Manuel G. Noriega, Cómo recuperamos la web: de la guerra de navegadores a la web 2.0, pasando por los microformatos: “¿Cómo marcar un menú de navegación? ¿Una fecha? ¿Qué elementos HTML debo usar para estructurar un fragmento de poesía? Las respuestas y cavilaciones sobre este tipo de sutilezas han cristalizado en la aparición de microformatos, descripciones formalizadas de las mejores prácticas para un problema de marcado determinado.
Son «formatos» porque se publican con afán de estandarización, de aceptación y de establecerse como solución comunmente aceptada. Son «micro» tanto por la poca documentación necesaria para establecerlos y definirlos con precisión, como por aplicarse a problemas de muy poca extensión. Pretenden explicar exhaustivamente una pregunta concreta, no dar un juego completo de herramientas al desarrollador.
Son «micro» también porque siempre son fragementos de código HTML/XHTML, con lo cual se convierten en pequeñas piezas reutilizables y apropiadas para su engarce en páginas web completas, válidas y semánticas.”