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De ventrílocuos impostores por Mon Falcón

Reflexionando desde una cierta actualidad músico-discográfica, Mon Falcón nos lleva el 24 de cada mes a crear a modo de prosopografía una ilimitada red de influencias, multicopismo y ‘revival’ en la que ensaya sobre la falsa filosofía de la música POPular, sobre qué queda del ‘hazlo tu mismo’, quién engaña a los puristas, y sobre todo ¿qué ocurre a nuestro alrededor y por qué? Los falsos predicadores del rock’n‘roll pueden deteriorar la banda sonora de nuestras vidas… así que ustedes verán hasta dónde quieren saber…

Fela Kuti, de África, y punto

El ventrílocuo vuelve en agosto tras cambiar el mes de vacaciones. Y esta vez para reivindicar la figura de uno de los más grandes músicos de la historia, Fela Kuti, icono cultural africano por excelencia.

Fela Kuti no solo es el mayor genio de la música africana, sino que su figura trasciende lo humano y lo divino. Este mes se cumplían 13 años de su muerte, y su legado sigue creciendo hasta el infinito. Sobrepasa lo artístico, lo social, lo político, y casi lo religioso. Sus teorías sobre el pan-africanismo radical, el combate cuerpo a cuerpo contra el sistema de poder que todavía creía colonialista, contra la corrupción y el militarismo y contra la ingerencia occidental en los asuntos africanos le convirtieron en un icono generacional. Todo un discurso que le llevó a ser un mito viviente, un símbolo de la lucha africana por su libertad, pero que como casi todas la historia revolucionarias africanas, terminaría mal. Su ideología giraba en torno a la libertad del individuo, y solo así se conseguiría la unidad panafricana para expulsar a los invasores que les habían hecho esclavos, recurriendo para ello al uso y abuso de las drogas como vía para experimentar la capacidad del individuo de actuar libre y espontáneamente, y la promiscuidad sexual como fuente de natalidad para convertir la gran nación africana en una potencia respetada por el mundo. Unas aspiraciones justas y loables a realizar por métodos radicales y llenos de despropósitos. Evidentemente Fela Kuti es uno los personajes más polémicos de la historia de la música, sino el que más, puesto que sus aventuras no se limitaban al sexo, drogas y rock’n’roll de las estrellas anglosajonas que destrozaban habitaciones de hotel. Fela Kuti destacó en todos los ámbitos, movilizó a casi todo el continente negro, provocó a todas las dictaduras que tuvo que soportar y literalmente se enfrentó a ellas con sus ejércitos; pero sobre todas esas batallas podréis encontrar cientos o miles de leyendas, verdades incomodas y sonrojantes, y mentiras obvias. Su figura aquí
nos interesa por su música y no por su partido político.

Procedente de una acomodada familia cristiana de la capital nigeriana, llega a Londres en 1958 para ingresar en la universidad, según algunas fuentes se dedicaría al derecho, otras afirman que a la medicina, una formación que quizás le hubiera salvado la vida, pero a su llegada desestimó el plan e inició estudios de música. Todavía en Londres forma su primera banda, los Koola Lobitos, con la que ya practicaba una extraña fusión rítmica de las músicas del África occidental con el jazz más clásico. De vuelta a Nigeria continúa con su banda, pero será tras una visita a EEUU cuando todo comience a cambiar. Entra en contacto con el Black Power, en pleno apogeo de Los Panteras Negras justo antes de sus múltipes escisiones. Pero también con la nuevas vías de experimentación del acid jazz, el hard bop y el r’n’b. Su mensaje político se radicaliza, su compromiso social se volverá inquebrantable, y su música, que es en realidad lo que más nos interesa, en algo genial.

De vuelta en Nigeria (tras ser deportado de EEUU) cambia el nombre de su banda por Africa’70, al tiempo que sus composiciones abandonan la temática popular y amorosa por el mensaje eminentemente político; también cambia su segundo nombre original, Ransome, que consideraba nombre de esclavo, por Anikulapo (el que lleva la muerte en los bolsillos_, abandona el cristianismo por la religión Yoruba, y comienza a alternar sus canciones entre el idioma Yoruba y el inglés pidgin, que es el dialecto con el que se comunican los diferentes grupos étnicos que conviven en Nigeria y demás países angloparlantes de la región, para que así su mensaje panafricanista y afrobeat llegase al mayor número de gente posible. De aquí en adelante sus grabaciones fueron continuas, conciertos interminables, y miles de horas de sesiones pendientes de editar, al margen de los 45 álbumes publicados en solo 20 años. Su creatividad no conocía limites. Cada pequeña anécdota o cada vivencia era origen de un nuevo tema de 10 o 12 minutos, o 25, según. Los temas se tocaban una y otra vez en directo, hasta que finalmente eran grabados, luego (salvo contadas excepciones) jamás serían tocadas de nuevo. El universo de Fela Kuti jamás se detenía y siempre había cosas nuevas que contar. Cada concierto era un una ocasión para agitar conciencias, para despertar al pueblo, y con los años casi se convirtieron sencillamente en mítines políticos del autoproclamado presidente negro.

Pero hablemos de una vez por todas de Afrobeat. El término lo expresó el propio Fela Kuti durante una rueda de prensa antes de un concierto en Ghana, en 1967, en donde coincidió con el trompetista sudafricano Hugh Masekela, o los precursores Hedzoleh Soundz, que fueron su gran influencia antes de partir a EEUU. La suma de todo lo que ya hemos expresado es el afrobeat, la música total: cantos tradicionales del África occidental, jazz en todas sus corrientes posibles, funk y psicodelia a raudales. La rítmica es fundamental, por lo que se emplean diversas percusiones y bajos, a continuación teclados y guitarras que marcan la melodía, y finalmente una multitud de vientos que pone el empaque definitivo a la composición. Por supuesto entre estos tipos de instrumentos debemos incluir infinidad de instrumentos tradicionales yorubas y de otras culturas africanas. Se van introduciendo uno a uno en cada tema, por capas, marcando un ritmo fijo e inmutable, que solo se altera por sus propios silencios, y la irrupción de la voz de Fela y sus coristas, el primero expone, denuncia y pregunta, las segundas siempre responden. Para todo ello era necesaria una gran banda (en lo numeroso y en lo cualitativo) que conseguía las estructuras más complejas conocidas hasta el momento a nivel compositivo, dando forma a una especie de mantras festivos e interminables. El Afrobeat era la música total para unir a todas las Áfricas, de modo que los Africa’70 eran la gran Big Band africana. Para ello debemos hacer mención especial a Tony Allen, batería de Fela Kuti y su mano derecha durante muchos años, y uno de los principales responsables de aquel peculiar sonido, de quién el propio Kuti afirmó la tan repetida frase de que «sin Tony Allen no hay Afrobeat». Unas palabras que le perseguirán toda su vida, ya que cansado de escándalos y excesos se desvinculo de Kuti para evolucionar su sonido a lo que posteriormente se llamó (creo que erróneamente) afrofunk y actualmente convertido en icono pop de la mano de Damon Albarn.

Pero sin embargo, buscando alguna documentación sobre nuestro protagonista de hoy, me he dado cuenta de poco o nada se habla de la música de Fela Kuti. De sus más de 50 discos publicados, de lo que seguramente todavía se publicará y de todo el material arrasado por el ejercito nigeriano, solamente nos presentan sus álbumes y sus canciones como respuesta a este u otro episodio indignante, pero nunca nos hablan de su música. Aquella frase de Frank Zappa de que “escribir sobre música es como bailar arquitectura” quizás tome más sentido que nunca al hablar sobre Fela Kuti, pero resulta insultante como en cualquier artículo sobre Kuti solamente se cita a álbumes como “Expensive Shit” (1975) o “Zombie” (1977) por las represalias del gobierno, o como respuesta al asalto a la República Kalakuta (su propio barrio residencial, convertido en una especie de estado independiente en el centro de Lagos, en donde vivían todos sus músicos, su séquito, y cientos de prostitutas y mendigos a los que acogía), pero nunca por su música, cuando estos dos álbumes están grabados con mayúsculas entre los mejores de la historia. Y que la cita se reduzca a que la canción habla de los métodos de los militares en tal o cual de las sucesivas dictaduras nigerianas… no sirve de nada, porque de la mayoría de sus temas jamás entenderéis nada, ni en Yoruba, ni en inglés pidgin por muchos títulos expedidos en Oxford que tengáis colgados en vuestra pared. Se comentan sus aspiraciones políticas democráticas y su lucha contra las dictaduras militares, se le presenta como una víctima del sistema tardo-colonialista, porque sus canciones hablan de justicia, de derechos humanos, denuncian la corrupción, etc, pero pocas veces se cita como el mayor símbolo cultural africano del siglo XX (después de Mandela por supuesto) negaba en esas mismas canciones la existencia del SIDA (hasta que evidentemente se lo llevó por delante), o de cómo él mismo hizo más que el propio Vaticano en contra del uso del preservativo en áfrica, y proclamó los beneficios del uso de las drogas como única vía de liberación individual. Y que en realidad quizás haya provocado muchos más problemas que los que quería solucionar.

Desde su muerte en 1997, muchos han vuelto sobre la pista panafricana de Fela Kuti, se han reeditado decenas de sus álbumes, se han publicados numerosos recopilatorios de falso afrobeat, de afrofunk, de afrotech, y de todos las evoluciones posibles, que no hacían más que desviar la atención de la obra del gran genio, y tras él se ha vanagloriado y convertido en estrellas a muchos músicos africanos, la mayoría de ellos con un exceso de corrección política que resulta poco creíble. Fela Kuti hablaba claro, e iba con sus convicciones hasta el final, lo cual no se puede decir de superestrellas como Miriam Makeba, Alí Farka Touré o su propio hijo Femi Kuti, mientras que poco o nada se menciona de Souleymane Faye (senegalés y el considerado el James Brown africano) el único digno sucesor, por su mensaje, de entre los grandes del áfrica occidental (la música etíope es mundo aparte, y otro día la trataremos) quizás precisamente por eso. Se mete en el mismo saco todo lo africano, como si fuese lo mismo. No señores, Billy Bragg no es como José Luis Perales, verdad? Pues aquí lo mismo. Fela Kuti fue realmente un semidiós en vida para cientos de miles de personas. Acertado o no su discurso (que ya les habrá quedado claro que no, aunque su contexto histórico ayude a comprenderle) y aunque su producción artística sea inseparable de todo ello hay que tratarle como lo que realmente fue, un genio y un visionario en lo musical, y un auténtico grano en el culo para los continuos golpistas nigerianos y los políticos de medio mundo. Con sus muchas virtudes y sus enormes defectos. Pero es indignante en 13 años después de su muerte su música solo sea explicada en cuanto a la reacción que provocaba en unos cuantos dictadores casi analfabetos. Y es que en realidad, en pleno 2010 la apasionante historia de la música africana todavía no es tomada en serio, ni por quienes parecen querer difundirla.

Así que a disfrutarla:




Discografía:
1969 – The ’69 Los Angeles Sessions
1970 – Live! (with Ginger Baker)
1971 – Why Black Man Dey Suffer
1972 – Stratavarious (with Ginger Baker)
1972 – Na Poi
1972 – Open & Close
1972 – Shakara
1972 – Roforofo Fight
1973 – Afrodisiac
1973 – Gentleman
1974 – Alagbon Close
1975 – Noise for Vendor Mouth
1975 – Confusion
1975 – Everything Scatter
1975 – He Miss Road
1975 – Expensive Shit
1976 – No Bread
1976 – Kalakuta Show
1976 – Upside Down
1976 – Ikoyi Blindness
1976 – Before I Jump Like Monkey Give Me Banana
1976 – Excuse O
1976 – Zombie
1976 – Yellow Fever
1977 – Opposite People
1977 – Fear Not For Man
1977 – Stalemate
1977 – Observation No Crime
1977 – Johnny Just Drop (J.J.D Live!! at Kalakuta Republic)
1977 – I Go Shout Plenty
1977 – No Agreement
1977 – Sorrow, Tears, and Blood
1978 – Shuffering and Shmiling
1979 – Unknown Soldier
1980 – I.T.T. (International Thief Thief)
1980 – Music of Many Colours (with Roy Ayers)
1980 – Authority Stealing
1981 – Black President
1981 – Original Suffer-Head
1981 – Coffin for Head of State
1983 – Perambulator Barclay Records
1983 – Live in Amsterdam
1985 – Army Arrangement
1986 – Teacher Don’t Teach Me Nonsense
1989 – Beasts of No Nation
1989 – O.D.O.O. (Overtake Don Overtake Overtake)
1992 – Underground System Barclay Records
2000 – The Best of Fela Kuti The Black President
2004 – The Underground Spiritual Game

Mon Falcón | 24 de agosto de 2010

Comentarios

  1. Andrés
    2011-12-04 15:21

    Excelente post, recién estoy descubriendo a Fela Kuti, música increible, capaz de romper los mas cerrados esquemas.

  2. Afrika Ayora
    2013-10-17 08:56

    grande inmenso unico Fela enamorada devota dispuesta siempre Fela <3



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