Libro de notas

Edición LdN
Sillón-Ball por Luis A. Blanco

El día 15 de cada mes nos asomaremos al deporte desde un punto de vista relajado, tal y como se disfruta desde el sillón. Pretendemos analizar de un modo distinto al habitual cuestiones de actualidad, momentos míticos o incluso recuerdos personales. Para ello, Luis A. Blanco se aprovechará de su conocimiento enciclopédico sobre el pasado y el presente del deporte para salpicar sus historias con anécdotas, trivialidades o datos poco conocidos para el gran público.

Las voces del deporte

Ha sido un verano particularmente pobre en cuanto a lo deportivo, si exceptuamos, claro está, la Copa del Mundo de fútbol que ya comentamos en la columna anterior. La poca densidad de competiciones importantes y el bajo poder mediático de los que podríamos considerar como triunfadores del verano (David Rudisha, Christoph Lemaître, Allyson Felix, Federica Pellegrini o Ryan Lochte), hacen que casi la noticia deportiva del verano haya sido el trasvase de un equipo completo de una cadena de radio a otra. Pensando en ello, quizá sea conveniente repasar la historia reciente de los comentaristas deportivos en la televisión española, y analizar con algo de detalle el panorama actual. Por supuesto, quedarán en el tintero un buen número de profesionales muy significativos: confío en los lectores para ayudar a completar el paisaje.

Quizá horrorizados por el lamentable Mel Otero en el reciente Campeonato del Mundo de baloncesto, sugiero empezar por el deporte de la canasta, y por un nombre que sonará a pocos, pero que es el primero que me viene a la cabeza: Héctor Quiroga. Un comentarista muy personal, con sus latiguillos (especialmente ese de quedan tres minutos y segundos para el final del partido, que a un crío ingenuo le hacían preguntarse cómo acertaría el buen hombre para mirar siempre el reloj cuando quedaban la misma cantidad de minutos y segundos). En una época sin estadísticas, sin sobreimpresiones de relojes ni tanteo (todo lo más, una cámara mostrando el marcador muy de cuando en cuando), era casi una mezcla de comentario radiofónico y televisivo. Quiroga falleció al volver de los JJOO de Los Ángeles, donde ya había cedido el testigo a la voz del baloncesto en España durante 25 años: Pedro Barthe. Admirado por pocos, denostado por muchos, sin saber si era del Barça o de la Penya, obsesionado con los árbitros, pero también muy profesional, llevando estadísticas a mano y con buenos conocimientos técnicos.

Mientras tanto, la NBA llegó a nuestras vidas de la mano de Cerca de las Estrellas y un tipo muy extravagante llamado Ramón Trecet. Empezaron mostrando partidos en diferido que conseguían trayendo las cintas desde Estados Unidos casi de contrabando. Era muy curioso cómo en el descanso leían las estadísticas de aquel momento. Trecet destacó por su originalidad (esos tiros horripilantes, aquel din-don cuando se enchufaba algún triple, o las críticas exageradas contra malos jugadores), permitida por ser el programa en la madrugada, y por llevar expertos a comentar los partidos, particularmente Vicente Salaner, que contrastaba con Ramón y con su compañero, un muy joven Esteban Gómez. Poco a poco ambos fueron haciéndose con un huequecito, y pasaron también a comentar partidos FIBA, alternándose con Barthe, que no obstante se quedaba los mejores, y también fue a EEUU a dar algún all-star en directo (llamando a Mark Aguirre, Mark Aguairr).

También habría que destacar los comentaristas técnicos, que empezaron a aflorar en los noventa. Particularmente longevo fue Joan María Gavaldá, pero el mejor de todos, con diferencia, fue Joan Creus. Tanto en sus comentarios durante el juego, como en los descansos, demostró por qué fue uno de los mejores bases de la historia del baloncesto español y por qué será uno de los mejores secretarios técnicos.

En eso que llegó La Sexta, y compró los derechos de las competiciones FIBA. Se le ocurrió repescar a Andrés Montes, que había empezado en la radio con José María García y había creado escuela en Canal+ haciendo NBA con Antoni Daimiel. Montes era Trecet 2.0, pero sabiendo menos. Sus motes, aspavientos y chascarrillos tuvieron igual número de fanáticos y detractores. Se hizo acompañar de míster obviedad, Juanma López Iturriaga, y de un Epi al que la brillantez abandonó cuando se retiró como jugador.

El equipo actual de TVE, con Arseni Cañada a la cabeza, es bastante plano. Cañada grita mucho, Fernando Romay no aporta nada y Manel Comas es demasiado parcial, sobre todo si ha entrenado a algún contendiente o juega el Real Madrid.
Interesante descubrimiento ha sido el del nuevo chico para todo del ente, Lalo Alzueta, que ha hecho una labor bastante decente en la pasada Euroliga.

De las autonómicas, sólo conozco Telemadrid, y espero que el dúo Siro López / Chechu Biriukov no vuelva jamás a aparecer por mi pantalla. No se enteran de nada, tampoco demuestran conocimiento y son muy, muy parciales.

El buque insignia actual de TVE, aunque por poco tiempo, es el motociclismo. El primer equipo que recuerdo fue el dúo formado por Luis Miguel López y Valentín Requena, que empezaron cual pulpo en un garaje pero que, poco a poco, fueron cogiendo experiencia y conocimientos. López pasó al balonmano, y Requena formó una pareja mítica con el expiloto Ángel Nieto, con el que deparó momentos inolvidables, muy criticados por el colectivo de moteros. Cada año Nieto estaba en un sitio distinto: cabina, boxes, paddock…Poco a poco fueron incorporándose nuevos compañeros (¿se acuerdan de Manuel Pecino?), hasta que Requena fue defenestrado alevosamente y sustituido por Miguel Ángel Roselló, que buenos contactos debía de tener para ser comentarista de algo con mayor audiencia que la vela con esos problemas de dicción. A Roselló, como a muchos otros, le pilló el ERE de RTVE y tuvo que dejar su puesto a Ernest Riveras, que demostró que no es lo mismo ser un gran actor secundario (Riveras tenía experiencia en baloncesto, atletismo o ciclismo, siempre a pie de pista o en moto) que un gran actor principal: se ha convertido en el señor Gritón Pedante y hace que Álex Crivillé parezca un dios de la comunicación. Lo de las chicas florero lo dejamos para otra ocasión.

A lo mejor algún amable lector puede darme el nombre del comentarista de Fórmula 1 que tenía TVE en los años ochenta. Era un hombre con una voz seca, peculiar, pero que transmitía su conocimiento con bastante éxito. Tras unos años sin derechos, la cadena estatal puso a Jesús Fraile a retransmitir los grandes premios. No fue una buena elección, pero no estoy seguro de si perdería en la comparativa con Antonio Lobato. El presidente del club de fans de Fernando Alonso formó pareja durante varios años en Telecinco con Gonzalo Serrano, otro personaje lleno de prejucios y parcialidades. La verdad es que Lobato ha ido aprendiendo el oficio, y se ha rodeado de grandes profesionales como Víctor Seara o los pilotos Pedro Martínez de la Rosa y Marc Gené, que han sabido hacer llegar el espectador los aspectos técnicos y estratégicos de este deporte. Lástima que el fichaje de Carlos Sáinz haya salido mal. Recomendaría a Lobato contar más en el futuro con Andy Soucek.

Habíamos dejado a Luis Miguel López en el balonmano. Al principio tampoco sabía mucho, pero tuvo la fortuna de coincidir con un comentarista técnico de excepción: Juan de Dios Román. El mejor entrenador español de la historia enseñó a López balonmano, mientras ilustraba a los televidentes con explicaciones de dos minutos de duración sobre jugadas que duraban cinco segundos, mientras el balón seguía en juego. Si hubiera dominado mejor el ritmo, habría sido perfecto; todos aprendimos muchísimo. López fue la voz del balonmano hasta el ERE; ahora es director deportivo del BM Ciudad Real. Su reemplazo ha sido Paco Caro, que ha encontrado un buen compañero en Alberto Urdiales. Le falta la pasión que ponía López, a pesar de que intenta desmarcarse del maestro y sus adentros o a la madera.

Muchas horas de retransmisión deportiva están cubiertas por el ciclismo. En los primeros ochenta no había comentarista fijo; el puesto iba rotando entre gente como Emilio Tamargo, Rafael Recio o Ramón Pizarro; no recuerdo cuál de ellos demostró no tener mucha idea cuando, subiendo L’Alpe d’Huez en el Tour de Francia de 1990, dijeron que Pedro Delgado había dejado escapar a los líderes Lemond y Chiappucci porque había preferido esperar a su compañero Abelardo Rondón…En estas llegó Pedro González e impuso un estilo diferente, más dinámico (cosa difícil cuando estás cinco horas y ves por la tele lo mismo que el espectador), y un dúo lleno de complicidad con el propio Delgado, una vez retirado. Siempre me ha maravillado cómo son capaces de identificar a un corredor tomado de forma lejana desde el helicóptero. González falleció repentinamente y fue sustituido por el hombre de la moto, Carlos de Andrés, que se compenetró todavía mejor con Perico. Llevan muchos años juntos, y aunque tengan que soportar decisiones extrañas (están comentando la Vuelta 2010 desde un estudio), tienen cuerda para rato.

Otro deporte con transmisiones largas es el tenis. Hasta el mítico Matías Prats (junior) hizo sus pinitos con la pelotita (uno no es tan mayor como para acordarse de Juan José Castillo). Seguramente me olvide a bastantes, porque han sido muchos los comentaristas de TVE, pero recuerdo especialmente a Ángel Orte, que hacía los partidos bastante amenos y contaba con la gran colaboración de todo un caballero, Andrés Gimeno. El fair-play hecho comentarista. Después han llegado Nacho Calvo (desde el baloncesto) o Arseni Pérez, que son los comentaristas actuales. Han tenido muy buenos ayudantes, entre los que destacaría a Emilio Sánchez Vicario, muy entendido, o a Álex Corretja, quizá un poco más showman, pero muy cómplice con Calvo. Ahora bien, el mejor es el actual: Tomás Carbonell sabe mucho y comunica muy bien. Un consejo a los señores de TVE: pongan una mordaza a Xavi Díaz cada vez que haya una cámara encendida cerca. Es horrible. Y encima, un pelota de cuidado, sobre todo con Rafa Nadal. Como anécdota me gustaría recordar a un horrible comentarista de cuando Telemadrid emitía Wimbledon, Emilio García Carrasco, y su frase lapidaria, mil veces repetida: El break que se consuma.

La mejor comentarista de TVE es, ya conocen mi debilidad, Paloma del Río. Con unos conocimientos técnicos altísimos, y una sobriedad envidiable, no necesita partenaire para hacer una retransmisión perfecta, ya sea gimnasia (rítmica y deportiva, donde llegó a acompañarla Susana Mendizábal), patinaje artístico, hípica en todas sus modalidades (saltos de obstáculos, doma e incluso las carreras de los domingos en el hipódromo de la Zarzuela) o cualquier otro marrón que le encomienden (bueno, ahora menos porque creo que tiene un cargo importante en el organigrama de deportes de RTVE). Mis felicitaciones y agradecimientos a ella por tan grandes momentos y todo lo que he aprendido.

Es divertido cuando llegan unos JJOO, ya sean de verano o de invierno, y tienes a varios locutores comentando desde un estudio del centro internacional de prensa las imágenes que le llegan de un deporte que no han visto en su vida. Normalmente tiran del dossier de prensa elaborado por el COI, repitiendo hasta la saciedad el palmarés de los participantes. Por favor, no hagan eso. Documéntense, aprendan algo. Tienen un espejo: Paco Grande. Si me pidieran una persona para cubrir un deporte recién descubierto en la selva amazónica, sería mi hombre. Sabe perfectamente quién está sobre la pista y los detalles principales de todos los actores. Ahora se ha quedado con el esquí, fundamentalmente los saltos de Garmisch del día de Año Nuevo. Siempre es una delicia escucharle, a pesar de su tono de voz monótono y su aparente falta de entusiasmo. Su gran dúo con Paquito Fernández Ochoa no podrá ser repetido, aunque ahora lo intente con su hermana Blanca.

En cuanto a los deportes de agua, el gran maestro fue Pepe Ruiz Orland, comentarista de waterpolo de toda la vida, y de natación junto a María Antonia Martínez. Es curioso que tuviera dificultades para pronunciar piscina. Hombre muy pasional, narró los grandes éxitos del waterpolo español aunque tuviera que meterse con todos los árbitros del mundo. En la piscina grande patinaba un poco, aunque menos que su compañera; reconozco que no es fácil narrar natación. Ahora está Julia Luna, que tras unos primeros años bastante desafortunados (horrible en Pekín), ha ido haciéndose al deporte (ella viene del baloncesto), y en los últimos europeos ha conseguido el aprobado, gracias también a que suele estar acompañada de nadadores de la selección española. Incluso está perdiendo la costumbre, cogida de Orland, de recitar en cada posta de relevos todos los participantes, de las calles uno a ocho, cuando sólo importan los que están en la pomada.

Ahora toca hablar de Gregorio Parra, que ha sido responsable de las retransmisiones de atletismo durante casi treinta años. Otro personaje muy controvertido, quizá sin un gran conocimiento previo, y con poca evolución a lo largo de los años. Su característica voz aguda era otro de sus rasgos distintivos. Las retransmisiones mejoraron mucho cuando se incorporó Carlos Martín, que imponía un tono de sobriedad y complementaba bien a Parra. Además, en aquellos tiempos creo que era necesario tener a dos personas en la cabina para controlar todo lo que pasaba en un estadio, ya que la información no les llegaba de manera tan completa como ahora. El dúo se hizo trío con la inclusión de José Luis González, que aportaba sus conocimientos exclusivamente a las carreras de medio fondo y fondo. Martín dejó TVE para incorporarse a la candidatura olímpica de Madrid 2012 y las críticas contra Parra arreciaron, hasta que al final le pilló también el ERE. Ahora lleva la voz cantante Esteban Gómez, que ha llegado desde el baloncesto y compagina el atletismo con el poco golf que tiene TVE. Las entrevistas a pie de pista las hacía Ernest Riveras, pero ahora está Amat Carceller, que tuvo que afrontar fuertes críticas por su dureza contra los atletas, llegando al máximo en una desafortunada entrevista a Manuel Olmedo en las semifinales de los 800 metros en Pekín. Y el gran acierto ha sido reemplazar a González con Antonio Peñalver. Al haber sido un decatleta, domina la técnica de prácticamente todas las especialidades atléticas, y puede hablar con la misma propiedad de un velocista, un lanzador o un saltador de pértiga. Para el fondo está Luis Miguel Martín Berlanas, que tendrá que aprender el oficio.

¿Y el fútbol? Pues tenemos un problema, porque he estado tanto tiempo oyendo por la radio los comentarios de los partidos que veía por la tele, que me he perdido a bastantes comentaristas. Lástima que ahora, con la TDT y el desfase entre ambas señales, sea casi obligatorio volver a oír la televisión. Como no es plan de hablar aquí de Manolo Lama, Alfredo Martínez o Gaspar Rosety, diremos simplemente que el estilo sobrio de José Angel de la Casa llegó a crear escuela, a pesar de su falta de emoción. Cada vez aguanto menos a Juan Carlos Rivero, que aporta muy poquito. Paco Grande, como dije antes, gana en documentación lo que pierde en emoción y en conocimientos tácticos. Sergio Sauca es sencillamente espantoso. Carlos Martínez es muy bueno, aunque grite mucho y sea del Barça. Y además tiene a Michael Robinson, que da mil vueltas a los Michel, Zubizarreta o Salinas que se han visto por ahí (aunque supongo que Robin se sonrojaría si viera cómo empezó de comentarista, y especialmente su Mundial de Italia junto a un tal Luis Fernández). JJ Santos es otro que quiere y no puede, y lo peor es que se lo tiene muy creído. Esperaba más de Paco González en el mundial, pero me defraudó bastante su forofismo y su sorprendente falta de bagaje técnico. Cuando Antena 3 daba la Champions League, era imposible seguir a Manu Sánchez, por negado y por madridista. El pobre Montes no debió aceptar nunca hacer fútbol, ¡si ni sabía qué jugador la llevaba! Al final era chascarrillo tras chascarrillo, y Salinas no encontró las llaves. Claro que Antonio Esteva no lo hace mucho mejor. La recomendación, otro clásico de toda la vida: José María del Toro, en Telemadrid, que sustituyó al infame Javier Reyero. Lástima que nos quedemos este año sin oír a José Manuel Díaz, la voz de la Premier League en TVE, ya que han perdido los derechos.

En fin, muchos nombres, muchos recuerdos, y un panorama actual bastante desalentador. No me extraña que cada vez seamos más los que veamos deporte con el volumen apagado…

Luis A. Blanco | 15 de septiembre de 2010

Comentarios

  1. Alberto
    2010-09-15 20:59

    Articulazo, Luis, muchas gracias. Paloma del Río no tiene rival en nada de lo que haga, en efecto, y yo también hecho de menos a José Manuel Díaz, mi narrador de fútbol preferido con diferencia (aunque tuviera al petardo de Petón al lado muchas veces).

    Siempre me ha gustado el estilo “comunicador alegre + conocimientos” que tienen Perico o Corretja, por encima del estilo forofo de Salinas o Rincón y mucho mejor que los comentaristas “neutros”, es decir, cualquier ex deportista o entrenador prácticamente (Irureta, Victor Fernández, Quique Estebaranz…) que se les encojen los huevos o qué se yo y no se salen una coma del guión educadamente establecido. En cualquier caso los mejores son, como has dicho, Carbonell y Robinson, que parece que han nacido para esto. También me gustan los comentarista sosos pero muy acertados, de esos que clavan los comentarios que hacen, como Induráin o Vivi Ruano. No se expresan bien pero ven las cosas mejor que nadie.

    Ah, Iturriaga es mr. obviedad como comentarista, pero como analista en prensa es francamente bueno, sus textos en El País son estupendos casi siempre.

    La última: lanza rota por Trecet y Montes. Como decía Santiago Segurola, les tocó retransmitir la NBA en un horario en el que tenían que “pelear por cada uno de sus oyentes con todas sus armas”. Y lo consiguieron, entendiendo de televisión y de espectáculo mucho más que otros que se dicen grandes comunicadores.

  2. ernesto de las heras
    2010-09-15 21:57

    Pues yo a Seara no lo trago, claro que igual es algo personal.

  3. Airos
    2010-09-15 22:12

    De acuerdo con Alberto, un gran trabajo. He tenido que estar buscando audios porque hay muchos que por los nombre no los identifico. Luis Miguel López es uno de ellos y, para mí, es y será la insustituible voz del balonmano, aquel que consiguió que no abandonara el seguimiento de este deporte tras la dolorosa y ruin desaparición del Atlético de Madrid, equipo que precisamente entrenaba por entonces Juan de Dios Román, y al que veía desgañitarse en el Magariños tantos años atrás.
    Sobre Trecet, bien al baloncesto, pero me gustaba tanto en radio3 que me da rabia cada vez que le oigo fuera del ámbito musical.
    No he logrado adivinar cuál de los comentaristas de ciclismo que citas era aquel legendario que podía fumarse 3 cigarros (se oía el chispazo del mechero) sin decir ni una palabra. Con este hombre creo que se popularizó el incomprensible tándem ciclismo-siesta.
    En cuanto al fútbol: todos insoportables, tanto en televisión como en radio.

  4. gsc
    2010-09-16 08:01

    Muy interesante el cambio de tercio de verano…
    Al único que echo en falta en el repaso es a Antonio Alix, un narrador tan particular como el que más de los que han aparecido en ésta columna. Aparte de sus conocimientos técnicos de ciclismo y esquí de fondo (y algo menos de atletismo) por los que es un poco la versión triatleta de Peñalver, me parece especialmente peculiar el punto de vista (personaje?) de “machaca” que adopta – hazañas personales incluídas – y que no limita a sus retransmisiones (tiene una columna en una revista de atletismo en la que da su peculiar punto de vista sobre los deporte “cuanto más duros mejor”). Sin olvidarme de mencionar sus personalísimas y siempre rotundas opiniones, así como sus matrimonios (bien con Peio Ruiz Cabestany en tiempos o con Moracho para hacer el atletismo, Chozas creo que da mucho menos juego).

    Y muy de acuerdo en lo que apunta Alberto: lo de Montes y Daimiel – Trecet casi no me ha tocado – en ocasiones iba bastatente más allá de la mera narración deportiva, convirtiendo sus zumbonas tertulias sobre lo divino y lo humano -completamente ajenas al plúmbeo Indiana – Milwaukee de turno – en puro entretenimiento…

  5. Antonio Perea
    2010-09-16 15:29

    Me uno a las felicitaciones por el artículo, Luis, he pasado un rato excelente leyéndolo.
    Como buen cincuentón te agradezco el recuerdo al grandísimo Héctor Quiroga, a quien yo sí disfruté por mi edad en su mejor momento. Me atrevo a afirmar que hay un antes y un después de su trabajo como narrador deportivo. No le conocí personalmente, pero los que sí lo hicieron dicen que era el tío más riguroso del mundo en lo suyo y que, por ejemplo, se interesaba personalmente ante los propios interesados por cómo se pronunciaban sus nombres, para poder mencionarles correctamente durante la retransmisión. A él debíamos el saber que Petrovic se pronunciaba “pétrovich”, por ejemplo. (Off-topic: era hijo de la extraordinaria actriz teatral Nélida Quiroga, una clásica de los añorados “Estudio Uno” de TVE).
    Y lo mismo cabe decir de Juan José Castillo, el hombre que descubrió y enseñó el tenis a España, un culé cuya buena educación y respeto al tele-espectador impedía que se le notara (como a Héctor Quiroga su madridismo, me atrevo a aventurar). Los latiguillos de las retransmisiones de Castillo en la época dorada de los Santana, Arilla, Joan Gisbert o Gimeno crearon escuela (“entró, entró” o “llevaba veneno ese lob liftado”, recuerdo).
    No sé si Pedro Barthe era culé o penyero, pero antimadridista lo es con seguridad, y ejercía. Y ser anti algo es lo único que descalifica a un comentarista. Tampoco mejoró cuando siendo director de deportes de TVE las privadas le birlaron en el mercado todos los grandes acontecimientos deportivos. TVE todavía no se ha recuperado de su gestión.
    Y siguiendo con el antimadridismo, siempre me sorprende que el hecho de que Telemadrid sea parcial hacia los equipos madrileños no se le perdona, mientras que la parcialidad equivalente hacia el Barça (no la he percibido nunca ni hacia la penya ni hacia el Español) de los medios catalanes es aceptada con una sonrisa contemporizadora.
    En resumen, gracias de nuevo, Luis, por este ratito tan bueno, y felicitaciones por tu saber enciclopédico.

  6. lablanco
    2010-09-16 16:49

    Gracias a todos por vuestros comentarios. Quizá puntualizar que adoro a Trecet (con un blog bastante recomendable en Marca), y detalles tremendos de Alix, como bien apunta gsc otro tipo muy peculiar: sus llamadas telefónicas de cuarenta minutos en medio de etapas ciclistas más o menos trascendentes, sus conocimientos sobre tipos de esquís y ceras. Es el que me ha enseñado lo poco que sé de esquí de fono y biatlón.

  7. George Best
    2010-09-16 18:58

    Estupendo artículo. Entre los que cubrían el ciclismo en los 80 me gustaría añadir a Alberto Bacigalupe, que creo que era “el chico de la moto”. En cuanto a Barthe y José Miguel López, siempre me desesperó su forofismo, que no hacía ningún bien al deporte. Siendo un crío, no entendía por qué los árbitros siempre iban contra los equipos españoles.

    Sobre Trecet, además del basket, también retransmitía rugby en aquellas tardes de domingo de deporte en TVE.
    Entre Ángel Orte (lo recuerdo comentando vela en Barcelona 92) y Nacho Calvo retransmitió el tenis durante un tiempo un tal Raúl Santidrián, aunque no recuerdo demasiado de él. Gimeno era entrañable pero siempre hacía los mismos comentarios y apenas se centraba en la parte técnica y, además, para él el partido siempre era remontable aunque el español perdiera por dos sets a cero y 5-0.

    En cuanto al fútbol, exceptuando el dúo Martínez (¿es cosa mía o cada vez es más gritón) – Robinson, el panorama es un páramo. Duele ver a Sauca comentando Champions mientras José Manuel Díaz ve los partidos desde casa (¿dónde está José Manuel Díaz?)

    Me uno al club de fans de Paloma del Río: erudición, documentación y sensatez. Un 10 para ella. También para este texto que me ha hecho rememorar tantos buenos momentos.

  8. Javier
    2010-09-20 18:09

    Respecto a la radio me quedo con un comentarista joven y muy bueno, Rubén, que de la mano de Paco González se ha ido de la ser a la cope.

    Respecto a tve me quedo con el de balonmano, esa mítico comentario de “a dentro…”, ese tío enganchaba hasta a los que no teníamos ni idea de balonmano. Respecto a otros deportes en baloncesto estuvo un tiempo, desconozco si sigue, un periodista narrando los partidos que era ex-arbitro y a mi me gustaba, al menos como lo narraba, luego si técnicamente entendía del deporte de la canasta se lo dejo a los entendidos en el tema. Respecto al fútbol en la tele me quedo con Carlos Martínez, le da emoción y entiende de este deporte y está bien secundado por el inglés, mas allá que el despliegue de medios de canal + sea bastante mejor que el de muchos otros medios. El pecado, y que me perdonen por hablar de una persona ya fallecida, fue que Andrés Montes narrara fútbol. Intentó con pasión y sus comentarios jocosos esconder su gran desconocimiento del deporte rey, el experimento no fue bueno a pesar de ponerle todo lo que tenía dentro.

  9. rafa
    2010-09-23 20:09

    Recuerdo también (creo que no figura en la relación) a Celso Vázquez, quien hace ya unas cuantas décadas (también yo paso de los cincuenta) se encargaba de la narración de todo deporte minoritario, fuera cual fuera: regatas, rugby, entre otros. El universalmente conocido gazapo de “oriorratas” por oriotarras con motivo de unas regatas en la Concha (aunque no lo puedo asegurar), imagino que sería de él. Hasta tal punto se encarga de apechugar con lo que le echasen que algún periodista muy ingenioso comentó que, de no serenar su frenética actividad laboral, de ser Celso iba a pasar pronto a excelso.

    En lo referente al desfase que se da entre la voz de la radio y la tele no creo que sea producto de la TDT, sino que viene de muy atrás, pues desde hace mucho se venía observando tal falta de correlación, que en algunos casos llegaba a se incluso de varios segundos. En su día leí en algún sitio una teoría muy curiosa al respecto. Cuando el hombre llegó a la luna y el evento se retransmitió al mundo entero, las imágenes no eran en riguroso directo, dando así opción a que los responsables de la NASA, con buen criterio, entiendo, pudieran abortar la emisión en el caso de que sucediese algún imprevisto o algo que conviniera ocultar a la opinión mundial (un grave accidente, por ejemplo, que acabara en tragedia, o en cualquier caso ante la posibilidad de ver alguna imagen del tipo que fuera u ocurriera algún incidente que interesaba ocultar). Bueno, a partir de ahí quizás continuaría la práctica en la actualidad, en previsión de que un público que es multitudinario pueda ser testigo de imágenes que, por el motivo que sea conviene salvaguardar. En fin, una teoría.

  10. Paco Grande
    2010-12-31 01:59

    Hola a todos. Veo que sois unos auténticos fanáticos del deporte y que sois críticos con nosotros. Eso está muy bien. Luis, felicidades, muy buen trabajo. Gracias por tus comentarios sobre mi, también por tus opiniones menos favorables. Me sirve para mejorar. Es verdad que a veces me sale un tono un poco chungo. No lo puedo evitar, creo que se debe a que a veces estoy obsesionado con el dato y aunque parezca raro, influye en mi tono de voz. Por cierto, el comentarista de fórmula uno de cuando la dabamos en TVE, es Pepe Díaz. Yo coincidí con él algún tiempo aqui en deportes. Sobrio, fiable y conocedor de su deporte. Sólo le faltó haber tenido un Fernando Alonso para que fuera más conocido. También Jesús Álvarez ha narrado F-1.

  11. lablanco
    2010-12-31 02:09

    Muchas gracias por el comentario, Paco, me hace mucha ilusión. La verdad es que en algunos casos no he dejado títere con cabeza, es lo que tiene el cuasianonimato de internet.

    Esperaba seguir con la tradición y oírte desde Garmisch (o desde un estudio con la señal desde Garmisch) en un par de días, pero al menos en la web de TVE no aparece en la programación el concurso de saltos…si se confirma, mala noticia.

  12. TELESPECTADOR
    2011-02-01 10:43

    Viendo el tufillo de la “Santa Casa” que tiene este post, sólo falta el NODO como sintonía de fondo…

    La inmensa mayoría de los comentarístas de los que hablas, son pura “caspa”. Y es muy curioso, que a los más frescos y actuales, les atices…

    Como tú dices, es lo que tiene esto de internet, que cualquier “friqui” como tú se puede poner a santificar.

    Con Dios!!!

  13. Alberto
    2011-02-01 21:40

    Eh, maleducado, más respeto en los comentarios o la tenemos.

  14. Paco Grande
    2011-05-23 05:13

    Hola de nuevo Luis. Releo estos comentarios algún tiempo después. Solo quería indicarte (quizá ya lo sepas) que si dimos los saltos este año, solo que a través del CANAL HD DE ALTA DEFINICIÓN. Por un problema de derechos no los podíamos dar en Teledeporte. Tampoco en la 2, por la nueva concepción cultural-temática del Canal, con lo que al final encontró la dirección una via a través de la HD, donde no molestaba a nadie. El problema fue, que no se vio tanto… supongo.. no sé… pero por ahí va el futuro en los próximos años….. Lo bueno es que TVE compró los derechos y siguió cumpliendo con la tradición.

  15. José Luis
    2011-09-07 09:05

    He encontrado esta página por casualidad y me ha encantado recordar todos esos nombres y especialmente aquellas voces que fueron banda sonora de parte de nuestras vidas.Gracias.Y puesto a buscar alguna información actual de Celso Vázquez,me acabo de enterar que falleció hace unos meses.Descanse en paz.

  16. José Luis
    2011-09-09 01:09

    Más nombres me han venido a la cabeza durante estas horas,como Daniel Vindel,que tras muchos años en TVE,se hizo muy popular en “Al galope”,programa dedicado a la hípica.También mención especial a José Félix Pons,que creo recordar fue el comentarista,por ejemplo,del Mundial 78 y del famoso fallo de Cardeñosa…o Mari Carmen Izquierdo,Alfonso Azuara…



LdN en Twiter

Publicidad

Publicidad

Libro de Notas no se responsabiliza de las opiniones vertidas por sus colaboradores.
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons
Desarrollado con TextPattern | Suscripción XML: RSS - Atom | ISSN: 1699-8766
Diseño: Óscar Villán || Programación: Juanjo Navarro
Otros proyectos de LdN: Pequeño LdN || Artes poéticas || Retórica || Librería
Aviso legal