Libro de notas

Edición LdN

Retales por Agustín Ijalba

Agustín Ijalba es escritor. Durante dos años mantuvo la columna de análisis de la realidad Por arte de birlibirloque En este espacio publicará Retales todos los lunes. Retales dejó de actualizarse en febrero de 2007.

¡Dios, qué pesadilla!

No se ha sabido aprovechar la situación. No se ha sabido o no se ha querido, me temo. El gobierno ha cedido de modo injustificado a las presiones de un poder cada vez menos fáctico y más dado al espectáculo callejero. Y así le pagan. Esa misma moneda que entre todos recaudamos para sufragar los servicios públicos, ellos nos la devuelven transformada en lugares para la disgregación y el odio, para el insulto y la mentira, para la rancia catequesis disfrazada de asignatura de religión.

¿En nombre de qué Dios reclaman la religión en las escuelas? ¿No es la creencia religiosa patrimonio particular de cada individuo? ¿Hasta cuándo insistirán los católicos en que los otros les paguemos la impartición de su doctrina?

Si Dios está en todas partes, como le oí decir a un profesor de religión, estará sin duda entre los triángulos isósceles y las tangentes, o escondido tras los tubos de ensayo de los laboratorios de química. ¿Para qué dar clases de religión, entonces? ¿No es la religión una vivencia que lo impregna todo, que lo abarca todo, que llega a cualquier rincón? ¿No es acaso un contrasentido denunciar que se expulsa a Dios de las aulas cuando según sus creencias jamás podría abandonarlas?

No reclamo que se expulse a Dios de las aulas. No llevemos la discusión a terrenos metafísicos. Seamos sensatos. Lo que pretendo es algo mucho más concreto: que se expulse a los cardenales y a los obispos de la escuela, que sea laica de verdad, que se aprenda a convivir desde el civismo y la razón, no desde la voz siempre amenazante y oscura de la pomposa jerarquía eclesiástica. Y una vez expulsados, que hablen desde el púlpito. No los queremos callados. Que clamen, que razonen, que prediquen, que difundan la buena nueva. Que sepamos bien lo que piensan. Pero sin pagarles ni un solo euro de nuestro bolsillo. ¡A santo de qué!

14 de noviembre de 2005

Comentarios

  1. pacovila
    2005-11-14 10:29 Sintiéndolo mucho no estoy de acuerdo contigo. Llevo veinte años dando clases de religión en la escuela pública, no soy cura, cardenal, obispo ni monje/a y nunca he dado catequesis, ni nada que se le parezca. He enseñado cultura religiosa: a distinguir una catedral de un cuartel de artillería, a conocer el arte y lo que expresaba, a saber de historia (de todo lo bueno y lo malo que se ha hecho en nombre de Dios) a conocer otras formas de creencia (o increencia) y respetarlas del mismo modo que uno espera que le respeten, a enseñar que lo mejor es pensar con nuestra propia cabeza y no que nos coman el coco. Todo eso está en el programa de la asignatura de religión… ¿Te lo has leído? Te lo recomiendo.
    Por cierto, te doy un dato para la reflexión: ¿Por qué, si la alternativa consiste básicamente en no hacer nada, y no se evalúa, y no cuenta para nada su nota, se sigue escogiendo masivamente la asignatura de religión? Igual es porque todo el mundo tiene el coco comido por los perversos obispos…
  2. pacovila
    2005-11-14 10:34 Un detalle, con mi dinero se pagan a unos sindicatos (y más dinero que a la Iglesia) que no hacen gran cosa por los trabajadores (por mí absolutamente nada), a una legión de chupatintas en las distintas administraciones (de todos los colorines políticos, of course) que viven a nuestra costa por tener un carnet de partido en la boca, y un largo etcétera de chorradas subvencionadas. ¿Eso no te molesta y lo de la Iglesia sí?
  3. Marcos
    2005-11-14 11:14 Pero si es que no debe discutirse lateralmente. Lo que dice, y muy bien, Ijalba es que la religión es un asunto privado cuya enseñanza o práctica debe estar fuera de la educación escolar. Discutamos eso, pero lo que no se puede hacer es decir que se ataca la religión por intentar quitarle privilegios: (DRAE) «Exención de una obligación o ventaja exclusiva o especial que goza alguien por concesión de un superior o por determinada circunstancia propia».
    Por supuesto que la mayoría de las familias españolas son católicas: para eso tienen las iglesias y las parroquias.

    Saludos.
  4. Pacovila
    2005-11-14 14:48 No me has contestado, Marcos. La Iglesia Católica, y las demás religiones que deben tener también sus derechos reconocidos por el estado (con todos sus defectos, que son muchos, y no me refiero a los obispos, sino a los creyentes de a pie, como yo) hace mucho más por la gente que los sindicatos (muy de clase, pero debe ser de los repetidores), los servicios de atención al ciudadano, ONG’s diversas, y encima salen más baratos.
    ¿Por qué no han ajustado el porcentaje del IRPF y chimpún? Muy sencillo, porque sea el señor simpático de Sevilla, el autista del bigote, o el señor del talante, a ninguno le interesa, porque prefieren tener a la Iglesia Católica cogida por donde más les duele, y no quieren ni oir hablar de las demás confesiones religiosas ¿ves? En eso es lo único en lo que nuestros políticos están de acuerdo.
  5. Agustín Ijalba
    2005-11-14 15:13 Estimado Pacovila,

    ¿Por qué, entonces, habéis montado este pollo, si según tu criterio a pesar de ser optativa y no evaluable se escoge masivamente la asignatura de religión? ¿Qué problema os plantea entonces el proyecto tan suave y entreguista del gobierno, que manteniendo ese carácter optativo y no evaluable encima os asegura impoluto el derecho a impartirla, a costa de los impuestos que todos pagamos “religiosamente”?

    La cuestión es más específica aún si cabe: ¿por qué la transmisión de conocimientos acerca de la cultura religiosa debe estar en manos de la Iglesia católica?. Todas las enseñanzas que tú dices impartir en tu clase de religión (a saber: distinguir una catedral de un cuartel de artillería, conocer el arte y lo que expresaba, saber de historia, conocer otras formas de creencia y respetarlas del mismo modo que uno espera que le respeten, o pensar con nuestra propia cabeza y no que nos coman el coco) son todas ellas cuestiones que no pueden ni deben encerrarse en una clase de religión, sea ésta católica, islámica o judía. Es filosofía, historia, arte, literatura. Es educación cívica, republicana, laica. Es cuestión de principios.

    Tus siguientes comentarios se responden sólos. Tanto derecho como tú tengo yo a reclamar que los chupatintas, los sindicalistas ociosos o, quienes como tú dan clases de religión católica, dejen de recibir fondos públicos. ¿Por qué unos sí y otros no?, vienes a decir. No. Lo acertado es: ¿por qué no exigir que ninguno los reciba? Insisto en lo que afirmo en mi artículo. No quiero callar la boca de nadie. Al contrario, creo que lo saludable es lograr que todos, cuantos más mejor, hablen. Pero que no me pidan dinero para ello, por favor. Máxime cuando aún hay barracones esperando a que los alumnos aprendan cada mañana matemáticas, física o literatura.

    Por último: el porcentaje del IRPF que se destina a la Iglesia Católica es, en sí mismo, aberrante. ¿Por qué detraer de los fondos públicos dinero para vuestras obras y misiones? Si vuestra acción tiene una trascendencia social, como seguro la tiene, exigir financiación actividad por actividad, como al resto de los mortales, pero no una financiación en bruto. La Iglesia debería aprender a llamar a la puerta de los ricos…¿no fue eso lo que siempre hizo?
  6. Pacovila
    2005-11-14 23:37 ¿Por qué es laica, según tú? ¿Eso es garantía de objetividad? Pues va a ser que no, y a los hechos me remito. Hay muchos profesores que adoctrinan desde sus puestos de profesor funcionario o interino contando las sandeces más grandes que te puedas imaginar, eso sí, como son profesores de historia, filosofia o… hasta matemáticas, entonces sí son objetivos. Perdona, entonces sí dirán cosas que te pueden gustar más, pero de ahí a objetivos… van varios pueblos.
    Por cierto, ¿sabías que en Finlandia, el número uno del ranking educativo europeo con distancia la religión (confesional) es obligatoria? Es evidente que no será por eso que son los primeros, pero no será tan malo cuando lo tienen y sacan a los mejores alumnos (y aquí sacamos a los peores). Y en general es igual en todos los países nórdicos, y que conste que allí Franco no pintaba nada ¿verdad?
    Si tienes ganas hablamos de historia, del porcentaje del IRPF, pero ahora es tarde y me voy a acostar
  7. jorge
    2007-09-21 02:32

    hey, es cierto, no es necesario dictar clases de religión, está bien que la prediquen, pero si se supone que es libre, porque les enseñamos a los niños (seres incapaces de decidir por si mismos) que deben guiarse por nuestra religión, soy fiel creyente de Dios, pero no estoy de acuerdo con que se predique de una manera tan esclavista los pensamientos eclesiaticos….

Deja un comentario

Recordar

Nota Importante
Libro de notas se reserva el derecho de eliminar comentarios o de prohibir el uso de la herramienta a aquellos usuarios que la utilicen para agredir, insultar o denigrar a las personas que en él participan, insertar publicidad o aquellos no se ciñan al tema tratado.

Se soporta marcado con Textile; en caso de no conocerlo, puedes aprender más de él en La pagina oficial de Textile.

Textos anteriores

-
Lunes de despedida [26/02/07]
-
Ciencia y vida [19/02/07]
-
Velocidad engañosa [05/02/07]
-
Discursos de poder [29/01/07]
-
Historia y vida [22/01/07]
-
Sosiego [15/01/07]
-
Estruendos [08/01/07]
-
Ciclos [01/01/07]
-
La felicidad [25/12/06]
-
Algarabía poética [11/12/06]
-
El perdedor [04/12/06]
-
La reminiscencia [27/11/06]

Ver todos

Publicidad

Libro de Notas no se responsabiliza de las opiniones vertidas por sus colaboradores.
Esta obra está bajo una licencia licencia de Creative Commons
Desarrollado con TextPattern | Suscripción XML: RSS - Atom | Hospedaje Web por Ferca Network | ISSN: 1699-8766
Diseño: Óscar Villán || Programación: Juanjo Navarro
Otros proyectos de LdN: Artes poéticas || Retórica || Librería
Aviso legal