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Los blogs y la creación cultural

Martin Pawley *

De todos los convocados a esta mesa soy yo el que lleva más tiempo con un blog abierto, o con dos, más bien, uno en gallego, días estranhos, y otro en español, the night of the hunter; mi principal valor es, pues, la antigüedad. Cuando yo empecé, allá por marzo del 2003, el número de bitácoras en lengua gallega no llegaba a dos docenas, y eso haciendo las cuentas con alguna generosidad. Hoy esa cifra se ha multiplicado como mínimo por diez, pasando muy por encima de los doscientos. Cualquier estimación que hagamos está condenada al fracaso, pero con seguridad cabe hablar en la actualidad de más de cincuenta mil artículos o posts anuales en nuestra lengua, con una audiencia conjunta que se expresa ya en millones de páginas visitadas, no en miles. Son números que muestran claramente la enorme vivacidad de los diarios en la red, que aportan una variedad de temas, estilos y tratamientos que no se encuentra en los medios de comunicación tradicionales. Porque realmente eso es lo que tienen de valioso los blogs: que detrás de cada uno de ellos hay una persona distinta expresándose libremente. De hecho, el mérito no es de los blogs, que en sí mismos no son más que un formato o un soporte cómodo para publicar en la red, sin que sea preciso tener unos conocimientos sofisticados de informática; el mérito está en la red misma, que no sólo pone al alcance de cualquier ciudadano toda clase de datos, noticias, textos, sonidos e imágenes, democratizando el acceso a la información, sino que —y eso es lo verdaderamente revolucionario— sirve también para democratizar la producción de información y de contenidos. Cualquiera puede dar a conocer sus propias ideas y visiones del mundo sin necesidad de intermediarios, en un diálogo directo entre un emisor y un receptor que pueden estar muy alejados física y culturalmente.

Pese a lo dicho al principio, sigo pensando que la cifra de páginas en gallego es sorprendentemente pequeña. Cualquier listado de autores literarios, por ejemplo, incluye un número de nombres muy superior al de blogs en activo. Es decir, hay más gente en Galicia con libros editados que gente con blogs abiertos en la red, lo cual es bastante curioso, incluso diría que preocupante. Si la comparación la hiciéramos en otros ámbitos de la cultura y el conocimiento, el resultado sería idéntico. ¿Por qué la inmensa mayoría de nuestros poetas, novelistas, dramaturgos, ensayistas, músicos, pintores, escultores, actores y actrices, directores de teatro o de cine, periodistas, investigadores, científicos, etc., no se decidieron a poner sus manos en la red? ¿Cómo es que no se interesan por ella aunque sólo sea como un recurso mediante el cual dar a conocer sus trabajos, para promocionarse, en suma? ¿Por qué gente que demuestra tener voluntad de mostrar públicamente sus creaciones, no confía en la red para exponerlas?

Voy aún más allá: en un país como este en el que, para qué negarlo, hay un montón de personas que se consideran genios marginales, ignorados y maltratados por una industria que no soporta su originalidad creativa, estética y lingüística, ¿cómo es que todos ellos no se aprovechan de la libertad y ausencia absoluta de reglas que les ofrece Internet? ¿Por qué no se echan masivamente a un medio en el que las oportunidades son, en esencia, idénticas para todos?

No tengo una respuesta definitiva para estas preguntas, y a diferencia de Teresa Moure a mí no me parece superficial hacer preguntas por hacerlas, sin esperar una solución. Sí puedo intuir varias posibilidades que comparto ahora con ustedes. Una, que no les dé la gana, simplemente, de abrir su rincón en Internet, razón que nunca podemos descartar. Dos, el gigantesco atraso tecnológico por el cual una parte enorme de la población gallega no tiene aún posibilidad real y práctica de acceder a la red, o por lo menos a una buena red. Tres, el hecho de que los blogs no reportan ningún beneficio económico (al menos en principio), de modo que habrá quien piense que pudiendo escribir artículos en los periódicos y revistas cobrando un dinerito, para qué hacerlo en la red, y gratis. La cuarta y última explicación que se me ocurre es, para mí, la más importante: a un sector importante de la sociedad, y no precisamente el más joven y dinámico, Internet y en general cualquier adelanto tecnológico les sigue sonando a cosa frívola, poco seria, mucho menos seria desde luego que un simposio o un recital poético (¡muchísimo más importante un recital poético, donde vamos a parar!). Supongo que piensan que la red les llegó tarde de más, y por lo tanto no pueden sentir por ella el cariño y la confianza que nos transmiten las cosas con las que estamos habituados a convivir.

Una de las preguntas que nos formulábamos como posibilidad sobre la cual pensar en este simposio era la de “¿Cuál es la importancia real de los blogs en el mundo?” Como resultado de todo lo dicho yo creo que la importancia de los blogs es nula, y probablemente sea mejor así. Porque los blogs son un espacio de libertad, complejo, inabarcable, caótico, desordenado, incluso tumultuoso, y en eso reside justamente su interés: en que no están en absoluto domesticados. Esa (utilísima) ausencia de control, que tanto miedo mete, es la que pone a los blogs al margen, como un producto exótico que a algunos les llama mucho la atención pero que de ninguna manera se llevarían para casa.

*[Texto leído en el II Simposio O libro e a lectura: O libro e as novas tecnoloxías y publicado originalmente en gallego]

Martin Pawley | 08 de noviembre de 2005

Comentarios

  1. Cayetano
    2005-11-08 12:26 Si el autor considera como valor “la importancia de los blogs es nula” ya que “los blogs son un espacio de libertad, complejo, inabarcable, caótico, desordenado, incluso tumultuoso, y en eso reside justamente su interés: en que no están en absoluto domesticados” podríamos decir que la misma calidad tiene Usenet. Tambien podría decirse que:

    Usenet es un espacio de libertad, complejo, inabarcable, caótico, desordenado, incluso tumultuoso, y en eso reside justamente su interés: en que no está en absoluto domesticado
  2. Martin Pawley
    2005-11-08 12:42 La calidad de los blogs no se discute; de lo que se habla es de su importancia y de su repercusión, que considero escasa o nula. Los blogs son un medio al margen porque son libres y carecen de control, de filtros, de censuras; yo los prefiero así, desde luego.
  3. daniel
    2005-11-09 11:20 De las razones que das para que buena parte de colectivo de “productores de obra escrita” (poetas, narradores, etc) me sirve básicamente dos: Una: No les da la gana, prefieren dedicar el esfuerzo a mantener un blog a tareas que consideran más “nobles” y Dos: la tecnofobia radical de buena parte de los que se consideran “gente culta”, porque por lo demás, quien haya realizado el ejercicio de sacar un librito con una tirada no superior a 500 ejemplares sí que tiene una experiencia profunda sobre la inutilidad de ciertos esfuerzos. Y en cuanto a lo de ganar perras, mejor dejarlo.A ese nivel (al de cobrar) llegan muy pocos… y, claro, esos pocos pueden ver los blogs como un peligro… o como una oportunidad como están haciendo ya los más espabilados.

    Un tema que no tocas es el de los blogs como herramienta que ayuda a escribir, que impone un ritmo diferente a la creatividad… creo que eso está por explorar en españa pero en otros sitios ya andan en eso… Sugerente texto. Un saludo.

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