Félix J. Palma: Un tipo que envasa y vende viento de la Patagonia. Otro que vende aire de estrellas de cine. “Como pueden ver, hay gente dispuesta a enriquecerse de cualquier manera. Pero pese a todo, uno no puede evitar reconocer que este tipo de ideas ridículas poseen una absurda belleza oculta. Entre la poesía, la perfomance y la chifladura, estos nuevos buscadores de oro transcienden el simple timo para crear, consciente o inconscientemente, una imagen de innegable calado poético, porque sus acciones, aunque risibles, se nos presentan rebosantes de lirismo. Es bonito pensar que, como un brujo tribal, pudiésemos conjurar de verdad en el salón de casa el viento iracundo de la Patagonia, o el mistral, el lebeche, el monzón o el siroco, mediante el simple gesto de abrir un garrafón.” Sueños envasados.