1893 y 1894. Dörpfeld llegó a la conclusión de que la ciudad de Príamo era Troya VI, con mucho la más monumental de todas las halladas.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1465.jpg" title="Dorpfeld" /><div class='piefotoldn'>Wilhelm Dörpfeld</div></div>Tras él, continuó las  excavaciones un equipo de la Universidad de Cincinnati, dirigido por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carl_Blegen" title="Blegen">Carl William Blegen</a>, entre 1932 y 1938. Blegen llegó a la conclusión de que Troya VI había sido destruida parcialmente por un terremoto y no por una guerra. No obstante, encontró indicios de un gran incendio en Troya <span class="caps">VII</span>a, cuyo final data más o menos del año 1200 A.C., una fecha que coincide  bastante bien con la dada por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Erat%C3%B3stenes" title="Eratostenes">Eratóstenes</a> en la antigüedad, que situaba la caída de Troya en el año 1184 A.C., aunque la variedad de fechas dadas por los antiguos para el hecho, que van desde el 1346 al 1127 A.C. hace que sea más capricho que otra cosa el darle especial valor a una de ellas. El caso es que desde la época de Blegen se considera Troya <span class="caps">VII</span>a la candidata ideal para ser la ciudad arrasada por la guerra de Troya.</p>

	<p>Por último, en 1988 comenzaron nuevas excavaciones a cargo de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Manfred_Korfmann" title="Korfmann">Manfred Korfmann</a> de la Universidad de Tubinga. Korfmann halló restos de lo que sería una gran ciudad inferior fuera de las murallas de la ciudadela. Encontró también restos de varios fosos defensivos e indicios de una muralla externa (esto último bastante controvertido) que habrían rodeado la ciudad inferior en la época de Troya VI y Troya <span class="caps">VII</span>a. Hasta entonces, una de las principales pegas que se le ponían a la localización de Troya en Hissarlik era el pequeño tamaño de las ruinas, que para muchos no podían corresponder a las de la gran ciudad cantada por Homero. Korfmann le daba a Troya una superficie de 270.000 metros cuadrados y extrapolaba una población de unos 10.000 habitantes, que podían subir a 50.000 si se contaba a los de la región circundante que acudirían en caso de asedio.</p>

	<p>Para el arqueólogo de la Universidad de Tubinga, Troya <span class="caps">VII</span>a había sido tomada por la fuerza. Aparte de los restos del incendio, creyó ver signos del asedio en varias grandes ánforas subterráneas que serían para él almacenes construidos para guardar víveres. También se encontraron lo que definió como montones de proyectiles para hondas, que no habrían sido dejados allí por un defensor de salir triunfante, pero sí por un invasor. No obstante Korfmann pensaba por los nuevos tipos de cerámica encontrados en Troya <span class="caps">VII</span>b, que el ataque a Troya <span class="caps">VII</span>a lo había llevado a cabo un pueblo de los Balcanes. Creía también que, dada la situación estratégica de la ciudad, en realidad había habido muchas guerras de Troya y es difícil saber cual sería la narrada por Homero.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1464.jpg" title="Blegen" /><div class='piefotoldn'>Carl William Blegen</div></div>Otro problema que abordó Korfmann fue la de la pertenencia de Troya VI y <span class="caps">VII</span>a a una cultura anatólica por los hallazgos cerámicos, más relacionada con los poderes imperantes en la Anatolia de la época, esto es, con el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_hitita" title="Hititas">Imperio Hitita</a>, que con los griegos <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mic%C3%A9nicos" title="Micenicos">micénicos</a>.  Hasta entonces Blegen había considerado que Troya había sido de cultura más relacionada con los pueblos griegos que con los que por su situación habría sido más normal que lo estuviese. Era interesante buscar en las fuentes hititas, más que nada porque la única conexión entre Hissarlik y Troya era que aquel había sido el lugar de la Ilión clásica, y se pensaba que ésta estaba construida en el mismo sitio que la Troya homérica. </p>

	<p>En las fuentes hititas y egipcias se habían encontrado referencias a los aqueos, llamados Ahhijawa por los hititas, parece que el rey <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hattusili_III" title="hattusili">Hattusili <span class="caps">III</span></a> (1265-1240 A.C.) mantenía correspondencia con un rey de este pueblo al que consideraba un igual. También en las fuentes hititas se hace referencia a Wilusa o Wilios, un estado que habría cerrado un tratado de vasallaje con el rey hitita <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Muwatallis_II" title="Muttawali">Mutawalli II</a> (1290-1272 A.C.). Aparte del parecido entre Wilios e Ilión, se ha querido ver en el nombre del gobernante que firma el tratado con los hititas, Alaksandu, un parecido con Alejandro o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Paris" title="Paris">Paris</a>, el hijo de Príamo. Wilusa aparece también como aliado de los hititas en la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Kadesh" title="Qadesh">batalla de Qadesh</a> (1274 A.C.), y en el tratado de Alaksandu se cita al dios Appaliunas, que se ha identificado con <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Apolo" title="Apolo">Apolo</a>, dios venerado en la Tróade según la Ilíada. También se cita unos santuarios-fuente llamados Kaskal Kur que se han identificado con unas cuevas manantiales de Troya. Por último se cita también en las fuentes hititas a Pijamaradu, el suegro del representante del de rey de Ahhijawa en Milawanda (Mileto), que habría atacado la zona de Troya, por lo que tuvo que intervenir Hattusili <span class="caps">III</span>.</p>

	<p>En realidad todo este entramado es bastante débil. Hay otros autores como Dieter Hertel que ven en el parecido Wilios-Ilión más el mismo deseo de los arqueólogos de hallar algo concreto que una verdadera relación. Para Hertel la Wilusa de las fuentes hititas no se puede identificar con Troya porque según esas mismas fuentes se sitúa al Sudoeste de Anatolia y no al Noroeste. Los parecidos de Alaksandu con Alejandro o de Appaliunas con Apolo son circunstanciales e incluso, en el último caso, artificiales, dado que en el texto hitita solo se conserva el final del nombre del dios, esto es, …Appaliunas. Hertel es, de hecho, muy crítico con todas las teorías de Korfmann. No cree que los fosos encontrados en torno a la ciudad inferior fueran defensivos, ni que haya base para considerar que Troya <span class="caps">VII</span>a fue tomada por la fuerza.  Tampoco le parece que haya hallazgos suficientes para afirmar algún tipo de conexión fuerte entre Troya y los hititas.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1466.jpg" title="Korfmann" /><div class='piefotoldn'>Manfred Korfmann</div></div>Con todo ello, llegamos a la conclusión de que lo que sabemos sobre un hecho histórico que pueda ser la base de las epopeyas homéricas es casi nada. Sabemos que Troya VI fue destruida por un terremoto y que Troya <span class="caps">VII</span>a fue arrasada por un gran incendio que algunos atribuyen a un ataque, pero otros como Hertel solo a causas fortuitas. Parece que los desastres naturales eran bastante comunes en la zona y la época a que nos referimos. Sabemos que después, en Troya <span class="caps">VII</span>b, aparece un nuevo tipo de cerámica más primitiva que la que se producía en Troya <span class="caps">VII</span>a, que procede de los Balcanes. Y a partir de ahí todo son especulaciones.</p>

	<p>La idea general sería que Troya <span class="caps">VII</span>a habría caído en un ataque de la civilización micénica, identificada con los Ahhijawa de los hititas, debido al control que os troyanos ejercían sobre el estrecho de los Dardanelos, aunque no hay suficientes restos micénicos en la ciudad que confirmen ese ataque. Dieter Hertel cree que el mito de Troya tiene que ver con la colonización de la Tróade por los eolios, pueblo griego que se estableció en la zona unos doscientos años después de la caída de Troya  <span class="caps">VII</span>a. En principio habrían sido rechazados por las murallas de Troya, pero luego, tras otro incendio que acabó con Troya <span class="caps">VII</span>b, se habrían asentado allí, mezclándose con la debilitada población y llegando a predominar con el tiempo. Al final habría surgido el mito de que este predominio se inició en una guerra victoriosa que nunca existió. <br />
Otros incluso niegan la identificación de Hissarlik con el lugar de la guerra de Troya cantada en la Ilíada. Aparte de la Ilíada y la Odisea, la guerra de Troya se narra en otras muchas composiciones menores entre las que destacan las llamadas <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cipria" title="Cipria"><em>Cipria</em></a>. En ellas se nos habla de dos expediciones, la primera confunde Troya con la ciudad de Teuthrania más al sur y la saquea, la segunda es la que toma Troya. Algunos estudiosos han llegado a la conclusión de que la segunda expedición no es sino una versión más elaborada de la primera, y que en realidad la Troya histórica estaría más al sur lo que, curiosamente, podría casar con la situación de Wilios-Wilusa según Hertel.</p>

	<p>Por otro lado, si observamos el contexto de la zona hacia el 1200 A.C., veremos que no es violencia lo que nos falta. De hecho nos encontramos justo en un momento crucial en el que dos grandes civilizaciones desaparecen, la micénica y la hitita, y otra queda gravemente tocada, el Imperio Nuevo egipcio. Después del 1200 A.C. Grecia y Anatolia entran en una edad oscura en la que los griegos incluso olvidan la escritura que no retomarán hasta algunos siglos después. En realidad los relatos Homéricos datan de ese renacimiento, y se han fechado hacia el 700 A.C., muchos años después de los hechos presuntamente narrados. </p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1468t.jpg" /><div class='piefotoldn'>Sección de la colina de Hissarlik <a target="_blank" href="https://librodenotas.com/images/1468.jpg" onclick="window.open(this.href, 'popupwindow', 'width=720,height=272,scrollbars,resizable'); return false;">Ampliar</a></div></div>La cuestión es que hacia 1200 A.C. algo sucede, no se sabe bien qué, que acaba con las principales civilizaciones de la zona.  Tradicionalmente se ha identificado ese algo con las invasiones de Grecia por los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dorios" title="dorios">dorios</a> y otros pueblos que habrían echado al mar a los habitantes de la zona, iniciando las correrías de los llamados <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pueblos_del_mar" title="Pueblos del mar">pueblos del mar</a>, que atacaron Egipto y contribuyeron al fin del imperio hitita. En la actualidad, algunos autores como Manuel Bendala creen que no hay evidencia arqueológica de que la invasión de los dorios sucediera en realidad, y postulan que el principio de la edad oscura pudo llegar por una serie de desastres naturales o levantamientos populares que, unidos a invasores, como los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gasgas" title="gasgas">gasgas</a> que lindaban al norte con el imperio hitita, pudieron desencadenar todo lo demás. En realidad tendemos a imaginar las civilizaciones antiguas como algo más estable de lo que probablemente fueron. Sin embargo, es posible que una época de malas cosechas causadas por un cambio climático o un desastre natural hiciera que la gente se levantara contra los dirigentes a los que probablemente pensarían que habían abandonado los dioses y ello diera lugar a una crisis generalizada con bandas incontroladas lanzándose a la aventura y grupos de invasores aprovechando su oportunidad. Lo cierto es que ciudades como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Micenas" title="Micenas">Micenas</a>, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pilos" title="Pilos">Pilos</a> o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ugarit" title="Ugarit">Ugarit</a> fueron saqueadas en esta misma época y, si bien no ha aparecido en las excavaciones de Troya un objeto que nos permita decir que allí vivieron <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/H%C3%A9ctor" title="Héctor">Héctor</a>, Paris o Príamo, no hay nada que nos impida pensar que la caída de Troya que nos relata Homero haya tenido su núcleo histórico en un saqueo semejante, en torno al cual se tejieron con el paso de los siglos todos los mitos que han llegado hasta nosotros.<br />
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	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Bendala, Manuel. <em>Los albores de Grecia.</em> Ed. Historia 16, Madrid, 1994.</li>
		<li>Hertel, Dieter. <em>Troya.</em> Ed. Acento, Madrid, 2001.</li>
		<li>James, Peter. <em>Siglos de oscuridad.</em> Ed. Crítica, Barcelona, 1993.</li>
		<li>Korfmann, Manfred. <a href="http://www.archaeology.org/0405/etc/troy.html" title="TW"><em>Was there a Trojan War?</em></a></li>
		<li>Siebler, Michael. <em>La guerra de Troya.</em> Ed. Ariel, Barcelona, 2001.</li>
		<li><a href="http://projectsx.dartmouth.edu/classics/history/bronze_age/lessons/les/27.html#top" title="H"><em>Troy <span class="caps">VII</span> and the Historicity of the Trojan War</em></a></li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1467t.jpg" title="Schliemann" /></div>Hace algún tiempo dediqué una entrada a la búsqueda de lo que había detrás de las leyendas artúricas. Hace poco, viendo un telefilm basado en la vida y andanzas de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Heinrich_Schliemann" title="Schliemann">Heinrich Schliemann</a>, el descubridor de Troya, se me ocurrió que sería interesante hacer algo parecido con la guerra de Troya. Después de todo, si sobre el rey Arturo se ha gastado tinta a lo largo de la historia, probablemente no es nada comparada con la que se ha usado en torno a la que es la base de las primeras epopeyas de la cultura griega y, por tanto, de la europea, la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Il%C3%ADada" title="Ilíada">Ilíada</a> y la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Odisea" title="Odisea">Odisea</a>.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2008-12-11T06:31:48Z</published>
		<updated>2008-12-15T11:23:12Z</updated>
		<title type="html">Estudiando la guerra relámpago: La escuela de tanques de Kazán</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/15089/estudiando-la-guerra-relampago" />
		<id>tag:librodenotas.com,2008-12-10:77c262b7562572606450a68115f67ab6/0354188e217297643a025c6522fa0d9f</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1434.jpg" title="Seeckt" /><div class='piefotoldn'>Hans Von Seeckt</div></div> Prácticamente desde el día en que finalizó la Primera Guerra Mundial los responsables de la maquinaria militar alemana se pusieron a estudiar en qué habían fallado y cómo podrían ganar un futuro conflicto. Al frente del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Reichswehr" title="RW"><em>Reichswehr</em></a>, el nuevo ejército de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rep%C3%BAblica_de_Weimar" title="RW">república de Weimar</a>, se encontraba ahora <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hans_von_Seeckt" title="VS">Hans Von Seeckt</a>, que había sido uno de los militares más destacados en la anterior contienda. Von Seeckt trató de crear un ejército moderno cumpliendo aparentemente las imposiciones del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Versalles_(1919)">Tratado de Versalles</a>, que limitaban su tamaño y las armas que podía poseer. Entre otras cosas el tratado prohibía la aviación militar y los tanques, y aunque la idea de Von Seeckt era crear un ejercito pequeño y altamente profesionalizado, habría sido negar la realidad no darse cuenta de que quedarse desfasado tecnológicamente era lo peor que les podía pasar. De manera que casi desde el primer momento se buscaron formas de simular el material que no se podía utilizar, como los famosos tanques de cartón montados en coches o bicicletas, y subterfugios para saltarse las reglas del tratado. Se crearon escuelas de aviación civil que eran escuelas militares camufladas y la industria alemana tuvo que ingeniárselas para ocultar sus investigaciones militares de mil maneras. No obstante, la posterior formación del ejército que conquistó Europa en el inicio de la Segunda Guerra Mundial habría sido muy difícil de no ser por una colaboración que en principio parecía contra natura.</p>

	<p>Ya desde 1919 a Von Seeckt se le hacía evidente que Alemania no podía mantenerse aislada ni militar ni diplomáticamente y se dio cuenta de que su oportunidad estaba en volverse hacia un antiguo enemigo. La <span class="caps">URSS</span> había quedado tanto o más aislada que Alemania tras su revolución. La mayoría de los países se negaban a reconocerla y compartía con Alemania una prevención hacia su vecina Polonia, con la que estaría en guerra hasta 1920. </p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1435.jpg" title="Carton" /><div class='piefotoldn'>Entrenando con tanques de cartón</div></div>Los contactos entre ambos países se iniciaron por mediación del turco <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Enver_Pasha" title="EP">Enver Pasha</a>, con quien Von Seeckt había combatido en la guerra, continuaron en 1920 y 1921 con el envío a Rusia del coronel <a href="http://www.onairpower.org/docs/Lieth-Thomsen,_Hermann" title="VLT">Von der Lieth-Thomsen</a> y cristalizaron en 1922 con el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Rapallo" title="TR">tratado de Rapallo</a>, en el que ambos renunciaban a las reclamaciones territoriales sobre el otro y Alemania reconocía a la <span class="caps">URSS</span>. Una de las cláusulas secretas del tratado permitía a los alemanes entrenar su ejército en territorio soviético, lo que contravenía claramente el tratado de Versalles. </p>

	<p>En un principio la desconfianza entre ambas potencias impidió que el proyecto se llevara a cabo con rapidez, de manera que no fue hasta 1925 cuando se abrió la escuela de aviación en Lipestk. El programa comprendía además la colaboración en la producción de gases de guerra, que no se llegó a desarrollar completamente, aunque hubo pruebas conjuntas en 1927 y 1928 y, lo más importante, la creación de una escuela donde se investigaría el arma acorazada. Finalmente en 1927 se llegó a un acuerdo para abrir una escuela de tanques en Kazán, a orillas del Volga,  y entre 1927 y 1929 se llevaron a cabo pruebas de tecnología comprada a británicos y americanos y de la que los alemanes habían desarrollado en secreto. También a partir de 1926 decenas de oficiales rusos y alemanes participaron en un programa de  intercambio en el que pudieron asistir como agregados a las maniobras de ambos ejércitos. En 1929 pasó por la escuela la primera promoción de estudiantes, la mayoría alemanes. Los soviéticos, aunque enviaron algunos de sus oficiales, prefirieron formar a la mayoría en la escuela que tenían en Voronezh.  Hay que tener en cuenta que 1929 es el año en el que se empezaron a formar las primeras brigadas acorazadas rusas, y los soviéticos se debatían entre la necesidad de aprender todo lo que los alemanes podían enseñarles y el deseo de no hacer demasiado evidentes sus avances en la materia. La escuela de Kazán dependía del <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/NKVD" title="NKVD"><span class="caps">NKVD</span></a>  por parte soviética y al frente estaba el coronel Mahlbrandt, del <em>Reichswehr</em>. El curso duraba más o menos un año repartido entre la escuela de tropas motorizadas en Berlín y las instalaciones rusas, donde se ponía especial énfasis en las enseñanzas prácticas, tanto en operaciones de unidades acorazadas, para las que el terreno circundante era muy adecuado, como en los niveles técnicos de mantenimiento, comunicaciones, armamento y logística.</p>

	<p>Los objetivos de la escuela de Kazán eran tres: formar profesores que luego deberían a su vez entrenar a las futuras unidades acorazadas, probar los nuevos modelos de tanques alemanes, probar todos los modelos extranjeros que se pusieran a su alcance.</p>

 <div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1432.jpg" title="CL" /><div class='piefotoldn'>Tanqueta Carden Lloyd</div></div>Para el último objetivo, los alemanes tuvieron a su disposición gran cantidad de vehículos británicos comprados por los soviéticos, entre los que destacaban las tanquetas <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Carden_Loyd_tankette" title="CL">Carden Lloyd Mk VI</a>, que serían la base para varios modelos rusos como el <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/T-27" title="T27">T-27</a> y <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/T-37_tank" title="T37">T-37</a>, obsoletos antes de la guerra y, sobre todo, para el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Panzer_I" title="PZI">Panzer Mk I</a>, primer caballo de batalla de las futuras divisiones Panzer. También se probaron otros modelos ingleses como el <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Vickers_6-Ton" title="VA">Vickers-Armstrong de 6 toneladas</a> que daría lugar al <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/T-26" title="T26">T-26</a> ruso, y el <a href="http://www.geocities.com/firefly1002000/chrisindex.html" title="T3">T3</a> americano del ingeniero <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Walter_Christie" title="WC">Walter Christie</a>, del que los rusos desarrollarían luego la gama de tanques rápidos <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/BT_tank" title="BT">BT</a> y el que es probablemente el tanque más importante de la guerra, el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/T-34" title="T34">T-34.</a>
<br />
<br />

En cuanto a tanques alemanes, en la escuela de Kazán se probaron los modelos desarrollados en secreto bajo la denominación de <a href="http://www.achtungpanzer.com/leichte-traktor-grosstraktor-i-ii-iii-neubaufahrzeug-pzkpfw-v-vi.htm" title="TP">“tractor pesado”</a>: construidos por Rheinmetall, Daimler y Krupp que enviaron cada uno dos de sus prototipos a Rusia. Y también los denominados <a href="http://www.achtungpanzer.com/leichte-traktor-grosstraktor-i-ii-iii-neubaufahrzeug-pzkpfw-v-vi.htm" title="TL">“tractor ligero”</a> de la Rheinmetall y la Krupp, dos ejemplares de cada uno. En total diez tanques que tuvieron que llegar desmontados y totalmente en secreto a la escuela de Kazán, además de varios modelos de coches acorazados y vehículos de personal. El principal fallo del sistema era que los técnicos de las empresas constructoras no estaban en el mismo campo de pruebas, lo que hacía lentas y difíciles las modificaciones en los prototipos.

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1431.jpg" title="MS1" /><div class='piefotoldn'>Tanques MS-1 (T-18)</div></div>Para el primero de los objetivos, aparte de los diez prototipos alemanes, se disponía de treinta <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/T-18_tank" title="MS1">MS-1</a>, el primer tanque fabricado en la <span class="caps">URSS</span> en 1927, copia del <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Fiat_3000" title="F3000"><span class="caps">FIAT</span> 3000</a> italiano que, a su vez, lo era del Renault <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Renault_FT-17" title="FT17">FT-17</a> francés y que era ya obsoleto en aquel momento, aunque era más o menos válido para el uso que se le dio en Kazán y pronto sería sustituido en las unidades rusas por los nuevos modelos producidos por el despegue industrial de la <span class="caps">URSS</span>, cuyo comienzo data también del final de los años veinte.</p>

	<p>La escuela de tanques de Kazán fue además el lugar donde entraron en contacto las teorías de dos de los grupos que darían forma a la Segunda Guerra Mundial, por un lado los alemanes del <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Truppenamt" title="T"><em>Truppenamt</em></a> como Oswald Lutz y <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Heinz_Wilhelm_Guderian" title="G">Heinz Guderian</a>, que no fueron alumnos de Kazán, y Ernst Volckheim que sí pasó por ella y posteriormente escribiría el manual de las divisiones panzer; y por el lado soviético el grupo de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mija%C3%ADl_Tujachevsky" title="MT">Mijail Tujachevski</a> o <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Vladimir_Triandafillov" title="VT">Vladimir Triandafillov</a>, que ya a finales de los años veinte proponían un nuevo tipo de guerra, la “batalla profunda”, basada en el uso de armas combinadas de una forma muy similar a lo que luego sería la Blitzkrieg alemana pero desarrollada independientemente de ésta y de las teorías sobre el uso de armas acorazadas de los británicos.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1433.jpg" title="Kleist" /><div class='piefotoldn'>Ewald Von Kleist</div></div>Se puede decir que de la escuela de Kazán surgió la generación de maestros que enseñaría a las tripulaciones de los ejércitos panzer alemanes de la guerra, y algunos de los más destacados militares que combatirían en ella como <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Walter_Nehring" title="WN">Walter Nehring</a> o <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Paul_Ludwig_Ewald_von_Kleist" title="VK">Ewald Von Kleist</a>. Además los alemanes obtuvieron información técnica que les llevaría a la construcción de sus futuros modelos de tanque. Por el lado soviético, si bien la mayor parte de la experiencia acumulada por sus oficiales se perdería en las posteriores purgas estalinistas, no se puede decir lo mismo de las enseñanzas técnicas obtenidas, que llevaron a la construcción del T-34 y a la victoria final en la guerra. </p>

	<p>La colaboración germanosoviética y la escuela de Kazán se clausuraron en 1933 al subir Hitler al poder. En pocos años los dos países parias se convertirían en potencias impacientes por experimentar lo aprendido.<br />
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	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span>
	<ul>
		<li>Bean, Tim &amp; Will Fowler: <em>Russian Tanks of World War II: Stalin´s Armoured Might.</em> <span class="caps">MBI</span>. St. Paul (Minnesota), 2002.</li>
		<li>Corum, James S.: <em>The Roots of Blitzkrieg: Hans Von Seeckt and German Military Reform.</em> University Press of Kansas. Lawrence, 1992.</li>
		<li>Macksey, Kenneth: <em>Guderian: General Panzer.</em> Tempus, Barcelona, 2008.</li>
		<li>Orgill, Douglas: <em>T-34: Blindado ruso.</em> San Martín. Madrid, 1973.</li>
		<li>Orgill, Douglas:<em>Las fuerzas acorazadas alemanas.</em> San Martín. Madrid, 1974.</li>
	</ul></p>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p>Prácticamente desde el día en que finalizó la Primera Guerra Mundial los responsables de la maquinaria militar alemana se pusieron a estudiar en qué habían fallado y cómo podrían ganar un futuro conlicto. Al frente del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Reichswehr" title="RW">Reichswehr</a>, el nuevo ejército de la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rep%C3%BAblica_de_Weimar" title="RW">república de Weimar</a>, se encontraba ahora <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hans_von_Seeckt" title="VS">Hans Von Seeckt</a>, que había sido uno de los militares más destacados en la anterior contienda.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2008-11-11T05:58:45Z</published>
		<updated>2008-11-11T00:16:20Z</updated>
		<title type="html">Asesinos en serie</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/14880/asesinos-en-serie" />
		<id>tag:librodenotas.com,2008-11-10:77c262b7562572606450a68115f67ab6/9a247d9b0f2b6b49ee7b2198f4c2af82</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1369.jpg" title="Steve" /><div class='piefotoldn'>Steve Wright</div></div> Hace unos días, leyendo <a href="http://www.stardustcf.com/libroindiv.asp?libro=1520" title="Niño44">“El niño 44”</a> , una novela basada en la vida y “milagros” del asesino en serie ruso <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Andrei_Chikatilo" title="Chikatilo">Andrei Chikatilo</a> recordé una conversación que tuve a principios de año con <a href="http://www.escolar.net/foro/" title="amigos">unos amigos</a> a raíz del juicio y posterior encarcelamiento de por vida de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/2006_Ipswich_murder_investigation" title="Wright">Steve Wright</a>  , &#8220;el destripador de Ipswich&#8221;, que fue encontrado culpable del asesinato de cinco prostitutas. La cuestión es que da la casualidad que cinco fueron también en su día las víctimas reconocidas de otro destripador, el famoso <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jack_el_Destripador" title="Jack">Jack</a> , que probablemente sea el más famoso de los asesinos en serie de la historia pese a su escasa “cuenta” de asesinatos. </p>

	<p>Nuestro interés por Wright vino precisamente por el poco caso que le había hecho la prensa a este otro destripador del siglo <span class="caps">XXI</span> pese a que también sumaba la misma cifra de víctimas. Y es que, repasando la historia de los principales asesinos en serie conocidos se llega a la conclusión de que muchas veces vale más una buena publicidad ya sea buscada por uno mismo, como en el caso de Jack, cuyo juego del gato y el ratón con las autoridades, unido a su posterior desaparición sin dejar rastro le hicieron ganar justa fama, o  bien conseguida posteriormente por otros medios, para pasar a la parte de la historia universal de la infamia que no llegó a escribir Borges. Y es que no hay nada como una buena recapitulación de la vida de uno por parte de Hollywood para convertirse en una verdadera celebridad de fama totalmente desproporcionada a sus &#8220;méritos&#8221;, como es el caso del nunca localizado <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/The_Zodiac_Killer" title="Zodiac">asesino del Zodiaco</a>, que entre 1968 y 1970 mató también a cinco personas (que se sepa) en California, y que inspiró ya en 1971 la popular <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film571114.html" title="Harry">“Harry el sucio”</a> , siendo luego múltiples las veces en las que sus andanzas han sido llevadas al cine (La última en <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film300908.html" title="Zodiac">2007</a> ).</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1367.jpg" title="Gein" /><div class='piefotoldn'>Ed Gein</div></div>Un caso paradigmático de lo que decíamos es sin duda <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ed_Gein" title="Gein">Ed Gein</a> , &#8220;el carnicero de Plainfield&#8221;,  que ni siquiera llegaría al mínimo de tres víctimas requerido por el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Asesino_en_serie" title="FBI"><span class="caps">FBI</span></a> para considerar a alguien un asesino en serie. Gein mató solamente a dos mujeres en los años cincuenta, sin embargo su extraña relación con su madre, su historial como ladrón de tumbas y su extraño fetichismo que le inducía a coleccionar partes de cadáveres con los que confeccionaba su mobiliario hicieron que se convirtiera en el “original” de personajes de ficción cinematográficas tan populares como Norman Bates, el protagonista de <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film363992.html" title="Psicosis">“Psicosis”</a> , el Leatherface de <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film106098.html" title="Texas">“La matanza de Texas”</a> o el “Buffalo Bill” de <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film768790.html" title="silencio">“El silencio de los corderos”</a>.</p>

	<p>Más paradójico si cabe resulta el caso de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Manson" title="Manson">Charles Manson</a> , considerado como el mayor asesino en serie de la historia en Estados unidos cuando, que se sepa, no mató a nadie con sus propias manos. Fueron los miembros de su peculiar “familia” los que cometieron los crímenes de la casa de Sharon Tate y el matrimonio Labianca en 1969 por los que su gurú pasaría también a la posteridad.  A Manson se le sentenció a cadena perpetua por conspiración, y probablemente sus crímenes no habrían llegado a ser universalmente conocidos de no ser una de sus víctimas una estrella de Hollywood esposa además del famoso director Roman Polanski. </p>

	<p>En el otro extremo, siendo curiosamente menos conocidos, están otros como el ya citado Andrei Romanovich Chikatilo (el carnicero de Rostov) que entre 1978 y 1990 mató al menos a 52 personas, la mayoría niños; <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Anatoly_Onoprienko" title="Onoprienko">Anatoly Onoprienko</a> (la bestia de Ucrania)  con el mismo número de víctimas entre 1989 y 1996; <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Alexander_Pichushkin" title="Pichushkin">Alexander Pichushkin</a> (el asesino del tablero de ajedrez), que mató al menos a 49 personas entre 1992 y 2006 o finalmente, el más impresionante de todos, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Henry_Lee_Lucas" title="Henry">Henry Lee Lucas</a> , del que se cree que podría haber matado a más de 200 personas, aunque solo se le atribuyen cuatro con seguridad. En este apartado habría que incluir al infame <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Marc_Dutroux" title="Dutroux">Marc Dutroux</a> , que asesinó a 6 niñas en Bélgica entre 1995 y 1996.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1366.jpg" title="Arropiero" /><div class='piefotoldn'>Manuel Delgado Villegas</div></div>Hay que preguntarse si casos como el de Chikatilo o Dutroux no formarían hoy parte del acervo universal de haber nacido al otro lado del Atlántico. En el caso de los rusos, parecía como si hubiese algo especial en la <span class="caps">URSS</span> que hacía aparecer monstruos especialmente feroces de los que, por otra parte, no hemos sabido hasta hace poco por el secretismo que mantenían las autoridades soviéticas, dado que en la sociedad socialista perfecta no podían existir ese tipo de aberraciones atribuidas a la degeneración que produce el capitalismo; actitud que es precisamente la que da cuerpo al argumento de “El niño 44”. Tras la aparición de Pichushkin en escena después de la caída del telón de acero parece que tampoco sería viable la teoría opuesta, es decir que fuera el comunismo lo que produjera semejantes carniceros.</p>

	<p>En el término medio de la fama y las muertes estarían otros como <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ted_bundy" title="Bundy">Ted Bundy</a> , nada que ver con su primo Al, con unas 30 muertes en su haber, aunque él mismo reclamaba muchas más para su macabra cuenta, y de cuya vida se han realizado varias películas para cine y TV. Sería éste también el caso de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Albert_DeSalvo" title="De Salvo">Albert De Salvo</a> , el famoso “estrangulador de Boston”, que mató a sus 13 víctimas entre 1962 y 1964, y que posteriormente sería inmortalizado por el genial Toni Curtis.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1370.jpg" title="Hartmann" /><div class='piefotoldn'>Erich Hartmann</div></div><br />
En España tendríamos nuestro ranking particular formado por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Delgado_Villegas" title="Arropiero">Manuel Delgado Villegas</a> (el Arropiero) que se declaró autor de 48 muertes, lo que no desmerecería a lo mejor de la “profesión” aunque las autoridades creen que su cuenta, producida entre los años 60 y 70, andaría más probablemente en torno a las veinte víctimas. A <a href="http://www.escalofrio.com/n/Asesinos/Jose_Antonio_Rodriguez_Vega/Jose_Antonio_Rodriguez_Vega.php" title="Mataviejas">José Antonio Rodríguez Vega</a> (el mataviejas) se le conocen con certeza dieciséis víctimas a finales de los ochenta, aunque no se descarta que hubiese más. Y por último está <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Francisco_Garcia_Escalero" title="Mendigo">Francisco García Escalero</a> (el mendigo asesino) con trece asesinatos confesados y once probados por las mismas fechas. Evidentemente en el caso de los españoles alcanzar el “Olimpo” de Hollywood es prácticamente una quimera y ni siquiera permanecen mucho tiempo en nuestra memoria después del normal revuelo que causa inicialmente sus detenciones y juicios.</p>

	<p>Finalmente nuestra conversación derivó por otros derroteros cuando alguien sugirió que si para el <span class="caps">FBI</span> hace falta matar a tres para ser un asesino en serie, si matas a diez te conviertes en un héroe, en un <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/As_de_la_aviaci%C3%B3n" title="as">“as” de la aviación</a> . Eso sí, hay que hacerlo dentro de ciertas condiciones que en vez de la silla eléctrica te pueden llevar a lucir la orden <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pour_le_M%C3%A9rite" title="Pour"><em>Pour le Mérite</em></a> u otra similar, y empezaron a aparecer listas de <em>serial killers</em> y sus víctimas como ésta:</p>

	<ul>
		<li>Erich &#8220;Bubi&#8221; Hartmann: Alemania, Luftwaffe, 352</li>
		<li>Gerhard Barkhorn: Alemania, Luftwaffe, 301</li>
		<li>Günther Rall: Alemania, Luftwaffe, 275</li>
		<li>Otto Kittel: Alemania, Luftwaffe, 267</li>
		<li>Walter Nowotny: Alemania, Luftwaffe, 258</li>
		<li>Wilhelm Batz: Alemania, Luftwaffe, 237</li>
		<li>Erich Rudorffer Alemania, Luftwaffe, 222</li>
		<li>Heinz Bär: Alemania, Luftwaffe, 220</li>
	</ul>

	<p>O como ésta otra de los mejores francotiradores y sus “tanteos”:</p>

	<ul>
		<li>Simo Häyhä (Finlandia), 540.</li>
		<li>Fyodor Matveyevich Okhlopkov (<span class="caps">URSS</span>), 429</li>
		<li>Francis Pegahmagabow (Canadá), 378.</li>
		<li>Matthias Hetzenauer (Austria), 345.</li>
		<li>Lyudmila Pavlichenko (<span class="caps">URSS</span>), 309.</li>
	</ul>

	<p>Y se habló de <a href="http://dods.gamersmafia.com/columnas/show/295" title="Omaha">Heinrich  Severloh</a> y, claro, la cosa acabó degenerando cuando alguien nombró a Franco y a Hitler (<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Godwin" title="Godwin">Godwin</a> , ya saben).  Y ahí paramos, porque de genocidas decidimos hablar otro día.</p>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1366t.jpg" title="Arropiero" /></div>Hace unos días, leyendo <a href="http://www.stardustcf.com/libroindiv.asp?libro=1520" title="Niño44">“El niño 44”</a> , una novela basada en la vida y “milagros” del asesino en serie ruso <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Andrei_Chikatilo" title="Chikatilo">Andrei Chikatilo</a> recordé una conversación que tuve a principios de año con <a href="http://www.escolar.net/foro/" title="amigos">unos amigos</a> a raíz del juicio y posterior encarcelamiento de por vida de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/2006_Ipswich_murder_investigation" title="Wright">Steve Wright</a>  , &#8220;el destripador de Ipswich&#8221;</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2008-09-11T00:50:36Z</published>
		<updated>2008-09-11T09:04:28Z</updated>
		<title type="html">Nosotros hacemos la Historia</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/14509/nosotros-hacemos-la-historia" />
		<id>tag:librodenotas.com,2008-09-11:77c262b7562572606450a68115f67ab6/626077449601ee46f1cc26d2f5f54a8a</id>
		<category term="Politica-internacional" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1320.jpg" title="Lewis" /><div class='piefotoldn'>Carl Lewis</div></div>Este mes, en fecha tan señalada y aunque no tenga mucho que ver con lo que suele ser esta columna,  me gustaría hablar sobre algunas imágenes y declaraciones aparecidas en los medios de comunicación durante los últimos treinta días y que han ido configurando de alguna manera mi visión de lo que pasa en el mundo.</p>

	<p>La cosa comenzaba con unas declaraciones del campeón americano <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carl_Lewis" title="Lewis">Carl Lewis</a> en las que sembraba la duda sobre los triunfos de los atletas jamaicanos en Pekín. A Lewis le parecía que los controles a los que eran sometidos los jamaicanos no eran fiables, o al menos equiparables  a los de los demás. Estas declaraciones no tendrían mayor importancia de no ser por lo peculiares que resultan los controles que pasan o no pasan los atletas americanos. Y la cosa enlazaba directamente con la participación de la selección de baloncesto americana, que no se somete a controles fuera de su país como todas las demás y que, para más inri resulta que juega con reglas diferentes a las que se aplican a los otros. Así se las ponían a Fernando <span class="caps">VII</span> y decía que le hacían trampa. Resulta que gran parte de los patrocinadores y la mayoría de los derechos de TV vienen de <span class="caps">USA</span>, de modo que  el <span class="caps">COI</span> mira para otro lado para que las superestrellas de la <span class="caps">NBA</span> se “rediman” porque lo que importa es la pela. Si <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bar%C3%B3n_Pierre_de_Coubertin" title="Coubertin">Coubertin</a> levantara la cabeza&#8230;</p>

	<p>Tampoco debería extrañarnos este comportamiento en un país que, pese a declararse continuamente defensor de la libertad y la democracia a nivel universal, declina participar en tribunales internacionales y cualquier otro tipo de instituciones que puedan poner en duda su derecho a salvarnos queramos o no.<br />
Y con ello llego a la segunda imagen de los medios que no logro quitarme de la cabeza. Se trata de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gustavo_de_Ar%C3%ADstegui" title="Arístegui">Gustavo Arístegui</a>, de la comisión de exteriores del PP, respondiendo a una serie de preguntas en el diario <a href="http://www.publico.es/internacional/146366/asi/ven/partidos/espanoles/pulso/rusia/occidente?orden=VALORACION" title="´Publico">Público</a> sobre otro de los temas del mes pasado, la guerra de Georgia. Según Arístegui, Rusia “debía pagar por su matonismo”. Y uno no puede dejar de pensar otra vez en Carl Lewis y en el doble rasero. Cuando George W. Bush decidió atacar Iraq, a los señores del PP les pareció lo más normal. Nadie habló de matonismo, si acaso del de Sadam que, a decir verdad, estaba un poco pasado de fecha por aquel entonces. Sale luego a relucir nuestro querido expresidente, don Josemaría, para gritar a quien le quiera escuchar que a Rusia ni agua, que se la está tratando demasiado suavemente. Todo un diplomático, don Josemaría. Toda una muestra de aquello que salía en la tapa de los viejos vinilos de la RCA-Victor, la voz de su amo.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1319.jpg" title="Arístegui" /><div class='piefotoldn'>Gustavo Arístegui</div></div>El mes pasado hablaba en esta misma columna sobre las veces que habíamos estado al borde de la guerra nuclear. Y, mira tú, que no la había casi ni publicado cuando resulta que volvíamos a la guerra fría. <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Mikheil_Saakashvili" title="Presidente">El presidente de Georgia</a> , según algunos ansioso de entrar en la <span class="caps">OTAN</span> y seguro de que los americanos le iban a sacar las castañas del fuego, metía los tanques en Osetia del sur y liaba la de Dios es Cristo.<br />
A los tanques georgianos los sacaron a hostias (con perdón) los tanques rusos en menos que canta un gallo, y es que si insistes en pisarle el juanete a un gigante, al final se cabrea. Aunque el gigante esté en horas bajas y lleve años sin cabrearse. Aunque cuando se haya cabreado la última vez lo hayan sacado de Afganistán a golpes de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/FIM-92_Stinger" title="Stinger">misil Stinger</a>, un gigante cabreado es un gigante cabreado.</p>

	<p>En el ínterin, nos enteramos de que muchas de esas imágenes atroces de la guerra de Georgia que tanto nos han trastornado este verano tienen <a href="http://www.taringa.net/posts/noticias/1462244/ABC:-Medios-de-comunicin-(Georgia">gato encerrado</a> , y de que a los presentadores de la <a href="http://www.youtube.com/watch?v=DvHVhABKGbg&#38;fmt=18" title="FOX"><span class="caps">FOX</span> News</a> no les llega al corazón la historia de una niña rescatada de la matanza si los rescatadores resultan no ser los adecuados. Otra vez Carl Lewis y el dopping americano a otro nivel.</p>

	<p>Más imágenes de los medios en agosto: Condoleezza (sus padres eran videntes) Rice asegura que las instalaciones antimisiles que están repartiendo por la Europa del Este son para un posible ataque del <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Axis_of_evil" title="eje">eje del mal</a> . El eje del mal. Suena al doctor No de James Bond. En realidad se trata de cuatro naciones muertas de hambre que no tragan a los <span class="caps">EEUU</span>. Y Condo trata de convencernos de que los misiles de Polonia y Chequia son por si, un suponer, a Corea del Norte o a Irán les da por atacar al mundo libre, ese tan nombrado y tan lejano. Se cree Condo que el resto de la población mundial es como esos yanquis paletos que sacan en el youtube señalando Irán en un mapa de Australia.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1321.jpg" title="Rice" /><div class='piefotoldn'>Condoleezza Rice</div></div>Y finalmente llegamos a lo que nos mostraba el otro día una de nuestras nuevas cadenas fachas de <span class="caps">TDT</span>. Hablo de Intereconomía, y las imágenes eran las de nuestro presidente actual, y el candidato a la presidencia de los Estados Unidos. En pantalla partida se nos enseñaba por un lado al señor McCain, al que tan bien le ha venido la guerra de Georgia y que personalmente me recuerda al actor ese de pelo blanco y películas presuntamente graciosas, aunque éste, McCain, tiene menos pelo que el otro. McCain grita a sus conciudadanos: “¡Levantaos! ¡Levantaos y luchad!” Habría que preguntarse por qué estaban postrados. Porque si la culpa la tiene el anterior presidente, resulta que este candidato es del mismo partido. McCain habla de un cambio, y uno supone que igual se refiere a que va a dedicar su esfuerzo a que sus compatriotas disfruten de una sanidad universal, pero no, no es eso. El cambio es más de lo mismo. McCain promete que no será el presidente que vea a su país derrotado en Iraq. La promesa suena a lo que cuenta <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Barbara_Tuchman" title="Tuchman">Barbara W. Tuchman</a> en su libro “The March of Folly”. Dice Tuchman que los sucesivos presidentes que fueron pasando por el cargo a lo largo de la guerra de Vietnam pasaron de prometer salir del conflicto durante las elecciones a, una vez en el cargo, verse incapacitados para cumplir sus promesas porque ninguno quería pasar a la historia como el primer presidente que perdió una guerra. Con McCain al menos no tendremos ese problema, ya promete no ser el que pierda la guerra antes de que le hayan votado. “¡Somos americanos!” Vocifera. “¡No nos escondemos de la Historia! ¡Nosotros hacemos la Historia!”. Y esa es la clave, ellos hacen la Historia, no los vietnamitas ni los iraquíes. No la selección de Aito, sino la de &#8220;Iuesei&#8221;. No dice, “¡jugamos con cartas marcadas!”, grita y se desgañita en un tono que recuerda a <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Nuremberg_rallies" title="Nuremberg">concentraciones en Nuremberg</a> y a sieg heils, igual es que uno es un poco melodramático.</p>

	<p>Aparte, en el otro lado de nuestra pantalla partida con la mosca de Intereconomía, nos encontramos a un Zapatero más Bambi que nunca preguntándose a quién le puede parecer mal que la gente quiera enterrar a sus familiares desaparecidos.<br />
Los de Intereconomía quieren mostrar al viril y arrollador McCain en la misma pantalla que el moderado y, supongo que para ellos, patético Zapatero. La verdad es que logran lo contrario, que uno se sienta orgulloso de lo que tiene. Ver a este fenómeno de masas que es McCain arengando a los que, si Dios no lo remedia, va a mandar al matadero en unos meses, resulta más patético de lo que nunca será nuestro presidente, casi pornográfico. Ponerlo al lado de un discurso moderado a más no poder y esperar que uno no sienta simpatía por éste demuestra la forma de pensar de una parte de nuestra sociedad que, frente a lo que ellos llaman “buenismo”, ¿cómo denominarlo? ¿malismo?</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1322.jpg" title="McCain" /><div class='piefotoldn'>John McCain</div></div>Y así, entre unas imágenes y otras, hemos vivido un agosto que probablemente recordemos como el mes en el que dejamos de preocuparnos por el terrorismo islámico, que se había convertido en nuestra espada de Damocles precisamente tal día como hoy, y empezamos a atisbar lo que podía ser el futuro. Un futuro en el que un número limitado de bloques (China acababa de asombrar al mundo en las Olimpiadas) parecidos a los que Orwell describió se pelean por los recursos y ninguno de ellos parece merecer ser reconocido como el bueno de la película. La Rusia de Putin, con la mafia convertida en forma de Estado, que empieza a despertar después de un corto letargo para amenazar con sus misiles <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/RT-2UTTH_Topol_M" title="Topol">Topol</a> que no saben de guerras de las galaxias a los países que han aceptado tratar de rodearla por no se sabe muy bien qué razón. Los Estados unidos, dueños de la imagen, presuntos defensores de la libertad, pero que en el fondo representan un sistema cada vez más podrido. China, que según el Banco de Alemania superará económicamente a los Estados Unidos hacia 2040, y que no parece dispuesta a unir la libertad individual a la potencia económica. Y una Europa que se debate entre seguir siendo un mero mamporrero de los americanos que impone normas desde arriba para convertirnos en un clon de los yanquis o poseer personalidad y, en ese caso, poder militar propio. </p>

	<p>Sea como sea al final, lo que los medios han dejado entrever este mes de agosto no es precisamente un panorama tranquilizador.</p>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p>Este mes, en fecha tan señalada y aunque no tenga mucho que ver con lo que suele ser esta columna,  me gustaría hablar sobre algunas imágenes y declaraciones aparecidas en los medios de comunicación durante los últimos treinta días y que han ido configurando de alguna manera mi visión de lo que pasa en el mundo.<br />
La cosa comenzaba con unas declaraciones del campeón americano <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carl_Lewis" title="Lewis">Carl Lewis</a> en las que sembraba la duda sobre los triunfos de los atletas jamaicanos en Pekín. A Lewis le parecía que los controles a los que eran sometidos los jamaicanos no eran fiables, o al menos equiparables  a los de los demás.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2008-08-11T06:31:10Z</published>
		<updated>2008-08-13T20:44:29Z</updated>
		<title type="html">Pasos al frente al borde del precipicio</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://librodenotas.com/losanalesperdidos/14337/pasos-al-frente-al-borde-del-precipicio" />
		<id>tag:librodenotas.com,2008-08-11:77c262b7562572606450a68115f67ab6/8971e6066cb58ec9f221e8857d5584a2</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1287.jpg" title="Palomares" /><div class='piefotoldn'>La bomba de Palomares</div></div> La pasada semana se han conmemorado como cada año por estas fechas los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. Cada agosto, las reseñas que ofrecen los medios de comunicación sobre los actos conmemorativos nos hacen reflexionar sobre el poder de destrucción que el hombre ha llegado a poseer y nos felicitamos por haber aguantado más de sesenta años sin desaparecer de la faz de la tierra después de aquello.  Y no es porque hayan faltado oportunidades, no crean. El poder nuclear una vez descubierto es un recurso fácil al que acudir, como veremos, cuando las cosas van mal, y no está exento de accidentes como pudieron comprobar por ejemplo los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Accidente_de_Chern%C3%B3bil" title="Chernobil">ucranianos en 1986</a>.<br />
<br />

Hace algún tiempo pusieron en TV un documental cuyo título lamentablemente no recuerdo sobre las veces que hemos estado al borde de una guerra nuclear. Navegando por la red, resulta que son más en realidad de las que recordaba. Según un informe del Departamento de Defensa norteamericano entre 1950 y 1968 hubo 32 accidentes en los que se vieron implicadas armas nucleares. Según la Armada estadounidense entre 1965 y 1977 se produjeron 381 incidentes en los que se vieron  envueltas este tipo de armas.</p>

	<p>Evidentemente no todos los incidentes son igual de graves, y la mayoría de ellos no habrían implicado una guerra nuclear aún de haber sucedido lo peor. Con todo, los investigadores creen que los incidentes conocidos son solo la punta del iceberg en el caso americano, en el soviético directamente se supone que lo que se conoce es prácticamente nada.</p>

	<p>Es igualmente evidente que no es lo mismo un accidente en los años cuarenta o cincuenta, cuando la capacidad nuclear de ambas superpotencias era limitada, que a partir de los 60, cuando un desliz como algunos de los que voy a relatar podrían haber producido una respuesta inmediata y aniquiladora por parte del enemigo. Así, a finales de  1950, cuando las cosas empezaron a ir mal para los Estados Unidos en la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Corea" title="Corea">guerra de Corea</a> tras la intervención de China, tanto el presidente <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Harry_Truman" title="Truman">Truman</a> como el general <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Douglas_MacArthur" title="McArthur">MacArthur</a> no tuvieron ningún problema en afirmar ante la prensa que se contemplaba el uso de armas nucleares en  caso de ser necesario, pese a ser conscientes de que los soviéticos ya contaban con ese tipo de armas desde el año anterior. La amenaza nuclear no se vería aún como algo tan terrible durante algunos años, de este modo, por ejemplo, en 1954 el general francés <a href="http://www.generals.dk/general/Ely/Paul-Henri-Romuald/France.html" title="Ely">Paul Ely</a> llegó a pedir a los americamos que arrojaran armas atómicas tácticas sobre los vietnamitas que sitiaban <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Dien_Bien_Phu" title="DBP">Dien Bien Phu</a>. La operación fue tomada en cuenta por el Pentágono, que incluso le dió el nombre en clave de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Vulture" title="buitre"><em>Operación buitre</em></a>, aunque sería desestimada poco después.</p>

	<p>Durante algunos años, la posibilidad de un ataque nuclear sobre el enemigo dependió prácticamente de los bombarderos estratégicos, una de las carencias que los rusos más habían notado durante la Segunda Guerra Mundial y que posteriormente se dieron mucha prisa en subsanar. En 1947 empezaron a construir el <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Tupolev_Tu-4" title="TU-4">Tupolev Tu-4</a> ,que no era sino una copia de algunos <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/B-29" title="B29">B-29</a> americanos internados en la <span class="caps">URSS</span> durante la guerra, y pronto estuvieron bastante a la par en cuanto a este tipo de armas. La estrategia de los americanos consistía en tener el suficiente número de estos bombarderos volando en todo momento para poder responder a cualquier ataque. Lo malo es que tal cantidad de vuelos llevaba aparejada un aumento de los accidentes. El primero de que se tiene noticia sucedió el 13 de febrero de 1950, cuando un <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Convair_B-36_Peacemaker" title="B36">B-36</a> con problemas tuvo que soltar la bomba que transportaba sobre el Pacífico, cerca de las costas canadienses. En este caso la bomba no llevaba cabeza nuclear. El 5 de agosto del mismo año, un B-29 se estrelló cuando trataba de realizar un aterrizaje de emergencia en la base de Suisun en Fairfield (California) matando a dieciocho personas e hiriendo a otras sesenta en la subsiguiente detonación de los explosivos convencionales que no llegaron a activar la bomba atómica que llevaba. En los años posteriores se registraron numerosos incidentes de este tipo, entre los que hay que destacar el de la famosa bomba de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Palomares_hydrogen_bombs_incident" title="Palomares">Palomares</a> en 1966 o algunos tan lamentables como el de Mars Bluff (Carolina del Sur) en marzo de 1958, en el que un <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/B-47" title="B47">B-47</a> soltó una bomba nuclear sobre el jardín de Walter Gregg, cuya casa quedó completamente destruida por la detonación del explosivo convencional del arma, resultando por suerte solo heridos levemente todos los miembros de su familia.</p>

	<p>La bomba de Palomares al menos se recuperó, no hubo tanta suerte en como poco otros siete casos en los que se perdieron aviones o barcos que llevaban armas nucleares de las que nunca más se supo entre 1956 y 1968. Un ejemplo de ello es el avión que cayó al mar con sus bombas desde uno de  los ascensores del <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/USS_Ticonderoga_%28CV-14%29" title="Ticonderoga"><span class="caps">USS</span> Ticonderoga</a> en 1965. En principio se dijo que el accidente había tenido lugar a 500 millas de la costa de Japón, pero posteriormente se supo que había tenido lugar mucho más cerca, lo que en su día supuso un duro golpe a las relaciones diplomáticas con los nipones además de una pésima publicidad, puesto que el portaaviones regresaba de operar en Vietnam armado con bombas atómicas.</p>

	<p>En cualquier caso, el número de accidentes es tan grande que es imposible contarlos aquí todos. El lector los puede encontrar en el artículo citado en la bibliografía de Tiwari y Gray.</p>

	<p>Aparte de todos estos accidentes más o menos sin consecuencias, aunque podrían haber sido causantes de grandes tragedias, durante los años de la guerra fría se produjeron otros más serios. Son aquellos a los que se refería en documental de TV que citaba al principio, y en ellos hubo la posibilidad de que se iniciara la Tercera Guerra Mundial, muchas veces de la forma más tonta, como veremos.</p>

	<p>El 5 de noviembre de 1956, en plena <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Suez_Crisis" title="CS">crisis del canal de Suez</a>,  el Mando de la Defensa Aérea Norteamericana (<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/NORAD" title="NORAD">NORAD</a> en lo sucesivo) recibió información de que al menos 100 cazas Mig estaban sobrevolando Siria, en cuyo espacio aéreo se había derribado un bombardero <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Canberra_bomber" title="Canberra">Canberra</a> británico y además de que la flota soviética había cruzado los Dardanelos. Cuando se estaba apunto de lanzar un ataque nuclear llegaron noticias de que los cazas Mig escoltaban al presidente de Siria en un viaje diplomático a Moscú, el Canberra había aterrizado por una avería y la flota soviética en realidad estaba realizando unas maniobras.</p>

	<p>El 24 de julio de 1961 fallaron las comunicaciones entre el <span class="caps">NORAD</span> y el Mando Aéreo Estratégico (<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Strategic_Air_Command" title="SAC">SAC</a> ), unas de las que se consideraban de las más seguras del mundo al tener multitud de vías redundantes para evitar que el fallo de una sola impidiese el funcionamiento del sistema. En pocos minutos los <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Strategic_Air_Command" title="B52">B-52</a> estuvieron dispuestos a volar sobre Moscú de nuevo, pero gracias a que uno de los que ya estaban en vuelo se pudo comunicar con las bases avanzadas del <span class="caps">NORAD</span> se vio que todo había sido una falsa alarma. El problema era que, con su gran cantidad de vías redundantes, resultó que todas ellas pasaban por una estación repetidora de Colorado que se había averiado.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1288.jpg" title="B-52" /><div class='piefotoldn'>Bombardero B-52</div></div>Y si en tiempos tranquilos las falsas alarmas se sucedían, fue durante la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Cuban_Missile_Crisis" title="Crisis Cuba">crisis de los misiles cubanos</a> en 1962 cuando llegaron a su máxima frecuencia. En algunos casos el peligro vino de la mala fe de ciertos mandos como el general <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Curtis_LeMay" title="Lemay">Curtis Lemay</a>, quien se negó a interrumpir los vuelos de los aviones espía U2 sobre territorio soviético pese a la orden presidencial dada a tal efecto. En uno de ellos faltó poco para que se iniciara un combate entre interceptores soviéticos y americanos equipados con armas nucleares. Por si eso fuera poco se había decidido que las bases europeas de la <span class="caps">OTAN</span> no pasara al nivel máximo de alerta (<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/DEFCON" title="DEFCON">DEFCON3</a>) para no provocar a los soviéticos, sin embargo hubo algunos subordinados que decidieron subir su nivel de alerta por su cuenta en varias de estas bases. Fue el caso del Mariscal del Aire británico Cross, que decidió seguir con unas maniobras que el enemigo podía considerar una provocación y posteriormente pasó a DEFCON3 sin autorización de su Gobierno.</p>

	<p>Por si faltaba algo, el 24 de octubre la explosión de un satélite soviético a punto estuvo de desencadenar la guerra al ser tomada por un ataque ruso. Al día siguiente se produjo una de las falsas alarmas más ridículas de la crisis, pero que pudo haber iniciado el desastre. La alarma comenzó cuando a eso de la media noche la guardia vio a alguien intentando colarse en el Centro de Dirección del Sector de Duluth, en Minessota. Se dio la alarma de sabotaje en todas las bases aéreas del área, con tal mala suerte que en la de Volk Field (Wistconsin) una conexión errónea hizo que la que sonara fuera la que hacía que los pilotos corrieran a sus aparatos para un ataque. Al final se consiguió evitar el desastre al confirmar por radio las órdenes con Duluth. Lo más trágico es que el intruso que lo inició todo fue simplemente un oso. </p>

	<p>Para empeorarlo más, el día 26 se lanzaron dos misiles <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/ICBM" title="ICBM">ICBM</a> en California y Florida en sendas pruebas rutinarias. A nadie se le ocurrió pensar que los rusos podían estar mirando y temer lo peor.<br />
Finalmente, el 28 de octubre, con la crisis tocando a su fin, en la base de Moorestown (New Jersey) se produjo una nueva alarma al confundirse un satélite con un ataque ruso mientras se llevaba a cabo un ejercicio de entrenamiento. El mismo día por la tarde le sucedió lo mismo a la base de Laredo. En ambos casos solo se supo que era una falsa alarma cuando los impactos previstos no se produjeron.<br />
De todo lo anterior surgió en 1963 la idea de instalar una línea directa de Washington a Moscú, el famoso “teléfono rojo”. También en 1963 se estrenó la película de Stanley Kubrick <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film479847.html" title="Teléfono rojo"><em>¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú</em></a> ,que narraba en clave de humor una situación parecida a las que habían estado a punto de producirse el año anterior. Ignoramos si Kubrick tenía conocimiento de ellas.</p>

	<p>Volviendo a 1962, el 2 de noviembre se recibió en la <span class="caps">CIA</span> una señal de uno de sus agentes, el coronel ruso Oleg  Penkovsky, que indicaba que se iba a producir un ataque en las siguientes 24 horas. No obstante, la <span class="caps">CIA</span> sabía que Penkovsky había sido detenido por el <span class="caps">KGB</span> en octubre, por lo que no se tomaron medidas. </p>

	<p>En octubre de 1973, durante la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Yom_Kipur" title="Yom Kipur">guerra del Yom Kippur</a>, temiéndose un ataque soviético para ayudar a los egipcios,  los americanos pusieron sus bases en DEFCON3 por si tenían que intervenir también. Ello podía haber sido una vez más malinterpretado por los rusos, que podían haberlo tomado por una preparación para lanzar un ataque general. Por si eso fuera poco, unos técnicos hicieron sonar por error la alarma en la base aérea de Kinchole (Michigan) y, una vez más, los B-52 estuvieron a minutos de emprender el vuelo.</p>

	<p>El 9 de noviembre de 1979 se produjo la que es sin duda la más famosa de las falsas alarmas de este tipo.  A las 8:50 h varios centros de detección observaron en sus pantallas gran cantidad de misiles soviéticos dirigiéndose hacia los Estados Unidos. Inmediatamente se pusieron en marcha todos los mecanismos de respuesta y de defensa civil. Todo ello bajo la incrédula mirada de un senador que estaba casualmente de visita turística en el <span class="caps">NORAD</span>. La cosa acabó cuando el Secretario de Defensa <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Zbigniew_Brzezinski" title="BR">Brzezinski</a> mandó confirmar la información mediante otras estaciones de radar, que no detectaron misil alguno. Posteriormente se supo que todo se había debido a un programa de entrenamiento cargado en las computadoras del <span class="caps">NORAD</span>. Si les suena es porque es más o menos el argumento de la película <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film553168.html" title="Juegos de guerra"><em>Juegos de Guerra</em></a> de 1983.</p>

	<p>En junio de 1980 Brzezinski volvió a llevarse otro susto de muerte cuando sucedió algo similar, esta vez debido a un chip defectuoso que puso en las pantallas del <span class="caps">NORAD</span> cientos de misiles rusos.</p>

	<p>El 26 de septiembre de 1983 se produjo una de las pocas falsas alarmas soviéticas conocidas cuando un satélite confundió una alineación planetaria con un lanzamiento americano. El oficio y buen hacer del general al mando fue en esta ocasión lo que evitó que se diera crédito a la falsa alarma. <br />
Un par de meses después los soviéticos malinterpretaron una maniobras de la <span class="caps">OTAN</span>, el llamado <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Able_Archer_83" title="Able Archer">Exercise Able Archer</a> y de nuevo faltó poco para la guerra nuclear.</p>

	<p>El 10 de enero de 1984 la base de Cheyenne (Wyoming) recibió un mensaje en el que se les avisaba de que uno de sus misiles estaba a punto de ser lanzado por un error informático. A los “responsables” de la base no se les ocurrió mejor sistema para evitar el lanzamiento que plantar una tanqueta encima de la tapa del silo.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1286.jpg" title="Yeltsin" /><div class='piefotoldn'>Boris Yeltsin</div></div>Finalmente el 25 de enero de 1995 el lanzamiento de un misil desde las islas Spitsbergen en Noruega, hizo que <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Boris_yeltsin" title="Yeltsin">Boris Yeltsin</a> estuviera a punto de utilizar por primera vez (y última) su famoso <a href="http://everything2.com/title/nuclear%2520football" title="nuclear football">maletín del botón rojo</a>. El misil había sido lanzado con fines científicos por los noruegos, quienes habían informado mucho antes a los rusos. El problema fue que el Ministro ruso del ramo no avisó a la gente de los puestos de detección, y una vez más el mundo estuvo a punto de acabar.</p>

	<p>Para concluir esta vista de las veces que hemos estado a punto de ser testigos del fin del mundo, hay que decir que la actual sensación de seguridad es bastante engañosa. Aparte de la cantidad de países que poseen hoy armas nucleares (que hacen que me parta de risa cada vez que señalan el terrible peligro que supone Irán), de la amenaza de los terroristas y ahora al parecer sobre todo de los ciberterroristas según algunos, el año pasado <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Vladimir_putin" title="Putin">Vladimir Putin</a> decidió volver a poner en marcha su particular sistema de respuesta inmediata, con bombarderos volando en todo momento sobre el Ártico que ya han causado varios incidentes con aviones de la <span class="caps">OTAN</span>. Parece que sesenta años no han sido suficientes  y que hay quien aún está dispuesto a volarnos a todos en nombre de la patria, el imperio y otras cuestiones peregrinas similares.<br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>

	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li>Archiewood: <a href="http://everything2.com/e2node/accidental%2520nuclear%2520war" title="ANW"><em>Accidental Nuclear War</em></a></li>
		<li>Philips, Alan F: <a href="http://www.nuclearfiles.org/menu/key-issues/nuclear-weapons/issues/accidents/20-mishaps-maybe-caused-nuclear-war.htm" title="20M"><em>20 Mishaps That Might Have Started Accidental Nuclear War</em></a> </li>
		<li>Rosenbaum, Ron: <a href="http://www.slate.com/id/2191104/" title="N"><em>A Real Nuclear Option for the Nominees</em></a></li>
		<li>Tiwari, Jaya & Cleve J. Gray: <a href="http://www.cdi.org/Issues/NukeAccidents/Accidents.htm" title="UNWA"><em>U.S. Nuclear Weapons Accidents</em></a></li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/World_War_III#Historical_close-encounters" title="WWIII">World War III</a> en Wikipedia</li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p>La pasada semana se han conmemorado como cada año por estas fechas los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. Cada agosto, las reseñas que ofrecen los medios de comunicación sobre los actos conmemorativos nos hacen reflexionar sobre el poder de destrucción que el hombre ha llegado a poseer y nos felicitamos por haber aguantado más de sesenta años sin desaparecer de la faz de la tierra después de aquello.  Y no es porque hayan faltado oportunidades, no crean.</p>]]></summary>
	</entry>
	<entry>
		<author>
			<name>Jose Antonio del Valle</name>
		</author>
		<published>2008-06-11T06:48:24Z</published>
		<updated>2008-06-23T10:27:39Z</updated>
		<title type="html">Aventuras en el Oeste de un profeta con picores</title>
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		<id>tag:librodenotas.com,2008-06-11:77c262b7562572606450a68115f67ab6/4ed728a0eec78eef06661fd17204b3e5</id>
		<category term="Historia" />
		
		<content type="html"><![CDATA[<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1233.jpg" title="Smith" /><div class='piefotoldn'>Joseph Smith Jr.</div></div>Navegando como siempre por la red de redes, encontré el otro día un artículo sobre un personaje del que prácticamente no sabía nada y que, sin embargo, podría muy bien ser el prototipo de cualquiera de los profetas de las principales religiones que en el mundo han sido. Sabemos relativamente poco de Jesús, de Buda, de Mahoma; hemos de suponer que sus personalidades tuvieron que ser muy especiales para fundar en su día cultos que hoy siguen millones de personas. Al personaje del que hablo, que no es otro que Joseph Smith Jr., el fundador de los mormones,  lo conocemos un poco mejor puesto que su vida transcurrió hace poco más de siglo y medio. Pese al escaso tiempo pasado desde su muerte, la religión que fundó y otras que se escindieron posteriormente de ella cuentan en la actualidad con casi catorce millones de fieles en todo el mundo, lo que no es poco si tenemos en cuenta las circunstancias en las que aparecieron y vivieron sus primeros años.</p>

	<p>Joseph Smith Jr. Nació en Sharon (Vermont) en 1805, aunque su infancia y juventud transcurrió en Palmyra (Nueva York). Sobre sus padres, Joseph Smith Sr. y Lucy Mack Smith existen diferentes opiniones según sea más o menos cercano a la iglesia que fundó su hijo el que las expresa. Así, para los mormones habrían sido la familia ideal de granjeros de Nueva Inglaterra, queridos por todos, trabajadores y temerosos de Dios, mientras que para otros no serían sino un matrimonio de embaucadores y borrachines, hechicera de boquilla ella, y él  buscador de tesoros a sueldo; oficio que posteriormente sería heredado por nuestro profeta en sus primeros años.</p>

	<p>Y probablemente Joseph Smith Jr. no habría pasado de ser un embaucador de poca monta como su padre si no fuera porque  al parecer en 1820 vio a Dios Padre e Hijo en un árbol o al menos eso contó posteriormente. La historia dice que andaba preguntándose a sus 15 años cual era la religión verdadera, y Dios tuvo a bien bajar de los cielos para decirle que ninguna. Lamentablemente Smith no se acordó de esta historia hasta muchos años después, de hecho la primera versión escrita data de 1842, cuando era ya el profeta de la nueva religión y además parece que no la recordaba demasiado bien para tratarse de un hecho tan trascendental, puesto que hay al menos tres versiones distintas de lo que apareció en aquel árbol. Dios Padre e Hijo en la canónica, un ángel del señor en otra, o el profeta Moroni, o&#8230; etc. Pese a las discrepancias, los mormones de nuestros días siguen considerando esta anécdota como el fundamento de su religión.</p>

	<p>Tras ver a Dios, Smith parece que anduvo unos años algo despistadillo. Buscador de tesoros enterrados de piratas que, según decía, era capaz de encontrar mediante un cristal especial que poseía, en 1826 tuvo su primer tropezón con la justicia cuando uno de sus clientes le denunció por estafa. Un año antes había conocido a la que sería su esposa, Emma Hale, y en 1827 se fugó con ella ante la negativa del padre de la joven a permitir su matrimonio. Ese mismo año encontró unas placas metálicas que contenían, según él, lo que luego sería el Libro del Mormón. En realidad Smith conoció de su existencia en 1823, según dijo, cuando se le apareció Moroni, un antiguo profeta que tardó otros cuatro años en permitirle el acceso a ellas. Junto a las placas aparecieron unas gafas mágicas que recordaban más que sospechosamente al cristal de buscar tesoros y que le permitían traducir el texto, escrito en algo llamado (por él) egipcio reformado. La forma en la que traducía aquellas placas según los testigos presenciales era cuando menos curiosa. Se ponía las gafas mágicas, metía la cara en un sombrero, e iba dictando la traducción. Importa poco que al parecer las placas desaparecieran tan misteriosamente  como habían aparecido nada más empezar la traducción, como tampoco que sus “testigos” negaran posteriormente haberlas visto. El caso es que en 1830 Smith publicó el Libro del Mormón y fundó oficialmente su secta.</p>

	<p>El libro del Mormón cuenta una presunta historia de la América precolombina que habría sido poblada primero por gentes procedentes de la Torre de Babel, en 2247 A.C. que se exterminaron entre ellos en varias guerras y luego por descendientes de judíos que llegaron allí hacia el 600 A.C. Estos últimos se habrían dividido en lamanitas, que se habían rebelado contra Dios, por lo que sus pieles habían oscurecido y serían los antecesores de los indios, y nephitas, blancos por  buenos creyentes y que fundaron gran número de ciudades en América. A los nephitas se les habría aparecido Cristo después de su crucifixión, por lo que eran cristianos pese a vivir en América. Al final serían exterminados por los lamanitas. Sobra decir que no hay en América una sola huella arqueológica que respalde nada de esto.<br />
Por otro lado es curioso que en el Libro del Mormón, escrito por el profeta Moroni hacia 421 A.C. abunden los pasajes de la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Authorized_King_James_Version" title="Biblia">Biblia del Rey Jaime</a> , impresa en 1611 D.C. y que sean los mejor escritos del libro. En realidad se cree que Smith usó diversas fuentes para escribirlo aparte de la Biblia. Entre ellas están <em>The Manuscript Found</em> de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Solomon_Spaulding" title="Spalding">Solomon Spalding</a> , una novela que cuenta la historia de una civilización perdida en Norteamérica y <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ethan_Smith" title="View"><em>View of the Hebrews</em></a> de Ethan Smith.</p>

	<p>Y así nos encontramos en 1830 a Joseph Smith al frente de su iglesia recién fundada. Obra para la que luego diría que estaba predestinado desde que viera a Dios en 1820 pese a que en fecha tan posterior a aquel hecho como 1828 hubiese pedido su admisión en una congregación metodista.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1236.jpg" title="Young" /><div class='piefotoldn'>Brigham Young</div></div>Aquella era una buena época para profetas, de hecho los había a docenas tratando de evangelizar a los habitantes de los recién creados Estados Unidos. Habla a favor del carisma de Smith el hecho de que en poco tiempo muchos de estos profetas vieran que había más posibilidades de medrar en la nueva secta. Así,  en 1831 eran ya un movimiento muy numeroso al que se unían congregaciones enteras como la del reverendo <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Sidney_Rigdon" title="Rigdon">Sidney Rigdon</a> de Kirtland (Ohio) a donde se mudó Smith en 1831 tras empezar a tener problemas con las gentes de su anterior lugar de residencia.<br />
En Kirkland fundaron el primer templo mormón, que se acabaría en 1836 y en 1833 fundaron también un banco pese a no tener autorización del Estado de Ohio. Banco que iría a la quiebra en 1838 llevándose por delante los ahorros de muchos mormones que dejaron la secta en lo que sería uno de sus primeros cismas. Smith y sus seguidores tuvieron que dejar Ohio a toda prisa para irse a establecer en Independence (Missouri), donde fundarían un nuevo templo y una nueva comunidad. <br />
En Independence los mormones que habían llegado con el rabo entre las piernas desde Ohio trataron de imponer sus costumbres a los habitantes del lugar, lo que dio lugar a una verdadera guerra que acabó con una orden de exterminio contra ellos por parte del Gobernador del Estado que, además, tuvo que recurrir al ejercito federal para pacificar su territorio. Smith, tras proclamarse a sí mismo “el nuevo Mahoma”, dando ya signos de lo que luego sería un caso grave de megalomanía, y perder la guerra, dio con sus huesos en la cárcel una vez más.</p>

	<p>Tras aquello, los mormones se vieron obligados a emigrar en masa de nuevo hacia el Oeste. Esta vez a Commerce (Illinois) que rebautizaron como Nauvoo. En Nauvoo se fundó un nuevo templo y Smith fue nombrado alcalde. En 1842 fue admitido en la logia masónica de Nauvoo y su megalomanía llegó a tal extremo que empezó a pensar en presentarse a las elecciones para Presidente de los Estados Unidos. </p>

	<p>En 1843 Smith tuvo una nueva revelación en la que Dios le hizo saber que debía instituir la poligamia. Parece ser que Smith, entre otras cosas, había sido toda su vida un mujeriego insaciable y que usaba su carisma y su estatus de profeta del Señor para llevarse a la cama a cuanta señora de buen ver se le ponía a tiro. El problema era que, en una época de tanto fervor religioso, la mayoría de las mujeres no estaban dispuestas a dejarse seducir de cualquier manera por muy enviado de Dios que uno fuera, así que Smith inventó un sistema infalible: se casaba con ellas; las convencía de que no había nada malo en ello puesto que Dios lo quería y lo bendecía. El único obstáculo que Smith no se veía con fuerzas de “saltar” era el de presentarle todos aquellos benditos actos del Señor a la bendita de su esposa, la de verdad, la que le dio 7 hijos a lo largo de su vida y parece que no se enteraba de nada.</p>

	<p>Todo aquello no debía resultar nada bueno para la moral de la tropa. Las andanzas románticas del “jefe” eran conocidas y denunciadas por varios desertores de la comunidad al menos desde 1835.  Parece que no había mujer a salvo si Joseph Smith se encaprichaba de ella  y además los otros miembros principales de la secta empezaban también a apuntar maneras tratando de emularle, de forma que al final Dios se le apareció e hizo oficial  lo que todo el mundo sabía. “Es bueno ser rey”, que diría Mel Brooks.</p>

	<p>Finalmente, en 1844 fue encarcelado por un crimen contra la libertad de prensa entre otras cosas. Como alcalde de Nauvoo, Smith había clausurado un periódico en el que se le criticaba y aquello fue la gota que colmó el vaso. Durante el tiempo que habían vivido en Illinois, los mormones se habían seguido comportando como los mismos vecinos molestos que habían sido en los demás estados por los que habían pasado. Trataban de imponer sus normas y costumbres a las gentes que vivían allí ya antes de su llegada, y sus líderes no eran precisamente dechados de virtud. Al final todo ello hizo que el 27 de junio unas 200 personas se presentaran ante la cárcel de Carthage y lo lincharan a él y a su hermano Hyrum a la manera del salvaje Oeste.</p>

	<p><div class='fotoldn'><img src="https://librodenotas.com/images/1237.jpg" title="Templo" /><div class='piefotoldn'>El Templo de Salt Lake City</div></div>Después de su muerte se suponía que la voluntad de Smith era ser sucedido por su hijo Joseph Smith <span class="caps">III</span>. Sin embargo, en una secta que había surgido gracias a la habilidad y a las peculiares artes de nuestro profeta no habría sido de justicia (poética) que la cosa fuera tan fácil. Al final sería otro truhán carismático el que se llevara el gato al agua, Brigham Young, quien consiguió que fuera el consejo de los doce apóstoles y no el hijo de Smith el que ocupara el puesto vacante al frente de la secta. En una de sus reuniones, los partidarios de Young salieron diciendo que éste había hablado como Joseph Smith, cosa que solo podía ser, como no, un acto de Dios, y por tanto Young era el elegido.  Poco después, y tras sufrir la peor escisión de su historia, Brigham Young se convertiría en el nuevo Moisés que acabaría llevando a los mormones a Utah, donde aún siguen hoy en día.</p>

	<p>Como decía al principio, la secta, tolerada en nuestro país desde 1969, tiene hoy más de trece millones de fieles repartidos por todo el globo. Le abordan a uno por la calle con gran educación y, no lo duden, no les importa que su fe esté basada en una mala novela de fantasía ni que su profeta carismático fuese un timador mujeriego reconvertido en líder espiritual. Y uno no puede hacer otra cosa que preguntarse cuanto se parecerá la de Joseph Smith a la verdadera historia, la que no nos han contado ni nunca nos contarán, de cada uno de los profetas que en el mundo fueron.<br />
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	<p><span class="caps">ALGUNAS</span> <span class="caps">FUENTES</span></p>

	<ul>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Brigham_young" title="Young">Brigham Young</a>  en Wikipedia.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Joseph_Smith,_Jr" title="Smith">Joseph Smith Jr</a>. en Wikipedia.</li>
		<li>Rodríguez, Ferney Yesyd. <a href="http://www.sindioses.org/examenreligiones/mormonismo.html" title="Sindioses">Una mirada escéptica al mormonismo</a> en Sin Dioses.org.</li>
		<li><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/The_Church_of_Jesus_Christ_of_Latter-day_Saints" title="Mormones">The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints</a> en Wikipedia.</li>
		<li>Vidal, César. <a href="http://www.protestantedigital.com/hemeroteca/072/lavoz.htm" title="Vidal">Los mormones y Joseph Smith.</a></li>
	</ul>]]></content>
		<summary type="html"><![CDATA[<p>Navegando como siempre por la red de redes encontré el otro día un artículo sobre un personaje del que prácticamente no sabía nada y que sin embargo podría muy bien ser el prototipo de cualquiera de los profetas de las principales religiones que en el mundo han sido. Sabemos relativamente poco de Jesús, de Buda, de Mahoma; hemos de suponer que sus personalidades tuvieron que ser muy especiales para fundar en su día cultos que hoy siguen millones de personas. </p>]]></summary>
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