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El receptor por Jónatan Sark

Televisión hay, aún, por todas partes. Mientras avanza el siglo, e Internet la remplaza, queda como el electrodoméstico más importante. El que expulsa información sin parar. Información que debe ser sopesada. Esta columna tiene como finalidad y motor reflexionar sobre lo que se emite por televisión y considerar críticamente lo que en ella se ve y expone. Y lo hacía cada lunes. Sigue en elreceptor.com.

Divergencias doctorosas mercadotécnicas fabrica pásticas

La llegada de la nueva versión de Doctor Who y su posterior éxito global significó de nuevo una posibilidad para los derivados de la serie. Tanto los spin off directos como las versiones en otros medios y, por supuesto, la inabarcable mercadotecnia que los responsables de licencias de la BBC se encargaban de vender cara, sin importar el resultado final de lo licenciado ni casi lo que estaban permitiendo.

Russell T. Davis siempre fue un fan de Joss Whedon, hasta el punto de preparar una serie llamada Excalibur pensada para seguir el estilo de las series del americano, con un grupo de personas investigando y solucionando los problemas del mundo fantástico. La serie nunca se llevó a cabo pero, cuando en 2005, durante el desarrollo de la primera temporada del recuperado Doctor Who, el controller de BBC Three le preguntó si tenía alguna idea para una serie de corte fantástico que poder ofrecer en la franja post-protección infantil, a RTD se le ocurrió hacer una versión ligada con este universo; de ahí nació Torchwood.

Durante la segunda temporada de la serie se fue dejando caer diferentes veces el nombre de la agencia, a la vez anagrama de Doctor Who, usado para esconder de miradas filtrantes la naturaleza de lo que en sus cintas había al inicio del relanzamiento, de manera que se fuera pavimentando el camino a la serie y una íntima relación, concluida con el trasvase del Capitán Jack Harness de una a otra serie. Al fin y al cabo la personalidad cínica y su orientación polisexual parecían más fáciles de expandir y profundizar en una serie para público adulto.

Con un reparto tan variado como los de la época de RTD en Doctor Who, Torchwood comenzó sus emisiones en 2006 con éxito, tocando temas que no se podían desarrollar en la serie madre. Sin embargo, ese éxito fue el que hizo que la BBC quisiera sacarle más partido, sobre todo ante la gran audiencia que la serie madre estaba logrando. De manera que, en un movimiento más inteligente para hacer caja que para lograr una buena serie, decidieron pasar unos cuantos episodios a otro personaje de la principal y sacar una versión editada que pudiera emitirse en horario infantil, lo que significó arrinconar las tramas problemáticas para que pudieran ser rápidamente cortadas. Para 2008 decidieron que la serie debía reinventarse, algo que acabaría con la tercera temporada en 2009, en realidad más una miniserie, conocida como Children of Earth, posiblemente la mejor historia del grupo hasta el momento.

La salida de RTD de la producción de la serie con la emisión el 1 de enero de 2010 de la segunda parte de The End of Time significó también la desaparición de cualquier aparición de Torchwood o del Capitán Jack. Incluso se llegó a decir que, al ser Torchwood una serie más adulta, convenía no influir en que los niños se acercaran a ella… pese a que no estaba en emisión. RTD había logrado que la BBC llegara a un acuerdo con el canal americano STARZ para una cuarta emisión, conocida como Miracle Day y de complejo proceso de producción. El resultado final, emitido durante el verano de 2011, sufría de múltiples problemas, tanto de producción como por los intentos de americanización, que convertían aquello en un autentico desastre. Una acumulación de personajes viejos y nuevos errantes a lo largo de una demasiado extensa miniserie. No hay ninguna noticia sobre intentos posteriores de hacer algo con ella.

Tampoco con los diferentes derivados, como un magazine propio que incluía un cómic o poco más de media docena de radionovelas y casi una veintena de libros, que en la actualidad están más que olvidados.

Aunque quizá podríamos considerar como spin off principal los especiales detrás de las escenas que se produjeron; como Doctor Who Confidential, que empezó durando 45 minutos hasta terminar en 30, durante toda la etapa de RTD y hasta que en 2011, durante la segunda temporada de Moffat y la consiguiente caída de audiencia, decidieran eliminarlo. Programa similar pero en solo 15 minutos tenía Torchwood, con el título de Torchwood Declassified, también una mirada tras las escenas al capítulo de turno.

Totally Doctor Who fue una creación para la segunda y tercera temporada de la serie, una manera de acercarla a un público más infantil. Preparado para su emisión en el canal temático infantil CBBC previo a la emisión del capítulo semanal de la serie, incluía secciones con algún invitado del programa, actividades para los chavales, lectura de cartas y muestrario de manualidades enviadas al Doctor, así como otros segmentos centrados en la serie y sus jóvenes seguidores, entre los que destaca en su segunda temporada The Infinite Quest, una miniserie animada con Tennant como Décimo Doctor y Freema Agyeman poniendo voz a Martha Jones, ambos viviendo una larga aventura en 13 minisodios de tres minutos y medio que, juntos, componían uno de 45.

Este programa y la serie animada no llegaron a 2008 porque en 2007 las cabezas pensantes —un decir— de la BBC habían encontrado un mejor reemplazo para la chavalería. Un nuevo spin off de Doctor Who surgido a partir de las buenas reacciones del episodio de 2006 School Reunion y con K9 and Company de 1981 en mente: The Sarah Jane Adventures,

Una nueva serie que, además, podía ser exportada sin problemas incluso a países en los que no se estuviera emitiendo Doctor Who. Pensada para un público juvenil y ganadora de numerosos premios, la historia no se centraría tanto en Sarah Jane como en un grupo de chavales que estarían a su alrededor. Además, diversos asuntos televisivos harían que K9 apareciera, aunque no tanto como estaba pensado en un principio. La vida de Sarah Jane Smith, actuando como figura de autoridad pero no como alguien de quien esconderse, con un grupo de chavales que luchaban contra invasores extraterrestres y otras conspiraciones, se demostró un enorme éxito desde el inicio. Y eso que RTD había tenido que convencer a los programadores.

La BBC le pidió un programa para chavales, a ser posible juvenil/adolescente, ofreciendo como idea realizar El jovencito Doctor Who, centrado en su etapa quinceañera en Gallifrey. RTD explicó que era una idea espantosamente mala y que mejor retomar el antiguo concepto. Sin embargo en la BBC no veían tan claro el tirón de Elisabeth Sladen por muchas encuestas entre los fans de mejor acompañante que siguiera ganando. De ahí la idea de probar primero y, una vez demostrada la viabilidad del proyecto, crear la serie.

Desde 2007 hasta 2011 se emitieron 5 temporadas, la penúltima de las cuales tenía su propio programa tras las escenas llamado Sarah Jane’s Alien Files. Sin embargo la inesperada muerte de Sladen en la primavera de 2011 llevó a cerrar el programa con la emisión de un episodio especial titulado The Man Who Never Was, mientras que el equipo pasó a buscar una forma de reutilizar los guiones y producción en una nueva serie fuera del universo de Doctor Who que se llamaría Wizards vs Aliens.

Por supuesto, la serie fue también acompañada por su propia colección de libros y de radionovelas con aproximadamente una decena de cada, además de apariciones especiales y secciones en el magazine del Doctor Who.

A finales de 2009, antes del cambio de productor, aún hubo tiempo para otra serie animada centrada en el Décimo Doctor, esta vez sin acompañantes de la serie de televisión. Dreamland fue un intento de lograr otro tipo de ruta con 6 episodios, el primero de 12 y el resto de 6 minutos.

Como decía antes, los derechos de K9 fueron problemáticos, haciendo que no estuviera muy presente durante el rodaje de Sarah Jane. Si bien el final de School Reunion lo hubiera explicado, su reaparición en la serie y posterior salida demostraba que aún había mucho que acordar, y ello se debía a que en el Network Ten australiano estaban trabajando en una serie centrada en él, gracias a unos derechos comprados décadas antes. En cuanto se vio que podían subir al carro al Disney XD de UK y otros canales internacionales, se pusieron manos a la obra, aunque por estas disputas no pudo lanzarse hasta 2010, coincidiendo con la llegada de
Moffat y Smith a la serie, y propiciando la desaparición del spin off.

En la nueva serie, K-9, con la forma inicial del primer K-9 que es del que tenían los derechos, pese a que se supone en Gallifrey con Leela —tanto da— pronto es regenerado en una nueva versión —debido a que el TM del diseño original SÍ pertenecía a la BBC — que a este paso podemos considerar la V y no es capaz de recordar nada de su pasado—, evitando así tener que ofrecer demasiadas explicaciones. Sin embargo, esta mezcla de imagen real y animación no terminaría sus problemas con la emisión de los 26 capítulos rodados. Desde 2011 se presupone en producción una segunda serie pero, de nuevo, la BBC hace todo lo que está en su mano por torpedearla.

Además de esto, y de las creaciones derivadas de antiguas variaciones de las que ya hablamos como los radioseriales o las novelas de Target, el Doctor Who ha logrado desarrollar más material derivado de las nuevas series.

Comenzando por un nuevo grupo de novelas conocido como New Series Adventures, que llevan ya más de 50 títulos, así como versiones adaptadas sencillas, Elige tu propia aventura e incluso una serie de libros conocida como The Darksmith Legacy, que siguen al Décimo Doctor a través de diez libros que contaban una historia completa y se apoyaban en un sitio web en el que podían introducir material complementario.

En los radioseriales de Big Finish todo seguía viento en popa. Más aún, pese a no contar con los Doctores posteriores al octavo, la nueva popularidad les permitió sacar más seriales aún. La línea original lleva ya 180 obras; en 2007 sacaron The Companion Chronicles y en 2009 una colección centrada en los primeros Doctores llamada The Lost Stories, que cerrará el año próximo para ser sustituida por The Early Adventures, centradas en los dos primeros Doctores. Múltiples miniseries más fueron lanzadas. Y este año, por fin, Destiny of the Doctor, una con apariciones de los Doctores del Noveno en adelante que, aunque no cuenten con los actores, sí suelen hacerlo con los acompañantes, para poner las voces.

En cuanto a los cómics, a la vez que los del Magazine se llegó a un acuerdo con IDW en 2007 para que, a partir de 2008, fueran publicando una serie de cómics, por un lado miniseries y por el otro un título regular llamado Doctor Who Classic, además de una serie de one shots.

Todo esto fue material directo, y aún quedaron cosas en la caja como Rose Tyler: Earth Defence, planeado para ser una serie de telefilmes anuales que RTD consideró necesario abortar antes de que pudieran excederse con los spin off.

Figuras de acción, enormes cantidades de versiones de las TARDIS, Cybermen o los Daleks, muñecos de todo tipo, desde los de peluche a Megos pasando por los de armar, incluso muñecos antistress con forma de los Adiposos… todo tipo de mercadotecnia fue puesta a la venta. Dapol, Product Enterprise, Corgi, están entre las empresas a cargo de ello.

Más de una docena de juegos de tablero, desde The Interactive Electronic Board Game el mismo 2005 a Battle To Save The Universe en 2010, aprovechando la llegada de Matt Smith, incluyendo versiones de clásicos como Scene It u Operación, al menos tres juegos de cartas coleccionables o de batalla, y al menos media docena de videojuegos, desde Top Trumps en 2008 para PS2, DS, Wii y PC a The Eternity Clock en 2012 para PS3, Vita y PC.

Todo eso y una línea de cocina con moldes de amigos y enemigos o decoración para que tus cupcakes parezcan Daleks que te puedes comer mientras te sirves un té desde tu tetera TARDIS.

Nunca parecía haber suficiente. Por ejemplo, en 2013 para celebrar el 50 aniversario, el Royal Mail puso en circulación unos sellos conmemorativos.

El éxito del regreso de Doctor Who y la falta de límites de la BBC en cuanto huelen una oportunidad de hacer caja les ha llevado a sacar todo tipo de productos, facilitando la aparición de páginas de coleccionistas que listan y comparten sus hallazgos y dónde conseguirlos.

Sin embargo estas creaciones muestran más el nuevo carácter expansionista de la serie que su impacto en el imaginario popular, del que se limitan a sacar tajada.

Jónatan Sark | 02 de diciembre de 2013


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