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La guillotina-piano por Josep Izquierdo

La Factoría de Ultramarinos Imperiales ofrecerá a sus clientes, a través de la guillotina-piano —su dispositivo más acomodaticio—, un sinfín de discusiones vehementes sobre el arte y la cultura, y nada más. Josep Izquierdo es recargador de sentidos, contribuyente neto al imperio simbólico que define lo humano. Y si escribe, escritor.

Tecnocracia como estado de excepción

Hace unos dias Bill Gates fue entrevistado en El País. Bueno, eso que el periodismo 2.0 llama “entrevista”, cuando en otros tiempos hubiésemos dicho que Gates “fue invitado a dar su opinión sobre diversos temas”. Supongo que no sorprendió a nadie que tuviese una opinión sobre la crisis y sus soluciones, y menos que, como consecuencia de esa opinión, jalease la llegada de dirigentes tecnócratas a diversos gobiernos europeos, singularmente Grecia e Italia. Hay que recordar: dirigentes que llegaron no a través del sufragio universal, sino mediante designación a través de sus respectivos parlamentos. Mario Monti, el primer ministro italiano, es doctor en económicas por Yale, y el griego Lukas Papademos, tiene el mismo título académico concedido por el MIT. Por qué los tecnócratas son todos economistas, y no pueden ser doctores en medicina? Cuando un médico dirige el ministerio de Sanidad no se nos ocurre decir que el ministerio está dirigido por un tecnócrata. ¿Cuál es la diferencia entre poseer la capacidad, el adiestramiento y los títulos pertinentes a tu área de trabajo político y ser un tecnócrata?


Que Bill Gates se haya apuntado a la fiesta tecnocrática con tanto entusiasmo nos ayudará a entender como funciona esto de la tecnocracia, y sus diferencias con lo que no lo es. Primera, el tecnócrata no ha sido elegido mediante elecciones libres y plurales. Lo curioso es que Gates, que, por otro lado, tampoco es un idiota ni un fascista, sólo un empresario, nos pone en duda y probablemente sobre la pista cuando dice que el VOTA por los tecnócratas siempre que puede, porque no dudan en tomar decisiones difíciles, esto es, decisiones que no están condicionadas por el statu quo. Ergo el tecnócrata puede estar libre del pecado social original: la ilegitimidad de su poder.


Entonces, ¿qué distingue a un tecnócrata de alguien que no lo es? La segunda característica es que toma decisiones difíciles. Entiéndase impopulares, y que no habrían sido ni serán ratificadas mediante votación popular. Por tanto el tecnócrata o bien ha sido elegido de forma ilegítima para ejercer el poder o bien ha sido elegido legítimamente pero lleva a cabo una política ilegítima. En realidad esta constatación tiene adherida una premisa: las elecciones libres son dañinas para la economia, y por tanto para el progreso y el bienestar (que Gates encarna tanto por el origen de su fortuna como por su uso), lo cual nos lleva a una tercera característica del tecnócrata.


La tercera característica del tecnócrata es su esencia teológica. El tecnócrata no es un científico que explora el mundo e ingenia hipótesis que lo expliquen. Es el teólogo cuya misión es exponer la grandeza de su Dios. El tecnócrata es un creyente en que la economía es una ciencia positiva: credit ut intelligat. El tecnócrata no investiga, administra. No piensa, hace. No entiende, implementa. Su adhesión inquebrantable a la escolástica económica fundamentada sobre el darwinismo social de la escuela de Chicago es, en algunos casos como el de nuestro recién estrenado ministro de Economía Luís de Guindos (Lehman Brothers, FAES…), enternecedora. Probablemente la diferencia entre el capaz y el tecnócrata, el que entiende y el que cree, tenga esta explicación.


Incluso la definición de lo que nos está pasando ha recibido un tratamiento tecnócrata, y todos hemos caído en la trampa. Todos llamamos a esto crisis económica, como si la razón última, el horizonte último fuese, como decía un autor medieval catalán sobre la teología, “la emperadriu de les sciències, sancta Economia”.


En realidad lo que vivimos tiene una definición, paradójicamente, más teológica, como demostró Agamben: vivimos en estado de excepción.

Josep Izquierdo | 03 de marzo de 2012

Comentarios

  1. don Gerardo de Suecia
    2012-03-03 15:07

    Gracias por la info! Cordiales saludos desde Suecia!



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