Libro de notas

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Traduttore, traditore por Elisabeth Falomir Archambault

Desentrañar significados ocultos, concebir el texto como espejo, invocar la palabra detrás de la palabra y desvelar palimpsestos: todo esto nos proponemos hacer los días 20 de cada mes. Elisabeth Falomir Archambault, traductora y otras cosas, hablará de etimología y corrientes traductológicas, descubrirá curiosidades sobre el oficio del trujamán e intentará desenmascarar a traductores y traidores.

Interpretación para principiantes

Cuando hace unos años comentaba a quien quisiera escucharme que quería ser intérprete, la mayoría entendía que quería traducir (literatura, además, obviando que existen traductores jurídicos, económicos y técnicos). Ahora, cuando digo que soy traductora, a menudo me preguntan por los detalles de la cabina de interpretación simultánea. Y es que los términos «traducción» e «interpretación» no son sinónimos: el primero puede utilizarse, en sentido amplio, para cualquier volcado de un texto de una lengua a otra; el segundo se utiliza específicamente para referirse al volcado que tiene como resultado una producción oral.

La interpretación puede utilizarse en infinidad de contextos comunicativos, y existen distintos tipos; la elección de un tipo u otro dependerá de los medios disponibles (¿Hay cabina de interpretación?) y de la cantidad de personas para las que interpretamos (¿Para todo el público o para dos oyentes?). Las situaciones más frecuentes en las que se requiere la presencia de un intérprete son la interpretación de conferencias, la interpretación de tribunales y la interpretación social, habitualmente ofrecida en servicios públicos como hospitales. En estos casos, los profesionales llevarán a cabo una interpretación en modalidad simultánea o consecutiva, pero con frecuencia pueden darse otras modalidades como el susurrado (o chuchotage), la interpretación de enlace (también llamada bilateral, en la que el intérprete utiliza tanto la lengua origen como la lengua meta) y la traducción a la vista.

Esta división implica un solapamiento entre tipos y modalidades de traducción, que también se produce en la práctica profesional: en las ruedas de prensa no siempre se recurre a la interpretación simultánea y consecutiva sino también a la de enlace y traducción a la vista; en los tribunales se emplea en ocasiones la interpretación de enlace y la traducción a la vista; durante la interpretación de enlace puede realizarse traducción a la vista o susurrado, y en el medio audiovisual se emplea la llamada interpretación de conferencias.

En lugar de ordenar los tipos de interpretación según las situaciones en las que se efectúan, resultará más sencillo y comprensible clasificar las modalidades de traducción oral según su temporalidad, es decir, teniendo en cuenta el momento de reformulación del texto de llegada con respecto al de partida. Podemos establecer así una primera clasificación entre las modalidades simultáneas (en las que el texto original se formula sin paradas y la reformulación se produce de forma casi inmediata) y las consecutivas (aquellas en las que la reformulación oral en lengua de llegada se produce tras la enunciación de un texto oral en lengua de partida).

— En las modalidades de interpretación simultánea hay que distinguir si se efectúa con medios electrónicos (lo que solemos conocer como interpretación simultánea, en la que el intérprete se encuentra en una cabina desde la que reproduce el texto oral) o sin ellos (el susurrado, que se da cuando el intérprete vuelca el discurso traducido directamente al oído del receptor). En el primer caso, suele haber dos intérpretes por cabina, que se van alternando en la interpretación, realizando tandas de no más de 20 minutos. Cuando uno de los intérpretes está realizando la simultánea, su compañero puede ayudarlo apuntando datos difíciles de entender, nombres propios, fechas o cantidades. El segundo caso se da cuando únicamente una minoría no entiende la lengua de partida; suele realizarse con el intérprete colocado detrás de la persona para la que se realiza la interpretación.

Dejo a modo de ejemplo una foto de susurrado en la que vemos a Gorbachev y a Reagan escuchando atentamente a sus intérpretes, sentados justo detrás, en un congreso en Ginebra.

Reagan

— Existen, además, en el grupo de simultáneas, la interpretación en cadena (también denominada relay o relé), cuando se reformula a partir de otra interpretación (por ejemplo: si el orador es sueco y el intérprete disponible solo domina el inglés y el español, podrá realizarse una interpretación intermedia con otro intérprete, del sueco al inglés, y del inglés al español. No es la situación ideal, pero a menudo no queda más remedio que llevarla a cabo, por tratarse de combinaciones de idiomas poco frecuentes), y la simultánea con texto, cuando el intérprete tiene el texto del orador y al tiempo que lo escucha puede también seguirlo por escrito.

En estos casos, obviamente la simultaneidad no es absoluta puesto que el intérprete debe esperar unos segundos para escuchar una unidad de sentido completa antes de reexpresarla: esa pequeña diferencia temporal se denomina el desfase. La interpretación simultánea requiere del intérprete una capacidad de simultanear la reformulación de un enunciado mientras se comprende el enunciado inmediatamente posterior, así como desarrollar estrategias para el desfase, es decir, para mantener la distancia necesaria entre la reformulación y el discurso original.

— En las modalidades consecutivas se distingue entre la interpretación dialógica y la monológica: la primera se produce entre diálogos y da lugar a la interpretación de enlace o bilateral. Exige del intérprete un dominio de la bidireccionalidad (ya que se efectúa tanto hacia la lengua materna como hacia la extranjera) y requiere, a veces, de la toma de notas.

Por ejemplo: un periodista español desea hacerle una entrevista a un director de cine francés, y ninguno de los dos habla otro idioma más que el propio. El intérprete escuchará la pregunta del periodista en español, la reformulará en francés, escuchará la respuesta y la reformulará al español.

En la interpretación consecutiva monológica, un texto oral enunciado en forma de monólogo es reformulado en otra lengua durante las pausas que el orador efectúa cada cierto tiempo (no suele exceder los 10 minutos). Puede ser completa, cuando el intérprete reproduce íntegramente en lengua de llegada el texto enunciado; resumida, cuando solo se interpretan las ideas fundamentales; y discontinua (o semiconsecutiva) cuando el orador detiene su intervención tras cada frase y espera la traducción. En esta modalidad siempre se toman notas como apoyo a la memoria del intérprete, que hará uso de un sistema de abreviaturas que le permitirá reconstruir el discurso de forma ordenada.

— Por último, la traducción a la vista es la traducción oral de un texto escrito, y como tal se ha definido como una variante de la interpretación, con la particularidad que no hay orador. El traductor se convierte en intérprete: sus cualidades esenciales deberán ser la rapidez en la comprensión lectora y la transformación de los rasgos propios de la escritura en rasgos propios de la oralidad. La variedad de textos susceptibles de ser traducidos con traducción a la vista es inmensa, ya que en principio cualquier texto escrito puede ser traducido oralmente.

De todo esto es fácil deducir que ser un buen intérprete exige una preparación polivalente, no solo centrada en el ámbito lingüístico, y los profesionales deben contar con unas cualidades distintas a las requeridas por los traductores. La rapidez con la que se efectúa y la imposibilidad de enmendar errores la convierten en una actividad irreversible, de resultados siempre imperfectos, pero quizá más viva que la traducción. De todo ello seguiremos hablando en la columna del mes que viene.

Elisabeth Falomir Archambault | 20 de marzo de 2013


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