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Román Paladino por Miguel A. Román

Miguel A. Román pretende aquí, el vigésimo octavo día de cada mes, levantar capas de piel al idioma castellano para mostrarlo como semblante revelador de las grandezas y miserias de la sociedad a la que sirve. Pueden seguirse sus artículos en Román Paladino.

Dudas mayúsculas

La regla general es que la mayúscula inicial, además de la normativa asociada a la puntuación, se utiliza para identificar un nombre propio, esto es: aquel sustantivo que designa a una entidad singular, específica e inconfundible; sean pues nombres y apellidos de personas o personajes, accidentes geográficos, toponímicos, regiones y países, organizaciones, títulos de obras artísticas o literarias, marcas registradas, etcétera.

Fuera de esta regla, y ante la duda, es mejor emplear la minúscula o, mejor todavía, remitirse a un manual de ortografía o de estilo. La reciente “Ortografía de la lengua española” dedica un capítulo entero a las funciones y usos de este rasgo gráfico con una encomiable minuciosidad de análisis de casos y excepciones. Lamentablemente, este material, conteniendo la norma más uniforme del idioma para 400 millones de hablantes, no está disponible en línea por razones que se escapan a mi comprensión.

Empero, frente a la oleada de uso “compulsivo” de mayúsculas impertinentes que vengo detectando en medios impresos y digitales, y toda vez que, supongo, muchos lectores dan por supuesta la corrección ortográfica de estos voceros, me permito, este último domingo de agosto en que no se me ocurre mejor temática, llamar la atención sobre algunas dudas “mayúsculas”.

Comencemos con los títulos y nombres de dignidades humanas, donde hay una fuerte tendencia a emplearlos en mayúscula cuando no hay razón lingüística alguna, ya que hablamos de nombres comunes.

Al igual que no escribimos “el Gerente nos convoca a una reunión” o “el Fontanero vendrá mañana”, tampoco hay necesidad de usar la mayúscula para cualquier otro cargo, profesión o título por más dignidad o encumbramiento que conlleve. Esto reza para el presidente, el nuncio, el embajador, el rey, el emperador, el papa o la duquesa. Sobra, por tanto, aplicar mayúscula en los siguientes ejemplos:

Sin embargo, ayer, la Duquesa(x) quiso poner fin a las especulaciones (La Razón)

El balance de la JMJ que realiza el Papa(x) no puede ser más positivo (ABC)

…en la agenda de la Familia Real(x) correspondiente a las próximas semanas también destaca la apertura del año judicial en Madrid (ABC)

(Anecdóticamente, en bastantes páginas he encontrado el caso en mayúscula para, en el párrafo siguiente, apearlo a minúscula. Dejemos claro que si el escritor o periodista, por la razón que sea, opta por un uso u otro, deberá ser al menos coherente y uniforme con esta regla en todo su escrito).

Otro uso frecuente y asimismo incorrecto es el de otorgar inicial mayúscula a patologías, especialmente cuando la denominación le fue otorgada en honor de un científico (normalmente el que lo descubrió) o un topónimo: alzhéimer, párkinson, chagas, ébola, …

La reina asumirá asimismo un protagonismo especial en la cumbre internacional sobre el Alzhéimer(x) (ABC)

Las treinta plazas disponibles en el centro de día especializado en enfermos de Alzhéimer(x) (La voz de Galicia)

…dos equipos de investigación informan de que han identificado una proteína crucial que el virus del Ébola(x) explota para causar infecciones mortales (Europa Press)

No obstante, sí se ha de emplear la letra capital cuando se use como complemento calificador de un nombre común: enfermedad de Párkinson, mal de Chagas, fiebre de Ébola; y cuando forme parte del nombre de un organismo o institución (como es regla general para estos casos): Año Internacional para la Investigación en Alzhéimer, Asociación de Familiares de Pacientes de Párkinson.

Respecto de los accidentes geográficos, nuestra común ortografía establece que el sustantivo que refiere al tipo de accidente debe ir en minúsculas, mientras que, por supuesto, el nombre propio que lo identifica será en mayúscula. Sin embargo, tal vez debido al matrimonio indisoluble de estas denominaciones, con frecuencia se emplea, mal, el común en mayúscula:

…sospecharon de un pasajero por la gran cantidad de prendas de abrigo que llevaba “considerando que su lugar de destino eran las Islas(x) Canarias, donde habitualmente la temperatura no baja de los 20 grados” (La Razón)

Seis personas, tres de ellas niños, murieron ayer apuñaladas en la isla de Jersey, situada en el Canal(x) de la Mancha, en Reino Unido (El País)

Hay algún un caso límite: Islas Baleares es la denominación oficial (Illes Ballears, en el Estatut) del territorio autonómico que comprende el archipiélago balear. En puridad debería entonces usarse la mayúscula “Islas Baleares” para referirse a la entidad administrativa, pero la minúscula “islas Baleares” para el conjunto geográfico. Para mayor claridad prescíndase en aquel caso del artículo determinado:

De este modo, el crecimiento del turismo también se proyecta en la estadística por comunidades autónomas, especialmente en Islas Baleares (El Mundo)

De igual modo, tampoco hay razón para otorgar inicial mayúscula a los adjetivos pospuestos a accidentes geográficos, aunque sea la denominación usual: península ibérica, islas británicas, cordillera cantábrica, al igual que no se la ponemos a “costa mediterránea”, “islas caribeñas” o “estepa rusa”.

No es el momento de llevar osos desde la cordillera Cantábrica(x) a los Pirineos (La Nueva España)

La zona con mayor actividad sísmica de la Península(x) Ibérica(x) es la zona meridional (Público)

Sin embargo, cuando el sustantivo común ejerce de antonomasia, es decir, sustituye por idoneidad al nombre propio que se omite, debe figurar en mayúscula. En este caso hay que suponer que en el mensaje se sobreentiende a qué entidad geográfica se refiere:

Los termómetros se mantendrán estables a lo largo del fin de semana en toda la Península (El Mundo) [Ibérica]

…es preciso garantizar la “permanencia” de cuestiones como la bonificación de las tasas aeroportuarias que se aplica en las Islas (ABC) [Canarias]

…anunció también que los cancilleres de los países del Golfo se reunirán pronto para discutir la situación en Siria (Infobae.com) [Pérsico]

Seguramente podría continuar ad nauseam con el rosario de irregularidades que en este aspecto ortográfico se vierten continuamente por gentes cuya profesión remunerada es la de escribir y que, ya que rara vez lo hacen objetivamente, al menos podrían hacerlo correctamente; pero, por el lado de mis lectores, no deseo aburrir; y por mi lado egoista, permítanme reservar material para poder volver por aquí algún otro domingo veraniego sin mucho tiempo ni ideas.

Por si quieren ampliar el tema: http://reglasdeortografia.com/mayusculas.html

Miguel A. Román | 28 de agosto de 2011

Comentarios

  1. Cristian
    2011-08-29 08:15

    Muy interesante nota. Una prenta que me ha surgido: yo trabajo en un diario papel y los meses siempre los corrigen y lo ponen en minuscula, eso es así?. Otra cosa que veo mal en el diario, pero que en esto no me surgen dudas, es que a las mayúsculas no le ponen tildes (o asento como quieras llamarlo), y eso si está mal.
    Por ultimo, te voy a corregir a ti una cosa :) En el texto utilizas la “letra capital” como sinónimo de “letra mayúscula” y eso no es correcto, la letra capital es aquella letra que se destaca al principio de un texto en tamaño al igual de más de una linea.

    Un saludo y que andes bien ;)

  2. Miguel A. Román
    2011-08-29 17:55

    Sí, hasta la Ortografía de 1999 el escribir en minúsculas los nombres de días de la semana y meses era solo una recomendación, pero ya el Diccionario Panhispánico de Dudas lo pone como caso indebido (no es un diccionario normativo) y la Ortografía de 2010 establece específicamente que “deben escribirse en minúscula, ya que se consideran nombres comunes”, salvo, por supuesto, cuando formen parte de un nombre propio, festividad o referido a una fecha histórica singular: Jueves negro, Viernes Santo, Avenida del Dos de Mayo, La caza del Octubre Rojo (película),…

    En la crisis, huelga, protesta, contestación, efervescencia, revuelta o revolución conocida vulgarmente como el ‘Mayo francés’ coincidieron actores tan dispares… (El Mundo)

    El primer ministro británico, David Cameron, ha admitido ayer en los Comunes con pesadumbre que la famosa matanza conocida como el Domingo Sangriento del 30 de enero de 1972 en Irlanda del Norte “ni estaba justificada ni es justificable” (El País)

    El uso de tildes sobre mayúscula siempre fue recomendable, sin embargo se redimía de él en atención a los problemas que en los tiempos de imprenta manual tenían los cajistas para introducir la separación entre renglones. Asimismo, las máquinas de escribir (¿se acuerdan?) normalmente clavaban la tilde a una altura que, en las mayúsculas, se superponía con la letra. Sin embargo, en una imprenta moderna, basada en reprografía digital, esa omisión ya no es excusable.

    Es cierto. La letra “capital”, estrictamente hablando, es aquella que inicia un texto y, por adorno, se le da un tamaño de varios renglones. Pero la búsqueda de un estilo que no se le haga pesado al lector me instaba a no repetir demasiadas veces el sustantivo “mayúscula”, así que me agarré como a tabla flotante a la acepción 10ª del DRAE que la da como simple sinónimo de mayúscula. Permítaseme esa inocente licencia, gracias.



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