Libro de notas

Edición LdN
Retales por Agustín Ijalba

Agustín Ijalba es escritor. Durante dos años mantuvo la columna de análisis de la realidad Por arte de birlibirloque En este espacio publicará Retales todos los lunes. Retales dejó de actualizarse en febrero de 2007.

La nación metafísica

El establecimiento de las reglas del juego debería ser un debate superado, pero los partidos políticos en nuestro país no parecen querer darle carpetazo. Discutir acerca de las normas que rigen nuestras discusiones acaba siempre como el rosario de la aurora, a modo de metadiscusión que se enrollara en espiral sobre sí misma. La contingencia histórica marca la pauta en cada sociedad acerca de lo que es constitucionalmente posible y democráticamente deseable. Partiendo de ese acuerdo de principio y de principios, hemos sido capaces de respetar la discrepancia y convivir con ella, hemos podido ver en el otro no a un enemigo sino a un mero disidente, que piensa de modo distinto al mío pero que no por ello debe ser eliminado.

Lo grave, quizás lo más lacerante del sistema político español, es la distancia con la que el común de los ciudadanos observa esas disputas de salón entre partidos. La nación es una excusa demasiado estúpida como para ser tomada en serio. No me creo que la carga semántica de una palabra concentre toda la energía de un partido político que hace de ella su estandarte, recogiendo su unidad indisoluble como atributo. Pero tampoco me creo que su inclusión en el Estatuto mejore en algo la situación cotidiana de los catalanes. Es, a buen seguro, intrascendente y trivial, materialmente superflua. Pero es la punta de lanza por la que unos y otros se desangran.

¿No es acaso una lacra, cuando ya no existen las fronteras económicas, cuando a través de la red se cierran contratos multimillonarios, cuando las industrias se trasladan y se deslocalizan sin rubor, insistir en escribir palabras que huelen a alambrada? Como no sea para frenar la entrada de inmigrantes… La nación, cualquier nación, forma parte de una historia demasiado sangrienta como para seguir insistiendo en ella. Sería deseable una limpieza a fondo del lenguaje político, trabado quizás de demasiados conceptos decimonónicos, lastrado por una razón carente de razones, que no atiende tanto a la búsqueda del bienestar sino del estar, del ser reconocible entre otros seres como igual: ¡¡la razón de ser de la nación es puramente metafísica!! Que se lo digan si no a los habitantes del barrio del Carmel o del Raval.

Agustín Ijalba | 03 de octubre de 2005

Comentarios

  1. Jon R.
    2005-10-03 21:19 Las últimas frases, desde “Sería deseable una limpieza a fondo del lenguaje político”, deberían ser impresas con fuego en la barriga de los políticos, y de obligada memorización. Que lo pusiesen en práctica ya sería sueño.
  2. felipe
    2005-10-04 06:38 ¿Porqué somos tan pocos los que pensamos así, cuando parece la postura más lógica?
    Quizá sea precisamente por eso.
  3. J. Goikolea
    2005-10-06 04:53 lAunque estoy de acuerdo en el fondo de cuanto dices, sin embargo creo que a las palabras se las debe valorar por su carga semántica e intención política que llevan. No en vano alguien dijo “que los conflictos se generan( ab initio)en el

Textos anteriores

-
Lunes de despedida [26/02/07]
-
Ciencia y vida [19/02/07]
-
-
Discursos de poder [29/01/07]
-
Historia y vida [22/01/07]
-
Sosiego [15/01/07]
-
Estruendos [08/01/07]
-
Ciclos [01/01/07]
-
La felicidad [25/12/06]
-
-
El perdedor [04/12/06]

Ver todos


LdN en Twiter

Publicidad

Publicidad

Libro de Notas no se responsabiliza de las opiniones vertidas por sus colaboradores.
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons
Desarrollado con TextPattern | Suscripción XML: RSS - Atom | ISSN: 1699-8766
Diseño: Óscar Villán || Programación: Juanjo Navarro
Otros proyectos de LdN: Pequeño LdN || Artes poéticas || Retórica || Librería
Aviso legal