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La bota de Panenka por David Álvarez

Mirando el fútbol, uno es capaz de aguantar tardes enteras con la vista fija sobre un patatal en el que no sucede nada. Sólo porque puede terminar sucediendo. Incluso en las circunstancias más inverosímiles, en una tanda de penaltis de una final, por ejemplo. David Álvarez (Balazos) sigue buscando a los que vienen después de Panenka. La cita es los martes.

Domadores

El enigma del giro del Bernabéu, descifrado en parte. Esa famosa caldera que asustaba visitantes hasta que se deshacían, pero que ahora provocaba tembleque a quienes tenían que vestir de blanco. Emerson se pasó semanas en el banco aterrorizado por la bestia, que aunque no lo parezca es como una bestia cualquiera. Sin comida, se vuelve contra el domador: arranca brazos y hasta la cabeza. Necesita alimento para rugir en la dirección adecuada. Como remontarle al Sevilla un partido que pareció imposible. Entonces, sí que puede Beckham trepar por un poste hacia el interior de las fauces. Sin miedo. Vuelto el Bernabéu a su sitio.

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Fin de semana de prolegómenos, más de caricias que de remates. Se recordarán de estos dos días sobre todo los pases, muy por encima de los goles. Los pasillos intermitentes que de repente adivinan Ronaldinho y Guti. Caminos que sólo existen un instante y que se cierran a las espaldas del balón, con un delantero ya corriendo hacia la portería. Pases que hacen olvidar goles.
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La incompatibilidad de la gloria con lo cotidiano: comprar el diario, llenar el depósito con combustible sin plomo, pegar un sello o sufrir un robo. Reina le paraba penaltis al Chelsea para llegar a la final de la Champions mientras le desvalijaban la casa. En parte para no destrozarla allí mismo: el coche lo quemaron en otro lugar, de madrugada, quizá terminando de celebrar que el Liverpool le va a dar otra oportunidad al Milan.
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Se confirma lo siempre sospechado: lo mejor que le podía suceder a la liga es que terminara cuanto antes. Sólo el fina aproximándose provoca que asomen ciertas muestras de altura, como Eto’o sacando pecho (un pecho enfundado en blanco ese día): “Otro te diría que preferiría tener al Real Madrid a nueve puntos, pero un gran campeón necesita que el que le sigue esté fuerte. El Madrid está fuerte y es nos hace aún más fuertes”. Dice que prefiere ganar la liga en el último segundo, aunque quizá eso sea demasiado tarde.
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Por lo demás, Maradona tampoco ha conseguido matarse esta vez, y lo han devuelto a casa para que siga buscando el modo.

David Álvarez | 08 de mayo de 2007

Comentarios

  1. rio
    2007-05-11 17:31

    ¿Un poco blanco usted no? Feliz andará gracias al Getafe.
    De todos modos, pocas dudas quedan de que escribe usted bien.

    Salud

  2. David Álvarez
    2007-05-11 19:36

    No sé si soy un poco más azul ya…


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