Carlos Alberto Montaner, Europa y la solidaridad destructora: “Tal vez la salvación de la UE pase por evitar por todos los medios la acción de los grupos de interés dedicados al cazarrentismo, y por tratar de redefinir la relación entre los países miembros, estableciendo una administración neutral que no se proponga redistribuir equitativamente las riquezas, dado que esas asignaciones suelen tener un componente subjetivo que termina por agraviar a casi todo el mundo. Es mejor, por ejemplo, dedicar a la UE un porcentaje fijo de los impuestos al consumo, un flat-tax abonado por todos los ciudadanos, que enfrascarse en esas amargas negociaciones a punta de cuchillo donde todos buscan su propia ventaja. Por algo las iglesias, que tienen una larga y exitosa experiencia en estos asuntos, recurren al diezmo: un porcentaje que los fieles abonan sin quejarse porque es similar para todos. Son iguales ante los ojos de Dios incluso para pagar impuestos.”