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Mondo Píxel PG por John Tones y Javi Sánchez

Mondo Píxel PG supone, como el Parental Guidance de su título indica, un punto de vista alternativo y guiado acerca de los videojuegos. Cada viernes, John Tones y Javi Sánchez, miembros del hervidero de visiones con seso sobre lo interactivo Mondo Píxel, contarán en LdN cómo se ha convertido el ocio electrónico en una volcánica explosión de inquietudes pop. Sus ramificaciones en cine, tebeos y música, su influencia en nuestra vida diaria, su futuro como forma de ocio y olla a presión cultural. Cada semana en Mondo Píxel PG.

Wii U y el Apocalipsis

Este fin de semana se lanza en Estados Unidos la próxima consola de Nintendo, Wii U. A España llegará el 30 de noviembre y, agárrense, a Japón el 8 de diciembre. El calendario de lanzamiento ya dice mucho de cómo están las cosas en los mercados, pero el escepticismo que guardamos hacia la consola desde hace un año se ha ido desvaneciendo por… ¿Los juegos? ¡Quiá! El marketing. Seamos sinceros, si Wii sigue siendo la consola más vendida de esta generación no ha sido por sus títulos, sino por su público: todo el mundo.

Al jugador familiar y ocasional se la bufa todo el trastabilleo que ha llevado hasta aquí: las dudas de la prensa especializada, los análisis de “expertos del sector”, el ojiplatismo que hemos mantenido antes y después de probar la máquina… Nintendo está vendiendo esa mezcla de tableta negropontiana y máquina vetusta (cuidado, que la Wii también escondía en su interior un hard caduco; hasta la primera Game Boy, si nos apuran) como regalo de Navidad otra vez. El problema es que de lo que consigan durante su primer año dependerá, y mucho, el futuro del sector.

Porque, verán, Nintendo no es gilipollas: sabe mejor que nadie que los móviles y las tabletas están para quedarse, pero saben también que llegará un momento en el que, por crisis o por sentido común, la gente dejará de cambiar de cacharro cada año (o dos veces al año, felices compradores de iPad). Así que están vendiendo una consola tradicional dibujada de tableta doméstica, por un precio muy inferior al de cualquier cacharro funcional mínimamente decente. Si optan por un hardware viejuno, una pantalla táctil que no hace virguerías es por esta razón, el precio, y por otra más arriesgada: los costes. Sólo un detalle sobre el precio, antes de ahondar en la segunda razón: Nintendo sabe perfectamente que Wii U es más cara de lo que debería. Pero también que están agotando reservas en todas partes y que ya bajará de precio. Lo que les pasó con 3DS, una bajada de 100 euros en menos de un año para mover unidades, aquí ya forma parte de la estrategia.

Pero, los costes. Resulta que esta semana los chicos de Epic Games, una gente que aparte de juegos rudos y geniales (Gears of War) se dedica a vender los “motores” con los que se hacen los juegos, declaraban a Games Industry que el presupuesto para producir un juego se va a doblar de aquí a un par de años, cuando salgan las auténticas consolas de nueva generación. Las cosas no están precisamente boyantes en el sector como para permitirse esos costes y, peor, semejante tirón de producción seguramente implique juegos aún más mainstream que los que está recibiendo esta recta final de las consolas actuales. Y por mainstream nos referimos a cócteles de marketing buscando targets muy concretos en los que cualquier veleidad creativa no entra en el powerpoint de los encorbatados. Superproducciones sin alma, más cercanas a Battleship que a Los Vengadores, por hacer un símil de cine inane. Vocación de que todo sea Michael Bay mal entendido todo el rato. El Apocalipsis, perros y gatos cohabitando, el fin de los días…

¿Exageramos? Puede. Lo que no es exagerado es afirmar que en la siguiente generación el combo de juegos gratuitos/multijugador/apps baratas del que les venimos hablando en esta columna sumado a unos riesgos descomunales significarán que cada juego tradicional que no funcione hundirá el estudio, que se dedicará a producir cosas más pequeñas y cucas… O juegos para Nintendo. Ésa es la apuesta: Wii tuvo muy mal servicio por parte de Electronic Arts, Activision y demás grandes editoras, que no creían en la chorradita del mando al principio y un par de años después se tiraban de los pelos viendo como Ubisoft (ahora mismo la editora occidental más próxima a Nintendo) se llevaba toneladas obscenas de dinero con juegos de mierda, pero que daban lo necesario a un público que sólo quería hacer el monete con los colegas y familia. Así que ahora los japoneses, anticipándose a la que se avecina, ofrecen una máquina muy parecida a Xbox 360 y PlayStation 3, con intención de cuidar al jugador tradicional antes de que este se quede huérfano si la siguiente generación trae un crack que ríete tú del que enterró a Atari en el 82.

Nuestra teoría la apoyamos un poco en el Mario de lanzamiento. Normalmente, cualquier máquina nueva de Nintendo se acompañaba de un juego nuevo y diferente del fontanero diseñado por Shigeru Miyamoto para demostrar qué puede hacer la consola y cómo debería jugarse en ella. Para Wii U no: han cogido la segunda línea, llamada New Super Mario Bros (o, familiarmente, La Máquina de Hacer Pasta Lavándole la Cara al Super Mario de 1985), le han plantado niveles por un tubo, una U detrás del nombre y a esperar los billetes. O sea, una demostración de qué puede hacer la consola y cómo debería jugarse en ella, pero para los estudios de videojuegos: haced lo vuestro, que aquí hay público nuevo y les gusta lo cómodo, no contar millones de polígonos.

Eso sí, si esta fórmula de Nintendo no funciona, si Wii U fracasa, ya les anticipamos que las consolas que vengan después no van a conseguir mucho más. Los jugadores del modelo tradicional de caja y sesenta pavos cada día son menos. Y los que quedamos no estamos muy seguros de que vayamos a llevar bien una generación de consolas aún más entregada a Call of Duty como referente final.

John Tones y Javi Sánchez | 16 de noviembre de 2012

Comentarios

  1. Fran García
    2012-11-17 05:30

    Desde hace unas semanas rondaba por mi cabeza una idea muy similar a la que habéis expuesto aquí. Para mi, Wii U sólo puede ser un éxito (estoy hablando de algo casi tan grande como Wii) o un fracaso (y, en caso de ser así, no sería la única que caería, sino que las máquinas de las demás compañías correrían una suerte similar). El motivo que puede hacer que la consola sea un gran éxito no es ese mando tan especial (con el juego asimétrico por bandera, que personalmente, me parece una idea muy interesante) sino la tan manida crisis: ahí fuera la cosa está muy mal, para todos, para los compradores y para los estudios. En el caso de los primeros, una nueva consola, que durará unos años, y que tan solo cuesta 50 euros más que una PS3 (que está en su “ciclo final”), es muy apetecible de cara a estas navidades. Y para los segundos, parece ser que la siguiente generación de hardware exigirá unos costes de producción aun más altos que harán aun más insostenible el actual sistema de “o eres un AAA, o un indie exitoso, o pierdes dinero”, por lo que se pensarán si hacer su juego en una máquina en la que el presupuesto sea de 5 millones de dólares, en lugar de 50 en las máquinas de hardware más potente. Y lo más importante, es Nintendo. Quizá todo siga como hasta ahora, y la plataforma principal para los jugadores “experimentados” sea la de Sony o Microsoft, pero, ¿quién niega tener hoy día una Wii? La consola se identificará por exclusivas como Zelda, Mario, Metroid, Smash Bros… y Bayonetta 2.



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