Libro de notas

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Rarezas musicales por Francisco Serradilla

Visitaremos aquí, cada día cinco, intérpretes extravagantes, versiones poco ortodoxas, extrañas herramientas tecnológicas para crear o descrear la música. Quizá también recordemos a viejas joyas olvidadas. Estas rarezas se ilustrarán con videos provenientes de youtube, dejando en ellos la carga de la prueba de futuras demandas de la SGAE. No esperen encontrar aquí música de moda: está estrictamente prohibida. Francisco Serradilla también escribe Computación creativa y otros sueños.

Canciones que dicen más de lo que dicen

¿Qué tienen en común Serrat, Visotksy, Brassens y Krahe?

Serrat ya nos ha visitado por Rarezas en otras ocasiones. Realmente hay muchos Serrats, y yo me quedo con el joven Serrat, el que cantaba cosas como ésta:


Serrat. Una guitarra (fragmento)

Guitarra y voz. ¿Para qué más si lo que se quiere en contar algo profundo?

Dice en la letra (traducción del sitio oficial de Serrat):

Vàrem créixer plegats, jo em vaig fer un home;
ella es va anar espatllant al meu costat.
Ara que jo la veig bruta i trencada,
m’adono del molt que l’he estimat.

Juntos crecimos, yo me hice un hombre;
ella se fue estropeando a mi lado.
Ahora que la veo sucia y rota
me doy cuenta de lo mucho que la he querido.

Parecería que hablara de mucho más que de una guitarra…

En esta línea, y gracias a la banda sonora de una película, descubrí hace tiempo un cantautor ruso de fuerza arrebatadora: Vladimir Visotsky. De vida prolífica e intensa, aunque corta, tuvo sus más y sus menos con el régimen ruso, que pasó de ignorarlo (negándose a grabar sus canciones, que se distribuían clandestínamente) a ensalzarlo después de muerto, recibiendo un reconocimiento póstumo como Artista Meritorio de la Unión Soviética. Murió prematuramente debido a sus excesos con el alcohol, las drogas y el trabajo.


Vladimir Visotsky. Koni priviredliviye (Caballos caprichosos)

Me ha sido difícil conseguir una traducción del ruso a está canción. Aquí les dejo un fragmento:

A lo largo de la cornisa del abismo, en su mismo borde,
Azoto a mis caballos, instándoles a avanzar…
Perdiendo el aliento, me bebo el viento, trago la niebla,
Siento con un éxtasis maldito que estoy acabado, acabado!

No corráis tanto, mis caballos, deteneos!
No escuchéis al látigo certero!
Pero tengo unos caballos caprichosos;
No terminé de vivir, y ahora mi canción se ha cortado a la mitad.

Dejaré a mis caballos beber,
terminaré mi verso,
por un momento, al menos,
estaré de pie en el borde…

Parecería que hablara de algo más que de unos caballos caprichosos…

A ahora vamos con Brassens, que también nos revisita:


Brassens. L’Orage

La traducción del video es bastante mala. Aquí les dejo un fragmento de una traducción bastante más decente, tomada por cierto de un interesante repositorio de poemas en francés traducidos. Por encima de la ironía de la canción, quizá también dice más de lo que dice, porque sólo Brassens es capaz de encajar un tema tan irónico en una armonía tan melancólica. El fragmento final es típico de Brassens: concluir una canción humorística con un final profundo.

Dieu fass’ que ma complainte aille, tambour battant
Lui parler de la pluie, lui parler du gros temps
Auxquels on a t’nu tête ensemble
Lui conter qu’un certain coup de foudre assassin
Dans le mill’ de mon cœur a laissé le dessin
D’un’ petit’ fleur qui lui ressemble.

Dios quiera que mi queja vaya, corriendo corriendo,
a hablarle de la lluvia, a hablarle del mal tiempo
en que estuvimos juntos,
a contarle que cierto rayo asesino,
en el centro de mi corazón, ha dejado el dibujo
de una florecilla que se le parece.

¿Les suena? Sí, claro, en España esta canción se hizo muy conocida en la versión de Javier Krahe, quien en mi opinión merecería el apodo de “el Brassens español”, aunque sólo haya adaptado dos o tres canciones del gran cantautor francés. Sin embargo, sus letras con dobles sentidos, sus melodías, su ironía, recuerdan mucho a las de Brassens, que sin embargo se deja sentir más melancólico en otros temas, más poético y profundo. Pero a pesar de la fachada irónica de Krahe, sabemos que también a veces se deja llevar por la melancolía:


Javier Krahe. En la costa suiza

¿Dice más de lo que dice? Probablemente.

Y para terminar, aunque del fenómeno cover hablaremos algún otro día, si se quedaron con ganas de oír completa la canción de Serrat pueden oírla cantada por Susi. Y no lo hace mal, la chica:


Susi cover. Una guitarra

Nota: siguiendo la sugerencia de Yelena Kondaurova (¡gracias, Yelena!), he modificado la traducción del término «priveredliviye» por «caprichosos», aunque en la traducción de nekoplanet figura «fastidiosos».

Francisco Serradilla | 05 de noviembre de 2009


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