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Transtornos del sueño por Purranki Sandongui

Purranki Sandongui ha colaborado antes con Almacén en su columna Zasnujismo. Además publica la bitácora 3l Potadero de Bleturge. Su columna aparece los viernes.

La noche del cazador

Va por familias. En la mía, que es de trolls, se nos ha enseñado desde niños que si se oye un mosquito hay que despertar y, zapatilla en mano, rebuncar encima de la cama tratando de horadar la oscuridad con los güellos de la cara y manotear desesperados el aire en un vano de cazar al ávido.

Otros dicen “déjalo estar” y se zurran un follasco y con ello se dan la vuelta y fuesen y no hubo nada. Y yo pìenso que de ninguna manera, que eso no puede quedar así, que esto es algo entre él y yo, que se trata de la sangre de mi sangre y que entre el mosquito y yo aquí va a pasar una desgracia y uno de los dos acaba en el hospital y el otro en comisaría, aunque si pierdo yo me gustaría ver al mosquito en comisaría declarando a ver ué cara pone.

Los mosquitos son del grupo de los dípteros y una información bastante inútil es que sólo pican las hembras y es algo que tiene que ver con amamantar a sus huevos, o algo así, que yo deso tampoco entiendo. El macho acabaría, por tanto, siendo, una vez más, una víctima inútil cuando escasea el alimento y deben contentarse con zapar en las montañas o algo así.

La cuestión es que eso sí me parece a mí un choque cultural. El tener que irse a dormir a sabiendas de que el mosquito, y darse cuenta de que en realidad no pasa nada siempre que el mosquito haya pasado todos lo controles de sanidad pertinentes y no tenga malarias ni cosas, que es lo primerísimo que pienso yo en cuato oigo un mosquito, que a ver si estará él a su vez vacunado.

Purranki

07 de diciembre de 2007

Comentarios

  1. Francisco
    2007-12-07 17:50

    Muy bueno.

    Es curioso enterarse que tambien entre los mosquitos las hembras son las peligrosas y los machos llevan la fama.

  2. Leni
    2007-12-08 01:44

    Es muy práctico también el método de pincharse con una aguja, derramar la sangre en un dedal y colocar el dedal en el extremo de la habitación más alejado de la cabecera de la cama de manera que las mosquitas puedan alimentarse directamente de la sangre del dedal sin necesidad de molestar ni de infectar a nadie. De nada.

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