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Textos del cuervo por Marcos Taracido

TdC es un diario de lecturas, un viaje semanal por la cultura. Marcos Taracido es editor de Libro de notas. Escribió también las columnas El entomólogo, Jácaras y mogigangas y Leve historia del mundo [Libro en papel y pdf]. Ha publicado también el cómic Tratado del miedo. La cita es los jueves.

Por qué no voy a hacer huelga por los recortes en Educación

Los recortes en Educación que se están aplicando en varias comunidades autónomas son un insulto a la ciudadanía y el peor modo para salir de cualquier crisis. En concreto, la medida más llamativa es la de aumentar el horario lectivo de los profesores en dos horas semanales; no me voy a extender (se explica muy bien en este video): la sucia manipulación informativa de políticos y algunos periodistas oculta el objetivo final de ese aumento: la reducción del número de profesores en los institutos. La consecuencia es sencilla: se acaba con la atención a la diversidad y se degrada la educación. Si algo bueno tuvo la LOGSE y la LOCE fue el reducir el número de alumnos por aula y facilitar la atención individualizada a través de desdobles, agrupamientos y profesores de apoyo. Eso se acaba. Sin embargo, yo no voy a apoyar la huelga convocada por los sindicatos para distintos días de este mes de septiembre, y estos son mis motivos:

1. Es contraproducente. La imagen del profesorado entre la ciudadanía es deplorable; fueron legión los que se alegraron de los recortes salariales, y son legión los que piensan que trabajamos poco, y que es indignante que nos quejemos del aumento semanal de dos horas. La huelga sólo agravaría esa percepción: el colectivo docente no se ha inmutado cuando desmantelaron el Sistema Educativo ni ante numerosas medidas que manipulaban y retorcían nuestra profesión, pero se lanza a la calle en cuanto le tocan el sueldo o los horarios; eso es lo que transmitimos.

2. Si una fábrica deja de trabajar, deja de producir; nosotros, sin embargo, no producimos nada material, así que si dejamos de trabajar los únicos afectados son las familias que se encuentran con sus hijos en casa, empeorando su opinión de quienes directamente causan esas molestias, engordando lo argumentado en el punto 1.

3. Cada día que hacemos huelga, le regalamos al Estado contra el que protestamos nuestro dinero. Setenta, ochenta, noventa euros que perdemos nosotros y ganan ellos.

4. No tengo buena memoria, pero dudo que ninguna huelga en el sector educativo hay conseguido gran cosa. Más: hace mucho tiempo que dejaron de ser mayoritarias, hace mucho tiempo que dejaron de tomarnos en serio, hace mucho tiempo que las reivindicaciones de una huelga no son escuchadas. Suelen servir para que las autoridades educativas puedan justificar públicamente que ni siquiera entre nosotros nos ponemos de acuerdo.

Y entonces, ¿no hacer nada? Sí, se puede protestar de muchas maneras distintas, imaginativas y más efectivas. Se pueden acudir al instituto fuera del horario lectivo para dar clases voluntarias, y charlas y actividades informativas que expliquen a las familias nuestra postura. Se pueden realizar encierros conjuntos con los alumnos en los institutos, con realización de talleres, experimentos, proyección de películas, etc, etc. Se pueden crear lazos comunicativos con las familias para que estas entiendan las consecuencias de los recortes. Se pueden, ya con medidas más radicales, retrasar las evaluaciones, o negar el envío del proyecto educativo del centro a las inspecciones. Se puede, en definitiva, optar por soluciones que transmitan una visión positiva de los docentes, que resulten informativas para la sociedad o que, al menos, afecten realmente a aquellos contra los que se quiere protestar. Pero los sindicatos siguen anclados en el siglo XIX. Huelga.

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[Disculpen los habituales de esta columna: aunque otras veces he tocado el tema educativo, quizás en esta ocasión sea demasiado crudo y sin relación con la lengua o la literatura, pero necesitaba la atalaya para dar mi punto de vista.]

Marcos Taracido | 08 de septiembre de 2011

Comentarios

  1. Miguel A. Román
    2011-09-08 18:13

    Tus razones 1 y 2 son consistentes. La huelga en el sector público tienen como objetivo resultado “molestar” a los ciudadanos usuarios para que estos a su vez transmitan su malestar al empleador, esto es: la administración. Pero, ciertamente, lo más frecuente es que estos arremetan contra los huelguistas, entre otras cosas porque son los que tienen delante.

    Por el contrario, la percepción que planteas de que el profesorado solo se moviliza cuando le tocan sus “privilegiados” parámetros laborales no me parece ilógica ni ilegítima. Como asalariados que son, la huelga es un recurso apropiado, proporcional, lícito y cabal para expresar su disconformidad con las medidas que afecten a sus condiciones estrictamente laborales, y nada más que para eso.

    Los empleados de una fábrica de coches no se ponen en huelga porque la empresa decida rebajar la calidad de los vehículos, así que una protesta del profesorado en aras de una calidad de la enseñanza que no les afectara laboralmente es “a mayores” y altruísta, ya que al fin y al cabo no intentarían defender sus lentejas sino el bienestar de los pagadores de impuestos (me gusta la expresión sajona taxpayers, es una lástima que no haya un equivalente concreto en castellano).

    Sin embargo, no entiendo por qué no se plantea con más frecuencia una huelga “administrativa”, o sea, tal y como dices: “Se pueden, ya con medidas más radicales, retrasar las evaluaciones, o negar el envío del proyecto educativo del centro a las inspecciones”. Más aún en inicios del curso cuando el volumen de papeleo es alto, y con más razón en un caso como el actual donde las traidas y llevadas dos horas se sustraen en buena parte de esas tareas “ocultas” (ya que las horas laborales van a seguir siendo exactamente las mismas). Además eso no significa que no se hagan los documentos, sino que no se remiten, con lo que no se acumula el trabajo. No sé exactamente qué repercusiones tiene eso (algunas sí: si no se remiten las facturas se detiene el flujo económico y eso pondría muy nervioso a alguno), pero sí me parece que tiene cierta lógica ejercer la huelga contra la administración y no contra el administrado.

  2. Marcos
    2011-09-08 18:23

    No es exactamente así, Román: si a mí me obligan a que en lugar de enseñar la historia de la literatura en el siglo XX en 8 horas semanales enseñe el XVIII, el XIX y el XX en 4, pues me afecta directamente ya no por mi sentido de la responsabilidad sobre qué significa enseñar, sino porque no hay modo de desenvolver mi práctica docente sin o bien timar a mis alumnos, o bien incumplir el programa oficial. Y por eso no se protesta más que en los corrillos y en las esquinas.

    Por otro lado, la huelga “administrativa” conlleva problemas: posibles expedientes, por ejemplo, que nadie está dispuesto a afrontar, sobre todo porque nadie asegura el respaldo masivo.

    Saludos

  3. Miguel A. Román
    2011-09-08 19:39

    No, si te he entendido pero tal vez me he explicado mal.

    Dices: “La huelga sólo agravaría esa percepción: el colectivo docente no se ha inmutado cuando desmantelaron el Sistema Educativo ni ante numerosas medidas que manipulaban y retorcían nuestra profesión, pero se lanza a la calle en cuanto le tocan el sueldo o los horarios; eso es lo que transmitimos.”

    Y replico yo: Claro, ¿y por qué otra cosa habría que hacer huelga si no es cuando te tocan el sueldo, los horarios, las condiciones de trabajo o las prestaciones sociales derivadas del mismo? La huelga es un mecanismo para defender precisamente eso: los derechos de los obreros y no los de los usuarios, y a mí, particularmente, me parecería lógico.

    “[…] sobre todo porque nadie asegura el respaldo masivo”. Ya, claro, punto 4 de tu escrito. Si no hay conciencia de clase no hay fuerza.

    Igual ahora tampoco me he explicado bien :) pero no estoy hablando estrictamente de este caso ni evaluando tu decisión de no ir a la huelga (que no solo respeto sino que además me parece coherente). Es que últimamente tengo la sensación de que se emplea la huelga como un mecanismo de protesta social y desvinculado de conflictos exclusivamente laborales; y eso, que infiero que es culpa de los sindicatos, es como emplear la pólvora para asustar con el ruido y no reservarla para cuando haya que disparar proyectiles (jo, qué violento me ha quedado).

    El resultado es que la huelga queda como un “derecho al pataleo” que al final se concreta en que tú, y otros muchos, llegan a la conclusión, probablemente correcta, de que no sirve para nada.

  4. Marcos
    2011-09-08 21:37

    Ah, vale, entonces estamos de acuerdo en lo básico: la huelga está desprestigiada como mecanismo de protesta. El caso, además, es que se utiliza una herramienta que no tiene los mismo efectos en distintos sectores. Si yo hago una huelga salvaje en el sector basuras pues serán los usuarios los que obligarán a las autoridades a que cedan en la negociación. Pero no en nuestro sector.

    Saludos

  5. Paco
    2011-09-09 07:40

    Te voy a decir una cosa que les afectaría a los del ministerio: que el profesorado diera clases SIN libros de texto, que son el mega-chollo que tienen montado con las editoriales,

    Que los profesores generen contenidos para ser utilizados en tabletas o ebooks y que los padres apoyemos la iniciativa comprando tabletas a núestros hijos con el dinero que el ministerio nos roba.

  6. vitruvia
    2011-09-09 18:53

    Gracias. Tu razonamiento es de lo más coherente que he leído en mucho tiempo. Ánimo

  7. rafael
    2011-09-20 18:16

    Porque no se hace huelga en Andalucia, hace mas de 20 años que España se encuentra en la cola sobre el nivel educacional. No es de verguenza que el señor griñan le quederia dar dinero a los profesores para elevar nota no por elevar el nivel. En algunas comunidades se querian privatizar escuelas publicas y no se hicieron ningun tipo de huelga solo por ser del psoe , hay que ser coherente por que con lo que se esta jugando es con la educacion de nuestros hijos y no con siglas politicas. No creo que estos sindicatos esten a la altura del momento.

  8. _dada
    2011-09-21 01:21

    Hola a todos, simplemente decir a Rafael que al menos 5 sindicatos convocan hoy martes a las 19.00h concentraciones en todas las capitales andaluzas:

    http://ustea.es/node/26446

    A estas convocatorias pueden ir también padres y demás miembros de la comunidad educativa.

    En Andalucía ha habido huelgas contra eso que menciona Rafael de “dar dinero por aprobar” (=plan de calidad). Y hay sindicatos que denuncian el desvío de fondos públicos a la escuela privada.

    saludos

  9. rafael
    2011-09-21 16:40

    Me alegro mucho que los sindicatos se vallan quitando el velo y comiencen a movilizarce, aunque a decir verdad no me lo creo mucho pues es dificil que el perro muerda la mano que le da de comer, hoy en dia la situacion de españa es mas dificil que lo que nos dicen. Un ejemplo de sindicato es el USO. Yo quiero ver que estos llamados grandes sindicatos protesten cuando hay grandes problemas en el sector privado, recuerdo que cobran de todos los españoles y solo defienden el sector del funcionariado. Creo como muchos padres defiendo la escuela publica pero dentro de eso estoy de acuerdo con que haya inspectores de calidad hacia las clases que impacten los profesores y no es una medida de derecha ya que soy cubano y el sistema educatico conocido mundialmente del que vengo es el cubano, profesor que no cumplia con unos minimos de calidad en la educacion era sancionado, por otra parte en todos los sectores hay gente de vocacion y hay gente que entra por un trabajo fijo y eso es un problema. un saludo



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