Carmen Castro es parte de la comunidad Librodenotas y editora singenerodedudas, bitácora especializada en temas de género y democracia. Y por qué no dejó de actualizarse en mayo del 2006.
Ultimamente me ocurre que el cambio de año me agarra con el paso cambiado. Y es que me resisto a que por exigencias de guión haya de cambiar el calendario aunque el tiempo no se haya cumplido. Apenas si me voy acabando ahora el 2005 y resulta que ya llevamos casi un mes de 2006; sé que no soy la única, pero eso no me consuela, ni siquiera el saber que tanto a Hacienda como a la Seguridad Social les pasa lo mismo.
Las consecuencias de este pequeño lío de fechas van más allá de ir a contracorriente para acabar con la faena atrasada; me falta una celebración y eso posiblemente no sea un buen augurio para este año nuevo. O sí, porque en cualquier momento decida desquitarme y contrariar a esos grandes almacenes que nos recuerdan el calendario oficial.
Sí, eso haré, desquitarme y darme el gusto cada vez que alguna de las buenas expectativas que se presentan para este año se vaya realizando. De momento ya tengo en el debe una colectiva por Chile, Liberia y previsiblemente también por el refuerzo de Finlandia que abren horizontes para la igualdad; en España comienza la consulta ciudadana para la futura Ley de Igualdad y ya hay un instrumento que es de esperar facilite que el propio gobierno cumpla con la obligación de elaborar informes del impacto de género de la normativa —que hasta ahora brillaba por su ausencia— claro que antes habrá que superar la indigestión del Estatut.