No me gustan los excesos ni las alharacas, y mucho menos aquellos que van asociados a la propaganda. Hay determinados acontecimientos de carácter nacional en los que parece llegarse a un acuerdo tácito de absurda y ficticia exaltación nacional; pasó con la boda principesca, y ahora con Madrid2012: un perpetuo anuncio de compresas, una felicidad exultante, una riada imparable de declaraciones anodinas, repetitivas y absurdas, a las que uno asiste con perplejidad: ¿se trata del fin del mundo? Se confunde sin rubor información con propaganda, enunciación con persuasión: nada parece ser más importante en el mundo, ni nada mejor que lo propio. Si a eso le añadimos que los que hablan son deportistas, el nivel de interés decrece a cero. En fin, Fernando Polo da unas cuantas razones por las que no quiere que se celebren las Olimpiadas en Madrid, por ejemplo: “Porque me fastidia el cariz propagandista y de autobombo personal que inevitablemente se deriva de una acción similar. Porque soy un contribuyente que prefiere el control presupuestario a los alardes electoralistas con dinero descontrolado de todos.” Madrid 2012: no, gracias.
Pablo Sebastián analiza en clave de política internacional la elección de la villa: La batalla olímpica.
2005-07-06 09:43 Hoy, al ver la foto de ZP, la Espe y Gallardón, se me ha ablandado el lacrimal y el grito de Viva España se ha quedado atascado en la garganta.
Nada más verdadero que no hay como un enemigo o causa común para encontrarse en los desencuentros.
2005-07-09 02:03 El arte, por la paz
las personas tendrian
que cambiar el chip, pensar menos en nosotros mismo etc aun queda mucho camino
2005-07-11 16:56 Estaba claro que una de los puntos fuertes de Madrid era pertenecer a un país potencia mundial en la construcción. De hecho aqui ya se habían comenzado el 85% de las obras, frente a otros proyectos más “virtuales”. Ha sido un gran fiasco para el sector de la construcción, osea, para los especuladores.
También han brillando por su ausencia las críticas ecologistas al proyecto, que siempre supone gasto en infraestructuras que rapidamente se quedarán obsoletas, al menos las que no se reconvierten con fines de especulación inmobiliaria. Las olimpiadas de la era moderna son todo un espectáculo anti-ecológico y los de greenpeace españa ni lo mencionan en su página web.
Los ciudadanos de a pie solo hubieran tenido derecho a soportar las obras, ver aumentar el sprawl y los precios inmobiliarios a su alrededor y a comprar entradas a precio de directivo del COI en Ginebra.
En fin, que nos hemos librado del espectáculo ese, mal que le pese a la ciudadanía bobalicona estilo “Bienvenido Mr. Marshall”.
Gracias Carod y compañía. Gallardón y ZP, ajo y agua. Con talante y más macroproyectos inmobiliarios lo superareis.
2005-08-10 20:19 Madrid aspirará a los JJ.OO. de 2012. Hay que ir preparándose:
http://www.otromadrid.org/m2012/
Los de London 2012 ya lo tienen encima:
http://www.nolondon2012.org/