Marcos Taracido es editor de Libro de notas. Escribió también las columnas El entomólogo y Jácaras y mogigangas, así como otros artículos de opinión. Leve historia del mundo se dejó de actualizar en agosto de 2006.
Buscaba actividad en los pájaros muertos. En el proceso de disecación trataba de atrapar esa memoria de la vida que les queda y hacerlo visible: las alas erguidas, el pico entreabierto, el plumaje con el brillo y la tersura de la circulación. Pero observaba las obras terminadas y no alcanzaba a ver el vuelo o el graznido en los cuerpos embalsamados. Comenzó a sustituir los ojos opacos y endurecidos por el minio por otros todavía tibios y latientes, y arrancaba las plumas de animales vivos para insertar las cánulas en sus aves, y finalmente abrió el pecho seco y acartonado de un cuervo y lo llenó con la humedad de vísceras recién arrancadas, y vivió el taxidermista tanto como tardó la putrefacción en invadir el cuerpo y salir a la luz.