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La noche del cazador por Martin Pawley

Hay otro cine, alejado de las esferas comerciales y del consumo y la publicidad. Esta sección es una excursión mensual —cada día 17— por la periferia del cine guiada por Martin Pawley, bloguero y crítico de cine del programa “Extrarradio” de la Radio Galega. [Esta columna se dejó de actualizar en agosto de 2009]

El estado del mundo

Para celebrar sus primeros cincuenta años de vida, la Fundación Calouste Gulbenkian organizó un “fórum cultural” con el ambicioso y al mismo tiempo algo irónico título de “El estado del mundo”. Conferencias, seminarios, exposiciones, presentaciones de libros y espectáculos de música, teatro y danza conforman la larga lista de actividades diseñada por la entidad portuguesa, que reservó también recursos para la producción de un largometraje cuyo estreno mundial tuvo lugar en la Quincena de Realizadores del pasado Festival de Cannes.

“Hemos de reconocer que hoy no es concebible una única síntesis del Mundo, aunque sea provisional. La complejidad de aquello que podemos designar como nuestro mundo es tal, que sólo con ligereza alguien podría reivindicar para él una imagen ou una representación única”. Con esa idea como punto de partida, el productor Luis Correia contactó con seis cineastas a los que les propuso la creación de un cortometraje sobre “su mundo” con total libertad temática y creativa, sin más límites que los derivados del ajustado presupuesto, que en conjunto sobrepasaba no por mucho los trescientos mil euros.

O Estado do Mundo se abre con una pieza de Apichatpong Weerasethakul, uno de los nombres indiscutibles del cine contemporáneo gracias a películas como Blissfully yours, Tropical malady o Síndromes y un siglo . En Luminous people retrata a un grupo de personas a bordo de un barco que se han reunido para arrojar al río las cenizas de un ser querido. El autor tailandés presta atención a los rostros y a los detalles, envueltos en el característico “grano” que resulta de ampliar a 35 mm unas imágenes originalmente obtenidas con una cámara de Súper 8. Hermoso, intemporal y dotado de verdadera espiritualidad, Luminous people entusiasma a los más devotos amantes de la obra de Apichatpong; yo lo soy, pero confieso que no tan fiel.

En Germano Vicente Ferraz se ocupa de un barco de pesca al frente del cual se encuentra el personaje del título. Después de un año entero sin salir de la contaminada bahía de Guanabara, sus tripulantes se lanzan mar adentro en busca de otras aguas en las que echar las redes, aunque sin éxito. De madrugada, el motor se para, casi como un mal presagio de que su forma de vida está a punto de extinguirse. Optimista, Germano confía en que ha de llegar alguna embarcación que pueda remolcarlos a puerto. Así es, en efecto, pero su salvador es un enorme petrolero ruso, hecho que le recuerda que treinta años atrás un buque con bandera iraquí había arrojado varios millones de toneladas de residuos en las costas de Guanabara El mensaje es simple y directo, y no por ello muy estimulante. Tampoco el de One Way, de la india Ayisha Abraham, que se centra en la figura de un emigrante nepalí que trabaja como portero en Bangalore. Se agradece su honestidad, pero su desarrollo es demasiado plano y en ningún momento acaba de levantar vuelo.

El más desafortunado de los segmentos es el realizado por el chino Wang Bing, autor del documental tan extenso como elogiado Al oeste de los raíles. La parte central de Brutality factory reconstruye la tortura a la que es sometida una mujer para que delate a su marido; la crítica a los excesos totalitarios nunca está de más, pero sorprende que en este acercamiento a la ficción el director apueste por un tono dramático tan poco inspirado y original que acaba conduciendo al cortometraje por la senda del más torpe cine político.

Lo mejor llega en los minutos finales. Tarrafal es una buena prueba de que después de haber rodado la colosal Juventude em marcha, Pedro Costa podría pasarse el resto de su vida haciendo la misma película sin que sus admiradores encontrásemos la más mínima razón para el reproche. Su manera de planificar cada encuadre y de iluminar cada escena lo colocan a la cabeza de cualquier lista de directores imprescindibles, pero lo que verdaderamente apreciamos en él es su humanismo whitmaniano: quien toca esta película, toca a un hombre. En sus manos, la carta de expulsión de un inmigrante caboverdiano asentado en Fontaínhas se convierte en un elocuente alegato contra las arbitrarias injusticias del sistema.

A Chantal Akerman le bastan poco más de dos planos para construír una joya de sublime belleza, Tombée de nuit sur Shangaï. El lento avance de un barco que porta una gran pantalla publicitaria, primero, y luego un largo plano fijo de dos edificios cubiertos de imágenes que cambian sin parar, al estilo Blade Runner, evocan un entorno de alta tecnología y galopante modernidad; mientras tanto, en la banda de sonido se mezclan referentes musicales muy diversos que refuerzan una sensación de globalidad uniforme e indiferenciada en la que los edificios no parecen ser otra cosa que el soporte sobre el que se proyectan fascinantes mensajes comerciales. Pero dentro de esos edificios hay personas, con certeza. Si la cuestión a definir era “el estado del mundo”, la que mejor ha respondido, sin duda, es Chantal Akerman: el mundo es abrumador y complejo. Y además, nos gusta.

Martin Pawley | 17 de octubre de 2007

Comentarios

  1. María José
    2007-10-19 01:22

    Supongo que no tendrá nada que ver, pero lo que dices de Luminous people me ha recordado a Y la nave va de Fellini.

  2. Wible
    2007-10-19 12:44

    Me he quedado con la miel en los labios. Dónde se puede ver actualmente este largometraje?

  3. Martin Pawley
    2007-10-19 16:27

    María José, no, no tiene mucho que ver con Fellini. Con quien más tiene que ver es con el propio Apichatpong, cuyo film “Tropical malady” sí llegó a estrenarse en España (aunque poco), e incluso se ha emitido en algún canal de televisión de pago.

    Wible, me temo que no le resultará fácil verlo. Pero si tiene mucho interés y pregunta a las personas adecuadas, es posible que lo consiga.

  4. Laura
    2007-11-03 21:33

    “O estado do mundo” se proyectará en Berlín el 4 de Noviembre de 2007, en el cine Arsenal, Potsdamer Strasse 2.


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