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Textos del cuervo por Marcos Taracido

TdC es un diario de lecturas, un viaje semanal por la cultura. Marcos Taracido es editor de Libro de notas. Escribió también las columnas El entomólogo, Jácaras y mogigangas y Leve historia del mundo [Libro en papel y pdf]. Ha publicado también el cómic Tratado del miedo. La cita es los jueves.

Carta a Francisco Rico

Estimado Francisco Rico:

Soy un admirador incondicional de su obra filológica. Durante la carrera —estudié filología hispánica— acudí constantemente a la Historia crítica de la literatura española editada por usted, una erudita selección de artículos y ensayos cuyos volúmenes ocupan ahora un buen pedazo de estantería y a los que sigo acudiendo regularmente, por dudas o placer. A partir de ahí me ilustró con sus ensayos sobre el Lazarillo, el Quijote o el Humanismo, siempre con rigor, apertura de miras y claridad en la exposición del contenido. Sin ningún tipo de dudas me ayudó a amar y entender la filología.

Por eso me duele tanto su artículo sobre la ley antitabaco, más concretamente su última frase y la contestación posterior a la defensora del lector del periódico en que apareció el texto. No entraré a valorar en absoluto el contenido del artículo y su virulencia contra una ley, no tengo nada que decir al respecto. Pero el post scríptum («En mi vida he fumado un solo cigarrillo», dice él, fumador empedernido) es un insulto a la inteligencia del lector porque manipula el significado del mensaje, utilizando la retórica no para dar luz al texto sino para confirmarlo a través de una falacia. No valen las veladas excusas a la libertad del creador, porque esta no puede escaparse al marco y el género en que se publica el texto, y un periódico y un artículo de opinión no es una novela. Pero mucho peor resulta la negativa a explicarse, esa respuesta críptica y pedante que rehusa la argumentación para escudarse en un oscuro elitismo que más parece un enfado adolescente. ¿Cómo un filólogo de su talla puede caer en esas artimañas? ¿Cómo alguien tan preocupado por la educación y la difusión del Humanismo puede renunciar al uso recto de las armas lingüísticas de que dispone para trampear desde su posición de bastión de la filología hispana? Se queja de que todos sus detractores se agarraron a esa última frase sin tocar siquiera sus argumentos en contra de la ley, ignorando sorprendentemente lo esencial: que esa epílogo deslegitima todo lo anterior.

En fin, señor Rico, que seguiré acudiendo a sus obras sobre historia de la literatura, pero ignoraré sus artículos de opinión. Y temo que se ha convertido en un ejemplo para aquellos que, no era mi caso al menos hasta ahora, rechazaban la militancia activa de los intelectuales en los asuntos cívicos y políticos de un país, pues parece demostrar que la excelencia en un campo temático determinado no habilita ni sirve necesariamente para extender ese armazón intelectual a otros terrenos más mundanos.

Atentamente,

Marcos Taracido | 20 de enero de 2011

Comentarios

  1. Carlos
    2011-01-20 19:40

    Buenos días, Marcos.

    Supongo que no debería entrometerme, pero lo haré.

    Creo que estás sobredimensionando y sobre entendiendo la posición de Rico, lo que ha escrito, esa última frase, la respuesta, etc.

    Por un lado, está el hecho de que es un artículo de opinión. Y que, por tanto, la manera de abordarlo depende del autor. No deberíamos, como lectores, enjuiciar eso.

    Yo, al menos, no creo que debería hacerse.

    Es lo que es. Nuestro trabajo como lectores es tratar de entender a que se debe, qué significa y por qué está ahí esa frase, esa última frase.

    La veracidad o no de esa frase es irrelevante, sobre todo en el contexto global (o mayor) en el cual se expresa: en un artículo de talante similar escrito por Rafael Reig, que puedes mirar por aquí, http://cort.as/0VuE, la mayoría de los comentaristas (contrarios a la posición de Reig) hablaban en contra de los fumadores, así, en general. Luego también apelaban a la buena salud, aconsejándole a Reig que dejara de fumar. Qué podrás subir escaleras y follar sin temor a un gatillazo, le decían.

    Y así con varios de los que se han manifestado en contra de la medida o de la forma de aplicar la ley.

    Esto implica una inmersión en la vida privada del autor que no sólo me parece burda, sino que, además, ayuda muy poco al debate.

    Es el interés en el debate, es la invitación al debate, donde más y mejor hemos podido ver la labor intelectual, y por tanto pedagógica, de Rico. De hecho, en la obra que mencionas, Historia de la literatura española, coordinada por Rico, no hay ninguna coherencia transhistórica, ningún valor de autoridad permanente, no hay un criterio unívoco que sostenga la edición en cuanto a la manera de efectuar el trabajo filológico. Hay, eso sí, un interés en albergar gran cantidad de criterios, en muchos casos con características diametralmente diferentes, tanto respecto a su metodología como a sus conclusiones.

    Del tomo I al XII, dicha obra invita al lector a codificar. No me parece que en este artículo haga lo contrario, de hecho, lo que está haciendo es, de alguna manera, un chiste. Yo, de hecho, me he reído muchísimo con esa última frase y para mi no le resta legitimidad a sus argumentos, al contrario. Quizás es porque me he reido, y como lo he hecho a gusto y ganas, me permito traer una cita de Luis Carandell: “la labor de un humorista y, en definitiva, la de un escritor no consiste en decir, como en las películas americanas, “la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad”. Ese es trabajo de escribidores o de escribientes, no de escritores”.

    Por otro lado, y ya para dejar de darte el coñazo, creo que su respuesta no es nada críptica. Pero nada. Lo que sí puede tener es una actitud de negación a someterse a la idea de contar con una lectura sesgada, presurosa, que es la que se suele esgrimir en la lectura de según qué argumentos en los papelotes. Y eso, Marcos, me parece de gran valor ahora mismo que el debate de ideas está como está.

    Todo esto es para decirte que, por favor, no dejes de leer al Rico columnista, cronista u opinador.

    Y te lo dijo yo, que no he fumado sólo un cigarrillo en toda mi vida. :P

  2. Marcos
    2011-01-20 19:57

    ¿Entrometerte? No por dios, si los comentarios están para esto.

    No estoy de acuerdo con lo que dices de la última frase del artículo. Hay que ver el contexto: publica en El País, no en LdN o en El Butano Popular, y publica en la sección de opinión, claramente dedicada a artículos de comentario de actualidad, y además en “tribuna”, que concede mayor protagonismo e “importancia”, más peso. Y publica Francisco Rico, filólogo reputado y académico de la lengua, no el Gran Wyoming. Pero lo que es peor: tú te reíste con la frase porque conocías la faceta de fumador empedernido del autor, pero la inmensa mayoría de los lectores no tienen ese dato, precisamente porque en este intelectual se presupone que carece de importancia sus circunstancias particulares. Yo mismo, que al leer la polémica recordé que sabía que era fumador, al leer el artículo no lo recordé. Por lo tanto, esa frase no es un juego literario, sino un engaño para reforzar sus argumentos, o al menos se convierte en eso al tener en cuenta el contexto en que se produce el mensaje.

    Obviamente, sólo estando de acuerdo con lo que acabo de decir se puede criticar la respuesta de Rico a la Defensora del Lector: se niega, efectivamente, a explicar esa frase, elude aclararla. No se le pregunta por la tesis de su artículo ni se le plantean cuestiones sobre sus distintos argumentos, sino que se le dice que hay gente que se sintió engañada por esa última frase, algo que creo muy legítimo, y a él se la suda, con perdón.

    Y para la frase de Carandell, vuelvo a lo mismo: un escritor puede y debe mentir cuanto quiera en su novela, pero no en un artículo de opinión.

    Ahora mismo estoy indagando sobre si fumaste tú o no, y como hayas fumado, vete preparando… :)

    Saludos

  3. Alberto
    2011-01-20 20:01

    Como un carretero. Fuma como un carretero, te lo digo yo.

  4. Cayetano
    2011-01-20 20:19

    No acabo de entender muy bien este debate en torno a un artículo que se enmarca dentro de contexto de la “Ley Antitabaco”. O si, con todos mis respetos, aunque parezca que nada tiene que ver:

    En cierta ocasión un hombre mucho “más importante” que Francisco Rico (por logros acadeḿicos y económicos) me dijo que para él el mundo de los hombres se dividía en amos y esclavos, yo matizaría mucho esto, en el dabate sobre esta ley se está jugando al despiste. Lo de Francisco Rico tiene que ver con eso que llaman “La representación como realidad”.

    A mi lo que me interesa es ¿Se van de risitas (no rositas) los ejecutivos y accionistas de la tabaqueras? SI, eso es lo que me interesa saber. Si es así, estamos instalados en el “todo vale” mientras sepas cómo hacerlo:

    Tenemos así, pues, uno de los métodos con el cual se puede evitar que el rebaño desconcertado preste atención a lo que está sucediendo a su alrededor, y permanezca distraído y controlado #

  5. Marcos
    2011-01-20 20:22

    Claro, Cayetano, pero es que si Rico ni hubiese añadido esa frase final, desde mi punto de vista, entonces el debate hubiese ido por donde tenía que ir.

    Alberto, ruego que retires de esta web esa frase de “Fuma como un carretero”, claramente ofensiva para con los integrantes de una profesión tan noble como añeja. Este sitio es serio.

    Saludos

  6. Carlos
    2011-01-20 20:34

    Hombre, sigo sin estar de acuerdo con tu posición respecto a la veracidad necesaria o no de lo que se diga en un artículo de opinión. Sobre todo cuando toda interpretación es subjetiva y el ámbito del artículo de opinión implica la expresión de una subjetividad concreta: la del autor.

    Rico no está falseando los datos de una encuesta, está expresando su opinión. Si para eso recurre a un estilismo o a cualquier figura retórica, (por cierto, uso mucho el manual que habéis montado: es estupendo) está en su pleno derecho. Lo mismo si alguien utiliza una metáfora. Sea Rico, seas tú o sea alguno del Butano.

    Hace poco le leía a Rafael Sánchez Ferlosio un artículo sobre cierta tipología de aficionado a los toros donde acababa diciendo algo así como “me llevaré un cuchillo de cocina de veinte centímetros y rajaré al susodicho en canal”. Era, evidentemente, un artículo de opinión y formaba parte de una serie sobre el mundo taurino que publicó, si la memoria no me está jugando una mala pasada, en Diario 16 a mediados de los ochenta.

    Más allá de la macarrada de amenazar a alguien con abrirlo en canal, es poco probable que el lector llamara a la policia y le dijese “id a Las Ventas, verán a un hombre orondo y medio calvo… ¡detenedlo! ¡piensa abrir a alguien en canal”; porque la hipérbole supone una exageración y, supongo, nadie daría por sentado que un Sánchez Ferlosio ya mayor tuviera la fuerza para abrir a alguien en canal. :P

    Creo que aquí la cosa va por el mismo sitio, requiere una interpretación que está más allá de la veracidad; esa dichosa última frase se puede leer como: “lo menos irrelevante es si yo como autor de éste artículo fumo o no”. O se puede leer en su sentido literal. En ambos casos, me parece que su naturaleza, en el juego de argumentos que ha implicado éste debate, el de la aplicación de la ley, apunta a debatir sobre ideas y no sobre sensaciones.

    Pero bueno, supongo que nuestro debate, el tuyo y el mío, el nuestro, tiene que ver con concepciones acerca de la responsabilidad de un intelectual respecto al medio y al lector y ahí podríamos estar toda la vida, discutiendo alegremente.

    Una última cosa: aplaudo que se interpele al lector. Siempre. De la misma manera que condeno que para valorar una opinión o lo que sea, una obra literaria, cinematográfica o de cualquier índole, la vida del autor sea una máxima referencial.

    Ah, y que sepas que todos mis amigos y conocidos tienen órdenes estrictas de no contestar a según que cosas. Como en Sálvame y demás.

    Un abrazo.

  7. Marcos
    2011-01-20 20:42

    Creo que te equivocas, Carlos. Cualquier lector, sin necesidad de conocer en absoluto a Ferlosio, sabrá instantáneamente que esa frase es una ironía, y aún en el caso de que alguien no lo entienda, será indudablemente una opinión del autor del artículo, por extremada que sea. Rico emite muchas opiniones en ese artículo, algunas no las comparto y me parecen extremadas, pero son opiniones. Sin embargo, esa última frase no lo es, no tiene nada que ver con una opinión, y sólo será una ironía para aquellos que conozcan las circunstancias de la vida personal del autor relacionadas con ella: si Rico pone esa frase en una carta a un amigo, pues será una ironía, pero no en un artículo de opinión en un periódico.

    Saludos

  8. Ácaro
    2011-01-20 22:46

    No sé muy bien si es o no ironía, sin duda él sabrá con qué intención lo ha hecho y, qué duda cabe, mentir está feo. Pero algo de razón tiene, las críticas se centran en la última frase y no en sus argumentos, y ese es un déficit de la mayor parte de las críticas que sobre la opinión de otros se vierten (con Dragó pasó algo similar).

    Un saludo.

  9. Alberto
    2011-01-21 00:47

    No sé muy bien qué pensar de este tema, la verdad. Francisco Rico es una personalidad conocida aunque no famosísimo, no puede dar por descontado que su vida es conocida por casi todos. Es decir, si es Joaquín Sabina el que pone ese PS, nadie se sentiría engañado, porque es vox populi que fuma como ese sector de trabajadores que asfalta calles y autopistas, pero claro, eso no es tan claro en el caso de Rico. Y sin embargo no es difícil averiguar que la frase es falsa, Marcos lo sabía, cualquiera que haya leído las entrevistas a las que alude la defensora del lector lo sabe, es decir, rastrear ese dato era facilísimo. Si soy yo el que digo esa frase, sólo los que me conozcan podrán saber si es cierta o no, pero en el caso de Rico era sencillo averiguarlo.

    Así que tengo que concluir que provoca, que quiere provocar, que quiere llamar la atención sobre algo que luego se ha cumplido: mis argumentos dan igual, lo que importa es si yo fumo o no, si yo he dicho que fumo o no. Y si esa ha sido su intención, no veo nada de censurable en lo que ha hecho.

    Tengo un ejemplo que me hace tener más dudas, enmascararé los datos porque no quiero que se averigüe de quién hablo y dónde: tengo un amigo que en mitad de la huelga de hace meses del metro de Madrid escribió un artículo defendiendo a los trabajadores del Metro y lo que pedían con esa huelga. En ese artículo también decía que por culpa de esa huelga había tardado cinco horas en ir al trabajo y que había sido desesperante, para ponerse histérico.

    Yo sé que eso es mentira. Sé que la huelga del metro no le afectó, ni siquiera estaba en Madrid, pero él decidió añadir ese dato porque quería que la gente leyese los argumentos y no se limitase a responder “Claro, como se nota que a ti no te ha pillado, caradura”, sin leer nada más. Pero también es cierto que tuvo el efecto contrario en algunos casos, algunas personas dijeron “caray, pues siendo tú afectado tiene mucho valor que pienses así”, es decir, que su condición de “víctima de la huelga” revalorizó sus argumentos… más allá de los propios argumentos.

    ¿Hizo bien? Fue una licencia poética que tenía una razón de ser. Yo… pues yo que sé, oigan.

  10. Marcos
    2011-01-21 02:10

    García Martín hace más o menos la misma crítica que yo, aunque él también entra a valorar sus otros argumentos, y se mete también en su vida personal: consecuencia lógica de la frasecita. Si lo hizo a propósito para provocar, pues lo hizo muy pobremente, Alberto.

    TEORÍA Y REALIDAD DE FRANCISCO RICO http://cafearcadia.blogspot.com (no hay enlace al artículo individual, tienen que bajar por la página hasta encontrarlo)

  11. María José
    2011-01-21 06:15

    El problema es que no tiene sentido rebatir el principal de sus argumentos: “Dejemos de lado que no pocos de los argumentos contra el tabaco carecen de rigor científico y son simple fruto del desconocimiento, por las actuales insuficiencias de la investigación.”, porque él sí desconoce por completo la investigación en este tipo de temas y nada tiene que ver lo del aceite de oliva con lo que se sabe que produce el tabaco. Parece mentira que alguien que es catedrático, y que supongo que en sus temas será riguroso, no lo sea con los temas de los que no tiene ni idea. Podía haber presentado alguna investigación donde se demuestra que no tiene efectos el tabaco o algo por el estilo. En realidad esa afirmación es del mismo cariz que la P.S.

    A mí ese argumento es el que me lleva a pensar que es un fumador cabreado, porque hay no fumadores a los que esta ley nos parece excesiva, pero no argumentamos con que la investigación es la que está mal.

  12. Carlos
    2011-01-21 17:24

    Jamás he creído que mis veinte años de experiencia en neumonología me permitan otra cosa que opinar en voz baja, con precacución y avanzando siempre mi desconocimiento sobre el tema, respecto a algunas disputas filológicas que me interesan.

    El escrito del Sr. Rico muestra su absoluta ignorancia respecto a una grave amenaza a la salud pública, pero tiene un puntito de razón: la absoluta vacuidad de sus comentarios nada tiene que ver con su adicción toxológica a la nicotina.

  13. José Eburi Palé
    2011-01-21 20:59

    La mentira flagrante es deleznable e incompatible con la buena reputación y la honestidad.
    Proceda de quien proceda.
    Aunque solo fuera por esa simple razón, estoy totalmente de acuerdo con Marcos.

  14. Luis Herrero
    2011-01-24 20:59

    Antes malsines, ahora patosos; decididamente Francisco Rico no escatima adjetivos, sobre todo para aquellos que no opinan como él o señalan falsedades manifiestas en su autodenominado benévolamente articulillo Teoría y realidad de la ley contra el fumador. En todo caso, convendría saber, antes de entrar en polémicas, si la carta que hoy en El País dirige a la sección de Cartas al Director la firma él o su “alter ego” literario, en función de las pretendidas explicaciones que ha manifestado a la Defensora del Lector y que ésta describe en La impostura de un fumador. Tendría poco sentido oponer razones sobre los nocivos efectos del tabaco en la salud, que evidentemente abundan, a un desquiciado y prepotente lingüista, quiero decir, al personaje literario que estaría utilizando su firma, y que, además, opina sobre lo que realmente desconoce.
    P.S. Por si fuera el propio señor Rico quien requiriera de contestación, los autores del estudio que tan convencidito lo tiene (y el único que menciona) son Jerome Adda y Francesca Cornaglia (no Roncaglia, ¡ay!, estos lingüistas). Igualmente elude el señor Rico mencionar una de las conclusiones del estudio: las prohibiciones afectan de forma muy distinta a los integrantes de según qué estrato socio económico, esto es, las prohibiciones de fumar tienen el efecto perverso de aumentar la exposición de los fumadores pasivos,niños en su mayoría, más pobres, mientras que disminuye la exposición de los más ricos. Y, a esos efectos, tanto da medir la cotinina como la nicotina.

  15. Juan
    2011-01-26 20:49

    Hola a todos,

    yo también querría pronunciarme acerca del artículo de Rico. En primer lugar, quiero decir que he tenido la fortuna de tenerlo como profesor. De ahí que sea inevitable que diga que sí, fuma como un carretero.
    Yo no quiero defender a Rico ni mucho menos, pero yo creo que esto se ha llevado demasiado lejos. Es cierto que es un artículo de opinión sobre un tema muy polémico y vivo en la sociedad española del año 2011. Esto quda demostrado por la polvareda de críticas e imprecaciones que se han levantado en la red. Aun así, me gustaría decir que lo más probable es que Rico escribiera ese artículo no pensando en desprestigiar la ley antitabaco, sino todo lo contrario. Es difícil explicarlo. Estos filólogos tan reputados, como Rico, han librado mil batallas dialécticas en torno a temas que pueden cambiar las líneas argumentales de la historia. En el caso de Rico, él ha sido el primero en levantar falsos asertos en torno ala obra de Petrarca y sobre todo en torno a los clásicos españoles… Quiero decir, resumiendo, que lo más probable es que Rico escribiera ese artículo en diez minutos, no más, y como un juego que pretende respaldar desde la ironía y el cinismo una ley imposible de apoyar. Quienes han tenido a Rico entenderán lo que digo; Rico es una boutade andante, cínico e irónico con todos. Si Rico apoya o no apoya la ley? Eso es irrelevante,porque el artículo no pretende ser una opinión sería, sino una boutade más sellada por el académico, mejor dicho, por el personaje (y esto es muy importante) que se ha granjeaado a lo largo de los años.
    En definitiva, no pretendo cambiar vuestra opinión en modo alguno. Sólo pretendo encuazar una lectura del artículo que sea coherente con lo que es Rico: un intelectual con todas las letras, que tiene un personaje que va soltando sandeces y boutades por donde va. Los que han visto en Rico un simple ejercicio burlón y bajo en torno a un tema tan serio creo que no han sabido leerlo. Lo más probable es que el artículo de Rico no esté en el lugar ni en el tiempo adecuado (Eso es culpa suya? Quién le deja publicar ahí un texto como ese?). Pero está fuera de toda duda que los lectores, vosotros, tampoco habéis sabido tener la suficiente persipacia para advertir que lo dice esta máscara de Rico no tiene ni pies ni cabeza, por lo que no debe ser estimado como una opinión seria, “gravis et severa”,. Reconozco y repito, una vez más, que el artículo no estaba en el lugar adecuado, y por eso mismo todos habéis caído en la trampa del personaje de Rico.

    PD: y digo esto sin haber preguntado a Rico sobre el tema.

  16. María José
    2011-01-27 03:55

    Juan, dices: “Pero está fuera de toda duda que los lectores, vosotros, tampoco habéis sabido tener la suficiente persipacia para advertir que lo dice esta máscara de Rico no tiene ni pies ni cabeza”. Yo creo que tu afirmación no se justifica, de hecho mi comentario 14 iba en esta dirección, como dice una cosa sin pies ni cabeza, pues ni caso.

    Y por otra parte, creo que muchos también estamos cansados de esos personajes, sus máscaras y sus boutades, están un poco vistas.

  17. andres r. gil
    2011-05-05 01:31

    hola yo tengo una cuestion sobre este articulo.
    Que os parece que en un examen de comentario de textos, se les pusiera , un resumen de este articulo de Francisco Rico sobre la Ley antitabaco ,se le omitan pararrfos y partes importantes. ademas uniendo partes de un parrrafo con otro .¿creeis que se podria entender?
    y si a vuestros compañeros por sorteo, para la misma prueba les ponen uno de Soledad Gallego-Diaz, que se le quita un parrafo que repite lo dicho en el anterior y se le cambia el orden, ¿que os parece?
    no se a vosotros pero ya podeis imaginar como estoy yo, que llevo todo el año estudiando para que ahora por un “articulillo”
    en fin… llevaba muhos años sin estudiar y pretendia acceder a la Universidad de Las palmas de Gran Canaria a tarves de los examenes realizados en Lanzarote mediante la prueba de accseo para mayores de 25 y 45,la prueba fue hace dos semanas y eso quiero opiniones.gracias.
    un saludo.



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