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Quiero una segunda opinión por Santiago Viteri

La salud, la enfermedad y sus tratamientos son una fuente inagotable de noticias, suplementos especiales y comentarios con la vecina. Una gran cantidad de entendidos de salón y “expertos” en salud opinan sin criterio mientras que la clase médica suele responder con tecnicismos incomprensibles que solo aumentan la confusión. Por eso, Santiago Viteri (médico especialista en Oncología), escribirá una columna sencilla sobre medicina el 29 de cada mes. Porque él siempre tiene una segunda opinión y si hace falta, muchas más.

Los consejos de Esculapio XXI

Esta “Segunda Opinión” en varios capítulos está dedicada a mi hermano Guillermo que la semana pasada se presentó al examen MIR

Existen muchos textos clásicos que tratan sobre la ética y la moral en la profesión médica. El juramento hipocrático es probablemente uno de los más famosos y suele ser recitado por los licenciados en medicina en el acto de fin de carrera. Lógicamente el texto se ha ido adaptando a las costumbres, gustos y circunstancias de nuestros tiempos. Ya no se jura “por Hygea y por Panacea” ni se compromete uno a enseñar gratis a los hijos de sus maestros. Así los médicos recién estrenados hacen una declaración de intenciones, aunque en algunos casos, las palabras del juramento caigan rápidamente en el olvido.

Otro de dichos textos es La oración de Maimonides que aparentemente fue escrita por el médico alemán Marcus Herz en 1793 que lo atribuía al sabio cordobés del siglo XII, Moshé ben Maymon

Pero mi favorito, sin duda, es Los consejos de Esculapio. No se conoce al autor, pero es posible que este texto provenga de las escuelas médicas griega o latina.

Este texto toma la forma de una carta que pudiera escribir un médico veterano a un joven que desea estudiar medicina y sorprende por su extraordinaria vigencia en la actualidad. Para ilustrar esta idea vamos a analizar párrafo a párrafo el texto y a contrastarlo con nuestra realidad social.

Texto original: Párrafo primero

¿Quieres ser médico, hijo mío?

¿Has pensado bien en lo que ha de ser tu vida? Tendrás que renunciar a la vida privada; mientras la mayoría de los ciudadanos pueden, terminada su tarea, aislarse lejos de los inoportunos, tu puerta quedará siempre abierta a todos; a toda hora del día o de la noche vendrán a turbar tu descanso, tus placeres, tu meditación; ya no tendrás hora que dedicar a la familia, a la amistad o al estudio; ya no te pertenecerás.

Esculapio XXI: Párrafo primero

¿Quieres ser médico, hijo mío?

Es una carrera de seis años y cuando te licencies para especializarte tendrás que preparar el examen MIR. A continuación ejercerás como aprendiz durante 4 o 5 años y sólo entonces te considerarán un verdadero médico. Tendrás guardias de 12 y hasta 24 horas seguidas en las que no podrás salir del hospital. Muchas veces te tocará trabajar en fines de semana y en festivos. Además muchos de tus familiares, amigos y vecinos acudirán a ti para consultarte sus problemas médicos a toda hora del día o de la noche, turbando tu descanso, tus placeres, tu meditación. A menudo te llevarás trabajo a casa y tendrás que estudiar en tus horas libres para mantenerte al día; ya no te pertenecerás.

Texto original: Párrafo segundo

Los pobres, acostumbrados a padecer, no te llamarán sino en casos de urgencia; pero los ricos te tratarán como esclavo encargado de remediar sus excesos; sea porque tengan una indigestión, sea porque estén acatarrados; harán que te despierten a toda prisa tan pronto como sientan la menor inquietud, pues estiman en muchísimo su persona. Habrás de mostrar interés por los detalles más vulgares de su existencia, decidir si han de comer ternera o cordero, si han de andar de tal o cual modo cuando se pasean. No podrás ir al teatro, ausentarte de la ciudad, ni estar enfermo; tendrás que estar siempre listo para acudir tan pronto como te llame tu amo.

Esculapio XXI: Párrafo segundo

Si trabajas en la seguridad social tendrás la consulta saturada de pacientes a los que tendrás que atender en pocos minutos. Si les pides pruebas, a menudo se retrasarán y ellos protestarán con razón, porque para eso han estado toda la vida cotizando. Si trabajas en la medicina privada algunos paciente sentirán que tienen derecho a tratarte como un esclavo encargado de remediar sus excesos, ya que pagan mucho por la atención recibida. En ambos casos habrás de mostrar interés por los detalles más vulgares de su existencia, decidir si han de tomar soja o aloe vera, si pueden hacer spinning o yoga. No podrás ir al teatro, ausentarte de la ciudad, ni estar enfermo; tendrás que estar siempre con el móvil encendido y en sitios con cobertura.

(Continuará…)

Santiago Viteri | 29 de enero de 2009

Comentarios

  1. Sergio
    2009-01-29 17:26

    Mmmmm. No estoy tan seguro de la vigencia de esto. Me parece que la cita se refiere a un médico de los de antes: sin horarios y sin sueldo fijo, de quién dependía la vida de sus pacientes.

    Hoy en día, la gente que tiene problemas graves se va a urgencias. Los horarios malos y el coñazo de los familiares también los sufren muchos informáticos y fisioterapeutas. Y los clientes pesados …

  2. Santiago
    2009-01-29 17:57

    Hola Sergio!
    Es que como el texto era muy largo lo he dividido en partes y no lo has podido leer completo. Quizá cuando lo leas entero cambies de opinión.
    Por otro lado, nadie dice que lo que se refleja en el texto antiguo sólo le pase a los médicos. De hecho lo de los informáticos sale en las próximas entregas… (todos atormentamos a nuestro amigo informatico cuando se nos estropea el ordenador, son los médicos del futuro)
    Pero a mi no deja de sorprenderme que muchas de las cosas que refleja este texto tan antiguo han cambiado muy poco

  3. Marga
    2009-01-30 05:46

    Santiago, gracias por tu sección, la leo siempre. Qué razón tienes….Es que es igualito que ahora. Y hay que añadir:
    -Si trabajas en la Sanidad Pública no puedes hacer planes como los demás mortales para Semana Santa, para el puente del 1 de mayo porque tienes que esperar a que salgan las GUARDIAS!!! Siempre con el calendario haciendo cábalas sobre si te toca Navidad o pringas en agosto
    -Además tienes que ver al “recomendado” que puede ser el hijo del auxiliar de la quinta planta o el cuñao de la auxiliar administrativo, y como no tienes tiempo, ¿cuándo los citas?…En las guardias! para más relax!!
    -Y Sergio, la gente a urgencias viene por motivos graves y que quieres que te diga, la realidad es que se viene por motivos nimios y en muchas ocasiones surrealistas. Verdad: Una chica a las 5 de la mañana porque tiene una ampolla en un dedo (zapato pequeño, cerebro más pequeño)otro porque tiene tos y mocos (catarro), porque a las 6 de la mañana tiene insomnio (coño, levántate y escucha la radio)
    De la Sanidad privada puedo hablar poco porque trabajo en la pública pero en psiquiatría hay gente que ingresa en la privada y que bajo ningún concepto ingresaría en una Unidad de Agudos en la Pública, pero es que un hospital no es un balneario, ni una cura zen! Resumen: Ingresa el que no quiere, y el que quiere no ingresa (pagando, ingresa hasta la de la amplla en el dedo para reposo, observación y drenaje linfático)
    Hoy estoy de guardia, se nota!!!

  4. María José
    2009-01-30 06:34

    Santiago, también está el extremo contrario, en el que los clientes (alumnos) lo que no tienen es ningún interés en que le dediques ni un minuto de más de tu tiempo. Ni en clase ni fuera de ella. En vuestro caso por lo menos tenéis la sensación de ser útiles y que en muchos casos os lo reconozcan.

  5. Santiago
    2009-02-04 04:59

    Maria José, Marga.
    Gracias por vuestros comentarios. Estoy muy de acuerdo contigo Marga. Los ingresos de complacencia y las urgencias absurdas son algunas de las cosas que nos toca sufrir. Pero también estoy de acuerdo con Maria José. Los médicos nos sentimos útiles y reconocidos por parte de muchos de nuestros pacientes. Ya lo iremos comentando en la entrega del próximo mes.



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