Libro de notas

Edición LdN

En Opinión & Divulgación se publican artículos de colaboradores esporádicos y de temática variada.

Del eje del bien a un mundo sin eje: la carnicería global

Silvia Banfield

(TODO VUELVE A MORIR Y NO ES UN PARÉNTESIS) Notas de un equipaje letal

Los iraquíes mueren como moscas en sus ciudades. Las estadísticas se apilan, son cadáveres, huelen a muerto los números. Los mismos que inventaron los árabes. Las matemáticas casi exactas, como la muerte, crecen geométricamente como los muertos. Espiral de ataúdes huérfanos, sueños arenosos/asciende el plomo con su capa azul/de niño bueno/Y nadie vuelve del caballo loco del tiempo/Baja tú Dios, si puedes/sin arena en los ojos/a estos cielos bajo tierra/.¿El sombrero es de Dios/el techo del cielo y la tierra? Más preguntas que respuestas/más respuestas sin respuestas/Babel de corcho flota en este desierto/De huesos duros la palabra/muslos redondos, el verbo/que asoma, asoma/intachable bajo dos colinas/ Y todo vuelve al principio/ de las ruinas, la nada. Las ferias aguardan mejores tiempos/ bestias que seguirán vivas/ rondando sus bestias muertas/ Las matanzas ocurren en cualquier lugar y ciudad. A muchos les hace olvidar las estadísticas de los soldados muertos y mutilados de Estados Unidos, que también van quedando en las carreteras y en el desierto de esa nación invadida y desangrada. Varados en la nada, un tiempo ya perdido, restado de antemano a un futuro incierto Con su mirilla telescópica, infrarrojos, blindados. todo el equipaje letal del siglo XXI, los soldados invasores recorren las calles, el desierto, las carreteras, los mercados, se instalan en la vida y muerte de Irak, con sus campamentos abastecidos por la última tecnología de la muerte. Se mimetiza el terror de ayer con el de mañana, siempre en presente, la muerte. La muerte pareciera ser la única con esperanzas de seguir subsistiendo en las arenosas avenidas de Irak. Allí donde El Tigris y Eufrates cruzan también su destino frente al desierto. El tiempo es un espectador más, mutilado en alguna de las calles de la vida. Los suicidas estallan, vuelan con sus automóviles y sus cuerpos ingresan forrados en explosivos en las mezquitas, mercados y cafés Son como una caja de música infernal, sin retorno, las notas del infierno vuelan y rajan las paredes del silencio. Es una decisión mortal y los invasores han hecho posible esta bendición. Arrasan con el viento y la humanidad de quienes están a su alrededor en ese instante. Todo vuelve a morir. Los cuerpos arden como paja en un granero. Quedan calcinados, sin la más mínima expresión que el terror y sus uñas doloridas. ¿Para qué ir al Infierno si está aquí en casa? No es el único lugar y los ángeles de la muerte también vienen de lejos. El Líbano en su turno infernal abre las puertas al infierno israelí. Y todo pareciera ser un mismo círculo de muerte, horror y espanto. Uno creo leer cada día el último titular. Pero es un error creer que se detendrá el horror. Uno dice, ahora, ya basta, y del otro lado, todavía. “Más de 50 muertos, en su mayoría niños, en un ataque israelí al sur del Líbano”, titula hoy domingo 30 de julio el diario español El País. No hay nada que agregar. El próximo titular puede ser: Israel lanzó la bomba atómica al Líbano y Palestina. Se acabó el conflicto, la vida y el Medio Oriente arde en cenizas.

Tan cerca de dios y de la casa blanca
Tan cerca de Dios y de la Casa Blanca, “el pueblo escogido”. Niños israelíes dedican la muerte en los proyectiles que el ejército de su país dispara y lanza al Líbano como dátiles envenenados. Los diarios titulan: guerra salvaje y abierta. ¿Cuándo ha habido una guerra tierna y encerrada en una bola de cristal o en un camisón de la mamá? Las orugas de los tanques pasan por la piel del Líbano. El país está cayendo a pedazos, no hay límites en la destrucción, aeropuerto, carreteras, fábricas de alimentos, camiones autobuses, mezquitas, 46 puentes. Miles de millones de dólares en pérdidas físicas, sin contar las humanas, en su mayoría niños y civiles. Es un crimen de guerra. 6 brasileños muertos. 4 observadores militares de las Naciones Unidas murieron en un bombardeo israelí al sur del Líbano, a pesar que estaban plenamente identificados y se contactaron al menos 10 veces con el comando judío. Los observadores militares, que no portaban armas, eran de nacionalidad austriaca, canadiense, china y finlandesa. La artillería israelí había atacado el puesto de la ONU 14 veces. El tsunami israelí supera los desastres más alucinantes y aterradores de la naturaleza. Israel bombardea zonas de refugiados y la ONU dice que viola el derecho humanitario. No hay humanidad en la humanidad. La ONU está en Nueva York, detrás de un gran cristal, la vitrina del mundo civilizado y se reúne para no acordar el cese del fuego en el Líbano, que agoniza en manos de un ejército invasor apoyado por Estados Unidos, país sede de las naciones Unidas. Noticiero de horror y terror, los muertos cabalgan desolados por el desierto, entran a las mezquitas calcinados y sueñan con la vida eterna. Soplan vientos de Tercera Guerra Mundial o Cuarta, porque la Guerra Fría, pudo ser la Tercera. 60 por ciento de los norteamericanos vislumbran un panorama sombrío y no es para menos, porque vuelven más tropas a Irak y el muerto no descansa en paz: guerrea, guerrea. ¿Hasta cuándo la muerte dará la última batalla? Las Naciones Unidas se han auto bombardeado en Nueva York En el puesto del Líbano fue Israel con la luz verde de Washington. ¿Para qué silenciar un puesto desarmado perdido de la ONU al sur del Líbano, cuando el edificio de cristal y silencio permanece inútilmente atado ante lo que ya se ha calificado crímenes de guerra? 10 horas se reunió el Consejo de seguridad para nada. Las horas más culposas de esta tragedia. Según las Naciones Unidas han muerto 50 mil iraquíes desde la invasión de Estados Unidos y Gran Bretaña, del 2003. Los norteamericanos muertos no alcanzan los 2.600, aunque los heridos son unos 15 mil. 100 iraquíes mueren en promedio diariamente. Bush enviará más tropas a Irak. Plan B, dicen. El abecedario llega hasta la interminable Z. Washington y su díscolo delfín de Tel Aviv, mantienen en vilo la humanidad. “Israel anticipa larga campaña”, titula la BBC. “Gabinete Israelí decidió no ampliar ofensiva terrestre”, titulan las agencias internacionales. Las bajas del ejército israelí en su ofensiva terrestre en el bastión sur de Hizbolá, no parecen presentables para el propio ejército y la opinión pública local. (Se fueron del Líbano franceses/ingleses/norteamericanos/argentinos,/chilenos/brasileños,/colombianos/mexicanos/venezolanos. Sólo los muertos se quedan dando una última batalla bajo el silencio de sus ropas muertas, paisaje muerto, ojos de muerto que abandonan todo, sobre los escombros y las ruinas que florecen en cada esquina.)

Descabezan árboles, las piernas vuelan
Las montañas y las mezquitas parecen sinónimo de protección, cuando cientos de miles de extranjeros huyen de Beirut, ante los bombardeos indiscriminados de la aviación israelí, de sus modernos F 16. El Éxodo ocurre en todo tipo de movilización, aunque el Líbano está bloqueado por aire, mar y tierra. ¿La muerte huye de sí misma? La realidad se supera, si la muerte le acompaña? La realidad desconoce su infinito poder bélico, se asombra y procede a inventarse su propio escenario. La realidad se atrinchera, agazapada dispara en su frontera, gana titulares obscenos, miserables, con el despojo de los restos de los muertos. Las aldeas agonizan bajo el trueno silbante de los mísiles, se iluminan en el resplandor de la muerte. Truenan los cañones y desde el aire, la muerte se deja caer sin paracaídas. No son aficionados los que convierten en escombros las aldeas del Líbano y las ciudades junto al Mediterráneo. La artillería descabeza árboles, techos, cúpulas, cabezas sin cabeza. Rueda el odio de la ancestral no-convivencia. ¿Cómo será un día en la vida de la muerte? Atroz seguramente, sin tiempo, enterrando la vida, dejando sin aliento, ni respiración la carne, los huesos humeantes frente al gusano. Las piernas quedan en el camino. Uno ojo en la sombra mira el porvenir en el resplandor del pasado. La historia es un escombro antes que alguien decida y comience a construir. Una mancha negra aceitosa recorre las costas del Líbano. EL Mediterráneo agoniza. El mar, el mar con su espinazo roto permanece inmóvil. El Líbano es un pequeño Viet nam, a la medida del Medio Oriente y las águilas de David. Katyusha, se llaman los cohetes caseros de la guerrilla No hay que preocuparse, según los reportes de la prensa internacional,: la mayoría de esos truenos rudimentarios caen en campos abiertos, terrenos baldíos o playas. Las bombas y mísiles israelí, Made in USA, son más precisos. Estados Unidos está enviando bombas satelitales y guiadas por láser a Israel para que se utilicen en el ataque contra el movimiento extremista Hizbollah, confirma el New York Times. El país, Israel, aún tiene “una larga lista de blancos en el Líbano”. La muerte deambula en el Líbano/botas negras, la parca escribe su epitafio/frente al mar, frente al mar la noche es más tibia y lejana/los extranjeros llegan y dejan el puerto con sus idiomas olvidados/Babel va y viene , se sienta a dormir en un hotel sin ascensor/bajo un puñado de dátiles muertos/cae un casa con la frente herida/ no saben que destruyen el paraíso perdido/Cañería de venas muertas/el mar es un fósforo quemado/ardiente silabario de hombros caídos/El Mediterráneo es este lamento de tiempo muerto/La sirena de Dios bosteza bajo los aplausos/Silueta de dos cuernos este infierno/la rosa helada muere bajo su propia espina.

Del Open British a la Franja de Gaza
El Open British sigue abierto al mundo y Tiger Woods lo encabeza. El golf le sonríe al planeta en medio de la guerra. Es un juego más en el verde prado de la dicha. Paréntesis del ocio y del mundo de los negocios. De un hoyo a otro hoyo rueda la pelotita y también al final de la jornada, los millones de dólares. Veo al Editor no desconocer los signos de los tiempos. Levanta una ceja, se está por parar, ha dado una tácita señal para cubrir la agenda y levantado su mano derecha en señal de vayan. En el Líbano abren la mano hacia arriba y luego la dan vuelta en señal de pregunta. ¿Cuántas preguntas bajo los cielos del Líbano? Y Tiger se abrazó finalmente a su caddy Steve Williams, casi llorando. La emoción del golf llegaba a su fin en el Open British. Caía redondo en sus manos por tercera vez el esperado juego. Y las primeras planas se llenarían con su imagen, la sonrisa del éxito en medio de las ruinas de la Franja de Gaza y Beirut. Un mundo más seguro y mejor, como dijo George Bush después del 11 de septiembre. Nunca estuvimos más seguros del despeñadero. De las ruinas del porvenir, todo el futuro para la nada. Y dentro de la curiosidad de estos mejores tiempos, de un mundo más seguro y mejor, sin referirnos a la tragedia de Nueva Orleáns y a las ciudades devastadas por los huracanes del 2005, unos 100 mil residentes de Nueva York, del barrio Queens, vivieron la pesadilla de la Edad media, sin luz, por casi 10 días. ¿Tiempos de oscuridad en NY? Sin luz en medio de un verano feroz, es la otra cara de la Gran Manzana. En Europa mueren de calor igual que en California, casi un centenar de personas. Un detalle para Occidente comparado con el Líbano, Irak y la Franja de Gaza o de los cientos de campamentos de refugiados ubicados entre el desierto y la muerte. O la muerte detrás de los muros de México, España e Israel.

El paseo de afganistán, un paréntesis
(Los soldados españoles y su gobierno creyeron que en Afganistán, aparentemente controlado por un nuevo gobierno afgano y las fuerzas de Estados Unidos y Gran Bretaña, serían un paseo para sus tropas en esas desoladas tierras. Esta afirmación se desprende de un comentario por parte de los servicios de inteligencia, que luego de la muerte del soldado de origen peruano, Jorge Arnaldo Hernández de 26 años, al servicio de España, les llevó a declarar que Afganistán es un país de riesgo. El Grupo de los 8 se ha reunido en San Petersburgo con el aval de la inutilidad de las grandes y ricas potencias por enfrentar los problemas del mundo. La retórica de los 8 es cada día más parecido al zumbido de una mosca frente a un ventanal. Sorprende un titular de la BBC de Londres: El G8 mira al Medio Oriente como se mata. Defiéndanse, pero tengan cuidado a las consecuencias, dijo a los israelíes GWB en una conferencia compartida con Tony Blair. La única coincidencia entre los 8, es que algo se debe hacer porque el paraguas nuclear no tiene capacidad para resguardarlos de un aguacero nuclear fuera del control de sus manos. Montañas pareciera ser sinónimo de mezquitas en Líbano, donde los extranjeros se refugian para impedir ser alcanzados por la aviación israelí.)

El mundo gira como una tuerca al revés, sin grasa, oxidada. El Grupo de los 8 demostró al mundo que poco le importa el mundo. Estados Unidos se apuró en desmentir a Francia, diciendo que no se había pedido el cese de la guerra en el Medio Oriente.

No obstante sus no pocas divergencias, los líderes del G8 reafirmaron su compromiso para continuar desarrollando e implementando energías alternativas como la eólica, solar, biomasa, hidroeléctrica y geotérmica, que &mdashK;según dice el texto— “son más competitivas con los combustibles convencionales”.

La noticia continúa en el Medio Oriente, y algunos diarios solicitan apoyo y versiones a los corresponsales del horror… “si usted vive en la zona de conflicto o tiene familiares allí, envíe su crónica. Me imagino en la Franja de Gaza, sin luz, ni agua, ni casa, ni carreteras, ni comida, deambulando con una laptop para enviar y poner en línea el horror del bombardeo israelí y de paso la vergüenza del Grupo de los 8, de la ONU y de quienes callan ante el espanto del Medio Oriente. El Faro de Beirut recibió un misil. Nada se escapa ante la aviación y los helicópteros israelíes, ni la misteriosa luz que guía a los barcos en la noche.. Es una noticia más incorporada en los titulares del diarios. Como Irak, Afganistán, el alza del petróleo, el medio ambiente o la criminalidad. Muy poco original el primer ministro israelí, Ehud Olmert, al calificar de eje del mal a Siria e Irán y endosarles la responsabilidad de la guerra, después que GWB lo hiciera en el Grupo de los 8. ¿Si tiene las pruebas por qué no inició una guerra contra esos dos países que tienen ejércitos y no contra una nación indefensa como el Líbano?

Del Corredor de la Muerte
Se ha abierto un corredor humanitario para socorrer al Líbano, porque ya Israel abrió el corredor de la muerte. Del polvo al polvo, es la consigna del primer ministro de Israel, Ehud Olmert. No todos los caminos conducen a una solución viable y menos a Roma. Quedó comprobado con la reciente reunión donde nada se acordó. Arabia Saudita donó 1.500 millones de dólares para el Líbano y 230 millones para Palestina. Estados Unidos destinó 30 millones para el Líbano. Son más de 2.500 millones de dólares los daños en esta feroz devastación de mísiles, metralla, bombas y tanques que barren el Líbano. Los ciegos y sordos cristales de la ONU, estallarán en mil pedazos, si la guerra del Medio Oriente se extiende o se incorpora Al Qaeda como acaba de anunciar su segundo líder. La sola convocatoria de 30 mil reservistas de Israel, nos da una idea de las posibilidades de ampliación de este conflicto y del tiempo que durará. Aunque Israel se mueve en un zigzag, de acuerdo con el desarrollo de los acontecimientos y la resistencia feroz de Hizbolá, como las advertencias de Irán y Siria. El Líbano es la boca del lobo, pero el lobo está en todas partes. Israel ha pedido dos semanas para terminar su trabajo (sic).

Del epilogar Sur
El Sur es cada día más el Sur. Los países del Sur miran hacia el Sur. Eso fue Córdoba con la reunión de presidentes: visión Sur. La mirada Sur es notoria. Integrar al Sur desde el Sur. Se habla de la creación de un Banco entre Venezuela, Argentina, Brasil, los países del MERCOSUR. Acciones impensadas hace algunos años. Son más lo que eran menos. Son del Sur, sin embargo todos. Y está por ver que pasos da el país más exitoso macro económicamente, Chile, que se ha integrado a la globalización, pero no al Sur. Es una asignatura pendiente, que quedó flotando en Córdoba. Pero soplan vientos Sur en el Sur.

Silvia Banfield | 01 de agosto de 2006

Comentarios

  1. Balabasquer
    2006-08-08 05:48

    La pregunta es:
    ¿Cómo es todo esto posible?
    Si la mayoría de los ciudadanos está moralmente en contra de esa sin razón y si esa mayoría, resulta que está representada democráticamente por los promotores de esa barbarie.
    ¿Qué es lo que falla?
    Alguna idea tengo, pero la paradoja es dramática y enigmática.
    Otra pregunta sería:
    ¿Qué podemos hacer la mayoría de los ciudadanos?



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