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Quiero una segunda opinión por Santiago Viteri

La salud, la enfermedad y sus tratamientos son una fuente inagotable de noticias, suplementos especiales y comentarios con la vecina. Una gran cantidad de entendidos de salón y “expertos” en salud opinan sin criterio mientras que la clase médica suele responder con tecnicismos incomprensibles que solo aumentan la confusión. Por eso, Santiago Viteri (médico especialista en Oncología), escribirá una columna sencilla sobre medicina el 29 de cada mes. Porque él siempre tiene una segunda opinión y si hace falta, muchas más.

Series de ficción médica (y II)

Hace algún tiempo estaba teniendo una conversación con un amigo cuando de pronto sonó mi móvil. Al teléfono escuché la voz de un colega médico que quería consultarme algunas dudas sobre un paciente que había visto en la sala de urgencias. Mientras interrogaba a mi colega con preguntas como: “¿Tiene fiebre? ¿Has pedido una analítica de sangre? ¿Qué medicamentos toma?” mi interlocutor empezó a dar por lo bajo una serie de consejos. Empezó diciendo:”Seguro que tiene Lupus”, “Hazle una punción lumbar”, “Ponle antibióticos de amplio espectro”
Me quedé muy sorprendido porque los comentarios eran muy atinados pero mi amigo no era médico. De hecho es ingeniero de telecomunicaciones. Si es usted un fiel seguidor de House habrá comprendido enseguida de donde venían aquellas recomendaciones: las había oído un montón de veces de boca del médico más chulesco de la pequeña pantalla.

Y es que el Dr. Gregory House es así. Terriblemente inteligente, ingenioso, cínico y tremendamente estereotipado. La estructura de cada capítulo es casi invariable y hace que la serie, al menos en la trama médica, sea totalmente previsible. Los casos que aparecen en la serie están construidos siempre sobre condiciones médicas rarísimas y las presentan de un modo tan anómalo que su diagnóstico y tratamiento rayan en lo milagroso. Eso sí, debo reconocer, que todos los casos de los capítulos que he visto yo podrían llegar a suceder de verdad. Pero el auténtico atractivo de la serie es el personaje interpretado por Hugh Laurie. ¿Cuál es su secreto? El Dr. House es tan coherente consigo mismo que puede romper las normas, ser maleducado y olvidarse de la hipocresía de lo políticamente correcto. House es un héroe porque dice lo que muchos piensan pero no se atreven a afirmar en voz alta. Y porque demuestra un compromiso total con sus creencias. Nunca se vende (o casi nunca).

¿Nos gustaría ser pacientes del Dr. House? Seguro que no. Es verdad que siempre acierta con el diagnóstico (después de que sus pacientes estén a punto de morir en varias ocasiones por capítulo) y que casi siempre conoce una cura. El problema real es que los hospitales hay tipos tan maleducados como House, pero que encima, no nos curan.

Se me quedó grabada una pregunta que pronunciaba el protagonista una vez: “¿Qué prefiere un médico que sea un cabrón pero le salve la vida o un medico cariñoso que le coja la mano mientras se muere?” Puestos a escoger yo me quedo con un médico que no sea un cabrón, que me salve la vida y que si no puede salvarme al menos me trate con respeto. Pero eso nos daría una serie mucho más aburrida como Everwood, de la que no he llegado a ver ni un capitulo entero, pero es que cuando sale ese médico barbudo con pinta de haberse escapado de Autopista hacia el cielo, presiento una sobredosis tal de buenos sentimientos que cambio de canal inmediatamente. Y es que, lo que uno quiere en la vida real no coincide con lo que uno quiere ver en televisión.

Había pensado hablar también de los lujuriosos cirujanos de Anatomía de Grey pero lo dejo para otra ocasión que está a punto de empezar un nuevo capítulo de House

Santiago Viteri | 29 de abril de 2008

Comentarios

  1. Marga
    2008-04-30 03:20

    Pues yo puestos a elegir, prefiero al cabrón listo que te cura que al que te coge la mano y luego te pregunta por tu suegra y por tus hemorroides. No he visto personaje más repugnante que Everwood, que además de sobredosis de mermelada en su cerebro, tiene ese punto paternalista y de superioridad moral que tanto abunda en la profesión médica.Y eso tampoco es real, a ver cuándo has visto tú un médico que te lleve a tu casa una tarta de arándanos o te invite a comer el día de acción de gracias.
    Y yo médicos así de listos como House no me he encontrado, esos que te curan por huevos, qué suerte…
    Y para gente borde y maleducada los usuarios de urgencias y de algunos centros de salud se llevan la palma…

  2. María José
    2008-04-30 04:02

    Ya sé que no está bien generalizar, pero yo los mejores médicos que he tenido hasta ahora eran bastante secos, no sé si habrá cierta relación. Mi primer médico de cabecera era casi tan borde como House, yo le vi echar a gente de la consulta porque le daba alguna indicación y la enfermera salía a explicarnos que ya sabíamos que había que andarse con cuidado, pero tenía la consulta llena y era alucinante como médico.

    Por cierto, no sé habéis visto esto.

  3. Zehar
    2008-04-30 05:51

    It’s Never Lupus!

  4. Helena
    2008-05-01 00:04

    He encontrado médicos de todo tipo, pero médicos como House no los quiero ni de lejos. Se puede ser buen médico, correcto y amable al mismo tiempo, que tampoco cuesta tanto.

  5. Cayetano
    2008-05-01 20:28

    Me parece curioso que nadie cite el uso y abuso del efecto dramático que hacen estas series del desfibrilador. ¡Toma castaña!. Y va Lázaro se levanta y anda (más o menos)

  6. Alberto
    2008-07-09 19:26

    Decis que los medicos que os encontrais en ocasiones son bordes, bien, os dire, que yo despues de estar 8 horas trabajando, pasar una noche entera de guardia (17 horas) y volver a empezar por la mañana otras 8 horas no estoy para aguantar gilipolleces de hipocondriacos que van al médico porque les ha picado un mosquito y tienen un “grano demasiado grande para ser de un mosquito”, los medicos estan para atender enfermos, no para que paseis el rato cuando no teneis nada que hacer. Y no, los medicos como house no existen, los medicos de verdad nos preocupamos por hacer un reconocimiento completo antes de pedir pruebas que arruinan a sanidad.

  7. Ana Lorenzo
    2008-07-09 20:44

    Qué gracioso, Alberto. Algunos pacientes nos quejamos de que los médicos se creen que los enfermos estmos para ir cada dos por tres y “pasar ahí el rato cuando no tienemos nada que hacer”, como si realmente no tuviésemos nada que hacer y pudiésemos andar yendo día sí y día también.
    Los pacientes también son personas, como tú, que trabajan 8 o 12 horas diarias y que no tienen ni ganas ni tiempo que, muchas veces, para ir al médico. Parece que fueras el único que trabajaras en este mundo en un trabajo estresante. Vete a ser jefe de obra y luego cuéntame si esa persona no tiene el estrés disparado.
    Por cierto, con una coriorretinopatía y un historial en el que se ha cicatrizado mal una anterior y la mácula ha quedado dañada, ¿tiene uno permiso para ir a urgencias, según tú? Aquí el doctor pensó que sí, que tenía razón, pero luego en la angiografía que pidió no puso “urgente”, así que, si no fuera porque hay gente que prefiere viajar a sitios menos exóticos que el Caribe pero tener un seguro privado, dos meses después seguramente el ojo de mi marido tendría todavía menos visión. Tú tranquilo, que la sanidad pública no se va a arruinar así.
    Un saludo.



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